Etiqueta: poesía venezolana

  • 3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    Johnny Gavlovski. Escritor. Psicólogo clínico y psicoanalista. Docente Universidad Metropolitana de Caracas. Director académico de www.culturamundis.com Conferencista en universidades de Bogotá, Buenos Aires, Cádiz, Bergen y Oslo. Su trabajo como escritor cubre diversas áreas: NOVELAS (Cuerpo de Ámbar, Ana, recuerdos de la casa verde. ESTUDIOS DE PSICOANALISIS Y ARTE: Sublimaciones, Pollock, desnudo con cuchillo, Pornókrates de Rops, EL Bosco y la alquimia. POESÍA: Poemas químicos, Red de seda, Paisaje inconcluso. DRAMATURGIA, más de veinte obras de teatro traducidas el inglés, croata y sueco.  Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre los que destacan 1978: Premio Poesía. UCAB. Premio Municipal de Teatro, 1988 – 1997. Premio Municipal de Cine, 1992. Firma el Libro De Honor Universi¬dad Carolina de Praga, 1997. Premio Actors of the World, Londres, 2008. Seleccionado por la Victoria University Press. New Zealand para la antología de cuentos del mundo Been There, Read That! 2008. Actualmente es colaborador de los portales prodavinci.com y elnacional.com/papel-literario.

    EL LAMENTO DE SÍSIFO

    Sucedió

    la cuesta

    el dolor

    no comprender

    La cuesta

    cuesta

    el peso en el muslo

    el dolor

    la cuesta

    cuesta

    cuesta

    empinada

    arrastrar la pierna

    arrastrarme

    el dolor

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    Recostado contra el muro

    grito auxilio

    Silencio

    el dolor

    el asfalto me recibe

    *

    Relataré la historia

    algún día

    -entre líneas-

    sin palabras

    Mi piel escribirá

    un nuevo abecedario

    apagará la angustia

    -Había una vez-

    La mordaza caerá

    ésta

    la del silencio

    la del nudo en el alma

    La palabra rota

    encontrará una cicatriz

    para ser escrita

    Párpados como gaviotas cansadas

    rompen las olas

    vuelan

    sobre otra roca

    se estrellan           

    contra el dolor

    Tus silencios

    se rompen

    contra mis gaviotas

    cansadas

    ELLA, LA DULCE Y TEMIDA

    Aquella tarde, después del mediodía, cuando el silencio pesa de calor; cuando el sopor busca la desnudez, la suave caricia me hizo despertar (nunca he estado más despierto)

    Abrí los ojos, estaba allí, imperceptible presencia. Absoluta presencia

    Afuera conversaban. Respetando mi sueño, pero yo estaba allí, en mi lecho, con los ojos abiertos pude ver cómo el aire se hacía mujer; sentada al borde de mi cama: benévola, amable

    ¿Quieres venir? – me dijo

    La mire

    Dulce. Tan dulce. Inmensa. Su voz, cálida. No había oscuridad en el aura que la cubría, ni vestigio de harapos, con la que el miedo humano la representa. Los miedos hacen eso, disfrazan. La verdad llega desnuda, cubierta en céfiro encaje

    ¿Quieres venir? – me dijo

    Bastaba un sí         Cerrar los ojos

    Ella me tomaría en un abrazo etéreo.      Me deslizaría 

    por un tobogán de terciopelo

    todo terminaría

    ¿Quieres venir? – preguntó

    No

    Aún no

    Hay demasiado amor

    Estos poemas pertenecen a Poemas Químicos © Johnny Gavlovski

    © Editorial Diosa Blanca – 2024 (Caracas, Venezuela)

     Foto Crédito: @acipoyo

  • 3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    Juan Ortiz es un músico, poeta, escritor y artista plástico nacido el 5 de diciembre de 1983 en el pueblo de Punta de Piedras, Isla de Margarita, Venezuela. Es egresado en Educación Integral en la mención de Lengua y Literatura de la Universidad de Oriente, Núcleo Nueva Esparta.

    Durante su carrera, ha ejercido como profesor universitario de literatura, historia, artes y guitarra en Unimar y Unearte. Hoy en día, es columnista del periódico El Sol de Margarita y ha colaborado con los portales digitales Gente de Mar, Writing Tips Oasis, Frases más Poemas, Lifeder, y Actualidad Literatura. Actualmente, el autor vive en Buenos Aires, Argentina, donde trabaja como editor, corrector de estilo, creador de contenidos y escritor a tiempo completo.

    En la flor de los metales acústicos

    (a Julia Elena)

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    orquídea de voz temprana,

    cedro nácar enraizado en los arrecifes.

    Guardaba bajo su lengua los silencios oportunos

    tejidos en los vuelos de un alcatraz anciano que descansa a lo lejos

    en espera de los últimos vientos.

    Cuando la guerra es el arte, ella se esconde,

    refugia sus ojos en los óleos de un lienzo del santo patrono de su pueblo

    y recuerda que entre los que matan hay vestigios de dibujantes y cantores,

    que luego de la sangre volverá la locura de los trascendidos a redimir todo.

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    está en ese estado en que aún habla con Dios

    —esgrimen sabiduría ambos—,

    mis oídos no les entienden,

    pero en mi alma algo resuena,

    algo se acerca al principio.

    Neblina blanda

    «Reinaré esta hoja de resistencias», me dije, trazando con mis dedos un recuerdo

    en tu espalda, fascinado con lo profundo de las aguas que me recibían. El fondo de la cama aturdía, la almohada pesaba. Algo sujetaba la noche a la alcoba, a nosotros.

    Parecías volver de un letargo, de un azul que duerme, diluida en la espina con los ojos perdidos en la ventana.

    Yo te miraba a lo lejos, en la esquina mojada de septiembres, te veía irte sonora

    a los balcones a lamentar las brevedades del insomnio en una neblina blanda

    que rezaba por dentro.

    Tan solo vine a cerrar la noche

    No he venido a mucho, tan solo a cerrar la noche. Vengo del veneno

    que llaman conciencia, que besa al hombre y lo deja solo, sin estirpe.

    No he venido a grandes cosas, tan solo a encender los muros infranqueables de la razón, a repartir soledades entre las multitudes, hijas de los maderos en las rutas

    milenarias e infinitas de las palmas de las manos.

    No he venido a exceder con más horas los espacios,

    paso simplemente a retirar los conjuros en los sótanos de los árboles

    donde los amantes esconden el mejor amor, el que no se ve.

    No, no he venido a mucho, de hecho, nunca he estado.

    Estos Poemas pertenecen a la antología poética “Naufragio”. Juan Ortiz

  • 3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    Giordana García Sojo (Mérida, Venezuela). Poeta, editora y promotora cultural. Licenciada en Literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes (ULA), diplomada en Gestión y Promoción de Derechos Culturales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Dirigió la Editorial El perro y la Rana del Ministerio de la Cultura de Venezuela. Organizadora del 1.º y 2.º Encuentro Internacional de Escritoras, Caracas, 2020 y 2022. Creadora del espacio de promoción de poesía venezolana Poesía en Casa. Actualmente, se dedica al diseño, desarrollo y acompañamiento de proyectos editoriales a través de Nila Ediciones. Ha representado a Venezuela en Ferias del Libro y Festivales de Argentina, Bolivia, Brasil y Cuba. Coautora y compiladora de Venezuela, vórtice de la guerra del siglo XXI (La Fogata/El Colectivo, 2020) y Poesía contra el bloqueo (Argo Libri, 2021). Su más reciente libro es el poemario Bajo el rezo animal (Ediciones Solar, 2022).

    Heredad

    ¿Qué puedo yo hincar en ti?

    Una orilla de oscuro río

    para salvar medio cuerpo del miedo.

    Cuido

    la miel acosada por hábiles hormigas

    sobre tu pequeño corazón vibrante

    que sabe bien confinar

    hincando, tú sí

    con incuestionable inocencia

    todos los espantos.

    Conmoción de aliento

    ciénaga mi vientre

    sopor eléctrico Tú

    copia espesa de mí

    suerte de maldición

    la penúltima fe posible.

    Partida

    La niña ahuyenta audacias de muerte

    en los ojos absortos de su madre

    sumerge la bestia en pocillo pequeño

    Leve     golpea su ombligo 

                                       la hunde

    con naturalidad convoca el universo

    de las grietas soplan telarañas

    delicados veleros con voces de sirena

    todo lo vivo bulle en su juego

    la pesada lámpara vuelca bandada

    revuelo de pluma

    caída de luz

    para ver

    ahora sí   ver

             el hilo de cáscaras sobre hormigas

    hacia la absurda camada de vida.

    La edad oscura

     (…) un poco de barro oscuro.

    Era tal vez la ciega tozudez de la poesía:

    su presencia material.

    Pier Paolo Pasolini

    Una no pretende negar el vientre

             elástico pliegue

    de vocación animal.

    Me gusta la palabra niña

       expuesta bajo el sueño del sol.

    Me gusta incluso la cicatriz

             bajo   su reflejo lenguado.

    La penumbra proviene del viaje

        rayo entre tuberías de baños

    era tu aliento de ciudad.

    Fuimos presas de habitaciones

     depravados intocados

             fumando el polvo de caparazones tiernos.

    Pensaba: “el mundo cambiará en nuestra voluntad”

             al galope sin mirar

    el callo recrecido como hongo

             dentro y fuera del cristalino hermano.

    Luego

             confundimos el vapor del iris

    sonámbulos del mismo tren

             en direcciones contrarias.

    Asumí tu miedo

    sentada bajo el trazo

    de mi perla sitiada.

    Vigilante

    organizo tus recuerdos 

    caja rota de ángulos en pie

    como cuerpo de madre en recomposición

             blando   memorioso

    emanando aún

    llamarada por la boca

             de la noche en tránsito encendida.

    Estos poemas pertenecen a Bajo el rezo animal (2022) publicado por Ediciones Solar.

  • 3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    Lidia Salas. Poeta y ensayista venezolana. Obtuvo su maestría en Literatura en la Universidad Central de Venezuela. Autora de los siguientes poemarios: Arañando el silencio Mención de Honor del I Concurso de Poesía Libre. Cartagena. Mambo Café Primera Mención de la I Bienal del Ateneo Casa de Aguas. Venturosa (Fondo Editorial del IPASME. Caracas. 1995) Premio Único del VII Concurso Nacional del IPASME. Luna de Tarot, Ciudad de Babel.  Inédito. Mención Especial del Premio Municipal de Poesía Antonio Arraíz. Barquisimeto. Katharsis y Ciudad de Azul y Vientos. Coautora con Elena Vera de la antología Quaterni Deni. Su libro más reciente. La Palabra. 7 Secretos de su energía creadora. Ha publicado las siguientes plaquettes: Sedas de otoño e Itinerario Fugaz. Muestra de su obra ha aparecido en las siguientes antologías: Poetas en abril, Quienes   escriben   en   Venezuela, Diccionario abreviado de escritores venezolanos, El hilo de la voz, Antología poética del CEV, Antología del Octavo Encuentro Internacional de Escritoras, La mirada Femenina y en el libro de ensayos: Nuevas IDEAS para viejos problemas de Venezuela Positiva.

    Llamarada

                    Un dorado esplendor se posa

    sobre las casas en el declive de la cuesta.

                    ¿Es el aliento de los saurios de luz

    que serpentean sobre el borde de las nubes?

                    ¿Es el reflejo del incendio interior

    que se espeja en las pupilas?

    Íntimo deslumbramiento que sostiene. 

    Pavana

                    Él habla desde la vibración

    de las cuerdas del chelo.

    En el lenguaje de lo ignoto

    el encuentro.

                    Subes las escalinatas del misterio

    con tu camisa blanca, con tu sonrisa blanca.

    Nos cercan las desatadas alas de la música

    Cómplice del sortilegio

    el corazón donde se inclina el instrumento.

    Tonadas

                    La poesía derrama sobre la desnudez

    el néctar de su aliento fermentado.

                    Lava la lengua con el índigo

    de sus tonadas. Deja que la aridez

    del corazón se incendie en sus perfumes.

    Desfallecer en la embriaguez

    del poema.

    Estos poemas pertenecen a Katharsis. Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice. Caracas, Venezuela (2013)

  • 3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    Gisela Cappellin. (Caracas, 1959). Educadora, poeta, narradora y editora. Cursó estudios de Educación en la Universidad Metropolitana y de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. En 1983 funda el Centro Infantil Vizcaya, institución educativa aún se destaca por  su excelencia en educación Preescolar y la cual dirigió por cuarenta años. Las letras siempre han sido medio de expresión de su mundo interior, el cual ha encontrado lugar y reflejo en sus libros. Ha publicado: Roraima: cuaderno de viaje (2005). En Poesía: Sicalipsis (2007), Poemitas. Palabras de estimulación sensorial (2016). En narrativa: La cena (2009), Primavera en Berlín (2010), Espacios privados (2013), Lunas compartidas (2021).  En su sello editorial Gisela Cappellin Ediciones ha publicado a importantes autores venezolanos como la reconocida poeta y editora Carmen Verde Arocha con su libro de poesía Canción gótica(2018); al productor musical, cronista escénico y libretista Federico Pacanins con sus Haikus caraqueños (2019); a la poeta María Dolores Ara y la diseñadora gráfica Elena Terife con una obra titulada Recetas infalibles para sufrir con propiedad (2020); al reconocido profesor y académico Rafael Arraiz Lucca con un libro para niños titulado El árbol y los pájaros (2022) y más recientemente al periodista y crítico de cine Rodolfo Izaguirre con el libro Lo que queda en el aire (2023).

    Deja que este amor

    sea un obsequio

    ha de ser la saturación

    de lo desértico

    generaré desvanecida

    el agua

    gota a gota

    como quien se desangra

    para complacerte.

    Hablaré de amor con sencillez

    con la inocencia de la voz interior

    la íntima libertad de yacer contigo

    y este deseo en secreta gloria

    creciendo en el olor personal

    en la memoria del tiempo sediento

    idéntico a nosotros mismos.

    Sin saber he descubierto

    mi cuerpo que trasciende

    en un grito asfixiado

    mis labios tiemblan

    por la ambición de caricias

    y un río interminable

    de añoranza

    atraviesa la vigilia silente

    al traer

    no sé de donde

    tu recuerdo.

    Estos poemas pertenecen a Sicalipsis. Gisela Cappellin (2007)

    Fotografía M. Sardá

  • 3 Poemas de Christiane Dimitriades #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Christiane Dimitriades #PoesíaVenezolana

    Christiane Dimitriades. Venezolana, de origen griego, nace en Egipto, El Cairo (1953). Llega a Venezuela a los tres años de edad. Licenciada en Filosofía y luego profesora de Estética en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela. Ha publicado poesía y ensayos de arte y filosofía en diversos periódicos y revistas especializadas (Revista Imagen, Revista Nacional de Cultura, Lamigal, Revista M, Revista iberoamericana Casapaís, Revista checa Plav, Revista El Cautivo, Papel Literario de El Nacional, diario El Universal, entre otros) y ha escrito textos en varios catálogos sobre artistas visuales nacionales. Autora de los poemarios Del eterno retorno (La Draga y el Dragón, Caracas, 1987) y de Encuentros del poeta con el psicoanalista (Fundarte, Caracas, 1991). En 1997 publica una novela: Sabath (Grijalbo, Caracas). En 2001 realiza la compilación de Mínima antología de estética (Caracas, Fondo Editorial de Humanidades y Educación, Universidad Central de Venezuela). Voz de fondo (Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2019) reúne tres poemarios escritos entre 2003 y 2019, a saber: Todos los bordes, Hablo una lengua y Voz de fondo. El cuarto jugador Dcir ed., Caracas, 2020. Verdad dice quien sombra dice es su último libro de poesía publicado por El Taller Blanco Ediciones. Cali, Colombia, 2023.  Y Los sueños (inédito) 2023-24.

    Soy esto

    que impertinente

    observa, se entromete

    y me escolta

    Esto que fisga y me sabotea

    Esto que desvirtúa lo que digo y lo enrarece

    Pura permanencia abúlica

    Enorme ojo encadilado por la luz

    *

    Es la  hora  del crepúsculo

    dato  ingenuo que se ofrece a mis sentidos

    Hay   agua  retenida en un pozo cercano,

    ilusión cercenada

    reflejando aquella tarde

    en la que también vimos caer el sol

    Pero era otro el horizonte:

    Todavía existía    la esperanza

    *

    amarte cuando

    mi cuerpo se extingue

    paradoja despiadada

    mueca inclemente

    en las fauces de una existencia

    incapaz de concederme el indulto.

    De Voz de fondo, Caracas, 2019

  • 3 Poemas de Luis Rodrigues #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Luis Rodrigues #PoesíaVenezolana

    Luis Rodrigues. Abogado por la Universidad Santa María y poeta por la fe que conserva hacia el amor, llego a Caracas con dos años de edad junto a sus padres y hermano gemelo, debido a la guerra civil angoleña, admitida como el conflicto más largo de África y uno de los más condicionados por la Guerra Fría. Circunstancia que, aunque escapa de su memoria, le ha servido de referencia familiar para concebir la fragilidad de la experiencia humana como un problema global, que debe recapacitarse sobre la textura del papel. Desde la cual, con el espíritu de compartir sus primeras reflexiones, comenzó elaborando algunas encuadernaciones de imprenta y publicando varios poemas en la sección ciudadana del periódico Quinto Día que generaron numerosos mensajes de afecto de los lectores. Capaces de estimularlo, a explorar paulatinamente la emoción de participar en concursos de poesía, o frecuentar recitales, que atesoran la presentación del pensador Armando Rojas Guardia en la sala de conciertos del Centro Cultural BOD.

    Seguir y seguir aunque a veces se muera

    Hoy que sé que he vivido,

    y he navegado en tormentas,

    que buscando cielos despejados,

    he encontrado nubes negras,

    hoy que he buscado la sombra,

    y he encontrado un sol que me quema,

    que intente ser comprendido,

    y nadie me comprendió por ser de alma compleja,

    hoy que desee la alegría,

    y recibí la tristeza,

    que tuve glorias fugaces,

    y derrotas eternas,

    hoy sigo adelante,

    sin prisa y sin tregua,

    sigo caminando hacia adelante,

    donde la vida me espera,

    porque vivir es eso,

    seguir y seguir mientras se pueda,

    aunque duela a veces,

    aunque a veces se muera.

    Con el tiempo

    Con el tiempo,

    nos vamos marchitando,

    como se marchitan las rosas,

    como se marchitan las cosas,

    más hermosas de este mundo,

    con el tiempo,

    descubrimos que el amor verdadero es incondicional,

    y solo con el tiempo todos los comienzos se transforman en poco

    tiempo en final,

    con el tiempo va perdiendo importancia lo terrenal,

    y empezamos a darnos cuenta del valor que tiene lo espiritual,

    con el tiempo nos percatamos que la vida es demasiado corta

    para sentir rencor,

    y solo con el tiempo aprendemos lo importante que es el amor,

    con el tiempo entendemos que tenemos que seguir adelante

    a pesar de las heridas y el dolor,

    y solo con el tiempo nos damos cuenta que a cada uno

    de nosotros le corresponde pintar su existencia con el color que más

    le guste.

    No te engañes

    Hombre que te afanas,

    buscando lo terrenal,

    no ves que pierdes tu tiempo,

    porque aquí se queda lo material,

    que vanidad te atormenta,

    que vives buscando la felicidad en una piedra,

    Tú que eres mortal no te das cuenta que estas de ida,

    que es corta la vida,

    y no debes perder tu tiempo,

    Hombre despierta de ese pensamiento,

    sácalo de tu mente,

    sé un poco inteligente,

    y ve que el cuerpo es de la tierra,

    Y el alma del infinito,

    no te engañes,

    diciéndote necesito,

    cosas que se marchitan,

    ni te desvivas,

    por cosas que no están vivas,

    despierta antes de que sea tarde,

    mira que todo lo material en el fuego arde,

    pero nunca el alma y el amor.

    Los poemas «Seguir y seguir aunque a veces se muera» y No te engañes» son inéditos. El poema «Con el tiempo» pertenece al libro

    Mi último salvavidas que salió a la venta por Amazon el 21 de febrero del 2021

  • 3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    Trina Michelangeli Milano Profesora, Escritora y Poeta venezolana. Gestora Global por la Paz, la Cultura y la Educación Ambassador Global Peace Global Peacemaker Doctorate. Ha recibido distintos reconocimientos a nivel internacional. Colabora con revistas, páginas y emisoras radiales internacionales.

    Al final

    Al final de la noche

    donde duermen la nada

    con el génesis

    liturgia de finales y comienzos

    donde los silencios construyen

    melodías incomprensibles

    y plasman el secreto de las palabras

    en explosión de soles en los ojos

    palabras que acunamos en las manos

    y archivamos en el corazón

    para la eternidad de las horas

    en el palpitar de la sangre

    el abrazo de las almas

    en su significado en los siglos

    siempre nacemos con los amaneceres

    al final de la noche, al final de la nada.

    Eso era todo, eso era nada

    Era un detenerse

    frente al abrevadero

    sin poder llegar hasta las aguas

    era un cansancio

    una sed

    una nostalgia

    una desesperanza

    una tierra sin caminos

    unos arboles sin trinos

    un remolino sin fin

    un grito sin eco

    unas voces sin cantos

    unas aguas sin corrientes

    un todo y una nada

    eso era todo, eso era nada.

    Ruego Callejero

    Es un ruego callejero

    que se va por los mares

    y los bosques

    que no habla con silencios

    que no grita, no llora

    que se detiene sin versos

    y sin lluvias

    sin soles y sin lágrimas

    sin piedad y sin lunas

    que ruega al corazón

    que detenga la eternidad

    en un minuto

    en un minuto de interrogaciones

    sin respuesta, sin final

    que detenga la vida y la muerte

    en un instante de cenizas.

  • 3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    Carmen Alida Méndez Bellini. Nacida en Caracas, el 27 de mayo de 1.952. Educadora Ambiental, escritora, conferencista, promotora cultural y social, muñequera, ceramista, especialista en dulces criollos. Es miembro fundador de la Asociación Civil Pie de Página, y cuenta con un libro publicado intitulado «Anillos de Saturno», obra traducida al inglés, griego, portugués e italiano. Participó en las Bienales Ramón Palomares (Trujillo), Orlando Araujo (Barinas), encuentro Colombo Venezolano (Táchira), Semana de la Poesía en San Fernando de Apure, Aragua y Carabobo, en los Festivales Mundiales de Poesía. Parte de su obra es inédita y ha sido colaboradora con publicaciones de medios virtuales e impresos relacionados con la literatura y medio ambiente.

    *
    Oleaje arrulla tu pecho no sé a quien pertenece 

    el palpitar de tu corazón 

    sin fronteras te acercas

    con el dorso desnudo

    la noche revela 

    un regalo envuelto en brumas

    amoroso amante

    vienes buscando puerto seguro

    sigues la ruta de galeones en conquista

    callas el quejido

     con un encuentro onírico. 

    *
    No dejes a la deriva los sueños

    herrumbre de fuego noctámbulo

    busca en la nocturnidad 

    una luna menguada

     punto de encuentro del cuerpo y la montaña 
    haz travesía con la mirada

    diluye las sombras 

    es tiempo de los ausentes

    toca la lira

    entona un mantra una plegaria  
    llena la estancia de flores

    y velas

    recuerda nuestro sitio 

    perdido en el silencio y la distancia. 

    *

    Cubre mi desnudez

    artesano de mis sueños

     enhebra la aguja

    con puntadas

    hazme un vestido

    que atrape la primavera

     con sus mariposas y flores

     que perduren en el tiempo.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • 3 Poemas de Ninfa Monasterios  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Ninfa Monasterios #PoesíaVenezolana

    Ninfa Monasterios. Nace en Maracay, Aragua, Venezuela (1965) Ingeniera agrónoma (UCV) y especialista en trabajo social (UDO-Cuba) Escritora de poesía, cuentos y artículos de opinión. Tallerista y promotora cultural de la poesía. Ha publicado sus poemas en diversos espacios virtuales y en periódicos impresos. Ha participado en varias antologías y ha publicado un libro «Sin mayores pretensiones, como ramito de orégano en flor». Obtuvo el segundo lugar en el concurso Vida y poesía del Ministerio del Poder Popular para el ecosocialismo (2022). Actualmente, prepara los materiales para dos textos propios y una antología. Es parte del equipo aragüeño de la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla

    Desde la ventana

    Transeúnte al igual que tanta gente,
    a la caza de un asiento con ventana,
    de un espacio en el autobús
    que permita divisar a la ciudad en su locura.
    Mujeres cansadas, agobiadas.
    Hombres sudados, pensativos.
    Todas y todos, esclavizados por la rutina.
    Ir y venir de pasos en penitencia.

    Veo nuestros zapatos,
    algunos sucios, llenos de barro.
    Otros lustrosos, como de estreno.
    Y sin embargo, tan tristes todos.

    También veo los rostros.
    Algunos -los más- abotagados
    Otros, maquillados para parecer que no
    Pero todos, rostros asalariados.

    Suben y bajan esperanzas y tristezas.
    Entran y salen victorias y derrotas.
    Todo cabe en ese laberinto con ruedas.
    Todo sucede en sus entrañas.

    Desde una ventana contigua
    una mano lanza un papel al suelo.
    Otra dice adiós a algún rostro conocido.
    Las demás se sostienen, al borde del olvido.

    Una y otra vez, se detiene el carromato.
    Viaje intermitente, vacilante hacia el destino.
    Un querer y no querer llegar al otro espacio de rutinas.
    Paradas, viajantes, dinero, pasaje.

    Mientras, la vida se hace larga, detenida.
    Apretujado resabio de calamidades compartidas
    Roces y contrarroces
    Resuellos y despedidas,

    ¡En la parada por favor!

    *

    Ellas no vuelven. No.
    Se convierten en lágrimas profundas
    en rabia mal contenida
    en junturas de dolor para el reclamo
    en trazos rotos, de tinta insolente, sobre paredes blancas

    Ellas no vuelven
    Nos dejan un vacío insondable
    un dolor, tallado a sangre y fuego
    una tristeza, que no paraliza, impulsa
    un mensaje de auxilio, por todas las demás
    una denuncia contra un sistema, que nos mata, por mujeres

    Ellas
    Ellas, no vuelven.


    Pantera negra

    Transita a la vera de las calzadas
    Pantera negra
    Pasos sigilosos, precavidos
    De huella oscura
    Historia de sangre, piel y tormento
    Mirada altiva
    Orgullo filoso en la mano bandera
    Pecho expandido
    Juntura de gritos, sudores y rabias
    Dolor emotivo
    Sueños firmes, colectivos, precisos
    Herencia profunda
    Renacer de luchas, cantos y arengas
    De pueblo herido.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.