Autor: José Luis Regojo

  • 13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    El Pen Club Catalán me invitó a asistir al documental El escritor de un país sin librerías que retrata Guinea Ecuatorial, ex-colonia española, a través de la mirada y obra del autor Juan Tomás de Ávila Laurel. Cincuenta y un años después de su independencia, Guinea Ecuatorial vive bajo una de las dictaduras más férreas y longevas del mundo donde, pese a tener una de las rentas per capita más altas de África, Teodoro Obiang controla un país en el que más de la mitad de la población sigue sin acceso al agua potable.

    Al finalizar el pase del documental, nos dirigimos al escritor y poeta para realizarle la entrevista que vais a leer a continuación.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Malabo, Guinea Ecuatorial y empecé a escribir poemas antes de acabar el bachiller. Pero si no hubiera existido el Centro Cultural Hispano Guineano, y en menor medida la Escuela Normal de Magisterio, quizá no hubiera llegado a ser escritor. Y es que en estos centros, sobretodo el primero, se organizaba concursos literarios y cuando supe de su existencia participé y gané. Mi primer libro, titulado simplemente Poemas, se editó con el material galardonado de sendos certámenes literarios. Fue en 1994. Aquel año estaba en la segunda ciudad importante del país estudiando para hacerme enfermero.

    En los años siguientes, vuelta a Malabo, escribí artículos para una revista cultural llamada El Patio, y más tardé salió editada mi primera novela La Carga. Debo recordar que en aquellos concursos gané en todos los géneros en que se podía participar. Fueron ellos los que me hicieron tener obras literarias en todos ellos, y así seguí hasta hoy.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron desastrosas, porque tenía muchos nervios, incluso temblaba. Fueron en Malabo. Cuando empecé a hablar en público mejoré, pero no precisamente en recitales, sino sentado dando una charla. Creo que leer de pie no viene bien a un principiante, sobretodo si no va sobrado de arrojo. Desde aquellos principios hasta ahora he recitado en Madrid, en Barcelona, en Ibiza, en México DF y en Milán. En otros sitios he dado ponencias “aprosadas”. Ah, no sé si algún autor me influyó. No me acuerdo mucho de los poemas que he leído, pero sí retengo partes de uno de JRJ, gran maestro.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Diría que mi historia tiene vocación didáctica, o marcada intención de crónica sentimental, o sentimiento con intención de ser una crónica o un recorrido por nuestras desgracias colectivas. De hecho, uno de mis libros de poesía tiene el título de Historia Íntima de la Humanidad.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No creo que haya cambiado mi lenguaje poético. Creo que al escribir mucha prosa hace que haga dejadez de la poesía, aunque en más de una novela haya mucha poesía. La dejadez es el mucho tiempo que exige la prosa para culminar un libro. Además, durante mucho tiempo escribía artículos sobre la situación de mi país, que no es nada poética.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El mismo poema te dice que está concluido. Hacer un esfuerzo para mejorar cualquier cosa fuera de la inspiración deja en evidencia el intento de forzar la creatividad, y se nota.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Depende. Leer en vivo, y poesía, es un acto íntimo y no puede ser considerado un acto rutinario. De hecho, es el único momento en que uno se expone a la vulnerabilidad de ser creador. Por eso, que alguien no pueda o no quiera recitar en público lo entendería.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Avanzaremos con los medios que tengamos. Y está claro que, por lo que dije antes, algunos pueden sentirse más cómodos que ante un público, aunque muchos deben tener el consuelo en creer que allá, agazapado, alguien que no lo ve lo leerá.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    En un recital que tuvo lugar en la ciudad escocesa de Edimburgo, una mujer leyó un poema en inglés que decía algo así como los dioses vienen. Sólo recordaría el poema o el nombre de la poeta si mirara los archivos, pero cuando me invitaban y me daban a elegir dije que quería escuchar a los autores africanos o a los de Asia y me dieron la entrada para escuchar a una mujer de la India. Debió ser que lo recuerdo porque lo recitó bien.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estos días estoy corrigiendo dos manuscritos distintos, así que no podría leer. Empecé a leer una crónica sobre Londres de un amigo mío llamado Gómez Pickering.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que no tenga miedo. En la poesía, y en la escritura, no se puede cometer ningún error. Es imposible cometerlos. O bien, el error es tener miedo de decirlo todo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No la conozco tanto. Si de cualquier cosa se puede llamar industria no puede ser tan bueno. Es una lástima que crear libros sea lo mismo que producir zapatos. Creo que no debería ser así.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Supongo que no preguntas por alguna razón.

    El poema este es del libro Historia Íntima de la Humanidad. Se puede leer más en guineanos.org

    xiv

    Teodomiro de Rávena

    casado y católico,

    cayó tres veces

    bajo el peso de la afrenta

    porque su mujer le ponía cuernos.

    Labró fincas

    y edificó casas,

    y al final pecó

    y fue excluido del manso rebaño

    por el obispo romano.

    Con la fuerza de sus bienes,

    fue sacado de los fuegos

    y murió con olor de santo.

    En los altares está entero:

    casado, católico,

    cornudo, hereje

    y santo.

    Muchas gracias Juan Tomás Ávila por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Hace años que visito y paso temporadas en Menorca y la librería de referencia cada vez que voy a Maó es Sa Catòlica. De hecho, ahí he hecho dos presentaciones de libros: la traducción al catalán del poemario de Gary Snyder, Les muntanyes són la teva ment y el poemario Fronteras. Así conocí a Susana, siempre dispuesta a ayudar y a facilitar la tarea del cliente y del lector.

    ¿Cómo decidiste hacerte librera?

    No lo decidí. Buscaba trabajo y me seleccionaron.

    ¿Acaso eres una romántica sin esperanza, como el protagonista de Farenheit 451?

    No, para nada. Te vas enamorando, como muestra …

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería. ¿Qué tiene de especial?

    Yo trabajaba en BCN, en una librería-papelería, en Plaza Molina. Y tenía un cliente. A raíz de él estoy aquí hace 28 años: 23 de asalariada y casi 5 de propietaria. La librería está en el centro de Maó y es del año 1943 y se la conoce por tener publicaciones menorquinas.

    ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    No lo sé, pero creo que son bastantes.
    De todo un poco, porque hay clientes mayores y niños, los adolescentes son menos… Menos clientes en invierno. En verano, al estar de vacaciones, hay más…

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Tengo un poco de ambas. De comercial la visión de la compraventa, y de agente cultural tengo un club de cultura y en la librería se hacen presentaciones y talleres tanto de adultos como infantiles.

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librera.

    Te tiene que gustar trabajar de cara al público, la lectura y todo lo que conlleva el escaparate; saber comprar, cómo y cuánto y saber cuándo un cliente necesita tu ayuda.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo siempre he dicho lo mismo, todo depende del estado emocional de cada persona. El momento de un libro es como un perfume, depende de la piel.
    Mis gustos dependen de mi estado emocional, pero normalmente son de intriga, de amor, de historia y cuentos.
    No tiene nada que ver. Hay gente que viste deportiva o informal y saben lo que quieren y otras personas no, para mí eso no influye. En verano es cuando más gente tengo.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    Depende. Si son niños les pregunto qué tipo de libros desean: de aventuras, cómics… Yo tengo dos hijos y siempre les he dicho que eligieran ellos, pero mirando que fueran apropiados. Leer no es una obligación, es un hobby. Obligación es ir al colegio y aprender. En adultos les pregunto y les ofrezco alguna narrativa corta y ligera para que se entretengan y tengan ganas de leer otro.

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    Sí, pero no para todo el mundo. Hay de todo y lo que te transmite un libro de papel no lo hace el digital.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Yo estoy en una isla y aquí más o menos nos conocemos todos en invierno. Y sé por lo que me van a preguntar y el trato con el cliente es personal.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librera?

    Cada día, porque nunca sabes que pasará y quien entrará y lo que te van a preguntar… Abrir cajas de novedades, el escaparate, las presentaciones, los talleres, el club de lectura…

    ¿Qué es lo que más odias de un/una cliente y de tu profesión?

    De un cliente no me gusta cuando hace comentarios gratuitos que son ofensivos, y de mi profesión el contenerme y no contestar al cliente.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Recomendaría los siguientes:
    “La amaba” . Autora: Anna Gabaldá. Editorial Seix-Barral.
    “El señor Ibrahim y las flores del Corán”. Autor: Eric-Emmanuel Schmitt. Editorial Booket.
    “Travesuras de una niña mala”. Autor: Mario Vargas Llosa. Editorial De Bolsillo.
    “La uruguya”. Autor: Pedro Mairal. Editorial Libros del Asteroide.
    El que no acabé y no volvería a leer es: “Veronica decide morir”. Autor: Paulo Coelho Editorial Booket.

    Muchas gracias Susana por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, no olvidéis pasaros por la calle de Hannover 14, en Maó para saludar a Susana.

    Esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • #PoémameViral, recital poético: 19 marzo 2020

    #PoémameViral, recital poético: 19 marzo 2020

    Debido al COVID-19 hemos tenido que suspender el recital poético #PoémameBcn en su emisión presencial que debía celebrarse hoy 19 de marzo. Lo hemos substituido por #PoémameViral.

    Durante una semana nos habéis estado enviando grabaciones con vuestros poemas y las hemos subido al canal de Youtube que tiene Poémame. También las podéis encontrar en Twitter bajo la etiqueta #PoémameViral.

    Ya que hoy es el día previsto para el recital, esperamos que lo podáis disfrutar. Hemos decidido prorrogar una semana más la recepción de poemas. Para ello, tenéis que seguir las indicaciones que ya publicamos hace unos días en las páginas de la revista: #PoémameViral: Poesía contra el COVID19

    La poesía vencerá al Coronavirus.

    Gracias por vuestra participación y por ayudar a mantener la moral en alto.

    Si queréis ver cómo fueron los recitales de #PoémameBcn anteriores, aquí los tenéis.

    El equipo de Poémame

  • #PoémameViral: Poesía contra el COVID19

    #PoémameViral: Poesía contra el COVID19

    El próximo 19 de marzo teníamos previsto celebrar una nueva edición de nuestros recitales #PoémameBCN. Como tantas otras cosas, la pandemia del coronavirus, nos ha obligado también a cambiar los planes.

    Pero hemos decidido que no va a poder con nosotros, no con la poesía.

    Si no nos podemos reunir para escuchar y recitar poesía, lo haremos de manera virtual.

    Para ello, os proponemos que os grabéis recitando DOS poemas en la lengua que queráis y nos lo enviéis al correo electrónico poemameviral@gmail.com.

    Publicaremos vuestras grabaciones en nuestro canal de Youtube y haremos un gran micro abierto, global y sin fronteras con la etiqueta #PoémameViral.

    El texto del mensaje debería indicar vuestro nombre o pseudónimo y la ciudad/país de residencia. El tiempo máximo de la grabación debe ser de un minuto y medio.

    El formato de la grabación será el siguiente:

    1. Decid vuestro nombre y apellidos (o pseudónimo)
    2. Decid vuestra ciudad y país
    3. Decid el título del poema 1 y lo recitáis
    4. Decid el título del poema 2 y lo recitáis
    5. Breve despedida

    Aquí tenéis un modelo:

    Recordad, la brevedad es virtud para que el público no huya de nuestras grabaciones 😉.

    Podéis enviarnos vuestras grabaciones hasta el 19 de marzo al correo electrónico poemameviral@gmail.com

    Os agradecemos desde ya vuestra participación. ¡Hagamos la poesía viral y de este evento la primera vacuna contra el COVID19!

    ¡Salud y poesía!


  • Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)

    Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)

    Camí de Cavalls, la poeta Noemí Morral i tres amigues més, amb motxilla i botes noves, recorren el camí antic que encercla l’illa de Menorca. Un Camí que es va aconseguir gràcies a una llarga lluita d’activistes mediambientals i a les reivindicacions que es van dur a terme durant anys.

    L’illa de Menorca és molt més que sol i platges, és un entorn ple de natura i de béns etnològics, arqueològics i paisatgístics on es pot observar la diversitat de la flora i la fauna menorquines. Noemí Morral, poeta de Vic, ens narra aquest viatge pels bells paisatges de l’illa, amb poemes curts i potents, plens de bellesa, d’emoció i d’humanitat, senzills i alhora amb una força brutal juntament amb uns dibuixos que desgranen la essència de la ruta emprada.

    La brisa 
    bressola la teva espera.
    El mar
    la fa més lleugera.

    Des de la sortida a Cala Mesquida, l’autora i les seves amigues fan un recorregut ple de sensacions, pensaments i emocions mentre gaudeixen del goig de les caminades, dels espais i els seus colors, de la llum i del vent. Cal destacar que gràcies al poemari de la Noemí Morral, nosaltres, lectors i lectores, podrem sentir i assaborir Menorca sense sortir de casa, tot gaudint pas a pas del seu paisatge, els seus ullastres, les seves cales, els seus pobles, la seva gent i el seu vent. Aquest llibre té l’afegitó de convidar-nos a reprendre el camí cap a la consciència del moment present i la connexió amb la natura.

    A la vida
    vull tenir
    mirada de talaia
    per no perdre’m
    la màgia
    ​de cap instant.

    Noemí Morral va captar la poesia del camí de cavalls i l’ha sabuda transmetre en aquest llibre.

    Noemí Morral va dedicar la seva activitat professional a l’economia, però l’any 2015, arran d’un procés de dol per la pèrdua del seu espòs, va sentir la necessitat d’escriure i de dibuixar. Es va retirar una temporada al Marroc i d’aquesta experiència va sorgir el llibre Finestra poètica a Essaouira, al qual seguiria Tornar (2018) quan la poeta s’instal·là a Barcelona. Si voleu tenir més informació, aneu al seu blog: Noemí Morral.

    Podeu aconseguir Camí de Cavalls a la web de Voliana Edicions.

  • Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    En 1975, Documenta abrió sus puertas dispuesta a ser una librería diferente, especializada en literatura, arte y ciencias humanas. Era una ventana de aire fresco a la libertad para muchos que nos adentramos en la adolescencia en aquella época. Era de las pocas librerías donde se podían encontrar libros en catalán, castellano, inglés y francés. Además, la localización de la librería era inmejorable: junto a las Rambles. Con los años, la especulación inmobiliaria y la conversión de Barcelona en un parque temático turístico, librerías como Documenta y otros espacios emblemáticos tuvieron que huir del centro histórico de la ciudad para trasladarse a otras zonas de Barcelona, la calle Pau Claris 144.

    A finales del año 2013, la librería logró lo que parecía imposible, reunir en menos de dos meses más de 80.000 euros, 40.000 de ellos gracias a las donaciones de particulares que se volcaron con la causa, empujados tan solo por el amor hacia su librería.

    Desde 1980, convocan el Premi Documenta, actualmente en colaboración con L’Altra Editorial, destinado a autores y autoras jóvenes, menores de 35 años.

    En los últimos años decidí hacer mis reservas y compras de libros por correo electrónico y siempre me sorprendió que el librero de Documenta, Eric del Arco, firmase sus mails como ‘aprenent de llibreter’ o ‘aprendiz de librero’. Por ello, me animé a entrevistarle.

    ¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?

    Fue una reacción instantánea a un anuncio que vi en Facebook. Josep Cots anunciaba, via Albert Forns, que una librería histórica buscaba un librero joven. No se qué quería decir por joven, porque yo tenia en 2013… 38 años. Pero yo lo leí como una señal. Yo estaba trabajando como ingeniero y nunca había pensado en dedicarme a librero. Pero fui a la Documenta, de la que ya era cliente y le comenté a Cots que estaba interesado. Me explicó que no sólo buscaba un socio para continuar con la librería; era necesario trasladar la Documenta! El proyecto era en sí mismo una inconsciencia, porque si no funcionaba nos podía dejar a los dos en una situación difícil a nivel económico y personal. Pero nos lanzamos a ello y tanto en aquel momento como ahora, pasados cinco años, solo podemos decir que por suerte los clientes nos han acompañado y que no estábamos equivocados.

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial?

    La Documenta nace con la transición, en 1975. En su momento fue la librería más moderna de la ciudad y transgredió muchas tradiciones no escritas. La cantidad de mesas para novedades, la situación junto a la Rambla, la total accesibilidad a los libros no eran una cosa tan normal hace cuarenta y cinco años. Desde ese momento hasta 2013 la librería pasó de ser la más moderna a ser un pequeño clásico de la ciudad, sin dejar de ser la misma Documenta, con Josep Cots y Ramon Planas al frente. Otras librerias recogieron el testigo de ser las más modernas, como Laie o la Central. Pero la Documenta se mantuvo como la más pequeña de las grandes librerías de Barcelona o la mas grande de las pequeñas librerías.

    Este mismo espíritu se ha mantenido tras el traslado a l’Eixample. De la misma manera que la librería Jaimes se movió y se mantuvo igual, nosotros hemos conseguido que la Documenta sea la misma y a la vez nueva.

     ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Depende del momento del año, entre 20.000 y 15.000 títulos, que no ejemplares.

    ¿Cómo es el/la cliente tipo de la librería?

    No creo que tengamos un cliente modelo. Hay muchos clientes en la Documenta y esa diversidad nos hace fuertes. Evidentemente, es un público lector. Y por la distribución de la librería, con una preferencia por el ensayo, aunque si miras los números de final de año, la narrativa es lo más vendido en volumen. Pero lo principal es que tenemos desde vecinos del barrio a visitantes puntuales que vienen a Barcelona a pasar el domingo y tienen la Documenta como su librería de cabecera.

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Yo creo que lo principal en el trabajo de llevar la librería es el espíritu de comerciante. Elegir bien los libros, valorar lo que se queda en las mesas y de fondo, rotar los libros, cambiar los escaparates, buscar acciones que den visibilidad a la librería… Y luego viene la labor de dinamización cultural. Es cierto que el simple hecho de hacer de comerciante de libros, que es lo que significa ser librero, implica un trabajo de agente cultural, porque situar los libros de una manera u otra, y elegir los libros según un criterio propio, es lo que nos hace agentes culturales. 

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.

    Paciencia, capacidad de trabajar en continua multitarea y la capacidad de disfrutar leyendo en cualquier lugar que no sea la libreria, donde casi nunca se puede leer.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo solo recomiendo los libros que he leído. Y comento las intuiciones o los comentarios recibidos de otros clientes o de reseñas, programas de radio, periódicos. Por suerte, mis gustos son variados y disfruto leyendo aquello que considero que está bien escrito, sin importar, inicialmente el tema.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    No. En realidad, yo lo comparo con el deporte. A mí me gusta leer y no me gusta hacer ningún deporte. Andar y pasear a lo sumo. Pero no se porqué soy así. Simplemente, los condicionantes iniciales y un cúmulo de circunstancias me hacen así. Pero conozco gente que es feliz haciendo deporte y que no lee. Y conozco otros que leen y hacen deporte y son felices con las dos actividades. Por tanto, no tengo una respuesta coherente. 

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    No. No realmente. Han conseguido una parte, por su parte práctica en el tema del peso. Pero hay que valorar cuantos libros digitales que se leen son comprados y cuantos son descargados. No dejan de ser bibliotecas. Y el hecho que tengamos bibliotecas no se ve como algo malo para la librería. El libro es un objeto mágico que nos acompaña en la vida. No es solo leerlo. Es poseerlo. Forma parte de una manera de ser.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Que es de una medida humana sin dejar de ser una librería que aspira a tener todas las novedades de las secciones de ficción y de no-ficción. Y como medida humana entendemos que todos los que trabajamos en la librería sabemos donde encontrar cada libro y también sabemos lo que tenemos y lo que probablemente no tenemos. Esto nos permite ser muy dinámicos.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?

    Hay muchas pequeñas historias que soy incapaz de recordar. Pero sí que me quedo con muchas caras de felicidad cuando alguien encuentra el libro que busca. Hay libros que son tesoros para una persona y cuando los encuentra, la vida le da un momento de emoción máxima que nos llega a nosotros, que le vendemos ese tesoro.

    ¿Qué es lo que más odias de un/a cliente y de tu profesión?

    Mas que odiar, me sorprende que algunas veces aparezca alguien pidiendo un libro con una seguridad absoluta en el tono de voz que indica que el libro que pide es conocido en el mundo entero. Pero a mí no me suena de nada y eso me genera una sensación de inferioridad que no me quito de encima hasta comprobar que es un libro o bien jamás publicado aquí o bien que se publicó hace más de treinta años y que lleva 20 descatalogado. Antes de pedir un libro así y destruir mi amor propio, deberían advertir que ya saben, porque lo saben, que el libro es antiguo o no está traducido.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Dublineses, de Joyce; Vida y destino de Grosmann y El señor de los anillos de Tolkien.

    El libro que no volvería a leer lo he olvidado. No dejo espacio para recordar aquello que es malo.

    Muchas gracias Eric por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí, solo nos queda recomendaros que no dejéis de pasar por la calle Pau Claris 144 y visitar la librería Documenta y disfrutar con una breve charla con su aprendiz de librero.

  • ‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)

    ‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)

    Albert Planelles i Vellvé nasqué a Barcelona el 14 de desembre de 1955. Està jubilat des del desembre de 2015, però no ens el creiem perquè no ha parat d’escriure i publicar. Els professors i els poetes no es jubilen mai. És llicenciat en Història moderna i contemporània i Catedràtic de Llengua i Literatura Catalanes a l’Institut Montserrat de Barcelona. El mes de març de l’any 2018 ja el vam entrevistar a la nostra revista.

    «He escrit -confessa- des dels divuit anys, però desordenadament i amb interrupcions molt llargues. Quan tenia els fills petits no escrivia». Ara, no té aturador, afortunadament: el 2012, Parnass Edicions publicà Converses amagades, el 2013, Tèmenos Edicions El camí que desa les hores. La mateixa editorial el 2015 edita Els ulls de l’ombra, el 2017 Quadern de nit. El setembre de 2018, Tèmenos Edicions publicà Raig dins de la col·lecció Lai. Podem trobar poemes seus a la Terra sagna. L’u d’octubre dels poetes, publicat el 2018 per Edicions de l’Albí i a Versos de acogida/Versos d’acollida, sobre la crisi de les persones refugiades, editat també el 2018 per la Fundació BarcelonActua.

    La fortalesa del gram, publicat per Témenos edicions a les acaballes de l’any 2019, parla, en paraules de n’Albert Planelles, del revers humà, l’altra cara d’allò que es veu. El revers viu en l’ambivalència, no és unívoc, sinó un gresol de contradiccions. És el terriori de l’ombra, de les ombres que ens acompanyen, l’esquerpitud i les recances. En aquest magma bullent, també hi nia la memòria personal, la munió de records de la vida.

    El llibre està dividit en dues parts: El temps esquerp (el revers 1) amb 21 poemes i Cançons de gesta (el revers 2) amb 21 poemes més. Un pròleg de Marta Pérez i Sierra i una part final de Comentaris i endreces.

    Ja a l’inici, el poeta ens aclareix el significat de ‘gram’ en el context del seu poemari: Herba de la família de les gramínies, amb llargs estolons, beines foliars piloses i de dos a set espigues reunides al capdamunt de la tija fent una inflorescència digitada, molt comuna en camps i terrenys abandonats, preferentment humits, que forma part de les gespes dels jardins.

    Els seus poemes, en aquest llibre, són el revers de les monedes, són recerques d’allò amagat, allò que costa arrencar, com el gram: els dubtes, les incerteses, la memòria, els records.

    Arrapat al cos amb la fortalesa

    de l’arrel i els sentits

    viu el so

    dels recolzes del desig.

    La veu muda que s’alça

    en el revers constant.

    L’esperança immutable,

    les flames del càntic.

    Els braços del silenci

    abracen els límits de l’infinit.

    La fortalesa del gram gira, com tota la seva poesia, al voltant de la vida mateixa: la mort, la solitud, l’enyorança, l’incertesa; temes eterns des de l’inici dels temps.

    Plovisquejava

    pessigolleig d’agulles,

    sagetes blanes.

    Les gotes com paraules

    amb duresa de culpa.

    Malgrat que la natura és un element freqüent a la seva poesia, ell es considera un nen de pis del Guinardó, d’una època grisa en què les coses no es podien dir ni als pares, en què l’escola fou sempre un lloc de por i angúnia, de patiment. Va ser gràcies a les excursions amb la seva família als Pirineus que va descobrir la natura. Una natura no com a un espai ideal o mític, sinó com una porta d’entrada a la reflexió personal a través de la poesia. Una poesia que li serveix per repensar la vida i dir allò que no pot, ni vol, expressar en la llengua estàndard.

    El mar fa olor

    de cel tebi i gust de menta…

    La segona part, el segon envers, ens situa en els records tendres de la família i la natura barrejats amb els malsons de l’infantesa a l’escola de l’època franquista.

    De vegades, la vida era una por,

    una roda de sínia

    o un eco que rebotia

    per totes les parets de casa…

    Durant la seva lectura, em vaig sentir identificat amb un poema que em transportà a la meva època escolar i la imatge del capellà del col.legi.

    Escrius amb el pervers

    enginy de la plumilla

    en els pupitres blanc i negre.

    Cel soterrani amb esgarips

    gravats a la paret

    -camins de fred-

    i esglais de sutge.

    El bufó es fixava en tu

    i la llum era al carrer.

    Burot, ulleres fosques,

    el bigotet franquista

    juga al petit dictador estarrufat,

    al sublim sacrifici

    d’enfortir ànimes porugues.

    Llegir la poesia de l’Albert Planelles és sempre un valor segur, el seu ús del llenguatge és impecable i té una riquesa que et fa gaudir de les paraules més enllà del seu significat. Aprofiteu-lo, no és fàcil trobar escriptors d’aquesta categoria.

    Un darrer suggeriment, compreu i llegiu La fortalesa del gram, no us decebrà.

  • ‘Perro de aeropuerto’ de Claudio Burguez (Ediciones Liliputienses)

    ‘Perro de aeropuerto’ de Claudio Burguez (Ediciones Liliputienses)

    José María Cumbreño, editor de Ediciones Liliputienses, nos ha vuelto a ofrecer desde su isla de San Borondón, otra pequeña gran joya poética desde Uruguay, una vez más, y de la mano de Claudio Burguez.

    Burguez, nacido en Santa Lucía, Uruguay, es escritor, poeta, artista visual, diseñador gráfico y director de arte. Estudió Bellas Artes, guión cinematográfico y edición. Le gusta coleccionar las gafas que va cambiando: «voy por mi séptimo par de lentes. Los conservo todos». Desde 1992 ha fundado varias bandas o colectivos artísticos: Los Malditos, Los Negros, Transitiva y Mondorocko.

    Ha publicado: Finlandia, 2006. El gran Algo, 2010. Perro de Aeropuerto 2011 (Estuario Editora en Uruguay) y en 2019 en (Ediciones Liliputienses)Las cosas que quiero no se quieren entre sí, narrativa 2019 (Pez en el hielo). La sangre, narrativa 2019 (Pez en el hielo).

    Organizó el FILBA (Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires) edición Montevideo en 2014 y 2015. Participó en el Mundial de Poesía Montevideo en el 2013, 2015 y 2017. Coordina el laboratorio de escritura: campomagnetico.net.

    Claudio Burguez en su libro Perro de aeropuerto, empieza mostrándonos a nosotros mismos en la piel de Kiro, un pastor alemán. No es un perro cualquiera: un perro maltratado. Alguien lo envía por avión hacia la familia que ha decidido adoptarlo, pero el perro se pierde. Alguien lo pierde en el aeropuerto de Málaga. Así nos muestra de inicio Burguez, torturados y desorientados.

    Así comienza el poemario. A continuación, paseamos por habitaciones de hotel, escuchamos palabras junto a una botella de vino, que la soledad nos invita a consumir, llegamos a edificios de apartamentos donde la gente se ama o discute a gritos, oímos llantos nocturnos en Londres, nos sentamos en la playa a observar a las personas a nuestro alrededor o acabamos enviando por mensajería Fedex una hebra de pelo.

    Os animo a comprar para leer Perro de aeropuerto porque sus textos os sorprenderán gratamente por su misterio,

    Hoy la gente no es fruta, es insecto

    por su dureza ante el fin de una vida,

    La cosa más frágil es ver a tu padre que se va

    peleando con todo su esfínter para no perder ese taxi.

    por su ternura

    Mi padre (85) le propone a mi madre (75)

    deshojar una margarita

    luego de una comida familiar

    en el jardín de mi casa.

    (la quiere mucho, poquito y nada)

    Mi madre oculta su emoción y yo de lejos

    testigo único, también…

    Es un libro cuya interpretación dependerá de dónde pongas tu cámara, tu lectura, tal y como dice uno de sus versos:

    Abuelo, o me fui o llegué

    depende dónde pongas la cámara.

    En palabras de Claudio Burguez, «Para qué flotar si podés volar», yo os digo que con la lectura de Perro de aeropuerto vais a volar flotando si seguís la última recomendación del poeta

    Yo no caigo en la tentación,

    me tiro.

  • La muerte de un poeta: Safa al-Sarray

    La muerte de un poeta: Safa al-Sarray

    El pasado 4 de noviembre publicamos un artículo recordando la memoria del poeta chino Xu Lizhi, fallecido en extrañas circunstancias. En esos mismos momentos, en otro punto del planeta, Iraq, las calles de Bagdad se llenaban de manifestantes honrando los restos de Safa al-Sarray, poeta y músico iraquí.

    Desde 2003 cuando los EEUU decidieron poner un gobierno títere en Iraq, los iraquíes se han estado manifestando contra la corrupción imperante. A partir de 2011, no todas las manifestaciones eran organizadas por partidos políticos, algunas de ellas eran espontáneas bajo un lema común “Queremos una patria”.

    Las protestas fueron en aumento a medida que la represión gubernamental aumentaba, así como el número de asesinatos de manifestantes pacíficos. Según el informe de Amnistía Internacional:

    Las fuerzas iraquíes y kurdas, las milicias paramilitares, las fuerzas de la coalición y el grupo armado Estado Islámico cometieron violaciones del derecho internacional humanitario, crímenes de guerra y abusos flagrantes contra los derechos humanos en el conflicto armado. Los combatientes del Estado Islámico desplazaron a miles de civiles a zonas de conflicto activo, los usaron como escudos humanos a escala masiva, perpetraron homicidios deliberados de civiles que huían de los combates y reclutaron y desplegaron a niños y niñas soldados. Las fuerzas iraquíes y kurdas y las milicias paramilitares cometieron ejecuciones extrajudiciales de combatientes capturados y de civiles que huían del conflicto, y destruyeron viviendas y otros bienes de carácter civil. Las fuerzas iraquíes y kurdas, así como las autoridades del gobierno, detuvieron arbitrariamente, sometieron a desaparición forzada y torturaron a civiles presuntamente afines al Estado Islámico. Los tribunales sometieron a presuntos miembros del Estado Islámico y a otras personas sospechosas de delitos de terrorismo a juicios injustos y los condenaron a muerte basándose en “confesiones” obtenidas mediante tortura. Se siguió llevando a cabo un número alarmante de ejecuciones.

    Entre todos estos manifestantes había un músico y poeta, Safa al Sarray, o aspirante a poeta, tal como le define el escritor iraquí Sinan Antoon en su artículo I Will Visit Your Grave When I Go to Iraq del New York Times. Safa era un gran lector de poesía de 26 años nacido en el seno de una familia de clase trabajadora del barrio de Sadr City en Bagdad. Él era el más joven de once hermanos. Su padre murió cuando él era muy joven. Safa trabajó de albañil y como mozo mientras estudiaba en la Universidad de Tecnología en Bagdad, para poder pagar los gastos y mantener a su familia. Posteriormente también trabajó como escribano para ayudar a los ciudadanos que tenían que comparecer en los tribunales y no sabían leer ni escribir.

    En 2011, con 18 años, Safa decidió ponerse al frente de muchas de las manifestaciones a partir de ese momento. Por ese motivo, se vio acosado en las redes sociales y fue detenido en varias ocasiones. Pero eso no le preocupaba porque él amaba Irak.

    A los 26 años ya usaba un bastón, resultado de su paso por la prisión. Su madre, que murió en 2017 aquejada de un cáncer, le insufló energía para soportar las torturas de la cárcel. De hecho él reivindicaba el hecho de ser «hijo de Thanwa», cosa que en sociedades como la iraquí no es corriente por el fuerte machismo imperante.

    El poco dinero que ganaba con su música y poemas lo donó a un orfelinato.

    People’s sadness is my sadness

    Their feasts are mine

    Let the wellspring of my life flow onto their deserts

    These flowers in my soul are gardens of people.

    La tristeza de la gente es mi tristeza / Su alegría es la mía / Que la fuente de mi vida riegue sus desiertos / Estas flores de mi alma son jardines del pueblo.

    Este poema es una muestra de los que solía recitar en las manifestaciones pacíficas a las que asistía.  El mes de octubre de 2019, una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía directamente a los manifestantes, según Human Rights Watch (HRW), le perforó la cabeza en la zona del puente de Al Jumariyah de Bagdad. Lo trasladaron al hospital donde siete horas después de aquel fatídico 27 de octubre, Safa al-Sarray falleció a causa de las heridas.

    Hoy, podemos encontrar la imagen del poeta en las paredes de la plaza Tahrir en Bagdad y su vida se ha convertido en un símbolo para la juventud iraquí.

  • ‘Jardín interior’ de Claudia Campos (Ediciones Liliputienses)

    ‘Jardín interior’ de Claudia Campos (Ediciones Liliputienses)

    Claudia Campos nació en Montevideo en 1971. Es escritora y actriz formada en la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático Margarita Xirgu y en el taller independiente de teatro-danza Katakymbée. Es profesora de francés.

    Desde 2011 pertenece al colectivo de artistas multidisciplinarios Los Negros con quienes realizó las intervenciones El negro va con todo (2011) y Lo peor de nosotros mismos,(2012) en Casa Tatú.

    Obtuvo una mención en el concurso Poesía Viva, organizado por la Comisión de Juventud (IMM) por el espectáculo Amande (basado en textos de Amanda Berenguer). Ha participado en varios festivales (letra Ñ, Gusto tuyo) así como en diferentes eventos literarios (Ronda de poetas, Kalima, El Farolito, etc).

    En 2013 publicó su primer libro La carne es Devil (Editorial Yaugurú) que obtuvo una Mención Especial en el concurso literario Juan Carlos Onetti, en la categoría Poesía, y que fue distinguido con el segundo premio en la categoría Poesía Inédita en el Premio Nacional de Literatura (MEC).
    Participó también del proyecto colectivo Pôético: Espacios Públicos/Poéticos/Políticos en correspondencia e intercambio con artistas brasileños de San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia.

    Jardín interior es su segundo libro, publicado por primera vez en Uruguay en 2017 y ahora en España por Ediciones Liliputienses en diciembre de 2019.

    Este poemario es un conjunto de doce impresiones en prosa claras, directas y duras, sin metáforas, con fotos entremezcladas entre ellas. Todas ellas comienzan con la misma palabra: infancia.

    Temas crueles, tristes y alegres que tienen como común denominador la huida del lenguaje políticamente correcto, y eso es de agradecer en los tiempos que corren.

    A continuación os ofrecemos los tres primeros textos del libro:

    I

    Infancia, el violador que llegaba a la hora de la siesta y entraba al galpón del fondo cuando Daniela y yo jugábamos a ver vidrieras. Podría haber sido el enano de la estación de servicio, o Julio, el almacenero solitario. Pero éramos nosotras. No puedo decir en qué momento dejábamos de ser amigas para agarrarnos por la espalda y besarnos. La falsa sorpresa. Empezar a ver las bicicletas borrosas. Trancar con llave. Perder de vista la ventana. Excitarse. Un montón de revistas para canjear en el kiosco. Tener miedo de lo que podría llegar a pasar. La sombrilla reseca con sus flecos. Acorralarse y dejarse tocar. Volver a ver vidrieras.

    II

    Infancia, mostrar mi ano fisurado al doctor Artagaveytia y tener que vestirme para la ocasión. Bombacha y camiseta blancas marca Petit Bateau. Pura tela piqué y la soledad de la educación francesa. Después de ese accidente, me obligaron a cambiar la dieta. Conocer verduras. Justo se me aparece su consultorio, pintado de verde zucchini. El papel rasgado de la camilla, los caños de la calefacción, la asfixia del pozo de aire. También ese pedazo de chatarra donde pesaban a los bebés. Y la maldita enfermera cómplice, capaz de todo.

    III

    Infancia, un panqueque hecho de trapo para engañar en medio de la fuente. La mesa servida y el disimulo. Qué impresión saber de la trampa y esperar. De una sábana blanca cortamos un círculo, lo pasamos por la sartén para tostarlo y hasta dulce de leche le pusimos. Era Carnaval. Brillaba el implante del parque de diversiones en el balneario. La cresta roja de los claveles y la idea de la víbora abajo de los caballos en la calesita. Rondaban viejas amigas de mi abuela con nombres como Leontina, madre del karateca que se fue a Japón, o Manola, con su hija retrasada, a su vez madre de gemelos. Decorados con incrustaciones de ramas alrededor de los juegos. La palabra laberinto mal escrita. Ver los hilos de las cosas. Predecir la tragedia, estar entrenada para eso.

    Ediciones Liliputienses es una asociación cultural sin ánimo de lucro que pretende difundir en España la obra de los y las poetas latinoamericanos más interesantes de la actualidad. Su sede está en Cáceres, una ciudad en la periferia de la periferia, lejos de todo, pequeña. Y, sin embargo, quizá en un lugar como ese el proyecto liliputiense (tiradas diminutas de poetas enormes) adquiere verdadero sentido y permite que los que no residimos cerca de esa ‘isla de San Borondón’, podamos respirar un aire puro poético alejado del páramo cultural al que nos someten las multinacionales de la edición.