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  • Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Todos tenemos más o menos claro lo que nos gusta de la poesía, a veces un poema es profundo, otras veces matizado, penetrante, colorido y lleno de metáforas y de una lírica que nos hace volar en cada letra que leemos de un verso.

    Yaneth nos lleva con sus poemas a lugares lejanos, a sabores exóticos, a sentimientos profundos de una manera tan rica y llena de matices y colores que cuesta trabajo escoger un poema o extracto de un poema para sobresaltarse de los demás.

    Latinoamérica y Sudamérica ha sido a través de los años un nicho de poetas de habla hispana, grandes contadores de historias, grandes forjadores del idioma; los matices y el sentimiento en el americano es algo sin comparación. Yaneth es un ejemplo de ello.

    La poesía es y seguirá siendo un extraordinario vehículo para expresar lo que sentimos, con matices y maravillosas maneras de describir sentimientos y sazones.

    Muchas gracias Yaneth por hacerme amar la retórica, la metáfora y la lírica.

    Deleitémonos con algunos extractos de sus mejores poemas y disfrutemos de la lectura.


    MALABARES

    Hay tantas rocas en el fondo de mis manos

    que mis tendones se doblan,

    no pretendo librarme de ellas

    sería sucumbir en vano.

    Acaso tendré que desangrarme para que entiendas

    cada lágrima vertida por los días

    que pienso en los poros de tu piel

    en tus latidos ajenos

    y en las frases inconclusas de tu mirada,

    no te prometo continuar haciendo

    malabares mientras decides matarme o dejarme con vida.

    Quizá alguna madrugada lance las rocas

    al mar para ahogar

    los kilómetros de ternura

    que se resisten a desaparecer

    o tal vez huya para no compartir

    las mismas agonías que una vez nos unieron.

    INQUIETUDES

    La melancolía es una leyenda

    para los estoicos,

    para mis días es una canción que pareciera emerger

    del último teclado de Chopin

    al compás de un par de recuerdos inútiles

    que abren zanjas a mi costado,

    pero la necedad del inconsciente

    tiene más temple que la razón

    al insistir arrancarte a dentelladas

    de mis pensamientos.

    Con cada amanecer se afianza

    la necesidad de escuchar tus estrépitos

    el contoneo de tus dudas

    y esa caricia malhumorada de tus manos.

    AL MEJOR ESTILO DE BUKOWSKI

    Si nada de lo que se cuenta y se siente

    de ambos lados de la orilla no tiene ningún

    tinte real y honesto, qué sentido tendría

    seguir en la cuerda floja para saber

    lo que de antemano conocemos.

    Nos seguiremos encontrando bajo diferentes

    armaduras, con historias distintas

    con la maldición de escondernos detrás de una inusitada,

    oscuridad para intentar que la una capture a la otra,

    un juego de mucha seducción psicológica que nos mantendrá

    al filo de lo intangible y con final nada predecible.

    Y el amor aquí no tiene cabida,

    sería morir en masoquista lentitud.

    ¿QUÉ OPRIME AL MUNDO?

    ¿Qué oprime al mundo?

    ¿La egocéntrica sed de poder?

    ¿El individualismo?

    ¿La carencia de una conciencia más coherente?

    ¿El desuso de los valores?

    ¿La pleitesía que se le rinde a la vileza?

    El infinito cobija una bandera

    clama por alianzas que desarticulen

    a los enemigos y por otro lado

    las grandes potencias

    en silencio, escalofriante,

    ignoran los cuervos que extirpan ojos.

    Los grandes portadores de la salvación

    desgarran sus vestiduras piden

    unión a los pueblos, cadenas de plegarias

    a un cielo que hace mutis y ¿qué aportan

    ellos cuando tienen en sus manos

    la guerra o la conciliación?

    NO SABÍA

    No sabía

    que tus ojos lloraban

    luciérnagas.

    No sabía

    que el lenguaje

    de tus manos, era triste. 

    No sabía

    que tu sonrisa

    vivía en duelo.

    No sabía

    que tu soledad

    era una bastilla

    en muerte flemática.

    Aspirabas salvación

    y un planeta de sueños desnudos.

    No sabía

    que a tu mundo le faltaran mariposas

    un campo de dulces aromas

    y una mañana sin lluvia.

    No sabía

    cuando, acaricie tu pelo

    la demencia que destilabas.

    No sabía

    qué hablabas con las sombras

    del amor que me profesas.

    DÍAS DE LLUVIA SOLITARIA

    Siempre que pronuncio tu nombre

    las luces se espantan

    y una suerte de enjambre,

    enreda mi garganta, supongo que haber sido,

    abandonada no podría producir

    otro efecto en mis cuerdas vocales.

    Me siento a contemplar los graznidos

    del silencio y una cofradía de mariposas azules

    alientan mis labios a sonreír

    la realidad es que mi ánimo

    está distorsionado y concebir

    un ápice de alegría es imposible.

    A veces quisiera, entender esos amores

    que andan en derrumbe sin embargo

    cada noche sus pieles se bautizan

    de saliva y lenguas sumariales

    maúllan como gatos poseidos

    mientras yo me conformo con Mendelssohn.

    CREO ESCUCHAR LA OCTAVA SINFONÍA DE TU DISTANTE BESO

    En una noche escrita por Benedetti mis lágrimas corrían.

    Caminé bajo la luna preñada de luz y me desnudé de melancolía.

    Te encontré en un templo llamado estrella parecías lúcida

    como un cristal que gira en el fondo de un joyero dormías.

    Abrace el silencio que en tus ojos agonizaba

    tenías la piel de nácar y una mirada que espantaba el alba

    sentí la lluvia de tu aliento, la tesitura de tus cabellos,

    comprendí que era un espejismo una lastimosa agonía.

    Me vacié el alma de aquello que me ahogaba

    y al escuchar el latido del viento en las gárgolas

    y la señal mustia de una sombra en la enredadera

    dejé volar el último sonido de mi respiro.

    Es de noche de nuevo y Benedetti la conjuga con un verso lejos.

    Tú ya no apareces, sólo un par de luciérnagas sin dueño.

    Aún creo escuchar la octava sinfonía de tu distante beso.

    EL SILENCIO DEJA SUS SANDALIAS

    De repente la noche se hace hiedra

    en los bordes de tu respiro

    y la canela de tus labios,

    aromatiza mi aliento,

    en volutas de miel.

    El lucero busca el tálamo

    en la luna nupcial,

    espera ver las corolas de tus ojos

    como lámparas que acompañan los desiertos.

    Y tu pecho, exhala una rosa púrpura

    mezclada con el fuego

    que germina en tus arterias.

    POR TI SERÉ…

    Cascadas de astros sobre

    un lago de perla marroquí;

    el zazen de una mañana sánscrita;

    el molino quieto en el numen de los cielos;

    la sabiduría de una lágrima mártir.

    Por ti seré…

    el pincel del Greco deslizándose

    en el mítico tiempo de la oscuridad;

    templos a orillas del mundo;

    el sudario de los caídos.

    Por ti seré…

    ánforas en el Universo;

    el destino de la luz;

    la paz que reposa en las comisuras

    eternas de Gibrán.

    Por ti seré…

    una franquicia del Paraíso;

    sonetos calcados en cometas de espejos;

    la tibieza de unas alas de arcángel

    y un remanso perpetuo de alabanzas.