Etiqueta: poesía alemana

  • Unica Zürn

    Unica Zürn

    Unica Zürn escritora y pintora alemana famosa por su poesía anagramática. Comenzó su carrera como guionista para la compañía cinematográfica alemana UFA. Tras la guerra sobrevive vendiendo sus relatos y novelas por entregas.

    A partir de 1957 debió ingresar varias veces en centros psiquiátricos para superar sus crisis de esquizofrenia, especialmente tras ser fotografiada desnuda y encadenada por Bellimer para la portada del número 4 de surrealismo meme.

    La fama de Unica se debe sobre todo a sus dos novelas póstumas.

    El hombre jazmín y Primavera sombría.

    Primavera  sombría

    En Primavera sombría, nos encontramos con Unica Zürn niña, en la que ella aparece como el objeto de estudio, corporal y emocional.

    [… Ella piensa dónde puede encontrar su propio complemento. Se lleva a la cama todos los objetos duros y alargados que encuentra en su cuarto y se los introduce entre las piernas: unas tijeras frías y relucientes, una regla, un peine y el mango de un cepillo. Mirando la luz de la ventana, busca su propio complemento masculino .Se monta en la fría barandilla de metal de su cama blanca. Se quita la cadena de oro que lleva en el cuello y la pasa por entre las piernas. Se  frenéticamente hasta hacerse daño.]

    Confesiones, declaraciones de esta naturaleza en las que el secreto se comunica, sin asomo de pudor.

    [… El juego se hace peligroso, y eso es lo que a ella le gusta. Le vendan los ojos. Encienden fuego, tan cerca que su vestido empieza arder. Le tiran del pelo. La pellizcan y la golpean. Ella no deja oír ni una queja. Sufre en silencio, perdida en ensueños  masoquistas en los que no caben pensamientos de venganza o de desquite. Ella tira de sus ligaduras y siente con gusto cómo se le clavan en la carne.]

    Retrata su masoquismo, su papel de victima y Bellmer ejerce sobre ella su sádica creatividad.

    [La vida sin las desgracias es insoportable]

    Después de publicar El trayecto del destino y otros cuentos, y la estremecedora novela corta Primavera sombría, recupera el lugar que merece en la literatura del s.XX. Y como una delicada joya se recupera este sobrecogedor testimonio autobiográfico:

    El hombre jazmín

    [¡Oh, he oído a un gran poeta recitar una poesía dentro de mi vientre]

    De poesía están hechas las digestiones de Unica Zürn y solo con los poetas y a los poetas habla.

    El hombre jazmín es el diario de una poeta atrapada entre dos mundos, el de la vigilia y el sueño. Un espacio en el que todo es posible: lo  maravilloso y lo terrible, lo oscuro y lo luminoso, la vida creadora y la muerte

    [El que tema a la muerte que no juegue a ese juego. El que tema a la vida que no juegue a ese juego. El deseo de morir y la alegría de vivir se entremezclan de un modo horrible a los ojos de los enamorados sin futuro.]

    Unica Zürn se enamoró de la locura, de ese estado que le permitía tener tantas vidas, vivir en tantos cuerpos diferentes, ser mujer, nube o sonrisa pura.

    [Alguien me recorre en un viaje a través de mi ser. Me he convertido en su casa. Fuera en los negros paisajes en los que muge la vaca, alguien finge ser. Desde esta perspectiva, se cierra el círculo en torno a mí. El corre por dentro y me rodea desde fuera. Esta es mi nueva situación. Y me gusta]

    << yo deseaba seguir dibujando más allá de los límites del papel, hasta el infinito…>>

    Fuentes: Libro Primavera Sombría Ediciones Siruela Libro El hombre jazmín Ediciones Siruela

  • 5 poemas de Karoline Günderrode, «Tian»

    5 poemas de Karoline Günderrode, «Tian»

    Caroline o Karoline Friederike Louise Maximiliane von Günderrode, que usó el pseudónimo de Tian (Karlsruhe, 11 de febrero de 1780 – Winkel, 26 de julio de 1806) fue una poeta alemana del Romanticismo.

    Hija de nobles, ingresa a los dieciséis años como pensionista en el convento de Cronstett. Cinco años después conoce a Bettina Brentano. La relación entre ambas dará lugar a una apasionada correspondencia y a una novela que Bettina escribirá años después, con aquellas cartas: Die Günderrode, 1840 (libro que Karoline nunca verá).

    Karoline Günderrode

    En el verano de 1806, el hombre al que ama, el filósofo Friedrich Karl von Savigny (1779-1861), decide regresar al lado de su esposa. Karoline, que tiene veintiséis años, se apuñala el corazón y deja su cuerpo a las aguas del Rhin. Como correspondía entonces a los suicidas, no fue enterrada en tierra sagrada.

    Como epitafio para su tumba, había dejado elegido unos versos hindúes que conociera por el poeta Herder.

    Tú, tierra, madre mía, y tú, soplo, mi nodriza.

    Sagrado fuego, amigo mío, y tú, oh hermano torrente.

    Y mi padre, el éter, a todos con veneración

    doy gracias; ahí he vivido con vosotros.

    Y ahora parto al otro mundo, con gusto os dejo.

    Adiós, hermano y amigo, padre y madre, adiós.

    Creuzer, un erudito renombrado en toda Europa, hizo todo cuanto pudo para evitar que se publicase su obra póstuma, Meleté (Μελετή), una mezcla de verso y prosa donde Karoline relataba su romance con Creuzer, que aparecía bajo el nombre de Eusebio. Hubo que esperar cien años para que su obra fuera publicada en 1906.


    ROJO VIVO

    Tú, rojo fuerte,
    hasta la muerte
    se te parecerá mi amor,
    no palidecerá el color,
    hasta la muerte,
    tú, carmín fuerte,
    se te parecerá mi amor.

    AMOR EN TODAS PARTES

    ¿Puedo guardar en mi corazón tan cálidos deseos?
    Contemplar las coronas de flores de la vida,
    y pasar frente a ellas sin llevar yo ninguna,
    ¿y no debo, además, despertar a la desesperación?

    ¿Renunciaré, orgullosa, al deseo más querido?
    ¿Debo, temeraria, entrar al reino de las sombras,
    implorar a otros dioses otros placeres,
    acaso pedir nuevas delicias a los muertos?

    Descendí, pero incluso en el reino de Plutón,
    en el lecho de las noches la pasión arde;
    anhelantes, las sombras se inclinan ante otras sombras.

    Pues perdido está aquel sin fortuna en el amor,
    e incluso aunque descendiera a la laguna Estigia,
    en el fulgor del cielo, seguiría sin olvidar.

    – Poema enviado a su amiga Bettina, antes de suicidarse.

    AMOR

    ¡Oh, rica pobreza! ¡Dichoso recibir que sólo da!
    ¡En el temor valentía! ¡Prisionera en libertad!
    En el silencio palabras,
    durante el día apocadas
    venciendo, vacilando sin paz.

    Viviente muerte que pasa en dichosa vida,
    leal en oponerse, en la necesidad sibarita.
    Disfrutando de languidecer,
    no terminar nunca de ver
    vida en el sueño, en doble vida.

    ANTES, Y AHORA

    Era Tierra un vericueto escabroso,
    sobre la montaña brillaba Cielo,
    a un lado un precipicio era Infierno,
    y a ellos conducían caminos rigurosos.
    Pero es distinto todo ahora, Cielo
    se ha derrumbado, el precipicio se llenó,
    es fácil de andar cubierto de razón.
    Se demolieron alturas sagradas,
    vence la razón en la tierra plana,
    todo lo mide, por pies y por yardas.

    A CREUZER

    Ay, amigo, la tarde veo enrojecer más hondo en el Oeste,
    con una sonrisa sería, irse apagando con triste sonrisa;
    Oh, debo entonces preguntar por qué se vuelve todo turbio y oscuro.
    Pero guarda silencio y llora en mí burbujas de rocío.


    Referencias

    Datos biográficos extraídos del libro “Antología de poetas suicidas (1770-1985)», de Árdora Ediciones, libro de mi biblioteca personal, y de la Wikipedia.