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  • 13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: “Tengo un único fin, erizar los sentidos”

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: “Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción”

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: “Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación”

  • 13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.

    Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:

    Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.

    No siempre hay luz

    Inseguridad fugaz, que llegas a veces,

    desordenas mi mundo de palabras

    y me haces nadar sin otros peces.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.

     ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.

    Mariposa efímera

    Reivindico mi derecho

    a ser yo, para mí, por mí

    y dejar que el mundo siga viviendo

    como mariposa efímera.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.

    Una novela que acabo de terminar  es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.

    (Silencio)

    Susurro

    incesante que

    lame despacio y

    eternamente la

    nuca fría,

    curvada del

    instante en que yo

    olvidé vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.

    Siembra poeta

    el terreno vacío

    con versos frescos.

    Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
  • 13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    Hoy entrevistamos a Santiago Arroyo Dorado que acaba de publicar el poemario El Donante de Sentidos en ediciones Mouse. Poeta malagueño que trabaja de vigilante de seguridad en hospitales de Málaga y padre de dos hijos. Él mismo se define así:

    Solo necesito una ajada mochila, un lápiz roído por la constancia y un cuaderno con los renglones torcidos, porque hay demasiado mundo y poco cielo.

    Antes de entrar de lleno en la entrevista, le tengo que comentar que me ha sorprendido mucho que todos sus poemas acaben con ‘Amén’, ¿por qué?

    Es muy sencillo, mis poemas nacen de mis vísceras, como si fueran oraciones, una vez terminé uno de esa forma con un amén al final, lo he guardado como seña de identidad.

    Perfecto, pues hablando de señas de identidad, vamos a comenzar la entrevista. ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Pues verás, tengo 56 años, hijo de emigrantes andaluces, en la actualidad vivo en Málaga desde el año 1974. Aunque nacido en Vitoria, Álava, el 30 de noviembre de 1961, soy malagueño, porque los malagueños nacemos donde queremos. Hijo de emigrantes de una pedanía de la provincia de Córdoba, Albendín, llevo residiendo en Málaga desde 1974 tras vivir en diferentes ciudades en mi infancia: Vitoria, Reims (Francia) y Pamplona.

    Mi actividad literaria empezó muy tarde, en el año 2003. A raíz de la muerte inesperada de una amiga en accidente de moto escribí mi primer poema, muy básico. Después de aquel suceso, no podía dejar de escribir, de hecho llegué a pensar que todo era como resultado de algún tumor cerebral que me oprimía alguna parte del cerebro… ja ja ja es broma. Pero es cierto que estaba enormemente sorprendido, ya no decir mi entorno más próximo. Mi mujer me conoce desde 1986 y sabía que no había escrito nunca, hasta el punto que al principio pensó que hacía copio-pego de diferentes cosas navegando por Internet. Hasta que, en el aniversario de boda del 2004, estábamos cenando en un Mesón, llovía, frente a mi había una ventana de medio punto y empecé a mascullar letras. Al llegar a casa escribí todas aquellas sensaciones que me produjeron los elementos y ahí se convenció. He seguido escribiendo, muy espaciadamente, hasta que en noviembre del año pasado encontré Poémame y desde entonces es una eclosión de letras y evolución en mi forma de escribir que me han llevado a publicar mi primer libro “El Donante de Sentidos”

    Poeta vagabundo de versos,
    títere de silencios,
    en su soledad de musa
    anheló sanar su inspiración
    renegada de palabras y letras.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron Federico García Lorca, Miguel Hernández y sobre todo Gustavo Adolfo Bécquer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Bufff quizás eso lo debería definir los lectores, pero si hay una palabra es intimista, una gran amiga me dijo una ocasión que escribo como si yo fuera la única persona que fuera a leerlo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí claro que evoluciona y debe hacerlo si no quiere desaparecer como poeta. He evolucionado en mis figuras poéticas, básicamente, en transgredir ésas figuras con escritura un tanto abstracta en ocasiones.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Depende, en ocasiones liberado, otras agotado…. no sé depende de cómo o por qué haya escrito. No soy de corregir mucho, cuido que no se repitan palabras, expresiones, repaso las comas hecho que para mí son muy importantes porque creo que le dan fuerza a los poemas.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
    Un único fin, transmitir, no dejar indiferente, erizar los sentidos.

    Vida que transita por una vía
    con estación en el olvido,
    vida escrita, sangrada,
    con renglones arrugados.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No siempre el poeta es buen trovador de sus propias letras, pero sí es cierto que un buen poema bien expresado en voz alta es una pequeña obra de arte.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues que son una maravilla, poder hacer llegar a lugares y personas, que de otra forma sería impensable no solo hacerles llegar mis poemas, sino incluso conocerlos, hablar con personas de cualquier parte del mundo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Como no podría ser de otra forma, de Poémame, tengo un elenco de poetas a los que soy afín, pero mi debilidad, mi espejo es Ze Pequeño, conocida en las redes como @pequenho_ze y el primer poema de mi admirada amiga que hizo que deseara quedarme a vivir entre sus versos es “En crujidos

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Releyendo “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se olvide de encorsetar sus poemas, que los sangre, que crezcan manteniendo sus sentidos receptivos a toda forma de escritura.

    El amor perdurable
    es el no paladeado,
    sobrevive anudado al deseo,
    a la ausencia de recuerdos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Un desastre y la poesía totalmente abandonada por parte de la industria.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por qué escribo….

    Buscar el silencio
    en el ruido de tu ausencia,
    cerrar los ojos
    para mirarte en cada verso.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el motivo para nuestro canal de Youtube.

    Voy a recitar Bandera blanca, un poema escrito a tres manos en Poémame con @pequenho_ze y @hotel_k:

    Bandera blanca

    Las riendas aprietan
    el polvo de los zapatos,
    el corazón emparedado
    en la última despedida,
    ha amordazado todos los ünguentos
    que tenía preparado,
    para la posible caída sin red
    desde este extraño trapecio.

    La importancia del camino
    ha cedido a las paredes,
    y todo son muros pesados que se ciernen
    a ambos lados
    de mi complementariedad.

    De latidos absortos,
    paralizados en laberintos,
    ladrillos de silencios con los que
    se alimentaron nuestros diques,
    sima de nuestro perdón bastardo,
    hoquedad de cielos y promesas.

    ¿Y ahora qué?,
    no se pueden levantar imperios
    cuando la fractura se ha extrapolado
    en un no volver.

    Me cosí ambas manos a la espalda
    para no desgarrar las distancias
    -cada vez más largas-
    con besos de aire,
    con una ineludible culpabilidad
    que se esconde tras una dignidad
    demasiado canalla para ser certera.

    Levantando estaciones
    donde esperarnos,
    sin renunciar al billete de vuelta
    a la casilla de salida.

    Será mejor hacer ovillos de silencio
    y tomar carreteras secundarias
    con los ojos vendados.

    Muerdo las penas para conservar
    el sabor de la última palabra,
    y me quedo a observar cómo arden
    las últimas fuerzas.

    Quemando mis naves
    como acto desesperado
    de habitar en tu isla,
    clavar mi bandera blanca,
    derribar despedidas,
    recolectando esperanza
    para plantarla en tu orilla.

    Amén

    Muchas gracias, Santiago. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.