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  • 13 preguntas y un poeta: Antonio García Lorente

    Este mes vamos a entrevistar a un poeta del que este mismo mes publicamos una reseña de su último poemario: Soterránea.

    Aquí tenéis nuestra conversación

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy escritor bilingüe. Escribo en castellano y en catalán. Esporádicamente, he escrito algún poema en gallego, asturianu, inglés, francés e italiano, cuando la inspiración y el pensamiento poético han ido de la mano en la lengua que sea entre las que he utilizado. He traducido también del catalán al castellano a poetas como Miquel Lluís Muntané, Jordi Pàmias, Vicenç Llorca, Teresa Costa-Gramunt y Xavier Serrahima.

    Mi vida literaria se circunscribe a la necesaria soledad creadora y a la necesaria también necesidad de presentar el poema en sociedad. Así, pues, de la mano del poeta Felipe Sérvulo, amigo, maestro y mentor, me fue introduciendo en los grupos literarios que a finales de los años 90 se daban cita en el Reial Cercle Artístic de Barcelona, para pasar al Grupo El Laberinto de Ariadna en el Ateneu Barcelonès. También tengo relación con otros grupos como Poesia en Acció, la Hora Mágica y el Cercle Artístic de Vallirana.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron Federico García Lorca, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez en castellano, y Josep Vicenç Foix, el Pastisser de Sarrià, en catalán. 

    Los poetas que más influyen en mi poética son numerosos y de diversas literaturas, tales como Góngora, Villamediana, García Lorca, Juan Ramón Jiménez, el Conde de Torrepalma, San Juan de la Cruz, Bécquer, Rosalía de Castro, Rubén Darío, Amado Nervo, Pablo Neruda, César Vallejo, José Angel Valente, Antonio Gamoneda, Jaime Siles, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Salvador Espriu, Josep Vicenç Foix, Agustí Bartra, Carles Riba, Constantinos Kavafis, Buson, Issa Kobayashi, Masaoka Shiki, Kabir, Rabindranath Tagore, Walt Whitman, John Donne, John Keats, Emily Dickinson, Edgar Allan Poe, Pierre de Ronsard, Gerard de Nerval, Alphonse de Lamartine, Baudelaire, Mallarmé, Giosué Carducci, Gabriele d’Annunzio, Guido Gozzano, Hölderlin, Rilke, Ingeborg Bachman, Paul Celan, Marina Tsvitaieva, Anna Akhmatova, Eugenio de Andrade y Carlos Drummond de Andrade.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Hace tiempo me planteé escribir metapoética, esto es, definir lo que es la poesía, y más allá de palabra hecha música, hecha canción,  y acto creador no llegué, porque una definición completa supondría hacer una enumeración exhaustiva de paradojas, en la misma línea que el Pseudo Dionisio Areopagita dijo que no se podía hablar de Dios. Yo lo creo así porque en todo acto creador hay una cierta manifestación de lo sagrado. En cuanto a mi poesía, es ecléctica, como en cierto modo la de Juan Ramón Jiménez, donde había poemas más largos y modernistas y otros más breves y desnudos, fruto de su anhelo por lograr la poesía pura. En este eclecticismo influye el hecho de andar con dos lenguas y dos culturas: la castellana y la catalana.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Obviamente, así como las personas evolucionan a lo largo de la vida. Yo empecé escribiendo poemas rimados y buscando un lenguaje rico pero alambicado, de corte más bien gongorino y lorquiano. Ya en mi primer poemario “Péndulo de Luna” había poemas en versos blancos, polimétricos y libres. Comenzaba a manifestarse una depuración del lenguaje y una búsqueda de la precisión en pro de la función comunicativa del poema y a trabajar también poemas más breves, sencillos y desnudos, sin renunciar al tipo de poemas a los que antes me referia.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Me sorprende esta pregunta porque no tengo una respuesta predefinida que dar a la pregunta. Yo creo que es intuición. Cuando el poema me traslada un mensaje completo, creo que está terminado, sin perjuicio de retocarlo posteriormente si encuentro que hay versos mejorables. Otras veces, he podido tener bocetos en el cajón durante mucho tiempo y, a posteriori, ese esbozo acaba viéndose completado

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética? 

    Como no me conformo con una existencia mediocre y fragmentaria, me gustaría dejar como legado una obra diversa pero enlazable sobre todos los temas que atañen al ser humano con un poso humanista, multicultural, y con experimentos formales diversos, así como la mayor originalidad posible en los temas tratados: el amor, poesía entre filosófica y espiritual en torno al sentido de la vida y de la muerte y cómo estar el ser humano en el mundo, la poesía social, etc.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un papel divulgativo importante de la poesía. Piense que, en su origen, la poesía no se escribía para ser leída sino para ser recitada y cantada. Darte a conocer supone recibir invitaciones a diferentes eventos literarios, tanto en solitario como con otros poetas.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece muy bien. En definitiva, todo ayuda, el libro físico, el ebook,  el blog personal, la web, la revista digital, el escaneo de obras antiguas no editadas recientemente y que circulan en formato pdf , que son una buena herramienta para conocer a nuestros autores de épocas anteriores. En España, los siglos XVIII y XIX son los más fragmentariamente editados, condenando a autores diversos de dichas épocas al olvido.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Al leer a poetas en diversas lenguas quisiera recomendar varios: “Dieu” de Alphonse de Lamartine, “Do not go gentle into that good night” de Dylan Thomas, “El estudiante de Salamanca” de José de Espronceda, “El comte Arnau” de Josep Maria de Sagarra y la Divina Comedia de Dante.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Nunca estoy leyendo solo un libro, sino varios a la vez. Entre ellos ando con el ensayo sobre el Totalitarismo de Hannah Arendt y las poesías completas de Vicente Huidobro, Alphonse de Lamartine y Cesare Pavese.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía? 

    Le diría que lo más importante es la autenticidad, que sea él mismo, que cuando escriba un poema tenga una voz tan personal que al leer cualquier poema suyo, podamos reconocerlo como de su autoría incluso sin saberlo. También le diría que se abra a todo tipo de formas, tanto clásicas como modernas y que sea ambicioso creativamente hasta la experimentación.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En las grandes editoriales solo se entra si ya tienes un renombre o si ganas un premio importante. Los grandes premios van relacionados con la rentabilidad del negocio en la industria editorial y no son una tierra de oportunidades para prestigiar a autores sino que premian a los ya prestigiados o a escritores mediocres, pero que son figuras mediáticas. Son las pequeñas editoriales independientes y las plataformas de venta on line, como Amazon, las que dan altavoz a los escritores que no están en el candelero.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cómo cree que la crítica literaria del futuro tratará a la época actual?

    Muchas gracias por haber atendido nuestra petición y entrevista. Gracias también a nuestros lectores por haber llegado hasta aquí.

  • Soterránea. Antonio García Lorente. Parnass ediciones (2025)

    Soterránea. Antonio García Lorente. Parnass ediciones (2025)

    Antonio García Lorente (Barcelona, 1969), autor de Soterránea, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha escrito los poemarios Péndulo de luna (2001), Ambre Proper – Ámbar Cercano (2005), Variacions Essencials – Variaciones Esenciales (2014), y Barras Paralelas (2021). En prosa ha formado parte de El crack del 2009 (2011), antología de microrrelatos prologada por él mismo. Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC), García Llorente forma parte de antologías y sus poemas son publicados en revistas. Como traductor del catalán al castellano publica a diversos autores.

    El poeta que lo ha alumbrado define a su cuarto poemario como «libro de poesía social y cívica». Cualquier composición poética, desde el momento en que la escribe un hombre (y más cuando procede de un gran vate, como es García Lorente, que se apoya y alimenta en esta sociedad que la ha tocado vivir/padecer) y va destinada a otros hombres (en este caso a la ciudadanía española, y aun a toda la humanidad) es social. El catalán cuya obra reseñamos, mezclando preocupaciones sociales y existenciales, permitiéndose la dura crítica a unos tiempos caracterizados por la hipocresía, la intolerancia y la represión, persigue —y encuentra—en su quehacer literario una poesía no solo perentoria (así la percibimos sus lectores), sino, hoy, del todo inevitable.

    Witold Gombrowizc dijo: «La más seria dificultad de orden personal y social que debe afrontar el poeta proviene de que él, considerándose superior como sacerdote de la poesía, se dirige a sus oyentes desde arriba, pero los oyentes no siempre reconocen su derecho a la superioridad y no quieren oírlo desde abajo». García Lorente sabe evitar cualquier tentación de púlpito. Él forma parte de quienes creen que la poesía, para ser grande y apreciada, debe pensar y sentir; reflejar ideas y pasiones, los dolores y alegrías de la sociedad en que vive y se sustenta. Y todo ello con igual naturalidad que canta un pájaro en la rama: mezclándose con cuanto le rodea y modulando sutilmente su trino.

    Para la primera parte de Soterránea, «El Árbol», García Lorente se inspira en la Cábala, el viejo conocimiento místico de los judíos. Método de estudio y base de un código ético para la vida, guiándose por un principio de polaridad la Cábala, sumergida en la psicología, infiere las cualidades espirituales del hombre tanto para el Bien como para el Mal. El Árbol de la Ciencia del Conocimiento del Bien y el Mal comprende al Árbol de la Vida (Árbol de las Sephirots) y al Árbol de la Muerte (Árbol de las Qliphots). Las Sephirots vendrían a ser los diez aspectos divinos de la personalidad que aúnan mente y emoción (relacionados con la luz, la astrología y la angeología, cada sephira tiene atribuido su propio ángel). Los Qliphots, cáscaras o escorias, representan fuerzas negativas y corruptas que se oponen a la luz y el orden constituyendo su lado oscuro, esto es, la perversión de la mente y la emoción.

    Precedidos por un poema donde, traspasando la puerta del conocimiento y desde su conquistada integridad, asume el poeta la escasa popularidad de sus versos confiando, por lo menos, en que no sean barridos por el olvido (y la legión de lectores de MoonMagazine va a impedirlo); introducidos, decimos, por El Amanuense, los trece poemas de «El Árbol» desarrollan en bello lenguaje poético (predomina el verso libre pero la rima tiene presencia) atributos celestiales e impulsos negros que, según la Cábala, reparten equitativamente su poder. Para mejor asimilar las Sephirots y los Qliphots con presencia aquí, García Lorente incluye un diccionario (acompañado por un cuadro sinóptico) desde el que, de forma sucinta, define categorías positivas y negativas que, en eterna lucha, buscan predominar sobre el alma humana.

    «El Árbol» resulta ser un varapalo sin concesiones a la clase política gobernante (genéricamente entendida). Por una de esas casualidades que a veces sacuden al lector, la reseña de estos versos, hecha a finales de junio de 2025, ha coincidido con el descubrimiento de gravísimos casos de corrupción que están haciendo tambalear al ejecutivo de la nación. Pere Gimferrer ha dicho: «Toda poesía que no persiga la contravención, expresa o tácita del sistema represivo de la sociedad, debe ser considerada como cómplice de este sistema». Optando por no pertenecer a los instrumentos funcionales de conciencia de la sociedad, evitando ser otro medio más de manipulación, la poesía de denuncia de Antonio García Llorente, haciéndose significante y útil en la tarea de abrir los ojos a esta realidad que repugna, asegura su continuidad dejando su urgente recado: solo desde nuestra inteligente y rebelde protesta hay solución.

    En [1] un orador dudoso ofrece placeres y un luminoso nivel de conciencia, algo que al sagaz poeta parece otra inconsistente promesa más; [2] poetiza el gastado palabrerío de cualquier ideología, algo que al poeta hace exigir la extirpación del gigantesco tumor instalado en la vida política y, hasta entonces, refugiarse en el reino de la luz (único lugar desde el que trascender); en [3] se da otra apesadumbrada visión de la actual vida política, representada por un Parlamento dominado por insultos proferidos entre diputados engreídos y cobardes: este reino de sombras urge ser combatido; [4] muestra a gobiernos sin voz inteligente asumiendo roles de ventajistas bancarios: solo la sabiduría doblega semejante trastienda de la mentira; en [5], dominada la vida pública por una paranoia de materialismo y avaricia, el poeta orienta su mirada hacia la inteligencia; [6] muestra un alto muro que separa a poderosos, ricos y despóticos, de aquellos más necesitados que no reciben ni las migas; en [7] la quema de libros por el fanatismo, siempre bajo el pretexto de una paradójica pureza, oculta una inclemencia que atenta contra el sereno entendimiento; [8] describe esa sequía agravada por la incompetencia de los políticos, algo que hace suspirar al poeta por nubes con lluvia para todos; en [9] negros presagios de una Naturaleza atacada y contaminada son insuficientes para ahuyentar a ese explorador en busca de aquello que revitalice su fuerza vital; en [10] el egoísta interés de los políticos, su inagotable avaricia oculta en demagogias, hace que la desolación campe a su anchas en el pueblo y que este exija ya una completa regeneración; en [11] solo gracias al pensamiento libre y a una plena sexualidad el hombre, casi derrotado por la injusticia política, sigue hacia adelante; en [12] se desenmascara la afición prostibular de los políticos, y [13] denuncia vicios y corrupciones demandando de nuevo una regeneración —urgente— a través del amor y la filantropía para que la justicia presida una República limpia como los lirios.

    AIN SOPF AUR [2]

    […] La política debería ser como

    la cándida sonrisa de una niña,

    dejar que se destiña el uniforme,

    hablar las lenguas sin sufrir rechazo,

    extirpar el tumor de la miseria […].

    ÁRBOL DE SOL [3]

    […] Quedan los engreídos y los lerdos,

    tras haberse batido en retirada

    las togas ilustradas y brillantes.

    No puede haber futuro en perspectiva

    si se asemeja una generación

    a cuernos débiles de caracoles […],

    GALAMIEL [12]

    Y Galamiel anoche fue de putas

    con alcahuete ajeno a las disputas.

    Así comieron las mejores frutas

    en un festín, envidia de reclutas.

    La ubicación del móvil les delata

    cuando se abre el cordel y cae la bata.

    Se da fe que salió por la culata

    el quinto tiro de entre pata y pata.

    Toda la corte está escandalizada

    con el rey de mirada tan pasmada.

    La meretriz al fuego está emplazada

    porque es fundamental sacar tajada.

    Los notables no quieren dilaciones

    para vedar al pueblo otras nociones:

    «Se forjan con dinero corrupciones

    que no remedian ni otras erecciones».

    MALKUTH [13]

    […] Nuestra morada está llena de cáscaras

    que con vigor hay que desincrustar,

    usando los cinceles del silencio,

    y volverá a ser claro nuestro ser […].

    […] Venir en nuestro auxilio, filantrópicos

    númenes, en las horas más aciagas

    y derrocad a nuestra Kali Yuga,

    aunque el esfuerzo sea nuestro coste

    tanto en la intimidad como en lo público,

    a fin de que en sesión de investidura

    Malkuth sea elegido presidente

    de la eterna República del Lirio.

    La segunda parte de Soterránea, «El Mundo», insiste en la iniquidad del Poder. Así, El foro de debate [15] lo acusa de enclaustrar la Cultura haciéndola de pago y no universal; en El teatro [16] la política aparece como un juego entre máscaras gritonas; Uncidos a la hipoteca [17] muestra el derecho constitucional a una vivienda digna trocado en burla por las salvajes hipotecas del banquero, situación que asimismo recoge Pancarta de cebollas [21] donde se describe la vida cotidiana del trabajador, agobiado por deudas; y Mitin de silencio [37] es un reclamo del poeta para ahogar la voz de los demagogos y para que del cielo caiga una lluvia purificadora.

    MITIN DE SILENCIO [37]

    Ya es noche cerrada.

    La lluvia pulsa

    las teclas de la luna.

    He convocado un mitin de silencio

    en la campaña electoral del cielo.

    «El Mundo» amplía el radio de acción del poeta serenamente cabreado. Violaciones de derechos humanos (Las sillas del miedo [14]; Afganistán [28]); guerras y masacres (Irak [29]; Madrid 11 [30]; Alkonost [34]); la emigración y las tremendas condiciones de vida en el continente africano (Nadies [23]; África negra [24]); sexo por obligación y violencia de género (Flores de nieve [26]; Violencia con género [27]); el terrorismo (Roble de utopía [31]); el belicoso papel de las religiones (En nombre de Dios [33]); el acoso (Mobbing [19]); la clonación (Clonación [20]); la tala indiscriminada (Minas de tantalita [25]), devastadas visiones de la ciudad moderna (Colapso de la urbe [35]) y otras denuncias más, son literarias puyas con las que García Lorente despacha infames realidades de un mundo en directo que nos causa profundo pesar.

    MADRID 11 [30]

    Enjaezaron caballos negros

    con las gualdrapas de los horrores,

    sus lomos con bombas ensillaban.

    Denota el verdugo sus alforjas

    y en los trenes Mot calma su sed

    con sangre que le sirven coperos

    del terror. Todo destruye el once.

    Terrorismo y guerra se unifican,

    las aves de la muerte no entienden

    de matices. Setenta y dos horas

    en las comisarías del luto,

    mientras oigo gritos en el aire.

    El ayuntamiento de los cirios

    auspicia urnas de salvación.

    Siento que mi ser se está tostando

    en la parrilla de la impotencia

    y en el horno de la incertidumbre.

    VIOLENCIA CON GÉNERO [27]

    […] ¿Qué me sucederá cuando regrese

    al hogar, dulce hogar

    tras haber presentado la denuncia?

    Si no hay ningún albergue que me ampare

    y me dejan al raso de una lista de espera,

    la espada, la navaja o el cuchillo

    me llevarán al barco de Caronte,

    tan pronto como él sepa mi osadía […].

    Escribió Fernando Lázaro Carreter: «Hay que salvar la poesía. Por su enorme valor enriquecedor, de solidaridad y catarsis, es una de las pocas fuerzas espirituales que sobreviven en una sociedad como la actual, en la que todo invita a la deshumanización».

    Frente a esa sociedad enferma que ha hecho de la manipulación del sentido un punto clave de su dominación, en Soterránea Antonio García Lorente, con un lenguaje intenso, alejado de cualquier complejidad pero acompañado por la fuerza de su visceral empuje, logra algo tan inesperado hoy como mostrar su íntima relación con la verdad. Leer ahora este original y contundente poemario que osa dar salidas para los tiempos corruptos y cínicos que toca aguantar se convierte en dolorosa (pero necesaria) obligación.

    Soterránea , Antonio García Lorente, Parnass ediciones

    Reseña publicada previamente en Moon Magazine