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    Los lugares y las sombras, Eduardo Kahane (Ole Libros ed. 2021)

    Eduardo Kahane (Montevideo, 1944) es intérprete en organismos internacionales y miembro de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC). Titulado por la Universidad Hebrea de Jerusalén en Sociología y Antropología Social, fue profesor del curso para intérpretes del Polytechnic of Central London y primer director del curso de interpretación de lenguas de la Universidad de Salamanca.

    Dirigió el seminario ‘El intérprete como comunicador’ de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Ha trabajado en el Servicio Latinoamericano de la BBC, publicado crónicas en El País y supervisado doblajes cinematográficos como Salvar al soldado Ryan o Parque Jurásico, de Steven Spielberg; Nell Contact de Jodie Foster o ¿Conoces a Joe Black? con Brad Pitt y Anthony Hopkins.

    Escribe relatos, poesía, guiones y dirige y actúa en espectáculos dramáticos y musicales. Fue finalista, con Canto al geranio, del II Premio de Poesía “El Bardo” para poetas nuevos de la Editorial Lumen y en 2017, Ediciones Vitruvio publicó su poemario Contratiempos. Hoy, tenemos el placer de dar a conocer su último poemario:  Los lugares y las sombras con Olé Libros

    Ante nosotros tenemos un poemario, de poco más de 80 páginas, dividido en cinco secciones: Cinco estaciones, Los lugares y las sombras, Desiguales en la herida, Ola sobre ola, Izar una vela blanca.

    La primera de ella, Cinco estaciones, es un viaje sentimental a través del tiempo: desde la juventud estival hasta llegar a la añoranza invernal llena de esperanza.

    El campo duerme en lo vasto
    seco quedó de añoranza
    en surcos que el rayo ha abierto
    pone huevos la esperanza

    La segunda sección que da título al poemario, Los lugares y las sombras, es un conglomerado de metáforas que nos enfrentan, de la mano del poeta, ante el paso del tiempo y el amor.

    El clamor sordo del sótano
    sus voces a rebato
    me esperaban en la esquina
    en que siendo niño
    miraba al río besar el cielo
    para decirme
    que su eco lo llevo marcado
    con saña, como un hierro
    una cifra azul
    o un réquiem.

    Cada etapa
    punto de partida
    destino casual
    me legó un árbol
    el aroma de su madrugada
    un ave, calle, balcón

    Me ha gustado el juego que Kahane hace con las letras. Su poema ‘M de memoria’ es un ejemplo de ello.

    Desiguales en la herida es la tercera sección donde Eduardo Kahane nos seduce con sus versos.

    Desde ti surge
    el rizo de las olas
    un rumor
    de burbujas que rompen
    y peces tornando
    su boca abierta
    hacia el cielo

    Llegamos a la penúltima sección, Ola sobre ola. Con estos poemas, viajamos a diferentes lugares y escenarios en un espectáculo de imágenes y palabras que nos acarician a la par que las vamos leyendo.

    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    Ya estamos llegando al final del viaje, llegamos a puerto con Izar una vela blanca. Kahane empieza fuerte:

    Un verso me es dado
    rapto de un instante
    un mirlo se posa en la ventana
    destello negro, pico amarillo
    corro a contemplarlo
    llego tarde
    como a casi todo
    la imagen se vuela
    y con ella mi palabra
    o la de otro
    Nadie lee dos veces
    el mismo verso

    Sigue con un poema cuyos versos son las ramas de un árbol, incluso es su forma de mostrarse en el papel. Continúa recordándonos que ‘También el cardo es flor’, para acabar ‘silencioso’ abriendo un escenario al lector en el que zambullirse y volver a releer el poemario en otro orden diferente, y así hasta acabar con la posible combinatoria de lecturas de las hermosas y frágiles palabras de Eduardo Kahane, todas ellas muy pensadas y cuidadas.

    Si alguien me hubiera puesto frente a mí estos poemas y me hubiera preguntado la nacionalidad del escritor, no me preguntéis el motivo, pero habría dicho que uruguayo. Hay en todos ellos un suspiro, una ligera y suave capa ‘benedittiana’ que los hace más entrañables y queridos.

    Como conclusión, os puedo decir que son poemas que conectan y que no se hacen de difícil comprensión. Al poeta no le hace falta complicar el lenguaje de sus versos para mostrarnos su calidad literaria. Seguro que, en alguno de ellos, os sentiréis identificados. Ahora solo hace falta que lo podáis acariciar entre vuestras manos y leerlo, para ello, aquí lo tenéis.

    Porque fuimos


    Porque fuimos
    larva, insecto
    pez y reptil
    antes de ser pájaro
    y de ser hombre
    me sobresalta
    el avión que irrumpe
    a punto de tocar tierra
    ave jurásica
    abalanzándose
    sobre una presa

    Al calor de plumones
    me nutrí con gusanos
    de un pico de cigüeña

    dando tumbos
    aprendí a andar
    tras una alondra
    y a romper el horizonte
    con grullas y cormoranes

    libar en el aire
    me costó varias vidas
    -no era colibrí-
    y alguna otra
    distinguir
    la luz del alicanto
    de vigilias
    con vampiro

    Hoy trina
    una mañana antigua

    hoy se escucha un madrigal
    desde el cielo inalcanzable

    no discierno la noche
    del alba
    no hay más tiempos
    ni geografías

    hoy aletea

    tu estación
    ave mujer

    Ola sobre la ola


    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    La arena hiriente
    sopla sobre un teatro
    de figurantes
    sus gargantas roncas
    han depuesto del mutismo
    entre abrazos
    de lapa y lengua
    albur de otro libreto
    en boca de moluscos
    destellos
    y ojos amaneciendo



    El arrojo


    Si no fuera
    que nuestra víscera más animal
    tensa el arco y dispara
    sin titubear
    contra lo adverso
    ante el desamor
    o el ácido instalando su llaga
    y apunta a las palabras
    que sirven de escudo
    contra las excusas de mal perdedor
    y a cada agravio

    Si no fuera
    por esa materia nuestra
    sin oído y sin voz
    que solo es sombra

    Si no fuera
    por el arrojo
    de ese capitán del luto
    navegante de altura
    tonante en la noche
    ya seríamos naufragio

    La encalmada despierta
    con su felicidad bastarda
    lastrada por malos sueños
    entre cenizas acunando
    sus retoños en el bosque
    con lirios y juncos erguidos
        en lo hondo de la ciénaga
    frente a un horizonte abierto
        a marinos ciegos
        que sonríen a medias
    izando una vela blanca.

    En la librería Nollegiu, calle Pons i Subirà 3, Barcelona, podréis conocer a Eduardo Kahane y escucharle recitar alguno de los poemas de esta colección. Domingo 16 de octubre a las 12 del mediodía.

    Próximas presentaciones:

    • Ateneo de Pontevedra: Otoño 2022, fecha a determinar
    • Ávila, Semana Judía de Ávila, 28 de enero de 2023