Autor: Alda Pascuzzo

  • Estrofas Clásicas de 5 Versos

    Estrofas Clásicas de 5 Versos

    En la poesía hispana, las estrofas de 5 versos han tenido gran relevancia, no solamente en la
    historia de la poesía clásica, sino en la actualidad.
    Existen estrofas de 5 versos de arte mayor (>8 sílabas métricas), de arte menor (<=8 sílabas
    métricas) y mixtas (combinación de arte mayor y arte menor).

    Hablemos un poco de las diferentes estrofas clásicas.

    El Quinteto:

    Estrofa de cinco versos de arte mayor que utiliza exclusivamente 2 rimas “A” y “B” cuya
    combinación será a gusto del poeta, siempre y cuando no haya tres versos seguidos con la misma
    rima y que los dos últimos no formen un pareado.

    Entonces las posibles combinaciones válidas son:

    ABAAB;
    ABABA;
    ABBAB;
    AABAB; y,
    AABBA.

    Ejemplos:

    “Sólo la edad me explica con certeza 11A
    por qué un alma constante, cual la mía, 11B
    escuchando una idéntica armonía, 11B
    de lo mismo que hoy saca tristeza 11A
    sacaba en otro tiempo la alegría.” 11B

    Ramón de Campoamor

    “Ese vago clamor que rasga el viento 11A
    es la voz funeral de una campana: 11B
    vano remedo del postrer lamento 11A
    de un cadáver sombrío y macilento 11A
    que en sucio polvo dormirá mañana.” 11B

    José Zorrilla

    “Todo en ella encantaba, todo en ella atraía 14A
    su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar… 14B
    El ingenio de Francia de su boca fluía. 14A
    Era llena de gracia, como el Avemaría. 14A
    ¡Quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!” 14B

    Amado Nervo
    (Fragmento)

    La Quintilla:

    Estrofa de cinco versos de arte menor, comúnmente octosilábicos, con dos rimas consonantes
    “a” y “b”, distintas que se organizan a gusto del poeta, con la condición de que no haya tres
    versos seguidos con la misma rima, de que los dos últimos no formen pareado y de que ningún
    verso quede suelto.

    Por tanto, las combinaciones son:
    abaab,
    ababa,
    abbab,
    aabab,
    aabba.

    Su esquema, en principio, derivó de una redondilla a la que se añadió un verso.
    Cabe destacar que la métrica de los versos puede ser menor, pero siempre uniforme, por ejemplo,
    puede escribirse una quintilla hexasílaba (con 5 versos de métrica 6).

    Ejemplos:

    “En tu cariño pensando, 8a
    en vela pasaba el día… 8b
    y por la noche, soñando, 8a
    soñando que no dormía. 8b
    Tu querer me va matando.” 8a

    Manuel Machado (ababa)

    “Beldad, como por despojo, 8a
    van en copla a vos las vidas 8b
    que defiendo con enojo. 8a
    Y ¿quién puede, sino un cojo, 8a
    abogar por las caídas?” 8b

    Francisco de Quevedo (abaab)

    La Lira:
    Estrofa de cinco versos, de los cuales dos son endecasílabos (el segundo y el quinto) y tres son
    heptasílabos (el primero, el tercero y el cuarto). El esquema de las rimas, consonantes, se
    organizan del siguiente modo: aBabB. Es una forma introducida, como todas las estrofas
    “aliradas” en el siglo XVI por influjo de la literatura italiana. Garcilaso de la Vega, Fray Luis de
    León y San Juan de la Cruz fueron grandes exponentes de la Lira. Y aún ahora, en la actualidad
    aún es muy utilizada.

    Ejemplos:

    “El aire el huerto orea 7a
    y ofrece mil olores al sentido; 11B
    tos árboles menea 7a
    con su manso ruido, 7b
    que del oro y del cetro pone olvido.” 11B

    Fray Luis de León

    “¡Oh noche, que guiaste! 7a
    ¡Oh noche amable más que el alborada! 11B
    ¡Oh noche que juntaste 7a
    Amado con amada, 7b
    amada con el Amado transformada!” 11B

    San Juan de la Cruz

    “Pupilas sin pulmones 7a
    se fosilizan, beben del pasado 11B
    entre otoños llorones 7a
    su esqueleto ahogado 7b
    en ese estanque de beso dorado.” 11B

    Ana María González

    La Quinta:

    Es una estrofa de cinco versos de métrica uniforme. Puede ser de arte menor o de arte mayor,
    pero requiere uniformidad. El esquema de las rimas es consonante, siendo de arte menor: aabbb;
    y de arte mayor AABBB.
    Es una estrofa moderna, introducción de una poeta venezolana como parte de un esquema poético
    mayor, pero también puedes ser usada en forma independiente.

    Ejemplos:

    “El canto de las aves 7a
    armónicas y suaves, 7a
    bajo cielos azules, 7b
    mil pañuelos de tules 7b
    bajo los abedules.” 7b

    Alda Pascuzzo-Lima

    “Tan cerca aguarda la real rivera 11A
    dispuesta a lustrar las piedras que hubiera 11A
    dar riego, abono, que al desierto poble. 11B
    Y cantando con las aves de un roble 11B
    separe la pena de mi faz noble.” 11B

    Carlomagno García

    Algo, si se quiere, curioso, es que las estrofas clásicas de 5 versos utilizan solamente 2 rimas, más
    allá de la métrica, siempre 2 rimas.

    En la próxima entrega hablaremos de las “Estrofas Clásicas de 6 Versos”.

  • Estrofas de 4 versos Mixtas: Del Cuarteto Lira a la Estrofa Sáfica

    Estrofas de 4 versos Mixtas: Del Cuarteto Lira a la Estrofa Sáfica

    Ya hemos hablado de la importancia de las estrofas de 4 versos en la poesía hispana, no sólo en la
    historia de la poesía clásica, sino en la actualidad.
    Anteriormente analizamos las estrofas de 4 versos de Arte Menor (8 sílabas métricas o menos) y
    de Arte Mayor (más de 8 sílabas métricas), ahora hablaremos de las estrofas de 4 versos Mixtas.
    Con “Mixtas” queremos hacer una recopilación de las estrofas más significativas y ampliamente
    utilizadas de 4 versos que combinan versos de arte menor y versos de arte mayor.
    Como suele suceder con las otras estrofas pueden ser un poema en sí mismas, o pueden formar
    parte de un poema mayor, ya sea del mismo tipo de estrofa, o combinadas con estrofas diferentes.
    ¡Comencemos!

    El Cuarteto Lira:
    Es una estrofa de cuatro versos que combina heptasílabos y endecasílabos. Es una de las formas
    aliradas” introducidas en España desde la literatura italiana.
    Tiene la particularidad de que la manera de combinar los versos es variable; pero la disposición
    de rimas, sigue dos esquemas fundamentales:
    – O riman primero y tercero y segundo y cuarto; o,
    – riman primero y cuarto y segundo y tercero.
    Es una estrofa de rima consonante. Sin embargo, algunos poetas han utilizado el mismo esquema
    con rima asonante.
    Los esquemas posibles serían: AbBa, aBAB, AbAb.
    Veamos un típico ejemplo AbAb:

    ¡Cuán solitaria la nación que un día (A11)
    poblara inmensa gente, (b7)
    la nación cuyo imperio se extendía (A11)
    del Ocaso al Oriente! (b7)

    José de Espronceda

    Ahora veamos ejemplo de su aplicación asonante:

    ¿Adónde voy? El más sombrío y triste (X11)
    de los páramos cruza, (b’7)
    valle de eternas nieves y de eternas (X11)
    melancólicas brumas. (b’7)

    Gustavo Adolfo Bécquer

    Pueden notar, un uso común en Bécquer, que su esquema deja libres los versos 1 y 3, y rima en
    asonante los versos 2 y 4.

    El Cuarteto Lira Suelto:
    Es una combinación de tres heptasílabos seguidos de un endecasílabo que no llevan rima, ni
    asonante, ni consonante (todos son versos libres).
    Veamos un ejemplo:

    A la orilla del mar,
    en una hermosa acera
    de una gran avenida,
    nos sorprendió un suceso prodigioso.

    Jorge Guillén

    La Seguidilla Gitana:
    Cuando analizamos las estrofas de arte menor, hablamos de la “seguidilla simple”, dado que
    aunque combina versos de diferente métrica (heptasílabos y pentasílabos) ambos son de arte
    menor.

    Cabe decir que la “familia” de las seguidillas es amplia.
    La Seguidilla Gitana es una estrofa que alterna hexasílabos (primero, segundo y cuarto versos)
    con un endecasílabo (tercero verso).
    Riman en asonante el primer verso con el tercero y el segundo con el cuarto (6a’6b’11A’6b’).
    Algunas veces sólo riman en asonante el 2 do con el 4 to versos.
    Se afirma que el mayor cultivador de la seguidilla gitana es Manuel Machado. Veamos un
    ejemplo:

    Las que se publican
    no son grandes penas;
    las que se callan y se llevan dentro
    son las verdaderas.

    Manuel Machado

    Otra de las variantes es que el último verso puede ser decasílabo, quedando la estructura
    (6a’6b’11A’10B’).

    La Seguidilla Real:
    Es otra variante de la seguidilla simple. Creada por Sor Juana Inés de la Cruz.
    Utiliza comúnmente rima asonante en los versos pares, quedando el primer y el tercer versos
    sueltos.
    El primero y el tercero son decasílabos, y el segundo y el cuarto hexasílabos, quedando la
    estructura original (10X 6a’ 10X 6a’).
    Veamos un ejemplo:

    Sin farol se venía una dueña
    guardando el semblante,
    porque dice que es muy conocida
    por las Navidades.

    Sor Juana Inés de la Cruz

    Posteriormente algunos autores la utilizaron con rima consonante en los pares, dejando los
    impares sueltos. Veamos un ejemplo:

    Apreciar el brillo de la aurora,
    bella bienvenida,
    la interconexión entre los seres
    en alta medida.

    La esencia misma de la bondad
    dulce y agradecida,
    luces, flores, aves, mariposas…
    ¡Gracias a la vida!

    Alda Pascuzzo-Lima

    La Endecha Mixta:
    Es una variante de la Endecha que alterna versos hexasílabos con versos heptasílabos y
    pentasílabos. En general, riman en asonante el segundo con el cuarto, mientras el primero y el
    cuarto quedan libres, quedando la estructura (6/7x 5a’ 6/7x 5a’).

    Río de Sevilla 6x
    ¡cuán bien pareces 5a’
    con galeras blancas 6x
    y ramos verdes! 5a’

    Lope de Vega

    La Endecha Real:

    Es una estrofa variante de la Endecha formada por tres versos heptasílabos y un endecasílabo.
    Esta estrofa fue inventada por Pedro de Espinosa en su poema “Los montes que el pie se lavan”.
    Su propuesta es consonante, rimando el primer verso con el segundo y el tercer verso con el
    cuarto, quedando la estructura (7a 7a 7b 11B).
    Veamos un ejemplo:

    ¡Oh, perdido primero
    tras un jabalí fiero!:
    no te pierdas ahora
    tras esa que te huye cazadora.

    Pedro de Espinosa

    Sin embargo se fueron sucediendo posteriores variantes, entre las cuales destaca la rima asonante
    entre el segundo verso y el cuarto, dejando libres al primer y tercer versos, quedando la estructura
    (7x 7a’ 7x 11A’).
    Por ejemplo:

    Rompe el volante leño
    los cristales turquíes,
    burlándose del Euro,
    que más cojea cuanto más le sigue.

    Francisco de Trillo y Figueroa

    La Estrofa Alcaica:
    Estrofa alcaica se entiende una estrofa compuesta de dos endecasílabos alcaicos, un eneasílabo
    alcaico y un decasílabo alcaico. Atribuida al célebre poeta Alceo de Mitilene.
    La estrofa alcaica fue ampliamente usada en el mundo latino, especialmente por Horacio, en sus
    Odas, y renovada por Carducci, consta de 4 versos sueltos, el primero y el segundo son
    decasílabos, formados por dos hemistiquios de 5, y terminados en palabra esdrújula, el tercer

    verso es un eneasílabo, comúnmente dactílico, y el cuarto es un decasílabo simple, quedando la
    estructura, sin acusar el ritmo, de la siguiente forma (10x 10x 9x 10x).
    Veamos un ejemplo:

    Tuve al mirarte cariño súbito,
    máximas ganas de estarme próximo
    a ti como sombra imantada,
    ¡como noche que abraza su luna!

    Alberto Salas

    Variante de la Estrofa Alcaica:
    El poeta Francisco de Medrano modificó la Estrofa Alcaida original en sus Odas.
    Creó dos propuestas, ambas consonantes, formadas por endecasílabos y heptasílabos.
    En la primera variante el primero y el segundo versos son endecasílabos y el tercero y el cuarto
    heptasílabos, y riman el primero con el cuarto y el segundo con el tercero, quedando la siguiente
    estructura (11A 11B 7b 7a).
    Veamos un ejemplo:

    Llégate al fuego, y quítame delante
    esos leños mayores. ¡Oh, qué brasa!
    ¡Y qué a sabor las asa
    Nise! ¡Y el Alicante

    qué tal es! Come bien, que están suaves
    las batatas, y bebe alegremente:
    que no serás prudente
    si necio ser no sabes.

    Francisco de Medrano (Oda V)

    (Nota: Cabe señalar que era de uso común considerar consonante el uso de la “v” y la “b”, por
    ejemplo, en el primer verso de la segunda estrofa “suaves” y el cuarto verso de la misma
    “sabes”.)

    En la segunda variante los tres primeros versos son endecasílabos y el cuarto heptasílabos.
    Igualmente riman el primero con el cuarto y el segundo con el tercero, quedando la siguiente
    estructura (11A 11B 11B 7a).
    Veamos un ejemplo:

    Sosiego pide a Dios en su desierta
    y alta mar, el piloto a quien la luna
    nubes robaron tristes y ninguna
    le luce estrella cierta.

    Francisco de Medrano (Oda XXIV)

    La Estrofa Sáfica:
    Es una estrofa de cuatro versos, originaria de Italia, que trata de imitar los metros clásicos. Se
    compone de tres endecasílabos sáficos y de un verso pentasílabo, normalmente con acento en la
    primera sílaba (verso adónico).
    Es muy parecido a un cuarteto lira.
    Apareció en España como muchas otras estrofas de origen francés e italiano, en el siglo XVI. Al
    principio sin rima, pero en el XVIII, pasaron a rimar el primer verso con el tercer.
    Esa es la estrofa sáfica que utilizamos hoy en día.
    Esteban Manuel de Villegas y Miguel de Unamuno utilizaron mucho esa estrofa. Éste último
    introdujo variaciones y esquemas alternativos, en cuanto al orden y a la rima. Por ejemplo: 11A
    11B 11C 5b, nótese que riman el segundo y el tercero. 11A 11B 11A 5b, nótese que en este caso
    riman el primero con el tercero, pero también el segundo con el cuarto; 11A 11B 7c 5b, nótese
    que riman el segundo con el cuarto, pero hace la introducción de un heptasílabo en el tercer
    verso.
    Veamos un ejemplo:

    Tú me levantas, tierra de Castilla,
    en la rugosa palma de tu mano,
    al cielo que te enciende y te refresca,
    al cielo, tu amo.

    Miguel de Unamuno

    Existe una variante de la estrofa sáfica conocida como “Estrofa de Francisco de la Torre”, de la
    que se diferencia sólo por tener el cuarto verso heptasílabo; sin rima, y quedando la métrica 11X
    11X 11X b7.
    Veamos un ejemplo:

    Escuchad vos mis quejas, que mi llanto
    no es indicio de no rabiosa pena;
    no vayan tan perdidas como siempre
    tan bien lloradas lágrimas.

    Francisco de la Torre

    En una próxima entrega, hablaremos de las principales estrofas de 5 versos y de 6 versos.

  • Estrofas de 4 versos de Arte Mayor: Del Cuarteto a la Rima Estrófica Continua

    Estrofas de 4 versos de Arte Mayor: Del Cuarteto a la Rima Estrófica Continua

    Como dijimos en un artículo anterior, en la métrica española se hace amplio uso de las estrofas de 4 versos. Ya hablamos de las estrofas de arte menor.

    Hablemos ahora de las principales estrofas de 4 versos de Arte Mayor. Recordemos, en principio, que los versos de arte mayor son lo que cuentan con más de 8 sílabas métricas.

    Al igual que con las estrofas de arte menor, las de arte mayor también pueden utilizarse solas, o para realizar composiciones más larga, ya sean formadas por una prosecución del mismo tipo de estrofa, o por la combinación con otras.

    El Cuarteto:

    Es posiblemente una de las estrofas de cuatro versos de arte mayor más utilizada. En general son versos endecasílabos de rima consonante en la que riman el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero (ABBA).

    Ejemplos:

    Hay textos pretenciosos de lo diestro

    de lenguajes vulgares por las cimas.

    Con tu inmortal recuerdo, tú me animas

    a rescatar tus sueños del secuestro.

                                               Gustavo Adolfo Bécquer

    Cerrar podrá mis ojos la postrera

    sombra que me llevare el blanco día,

    y podrá desatar esta alma mía

    hora, a su afán ansioso lisonjera.

                                              Francisco de Quevedo

    El cuarteto es muy famoso por ser utilizado como parte de una de las composiciones más difundidas: El Soneto. El cual, en su formato más clásico, está conformado por dos cuartetos y dos tercetos. 

    Cabe destacar que algunos autores, como San Juan de la Cruz, escribieron poemas completos formados por varios cuartetos.

    También es importante señalar, que más allá de su naturaleza endecasílaba, durante el Modernismo comenzaron a utilizarse profusamente en los cuartetos los versos alejandrinos (en definición somera, versos de 14 sílabas con hemistiquios simétricos).

    Ejemplo:

    Ornábase con rojos claveles detonantes

    la redondez obscura del casco del cabello,

    y la cabeza, firme sobre el bronce del cuello,

    tenía la pátina de las horas errantes.

                                              Rubén Darío

    Posiblemente el mayor exponente de los cuartetos alejandrinos, o al menos el más difundido, sea Rubén Darío.

    El Cuarteto Imperfecto:

    Es un cuarteto, generalmente endecasílabo, con rima consonante del segundo verso con el cuarto, quedando el primero y el tercero sueltos (ABCB).

    Ejemplos:

    ¡Quién me diera tomar tus manos blancas

    para apretarme el corazón con ellas,

    y besarlas… besarlas, escuchando

    de tu amor las dulcísimas querellas!

                                              Manuel María Flores

    Ni sé tampoco en tan terribles horas

    en qué pensaba o que pasó por mí;

    sólo recuerdo que lloré y maldije,

    y que en aquella noche envejecí.

                                              Gustavo Adolfo Bécquer (Rima XLIII)

    El Serventesio:

    Es una estrofa formada por cuatro versos endecasílabos con rima consonante donde el primero rima con el tercero y el segundo con el cuarto (ABAB).

    Ejemplo:

    Quisiera preguntarle a la distancia

    si tienes para mí un pensamiento,

    si mi nombre se envuelve en la fragancia

    inolvidable y dulce de tu aliento.

                                              Augusto Cárdenas

    También ha sido utilizada en los Sonetos, sustituyendo al clásico cuarteto. El Marqués de Santillana es uno de los autores más famosos que prefería el serventesio al cuarteto en los sonetos (modo itálico).

    De sus combates, con tanta porfía

    que ya me sobran, maguer me defenso.

    Pues que faras, o triste vida mía,

    que non lo alcanza por mucho que pienso?

                                   Íñigo López de Mendoza (Marqués de Santillana)

    El serventesio también admite el uso de versos de otra métrica, respetando la uniformidad.

    Ejemplos:

    Serventesio Dodecasílabo

    Era un aire suave, de pausados giros;

    el hada Harmonía ritmaba sus vuelos;

    e iban frases vagas y tenues suspiros

    entre los sollozos de los violoncelos.

                                              Rubén Darío

    Serventesio Tetradecasílabo

    Ámalos a todos con un corazón profundo,

    vive cantando, vive con luz, vive sonriendo,

    despídete con gracia de este curioso mundo,

    llena de paz, que nadie sepa que estás muriendo.

                                   Alda Pascuzzo-Lima

    En el último caso, cabe recordar que, aunque tanto el tetradecasílabo como el alejandrino son versos de arte mayor de 14 sílabas, hay una diferencia drástica entre ellos que es la carencia de hemistiquios simétricos en los tetradecasílabos, la cesura entre la séptima y la octava sílaba.

    El Serventesio Agudo:

    Es una modalidad de serventesio donde los versos pares son estrictamente agudos. Generalmente son versos endecasílabos (AB’AB’).

    Ejemplo:

    Triste ciprés, que entre las nubes meces

    tu oscura cima y tu letal verdor; (agudo)

    tú, que obelisco de aflicción pareces,

    al cielo eleva mi infeliz clamor. (agudo)

                                   Juan Bautista de Arreaza

    La Cuaderna Vía:

    Es una estrofa de 4 versos alejandrinos monorrimos, es decir, como lo indica la palabra, los cuatro versos tienen la misma rima (AAAA). También se conoce como Tetrásforo Monorrimo.

    Surge alrededor del Siglo XIII. Característica de “El Mester de Clerecía”, literatura medieval de los siglos XIII y XIV. Normalmente era compuesta por clérigos u otros hombres instruidos.

    Ejemplos:

    Doliéronse los ángeles de esta alma mezquina

    porque se la llevaban los diablos en rapiña,

    quisieron socorrerla tenerla por vecina,

    mas, para hacer tal pasta, les faltaba la harina.

                                   Gonzalo de Berceo (De “El Labrador Avaro”)

    Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,

    cabellos amarillo no teñidos de alheña;

    las cejas apartadas, largas, altas, en peña;

    ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.

                                   Arcipreste de Hita (De “El Libro del Buen Amor”)

    La Rima Estrófica Continua:

    Es una estrofa conformada por versos der arte mayor, donde todos los versos riman entre sí. Es similar a la Cuaderna Vía, pero en este caso los versos no son alejandrinos. Entonces, aunque toda cuaderna vía es, en esencia, una rima estrófica continua, no toda rima estrófica continua es una cuaderna vía.

    También es llamada Estrofa Monorrima. Otra diferencia es que estás estrofas admiten la combinación de versos de métricas diferentes, siempre y cuando todos los versos sean de arte mayor.

    Ejemplo:

    Su padre, su madre y su hermano mayor (12)

    afincáronle mucho que ya, por su amor, (13)

    con dos, que se casase: primero con la menor (15)

    e, donde a un mes cumplido, casase con la mayor. (15)

                                Juan Ruiz –  Arcipreste de Hita

    En una próxima entrega hablaremos de las estrofas de 4 versos mixtas, es decir, las estrofas que combinan versos de Arte Menor y de Arte Mayor.

  • Estrofas de 4 versos de Arte Menor:  De la Redondilla a la Cuartilla Monorrima

    Estrofas de 4 versos de Arte Menor: De la Redondilla a la Cuartilla Monorrima

    En el esquema de métrica española se hace referencia a gran cantidad de estrofas de métrica específica. Las estrofas de 4 versos destacan, por haber sido usadas ampliamente. En sí mismas, pueden ser un poema, o pueden ser combinadas con otras estrofas de su misma naturaleza, o una combinación variada.

    Hablemos un poco de las principales estrofas de 4 versos de Arte Menor.

    Recordemos que los versos de Arte Menor son los que tienen 8 sílabas métricas o menos.

    La Redondilla:

    Es una estrofa de cuatro versos de arte menor, generalmente octosílabos, en la que riman el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero (abba).

    La redondilla fue ampliamente utilizada en la Edad Media. Posteriormente adquirió un tono de corte popular, siendo muy utilizada en composiciones largas, en muchos casos unidos a otras redondillas u otras estrofas de 4 versos de estructura distinta. Ejemplos:

    Parecer quiere el denuedo

    de vuestro parecer loco,

    al niño que pone el coco

    y luego le tiene miedo.

                      Sor Juana Inés de la Cruz

    ¿Adónde el camino irá?

    Yo voy cantando, viajero

    a lo largo del sendero…

    —la tarde cayendo está—

                      Antonio Machado

    Es importante destacar que, aunque es posible encontrar redondillas con versos menores a 8 sílabas, es indispensable la uniformidad. Bien, si se trabajara con heptasílabos, los 4 versos deben ser heptasílabos.

    Algunos autores también llaman “cuartilla” a la redondilla.

    La Cuarteta:

    Es una estrofa formada por 4 versos octosílabos, de rima cruzada o intercalada, es decir, riman el primer verso con el tercero y el segundo verso con el cuarto (abab).

    En la Edad Media se conservan obras de juglares donde se utilizaron profusamente. Muy utilizada durante el Renacimiento. Ejemplos:

    En el corazón tenía

    la espina de una pasión;

    logré arrancármela un día:

    ya no siento el corazón.

                      Antonio Machado

    Cabe señalar que los dos ejemplos que he colocado en redondilla y cuarteta de Antonio Machado, forman parte de un mismo poema (Poema XI). Lo que ejemplifica lo comentado al principio, el uso de diferentes estrofas de 4 versos, para realizar un poema largo, sean iguales o mezcladas.

    La Cuarteta Imperfecta:

    Llamada así porque es una cuarteta donde sólo riman los versos pares, es decir, el segundo con el cuarto, en rima consonante (-a-a). También es llamada “Redondela”.

    Tiene el mismo esquema de la Trova Paisa muy utilizada en cantos. Diferenciada principalmente por el tema desarrollado, y no por el esquema. Ejemplos:

    Mi hermana con su abanico

    sopla, y sopla sobre él.

    ¡Buen viaje, muy buen viaje,

    barquichuelo de papel!

                      Amado Nervo

    Deben ser uniformes si se trabaja con otra métrica (siempre de arte menor). Ejemplo:

    (Heptasílabos)

    Sí, sed como la piedra,

    como el canto rodado:

    puros y resistentes,

    terribles, obstinados.

                      Goytisolo

    La Trova Clásica:

    Es una composición poética de cuatro versos octosílabos contando hasta la última sílaba tónica. De rima consonante, rimando el primer verso con el tercero  y el segundo verso con el cuarto (abab).

    Se diferencia de la cuarteta en que sólo acepta como licencia poética la sinalefa, asimismo, expresa un pensamiento completo. Ejemplo:

    Por fin despliego la luz

    que un día guardé en el alma,

    así destrono la cruz,

    la que me quita la calma.

                      Hortensia Márquez

    La Copla:

    Es otra estrofa de arte menor, de 4 versos generalmente octosílabos, con rima asonante en los pares (-a’-a’). También llamada “cuarteta asonantada”.

    Al igual que otras estrofas de 4 versos, puede aparecer independiente, o en combinación con otras coplas. Se utiliza mucho en canto popular y declamaciones. Ejemplo:

    Por una mirada, un mundo;

    por una sonrisa, un cielo;

    por un beso…¡yo no sé

    que te diera por un beso!

                      Gustavo Adolfo Bécquer

    El hombre, para ser hombre,

    necesita tres partidas:

    hacer mucho, hablar poco,

    y no alabarse en la vida.

                      (Copla Popular)

    La Seguidilla Simple:   

    Es una estrofa de arte menor de métrica mixta. Está conformada por dos versos heptasílabos, el primero y el tercero, y dos versos pentasílabos, el segundo y el cuarto. Es de rima consonante o asonante en los versos pares (2º y 4º) y libres los impares (-b-b / -b’-b’)

    Era muy utilizada en la poesía española de los siglos XI y XII. Federico García Lorca retomó su uso con gran éxito.

    (Consonante)

    No quiero que me quieras

    ni yo quererte

    sino que me aborrezcas

    y aborrecerte.

                       (Poesía popular andaluza)

    (Asonante)

    Hacia Roma caminan

    dos peregrinos,

    a que los case el Papa,

    porque son primos.

                       Federico García Lorca

    La “seguidilla arromanzada” es una serie de seguidillas que conforman un poema largo.

    La Rima Estrófica Gemela:

    Es una estrofa básicamente por dos pareados monorrimos (aabb). Generalmente formada por versos octosílabos, aunque puede admitir versos de menor tamaño, respetando la uniformidad. Ejemplo:

    Si buscas el camino

    Que te da el destino

    No pienses, solo avanza

    En la vía a la añoranza

                      Gonzalo R.

    La Cuartilla Monorrima:

    Es poco conocida, es una estrofa parasilábica, usualmente de versos octosílabos. La rima puede ser asonante  o consonante, pero se mantiene igual en los 4 versos (aaaa / a’a’a’a’), por eso se le llama “monorrima” o “monorrimante”. Aun cuando los versos pudieran tener una métrica menor que 8, es indispensable que sean uniformes. Ejemplo:

    (Asonante)

    Por cada beso un suspiro,

    por cada novia un cariño,

    por cada voz, si es preciso,

    decir un poema de amigo.

                      Nelson Rivas

    En una próxima entrega estaremos hablando de las estrofas de 4 versos de Arte Mayor.