Etiqueta: miguel gómez ediciones

  • Undocupoets, poetas sin papeles

    Undocupoets, poetas sin papeles

    Hoy os vamos a hablar de una iniciativa que ‘nuestra corresponsal’ en Los Angeles (EUA), Andrea Labinger, nos ha informado. Se trata de Undocupoets, o poetas sin papeles.

    Undocupoets trata de promocionar el trabajo de poetas indocumentados o sin papeles y concienciar a la población de los EUA sobre las barreras estructurales con las que se encuentran en su vida diaria y entre la comunidad literaria.

    En 2015, Marcelo Hernández Castillo, Javier Zamora, y Christopher Soto fundaron la Campaña Undocupoets para protestar ante el comportamiento discriminatorio de muchos concursos de poesía, que prohibían la participación a los poetas cuya situación era la de ‘sin papeles’. En la web de la revista Apogee, Undocupoets publicó una petición pública en la que solicitaba a diez entidades de renombre que patrocinaban concursos poéticos que actualizasen sus bases de participación y que eliminasen el requisito de la ciudadanía norteamericana. La campaña fue un éxito y, con la ayuda de Undocupoets, las bases de los diez concursos se cambiaron. Los fundadores de la campaña fueron premiados con el Barnes & Noble Writers for Writers Award, establecido por Poets & Writers.

    La beca Undocupoets –en colaboración con Amazon Literary Partnership y la Sibling Rivalry Press Foundation, una fundación sin ánimo de lucro- concederá en 2017 dos ayudas de 500$ a poetas sin papeles para que puedan costear las tasas que cueste presentarse a concursos poéticos. Al menos una de las dos ayudas concedidas será para poetas sin papeles LGBTQ.

    Si alguno de nuestros lectores se encuentra en los Estados Unidos de Norteamérica, que no pierda la oportunidad de presentarse antes del 31 de diciembre de 2017 y que nos explique su experiencia. Aquí os dejamos las bases originales.

  • «Elecciones personales», de Rafael Pérez Estrada (Miguel Gómez Ediciones)

    «Elecciones personales», de Rafael Pérez Estrada (Miguel Gómez Ediciones)

    Hace pocos días fue La noche de los libros en Málaga, así que decidí darme un paseo por el lugar donde se celebraba para probar suerte y encontrar algo atractivo entre tantas estrofas vacías. Entonces, en un stand de la editorial Miguel Gómez Ediciones, me topé con las letras de Rafael Pérez Estrada. Los cinco euros que llevaba en la cartera fueron los justos y necesarios para poder llevármelo a casa.

    Rafael Pérez Estrada (1934-2000, Málaga), Elecciones personales, una antología de urgencia (1996), Miguel Gómez Ediciones

    Muchas obras hacen de algún modo referencia a la poesía. La metapoética es un tema que funciona como recurso; hablar de versos y estrofas, de palabras e incendios en el papel, se vuelve con cierta retórica a favor del yo poético. Esta, concretamente, empieza dando la mejor respuesta que he leído a la tan retorcida pregunta sobre, ¿qué es la poesía? Me gustaría compartir la página completa que Rafael utilizó de una forma tan certera: Conceptos para una poética.

    Conceptos para una poética

    Era de noche y me encontré al poeta: estaba tiritando de inédito.
    Le pregunté y me dijo: Me pesa mucho la realidad para no ser poeta.

    La poesía trasciende la condición del poeta.
    La poesía debe ser eléctrica e inesperada, inmediata y en vena.
    Un poema sólo debe oler a poema, nunca a limón.
    Ni tampoco deben oler los poemas a pan recién salido del horno.
    Ni a tierra mojada por la lluvia.
    Si olieran así, olerían a tópico, y el tópico es como un caracol haciendo eses con su baba de plata.

    El poeta: cómplice del silencio.

    Sólo sé que, si abro el poema, deberá sangrar.

    Me hablaron de un poema milagroso que, en su soledad, llovía abundantemente.
    Al final hubimos de convenir que no era un poema, sino una nube.

    Rafael fue dibujante, escritor y un gran poeta, aunque no solía escribir en verso. De hecho, esta primera página es lo más parecido a ello que encontraréis a lo largo del libro. Solía decir que el género literario, no es solo una clasificación, sino también una frontera. Su estilo es predominantemente prosaico, manteniéndose en la lírica, en la poesía. Puede sentirse el ritmo en las palabras, el cuidado en el relato y la intención de penetrar en el alma de quien tiene uno de estos párrafos entre sus manos.

    La obra en cuestión es una antología personal, una selección de prosa lírica bajo criterio del autor compuesta por poemas de algunas de sus obras, como Las horas crueles, Libro de Horas o El domador entre otras. Podemos encontrar también poemas inéditos que, hasta esta última edición, no habían visto antes la luz. Presentimiento es uno de ellos.

    Presentimiento

    De pronto se oyen gritos. Sombras de gente corren para evitar un suceso que parece terrible.
    No me opongo, lo que no acontezca en este sueño ocurrirá mañana.

    Es difícil saber cuál fue el criterio. ¿Por qué esos poemas? La temática constante recuerda un poco al discurso de Ángel González en su obra póstuma,  Nada grave.

    «El domador de lunas y de estrellas», una ilustración de Rafael Pérez Estrada

    Parece que el poeta sabe cuándo acecha la muerte, cuándo se aproxima el final, y le mira a los ojos sin inmutarse demasiado: sabe que ya lo ha escrito todo, solo queda decir adiós. Tal vez fuera esa la función de esta antología, hacer ver lo humano de la muerte, que la tragedia no lo es tanto si se aprende, así es como Rafael plasmó su futuro infranqueable.

    El poema que cierra el libro parece una suerte de desafío, abandera el coraje al mismo tiempo que teme el final de sus días, cuando deje de escribir, cuando ya no tenga destino. Se titula, Diario.

    Diario

    He leído en mi propio diario: Escribir es el destino del hombre (el silencio, su cómplice), y ahora tengo miedo a dejar de escribir. Es la pasión la que nos sostiene. Cada astro es una letra componiendo un verbo difícil. Cada luz, un signo del cosmos. Morir, quizá sea escribir la palabra muerte.