Autor: anibal malaparte

  • Entrevista a Dafne Penelope Inanna

    Entrevista a Dafne Penelope Inanna

    Tuve el placer de conocer a Dafne y su poesía y quedé fascinado, es por ello que la contacté para escribir esta breve entrevista y compartir sus puntos de vista sobre literatura con el resto del mundo. Este no es más que mi parte para romper el cerco capitalista contra la cultura proletaria. En cursiva se encuentran todas las respuestas de la poeta queretana. 

    Si quieres conocer a la poeta, puedes seguirla en Instagram: https://www.instagram.com/anarcoxula/ 

    El capitalismo y sus métodos de disciplina constantemente nos bombardean con la idea de cuerpos perfectos, de medidas naturales y necesarias, exige inocencia mientras obliga a miles de cuerpos a una sexualización que llega a un nivel caricaturesco del cual nadie está a salvo, pero tú, como parte de una disidencia sexo-genérica te encuentras doblemente expuesta ¿Cómo reaccionas ante la violencia estética y social capitalista en tu poesía?

    Mentiría si dijera que todo esto no me atraviesa. Evidentemente, hay una carga política y poética en el cuerpo y esa carga la llevamos todas y todos, pero principalmente aquellas personas que nos enunciamos desde fuera de la norma. Yo intento no pensar activamente en esa violencia, por lo menos cuando escribo poesía. Ideológicamente seré todo lo marxista que quieras, pero en la poesía soy romántica, creo en el cuerpo y su sabiduría, que no me parece distinta en absoluto a la razón. En todo caso, me parece que la razón y esa otra cosa, que algunos llaman intuición, otra mística, son dos partes del mismo fenómeno. Soy materialista, luego creo que todo es materia viva, incluyendo lo que parece escapar a la posibilidad de enunciarse racionalmente. Y creo yo, precisamente, que ahí es donde entra la poesía, en la capacidad de hablar donde la palabra se congela. Subir esas cumbres y bajar a esos abismos en donde poco se puede decir de manera lógica. Por eso digo que más que pensar en esas violencias y escribir desde la reflexión, procuro habitarlas, sentirlas y cuando se vuelven insoportables, entonces sí, las convierto en un poema. Creo que el poema es una suerte de alquimia para el dolor. También para el gozo, para el placer. Pero, insisto, es porque soy una romántica incurable. El camarada Stalin me habría enviado sin duda al gulag. Más que descartar lo subjetivo, creo que nuestra tarea como materialistas dialécticos es incorporarlo al mundo de lo material, de donde nunca salió.


    Pocos hablan de la relación de las personas en el espectro autista en la política, conocemos al patético reaccionario de Musk (tan enajenado que ni siquiera otros psicópatas millonarios adoradores del Demiurgo creen que sea agradable pasar tiempo a su lado) pero poco se habla desde posiciones proletarias ¿el autismo ha modificado lo que comprendes por político en poesía?

    El autismo y la transexualidad, que son experiencias materiales que vivo y encarno en mi vida diaria, han modificado como comprendo todo, no solo en poesía, sino en términos generales. Habitar ambas identidades me ha hecho sentir fuera de lugar desde que iba en la primaria, pero a mí no me basta con el rencor individual, yo siempre quise una explicación ¿Por qué me tratan mal los otros? ¿Por qué se ríen de mí? ¿Por qué mi mamá es tan dura? Que esas particularidades intersectaran con mi pertenencia a la clase trabajadora para mí fue una bendición porque me parece que, sin esa intersección, difícilmente habría brotado en mi la conciencia de clase. A lxs autistas se nos da bien el pensamiento sistémico, identificar patrones. Yo me di cuenta, muy fácil que todo ese sufrimiento, ese dolor, ese rechazo, estaba relacionado con el sufrimiento, dolor y rechazo que también vivían otras personas y cuando llegué a Marx, a Lenin, no me costó trabajo entender que mi liberación estaba unida a la de los demás, yo sola no podría salvarme.


    En general hay ciertas características en la poesía de varios autores que serían imposibles sin su experiencia corporal, se me ocurren autoras como la poeta Yu Xiuhua o la militante negra marxista Claudia Jones, ahora bien, adivinar autismo en poetas del pasado es un ejercicio esteril, pero puedo preguntarle a una poeta autista viva ¿Puedes compartir cómo se traducen esas experiencias sensoriales y emocionales en posiciones formales dentro de tus poemas?

    Como mencioné anteriormente, para mí la sensorialidad es quizá el aspecto más relevante dentro de la poesía, no concibo una poesía que no atraviese el cuerpo y las emociones. Lo que hago entonces es sentir todo eso, someterlo a una suerte de incubación y después dejarlo salir ya con forma de poema. Soy una poeta muy visual y muy auditiva, la semántica no me interesa tanto y si me interesa, es en subordinación a esas otras cualidades. Para mí el peso de una palabra está, ante todo, en su sonido. El español es una lengua muy vocal en el que cada sílaba tiene un peso. Encontrar el equilibrio entre balancear ese peso y el significado de cada palabra es donde, para mí en lo personal, está la gracia de la poesía.

    Hay una gran fuerza en tu poesía que me recuerdan los esfuerzos más politizados en la escena contracultural, pero también del cabaret clásico ¿Hay alguna banda o género que consideres como parte de tu panorama emocional y creativo?

    Lamentablemente no, digo, me gusta mucho la música rítmica, sobre todo la de influencia afroamericana: El blues, el funk, el jazz, el r&b. También me gustan el soul y el City Pop, últimamente el Lofi y escribo escuchando eso, pero no soy muy de seguir bandas. Esa cultura siempre me resultó un tanto ajena, incluso diría extranjera.

    El fanfictión es campo de batalla en la lucha de clases, forma de desposeer a la burguesía de nuestros modernos mitos con los cuales dialogas ¿Crees que la cultura pop puede convertirse en un lenguaje revolucionario dentro de la poesía?

    Por supuesto que sí, mi militancia marxista tiene cierta deuda con la internacional situacionista, creo que eso es perceptible en mi trabajo. Y los situacionistas creían que es posible recuperar significados desde la hegemonía. Vaciarlos de su contenido reaccionario, pues, devolvérselos al pueblo. Mickey Mouse será todo lo repulsivo que queramos, pero como ícono tiene su valor. En la época de oscurantismo religioso, los poetas subversivos profanaban cristos y vírgenes, escribían blasfemias. En una sociedad secular como la nuestra, esto ha perdido todo su valor, así que, en todo caso, toca profanar símbolos capitalistas, pero cuidándonos de no devolvérselos al capital. Esta recuperación es una autopista de dos sentidos.

    Eso explica lo mucho que disfrutaste y me hiciste disfrutar este elemento de fanfiction en tu poesía pero ¿Hasta dónde puede llegar esa desprivatización de mitos?

    Hasta donde la poeta quiera, jajajaja. No, insisto, sí existe un riesgo de que el capital recupere lo que le arrebatamos, sobre todo en el plano simbólico. Lo que tenemos que evitar, en todo caso es la autocomplacencia. Los mitos siempre son recuperables, socializables, el único límite sería el dejar de verlos como tales, creer que tienen más poder que nosotros. Es la inteligencia humana colectiva la que le da vida al mita y mientras sepamos eso, nada tenemos que temer.


    Al liberar el mito y apropiarlo para un fandom socialista ¿Cuáles considerarías que serían sus parámetros creativos? ¿una deconstrucción? ¿una restitución? ¿la deconstrucción de lo ya deconstruido?

    Más que deconstrucción, que es un término que no me encanta, pienso en una reapropiación. Quitarles los mitos a las corporaciones y devolverlo al canto colectivo, que es el reino al que pertenece. Mi praxis artística es muy posmoderna, pero porque soy hija de mi tiempo, fluyo con la historia y si quiero transformar el arte, debo hacerlo con las herramientas que tengo ante mí. Como en el budismo varjra, que sostiene que quien entra en la senda del buda es como la serpiente atrapada en una vara de bambú, creo que el único camino posible es hacia adelante, por lo menos en el arte. El arte ha de usar lo que tiene para agitar las conciencias, luego estas conciencias incidirán en el modo de producción y lo transformarán, lo que, eventualmente, transformará también al arte. Creo que pensar cualquier otra cosa es reaccionario, el arte no puede transformarse a sí mismo porque en esos intentos terminará intentado reproducir lo que ya estaba sepultado. No tenemos alternativa, hay que atascarnos con el festín rancio de la posmodernidad y después vomitar sobre las alfombras aterciopeladas de los burgueses.

    Aceptando tu tesis como parte entonces de comprendernos sobre hombros de gigantes ¿Cómo articulas la tensión entre tu herencia literaria y ruptura radical en tu escritura?

    Es una pregunta que yo misma me hago todos los días.

    ¿Y cómo nos lleva ello a tu tesis sobre la pertinencia del marxismo en el arte?

    Recordando que el materialismo de Marx es dialéctico, es decir vivo, como la poesía misma, que es inquieta y no le gusta estancarse. Si se entiende esto, es muy fácil escribir sin caer en el panfleto o ignorar las contradicciones históricas que nos atraviesan. Marx era un heracliteano, creía en el flujo permanente, la poesía es eso: un río donde nadie se baña dos veces.

  • Entrevista a Luis Enrique Ledezma

    Entrevista a Luis Enrique Ledezma

    Luis Enrique Ledezma es lic. en educación artística. También músico y escritor. Autor de cuatro obras literarias publicadas de manera independiente. Dedicado a la literatura y a comprar, restaurar personalizar y vender autos y motocicletas.

    ¿Qué te impulsó a la escritura?

    ¿Qué me impulsó a la escritura? En definitiva, lo hice por el afán de mi corazón que necesitaba ser escuchado. Un día en aquellos años de mi pubertad, quise expresarle a mi padre a través de algunas letras, el dolor que yo sentía por una herida de abandono, simplemente quería que supiera lo que yo sentía ante la falta de él y mi madre. Después de eso no cesaron las letras. Hasta que fui leído.

    Tu trabajo es muy intimista, aunque con un estilo radicalmente diferente me recuerda a la poesía confesional estadounidense ¿autores como Anne Sexton o Robert Lowell han influido en tu trabajo? Por otra parte, eso contrasta con un cierto realismo sucio muy propio de los adeptos de Bukowski ¿me equivoco en esta última apreciación?

    La verdad es que no, de hecho, no los conocía. Este amplio mundo de escritores me recuerda a los tiempos donde no se conocían tantas bandas de rock gracias a la plataforma YouTube. Eran pocos los que conocían bandas poco comerciales y, esto los hacía jactarse de conocedores. Y, en este ámbito me parece infinito conocerlos a todos.
    La realidad es que he sido influenciado por escritores clásicos, populares y otros por ahí no tanto. Uno de ellos el señor Bukowski, siempre haciéndome sentir identificado por su repudio hacia las personas que siguen las modas y escuchan lo mismo, y bailan iguales y visten iguales. Viviendo vidas falaces.

    ¿Cómo consideras las propuestas culturales del Puerto de Veracruz? ¿Te han influido para bien o para mal?

    Bueno, debo mencionar que desde que volví a Veracruz en el 2020. No he tenido la oportunidad de enrolarme en el ambiente literario del Puerto de Veracruz. Yo soy de Veracruz puerto, pero me mudé a la ciudad de Xalapa en el 2016.

    En esos años hasta el 2020. Tuve muy buenas herramientas y sobre todo apoyo en el tema literario. Volviendo a Veracruz, pues no ha sido cosa fácil dar a conocer mi trabajo literario. Considero qué hay una gran falta de interés en esto. Pero he seguido adelante. No todo está perdido. Recientemente tuve una presentación en el cetmar del Puerto de Veracruz el 16 de noviembre.

    ¿Cuál es tu experiencia al dar a conocer tu trabajo desde esa ciudad?

    Buena pregunta, triste respuesta. Ha sido muy difícil, posicionarte en un lugar donde los intereses en común son más libertinos que culturales. No me ha permitido poderme desenvolver. Te platicaré una breve anécdota.

    Cuando estaba por publicar Esencia de Nardo, acudí una librería conocida.  Más allá de conocida y con instalaciones adecuadas. Me acerqué a ellos para poder publicar ese libro en un espacio que ellos tienen en especial. La verdad es que la atención de ellos fue un tanto desinteresada. Me pidieron enviar un correo y dejar mi obra impresa para que la pudiera leer el consejo de personas que conforman la administración de la librería. Bueno, nunca recibí respuesta además de que me pareció nada redituable obsequiarles uno de mis libros impresos. Olvídate el costo, más bien su falta de atención. Supuse sarcásticamente que todos los días deben recibir a escritores en Veracruz puerto, interesados en publicar un libro. En mi caso el tercero. La verdad es que no volví y, es triste porque debo agregar que aquí en el puerto no conozco a otros escritores de mi gremio. 

    Ya desde los tiempos de Heráclito de Éfeso sabemos que la única constante es el cambio ¿Qué cambios puedes ver en tu libro Esencia de Nardos al compararlo con tu anterior trabajo?

    Un tanto de fluidez, evolución y madurez en mis letras. Desde mi perspectiva he logrado escribir acerca del amor humano que rompe con los clichés del romántico. Además, logré contar algunos sucesos que me cambiaron la vida.

    Afirmaba Bertolt Brecht que el arte no es un espejo para reflejar la realidad sino un martillo para darle forma ¿Qué puedes decir al respecto? ¿consideras que tu trabajo busca cambiar el mundo?

    No es que mi trabajo busque cambiar al mundo, querer cambiarlo suena profundo, presuntuoso. Solamente trato, a través de mi escritura, causar cierto impacto. Algo que sirva para muchos quienes no conocen la sensibilidad misma que nos compone a los humanos.

    La ciudad, el ambiente, nuestro contexto histórico es particularmente importante para escribir nuestros versos, al leerte hay una obvia nostalgia tanto por tu infancia en un pueblo pequeño, así como la expresión de descontento por la forma en la cual el actual modelo capitalista influye en tu vida ¿Cómo consideras que será tu poesía en los próximos años? ¿Qué cambios sociales esperas ver?

    Le llamo una poesía madura a la veracidad que le doy a mis palabras, es decir busco evolucionar como escritor, pero también como ser humano, cada día más pensante, menos influido por los actuales estándares sociales. Tratar de que mis letras influyan positivamente en la sociedad.

    Tu estilo al entremezclar el verso libre, la prosa poética, la anécdota y el recuerdo es algo que aparece en varios poetas latinoamericanos contemporáneos ¿te consideras parte de una generación de escritores? Si es así ¿con quienes te hermanas como poeta?

    En esta pregunta si puedo responderte que me considero parte de esta nueva generación de escritores. Sobre todo, los que aún luchamos por mantener una labor digna y con ella sensibilidad de poder transmitir lo que emana en nosotros desde el fondo. No podría decir que me hermano como poeta con otros autores, pero si puedo mencionarte a algunos que admiro. En número uno quisiera mencionarlo a usted y sin adular debo decir que su trabajo lo admiro y me gusta inspirarme en la fuerza de sus letras. También me agrada José de la Serna, su narrativa es bastante buena. Y así, podría mencionar a muchos, pero creo que con este par me siento identificado.

    Y ya que estamos en ello. ¿Qué autores consideras debemos de superar?

    Definitivamente a todos esos autores tan mencionados en el ámbito comercial. No les resto mérito, pero creo que es muy bueno buscar a esos autores que no son tan mencionados. A muchos los he conocido entre páginas literarias en redes sociales y otros en estantes de libros de segunda mano

    El disgusto contra la homogeneidad social en tu libro es bastante destacado ¿Cuándo consideras comenzó este impulso en ti?

    No quisiera que en mi respuesta se muestre un sentimiento con dolo. Pero parte de mi formación fue crecer en un pueblo chico.

    Dicen que pueblo chico infierno grande. Así que parte de eso me provocó desde muy temprana edad. Ese intrínseco anhelo de querer salir del pueblo, de trascender de nunca ser como los demás. Creo que esa es un fragmento filosófico de mi vida. No ser como los iguales.  Y no digo que luche por ser tan distinto, cada ser humano es único e irrepetible. Pero más bien me propuse jamás seguir como oveja pastora a la que encabeza el rebaño. Tampoco quise ser líder de este. Más bien el desertor. 

    ¿Qué consideras que es una influencia positiva?

    Una influencia positiva respectó a mi trabajo, es poder transmitir más allá de mis letras, las ganas de salir de una tormenta. Ver la parte objetiva de todo esto. Trascender. 

    ¿Puedes hablar sobre tu trabajo con adolescentes? ¿Desde cuándo comenzaste a trabajar impulsando talleres de escritura?

    Después de eso y con el gusto que le tomé al expresarme en público. Comencé a recibir invitaciones para compartir en distintas escuelas. Mi trabajo con adolescentes se dio gracias a que tomé un servicio en alcohólicos anónimos hace algunos años.  El servicio era de ir a compartir a otras agrupaciones. Traté de pulirlo y actualmente no solo les hablo de mi experiencia como el joven desubicado que fui. Más allá de eso les hago mención de lo soñador que era y que tarde o temprano encontré la forma de poder cumplir con estos.  Así que quise hacer las cosas lo mejor bien hecho y cursé un diplomado en psicología y grupos de jóvenes.  Hoy en día trato de alentarlos a que sepan direccionar su vida, lejos de adicciones y de muchos de los peligros que existen allá afuera en el mundo. 

     ¿Qué consejos le das a quienes quieran iniciar una carrera como escritores?

    Lo más básico, lean más allá de lo que conocen. Practiquen, sean tenaces y sobre todo disciplinados.  Jamás se dejen llevar por los comentarios vagos de quienes dicen que los escritores morimos de hambre.

    Enlaces de interés: https://www.threads.net/@luisledezmashow