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  • Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Cuando el lector se introduce en Versos al margen, lo que realmente queda al margen es la vida. Uno entra en un mundo brillante de emociones y sentimientos que, de algún modo, envuelven y atrapan el alma para no soltarla.

    El poemario, en su mayoría poemas breves y concisos que concentran en pocas líneas una esencia pura y emotiva, está estructurado en tres partes o capítulos que la propia autora nos presenta al inicio del libro, en una breve introducción:

    I. Más que amor, donde los poemas se centran en amor y desamor.

    II. Inspiración, donde la poesía parece fluir por sí misma.

    III. Mis versos al margen, donde encontramos una parte más oscura, más esencial y quizás más íntima, son esos poemas que parecen salir desde algún recóndito pliegue del alma.

    I. MÁS QUE AMOR

    «Y es cuando sus palabras tropiezan

    con su corazón,

    que todo se derrumba…»

    Marta deja unos pequeños versos al inicio de cada capítulo a medida de introducción, que ya nos ponen en pre-aviso de lo que vamos a encontrarnos: palabras, corazón y derrumbe. Tres vocablos que marcan la línea de este primer capítulo.

    Veintiocho poemas, algunos de una intensidad abrumadora, y otros delicados como un susurro al oído, que nos muestran en pequeños matices todas las emociones que podría englobar el enamoramiento: fascinación, entrega, sentimiento y casi devoción. Pero también nos habla de tristeza, ausencias, e incluso de puede llegar a vislumbrar una parte oscura de la relación:

    En el vaivén del tiempo
    Calidez su dentellada
    Y tu esposa me resuelvo
    Frágilmente subyugada.

    -Fragmento del poema Mi Contraluz

    …el consuelo
    De esta tristeza
    Abrigándome
    Con tus frías ausencias

    -Fragmento del poema Zona de confort

    A su vez, y casi ligado al tema menos plácido del amor, el que conlleva heridas, en el que hay batallas, entrevemos ese lado positivo que a veces suele rodear la poesía de Marta, y podemos ver esa parte femenina más fuerte, la de la mujer incansable que ama con todas sus fuerzas, a pesar de las heridas; la que siempre renace y se sobrepone. Veamos, por ejemplo el poema Guerrera, donde a pesar de perder, de arder y reducirse a cenizas, siempre vuelve, con más fuerza si cabe, dándole la vuelta a la situación y acabando convertida en su heroína:

    Resurjo de sus cenizas
    En cada batalla perdida
    Anudando en mi brazo
    Las heridas recibidas
    Y aun dándome él
    Por vencida
    Siempre seré su heroína…

    La sensación de plenitud sentimental también tiene su espacio, más grande que el dolor si cabe en este primer capítulo, y nos llega casi acompañada de música y estrellas, pues el lenguaje que usa Marta nos acerca inevitablemente a una magnífica atmósfera de destelles y sueños, todo envuelto en un fino velo de delicadeza y suavidad:

    BESOS DE SEDA

    Vuelan sus besos
    Que en mí se quedan
     
    Como caricias
    Envueltas en seda
     
    Y evoco sus labios
    Prendidos en ella
     
    Arrullo de amante
    Para que duerma.

    Un poema que casi parece que lo podemos tocar, y sentir su tacto sedoso entre nuestros dedos.

    La intensidad en los versos de Marta es algo innegable; hay versos que son prácticamente sentencias, firmes sentencias-promesas que son absoluta entrega, amores que ni la muerte puede romper:

    Si has de hacerlo
    Muere en mí
    Y vivirás
    En mis adentros.

    -Fragmento del poema Eternidad

    Yo me quedaré en ti
    Apartando tus espinas
    Para que me hieran a mí.

    -Fragmento del poema Para los restos
    La poeta Marta Garrós.

    II. INSPIRACIÓN

    «Buscaba inspiración en las estrellas

    sin saber que ya era polvo de estrellas.»

    Los siguientes diecisiete poemas nos llevan a otro ámbito, otro tipo de emociones como la timidez, la resignación, y sensaciones como el tacto o el aroma, se dan cita y se entrelazan con elementos mágicos y estelares, creando un universo o un único mundo que une la emocional con lo real y el imaginario.

    En este sentido, llama la atención del poema Hada Verde. Muchas veces, la poesía de Marta transmite ese ambiente mágico y como de fantasía y, en este poema, por primera vez nos aparece un ser mágico que esparce traviesa su narcótico elixir, la musa de la absenta, la poesía. Ahí es donde el lector, sin darse cuenta, se ve por un instante en la Francia del siglo XIX, y trae a la mente la imagen de Verlaine con su vaso de absenta entre las manos. Entonces se comprende que a menudo, lo que la autora intenta hacer en y con su poesía, es unir ese imaginario literario tan precioso con la realidad, la vida.

    HADA VERDE

    Esparce traviesa
    Su narcótico elixir
     
    Saciando poetas
    Malditos de ella
     
    Susurra en sus labios
    Ebrios de absenta
     
    Batiendo sus alas
    Sin dejar de reír.

    Sucede en este segundo Capítulo que nos aparece, al fin, la poesía japonesa, de la que Marta es Haijin y Senpai, en un Sedoka quem siguiendo la estructura de seis líneas seguidas 5-7-7-5-7-7, nos presenta un instante, como un cuadro, un sonrojo escondido detrás de un abanico y dedos temblorosos, en seis versos de gran belleza:

    SONROJO

    Un abanico
    Como frágil guardián
    Cubre su timidez
    La suave de seda
    Es baile entre los dedos
    Palpitando el sonrojo.

    Y le sigue otro llamado Shouganai, donde encontramos otro guiño hacia esa cultura en esa expresión japonesa que expresa la sensación de saber que hay cosas que no se pueden cambiar, y que son porque han de ser, ni más ni menos.

    Poeta retoma esa atmósfera suave y delicada, casi lírica podríamos decir, en un poema que se nos presenta como aromático.

    Y atesoran mis ojos
    Quimeras preciosas
    Cual rosa en un libro
    Perfumando sus hojas

    -Fragmento del poma Poeta

    Y eso se repite en otro poema de este Segundo Capítulo. Si en el capítulo anterior teníamos un poema que casi se podía tocar, Besos de seda, ahora nos encontramos un poema que casi se puede oler, Préndeme Claveles, y nos percatamos que definitivamente, la poesía de Marta tiene tintes sensoriales, haciendo de un sentido, el eje del poema junto con los sentimientos:

    Róndame con flores

    Que de penas voy sobrada

    Róndame esta noche

    En mi reja perfumada

    -Fragmento del poema Préndeme claveles

    Y de esa sensación empírica, volvemos de nuevo, entrelazando realidad e imaginación, a la fantasía con Ondida, que nos evoca aquellas perversas ninfas del mar, que son capaces de embrujar con su risa. Así lo cuenta Marta, casi ahogada en la inspiración:

    ONDINA

    Canto un canto de sirenas
    Me arrastró hacia su mar
     
    Embriagada por su esencia
    Besaba espumas y sal
     
    Y aun sabiendo
    Que me ahogaba
    Me olvidé de respirar.

    III. MIS VERSOS AL MARGEN

    “Sólo el loco en su cordura,
                    logra ver brillar,
                    el lado oscuro de la luna”

    Veintiún poemas que de repente oscurecen las estrellas anteriores. Se abre con Réquiem, un poema oscuro, lúgubre, que supone un alto contraste con la luz del capítulo anterior, las ninfas parece que se van apagando. Sería como entrar, quizás, en la parte más profunda del alma:

    RÉQUIEM

    Lágrimas muerde
    Tras las cortinas
     
    El borroso murmullo
    Por despedida
     
    Letras doradas
    En comitiva
     
    Perfilan el trono
    Con letanías

    Abunda en este Tercer Capítulo, un vocabulario que transporta a la oscuridad y a la tristeza: velas, cenizas, letanías, rosas negras, sangre, sombra, pozo, jirones, lluvia, duelo, llantos, lluvias, silencios… todo aparece un poco más crudo, un poco más áspero, un poco más triste.  

    Desde un corazón que se va diluyendo, a llantos que rompen –Me quedo como una nube que enjaulada va rompiéndose hasta llorar-, de tormentas que rugen a dolorosas despedidas:

    DESPIDIÉNDOTE

    Nunca sabré
    Dejarte ir del todo
    Mi amor
     
    Por eso
    Me despido de ti
    Poco a poco
     
    Para que no duela
    Tanto el adiós
     
    Prefiero ir
    Soltándote a trozos

    Danza Inmortal llama la atención en este tercer capítulo porque, en medio de tanta oscuridad y dolor y tristeza, aporta un punto de luz, la línea general del capítulo hace un giro puntual, y de repente se llenan los ojos de luz y brillos:

    Bailaré entre tules
    Vaporoso incienso
    Ritual de altares
    Donde está tu cielo

    -Fragmento del poema Danza Inmortal

    Para cerrar el poemario, Marta nos deja un poema precioso que aparece como el cierre de un círculo, es lluvia por dentro y parece que el alma anegada sólo desea volver a ser tierra, a la pureza, al origen:

    SOY LLUVIA

    Lluevo por dentro
    Y por fuera
    Quiero llover
    Esta nube
    Que se aferra
     
    Quiero llorar
    Y confundirme
    Hacerme agua
    De la Madre Tierra

    Versos al margen es el primer poemario de Marta Garrós Badal (Barcelona, 1966), publicado por Punto Rojo Editorial (2019). Sentimientos y emociones se entremezclan con esos tintes modernistas del imaginario y la realidad en más de sesenta poemas que configuran un poemario emotivo, mágico y auténtico.