13 preguntas y una poeta, Marta Garrós: «Si no hubiera sido por Poémame, yo no estaría aquí»
Autor: José Luis Regojo
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Recordando el «Cuestionario de los 100» (II/IV)
¿Has conseguido publicar 100 poemas en Poémame? ¿Sí? Pues estás de suerte.
Hemos decidido poner más herramientas para conocernos más y mejor las personas que publicamos en Poémame con cierta asiduidad. El límite ha sido los 100 poemas, por poner una cifra.
El tema es el siguiente. A continuación verás 14 preguntas. Tienes que contestarlas y las iremos publicando en la revista si las respuestas se ajustan a las preguntas.
Si te interesa participar, envíame un mensaje a jlregojo@poemame.com con tu nombre y correo electrónico. Yo me pondré en contacto contigo para publicar tus respuestas junto con la foto que me envíes.
Ahora lee las anteriores.
Gracias por participar.
- El libro que estoy leyendo
- El primer libro que recuerdo haber leído
- El libro que cambió mi vida
- El libro que más ha influido en mi manera de escribir
- El libro que me gustaría haber escrito
- El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado
- El libro que está (según su criterio) más infravalorado
- El último libro que me hizo llorar
- El último libro que me hizo reír
- El libro que no pude acabar de leer
- El libro que me avergüenza no haber leído
- ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas
- El libro que regalo
- El poema por el que me gustaría ser recordado
Cuestionario de los 100: Miguel Adame
Cuestionario de los 100: Alejandro P. Morales
Cuestionario de los 100: Transmisor d Sinestesias©
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Recordando el «Cuestionario de los 100» (I/IV)
¿Has conseguido publicar 100 poemas en Poémame? ¿Sí? Pues estás de suerte.
Hemos decidido poner más herramientas para conocernos más y mejor las personas que publicamos en Poémame con cierta asiduidad. El límite ha sido los 100 poemas, por poner una cifra.
El tema es el siguiente. A continuación verás 14 preguntas. Tienes que contestarlas y las iremos publicando en la revista si las respuestas se ajustan a las preguntas.
Si te interesa participar, envíame un mensaje a jlregojo@poemame.com con tu nombre y correo electrónico. Yo me pondré en contacto contigo para publicar tus respuestas junto con la foto que me envíes.
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Gracias por participar.
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- El primer libro que recuerdo haber leído
- El libro que cambió mi vida
- El libro que más ha influido en mi manera de escribir
- El libro que me gustaría haber escrito
- El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado
- El libro que está (según su criterio) más infravalorado
- El último libro que me hizo llorar
- El último libro que me hizo reír
- El libro que no pude acabar de leer
- El libro que me avergüenza no haber leído
- ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas
- El libro que regalo
- El poema por el que me gustaría ser recordado
Cuestionario de los 100: Hortensia Márquez
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«Novedades: ayer» de Elena Román (Ed. Liliputienses 2020)

Elena Román, nacida en Córdoba en 1970 y con domicilio habitual en Toledo desde 2006 es la poeta elegida por la editorial Liliputienses para publicar una antología de su poesía editada desde 2008 hasta 2019.
Es una oportunidad inmejorable para conocer la obra de esta poeta. La antología de Elena Román empieza con Veintiún bisontes (2008), poemas en prosa seguidos por los textos del segundo poemario que publicó ese mismo año, A propósito de los cuerpos, que se centra en el cuerpo de forma monográfica. A continuación, podemos leer un conjunto de poemas en verso libre reconocidos con el XXV Certamen Andaluz de poesía Villa de Peligros, Diario de un ascensor en un bloque de dos plantas con azotea. (2010). Le sigue un conjunto de poemas publicado un año más tarde, 2011, bajo el título Esta dichosa ansiedad doméstica, con el que gana el III Premio Internacional de Poesía Blas de Otero. Poemas que son un repaso de su entorno más cotidiano.
La mirilla
Hay gente que se dice grande
(y, por supuesto, no me refiero
a la altura ni a la intensidad),
pero nadie lo es tanto:
todos caben en la mirilla,
todos son el eje de un anillo,
todos miden un vistazo,
todos pesan un parpadeo,
todos desaparecen
detrás de un gen de gong,
pequeño vaivén de latón,
espía de lo que ya se sabe.
A continuación, Elena Román se dedica en Destrucción de algunos tópicos sobre lo incierto (2011) a destrozar diversos tópicos:
Destrucción de algunos tópicos sobre el espacio
Donde come uno, comen dos.
Frente a un cartel de aforo lleno
es factible levantar las manos
y simular pájaros en vuelo.
El pez no entiende
de peceras ni de límites.
Las constelaciones son útiles
para orientar a los demás, pero
ellas tampoco saben dónde están.
Pasamos de la destrucción absoluta de tópicos a la introspección en el año 2012 con la publicación de Autosuficiencia en la
Cerillas
Esta mañana todo el mundo estaba en la calle,
todo el mundo, y yo pensaba que, al hacer frío,
si salía un poco el sol solo yo lo vería, y si surgía
un rayo yo lo atraparía para pintar las paredes de
mi caja o para encenderme con él hasta agotarme,
pero todo el mundo estaba en la calle, todo el mundo,
y yo me iba chocando con unos y con otros, con todos,
y ni salió el sol ni dejó de hacer frío y llovía, llovía mucho
y yo ya no valía nada, y me imaginaba con otras dimensiones,
de forma que en una escala bastante mayor, yo sería un bosque
empantanado y en una menor, un embrión de destello ahogándose,
ahogándose, y mis recuerdos se reducen a mi caja, reducida y tan bonita…
Llegamos al ecuador de la lectura de esta antología con la sección dedicada al poemario Será genealogía (2012), poemas en los que retorna al ámbito familiar y Hombre desatornillando caminos con el que ganó el Premio Iparragirre Saria 2011. Aquí podemos leer una serie de poemas dedicados a los oficios que nos acompañan por rutas desconocidas.
Tras un paréntesis sin publicar, Elena Román nos regala en 2015 una serie de textos de microficción (terminología utilizada por José Luis Morante) en Hay menú económico.
Atún además encebollado
No puedo hacerlo todo yo:
pelar y pelar cebollas y pelar y pelar cebollas,
llorar y llorar y llorar hasta reinventar el mar,
poblarlo con algas, larvas y naufragios,
difundir leyendas de héroes vegetarianos,
fomentar las raspas,
echar el sedal o, en su defecto, un tendón,
sestear bajo un sombrero,
esperar a que pique algún atún miope,
tener fuerzas para alzar sus mojados quilos,
llevarlo a casa a rastras, con cadena y bozal,
presentárselo a las cebollas para que congenien,
explicarle con delicadeza que está muerto
y una vez lo asuma, actúe en consecuencia
y se quede quieto, trocearlo, salpimentarlo
y rehogarlo en la cazuela durante un quinquenio
mientras vacuno los cuchillos y el hambre,
repartirlo en dos platos, llevarlos a la mesa,
y además, y encima, y lo que me faltaba,
tener que comérmelos los dos.
Ese mismo año publica Ciudad girándose. Poemas que reflejan la rutina y cotidianidad que la rodea: la peluquería, la relojería, la cárcel, …
La peluquería
En la peluquería se puede esperar escuchando música popular siamesa. Porque es muy importante mantener un ambiente relajante, las peluqueras visten camisón y alpargatas. Está científicamente comprobado que si las personas no tienen el corte de pelo adecuado, pueden comportarse como si fueran otras personas, y es que a veces el carácter merma con unas tijeras o se revoluciona con el difusor. En la peluquería se puede uno injertar pelo de león o pelo de sardina. Mujeres con rulos se quedan dormidas en los espejos.
Llegamos al año 2016 cuando publica su poemario Pan con pan, poemas de la normalidad del día a día. Seguido por el poemario publicado por Liliputienses en 2017, ¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud?, libro compuesto por los sueños que tuvo el año 2016 y que se dedicó a transcribir por las mañanas.
Esta antología finaliza con un bonus track de poemas sueltos publicados en revistas literarias y/o Internet, y que no pertenecen a ningún libro en concreto.
NOVEDADES: AYER (Posible antología 2008-2019), última entrega de la cordobesa Elena Román, muestra a una poeta versátil e inconformista ante la sociedad que la rodea, con retazos de poesía beat. Una poeta que escribe sobre sus preocupaciones domésticas, pequeñas anécdotas e historias que mutan a los ojos de Román.
En definitiva, una antología que permite al lector o lectora que no la conocía previamente tener una amplia visión de su obra literaria y nos hace sospechar que este libro pueda representar un cierre de etapa, necesario para comenzar otra.
Es interesante seguir su blog ‘El blog tardío de Elena Román‘ y comprar su antología aquí.
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Expoesía 2020, 1-8 de agosto en soria
Tal y como nos informa la oficina de turismo de Soria, «la Feria del Libro Expoesía de la ciudad de Soria tiene cada año como punto de encuentro La Dehesa; un céntrico escenario de gran atractivo cultural y paisajístico, además de ser el parque y jardín por excelencia de la ciudad con un inmenso valor por sus especies vegetales, que hacen de él un auténtico jardín botánico y sus variedades de animales que en él habitan.
Esta cita sigue ganando protagonismo en el mapa literario nacional y se configura como una propuesta inédita, inspiradora y única apuesta por el verso.
Soria, ciudad de las letras, reúne cada año a los principales protagonistas de la poesía nacional teniendo cada edición una temática distinta como hilo conductor de las ponencias y presentaciones; recuerda también a grandes literatos compartiendo los homenajes a las plumas más desconocidas con los guiños a los grandes que cantaron nuestra ciudad y provincia como Machado, Bécquer y Gerardo Diego.
No se trata de sólo de una feria del libro, sino que en cada edición en torno a la campa principal de las casetas de libros y en otros puntos de la ciudad giran numerosos actos en forma de recitales, exposiciones, charlas, talleres, homenajes, etc.»
La Expoesía comenzará el 1 agosto a las 12:00 hasta el 8 agosto a las 20:45 en el Parque de la Dehesa de Soria. Todos los eventos son gratuitos.
Aprovechando que se celebra la Feria del libro, la ciudad ofrecerá una serie de exposiciones que aún no se han concretado.
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«La llama de la poesía quemarse» de Francisco Garamona (Ed. Liliputienses)

Francisco Garamona nació en Buenos Aires, Argentina (1976). Es músico, poeta, editor y artista plástico. Con más de 30 libros y 6 discos publicados, forma parte del Instituto de Altos Estudios Patafísicos de Buenos Aires. Dirige la editorial Mansalva desde el año 2005 y la galería de arte Papel Moneda.
Sus libros publicados son: Parafern (2000), El verano (2001), Cuaderno de vacaciones (2003), Pequeñas urnas (2003), Una escuela de la mente (2004), La momificación de Bárbara 2004), Aceite invierno (2005), La leche vaporosa (2006), Cosas encontradas en un pupitre (2008), Mi primera banda punk (2014), Neón sobre las nubes (2012), Nuestra difícil juventud (2012), La cobra rubia (2014) y Un tesoro local (2015).
Editó los discos solistas Yo nací (2003), El pony infinito (2008), Mi disco sin tapas (2006), Sueños raros y cuentos extraños (2010), Las armas dulces (2012) y Los sentimientos (2014).
Con la banda Super Siempre editó Juicio al perro (2009) y Los hielos eternos de América Latina (2013).La llama de la poesía quemarse, Ediciones Liliputienses, febrero 2019, es un conjunto de poemas seleccionados por Gerardo Jorge, el prologuista. Jorge es un escritor, editor, traductor y artista plástico argentino que nos avisa en el prólogo que los poemas de Garamona son una charla sobre la vida en sus aspectos sociales, sexuales, políticos y personales.
A lo largo de su lectura quiero destacar versos que realmente me han gustado y han hecho que parase mi lectura para reflexionar sobre ellos.
¿Un tren lleno de obreros y niños hoy descarriló?
Los muertos se cuentan por docenas,
en algún país lejano,
cubierto por la niebla de la fábula…
Decirlo todo de la forma más simpleLa añoranza de un tiempo pasado, de una juventud pasada.
Cuando era chico en mi pueblo
las calles eran de tierra,
y si caminábamos bajo la lluvia
nuestros pasos imprimían
las suelas de los zapatos.
El estadoLa simple y sencilla hermosura de un instante.
…silba una melodía pegajosa
que se queda en el aire
flotando, unos segundos.
Una visión¿Qué perdiste amigo,
tu reflejo en el espejo biselado,
aquel que rige las conductas
de la preservación y la salvaguardia?
Él me contestó:
«Simplemente las ganas de ser simple.
Buscaba la dirección perdida de mi casa…
Sólo dormirLos colores juegan un papel importante en su poesía, ‘El verde’ o ‘Prado’, por poner unos ejemplos, y cómo los utiliza. Así como la influencia Beat estadounidense en ‘Poema que leí en sueños en un libro de Allen Ginsberg’
En definitiva un libro para comprarlo si lo van a leer. No es un libro para que quede sepultado en una estantería olvidado. Un largo poemario con la fiabilidad que da la Editorial Liliputiense: intenso y vital. Una colección de poemas que prácticamente finaliza con unos versos que nos dicen ‘Porque pensamos que todavía algo nos espera. Tenemos sed, pero ya no del infinito y tampoco de cerveza‘ …. sed de más poesía liliputiense.
China
Dicen que en China
si te agarran con drogas
la policía o el ejército te mata.
Pienso que eso es mejor
que morir de amor.
En los cementerios orientales
donde los fusilados
van a perder sus huesos
crecen flores de todos los colores,
tan hermosas que son ideales
para regalárselas a una enamorada.
A veces entre los monumentos irregulares
que celebran victorias acontecidas hace años
se ve correr a unos niños
que se ocultan tras las lápidas.
Seguramente así fuimos nosotros,
pero en vez de ojos rasgados
tuvimos ojos redondos
que miraban al futuro
iguales a dos piedras
que caen entre otras piedras
y se confunden
para luego desaparecer.LA LLAMA DE LA POESÍA QUEMARSE
Golvent lo mirará todo por la pantalla del Nintendo
Susan amasará una pasta que empobrece
Remedios cubrirá a sus plantas invernales
Y los amigos horizontales seguirán surgiendo del lecho,
Entre una rama rota y otra sana
Crece una alegría devoradora.
Un chico loco y una chica loca
Cuando crecen se enamoran
Una planta se desenrolla
Desde sus pies a sus cabellos.
Giordano, no lo leas
Paolo píntalo sobre las prendas de un santo
Paulo písalo
Teodoro plácelo.
Un chico loco y una chica loca
Cuando están más locos aún se casan
Y tienen muchos chicos locos
Que al final se olvidan
La vida dijo el Dr. Alposta
Es un poco de alpiste y bosta.
–¿Te acordás de cuando nos pegaba el porro?
–¿Y cuando las drogas nos daban hambre?
Vomité en un pescado disecado.
Mi madre lo vio, era verano,
Ella usaba unas chinelas inaudibles
No la oí llegar, pero era ella.
La poesía Golvent se entrena
Y lo único que debe es ser buena,
No porque se deje acariciar,
No porque persiga un sueldo digno,
No porque quiera agradecerle
Al arma desenfundada que no mate,
¿Nos entendemos?
Uccello pintó unos caballos
Y los dejó morir de hambre de pintura.
Muchacha y muchacho,
Locos ambos,
Cuando grandes se destruyen
Y para peor tienen nietos
Y los nietos tienen hijos,
Los hijos también se mueren:
La muerte los acompaña.
Golvent hay hartazgos,
Un panal que no da miel,
Y leche de vaca agria,
Una cabra robada por un peón llamado Villaroel,
Una camisa de fuerza.
Los chicos, si están muy locos,
Se enamoran, se casan, se olvidan, se hacen daño,
Aunque siendo locos saben
También disimular.
Los amigos horizontales hablan por teléfono
Se cuentan secuencias de maullidos.
Cuando crecen se enamoran, se desdicen, se niegan
Buscan esa piel de gato que perdieron.
Vi una película en enero
No la puedo recordar,
El calor era un brasero.
Amantes occidentales,
Lluvias ácidas, capelinas que el viento ordena,
Bombachas de tajamar.
Golvent, ¿viste al gladiolo brotar?
¿Viste a la alpaca llorar?
¿Viste a la perra perrear?
¿Miraste a un ñandú en el campo
Cómo se atoraba el pescuezo
Tragándose una arandela
De un indio policcinela?
(¿Viste algo de todo esto?)
Cuando los chicos son grandes
Se enamoran
Y si lo hacen de chicos,
No se olvidan.
Pensá una puta vez en lo que nunca pensaste
Y decime entonces qué se siente.
Los soldados del imperio
Se hablan por largas horas
En teléfonos maltrechos
Con baterías deshechas.
No pueden olvidarse,
Se enamoran.
Mi madre cría un helecho,
Occidente y sus desechos,
La posición de este planeta
Es injusta y bajo sus techos
Muchos mueren de hambre
Y otros tantos de vergüenza.
–Golvent dijo que no se le ocurría nada
y empezó a nombrar mujeres–:
Estefanía Marita La brujita Verón
Kadhafi La príncipe Charles
La novia de Baudalaire,
(La novia y el novio)
Cuando son grandes y locos
Muchas veces se enamoran
Y dejan a sus novios y novias
Y se casan. Y también, a veces,
Tienen hijos y esos hijos tienen hijos
Y ellos, así, son abuelos.
Clementina Medicis,
Jennifer Gianina Yenkins,
¿Te acordás de ella,
La hija de mi psiquiatra?
Me dio drogas para que no tome drogas,
Me dio cañas para que deje la marcha,
Me dio un submarino para que abandone mi barco helado,
Entablilló mis manos y mis muñecas rotas.
Marta Argerich hoy toca el piano
En las arenas de un circo
Fantasmas que la hicieron reír de noche
bajo un sol eterno, lleno de estrellas de invierno
Vírgenes estrellas que la vieron desde abajo.
Los chicos que están solos se buscan entre la nieve desnudos,
al final del arcoíris, Golvent, aprendelo.
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«Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)
Salo Mochon, México 1985, es, según su propia definición un ‘aborto de rabino, coautor de Escardillo, psicoanalista’ cuya ‘incapacidad lo ha forzado al frugal lirismo de la cita (My previous incarnations: a melón, a lobster, a lémur, a bottle of wine, Epicurus).

En otras palabras, y siguiendo con el plagio poemático, nos encontramos ante un poemario que intenta ‘fortalecer el intelecto a través de nunca llegar a una conclusión’. ‘El lector se ve obligado a hacer un ejercicio de combinatoria; las diferentes tipografías lo guían y lo confunden al mismo tiempo’.
EL EMISOR Y EL RECEPTOR hablan
sobre algo importante.
Jack dice A
y Jill escucha X.
Jill responde Y
y Jack escucha B.
Es decir, se entienden.
Jack y Jill se intercambian, por turnos,
los lugares de emisor y receptor:
el ciclo se repite hasta que deciden
reconocer algo terrible
o salir a comer atún.
———————————
A = mensaje del emisor.
X = mensaje del emisor de acuerdo al receptor.
Y = respuesta del receptor consecuente con aquello que creyó escuchar.
B = respuesta del receptor de acuerdo al emisor y consecuente con lo que creyó decir en un principio.Escardillo es un viaje alucinógeno/lisérgico en el que las palabras no saben qué hacer entre ellas. Escardillo es el primer libro de este joven poeta que con un poco de tiempo, puede acabar convirtiéndose en el Fernando Arrabal mexicano: autor inclasificable que se mueve como pez en el agua entre los avatares del surrealismo no surrealista, o sí.

¿Quién debe comprar este libro?
Todo aquel que no sepa responder a la pregunta que Salo Mochon nos hace:
¿Cuántos pelos blancos puede tener una vaca roja sin dejar de ser una vaca roja?
¿Por qué hay que comprar este libro?
Sencillamente por el valor demostrado por el poeta/escritor Salo Mochon y el editor/provocador cultural José María Cumbreño al editar un libro de estas características. Un poemario que ha conseguido obtener la mención honorífica en el VII Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz. Escardillo, Salo Mochon, Liliputienses.

Acabaremos esta reseña con un poema que sirve tanto para la reseña como para el poemario.
Si alguien se ha tomado el trabajo de leer con alguna atención lo precedente, tal vez le haya sobrevenido involuntariamente el pensamiento de que algo debía de andar mal en el propio Dios.


