Etiqueta: alex richter-boix

  • #PoémameBcn, festival poético: 16 enero 2020

    #PoémameBcn, festival poético: 16 enero 2020

    Una noche más #PoémameBcn tuvo lugar en el Paral.lel de Barcelona. Lo que parecía que iba a ser una noche poética más, acabó siendo un festival alegre, musical y multitudinario que vistió la noche barcelonesa de poesía multilingüe y multicultural haciendo pequeña la sala del Ateneu La Base.

    Kymm Coveney

    El recital, presentado por José L. Regojo (Poémame) y Rafa Aranda (Escribe Conmigo), reunió a unas 60 personas para escuchar la poesía en inglés de Kymm Coveney, poeta nacida en Boston (EE.UU), traductora y escritora. Nos leyó poemas que podéis encontrar en su blog BetterLies.

    Jordi Montaner

    A continuación, el poeta catalán, Jordi Montaner Maragall nos leyó poesía de sus tres poemarios inacabados. Montaner, poeta multidisciplinar, ha trabajado de periodista (radio, televisión y prensa escrita), guionista, traductor, monologuista… Ha escrito el guión de Una flama al cor, el documental biográfico sobre el poeta Joan Maragall, su bisabuelo.

    Felipe Sérvulo

    En castellano, Felipe Sérvulo de Jaén, nos deleitó con sus comentarios y poesía. Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Presidente del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre. Ha sido cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga. Colabora en medios radiofónicos y escritos como comentarista cultural y ha publicado en revistas especializadas de literatura de América y España. Ha obtenido diversos premios de poesía de ámbito nacional. 

    Kris Gómez

    Con la segunda parte del recital, llegó la revolución poético musical directamente desde Málaga con la música y poesía de Kris Gómez, conocido como Hotel K. Poeta visceral, urbano, dinámico, ágil y transgresor que no decepcionó. Nos sorprendió con poemas de su libro Los zapatos del no volver y además presentó las novedades de dos poemas que había musicado de nuestra plataforma poética Poémame. Uno de la poeta de Leganés (Madrid), Rebeca Tejedor, que también vino expresamente al recital y otro poema de Pequenho_Ze que estaba entre los asistentes.

    La última parte, el micro abierto, fue apoteósica. 10 poetas, algunos de ellos conocidos entre los asistentes al recital, como Raúl Cristián Aguirre, Álex Richter-Boix o Albert Planelles, nos deleitaron con sus novedades. El momento más emotivo fue, quizá, cuando la poeta Georgina Mitchel apareció con su bebita a recitar y la reacción del público aceptando y entreteniendo a la bebita mientras su madre recitaba.

    Interculturalidad, integración, anonimato, sin etiquetas,… libertad poética y artística absoluta: la esencia de #PoémameBcn.

    La libertad y frescura que durante décadas ha ofrecido la sala de El Molino (a escasos 100 metros de La Base) son las que impregnaron la noche poética del Paral.lel con #PoémameBcn.

    Si te perdiste este recital, todavía tienes dos oportunidades más esta temporada: 19 marzo y 21 mayo, siempre a las 20h.

    Antes de despedirnos, aquí tienes el resumen de los recitales de octubre y de noviembre de la temporada 2019/20.

    Aquí puedes ver las sesiones de #PoemameBcn de la temporada 2018/19.

  • #PoémameBcn, festival poético: octubre 2019

    #PoémameBcn, festival poético: octubre 2019

    Siguiendo la senda de #PoémameEnElRaval, los recitales poéticos celebrados en Barcelona desde enero de 2018, hemos iniciado una nueva etapa con #PoémameBcn.

    El pasado mes de junio de 2019 hubo un primer evento #PoémameBcn con un recital de magia y poesía. Ayer, 17 de octubre, iniciamos una serie de cinco recitales que continuarán el 28 noviembre, 16 enero, 19 marzo y 21 mayo a las 20h. Las novedades de esta temporada poética son las siguientes:

    • ampliamos nuestro equipo coordinador (Dick Edelstein, Rafa Aranda, Kymm Coveney y José L. Regojo), 
    • cambiamos de sede: Ateneu Cooperatiu La Base (con bar, wifi, equipo de sonido y más espacio), 
    • nuevo formato poético (trilingüe -catalán,castellano,inglés- más una lengua invitada y micro abierto).
    William Bain
    Rafa Aranda, Kymm Coveney, José L. Regojo

    La sesión se inició con poemas en inglés del pintor y poeta norteamericano William Bain de Indiana (EUA). Poemas inéditos y publicados en Zone y en Red River Review.

    Carla Fajardo

    A continuación recitó en catalán la periodista y poeta Carla Fajardo poemas de su poemario «Limítrofes« (Ed. Viena. Premio Martí Dot).

    En tercer lugar, Álex Richter-Boix, presentó su poemario «Nunca llegué a ninguna parte«, publicado por Poémame Editorial Abierta de Poesía. Fue la presentación de la editorial de Poémame. Esta parte del recital fue un diálogo entre el presentador del acto, José L. Regojo, y el poeta mientras se iban intercalando poemas del libro que presentábamos.

    Álex Richter Boix y J.L.Regojo

    Después del descanso, nos deleitamos con los poemas en portugués de Brasil de la periodista y poeta Veronika Paulics. Poemas de su poemario bilingüe «a pé/a peu», editorial Pruna.

    Veronika Paulics

    La última sección fue de micrófono abierto donde disfrutamos de los diversos y variados poemas de aquellas personas del público que quisieron participar.

    Muchas gracias a las cerca de cuarenta personas que nos acompañaron, a los compañeros y compañeras de La Base que nos facilitaron la tarea de manera súper profesional y a los/las poetas que nos acompañaron.

    Si deseáis participar como poetas en alguna de las lenguas u otra diferente enviadnos vuestras preferencias a jlregojo@poemame.com. Si conocéis poetas a quienes pueda interesar el evento, compartid nuestra petición. Os esperamos el 28 de noviembre con más poesía.

  • La poesía audaz de Alex Richter-Boix

    La poesía audaz de Alex Richter-Boix

    Estrenamos con Alex Richter-Boix esta serie de artículos mediante la que, a modo de mención o breve reseña, queremos reconocer a aquellos poetas de Poémame que destacan tanto por la calidad como por la constancia en sus aportaciones a nuestra comunidad literaria.


    Recién llegado al «bar de poesía» de Poémame, Alex cautiva con la frescura de sus letras, con el formato y contenido de sus versos y prosas poéticas: salta con audacia y agilidad de una imagen a la otra, de un pensamiento a otro; e imprime sensaciones en el lector que no son fáciles de olvidar. Posee una gran facilidad para unir elementos aparentemente distantes en significado y los envuelve en un lirismo tan suyo, tan característico de su pluma:

    Tres mil millones de brutalidad (fragmento)

    Allí, en ese mundo,
    soy tres mil millones de brutalidad.
    Tres mil millones de pares de bases enlazadas,
    con la finalidad de ordenar lo imposible.
    Mi brutalidad pisa una orquídea.
    Treinta y cuatro mil millones pares de bases,
    reducidas bajo una bota.
    Treinta y cuatro mil millones pares de bases,
    de información para moldear la belleza.
    La mía, la partitura que me compone,
    cabe en uno solo de sus cromosomas.
    ¡Uno!

    Poemas como «Tres mil millones de brutalidad«, «Madre que acicala cabellos alborotados«, «Paseo entre la ventisca» y la trilogía de prosa poética «La noche es el vestido del mundo» dejan entrever un genio y una habilidad literaria incipiente y prolífica, en la que la naturaleza -salvaje o urbana, visible o invisible- sirve de puente entre el lector y la realidad poética de la vida. Esperamos sus siguientes entregas y brindamos por él desde este rincón de poesía.

    La noche es el vestido del mundo (I)

    Un relincho de caballo.
    Una expiración.
    Un lomo sudado.
    Húmedo.
    Intenso.
    Extenuado.
    Repican los cascos de los caballos.
    Adoquines húmedos por la lluvia de esta tarde.
    Un charco captura la profundidad y delicadeza del cielo estrellado.
    Hace bailar las constelaciones al son de los caballos.

    Las cornejas alzan el vuelo ensombreciendo la noche.
    Dejando un rastro de plumas descosidas.
    ¿Dónde irán a estas horas?
    La oscuridad se las traga.
    Devolviendo el eco del graznido.
    Las sombras ya no tienen cabida.
    El negro se cierne de nuevo sobre las calles.
    Algo se ha comido a la luna y el charco ya no refleja nada.
    No me veo.
    Mejor.
    En los espejos siempre veo al otro.
    Por eso los rehuyo.
    Me dan miedo.
    Me dibujo de gato pardo y sigo mi camino.

    La oscuridad es el vestido del mundo.
    Con la noche en mundo calla.
    La ciudad que me habita se despliega a cada paso que doy.
    Las nubes siegan un cielo empapelado con postales de otros tiempos.
    Identifico un nuevo punto de luz en la bóveda.
    Un destello que tuvo lugar hace miles,
    quizás millones de años, y que hoy me llega haciendo presente el pasado.
    No existo para quien nos esté observando desde la oscuridad del espacio.
    En este momento soy futuro no presente.

     

    Madre que acicala cabellos alborotados

    Es un peine que doma un cabello rebelde
    No hay destino en ello,
    sólo biología y leyes.
    Como lo hicieron antes,
    las cosas ocurren,
    sin oráculo
    sin profecia
    sin cabala
    ocurrirán mañana,
    como lo han hecho hasta ahora;
    con el mismo principio
    con el mismo final.
    Siempre la misma vieja memoria
    extendiéndose en el tiempo.

    Toda revolución acaba convertida en peine.
    Todos los muertos tienen el mismo final.
    Comida para el tiempo,
    para el podenco tuerto.
    Tierra sobre tierra que traga tierra.
    Corren en la misma dirección,
    para llegar a ninguna parte.

    La transgresión agotada
    da dentalladas al aire,
    traga polvo en su sueño
    que es sabor a muerte por la mañana.
    Se enjuaga en el lago,
    donde salta la trucha,
    donde aguarda siempre una muchacha
    de ojos níveos cortados a tijerazos,
    mirada de incontables dimensiones
    que siguen viéndote,
    evocándote,
    mientras los crímenes se repiten
    en un Universo plano,
    no excavable.

    La memoria socava la vida,
    la sumerge en un estado somnoliento
    de lento inconsciente.
    Su mirada bordada,
    refleja mundos distantes,
    bajo otro sol
    de otra galaxia
    de silencios que acechan,
    de los que nos echan sobre los hombros
    los muertos,
    desde una eternidad caduca
    que se pliega sobre sí misma,
    donde todo queda solo
    entre cabellos alborotados,
    enmarañados, que ondean al viento
    en una tormenta de harina
    por la que pasean furtivamente
    un muerto tras otro,
    hasta esa madre de madres
    que acicala dulcemente sobre sus rodillas
    la vida que quiere ser vivida.

     

    Paseo entre la ventisca

    El cielo se volcaba delicadamente sobre el suelo en un movimiento lento y fluido.
    El mundo había quedado reducido a un torbellino de cenizas blancas que borraba el horizonte.
    Todo parecía estar suspendido en la nada.
    Tú estabas a mi lado pero el espacio entre nosotros parecía cada vez mayor.
    Más espeso y etéreo al mismo tiempo.
    Simplemente se difuminaba lo que había entre nosotros.
    Eramos pura ventisca arrastrándonos el uno al otro.
    Subiendo y bajando,
    arrojándonos,
    de un lado para otro,
    de aquí para allá,
    contra un paisaje que desaparecía en cada uno de nuestros arrebatos.

    Cuando la tormenta arrió estaba sólo.
    Caminé por un campo de nieve sembrado con cabezas de caballo.
    Sus lenguas congeladas colgaban pintorescas de unas bocas grandes y grotescas.
    Era un espacio virgen y estéril.
    Muerto.
    Allí donde la razón y la palabra son imposibles.
    Ese punto en el cual se desata la tragedia.
    Al cerrar los ojos no reconocía a quien veía.
    ¿Eras tú?
    Temo que fuese otra persona.
    Me aterra pensar que he olvidado tus facciones.

    El desenlace de la tragedia carece de toda importancia.
    No se sobrevive a ella,
    lo que resulta es algo completamente nuevo,
    distinto a lo que había precedido.

    Pienso a menudo,
    caminando todavía entre esas cabezas congeladas,
    en el camino,
    el sendero que nos llevó a despojarnos del lenguaje y la conciencia.
    Sin ellos estamos ahora incapacitados para todo.
    Entramos,
    jugando como quien no quiere la cosa,
    en el espacio de la incertidumbre.
    Nos dejamos llevar,
    y ahora, aquí, en este páramo helado y vacío,
    intento volver la vista buscando un paisaje familiar.
    Sólo veo cabezas equinas de rostros esperpénticos y lenguas frías.
    La palabra es imposible para ellas.
    Aquí estamos todos mudos.
    Un pajarito de las estepas,
    posado sobre mi labio,
    se ha llenado el buche con todo mi lenguaje.