Categoría: Poemas

  • 3 Poemas de Ma Qidai (马启代), poeta chino

    3 Poemas de Ma Qidai (马启代), poeta chino

    Ma Qidai (马启代),  (China). Nació en 1966 en Dongping, provincia de Shandong, es un importante poeta y crítico contemporáneo de China, además de defensor del movimiento «Escribir por la conciencia». Es redactor jefe de zhongguoshige.cn, Changhe, Shandong Poets y la «Colección Changhe». En noviembre de 1985 comenzó a publicar sus obras y fundó Dongyue Poetry y otras revistas de gran popularidad. En total, ha publicado 36 antologías, entre las que se incluyen Lágrimas de sol, Colores mezclados del atardecer, Amargura del atardecer, Baño de fuego, Negro como el día., Un debate entre el blanco y el negro y Poesía de 2019. Sus poemas y artículos se han traducido al inglés, ruso, coreano, sueco, finés, búlgaro, noruego, neerlandés, albanés y muchos otros idiomas, y algunos se han incluido en Historia general de la literatura de Shandong, Poemas seleccionados de los «recién llegados» a la nueva poesía china* y otras 300 antologías. Su poesía ha sido galardonada con el primer Premio Liu Xie a la Monografía de Crítica Literaria, el tercer Premio a la Creación Poética Contemporánea, el primer Premio al Poeta Asiático (Corea) en 2016, el cuarto Premio Disa de Poesía, el sexto Premio Literario Renren y otros galardones.

    Este día

    En este día, el más frío desde la primavera, el cuervo y la nieve escaparon lejos.

    En este día, los autos iban y venían tras la ventana, las voces bullían.

    En este día, estuve enfermo en casa y pensé en las cosas del mundo.

    En este día, respondiendo a los saludos de los amigos, me escondí en la calidez de los poemas y el vino.

    En este día, leyendo la historia, recogí millas de luces del emperador Yang de Sui.

    En este día, me preocupé por aquel hombre llamado Solzhenitsyn.

    En este día, hace cuarenta y cinco años, aquella figura deportada

    siguió caminando en el frío hasta que oscureció.

    Llama

    El corazón de una llama está solo. Su corazón solitario está vacío

    tengo miedo al vacío; el corazón es más grande que el cielo.

    Durante años, la llama ha ido creciendo, y es tan fuerte que

    aplaudió por sí misma.

    La piedra, el agua y el alma del ser humano son el interior; la forma

    del exterior es el tiempo mismo.

    La mayor parte del tiempo acecha en las rocas, el hielo y las pupilas

    sus semillas no necesitan fertilización.

    La belleza o la ferocidad relinchó y extendió sus incontables brazos

    galopa y ejecuta una danza invisible.

    Mientras pintaba su forma, el fuego de mi cuerpo quemaba la punta de la pluma

    hasta el rojo vivo.

    Soy fuego, no cenizas

    Después de todo, las cenizas son cenizas, y la luz del fuego se extingue.

    La temperatura que queda solo alcanza para respirar.

    Soy fuego, un fuego feroz, furioso y ardiente.

    Aquellas escrituras como cenizas, poeta de la ceniza,

    no robes el nombre del fuego y de la luz.

    Este continente de aguas muertas necesita arder.

    El arte nunca es una hoja de parra, no.

    Tampoco robes el nombre del poeta.

    Abre tu alma, por favor escribe con sangre caliente.

    Soy fuego, no cenizas.

    Las cenizas nada tienen que ver con la luna o el viento, aunque tengan un alma solitaria;

    pero el fuego que se alza puede enfrentarse a la oscuridad.

    Por favor, déjenme estar frente a la multitud.

    Esto es peligroso, aunque no puedas hacerlo ahora,

    será la línea de la poesía la que grite la luz del fuego.

  • 3 Poemas de Oscar Vicente Conde, poeta argentino

    3 Poemas de Oscar Vicente Conde, poeta argentino

    Oscar Vicente Conde (Argentina). Nació en Lanús, provincia de Buenos Aires, el 18 de diciembre de 1947, y actualmente reside en Claypole (Partido de Almirante Brown, provincia de Buenos Aires). En el año 2000, fue galardonado con el Primer Premio del Concurso Internacional “Roberto Arlt”, organizado por el Centro de Letras y Artes San Telmo y la Revista Arlequín, año en el que también editó su primer poemario, Destino. Posteriormente, presentó los libros de poesía Silencios Pintados en la Piel (Tahiel Ediciones, 2013), Resurrecciones (Tahiel Ediciones, 2015) y Mundo (Tahiel Ediciones, 2017). En octubre de 2014, se destacó como finalista en la Antología Poética LAIA V “Ensueños”, de la Latin American Intercultural Alliance de Nueva York. Su trayectoria continuó con la publicación de sus poemarios Mundo y otras distancias (Tahiel Ediciones, 2020) y Las bocas del Laberinto (MareMium Ediciones, 2023). A lo largo de su carrera literaria, ha participado además en diversas antologías.

    Tal vez

    Tal vez no haya nada
                  entre los silencios del mundo
    Ya hace rato
                  se marcharon los lamentos
                  y  yacen encorvados
                  cerca de los cuerpos desnudos
    qué hacer para poder seguir adelante
                   desahogando los pesados
            
                   pecados de los dioses.

    Dios

    El enojo de Dios apacienta a las fieras
    no a los hombres
    si a los insectos y a las aves
    no a los hombres que imaginan
    el libre albedrío como un arma invencible
    la crueldad de los agujeros negros
    y la ferocidad del viento
    y allí los hombres
                    esperando que la noche
                                                perezca.

    Tiempos agitados

    Desde lejos una lumbre camina
    con el éxtasis de las venas humildes
    el olvido de los que olvidan todo
    y las fieras en las fiestas de los suburbios

    la grandeza de los que aún esperan
    con el furor
    y los gritos
    y los llamados desde el fondo del abismo
    el fuego sagrado que el viento no apaga
    los ojos en los portales silenciosos
    el amor del mundo al borde de la negación
    tantas bocas
    de hombres y mujeres que no besan
    y las fronteras con las pasiones de siempre
    y las victorias que nadie reclama
    horas taciturnas en los relojes de arena
    que se lleva el vendaval lejano
    entre los  árboles pensativos un delirio
    entre los delirios una mujer desnuda
    que espera
    con el servicio sin vencimiento
    en la intemperie la tormenta se detiene
    para tomar fuerza mientras están distraídos
    la música extraña que crece y crece
    bajo un cielo que nada guarda
    bajo un cielo que se mueve con urgencia
    y el mundo extenuado acrecienta el pánico.

  • 3 Poemas de Martha Liliana Polanía, poeta colombiana

    3 Poemas de Martha Liliana Polanía, poeta colombiana

    Martha Liliana Polanía. Poeta, narradora colombiana. Nació en Neiva, ciudad cuya geografía y tradición han influido
    profundamente en su sensibilidad literaria. Desde temprana edad descubrió en la escritura un espacio de exploración íntima y creación artística, vocación que ha mantenido a lo largo de su vida. Es autora de los libros PIEL (poesía) y Juanita y las Palomas (literatura infantil), publicados en 2012. Su trabajo ha sido presentado en diversos encuentros, festivales y ferias del libro en Colombia, Estados Unidos, España y México. Asimismo, ha colaborado con medios periodísticos y culturales, aportando reflexiones sobre la realidad social y cultural contemporánea. Una parte significativa de su trayectoria reciente ha estado dedicada a la creación de obras que integran poesía, música y memoria cultural, en colaboración con el compositor Rodolfo Badel. De
    esta unión han surgido proyectos que exaltan las tradiciones orales, los cantos ancestrales y las expresiones folclóricas de Colombia. Su obra ha sido incluida en múltiples antologías internacionales y continúa consolidándose como una voz poética comprometida con la identidad, la memoria y la riqueza cultural latinoamericana.

    Desquerer,
    Un verbo que no existe,
    Un sentir
    Sin nido que
    Aprendemos a conjugar,
    A un tiempo.

    En alguna parte del mundo
    en alguna estrella del universo
    en alguna vida paralela
    vivo a plenitud
    este amor,
    que es tuyo y mío
    en alguna parte
    somos libres
    para saciar la sed.
    Exhaustos cuerpos escondidos entre poros,
    la piel es lienzo del sudor
    testigo húmedo.
    Un silencio cómplice
    calla el agitado jadear
    hasta la muerte infinita
    de fundirnos una y otra vez
    en alguna parte del mundo.

    Para qué el brillo que enceguece
    para qué el poder que doblega
    para qué la fuerza que destruye
    si al final,

    solo con tus huesos
    vas a estar.

    Yerto en la habitación
    sin ventanas.

  • 3 Poemas de Siyoung Doung, poeta surcoreana

    3 Poemas de Siyoung Doung, poeta surcoreana

    Siyoung Doung (Corea del Sur). Es Licenciada por el Departamento de Lengua y Literatura Coreanas de la Universidad de Dongguk y obtuvo un doctorado en Lengua y Literatura Coreanas en la Universidad de Hanyang. Amplió su formación académica estudiando Humanidades en la Universidad de Ratisbona (Alemania). Su andadura literaria comenzó en 2003 con su debut poético en la revista literaria Dacheung. Desde entonces, ha publicado numerosos poemarios, como Future Hunting, In Search of a Strange God, The Phone Call from God, The Eyes of November, The Carnival of Time (Anthology), entre otros .Su excelencia literaria ha sido reconocida con numerosos premios de prestigio, como el Premio Literario Park Hwa-mok (2010), el Premio de Poesía y Poética para Jóvenes Poetas (2011), el Gran Premio de los Premios de Literatura Budista Coreana (2018), el 32º Premio Literario Dongguk (2019), el Premio Literario Yeongrang de Crítica (2020) y el 7º Premio Literario Woltan Park Jong-hwa de la Asociación Coreana de Escritores (2021)

    Templo

    Un templo no está hecho

    solo de piedra.

    Allí donde el corazón se inclina profundamente,

    ahí hay un templo.

    Amar y fluir

    El pájaro

    vuela para capturar el momento de volar.

    El agua

    fluye para capturar el momento de fluir.

    El ser humano

    ama para capturar el momento de desaparecer.

    La puerta que me abre

    Cada día,

    cada día es una puerta que me abre.

    En un día de un solo uso,

    cada vez más,

    prefiero las risas desechables,

    las lágrimas,

    y los vasos de papel.

    ¿Acaso disfruto también del amor desechable?

    ¿Me deleitaría con un nacimiento desechable?

    Un momento desechable, desbordante, crudo e inquieto ahora.

    No nos traguemos la vida

    sin saborearla.

    Dejemos de servir nuestras penurias.

    La pena, cuanto más la rascas, más actúa como si te poseyera: un picor.

    La elección es un hábito del corazón.

    Oh ombligos del principio, oh montañas, campos y mares.

    El ayer es una voz que no se oye.

    Hoy, asiente con la cabeza.

    El tiempo vacila.

    Hebras blancas de cabello revolotean al viento.

    «¿Estamos lavando el mundo reutilizable?»

    La lluvia cae.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Olga Economidou, poeta  chipriota

    3 Poemas de Olga Economidou, poeta chipriota

    Olga Economidou (Chipre) Nació en Limassol en 1975; es licenciada en Educación por la Universidad de Chipre (con honores) y posee una maestría en Necesidades Educativas Especiales por la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Se desempeña como docente y educadora de museos, y su labor literaria ha sido reconocida en certámenes de Chipre, Grecia e internacionales, además de participar en diversos festivales de poesía alrededor del mundo. Este año, fue distinguida en Italia como finalista del Premio de Poesía Mediterránea en la categoría «Mujer en el Mediterráneo» por su poema «El otro Mediterráneo», recibió el Premio Nosside «Aspromonte» por su obra «Hermandad» y fue finalista del Premio Internacional de Poesía «Rainer Maria Rilke» con el poema «Guernica». Ejerce de forma voluntaria como Secretaria de la Junta de la Asociación de Literatura y Crítica de Chipre y es miembro activo de destacadas instituciones culturales como la Unión de Escritores de Chipre, la Casa de las Artes y las Letras «Vasilis Michaelides» de Limassol y el PEN Grecia. Su primer poemario, titulado Thamnolivada (Praderas de arbustos), fue publicado en Atenas por la Editorial Mandragoras en 2023.

    El juego de los sabores

    En el vaso con el agua de almáciga,

    rodajas de limón verde,

    hojas de menta

    y un poco de jengibre

    para el juego de los sabores.

    Las palabras insípidas se sorprendieron

    ante tanta generosidad.

    Se precipitaron, implacables,

    hacia los matices del verde.

    Se humedecieron

    haciendo equilibrio, erguidas

    sobre cubos de hielo.

    Las vocales

    se envolvieron en el sabor de la menta.

    Las consonantes

    se vistieron con la alegría de lo inesperado.

    —¡Qué suerte he tenido!—

    se oyó decir al vaso

    entre la naftalina de los armarios.

    Y lavó su soledad de vidrio

    con menta y limón,

    poniéndose palabras limpias

    y perfumes sobre la piel.

    La vida:

    un té helado

    con un ligero sabor a poesía

    en el paladar.

    Puentes de paz

    Somos las mujeres del Mediterráneo

    nacimos de un vientre en antiguas fisuras

    estamos enraizadas en la luz infinita; contemplamos el mismo mar.

    Somos el azul insomne

    desde el Bósforo hasta el Nilo y Gibraltar.

    Criamos a nuestros hijos en cuevas

    domamos cuerpos salvajes

    amamantamos a las palabras con paciencia

    grabamos recuerdos en petroglifos.

    Somos las mujeres del Mediterráneo

    Helena y la túnica vacía

    Penélope en el telar de la espera.

    Somos princesas, damas nobles, poetisas

    navegando por puertos bulliciosos

    ánforas de aceite y vino de nuestra tierra

    collares, hebillas y brazaletes.

    Somos las mujeres del Gran Mar

    nos llaman Safo y Anissa el Hagar

    Simone de Beauvoir y María Callas

    Somos la donna vera de los poetas y la madre refugiada que sostiene al niño en su pecho.

    Tú y yo juntas

    nosotras, las mujeres desconocidas y familiares

    por la vida y por la paz

    ahora y para siempre.

    Luz sobre la ola

    El mar aquí tenía algo de Dios.

    Un aroma a salitre que llegaba hasta su cama

    y la despertaba por las tardes.

    Se sentaba sobre los guijarros húmedos

    justo antes del alba.

    Lo buscaba como un girasol de agua,

    esperándolo desde lejos;

    estaba orgullosa de que él fuera el telón del mundo,

    como un rey sol,

    grande, brillante, un círculo completo,

    como un heraldo encantador.

    Él era un sueño en la ola,

    un jinete dorado

    sobre la «S» del primer rayo de sol.

    Si al menos pudiera tocar un solo mechón de su cabello.

    Pero él

    trepaba cada vez más y más

    por los andamios del cielo,

    solo en la inmensidad.

    Traducción al inglés por Andry Christofidou- Antoniadou

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Arturo Álvarez D’ Armas  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Arturo Álvarez D’ Armas  #PoesíaVenezolana

    Arturo Álvarez D’ Armas. (Venezuela). Poeta. Aficionado a la fotografía. Autor de los poemarios: “Nervaduras de amor” (2001), “Plantado en tierra llana” (2003), “Poemas” (2009), “Yo pecador”(2013).

    *

    Mi vida es un rocío

    suspendido entre hojas de árboles.

    Al igual que Ulises

    en la orilla del río

    veo la bora como sirena sumergida

    lluvia espesa

    aguas cambiantes

    en su rugir

    corren sin cesar

    iluminado por la luna

    voy protegido por mis libros

    mientras el agua

    se desplaza hacia el infinito.

    *

    A media mañana

    el bulevar

    es sacudido por un viento feroz

    pájaros alborotados

    en grandes remolinos

    buhoneros

    detrás de la mercancía voladora

    arribaron los alisios de febrero

    silba como en la madrugada

    es Eolo

    Dios de los vientos

    vencedor de Helios

    espejismo de un día.

    *

    El río devuelve

    un mundo perdido

    sin rascacielos ni asfalto

    la bora flor de loto

    río arriba

    río abajo 

    sigue el curso

    de los que mueren

    en el océano.

    Allí va el bongo

    con sus peregrinos

    Arismendi

    la Unión 

    Camaguán

    San Fernando

    llevan y traen

    nacimientos y muertes

    queso carne

    mantequilla.

    Ese mundo

    se vive

    se muere allí.

    Es la planicie donde reina

    el caballo

    la res

    el bongo.

                                  (a Ana Victoria)

  • 3 Poemas inéditos de Rosana Hernández Pasquier  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Rosana Hernández Pasquier  #PoesíaVenezolana

    Rosana Hernández Pasquier (Venezuela). Escritora y editora venezolana (Villa de Cura, Aragua).  Colaboradora asidua de publicaciones a nivel regional y nacional. Su obra está recogida en varias antologías dentro y fuera del país. Ha publicado los poemarios: «Ceremonia del horno»(La Liebre Libre, 1993), «El envés de los días» (Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 2005) «Astilla de la Noche», plaquette, una selección de poemas pertenecientes al libro «Aposento de lo cotidiano», inédito (Editorial la Espada Rota, 2006). «Astilla de la noche» ganó el premio mejor libro experimental, IV Premio Nacional del Libro de Venezuela 2006. En el 2008 se hace acreedora del premio mención dramaturgia en la bienal nacional de literatura Augusto Padrón, por su monólogo: «Al tibio rescoldo de la noche». En el 2012 presentó, el poemario «El cuerpo de la transparencia» (Fundación En Cambio y Blacamán Editores). Dirige el sello Blacamán Editores. Su más reciente publicación: «Aposento de lo cotidiano», Ediciones la gota de agua, Philadelphia, 2023. 

    *

    Soy parte del mundo visible,

    de todo lo creado por la voz del Padre. 

    Soy el amasado,

    el hecho como el pan,

    el fracturado,

    el dividido en dos,

    El único que profesa palabras

    Soy.

    Sin posibilidad de crear

    ni un grano de mostaza.

    Todo fue nombrado y surgieron:

    El torbellino y los acordes de la candela,

    el tejido del mar y la túnica del firmamento,

    el ensayo de la centella antes de caer,

    las formas de los cuerpos

    de los hermanos de todas las especies.

    ¿Qué impidió que Dios dijera hágase el hombre?

    *

    Dicen que sólo en el corazón

    se pueden entender las demás voces del reino.

    La de las hormigas. 

    Lo que cuentan las pequeñas hojas

    el canto del fango.

    ¿Qué escucha mi corazón?

    Nunca me cuenta nada.

    Estos poemas pertenecen al libro inédito «Arquitectura de la voz»

  • 3 Poemas de Hanen Marouani, poeta tunecina

    3 Poemas de Hanen Marouani, poeta tunecina

    Hanen Marouani (Túnez) es integrante del Parlamento de Escritoras Francófonas. Poeta, investigadora en lengua y literatura francesas, periodista, traductora y docente, su trabajo se desarrolla en la intersección de la creación, la investigación y la enseñanza. Tras ejercer en universidades tunecinas, continuó su formación académica en la Universidad Católica de Milán y la Academia de Estrasburgo. Sus investigaciones se centran en la representación de las mujeres en la literatura francófona, la enunciación y el discurso. A través de su obra poética, artículos y entrevistas, promueve la difusión de la poesía y el diálogo intercultural, explorando temas como la intimidad, el exilio y el encuentro. Es traductora de poesía del árabe al francés y colabora con el Colegio Internacional de Traductores Literarios de Arles. Su trayectoria internacional la ha llevado a participar regularmente como jurado y ponente en diversos festivales y encuentros literarios globales.

    Viajeros dormidos

    Hay un momento en que se deja de esperar a los viajeros,

    aquellos que se fueron a vivir a la europea,

    que se fueron a vivir lejos de sus tierras,

    que se fueron sin poder gritar, un día, su verdadero dilema.

    se les esperó lo suficiente para que regresaran

    de su aventura o de su viaje pasional,

    esperamos lo suficiente para poder decirles esa pequeña frase:

    «¡Te amo!»

    una frase que hace estallar la vida,

    una frase que trastorna almas y mentes,

    que hace oír gritos… gritos sin sonido.

    ¡Pero, ay! ahora, su mañana ya no existe,

    ya no se les percibe,

    más que como cuerpos, encogidos o fundidos,

    como rúbricas o puntos suspendidos…

    tan pequeños eran,

    agredidos por las leyes y víctimas de supuestos derechos.

    ¿Cómo se les puede impedir que prueben su suerte,

    aunque sea una sola vez?

    ¿Cómo se les puede impedir que vayan a ver

    la luz al final del túnel y sus devoluciones?

    Y sin embargo, su mañana ya no regresa como antes,

    desaparecidos en el fondo de un mar

    que hoy nos atrevemos a llamar:

    El mar cementerio.

    De «Le sourire mouillé de pleurs, L’Harmattan », París, 2020.

    Del pan compartido

    Nunca busqué la multitud,

    ni las manos que aplauden cuando la luz cae en su justo donde debe

    camino mejor en la sombra elegida

    que bajo neones del interés propio.

    El tiempo me ha enseñado una cosa simple:

    las promesas hablan,

    las acciones permanecen.

    la lealtad no alza la voz,

    se sienta, espera, se mantiene firme.

    Hay silencios más plenos

    que mil conversaciones inútiles

    presencias que no saturan el aire,

    sino que calientan el alma.

    Dame una mesa discreta,

    unas cuantas miradas verdaderas

    pan compartido sin máscaras

    no me sirven los festines

    donde el ego prevalece sobre el corazón.

    Un café honesto es mejor

    que un banquete de ilusiones.

    porque la sinceridad no brilla,

    ilumina.

    Entre dos scrolls

    A veces,

    en medio del desplazamiento,

    me sorprendo detenidamente.

    No es la imagen

    no es la frase en sí

    es el eco.

    Como si alguien, en algún lugar,

    hubiese puesto palabras

    exactamente en el sitio

    donde pasaba mi tiempo callando.

    Deslizo vidas,

    pensamientos comprimidos,

    frases ofrecidas a todos

    y recibidas como si solo estuvieran destinadas a mí.

    Me pregunto entonces

    si he vivido

    o si, sobre todo, he aprendido principalmente a reparar.

    a reparar lo que no rompí yo.

    a cargar lo que se ha puesto sobre mis hombros

    sin preguntarme nunca

    si me correspondía a mi cargarlo.

    Dicen que el algoritmo lo sabe.

    que observa, que calcula,

    que reconoce nuestros hábitos,

    nuestros silencios, nuestras palabras repetidas.

    Quizás

    pero lo que no puede medir,

    es ese preciso momento

    en que llega una frase

    al mismo instante que un pensamiento todavía difuso.

    No es una respuesta.

    es una coincidencia.

    o quizás un reconocimiento.

    Algo colectivo cruza la pantalla

    una fatiga común

    una pregunta compartida

    una forma universal de preguntarse

    si la vida comienza un día

    o si sucede en otro lugar,

    entre dos intentos de sanación.

    Sigo haciendo scroll

    Pero de forma diferente

    más despacio.

    Como si, a partir de ahora,

    supiera que ciertas frases

    no están ahí para explicar,

    sino para confirmar

    que no estoy sola

    al hacerme preguntas

    que aún no había formulado.

    21/12/2025

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Amang, poeta taiwanesa

    3 Poemas de Amang, poeta taiwanesa

    Amang  (Taiwán). Poeta y artista sonora cuya obra transita por tres registros: el cuerpo, la voz y la poesía. Ha publicado seis colecciones de poemas, entre las que destacan “Raised by Wolves: Poems and Conversations” (traducida por Steve Bradbury), ganadora del Premio PEN de Poesía en Traducción 2021, y “Off to Bed”, and “Forget About Your Fourth Uncle”, galardonada con el Premio Golden Canon de Literatura de Taiwán 2025. En sus presentaciones de poesía en vivo, entrelaza el canto de garganta con instrumentos tradicionales; además, en 2022 cofundó la Asociación de Canto de Armónicos de Taiwán y es integrante del grupo de experimentación sonora iuooui.

    Nieve

    La nieve ha estado cayendo por mucho tiempo.

    hay algunos cadáveres

    la nieve no quiere verlos.

    Hay algunos asesinatos

    la nieve decide ocultarlos de la vista.

    La nieve respira a través de algunos pies

    grita a través de algunos pies.

    la nieve compra algunos pies

    y vende otros.

    Aunque las sumas son pequeñas

    y el comercio es infrecuente

    la nieve lucra en forma de ojos.

    Ojos a través de los cuales la nieve puede ver

    cosas que acechan.

    Eclipsadas por cosas aún más grandes

    que la nieve aún no ha cubierto.

    La nieve: cuanto más cae, más se expone

    en lugares cada vez más peligrosos.

    Exponiéndose.

    en lugares cada vez más peligrosos.

    Error 400-418

    Te extraño

    400 Solicitud incorrecta.

    Te extraño

    403 Prohibido.

    Te extraño mucho

    402 Pago requerido

    Quiero verte.

    404 No encontrado: no se puede mostrar la página.

    (Las causas más probables son que no está conectado a Internet o el sitio

    en cuestión o la dirección que ingresó es incorrecta).

    Solo quiero verte.

    415 Tipo de medio no compatible.

    ¡Tengo que verte!

    426 Actualización requerida.

    Quiero morderte.

    ¿Qué carajos? 423 Bloqueado.

    ¿Y hacerme andar a tientas en la oscuridad? Cómo me gustaría encerrarte.

    405 Método no permitido.

    Te odio más que a nada.

    451 Redirección.

    Oh, te amo.

    401 No autorizado.

    Te amo, te amo te, amo.

    403.11 Acceso prohibido: cambio de contraseña.

    ¡Te amo!

    418 Soy una tetera.1

    1: El código HTTP 418 «I’m a teapot» (Soy una tetera) es un «Easter egg» (huevo de pascua) en el protocolo de internet, que se originó como una broma del Día de los Inocentes (April Fools’ Day).

    Comer pescado

    Desayuno pescado

    almuerzo pescado

    ceno pescado

    como pescado casi todos los días.

    Si no como pescado, me pica el cuerpo.

    Ah Jing dijo: «Te has comido a la madre de Ah Mi».

    Han pasado años desde que arrojaron sus cenizas al Pacífico

    durante estos años, no sé cuántos

    pescados de ese mar me habré comido

    todos deliciosos

    las escamas de los peces tienen un brillo

    pero cuando un pez muere, ese brillo desaparece y entra en la carne

    un brillo que amo comer

    cada vez que Ah Mi come pescado, piensa en su madre

    incluso escribió un poema sobre el tema, lo que me hace pensar en la mía.

    pienso en nuestras madres.

    y a veces también en otras madres

    la madre de Ah Mi.

    ¿Acaso mis dientes y mi lengua han rozado su alma?

    ¿ y aquello que es más salado que el alma?

    y ese brillo que es distinto.

    Sin embargo, mis pensamientos vuelven a

    mamá

    tumbada en esa sala del hospital.

    dentro de uno o dos años, podría estar comiéndola.

    y Ah Mi también.

    y Ah Jing y Ah Liao y Ah Tun y Ah Fa y Ah Han y Ah Cui.

    y todos los demás que no son tan Ah

    pero que también aman comer pescado

    todos comeremos pescado algún día.

    «Mmm», diremos. «Qué sabroso».

    Traducción al inglés por Steve Bradbury

    Traducción al español Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Saeed Salama, poeta egipcio

    3 Poemas de Saeed Salama, poeta egipcio

    Saeed Salama (Egipto). Ha publicado cuatro poemarios, entre ellos Libre, y su obra tiene presencia editorial en Europa y América. Como autor y políglota, domina el inglés, español y ucraniano; sus textos han sido traducidos a diversos idiomas, incluyendo el chino, francés e italiano. Es miembro del Centro Cultural Español y colabora activamente con revistas culturales internacionales. Su propuesta lírica explora temas universales como la memoria, el exilio, la familia y la dignidad humana. Para Salama, la poesía actúa como un refugio esencial y un vínculo de unión entre distintas lenguas y culturas. Actualmente, prepara el lanzamiento de nuevos proyectos literarios entre Egipto y el continente europeo.

    Noches de miseria

    En aquellas noches

    la pobreza dormía a nuestro lado

    como un perro fiel.

    No teníamos más que una bombilla débil

    y la voz de mi madre

    remendando el silencio con oraciones.

    El frío entraba sin permiso,

    pero también la risa.

    Aprendimos a cenar pan y sueños,

    a calentar las manos

    con historias inventadas.

    Éramos pobres, sí,

    pero el corazón

    tenía ventanas abiertas.

    Hoy,

    cuando el lujo me ofrece su silla,

    extraño el suelo.

    Porque allí

    éramos más humanos.

    Cada rincón de mi aldea me echa de menos

    Cada rincón de mi aldea me echa de menos.

    La vieja panadería pregunta por mi sombra,

    la puerta de madera cruje mi nombre,

    y el árbol donde grabé mis iniciales

    sigue esperándome

    como un padre paciente.

    Mi madre todavía deja

    un plato extra en la mesa,

    por si regreso de repente

    como regresan los pájaros cansados.

    A veces, en ciudades extranjeras,

    huelo pan caliente

    y se me rompe el pecho.

    Entonces entiendo:

    uno no abandona su aldea,

    solo la lleva escondida

    debajo de la camisa.

    Si le dieran al pájaro un fusil

    Si le dieran al pájaro un fusil

    olvidaría el idioma del cielo.

    Cambiaría el canto por órdenes,

    las alas por miedo,

    el vuelo por fronteras.

    Nació para sembrar aire,

    no balas.

    El mundo ya tiene suficientes manos

    apretando gatillos.

    Lo que falta

    es alguien

    que todavía crea en la luz.

    Por eso prefiero al pájaro

    hambriento

    antes que armado.

    La guerra empieza

    cuando el canto se calla.