A finales de julio de 1936, un conjunto de milicianos, guardias civiles y voluntarios procedentes de las comarcas de Castellón constituyó la denominada Columna Casas Sala. La finalidad de esta columna era revertir el golpe de Estado del 18 de julio en Teruel.
La columna estaba bajo el mando del diputado por Castellón Francisco Casas Sala y del coronel de carabineros Hilario Fernández Bujanda. Cerca de mil hombres partieron inmediatamente, sin apenas tiempo ni formación, hacia Teruel. Poco antes de su llegada, se precipitaron los acontecimientos y el golpe se transformó en una contienda sangrienta que serviría al mundo como pequeña muestra inicial de lo que iba a suceder en toda España a partir de ese momento.
Relato que mantiene la tensión desde el inicio escrito por Miquel Osset Hernández, poeta, escritor y fundador de la editorial Proteus Libros, además de doctor en bioquímica y filología hispánica y directivo en varias empresas internacionales del sector químico. En la actualidad reside en La Habana (Cuba).
Este libro tiene dos partes principales: el relato y un epistolario de María Zambrano.
El relato documentado, mantiene fielmente los nombres y apellidos de los principales protagonistas de la “Columna Casas Sala”: Francisco Casas Sala, el jefe político; Hilario Fernández Bujanda, el coronel de carabineros actuando de jefe militar; el capitán Luis Sirera y el teniente Joaquín Osset. Durante el trayecto relatado, se incorporaron fuerzas de la Guardia Civil de Castellón y Cuenca al mando del comandante Ríos Romera.
La segunda parte del libro son recreaciones más o menos verosímiles a partir de las relaciones entre sus protagonistas (Ferrater Mora, Herminio Almendros, José Mª González Porto, A. Rodríguez Aldave, Eduardo Ortega y Gasset, Antonio Ortega, Joaquín Xirau, López Collantes, Luis Amado Blanco, Concha Méndez, Fina García Marruz), excepto dos cartas originales de Gustavo Pittaluga a María Zambrano.
Acompaña a estas dos secciones, un índice biográfico de diversos personajes del exilio español en Cuba.
Hay que reconocer el inmenso trabajo de investigación y documentación hecho por Osset para poder seguir la historia de este acontecimiento y “dar vida a la literatura”, en palabras del autor. Personajes retratados con mucho detalle y realismo, así como una conversaciones que te introducen en ellas como si fueras un personaje más de la historia. Realidad y ficción entrelazadas en un relato que una vez que lo empiezas a leer, no puedes dejarlo.
Antes del amanecer es de esas pequeñas joyas que las grandes editoriales dejan pasar y no alcanzan a publicar por su burocracia interna. Vosotros y vosotras, lectores afortunados, podéis conseguirlo aquí.
Temas sugeridos:
Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.
Si quieres hacer un uso pedagógico de este libro, haz click aquí.
Hace unas semanas, un importante medio de comunicación se hacía eco en sus páginas culturales de una tendencia constatable en el ámbito de la creación teatral: una creciente proliferación de textos y espectáculos semidocumentales, en algunos casos teñidos de un cierto hiperrealismo, que dejan constancia contundente de algunos de los problemas más acuciantes a los que nos enfrentamos como sociedad desarrollada del siglo XXI: la desigualdad económica, la catástrofe medioambiental, la degradación de la democracia como sistema político, etc…. De alguna manera, el teatro recupera así una de sus funciones esenciales (nunca totalmente abandonada) al poner al espectador frente al espejo de su propia realidad. Sin llegar a los extremos (o sí) del distanciamiento político brechtiano de hace unas décadas, el espectador que acude a estos espectáculos se ve confrontado a unas problemáticas que fácilmente reconoce como cercanas y que le obligan a reflexionar acerca de ellas con un cierto sentido de urgencia. Teatro comprometido, se hubiese etiquetado hace unos años a esta propuesta estética. Me pregunto dónde radica hoy en el campo poético ese sentido de urgencia ante nuestra degradada realidad. Si bien se publican autores y libros que dejan testimonio de cuanto (malo) nos sucede hoy en día, este desequilibrio constatable frente al teatro me temo que es relevante. Y no ha sido siempre así. Los Pavese, Pasolini, Mayakovski, Fried, Celaya o Blas de Otero de antaño dejaron constancia del mundo que les tocó en suerte. Por no hablar de la compacta tradición hispanoamericana: desde Neruda hasta Benedetti, pasando por Nicolás Guillén. Sinceramente, los echo de menos. En las mesas de novedades proliferan hoy los poemarios ensimismados o de mirada cercana, casi solipsista. Y el mundo que hoy afrontamos exige ser mirado de frente, sin rodeos. Existe una magnífica tradición poética de la revelación. Diotima de Mantinea hablaba de nuestra condición humana como intermediaria de los dioses: ellos nos revelan a través de los poetas sus secretos. Hölderlin y RImbaud desempeñaron en su momento ese papel, pero los dioses hace tiempo que huyeron o dejaron de acompañarnos. Desaparecieron, estamos solos en este planeta y aún no hay pruebas concluyentes de que exista algo parecido al nuestro en otras galaxias. Dependemos de nosotros mismos en este empeño. Nunca fue fácil conjugar el Yo y el Nosotros en poesía, lo individual con lo colectivo. El compromiso político casi nunca dio frutos estéticos valiosos. Y pese a ello, una poética al servicio de lo humano, es decir, de lo social ante el riesgo real de colapso colectivo y medioambiental, me parece de nuevo hoy más que pertinente. Me parece urgente si queremos evitar que la poesía caiga en la irrelevancia o, peor aún, en el abandono que supone encontrarla tan solo en círculos hiperminoritarios para la autocomplacencia. En definitiva, se trata de configurar una renovada poética de lo social. Referentes hay. Y necesidad también.
El pasado 11 de abril tuvo lugar en Barcelona el IV Poémame en el Raval en el Café de las delicias. Esta vez también celebramos el 89 aniversario del poeta norteamericano Gary Snyder del que ya hemos hecho algunos artículos en la revista:
Los dos presentadores del acto, Dick Edelstein y José Luis Regojo, leyeron un mensaje de Gary Snyder:
Thank you! For telling me and writing the titles. That’s a lovely set. I hope you and your whole crew is flourishing. We’ve had a long winter with much rain and snow but it’s great for the forest!
Gary
Posteriormente anunciaron que este sería el último Poémame en el Raval de esta temporada. La sala estaba a rebosar hasta el punto que bastante gente no pudo entrar y tuvieron que esperar a la segunda parte.
Miquel Osset
La primera parte contó con la lectura de poemas del poeta Miquel Osset en castellano. A Osset, Poémame ya le publicó una entrevista. A continuación la poeta Núria Esponellá hizo una breve introducción a su obra y nos leyó varios poemas en catalán, muchos de ellos inéditos. Y, por último, Craig Martin Getz, conocido en el recital por sus intervenciones previas en las sesiones de micrófono abierto, nos deleitó con sus poemas en inglés.
Núria Esponella
Craig Martin Getz
J.L.Regojo
Tras el descanso, José L. Regojo hizo una breve explicación de la personalidad y poesía de Gary Snyder. Dick Edelstein leyó tres poemas en inglés del libro ‘Les muntanyes són la teva ment’ Ed. Tushita, 2012 y el poeta catalán Jaume Subirana las traducciones al catalán. José L. Regojo leyó tres poemas en castellano de ‘La isla de la tortuga’, ed. Kriller71, 2017 y Dick Edelstein sus correspondientes versiones en inglés.
Dick Edelstein
Para finalizar el acto, nos deleitamos con los 5 poetas y las 6 poetas que nos leyeron sus poemas en la sección de micro abierto.
Fueron M A R A V I L L O S O S.
¡Qué futuro que tiene la poesía viva! En contraposición con la poesía más académica y formal cerrada en sus palacios de cristal.
Nos gustaría destacar la presencia de una poeta de Poémame que decidió venir a compartir su poesía con nosotros: @galernatramuntana (Lidia San Emeterio Arroyo).
Para finalizar el artículo os añadimos un resumen de lo que ha estado Poémame en el Raval hasta hoy. Gracias a todos y todas por haberlo hecho posible y hasta el otoño que volveremos con más.
Miquel Osset es una persona multidisciplinar: químico, escritor, editor, padre, poeta, … Acaba de publicar su séptimo poemario El llanto de los peces (Colección Prima Materia, Editorial Emboscall 2018). Un poemario que no pude dejar de leer hasta que lo acabé y me motivó para ponerme en contacto con él y hacerle esta entrevista.
El llanto de los peces es un poemario que ha seguido el modelo de Sharon Olds, escritora y poeta estadounidense premio Pulitzer de poesía en 2012 por su volumen de poesía Stag’s leap. Una crónica de un proceso de separación matrimonial por etapas llegando finalmente a una cierta redención facilitada en el caso de Miquel Osset por el contacto con la naturaleza.
Es un poemario dividido en cuatro secciones: La llegada del invierno, Dolor, Redención y finalmente, La página en blanco.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
El llanto de los peces, de Miquel Osset.
Nací en Barcelona en 1963, de una familia de «inmigrantes del interior» (Castellón y Zamora). Cursé estudios de Química y Filología hispánica y he dedicado buena parte de mi dedicación profesional al mundo de la empresa privada química, mayoritariamente en España pero también en Alemania, China, México, Croacia, etc….. Mi actividad literaria ha transcurrido siempre paralelamente a mi dedicación profesional y se ha centrado en el mundo de la poesía (siete libros hasta la fecha), del libro infantil (tres) y en el ámbito de la divulgación de los Derechos Humanos (cinco). Tras muchos años de dedicación intensa en el terreno del voluntariado para la defensa de los Derechos Humanos, en 2008 puse en marcha la editorial Proteus, especializada en la divulgación de la ética entre adultos y niños, y los Premios Proteus de Ética.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Mis primeras lecturas poéticas, aunque muy amplias y heterogéneas, pronto se centraron en un interés predominante por buena parte de los poetas de la Generación de la República (mal llamada «Generación del 27»), muy especialmente, por la poética de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre. Y también, como contraste, por ciertos poetas de posguerra: Angel González, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Gil de Biedma, etc…
Escribí algo al respecto
Era una premonición tal vez
pero el gesto era claro:
todas las caricias
se llenaron
repentinamente de silencio
Agonizaba septiembre, sección La llegada del invierno.
¿Cómo definiría a su poesía?
No la definiría, aunque sí pretendo lograr una cierta síntesis entre la poética de la experiencia y la poética del conocimiento. Aspiro a sugerir al lector la existencia de verdades revelables a partir de la práctica cotidiana, especialmente amorosa.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Hay elementos que se mantienen a lo largo de los años, como es la experiencia amorosa como tema frecuente, pero con una progresiva condensación y sintetización. He practicado también la poesía experimental, combinando el lenguaje ideogramático con el poético, la poligénesis poética o el monólogo poético en clave de escritura automática. No he abandonado la intención de seguir explorando ciertos límites de la expresividad poética.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Dejo que transcurra un tiempo razonable entre la escritura y la corrección. El tiempo hace que se modifique mi papel como autor y me transforme en lector, y ese tránsito me proporciona una subjetividad diferente que me facilita la tarea de corrección.
Te veo y no estás
aquí y ahora
pero en realidad
siempre estás
y esa es la cuestión
Te veo pero no estás, sección Dolor.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Aspiro a aportar belleza al mundo, que es tal vez la tarea más noble que el ser humano puede concebir.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Remiten al origen de la poesía. En un inicio, la poesía fue oral, no escrita. Y, a mi juicio, la poesía ha de conservar siempre un cierto tono de oralidad para ser fiel a sí misma. Ha de ser escuchada además de leída para poder ser juzgada plenamente.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Todos los nuevos canales son bienvenidos, siempre y cuando se mantenga la finalidad básica, a mi juicio, de la poesía: desvelar conocimiento aportando belleza.
y observo cuidadosamente
la silueta precisa de los pétalos
como manos extendidas
pidiéndome un abrazo
y observo cuidadosamente, sección Redención.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
Muchos. Tal vez por una cuestión biográfica o sentimental, «La voz a ti debida» de Pedro Salinas
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Siempre combino varios libros de poesía simultáneamente. En la actualidad, los últimos poemas de Leonard Cohen; «Ensayo general», de Francisca Aguirre; y una recopilación de poesía de Ida Vitale.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que lea mucho primero, que aprenda de los buenos poetas, y luego que indague en sí mism@ las verdades que desea revelarnos.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Como siempre: saludablemente mal. Mueren editoriales y librerías y surgen otras. Es un mundo proteico, imprevisible, y que desmiente tozudamente todos los malos presagios que, racionalmente, se abaten sobre ella desde hace años.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Me gustaría contestar a la pregunta «¿por qué escribe poesía?» con la respuesta que proporcionó a esa pregunta Patti Smith: porque no basta con vivir.
Acabaremos con unos versos del único poema que conforma la última sección, La página en blanco:
Gracias por las certezas
Gracias por las dudas
Gracias por el espacio iluminado
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.