Categoría: Poemas

  • 3 Poemas de Catalina Garcés Ruiz, poeta colombiana

    3 Poemas de Catalina Garcés Ruiz, poeta colombiana

    Catalina Garcés Ruiz (Colombia). Escritora y Filóloga hispánica de la Universidad de Antioquia. Ha publicado los poemarios Hasta que desaparezca el nombre, Arte Activo (2016), que fue traducido al alemán por Maia Traine para la editorial Parasitenpresse con el título Bis der Name verschwindet (2024); Música sueña, KDP (2020) y Para rostros di-versos, BajaMar editores (2024). Pertenece a KRELIA (Asociación de creadores literarios de Álava) y es cofundadora del Colectivo Nacen voces.

    Lo bello

    Bella es la gente

    que come y ríe,

    que canta.

    Bella la vida

    y la muerte

    cuando transforman

    la piel de un gato,

    las plumas de un loro y sus gritos

    en suave textura de energía,

    un semillero de conocimiento

    para la tierra que pronto florece

    en medio de una despedida

    que nunca es ausencia.

    I

    Sé mi muerte y mi primer aliento.

    Hazme rescate sin tesoro,

    viento alado y sin ruido.

    Suavidad sin piel

    en una habitación sin límites

    de un mundo a la intemperie

    entre muertos de luminosas partículas

    o plumas imperceptibles que ya no hablan.

    Hazme luz y ventana por separado:

    proyéctame en direcciones opuestas

    como alas que no se juntan.

    Tiempo

    A veces el tiempo se expande

    igual que unas alas al vuelo.

    A veces con menos de lo que crees

    puedes lograr lo impensable.

    A veces el tiempo se comprime

    y, aunque vaya lento, no se rinde ante nada.

    A veces el tiempo, con sus partículas de luz apagada

    te dice en la mente y su velocidad

    que entre más alto pienses, más alto vuelas. 

    Y para llegar a cualquier lugar

    no vueles bajo, también susurra a veces,  

    pues las distancias de la mente

    siempre serán cansancio y sueño.

    Pero si el sueño

    te hace consciente de su dimensión,

    no solo todo será posible,

    sino que podría ocurrir

    al mismo tiempo,

    y también en paralelo,

    una elipse en la vida

    más allá de la muerte.

    Estos poemas pertenecen al libro inédito Alas y muertos.

  • 3 Poemas de Elisabetta Bonaparte, poeta italiana

    3 Poemas de Elisabetta Bonaparte, poeta italiana

    Elisabetta Bonaparte, egresada en Derecho con una sólida formación humanística del Liceo Clásico de Locri y la Universidad de Reggio Calabria, es una poeta cuya obra destaca por su lenguaje refinado y su profunda sensibilidad hacia temas existenciales y la naturaleza. Su creciente producción se consolidó en 2024 con la publicación de dos notables antologías: «Il volo della rondine» (Aletti Editore) y «Antiche Verità» (Grace Edizioni). Ha sido reconocida con prestigiosos premios en 2025, incluyendo el Primer Puesto en la 5.ª edición del concurso «Liberi di Essere» (Festival «Incostieraamalfitana.it») y el Primer Puesto en la 7.ª edición del concurso «Poesie d’Amore» de Nápoles, además de recibir la Gran Medalla con Mención de Honor en el Premio «Pace in Terra» y la Placa en el Concurso Nacional de Poesía «Nuova Acropoli». Sus poemas, traducidos a varios idiomas, han sido incluidos en diversas antologías y revistas especializadas, y su importante trayectoria fue reconocida con su inclusión en la Enciclopedia de los Poetas Contemporáneos (Aletti Editore, 2024).

    Mujer

    Cofre de palabras

    evocadas por el viento

    vórtice de sueños que se deslizan lento

    en un tumulto implacable

    de instantes fervientes.

    Fiera y solemne

    el alma se fuga

    en una mirada

    que no tiene fronteras.

    Ahora que te veo

    te reconozco

    viva como entonces

    fuerte como una nube

    que amable se disuelve

    o temible se abate

    como una tormenta que no deja escapatoria.

    Haz que sea el tiempo

    tu más fuerte aliado

    que desvele lo eterno del ser

    con sus aparatosas caricias

    y aun cuando cansada

    te sientas derrumbar

    el amor que nutres dentro

    como un volcán que grita

    una vez más hará brillar tus ojos

    etéreos y fulgurantes.

    A tus palabras

    Como agua sinuosa

    fluye y se agita

    canta en el gorgoteo exultante

    libre, se sumerge intrépida

    en la vasta profundidad

    para encontrar alivio

    y espacio gozoso así,

    a tus caricias

    cuando me abrazas serena

    y susurras despacio mi nombre,

    el universo entero

    de repente se esclarece

    desde la profunda penumbra

    resurge

    recobra su luz

    y en la superficie

    me abandono

    y me transporta el viento

    que sobre todo fluye

    ligero

    cesa y se alza

    irreverente audaz

    y me envuelve de paz

    la espumeante ola

    y sus espirales.

    Agridulce

    Del principio conserva

    el candor

    del asombro ante la belleza,

    como el de una flor recién abierta.

    Te envuelve y te transporta

    su perfume

    más allá de los sentidos del tacto humano,

    donde atisbos de infinito

    revelan rastros

    de esencias profundas.

    Saborea -hijo mío-

    sin reparo alguno,

    hasta lamer en el fondo

    la última gota, el néctar agridulce

    de la vida.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Fella Andaloussia, poeta argelina

    3 Poemas de Fella Andaloussia, poeta argelina

    Fella Andaloussia (Argelia). Combina una formación académica en Econometría e Informática con una trayectoria profesional de trece años en puestos de responsabilidad (incluyendo jefa de agencia comercial, jefa de proyecto nacional en telecomunicaciones, directora de grandes cuentas e inspectora). Es autora de tres libros publicados por las ediciones El Qobia en Argelia —entre ellos Kamila, un volcan de sentiments ! (2021) y Kamila la voie de la renaissance (2024)—. Actualmente, mantiene una actividad constante en redes sociales, donde comparte reseñas, modera encuentros en vivo con escritores argelinos y difunde material sobre literatura universal, con el fin de incentivar la lectura y las pasiones artísticas en los jóvenes.

    El grito de la esperanza

    De repente, ya no escucho nada.

    Intento comprender lo que me dices, pero es en vano.

    Ya no te veo.

    Intento reaccionar.

    Quiero gritar que ya no te sigo.

    Pero eso no sirve de nada.

    Estás ahí, pero pareces ausente.

    Todo es confuso.

    Es el vacío absoluto.

    Y, sin embargo… me siento tan bien.

    He sido arrastrada por el infinito.

    Hacia un camino desconocido.

    Esa mano extendida.

    Que viene a llevarme hacia ti, a lo lejos.

    Apenas me recupero.

    Nada se ha perdido.

    Y, sin embargo, tanto tuve

    sin darme cuenta de toda esa ganancia.

    Retomo las riendas de mi vida.

    Ya no escucho, no veo nada.

    Sin embargo, tanta necesidad tengo de creer

    que todo irá bien.

    Mediterráneo.

    Veo lo que ocultas

    me nutro de ti.

    Cada ola que pasa,

    como las páginas que leo.

    La vida porta tus estados de ánimo.

    Es tu perfecto espejo.

    Sin ti, en mis noches sombrías,

    moriría en el olvido.

    Sáciame con tu azul,

    antes de que me marchite.

    Tu espuma de rimas libres

    es mi más bella esperanza.

    Ya pihi irakema

    He sido contaminada por tu ser.

    Una parte de ti vive en mí y ahí crece.

    Ya pihi irakema*, ese vocablo que quiere conocer

    todos los detalles de tu vida.

    He sido deslumbrada por tus delirios.

    una parte de mí se ha reconocido

    de qué serviría huir de ti

    cuando tus palabras se incrustan en mi mente.

    He sido atropellada por tu mirada

    que me dejó completamente desnuda

    has desatado toda mi historia

    Ya pihi irakema, estoy perdida.

    He sido mecida por tu dulzura

    tu ternura me ha seducido

    has sabido penetrar mi corazón

    tomando posesión de mi vida.

    He sido la mujer que quería ser

    contigo todo es posible

    has sabido con tu amor liberarme

    de mis miedos, que han terminado por huir de mí.

    Ya pihi irakema, y me busco

    sin ti me siento morir

    de nada sirve dejarte

    tu amor seguirá siendo mi más bello refugio.

    *Ya pihi irakema: «Una parte de ti vive y crece en mí». Así es como los pueblos indígenas Yanonami expresan su amor en la Amazonia.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Consuelo Hernández, poeta colombiana

    3 Poemas de Consuelo Hernández, poeta colombiana

    Consuelo Hernández (Colombia-Estados Unidos). Es Catedrática Emérita de American University en Washington D. C.. Mordiendo la penumbra (2025) es el título de su más reciente poemario recién publicado en España y prologado por el poeta francés Carles Díaz. Sus distinciones incluyen: Premio Antonio Machado de Poesía en España, por su colección Polifonía sobre rieles. En EE. UU recibió International Latino Book Awards, Mención Honorífica al Mejor Libro de Poesía (2022) por Estela del azar / Wake of Chance, y el 2024 recibió Premio Internacional Mezquita Hassan II, del Foro Internacional de Creatividad y Humanismo y la Cámara de Escritores y Artistas de Marruecos. Como investigadora posee el Premio James Street Prize de la organización de Middle Atlantic Latin American Studies por la excelencia en la investigación y por el mejor artículo publicado en Latin American Essays. Su obra Álvaro Mutis: una estética del deterioro mereció el Premio Ciarf Wagner de New York University. Ha sido oradora en los tributos a Octavio Paz y a César Vallejo en la Biblioteca del Congreso, institución que la incorporó a su colección Audio Recording por su trabajo poético.

    Derrumbe

    Amanezco con un olor a pesadumbre

    un grito atascado en la garganta

    y un sabor a frutas mordidas…

    El humo de hornos crematorios

                clave de mis desvaríos

    dibuja galerías en serie

    por donde viajan estrellas apagadas.

    Una urbe vuelve fresca a mi memoria

                mojada por la íntima nieve

    museo de cera donde también rodé

                ciudad-torbellino-ciega

    agujero negro que se traga a los niños

                y les deja turbia la mirada.

    La casa de naipes se derrumba

    como caracol de vidas y batallas perdidas…

    otra manera de escalar el final

    para encender de nuevo

                             una llama de esperanza.

    Ave de mal agüero

    No es mi función ser ave de mal agüero

    pero cómo callar lo que la tierra grita

    con todas las lenguas de su cuerpo.

    Los flautistas de Hamelin

    al abismo nos lanzan

    fieles a sus dioses codiciosos.

    Vamos hacia la catástrofe

    lo gritan mis pesadillas

    lo anuncian las estrellas

    lo dicen las noticias de la tele

    lo advierten voces tenebrosas.

    Vamos hacia la catástrofe

    me lo dice una progresión desconocida

    la ilógica lógica de los poderosos

    esta avaricia sin orillas que deja serpentinas de miseria.

    Marchamos hacia la catástrofe

    a la brecha entre palabra y verdad

    entre palabra y bondad

    entre palabra y belleza.

    Catástrofe que creíamos diseñada para otros

    que no éramos nosotros.

    Oración

    Protégeme, Señor, de tanta escoria

    atravesada en mis veredas

    purifica mi sangre de rencores.

    Brilla mis huesos,

    hazlos flautas de melodías más sublimes.

    Dame forma de piedad

    compadécete, Señor, de tantos necios

    que merodean en mis predios.

    Desteje el manto de la ira

    y cuídame del zarpazo de las gatas.

    Despoja a los miserables de sus armas,

    somételos a tus leyes

    las leyes de tu grey.

    Vuelve a los hipócritas estatuas

    y congela las lenguas viperinas.

    Haz que reconozca el disfraz de la maldad,

    dame vida para usufructuar tus espacios

    y que no me llegue tarde la dulzura.

    Une mi petición al viajar del universo.

    Soy maestra de lidia,

    pero no permitas que me agote en la pelea.

    Hazme ver claro.

    desata mis cadenas…

    Oye la súplica de tu fiel devota

    y no permitas que las caras de Saturno

    las sonrisas del payaso

    las miradas afiladas se detengan a mi vera.

    Así sea.

    Foto por Vanesa Borgoña

  • Al caire de l’abisme: retrat de la fragilitat humana 

    Al caire de l’abisme: retrat de la fragilitat humana 

    Al caire de l’abisme. Guillem Benejam. Adia Edicions. 88 pàgines. 12 euros.

    Guillem Benejam (Ciutadella, 1990) és una de les veus més sòlides entre els joves poetes en llengua catalana. Al caire de l’abisme és una proposta que emprèn un viatge d’exploració a través de la fragilitat humana, la crítica social i la naturalesa illenca. L’obra, estructurada en quatre parts, amb un pòrtic a càrrec de Pere Gomila i unes notes aclaridores del propi autor, es fonamenta en una idea central: la consciència que l’existència, tant individual com col·lectiva, es desenvolupa en la tensió constant de la precarietat, just al caire del col·lapse, un fracàs que és tant una amenaça com una oportunitat per brillar. Aquesta poesia esdevé, doncs, una reflexió que cava en el llenguatge per trobar allò que és essencial i indicible.

    El títol, Al caire de l’abisme, ens interroga. Benejam gaudeix, aparentment, d’una vida satisfactòria: poeta reconegut, professor i director d’una institució com els Salesians. Aquest contrast entre l’estabilitat personal i la radicalitat del títol convida a una pregunta ineludible: de quin abisme ens parla l’autor? La conclusió és que l’obra no es refereix a cap crisi personal de l’autor, sinó a l’abisme col·lectiu.

    El llibre s’inicia amb una citació del poeta Blai Bonet que afirma que «anar per terra fosca és tenir ja una fonda voluntat de brillar», marcant des del principi el to d’un optimisme que neix del fracàs. La primera part, titulada «El rostre del capvespre,» ja anticipa amb el seu to elegíac i melancòlic una invitació a reflexionar sobre la fi d’una civilització que sembla esgotar-se. Benejam utilitza la natura, especialment l’illa de Menorca i el treball del camp fet a l’antiga, com a territori per trobar el sentit de la vida.

    El poeta és profundament conscient que la natura és al caire de l’extinció tal com la coneixem, víctima de la tecnologia, el turisme de masses, el capitalisme salvatge i l’agricultura intensiva. L’abisme es multiplica, incloent-hi el perill d’extinció d’una cultura i d’una llengua, el català, que l’autor estima i que veu amenaçada per «un crit inculte» i la foscor més pregona. Les ferides s’acumulen i el poemari no defuig temes com la mort dels qui s’ofeguen al mar buscant un món millor. L’art, en aquest context, emergeix com la força capaç de restaurar el desig enmig de l’absurd de l’existència.

    La segona part s’endinsa en aquesta meditació sobre la foscor, evocant el passat com un territori de bellesa i esperança irrecuperable. La poesia és clarament una recerca que intenta dir allò que no es pot dir amb paraules, allò que només s’entreveu. El canvi més notable arriba a la tercera part, amb només cinc poemes que destaquen pel seu canvi formal. L’ús dels alexandrins amb cesura exigeix una formulació neta, gairebé oriental, de despullar la paraula per deixar-la només als ossos. I és precisament d’aquesta senzillesa extrema, d’aquesta veritat sense adorns, d’on brolla l’optimisme més invencible: un optimisme ferm i dur perquè sorgeix directament de la foscor i la consciència de la fragilitat.

    En definitiva, Al caire de l’abisme és un poemari d’una gran honestedat intel·lectual i lírica. El concepte del «caire de l’abisme» esdevé la consciència clara de la nostra pròpia fragilitat i de com l’ésser humà viu sempre al caire del fracàs. La cita inicial de Blai Bonet es tanca amb l’obra: no hi ha ningú més optimista que aquell que es rebolca en el fang de la possible caiguda. Aquesta poesia no ofereix respostes fàcils, sinó una reflexió sobre la nostra responsabilitat d’evitar la caiguda en aquests temps confusos, mantenint l’esperança gràcies als petits rajos de llum que ens arriben. 

    Aquí us deixo un petit vídeo on l’autor conversa amb Pep Antoni Roig: https://www.youtube.com/watch?v=y831Y8VsUmM

  • Rachel Bluwstein: la ingenuidad como esperanza

    Rachel Bluwstein: la ingenuidad como esperanza

    ¿Quién es Rachel Bluwstein? ¿Qué nos ha dejado esta poeta nacida en Rusia en 1890 y emigrada a Palestina en 1909? Tal vez algo que justo ahora necesitamos más que nunca: la ingenuidad como esperanza.

    La vida de Bluwstein estuvo marcada por la búsqueda de pertenencia y por la enfermedad que la obligó a abandonar el trabajo en los kibutz.

    Los kibutz surgieron a principios del siglo XX como comunidades agrícolas colectivas inspiradas en el sionismo y el socialismo. Eran semillas de esperanza: hombres y mujeres que compartían la tierra, el trabajo y la vida. Allí, la comunidad era el verdadero hogar, sin propiedad privada y con la certeza de que la solidaridad era la base de la existencia. Fueron decisivos en la construcción del Estado de Israel, pero también símbolos de un ideal de igualdad y cooperación que hoy, en gran parte, se ha transformado en espacios fronterizos que reflejan el poder militar del país.

    Rachel Bluwstein vivió la experiencia de los kibutz y la transformó en poesía. En sus versos, la tierra es piel, es alma, es refugio. Lo que en los kibutz se construía con las manos, ella lo levantaba con palabras. Su poesía es sencilla y musical, pero detrás de esa sencillez late una profundidad universal: amor, pérdida, nostalgia. En sus versos, lo personal se abre a lo comunitario, y lo íntimo se convierte en conciencia compartida.

    En Desde mi ventana escribe: 

    Desde mi ventana veo el jardín, 

    el almendro en flor y el cielo azul. 

    Todo es mío y todo me pertenece 

    como si fuera mi propia alma.

    Aquí la tierra no es bandera ni frontera: es compañera vital, espejo interior.

    Hoy, los kibutz han cambiado, pero la voz de Bluwstein sigue viva para recordar que la verdadera construcción de un país está en la capacidad de arraigar la vida en la tierra y en los otros. ¿Idealismo? ¿Por qué no es posible compartir la tierra? Tal vez la ingenuidad sea un camino de partida que nos recuerda una verdad: el hambre, el deseo y la muerte nos igualan.

    En Sólo una canción pequeña, nos dice: 

    Sólo una canción pequeña puedo dar al mundo, 

    una canción breve, 

    pero mi corazón entero está en ella.

    Y en Jardín cercado:

    ¿Quién eres? 

    ¿Por qué la mano extendida no encuentra la mano hermana? 

    Y la mirada que un instante te espera se refugia en sí misma, avergonzada.

    En A ti, dedicada a la tierra, escribe: 

    A ti cantaré, tierra mía, 

    aunque mis días sean pocos, aunque mi voz se apague.

    La tumba de Bluwstein está en el cementerio de Kinneret, hoy lugar de peregrinación, y su rostro aparece en los billetes de veinte séqueles. La poesía de Rahel (Rachel Bluwstein) nos recuerda una verdad incómoda: la construcción de un país no debería basarse únicamente en la fuerza militar, sino en la capacidad de compartir la tierra y la vida. La ingenuidad que ella reivindica —“sólo una canción pequeña”— es, en realidad, una forma de resistencia política: frente a la lógica del poder, la lógica de la comunidad. Su “canción pequeña” es la afirmación de que lo íntimo puede ser más fuerte que lo bélico, que la voz puede desafiar al arma, y que la poesía puede ser semilla de reconciliación.

    Imaginar una reconciliación es ya empezar a construirla. Y la paz, dicho una vez más, no es un lujo, sino una necesidad compartida. ¡Para algo ha de servir la poesía!

    *Los poemas de Rachel Bluwstein pueden leerse en español en algunos blogs de internet o en Poemas – Raquel Bluvstein-, libro publicado en Riopiedras Ediciones. Este libro contiene 144 poemas traducidos del hebreo por Ana María Bejarano, quien también escribió el prólogo y las notas introductorias. 

  • 3 Poemas de Lynda Chouiten, poeta argelina

    3 Poemas de Lynda Chouiten, poeta argelina

    Lynda Chouiten (Argelia). Doctora por la Universidad Nacional de Irlanda, Galway, y profesora de literatura inglesa en la Universidad de Boumerdes. Es autora de una treintena de artículos de crítica literaria y de dos libros académicos: un estudio sobre la obra de Isabelle Eberhardt y una obra colectiva sobre la autoridad. Chouiten también ha publicado un cuento (Les Pierres du Pays des Baggans, publicado por Talsa), un poemario (J’ai Connu les déserts, publicado por Constellations) y otros poemas (en francés e inglés) en revistas y antologías, una colección de cuentos (Des Rêves à leur portée, publicada por Casbah) y tres novelas, la primera de las cuales (Le Roman des Pôv’Cheveux, publicada por El Kalima) fue preseleccionada para dos prestigiosos premios, y la segunda (Une Valse, publicada por Casbah) ganó el Gran Premio Assia Djebar en 2019. El tercero, titulado Les Blattes orgueilleuses (publicado por Casbah), se publicó en octubre de 2024. En abril de 2022, Chouiten fue seleccionada para una residencia de escritura en la Cité Internationale des Arts (París), donde permaneció cuatro meses.

    A resguardo del mundo

    A resguardo del mundo

    en la pequeña isla que soy

    jardineo:

    planto flores

    y siembro semillas encontradas

    en algún lugar de mi mente

    o en los libros de los antiguos

    sin saber jamás si

    crecerán algún día

    y si podré alimentar con ellas

    a los escasos transeúntes.

    A resguardo del mundo,

    cuando no jardineo,

    vago largo rato

    por la isla abandonada

    y, como Pulgarcito,

    siembro guijarros

    a lo largo del camino

    con la esperanza de no perderme.

    He conocido los desiertos.

    He conocido los desiertos.

    Sus vastedades arrogantes.

    Sus soles y su sed.

    Sus silencios ardientes.

    Como sus dunas doradas,

    y mucho más traicioneras,

    y sus tormentas de arena.

    He conocido los escalofríos

    de sus noches ululantes

    he conocido los escorpiones

    he conocido las serpientes

    y mil y un espejismos

    que aún persigo.

    Conozco los desiertos

    sus trampas y su desprecio

    y quizá algún día

    también conozca

    sus hermosos amaneceres rojos

    y sus verdes oasis.

    Metamorfosis

    Me privaron del cuello

    y lo vi crecer de nuevo

    largo y majestuoso

    para sostener mejor mi cabeza

    que comenzó a florecer

    Me doblaron la espalda

    pero, al encontrarme a cuatro patas

    me convertí en yegua

    y, con mi crin al viento,

    me fui al galope

    Me serraron los hombros,

    pero unas alas gigantescas

    los reemplazaron lentamente,

    y heme aquí, Pegaso,

    sí, ahora vuelo.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Concetta La Placa, poeta italiana

    3 Poemas de Concetta La Placa, poeta italiana

    Concetta La Placa (Italia) Poeta, escritora, aforista, crítica, traductora, activista social y autora de la revista Alessandria Today. Está presente en la escena poética internacional. Ha publicado ocho colecciones y sus poemas han aparecido en antologías de los cinco continentes. Es miembro oficial de RRM3, Accademia della Farsala, Camara Internatiipna Degli Scrittori e Artisti (CIESART) y Literature.

    Rojo como el sol moribundo

    Rojo estaba aquel sol que se iba a morir,

    la última vez que te esperé en vano,

    frente al Arco de la Paz.

    Se iba apagando lentamente, al igual que

    mi esperanza de volver a abrazarte, justo ahí,

    en ese lugar donde nuestra banca verde,

    siempre muda, incluso ahora, como entonces, había quedado desoladamente vacía.

    En aquel crepúsculo de septiembre, no estaba ni la sombra de nosotros,

    solo el rubor de aquella desilusión que se abrió camino en mi interior.

    Hoy es roja también la cicatriz que hay en mi corazón, que aún sangra por aquel amor,

    perdido para siempre.

    Fue amor.

    He borrado

    de mis sueños

    los años perdidos.

    Fue una inmensa felicidad

    estrecharte por fin contra mí.

    Conocí contigo

    la pasión.

    Fue un éxtasis infinito,

    amor.

    Desierto de soledad

    Si tu imagen

    aún estuviera encerrada

    en mis ojos y tus manos me acariciaran

    y tus labios hubieran

    rozado los míos, hoy, podría intentar olvidarte en soledad.

    Pero este amor siempre ha sido vivido perpetuamente en la sombra,

    como rayos ocultos tras nubes solitarias.

    Siempre ha sido vivido a distancia, como el valle tan lejano de la cima de una montaña.

    Si tu sonrisa burlona

    hubiera sido empalagosa

    en mis recuerdos más significativos, hoy, tendría una razón más para intentar olvidarte.

    Y, en cambio, sigo sublimando y amándote, como una flor nacida en este desierto de soledad en que se ha convertido mi corazón.

    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ewith Bahar, poeta indonesia

    3 Poemas de Ewith Bahar, poeta indonesia

    Ewith Bahar (Indonesia). Es una poeta, novelista, traductora y ensayista galardonada. Con una extensa carrera en la industria de la radio y la televisión, ha publicado once libros en diversos géneros como poesía, novelas y ensayos. Desde 2014, ha editado más de diez antologías de poesía, incluyendo «World Contemporary Poets» y «World Poets’ Legacy», que reunieron a cientos de poetas internacionales. Sus poemas han sido traducidos a más de quince idiomas, como el español, inglés y francés. Su libro «Sonata Borobudur» fue reconocido como uno de los cinco mejores libros de poesía de 2019 por la Biblioteca Nacional de Indonesia. En 2023, su obra «Impromptu Terzina» ganó el máximo galardón literario del país, el premio al Mejor Libro de Poesía.

    Y la paz se convierte en lujo

    Nada encontramos en la guerra

    si no un desastre severo

    que lo arruina todo

    edificios, ciudades, corazones,

    la mentalidad y la humanidad

    los niños no saben por qué

    su apacible vida se convierte en pesadilla

    no hay más besos de mamá, ni abrazos de papá

    no hay más cálido dormitorio y la diversión de los juegos

    y no hay despedidas de los padres que se pierden

    una dolorosa disputa persiste

    en nombre del egoísmo, la codicia y la venganza

    la monstruosa ira

    ignora el amor y la compasión

    y la paz se convierte en lujo.

    La luz se cuela por la grieta

    Atravesando los valles y los senderos de la vida

    puedes decir que el mundo es grosero

    esto conduce a una decadencia mental

    que tomas como un signo de enajenación mental.

    Todas las esperanzas pueden parecer inútiles

    el cuerpo y la mente se vuelven cada vez más frágiles.

    Pruebas y calamidades

    te atrapan en un dolor rugiente

    quien anhela desesperadamente la dicha

    apenas encuentra una salida, pero todo es en vano.

    Pero nosotros somos los humanos

    que no nos acobardamos ante las dificultades

    sólo persistimos en ser valientes y rectos

    esperando que la luz se cuele por la grieta.

    Hasta algún día

    Hasta algún día

    cuando la luz eterna me rodee

    y me desvanezca a una vasta eternidad

    comenzará una vida alada sin deseos

    no más tentaciones lujuriosas

    no hay oscuridad…no hay penumbra, solo un brillo celestial

    que conduce a una certeza que la tierra nunca podría permitirse.

    En esta tierra sin nombre, sin pasado que recordar

    sin recuerdos que rastrear

    acabo de perder mi sentido lógico

    porque esta eternidad existió

    sin principio y sin fin

    lo único que reconozco

    un techo bizarro arriba que yo llamo un cielo purísimo

    mientras a la tierra bajo mis pies le digo adiós.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Digna Palou

    Estoy ante ti, isla,
    como una niña ante el agua,
    ante el primer océano que descubrieron
    sus ojos no nacidos.
    La tierra sobre ti se quiebra,
    en los acantilados llenos de golondrinas de mar.
    Estoy envuelta en vida.
    Un nuevo signo mágico se levanta por todas partes,
    se ocultan las golondrinas
    y ya no hay prueba de que la noche exista.

    Digna Palou, poemario Isla de septiembre, 1977.

    Digna Palou Cruz nace en Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife) el 10 de octubre de 1927 y fallece, también en Tenerife, el 25 de junio de 2001. Su infancia transcurre en la casa familiar de San Cristóbal de La Laguna, en la calle Tabares de Cala, nº 20. Su padre, Jaime Palou Pubill, era funcionario de aduanas. Su madre, Digna Cruz Regalado, murió en el parto. Su padre se casó en segundas nupcias en 1930 con Natalia Hernández Hernández, maestra nacional, con quien tuvo a su segundo hijo, Jaime, el único hermano de la poeta.

    La guerra civil española estalla a los pocos días de que Digna Palou Cruz cumpliera nueve años. Su padre es detenido el 17 de octubre de 1936 y acusado de rebelión. Se salvó de ser fusilado, pero fue condenado a trece años de prisión. Ella solía visitarle a menudo para llevarle comida, medicinas y regalos. Por tanto, pasó gran parte de su infancia y de su adolescencia haciendo visitas a la cárcel. Todo ello repercutió en su desempeño académico, ya que durante esa época obtuvo bajas calificaciones por sus faltas de asistencia para ir a ver a su padre.

    Sin embargo, a partir de la liberación de su padre durante el curso escolar 1943-1944, pasó a obtener las mejores notas de todo su bachillerato. Digna Palou adoraba a su padre, por quien siempre profesó veneración y respeto. Tras su liberación, cuando Digna contaba solo dieciséis años, comienza una etapa de gran felicidad para ella. Obtiene su título de bachiller universitario en septiembre de 1946, en el instituto lagunero Cabrera Pinto, y se matricula en el primer curso de Derecho en la Universidad de La Laguna. Conoce al joven poeta Julián Herraiz, de quien se enamora locamente y con quien se promete. A raíz de esta circunstancia, su padre decide emanciparla en marzo de 1948.

    Nada más emanciparla, su padre emigra a Venezuela para iniciar una nueva vida. Pero ese mismo año, el 11 de septiembre de 1948, muere Julián Herraiz, el amor de su vida, debido a una enfermedad renal. La pérdida simultánea de su padre y de su amado, sus dos referencias vitales, le provocan una profunda desesperación que la llevará a intentar quitarse la vida, tal y como recogen los documentos hospitalarios que aún se conservan. Tras recuperarse, decide irse sola a Madrid, encuentra allí un trabajo como institutriz y conoce al que será el padre de sus hijos, con quien se casa el 15 de octubre de 1952. Digna Palou Cruz tenía solo veinticinco años y ningún documento reflejaba su verdadera profesión, sino únicamente la coletilla “sus labores”.

    El primer hijo de la pareja, Juan Manuel, nace en noviembre de 1955. Su hermano, Jaime, dos años más tarde. Durante la infancia de sus hijos, Digna Palou Cruz no quiso trabajar fuera de casa. Se dedicó por entero a la educación de Juan Manuel y Jaime, que nunca fueron a la escuela. No obstante, gracias a ella, Juan Manuel pudo hacer el examen de ingreso a los ocho años y empezar el bachillerato dos años antes que la media. Entró en la universidad a los diecisiete y se convirtió en diplomático a los veinticinco. El hijo menor, por contra, falleció a la edad de seis años de un cáncer de hígado. En 1967 aparece su primer poemario, Árbol tendido, inspirado en la dolorosa muerte de su hijo.

    Pese a todo, la escritora tenía una singular personalidad: era una mujer muy activa, deportista, extrovertida, alegre y también con carácter. Solía vestir con pantalones y llevar el pelo corto a lo garçon. Sin duda, fue una mujer muy moderna y adelantada a su tiempo en muchos aspectos. Sus deportes favoritos eran la natación, la vela y el buceo. El agua era su elemento favorito. Siempre tuvo una gran afición por las conferencias, en especial de literatura, historia y arte. Salía a menudo con sus amigas, con las que solía ir al cine y disfrutar de conciertos de música clásica y obras de teatro. Como anécdota, cabe destacar que su afición por el cine era tan grande que tenía localizadas todas las salas de cine de Madrid, además de haber anotado cuáles eran las mejores butacas en cada una de ellas.

    Otra curiosidad reseñable es que le encantaba disfrazarse: de artista de cine, de Charlot, de sirenita, de guerrera africana… Viajar también era otra de sus pasiones. Le gustaba descubrir la geografía española, sus monumentos, yacimientos arqueológicos y curiosidades. Las excursiones y el contacto con la naturaleza le encantaban, en especial los reinos vegetal y mineral. Coleccionaba fósiles, piedras de formas curiosas, e, incluso, durante un tiempo se dedicó a montar un herbolario profesional.

    En 1969 asiste al I Curso de Formación de Narradores de Cuentos Infantiles de la Comisión Católica Española de la Infancia. En 1971 hace el Curso de Biblioteconomía, en la sección de Archivos y Documentación del Instituto Internacional. También en 1971 se matricula en cursos de lengua rusa en la Escuela Oficial de Idiomas.

    En 1973 se publica su segundo poemario, Nudos y, en 1974, se hace socia del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, en cuyo carné figura, por fin, reza su verdadera profesión: escritora. Ese mismo año publica su tercer libro, Isótopo 56. Su marido le otorga la licencia marital, quedando con total libertad para disponer de recursos propios y también para firmar los contratos y acuerdos que precisaba para publicar sus libros. Además, también retoma en los años setenta su trabajo como institutriz, con el objetivo de poseer cierta independencia económica.

    En 1977 se edita su cuarta entrega poética, Isla de septiembre, poemario dedicado a la isla de Tenerife. Asimismo, se matricula en el Instituto Italiano de Madrid, donde seguirá durante muchos años los cursos de lengua y cultura italianas. Había estudiado alemán en su juventud y tenía conocimientos de francés, pero ahora adquiere el italiano como segunda lengua.

    Así, Italia y la cultura italiana serán, tras la muerte de su esposo en 1980, un punto de referencia. Viajará a Italia varias veces y encontrará allí de nuevo la alegría de vivir y el amor, esta vez, como una experiencia que, a pesar de no tener continuidad más allá de unos pocos años, le resultará muy serena y enriquecedora.No será hasta 1987 cuando aparezca Rumor de límites, el quinto libro de Digna Palou.

    En cuanto a sus relaciones en el ámbito literario, cabe destacar que aparecen poemas suyos en el diario ABC y en la Revista de Bellas Artes. Disfrutó la amistad de Gerardo Diego y Gloria Fuertes. Colabora en la revista Alaluz[1] y en los diarios Ya e Informaciones. En total, cinco poemarios constituyen su producción poética dirigida al público adulto, si bien es cierto que en ellos se intercalan también algunos textos que podrían dirigirse al público infantil, como pequeñas rimas y canciones.

    A pesar de residir en Madrid la mayor parte de su vida, sintió una gran añoranza por Canarias. En el salón de su casa de Madrid, había un gran lienzo del Teide y un timple. Además, parece haber datos acerca de que se consumía gofio durante los desayunos. En este sentido, siempre se identificó como una mujer canaria. Falleció el 25 de junio de 2001 en Tenerife, siendo sus cenizas esparcidas en el mar de la isla.

    En 2003, ya fallecida la escritora, el Instituto Canario de la Mujer reunió toda su poesía bajo el título de De nardos y brisas. En 2012, Covadonga García Fierro publica también la Poesía Completa de la escritora. Aun así, quedan inéditos dos libros de narraciones: Cuentos a Pitusa y Sueños de porcelana, y uno de poesía, Ancla en la tierra, cuyo original no se ha encontrado.

    Bibliografía:

    Libro: Árbol tendido, Madrid, Ágora, 1967.

    Libro: Nudos, Madrid, Rialp, 1973.

    Libro: Isótopo 56, Sevilla, Aldebarán, 1974.

    Libro: Isla de septiembre, Madrid, Colección Dulcinea, 1977.

    Libro: Rumor de límites, Madrid, Torremozas, 1987.

    Libro: De nardos y brisas. Poesía completa, Instituto Canario de la Mujer, 2003.

    Libro: Poesía completa. Edición e introducción crítica de Covadonga García Fierro, Viceconsejería cultura y Deporte del Gobierno de Canarias, 2019.

    FUENTES CONSULTADAS:

    Digna Palou – CanariWiki

    PALOU CRUZ, Digna (1927-2001). – BienMeSabe


    [1] Revista publicada en la Universidad de Riverside y dirigida por la escritora también tinerfeña Ana María Fagundo Guerra.