Etiqueta: angi expósito

  • El Camino de Angi, Abel Santos (Poémame Editorial, 2020)

    El Camino de Angi, Abel Santos (Poémame Editorial, 2020)

    El Camino de Angi, el nuevo libro de Abel Santos, publicado por Poémame Editorial, nos abre la puerta a un registro distinto; si bien Abel es conocido por ser el creador del llamado «Realismo Bastardo», en este poemario nos muestra ese lado del corazón más personal, su lado más romántico y emocional; pues El Camino de Angi recoge en sus 51 poemas, una de las historias de amor más poéticas y preciosas:

    […]

    Te digo: -Mira el mar, amor,

    es casi tan hermoso como tus ojos, casi,

    porque lleva poco tiempo en esto,

    y está empezando a reflejarse en el infinito.

    Con la mirada me respondes:

    -Si abres así tu corazón

    es posible que la luz dure para siempre.

    -Hasta el miedo es hermoso desde que estamos juntos

    Con ese estilo tan característico de la poesía de Abel, tan cotidiano, siempre con las palabras justas, tan cercano, se abre antes nuestros ojos la historia de amor del poeta con Angi, su compañera, su amiga, su musa. A través de los poemas se van sucediendo episodios de su vida y, como si fueran puntos, los vamos uniendo página a página, de manera que el dibujo final es un camino recorrido de la mano. Y cerramos el libro sin que quede ningún punto suelto.

    El libro está tejido con momentos de esa relación. Instantes sencillos y cotidianos que devienen en poemas ordenados cronológicamente; 51 poemas que nos cuentan esa bonita historia a través de la percepción propia del poeta, la de su emoción y su amor.

    A Angi y a mí nos gusta

    ver películas de dibujos,

    la casa iluminada por la Navidad,

    sentirnos emperadores

    ante un plato de sopa caliente y una tortilla,

    o porque me emocioné

    cuando ella me escribió una carta

    el día que celebramos nuestro amor.

    -Nada tan tierno como la auténtica feurza.

    El Camino de Angi

    Siempre he pensado que la poesía de Abel, si es algo, es sincera y, a su vez, sencilla. Dos adjetivos que en parte lo definen también a él como persona. Y aquí la transparencia es, una vez más, absoluta, de manera que el lector siente esa sinceridad, ve que el poeta abre la puertas de su casa, de su intimidad, para mostrar al mundo que, de puertas para adentro, se puede ser inmensamente feliz si es el amor el que nos acompaña.

    La vida del poeta, su trabajo, su día a día, sus rutinas… todo aquí gira alrededor del amor y la devoción del poeta por su compañera, también por cierto, prologuista del libro.

    Así, el poemario se convierte en una especie de diario en verso en el que, a través de los poemas, vivimos la primera visita a los padres de ella, el primer malentendido de la pareja y la primera reconciliación, el primer piso juntos, la convivencia, el matrimonio… e incluso algún episodio difícil que hace todavía más fuerte la unión de ambos:

    Desde esa mañana

    somos dos poetas que van a quemar

    la esperanza, todas las opciones,

    hasta el último aliento.

    -Este sueño que somos

    No alejándose del todo de su línea poética habitual, Abel da cuenta en los poemas de cómo Angi también ha sido parte, y una parte básica, de su salvación:

    Si no fuera por ti

    que me salvas literalmente la vida

    manteniéndome sobrio,

    quizás pensaría que le vendí mi alma

    al nombre abstracto equivocado.

    […]

    Y la historia, mi vieja historia,

    ya sólo es una mancha en el asiento

    del tren del futuro.

    -Yo de ti mi sangre para que mi sangre sobreviva

    Abel Santos

    Igualmente, pasajes que nos abren la puerta a pequeños momentos de ternura que, siendo tremendamente sencillos, se convierten en momentos cómplices, eses momentos que nos hacen pensar que son dos personas en su propio mundo, que su amor es tan fuerte, que no importa lo que ocurra fuera, porque puede con todo:

    […]

    preparo unos bocadillos y algo de fruta

    y lo cargo todo en mi vulgar mochila de diario

    y espero a mi futura mujer

    a que salga de trabajar en la librería

    y comemos, sencillamente, tirados en la hierba,

    bajo la promesa del verano.

    -Te dirán que no te vayas los juglares

    Un detalle que me ha gustado mucho del libro, y creo que dice mucho sobre los sentimientos del poeta, es el círculo que configura con sus poemas, que acaba cerrado; una pregunta al principio del libro que el propio poemario nos contesta al final, demostrando que el amor está ahí, que empezó dudoso, pero que se ha ido haciendo más y más fuerte, disipando cualquier asomo de duda: es a ti a quien quiero, a ti.

    En uno de los primeros poemas del libro, Lo que hace el amor, donde es cierto modo se nos presentan a los ‘personajes’, nos cuenta lo siguiente:

    la dulce poeta que dudaba si su piel

    era mi libro favorito,

    y veía inalcanzable

    el momento que yo saborearía

    el perfume curativo de sus dedos.

    Yo

    el pobre poeta que sólo llevaba enicma

    la palabra esperanza, la palabra

    que no encontraba

    cuando creyó caer

    en el raro vacío de tu desamor.

    Al final del libro se nos confirma que cuando el amor llega, no hay manera de evitarlo, y cala tan hondo, que se convierte en todas las respuestas y da sentido a todo. El poema El principio de todo nos lo dice. Y no sólo eso, este último poema cierra un episodio de sus vidas y, a su vez, se convierte en el principio de todo, en el inicio de un nuevo camino juntos:

    Porque desde que aprendí

    en esta espiral sin más fuerza que la del crecimiento

    a leer y a escribir y a amar de verdad las palabras

    la soledad ya nunca puede ser

    el vacío

    o

    la nada.

    Sobre todo ahora, que tu piel

    se confirma para siempre como mi libro favorito

    al despertar el día de nuestro aniversario,

    cuando te acercas a mí y yo sé que sonríes,

    mientras levanto la mirada,

    dejo de revisar mis papeles,

    y nerviosa y feliz y dulce, por fin, me dices:

    -Amor.

    Estoy

    embarazada.

    Quiero terminar este pequeño artículo con unos versos que, para mí, son la conclusión del poemario; lo que Angi ha significado, y significa, para Abel, lo que su camino juntos ha sido y es para su corazón y para su vida.

    Si esto fuera un camino peligroso -te digo-

    tendría peligro, y me iría a beber

    (pese a que nunca me ha gustado el fútbol),

    pero esto es El Camino de Angi,

    y aquí los sueños se cumplen, estoy en París,

    contigo, soy feliz en el mundo,

    todo puede ser.

    -París es una fiesta

    El Camino de Angi es un libro perfecto para darse cuenta que el amor de verdad existe, que no hace falta mucho más que unos ojos enfrente que te miren, te amen y te comprendan, para que la vida se convierta en un viaje a París sin fecha de regreso.

  • Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    El jurado -compuesto por los poetas Abel Santos, Angi Expósito y Ze Pequeño- ha seleccionado, de entre los más de 80 textos presentados, a 1984, un poema de Jesús de Castro, como ganador del premio de poesía. ¡Felicidades!

    El poema ganador destaca, según el jurado, «por su originalidad, el sarcasmo mordaz de sus imágenes y su carácter crítico hacia la sociedad».

    El jurado también quiere hacer mención especial por su calidad al poema A ras de tierra, de María Prieto.

    Sin más, os invitamos a disfrutar de la lectura del poema ganador:

    1984

    El Papa corre desnudo por el Vaticano
    cantando “Imagine” con los dedos llenos de oro.
    Sigue siendo la era de Herodes y los Santos Inocentes
    sepultados en torno a su trono de huesos.
    Todo está a la venta, incluso Rocinante.
    Ahora están de moda los tractores de combate,
    las verdades post modernas y los viajes a la luna
    en cómodos plazos mensuales.
    1984 sigue siendo un buen año para Orwell
    exclaman viejos dictadores satisfechos en sus tumbas.
    No le busques un sentido al poema o la vida,
    nunca fue esa la intención del poeta-constructor.
    Tal vez el acto más noble de la creación
    sea al mismo tiempo su propia destrucción.

    ¡Muchas gracias por vuestra participación!

  • «Que el quererte no sea en vano», de Angi Expósito (Círculo Rojo)

    «Que el quererte no sea en vano», de Angi Expósito (Círculo Rojo)

    El amor no hace girar el mundo, el amor es lo que le da sentido al giro.

    No conozco un solo poeta al que no se le haya preguntado “¿Porqué escribe?”. En mi humilde opinión y por experiencia, gran parte de los escritores y poetas ―y es también mi caso― escribieron su primer verso o línea por amor, más bien por la ausencia o el exceso de él. Y en este primer libro de Angi Expósito, «Que el quererte no sea en vano» (Círculo Rojo), el amor y la ausencia están tan cerca como lejos, están fundidos en un horizonte que parece al alcance de la mano o de los labios, sin saber dónde empieza uno y termina el otro y que, como todo horizonte, cada vez que nos acercamos a él se aleja, retrocede varios pasos:

    Tu sola presencia me deja sin aliento,
    tu simple recuerdo me deja sin voz.

    Apareces como un elemento espontáneo,
    sutil e indeciso. Cuatro sonrisas –unas más tímidas que otras,
    unas más alegres quizás- te siguen en una fila horizontal
    poco equilibrada.

    El primer libro de un autor siempre es imperfecto, y así debe ser, pero al tratar de un amor de juventud todo es perdonado, y si además es un libro de desamor, no correspondido, entonces resulta más atractivo, porque el desamor enamora, el desamor es algo que todos, en algún punto de nuestra existencia, hemos conocido o está por conocer en todo su desgarro y dolor, febril y breve como una gripe, y que aunque resulta efímero, es, por naturaleza, inolvidable:

    Tengo una pequeña historia metida en el bolsillo
    y el autobús guardado en la cartera.

     Leer este libro ha sido para mí fue recuperar un lugar, un pequeño rincón romántico, sentir de nuevo ese hueco que todos dejamos a nuestros sueños por cumplir: ése sentimiento de juventud, ése primer relámpago de inspiración que nunca debemos perder los escritores, porque por muchos libros que se publiquen, cada libro hay que tomárselo como si fuera el primero, con la misma inquietud e ilusión:

    Cuando hayamos bajado al infierno, recuérdame
    que te recuerde todo lo que hemos escuchado.

    Estás justo enfrente de los libros
    que más me emocionaron,
    aquellos que me llegan profundamente al alma
    del mismo modo con que lo hiciste tú.

    Que el quererte no sea en vano es, en su forma, un libro en apariencia sencillo que recupera en el tiempo ―y le rinde respetuoso homenaje―, las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. Los textos, sin título, son estructurados mediante números, y puede leerse así el poemario siguiendo una línea cronológica y argumental de la historia. Pero dicha disposición de los fragmentos de prosa poética no impide leer al azar cualquier escrito y descubrir que tienen una historia individual, de la misma manera que los días que suceden nos aportarán algo distinto cada mañana. Son pequeños poemas que cuentan una emoción aislada, porque el libro rezuma soledad:

    Cerré la puerta con llave y ésta la tiré al Río del Olvido:
    no quería volver a abrirla nunca más.
    Nada ni nadie se atrevió a acercarse a mi fortaleza
    hasta que un buen día me llamaron.

    Si bien los poemas siguen una línea expresiva clara y sencilla, un tono y vocabulario coloquial accesible a todo tipo de lectores, de repente, un giro inesperado en la frase, una palabra que no esperas aparece en el momento adecuado y le da un nuevo matiz al sentimiento expuesto y lo enriquece:

    Quiero estar contigo eternamente porque, por nada,
    ya formas parte de mí.

    Amor, soy un huracán y un huracán lleva mi nombre.

    Angi Expósito ha empezado con este libro de prosa poética, un camino, el difícil camino de la poesía, siempre desvalorada, la hermana pobre de la literatura. Pero tiene un arma poderosa a su favor: su juventud, intacta de locuras e iniciativas, de lucha y de esperanzas. Espero que siga escribiendo y pronto nos deleite con un nuevo poemario, que la escritura en su vida sea correspondida siempre, y que seas paciente cuando las palabras no lo sean. Porque la escritura es también una relación de amor, y a veces mira para otro lado, otras veces parece no abandonarnos nunca. Siempre aconsejo a los nuevos poetas que no abandonen, que pese a todo lo que pase a su alrededor, jamás dejen que nadie se interponga entre ellos y las palabras, y también sus silencios. Porque la escritura, como el amor, nunca es en vano.