Etiqueta: poesía israelí

  • 3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    Isaac Cohen es un poeta, narrador, traductor y artista israelí. Nació en Beer Sheva. Su madre Mazal Cohen era una narradora de historias populares. Se graduó con distinción en los estudios de Historia de la Universidad Ben Gurion. Ha publicado El momento del silencio (1983). Estudió con Amos Oz, Yehuda Amichai y Dan Tzalka.Ha obtenido diversas distinciones y premios, entre ellos una mención honorable en  Miriam Lindberg Competition for Peace.


    Mi lágrima

    Mi lágrima es bonita

    como su vestido manchado.

    Riendo hacia la luz brillante.

    Mi lágrima habla

     al lado del dios

    y solo tú

    estás deshonrado.

    Paz

    Bebí cuarenta vasos de guerra

    como un borracho

    por favor dame

    una botella de paz

    para curar este mal.

    Paz

    A mi padre Víctor Cohen

    La paloma se alimentó

    con los granos de tranquilidad

    que he dispersado

    por el mundo,

    y voló para

    augurar la paz.

  • 3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    Mark L. Levinson (1948) nació cerca de Boston, Massachusetts, y se mudó a Israel en 1970. Es poeta, escritor y traductor. Se ha desempeñado principalmente como escritor de material instructivo y promocional para compañías de software, y más recientemente como traductor del hebreo al inglés. Sus poemas, artículos de opinión y otros escritos han sido publicados en Israel, y ocasionalmente en otros lugares.

    Mark L. Levinson, poeta israelí

    Ajo

    Al principio estaba la naranja,

    perdida en el borde del árbol, una naranja sin cosechar

    y más allá nada más que la luna.

    Por la noche la naranja practicaba tonalidades de gris,

    protuberancias sombrías, y finalmente rostros,

    bajo la agotadora instrucción de la luna

    hasta que los segmentos debajo de su cáscara

    se endurecieron y  prestaron su forma al exterior

    como músculos, lunas crecientes en la piel nacarada,

    y entonces la antigua naranja,

    se encogió, arremetió contra la tierra no resistente

    y, una vez dentro, alzó un periscopio

    de verdor dúctil, para que hoy el sol

    de nuevas instrucciones a un tallo de ajo.

    – Publicado en The Last Stanza (Stanzaviv, 2011)

    Alcanzando el pasado

    No compres la leche de la parte delantera de la estantería.

    El frente es para lo que o se vende hoy o se estropea.

    Es en la parte de atrás donde se encuentran las cosas frescas.

    No compres el bote de desodorante que está al frente.

    Alcanza un bote por encima de los clientes

    no sea que tomes el de muestra.

    No bebas el agua hasta dejarla correr un rato

    o beberás óxido. Toma cualquier carta

    de las que el mago te extiende

    excepto las últimas cartas y las intermedias,

    y no compres el boleto de lotería que está más expuesto.

    No vivas donde el nacimiento te hizo predecible.

    En otro lugar tienes la oportunidad de flanquear

    la versión local de la preparación.

    Regreso

    Mi abuela inclinó la cabeza hacia mí

    con sus rizos grises de Anita la huerfanita, bajando

    la voz, me dijo «La suerte lo es todo».

    Le dije que pensaba que la preparación era todo.

    En la escuela lo era, y la suerte era impotente:

    Los proyectos programados de antemano avanzaron en el

    calendario, pruebas demostraron lo que buscaban probar.

    En el próximo siglo, cuando vuelvan las guerras, veo

    al Rey Suerte condenando a algunos, perdonando a otros,

    y mi abuela trabaja en lo alto

    con las otras dogmáticas damas que

    componen los días variados como boletines informativos.

    A veces, cuando mi propia fecha límite me presiona,

    ella me susurra una palabra antigua pero todavía aprovechable.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    Stanley H. Barkan es un poeta y editor estadounidense con residencia en Brooklyn, Merrick, Long Island, Estados Unidos. Es el director de Cross-Cultural Communications, una pequeña editorial, que comenzó como un Instituto en LIU’s Brooklyn Center en 1971. Hasta la fecha ha editado unos 450 libros y 500 impresos y postales en 59 idiomas diferentes. Se considera a sí mismo un poeta judío, no sólo un poeta de origen judío. Su poesía ha sido traducida a 28 idiomas diferentes y publicada en 25 antologías, varias de ellas bilingües (búlgaro, chino, italiano, kurdo, polaco, rumano, ruso, siciliano y español). Ha publicado As Still as a Broom / Tan quieto como una escoba, traducido al español por Isaac Goldemberg (2018); More Mishpocheh (2018); y Wiersze wybrane[Poemas seleccionados], traducido al polaco por Tomasz Marek Sobieraj.  Fue el Profesor de Poesía del Año de la ciudad de Nueva York en 1991 (otorgado por la Casa de los Poetas y la Junta de Educación) y el ganador en 1996 de The Best of the Small Presses. En 2017, fue galardonado con la Medalla Europea Homero de Poesía y Arte.

    El poeta Stanley H. Barkan

    PRIMER NACIMIENTO

    Cubierta de hojas
    ella emerge de la tierra.
    ella primero,
    no Adán.
    Cuánto más probable
    (más demostrable),
    es que él surgió de la misericordia de ella
    y no que ella provino de la costilla de él.
    Fue un hombre
    el que escribió el mito.

    AÚN NO NACIDO

    Oh, ser Adán
    de nuevo
    con todas sus costillas
    ansiando a una mujer
    que aún no ha nacido,
    boca libre
    del sabor de las manzanas,
    oídos libres
    del silbido de las serpientes,
    inconsciencia de
    desnudez y vergüenza
    en el jardín
    de amables criaturas
    que esperan por un nombre.

    HOJAS DE HIGO

    Las hojas de higo
    los cubrían en su desnudez,
    escondiendo la vergüenza de sus ojos abiertos.

    Estaban tan cerca, esas hojas dichosas,
    a la fuente del dolor y el placer
    a la seguida expulsión del jardín.

    Tal vez sea por eso que el propio higo
    -cuando se abre- se expande para recibir
    la lengua que se deleita en la exploración.

    Suculenta fruta, abierta a las bocas ávidas,
    tan colmada de solaz transitorio, de gozo momentáneo,
    abriéndose y cerrándose a los curiosos.

    INMORTALIDAD

    (una «nota al pie» después de Donald Lev)

    Salté desde
    el puente de Brooklyn.
    Dos veces.
    Pero fallé.
    Yo no morí.
    El Libro Guinness de los Récords Mundiales
    me llamó,
    dijo que debería intentarlo de nuevo:
    si yo viviera,
    haría un récord.
    Así que salté por tercera vez
    y tuve éxito.
    Por fin he conseguido…
    ¿La Inmortalidad?