Autor: Carlos Miguélez

  • Crónica de la presentación del poemario «Festina Lente»

    Crónica de la presentación del poemario «Festina Lente»

    Quince años lleva el Círculo Cultural Valdediós avivando la llama de la poesía en Asturias, convocando entre los sagrados muros de “El Conventín” tanto a poetas de larga trayectoria, como dando voz a jóvenes promesas aún por publicar.


    Cartel del acto.

    El pasado viernes, 14 de julio, tenía lugar la presentación y lectura de poemas del libro “FESTINA LENTE” en el salón de actos del Monasterio de Valdediós (Villaviciosa, Asturias), organizado por el Círculo Cultural Valdediós.

    Lo primero que me gustaría destacar es la belleza del lugar donde este ya mítico acto se celebra: el Monasterio de Santa María de Valdediós, un conjunto medieval que surge en torno a San Salvador de Valdediós y es una de las joyas del prerrománico asturiano. Es un lugar realmente mágico, donde la asociación Círculo Cultural Valdediós celebra sus actividades centradas en diversas artes, entre ellas la poesía.

    Otro hecho que me gustaría hacer notar es que se regaló una copia del libro a todos los asistentes al evento, lo que a mi parecer fue un gran detalle por parte de los autores y la asociación.

    Presentación del poemario «Festina Lente».

    El acontecimiento, año tras año (y van quince, con cerca de 70 autores), gira en torno a una antología poética de varios autores, publicada por la propia asociación. Este es el año de “FESTINA LENTE”, un libro que reúne tanto a poetas de larga trayectoria, como a otros que no han cumplido aún los veinte años. Los autores del libro, todos con una poética muy distinta, son: Francisco Álvarez Velasco (Cimanes del Tejar, León, 1940), Isabel Marina (Avilés, 1968), Sara R. Cabeza (Oviedo, 1990), Borja Martín (Navia, 1994), Amanda Granda (Navia, 1998), todos ellos asistieron al evento.

    El acto fue presentado y moderado por el poeta y escritor José Luis García Martín, quien tras una breve presentación dio voz a los poetas, que fueron recitando algunos poemas incluidos en el libro y otros inéditos. Me gustaría señalar que el recital fue extraordinario: el buen hacer de los poetas, los poemas y lo mágico del lugar hicieron una maravillosa combinación, para mi difícil de olvidar, y que hicieron del acontecimiento algo fascinante. Después tuvo lugar un breve coloquio donde los asistentes realizaban preguntas a los autores y estos las contestaban. Finalmente, cada poeta recitó un último poema, y se dio paso a la firma de libros y charla con los autores y organizadores, acompañada de un aperitivo.

    Tuve la suerte de estar de vacaciones con mi mujer y mis hijas en Asturias y ser invitado al evento por el poeta Mario Vega (Ediciones Maremágnum). Este ha sido en mi opinión un gran acontecimiento que no puedo dejar de recomendar y al que espero poder volver a asistir.

    Objetos (Isabel Marina)

    Aún existe un mayor resplandor,

    el de ciertos objetos

    en el centro de un cuarto,

    las cosas que alguien usó,

    los amados objetos de un muerto.

    Ellos transmiten el calor

    de su antigua presencia,

    como un faro,

    nos ilumina su estela,

    su canción entre la niebla.

     

    A Nuria (Borja Martín)

    Cuando mañana caiga

    prisionero del tiempo,

    tú me verás sentado en mi escritorio;

    la taza de café cada mañana,

    las hojas esparcidas.

    Ese será el recuerdo que te habite.

    Entonces llorarás. Serán sinceras

    tus lágrimas. No temas,

    coge un poema y léelo en voz alta.

    Recordarás entonces,

    cuando mañana llegue y yo no esté,

    que habitaré en los versos que te dejo.

     

    Ofelia en el agua (Sara R. Cabeza)

    Los peces del estanque

    ven como Ofelia se mece

    en los escalofríos del agua.

    La más sonriente, la más grácil,

    congénitamente hermosa y pura.

    Y, terriblemente desconcertados,

    bailan despacio a su alrededor,

    bailan hasta el amanecer,

    entre las flores desperdigadas,

    mientras, incierto, el mundo,

    los rige a todos en la sombra.

     

  • «Cuaderno de campo», de María Sánchez (La Bella Varsovia)

    «Cuaderno de campo», de María Sánchez (La Bella Varsovia)

    Cuaderno de campo, de María Sánchez (La Bella Varsovia, 2017)

    María Sánchez (Córdoba, 1989) es veterinaria de campo y sus poemas han sido publicados en revistas, antologías y han sido traducidos a diversos idiomas. Cuaderno de campo (La Bella Varsovia, 2017) es su primer poemario.

    María pertenece a la hornada de nuevos (y jóvenes) poetas de nuestro país, y creedme cuando digo que es una suerte que la tengamos porque la calidad de sus versos es inmensa. Su escritura dista mucho de lo que se ha denominado como “nueva poesía” ya que sus poemas están libres de todo convencionalismo y banalidad, lo cual los hace tremendamente únicos, personales y, lo que es más importante, interesantes.

    Otro de los motivos que hacen distinto y llamativo este libro es su temática concreta: los animales, el campo y la familia. Sus poemas son una visión bella y desgarradora de la mezcla de estos tres temas, descrita desde lo más profundo del alma y las entrañas de la autora, y que no dejará a nadie indiferente:

    Instinto de

    Algunas enfermedades hacen perder el sentido
    de la huida al animal.
    no estoy enferma
    pero tampoco huyo
    a lo mejor es que simplemente
    quiero que me atrapen:
    ‘un cepo quizás es anestesia’
    luego vendrá
    la venda contra la herida

    María Sánchez. Fuente: María Sánchez/Twitter.

    Cuaderno de campo es un poemario fresco, muy visceral y repleto de hermosura. En él encontramos, desde la experiencia vital de la poeta, versos para la tierra, los animales, la vida, la muerte, la supervivencia, las costumbres, la medicina, los estudios, incluso los profesores… versos donde su herencia cultural y educacional familiar, y especialmente su abuelo, están muy presentes.

    Poema nº 2 del capítulo “La Segunda Mancha”

    Algo así tiene que ser el hogar:
    Oír fandangos mientras las ovejas van
    tras sus corderos
    Rebuscar con los dedos las raíces
    Ofrecer a los tubérculos los tobillos
    Convertir la voz en ternura
    y en presa
    Prometerme una y otra vez
    que nunca escribiré en vano
    un libro con las mismas
    manchas.

    En definitiva, el libro es una grandiosa oda a las especies, la naturaleza y la familia. He leído muchos y muy buenos poemarios en lo que va de 2017, pero pocos tienen la fuerza, originalidad e identidad propia que emanan de las páginas del Cuaderno de campo de María Sánchez.