Etiqueta: santos lópez

  • 2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    Santos López (Mesa de Guanipa, Venezuela, 1955) ha publicado los poemarios: Otras costumbres (1980), Alguna luz, alguna ausencia (1981), Mas doliendo ya (1984), Entre regiones (1984), Soy el animal que creo (1987), El libro de la tribu (1992), Los buscadores de agua (1999), El cielo entre cenizas (2004), Le Ciel en cendres, edición bilingüe español-francés (2004), Soy el animal que creo. Antología (2004), I cercatore d’acqua, edición bilingüe español-italiano (2008), El libro de la tribu (reedición 2014), La Barata (2015), Del fluir. Poesía escogida (2016), Azar de almendra (2016) y Canto de luz negra (2018).

    Recibió el Premio Municipal de Poesía de Caracas en 1987 y en 2001 y sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como poeta y conferencista invitado en festivales y encuentros literarios en España, Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benin, Austria y Estados Unidos de Norteamérica.

    Editor, periodista y gerente cultural, es director-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (fundada en 1990), institución con la que realizó 12 ediciones de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas; y también director y creador del Festival Internacional de Tradiciones Afroamericanas (FITA), Asociación Civil sin fines de lucro con la que cristalizó 5 ediciones del festival.


    Mandamiento

    Hágase la luz negra de mis antepasados lobos
    Que se bañaban en el mar y copularon con culebras;
    Íntimos vivieron en el abismo, en la leche,
    En la noche de su agujero fulminado e inmenso.

    Ninguna luz brilla en la cara de lo profundo del mar,
    Pero las aguas ceden y los pedazos de tierra
    Al sexto día buscan el hálito de los dioses:
    (Cuanta más leña hay, más fuerte es el fuego)

    Manchas nebulosas circulares con rehiletes,
    Espirales y anillos. Estrellas y más estrellas
    Como puntos de cielo punzó. El cuerpo nada
    Hace por sí mismo, basta ver un cadáver.

    Hágase la luz negra sobre la puerta de Occidente,
    Aquí, cuando Hércules y Equidna ensoñaron
    Y dieron a luz siete angípedos gigantes, razas
    De ojos llameantes y resolución firme.

    Así comenzó esta nativa desgracia, este vértigo,
    Donde sólo encuentras noche y más noche.
    Y pasamos por alto la embriaguez del trance,
    El temblor del mundo, esa su armonía

    Es un goteo que insiste hasta el infinito.
    Hágase la luz negra de mis antepasados equinos,
    De patas rojas que recorrieron cielo y cementerio:
    Piramidal, funesta de la tierra nacida sombra;

    Y circular, dichosa del sol como un sonido.
    La cabeza del caballo es el amanecer, su lomo
    Es el día empinado y su relincho, un relámpago.
    Antepasados míos, canten ahora para mí…

    Pájaro Azafrán

    I

    mi corazón ha visto
    el menos visto
    el más vistoso pájaro
    allá arriba
    su poder para cantar
    en silencioso clamor
    no es deleite encima
    de vida ni de nada
    ¿qué oigo?
    ¿qué quieres decirme?
    si es capullo o calavera
    pétalo o médula con miel
    tu amor deshuesado mestizo
    rosa enferma con gusano
    anda y dilo de una vez
    en gerundio o presente
    deja ese barrido de hojas secas
    sin vocales
    cúbreme de arcilla
    con tus alas
    entretanto
    veo la burbuja de la infancia
    flotar
    he visto lo que no puede verse
    para no decirlo con lengua
    ni con gagueo
    pero sí sobre los filos
    con hojillas curvas
    con flores pintadas en paredes
    contra toda lluvia de junio
    boca lamosa
    para pedir y mendigar amor
    y amparo

    he amado este pájaro
    sin razón
    lo mismo da
    -por las noches
    por oscuro
    por oír el mundo delante-
    sin preguntar si es jaguar
    si rosa o negrísimo
    con gozo y con rabia
    como niño
    desamparado en un hilo
    mientras mi madre envejecía
    mi madre fue también un pájaro
    que abanicó sus alas
    sin barullo ni indecible amargo
    con susurro
    titilo suave
    y con un beso en la frente
    gorjeo que dice y bendice
    con venenoso cantar
    pájaro
    azafrán
    canta
    toda
    la noche
    al amor
    escondido
    del amor

    II

    mi corazón ha visto
    un pájaro desnudo allá arriba
    balanceado en una rama
    de la aurora
    la entonces acacia
    con sus largos tires de hojas
    -mi corazón no desmiente
    lo que ha visto-
    erguido en majestad
    en su aire de mañana
    recién salido del sueño
    en luz azafrán
    este pájaro joven
    con años de deseos
    llamado mujer de veintisiete
    pura
    inocente
    con sed
    traza su augurio en mi destino
    es así como yo temía su canto
    garganta de sol rarísima
    se podría decir
    la lengua tibia de una santa
    que pasa su cuchillo
    como boca en mi boca
    y lame mi borracho beso
    babea y fulmina
    mis portales y ventanas
    ¿qué cantaba con vicio
    este pájaro
    haciendo público su amor?
    ¿era su propósito
    regresarme a mi destino?
    ojalá sea yo de nombre alguien
    pescador en tierra
    o cualquier otro desconocido

    años de deseos tiene
    este pájaro desnudo
    buscándome
    ha esperado en esta acacia
    y me seduce sin miserias
    bebe en mi brisa de pulmón
    saca engrudo de mis entrañas
    complaciente en cuerpo joven
    pellizca párpados
    ahora me lleva en su aleteo
    en una muerte fina y doble
    así almendra
    sicigia que vuela y revuela
    de uno a otro oriente

    (Incompleto)


    Estos poemas pertenecen al poemario Canto de luz negra (2018)