Alba Raquel Maldonado (n. 5 de diciembre de 1985) da a la luz pública sus poemas en la forma de un libro después de haber publicado sus versos en revistas digitales y físicas. A pesar de su corta edad, es una milenial, Alba ostenta una licenciatura en psicología forense, una maestría en estudios puertorriqueños, y termina otro máster en educación. Ha viajado por las Américas y Europa y esto la ha provisto de un aval cultural que potencia su voz poética auténtica. Lectora de grandes poetas puertorriqueñas como Julia de Burgos, Clara Lair, Anjelamaria Dávila, Alba ofrece una poesía directa—no exenta de figuras retóricas, ironía y símbolos, intimista— donde su “yo poético” se expresa con gran naturalidad. 

Este “yo” que nunca es estático, que es contradictorio, avallasante,  como el mar que le sirve como símbolo polisémico en este libro. Ese yo que es “un mar que no cesa”. Un mar que también es amor, poesía, estabilidad y no estabilidad.

El bello poemario abre con un texto  que delata el miedo al anclaje (el ancla otro símbolo bien usado) aquí. La poeta teme “anclar” en el amor, en la familia, en una identidad estática porque lucha por su libertad. Escribe en “El mar en el espejo”: 

            Me acostumbro tan fácil a las cosas, 

            a los espacios, 

            Que el tiempo se vuelve nada. 

            El miedo al anclaje 

            me hace huir

            de las tierras que se convierten en morada

            por breves momentos 

            de mi corta existencia. 

Como milenial, y como psicóloga, esta escritora sabe que nada es eterno, permanente (ni casa, ni familia, ni amores). Entonces, para qué “anclar”. Otro poema que apunta en esa dirección es “Esa loca manía de extrañarte”. Sin embargo, afirma en su poema “A veces quisiera echar raíces”, sentimientos contrarios, el deseo de “anclar” , “de echar raíces”, para conformar normas sociales que la “desvanecen”. 

Alba Raquel Maldonado no teme a su voz femenina que se “desbarata-“, se “rompe”, “duele”

tal cual expresa en este libro. Exclama en “Qué te duele menos?:

                  Yo no sé 

                  si las palabras 

                  duelen más que un golpe

                  solo sé que pesan

                  las secuelas, 

                  los recuerdos, 

                  los olores que despiertan

                  las imágenes 

                  que jurabas haber olvidado. 

El amor con sus diferentes calas es tema central en este poemario. La poeta ama y quiere ser amada conociendo los límites del amor, sus ambigüedades, sus rostros. Busca el amor de pareja, expresa su amor por su padre en una bella elegía, a sus abuelos, a sus familiares muertos. Destaco, no obstante,  en estas páginas el breve texto “Sinopsis del amor”, porque deja ver la fina ironía y el ingenio de la autora: 

                  Coleccionar letras del abecedario 

                            códigos de áreas 

                            y unas cuantas banderas

                                 el amor 

                              es un resumen 

                     Una colección de memorias…

Algo que me gustó mucho de este libro es que Alba no teme incorporar frases en inglés en sus poemas y escribir poemas breves en inglés. Ha vivido más de una década en Nueva Jersey y sabe que Puerto Rico es un archipiélago con un brazo enorme que se extiende a Estados Unidos donde excelentes escritores como Pedro Pietro, Tato Laviera, Martín Espada y hasta la misma Julia de Burgos, usaron el inglés con gran  fuerza expresiva. Maldonado escribe de nuevo con fina ironía sobre los clichés que usa la cultura estadounidense: 

                You need to be strong.

                Please stay strong

                Are the most cliché Words 

                For a heart

                That carries so much pain 

                I just want to be broken 

                And rebuild myself 

                With the pieces 

                 That one day 

                 Were part of my soul. 

Maldonado que a lo largo de su libro va mostrando ese mar que no cesa, ese “yo” poético que se desborda en miedos y sentimientos, en afirmaciones y negaciones, termina con unas líneas que reflejan a pesar de su edad una voz poética en un mundo que es duro y fuerte y donde quizás, la palabra, esa misma que “duele”, “desbarata”, y “rompe” es la única salvación:

                    El mundo colapsa

                    y yo aquí en llamas

                    escribo poesía 

                    o eso intento 

                    para no arder en la llama 

                    que yo misma encendí. 

Hoy saludo con El mar que no cesa, a la joven autora puertorriqueña que supo hacer del mar un símbolo polisémico donde expresar sus sentimientos. El mar o el río devienen “en un amor, en un poema, en espejo” en este pequeño, pero sensible texto. ¿Acaso la poeta leyó, a parte de Julia de Burgos, al eminente poeta venezolano, Luis Gilberto Caraballo??? El mar  que no cesa ha sido pulcramente editado  por De Sur a Sur Ediciones,  que dirige el poeta Alonso De Molina y se puede conseguir en Amazon.com. Libro de agradable lectura para los “millennials”, pero que es definitivamente un poemario para cualquier edad.