Autor: José Luis Regojo

  • Versos a voces

    Versos a voces

    Hoy os presentamos algo diferente, Versos a voces. Un podcast de poesía que dirige JosEscolar desde el año 2015: https://podcasts.apple.com/es/podcast/versos-a-voces/id980367135

    Según nos comenta su director, «el proceso de creación empieza siempre por el texto, da igual de dónde proceda o de quién sea, siempre tiene que hacer “boom” ahí dentro, porque aunque no sea mío lo tengo que interpretar y defender en el micrófono como si lo fuera, entonces tengo que creer y sentir lo que estoy contando».

    Cuando JosEscolar ha elegido un poema, pasa a grabar la voz principal. Una vez con esa base vocal grabada procede a buscar la música adecuada que acompañe el texto y la voz a la perfección. La música es igual de importante que el resto de “ingredientes” para el podcast. Tiene que expresar exactamente lo que dice el poema y la voz . Por ese motivo, la selección de música es el proceso que posiblemente lleve más tiempo, incluso más que la producción.

    Una vez elegida la canción, según JosEscolar, normalmente vuelve a grabar de nuevo la voz sobre ese tema ya sonando de fondo para que, ahora sí, el tono y la declamación sea lo más perfecta posible a la idea que se va formando. Es muy bonito todo esto porque el proyecto va creciendo de forma completamente natural y aunque sea él mismo quien le esté dando forma, disfruta igualmente como un mero espectador.

    Una vez grabada la voz de nuevo, pasa directamente a mezclarlo todo. Normalmente producir un audio de estas características de 2-3 minutos, le suele llevar unas 2 horas de trabajo. Es un proceso muy laborioso pero del que JosEscolar disfruta tremendamente.

    De vez en cuando, nos comenta, «alguien que ha escuchado el podcast y coincide que está pasando por alguna situación relatada en el mismo, no solo se permite dejarse llevar de la mano, sino que además de vez en cuando, se desnuda por dentro y me transmite lo que ha sentido escuchándome. Eso me parece de un acto de valentía tremenda en estos momentos que vivimos que parece que si abres el corazón, muestras debilidad y alguien podría meter la mano. Por eso mismo digo que me siento muy afortunado con este podcast, porque me devuelve mucho más de lo que yo ofrezco».

    En cuanto le preguntamos por el tema de los derechos de los poetas, nos comenta: «Respecto a la respuesta que tengo de los autores de los textos a quienes pido permiso antes de interpretarlos. La respuesta siempre ha sido positiva al 98% y solo en un par de ocasiones obtuve una negativa por no entender el proyecto y otra por problemas de copyright.»

    Según JosEscolar, «la comunidad de poetas y sobretodo la de Poémame siempre ha estado receptiva a mis solicitudes y se lo quiero agradecer aprovechando el altavoz que me da la Revista».

  • ‘Puntos para una rosa de los vientos’ (ed. bilingüe) de Evan S. Connell (Godall Ed. 2020)

    ‘Puntos para una rosa de los vientos’ (ed. bilingüe) de Evan S. Connell (Godall Ed. 2020)

    Evan S. Connell (Kansas City, 1924 – San Francisco, 2013). Nació en el seno de una familia acomodada. Estudió en el Darmouth College, donde empezó a escribir relatos, y posteriormente en las universidades de Kansas, Stanford, Columbia y San Francisco. En 1943 se alistó en la Armada y combatió como piloto en la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, viajó por Europa y residió un año y medio en París, donde colaboró con The Paris Review, en la que también publicaban Philip Roth y Samuel Beckett, entre otros. En 1955, volvió a los Estados Unidos y se estableció en San Francisco, lejos de la dominante sociedad literaria neoyorquina. Trabajó en varios oficios —empleado de un astillero; entrevistador en las oficinas de empleo de San Francisco; profesor— y publicó su primer libro, La lección de anatomía, en 1957. En 1959, dio a conocer su primera y, probablemente, mejor novela, Mrs. Bridge, a la que seguiría, una década después, Mr. Bridge, ambas llevadas al cine. Como poeta, publicó dos libros: Notas de una botella encontrada en la playa de Carmel, en 1962, y Puntos para una rosa de los vientos, en 1973. En 1985 publicó Custer. La masacre del 7º de caballería, que le dio la fama que lo había rehuido hasta aquel momento. En sus últimos años, se dedicó sobre todo al ensayo, con estudios sobre las cruzadas, la cultura azteca o Goya, al que dedicó una biografía en 2004. Recibió varios premios y distinciones, y fue candidato al Man Booker International Prize por el conjunto de su obra y dos veces al National Book Award, tanto en la categoría de novela como en la de poesía.

    Tal y como destaca Eduardo Moga en el prólogo,

    Esta obra constituye, desde su título, un viaje por la historia y el conocimiento humanos; sobre todo, por la estupidez y la crueldad del hombre. Pero este viaje —señalado a lo largo del libro por diferentes coordenadas geográficas— no es lineal, sino circular; ni individual, sino plural, más aún, multitudinario; ni exterior solamente, sino también interior.
    Puntos para una rosa de los vientos no es un poemario convencional. Su lirismo no emana de la dicción exaltada ni de la síntesis introspectiva, sino de la desnudez de los hechos. Connell se sitúa, pues, en la estela objetivista de Charles Reznikoff y George Oppen. Los datos que aporta, así como las crueldades y sevicias de la historia con las que ilustra su irónica y desquiciada meditación, destilan, en ascética sucesión, una pureza metálica y una perturbadora capacidad de suscitar asociaciones y ecos que multiplican su sentido, como incumbe a la mejor poesía.

    Hay que reconocer que este libro es desconcertante, arriesgado y muy especial. Es la primera vez que se traduce en España y Godall edicions merece nuestro más sincero elogio y agradecimiento por su acertada edición bilingüe. En cierta ocasión, Connell dijo que Puntos para una rosa de los vientos era el libro del que se sentía más satisfecho y por el que le gustaría ser recordado.

    Evan S. Connell parece que decide despedirse haciendo un resumen de las más de 300 páginas de texto de la siguiente manera:

    En un esfuerzo por adivinar el significado del universo, he viajado, analizado fábulas, amado una o dos veces y leído 64.138 libros. Pero esto quiere decir que he tenido muy poco tiempo para pensar. Confundo, pues, lo verdadero y lo falso, equiparo curiosidad e importancia y tomo el conocimiento por sabiduría. Tanto peor.

    Si te molestan o exasperan mis seudónimos, actitudes y elaborados disfraces, recuerda que esto ha sido un testimonio privado, hecho con pormenores anómalos y un toque de vulgaridad. Y como somos humanos, nacidos, en mayor o menor grado, de experiencias similares, me encuentro tan parecido a ti que me paro a maravillarme de esa coincidencia. ¿Sientes tú lo mismo?

    Bien, amigo mío, tanto si contestas como si no, hemos acumulado una gran cantidad de pensamientos y sucesos dignos de clasificación. Imagínate que hacemos constar primero –porque esta ha sido la peor noche de un año muy malo— a esos soldados de los Estados Unidos en Vietnam cuyos rasgos definió El Bosco hace cinco siglos. Pongámoslos debajo del os gobernantes responsable, cuyos nombres no deberían ser olvidados: Johnson, Rush, McNamara, Bundy, Rostow, Nixon, Laird, etc.

    ….

    Por favor, no dejes de consignar cómo se ve la vida humana por un teleidoscopio, la magnitud de Sirio, el irresoluble problema que los areopagitas soslayaron, los juegos de los monarcas y sus sueño monacales, la latit…, ah, pero tu buen criterio debería bastar. Estas solo eran alguna cosas que yo anotaría. Lo demás lo dejo a tu favorable juicio y me someto a ello con toda consider…

    Cetera desunt.

    El resto de ha perdido.

    Nota sobre el traductor: Eduardo Moga (Barcelona, 1962). Poeta y escritor. Ha publicado 18 libros de poesía, el último de los cuales es Mi padre (2019). También ha escrito diarios, libros de ensayo y literatura de viajes. Practica la crítica literaria en Letras Libres y Cuadernos Hispanoamericanos, entre otros medios. Ha traducido a numerosos autores, como Ramon Llull, Jaume Roig, Arthur Rimbaud, Charles Bukowski, William Faulkner y Walt Whitman. Ha sido director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura de la región. Mantiene el blog Corónicas de Españia.


    Lo podéis comprar aquí.

  • ‘Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 2000-2020)’ de José María Cumbreño (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 2000-2020)’ de José María Cumbreño (Ed. Liliputienses, 2020)

    José María Cumbreño (Cáceres, 1972) es un militante de base de la poesía. Como editor es modelo de perseverancia y tenacidad especializado en Hispanoamérica. Un superviviente a la administración educativa desde la trinchera de las aulas de un instituto de secundaria y padre de Irene. Cumbreño, con sus Ediciones Liliputienses, está importando a España decenas de buenos libros de la poesía joven latinoamericana. A todas estas facetas hay que añadirle la de poeta experimental.

    Cada vez escribo menos.    

    Cada vez me da más vergüenza escribir.    

    Por lo general, se piensa que la inseguridad suele ser el lastre de quien empieza, aunque quizá el momento en que se duda de verdad llega después.    

    Al principio las cosas sencillamente se hacen.    

    Luego uno empieza a preguntarse no tanto por qué las hace (cualquier palabra, convenientemente golpeada, se convierte en una excusa), sino a quién cree que va a engañar con todo esto.

    El último libro de José María Cumbreño hasta la fecha es Hablar solo (Calambur, 2018). También ha escrito Contar (Papeles mínimos, 2016), Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), Árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio de poesía Ciudad de Badajoz), Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008), Diccionario de dudas (Calambur, 2008), De los espacios cerrados (Fundación José Manuel Lara, 2006, Premio de narrativa breve Generación del 27), Límites y progresiones (Baile del Sol, 2010), Genealogías (Luces de Gálibo, 2011) o La parte por el todo (La Isla de Siltolá, 2011).

    Difícilmente se pueden catalogar sus escritos como poemas en el sentido clásico y estricto de la palabra (y él mismo lo reconoce en más de una ocasión), pero el conjunto de la obra tiene un aura poética que permite leer su ‘casi-poemario’ bajo este prisma. La lectura de este volumen de “casi poesía”, Curso práctico de invisibilidad, nos lleva a conocer a un Cumbreño amalgama de todas sus facetas: militante, editor, padre, profesor y poeta. Un poeta que reivindica su ‘invisibilidad’ mediante un estilo único y minoritario que combina poesía, narración y aforismos: el mestizaje de la poesía.

    Al final de la primera sección, en «Breve biografía apócrifa de Walt Disney» nos muestra su filosofía de vida de manera condensada, en únicamente ocho palabras:

    Viajar

    en el sentido contrario a la marcha

    Ya es sintomático el hecho de que José María Cumbreño haya dividido el libro en dos secciones ‘Mirar’ y ‘Ver’. Dos verbos, aparentemente sinónimos, que dejan de serlo en el Curso práctico de invisibilidad. La sección “Mirar” es más doméstica: las sábanas, las tazas, el contestador, purgar los radiadores, las escaleras, los juguetes y hábitos como la conducción nocturna o poner la lavadora. Mientras que la sección ‘Ver’ nos muestra una forma de ver la vida, de estar en ella.

    El ojo no ve:

    produce lo que mira

    Al principio del ‘casi-poemario’ nos avisa sobre su percepción de mirar en “Las sábanas y los sueños” donde mira de forma sutil aquello que ha quedado y no hemos visto.

    Planchaba las sábanas porque quería quemar lo sueños

    que habían quedado enredados en ellas.

    En el ecuador del libro, Cumbreño nos muestra que somos nosotros los que negamos visibilidad a los objetos.

    La invisibilidad no constituye un estado objetivo. Depende más de quien observa que de lo observado.

    Mientras nos vamos acercando al final, el autor profundiza de manera condensada entre las diferencias de mirar y ver en pocas palabras, pero certeras. Aquí en “Lo que tú miras”:

    Me gusta mirarte cuando no sabes que te estoy mirando.

    Entonces, para verte, miro lo que tú miras.

    No vamos a acabar la reseña sin destacar de manera sucinta su faceta militante, de ciudadano sufridor y víctima de la clase política que nos rodea. Brevemente lo demuestra en “Los bolsillos”:

    Primera medida contra la injusticia: quitarle a la ropa todos los bolsillos.

    Acabo la lectura y miro lo que me rodea. ¿Cuánto sé de la mesa sobre la que reposa mi ordenador?, ¿y de la silla en la que estoy sentado? ¿Qué sé de la taza de té que me acabo de tomar? Todo esto que me rodea se ha hecho visible de golpe gracias a la lectura del Curso práctico de invisibilidad. Y si profundizo un poco más, me pregunto ¿cuán visible soy yo para mí mismo o soy invisible?

    Respóndete a estas y otras muchas preguntas leyendo el Curso práctico de invisibilidad de José María Cumbreño. Puedes comprarlo aquí.

  • Mar i Art: Diàleg, reflexió i peça escènica

    Mar i Art: Diàleg, reflexió i peça escènica

    Fa uns mesos des de la redacció de la Revista ens vam fer ressò de la publicació del poemari ‘Camí de cavalls’ de la poeta catalana Noemí Morral.

    La Noemí Morral va dedicar la seva activitat professional a l’economia, però l’any 2015, arran d’un procés de dol per la pèrdua del seu espòs, va sentir la necessitat d’escriure i de dibuixar. Es va retirar una temporada al Marroc i d’aquesta experiència va sorgir el llibre Finestra poètica a Essaouira, al qual seguiria Tornar (2018) quan la poeta s’instal·là a Barcelona per acabar amb el seu tercer poemari Camí de cavalls.

    De tots tres llibres va sorgir la idea de Mar i Art, una peça escènica de 20 minuts de durada que barreja música, cant i poesia a l’escenari. És diàleg, reflexió i escenografia. Mar i Art és posar l’experiència artística com a eina de transformació personal, salut i benestar. Aquesta representació de la Noemí Morral, acompanyada al piano per la musicoterapeuta Montserrat Morral, ens ajuda a expressar el que portem dins, recuperar el nostre infant interior, explorar els nostres talents, incorporar l’art a la nostra vida i reconnectar amb la natura.

    El destí ha fet que qui escriu aquest article i la Noemí Morral, que ha canviat la seva vida professional d’economista per la de poeta, il.lustradora i actriu, ens trobéssim a Menorca i vaig poder gaudir d’aquest espectacle a la biblioteca pública d’Alaior. L’acte va ser presentat pel poeta alaiorenc Pere Gomila, de qui la Revista va publicar una entrevista ara fa uns mesos. En Pere Gomila és un dels responsables del festival menorquí de poesia Illanvers, del qual la Revista també us va informar fa poques setmanes.

    Avui, divendres 4 de setembre Mar i Art ha tingut lloc a Alaior. Si viviu a Menorca, encara teniu una nova oportunitat de formar part d’aquest espectacle el proper dia 8 de setembre a les 20h a la Sala de Can Saura a Ciutadella. Invitacions a la llibreria vaDlibres.

  • «La muerte de la televisión no será televisada» de Emersson Pérez (Ed. Liliputienses, 2020)

    «La muerte de la televisión no será televisada» de Emersson Pérez (Ed. Liliputienses, 2020)

    Emersson Pérez, (Santiago, 1982). Poeta y gestor cultural. Director y columnista de Revista Absenta y coordinador del colectivo poético y de acción social Mal de Ojo y la editorial Ajiaco Ediciones. Ha publicado en el anuario poético “Márgenes” del colectivo Mal de ojo (Ajiaco ediciones 2011) y fue seleccionado para la Antología Iberoamericana “Poesía Molotov”, por la Editorial Cascada de palabras (Cartonera), México 2011, así como la antología “Poemario Indestructible” por Ediciones Gatopajaro Chile 2010. Actualmente es el director de la editorial Los Perros Románticos y encargado del Biblioparque Pablo Neruda-Parque de la infancia.

    La poesía de Pérez no puede negar la influencia de escritores fantásticos como Edgar Allan Poe, Howard Philip Lovecraft, Ray Bradbury y Philip K. Dick así como a una gran cantidad de cómics norteamericanos, europeos y chilenos. De hecho, ‘La muerte de la televisión no será televisada‘ comienza con una cita de Dick que ya nos muestra las intenciones de Emersson Pérez,

    En un edificio gigantesco, vacío y abandonado que en tiempos albergó a miles de personas, un solitario televisor anunciaba ofertas a viva voz en una habitación vacía.

    La muerte de la televisión no será televisada‘ tiene diversas influencias de los poetas más próximos al autor, Jorge Teillier, Vicente Huidobro y, en general, la poesía posterior a los años 70; Elvira Hernández, Gonzalo Millán, Juan Luis Martínez, Rodrigo Lira, Carlos Cociña.

    Este poemario surge de la necesidad de dar cuenta de un espíritu generacional, de los chilenos de clase media nacidos en los 80 que tenían la televisión encendida todo el tiempo. Tiempos de dictadura y post dictadura en los que se creía que lo que decía la televisión era la realidad.

    Algunas personas creerán que este poemario es un libro social. Es una interpretación. Es cierto que algunos poemas, cargados de ironía y crítica, transmiten la idea de que somos nosotros mismos los que formamos parte de las instituciones que no funcionan y en nosotros está la capacidad de cambiarlas. La televisión, los diarios, las redes sociales, los anuncios señalan al individuo como consumidor, y es necesario darse cuenta.

    Stanley Kubrick

    El viaje a la luna, ese acontecimiento que esperaron los niños
    así como al cometa Halley todos mirando al cielo
    ¡Arre! Halley ¡Arre!  mueve la cola y espanta la mosca funeraria de mi visión
    El viaje a la luna nunca fue una carrera espacial,
    tampoco una odisea al espacio
    no fue el sueño hacia las estrellas
    Fue una persecución de andrógenos.
    Desde el norte al sur del mundo
    peleas por encontrar al mayor semental
    al más grande lechero de la vía láctea.
    una guerra de leñadores y arqueros,
    Pero sobre todo de la mejor escena.
    El primer docureality.
    El bellísimo viaje a la luna,
    no existiría sin tu televisor.

    La gran capital

    Jugando a la Gran Capital
    el presidente dirige al país,
    con un ojo en la pantalla
    con otro en la billetera.
    Compra y vende;
    Parques nacionales,
    equipos de fútbol,
    compañías de gas,
    canales de televisión.
    Desde las alturas en su avión privado
    desde un país, sin escrutinio
    evadiendo impuestos,
    robándolos a la supuesta microempresa.
    Abajo figuritas de plástico verde
    figuritas de petróleo y descomposición
    tremendos reptiles
    que hoy vuelan junto a su ventana.
    Pequeñas casas y grandes edificios
    carros de vendedores callejeros
    arrojados al río por la policía estatal.
    Perdiendo nuestro turno,
    encarcelando la pobreza,
    nos dicen, esfuérzate y sé honesto
    saldrás en el próximo turno.
    Entre más propiedades tengas
    restas turnos para salir de la cárcel.
    Haciendo tratos
    va el presidente de mejores tiempos
    junto a su respetable familia,
    junto a sus amigos,
    orinando desde las alturas
    jugando a la Gran Capital.

    Cliché

    Todo el mundo sabe
    que la escena está pasada de moda
    pero seguimos pegados a la pantalla
    algún día la chica de vestido rojo
    dejará de correr por el callejón oscuro
    se dará la vuelta y te abrazará
    dirá que todo el mundo lo sabe
    que los finales felices sí existen
    el sonido de la lluvia y los zapatos,
    un gato negro maúlla
    la nena se olvidará por un momento
    de que mañana trabaja como nana
    para abrazarte en la oscuridad
    la gota roja caerá al suelo y se irá silbando
    con tu sombrero de ala negra
    el brillo del cuchillo donde se refleja la luna
    la boca abierta pensando en el futuro
    la imagen alcanza su fulgor y la escena muere.

    Antes de acabar con unas palabras de Emersson Pérez, os quiero recomendar la lectura de ‘La muerte de la televisión no será televisada‘ que lo podréis encontrar en el este enlace.

    El futuro no lo conozco, pero conozco el pasado y el presente no es el que imaginamos hace 20 años atrás. El futuro del ayer, es decir hoy, es terrorífico y alegre al mismo tiempo. Vivimos en una mezcla de «1984» y «El mundo feliz», es cosa de ver las tasas de suicidios en Chile. Pero cada día podemos ver lo bien que nos encontramos, lo rico que comemos, lo bien que nos vemos, en nuestras redes sociales.

  • Recordando el «Cuestionario de los 100» (IV/IV)

    Recordando el «Cuestionario de los 100» (IV/IV)

    ¿Has conseguido publicar 100 poemas en Poémame? ¿Sí? Pues estás de suerte.

    Hemos decidido poner más herramientas para conocernos más y mejor las personas que publicamos en Poémame con cierta asiduidad. El límite ha sido los 100 poemas, por poner una cifra.

    El tema es el siguiente. A continuación verás 14 preguntas. Tienes que contestarlas y las iremos publicando en la revista si las respuestas se ajustan a las preguntas.

    Si te interesa participar, envíame un mensaje a jlregojo@poemame.com con tu nombre y correo electrónico. Yo me pondré en contacto contigo para publicar tus respuestas junto con la foto que me envíes.

    Ahora lee las anteriores.

    Gracias por participar.

    1. El libro que estoy leyendo
    2. El primer libro que recuerdo haber leído
    3. El libro que cambió mi vida 
    4. El libro que más ha influido en mi manera de escribir 
    5. El libro que me gustaría haber escrito 
    6. El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado
    7. El libro que está (según su criterio) más infravalorado
    8. El último libro que me hizo llorar
    9. El último libro que me hizo reír
    10. El libro que no pude acabar de leer
    11. El libro que me avergüenza no haber leído
    12. ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas
    13. El libro que regalo
    14. El poema por el que me gustaría ser recordado

    Cuestionario de los 100: Lidianny Domínguez Martínez

    Cuestionario de los 100: Isaac Freire

    Cuestionario de los 100: Cleme Eternamente

    Cuestionario de los 100: Raúl Carreras

    Cuestionario de los 100: Soraya Benítez

  • Recordando el «Cuestionario de los 100» (III/IV)

    Recordando el «Cuestionario de los 100» (III/IV)

    ¿Has conseguido publicar 100 poemas en Poémame? ¿Sí? Pues estás de suerte.

    Hemos decidido poner más herramientas para conocernos más y mejor las personas que publicamos en Poémame con cierta asiduidad. El límite ha sido los 100 poemas, por poner una cifra.

    El tema es el siguiente. A continuación verás 14 preguntas. Tienes que contestarlas y las iremos publicando en la revista si las respuestas se ajustan a las preguntas.

    Si te interesa participar, envíame un mensaje a jlregojo@poemame.com con tu nombre y correo electrónico. Yo me pondré en contacto contigo para publicar tus respuestas junto con la foto que me envíes.

    Ahora lee las anteriores.

    Gracias por participar.

    1. El libro que estoy leyendo
    2. El primer libro que recuerdo haber leído
    3. El libro que cambió mi vida 
    4. El libro que más ha influido en mi manera de escribir 
    5. El libro que me gustaría haber escrito 
    6. El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado
    7. El libro que está (según su criterio) más infravalorado
    8. El último libro que me hizo llorar
    9. El último libro que me hizo reír
    10. El libro que no pude acabar de leer
    11. El libro que me avergüenza no haber leído
    12. ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas
    13. El libro que regalo
    14. El poema por el que me gustaría ser recordado

    Cuestionario de los 100: @rayperez

    Cuestionario de los 100: Rebeca Tejedor

    Cuestionario de los 100: María Prieto

    Cuestionario de los 100: Juan Carlos Lugones

    Cuestionario de los 100: Nitsuga_Amano