Hanen Marouani (Túnez) es integrante del Parlamento de Escritoras Francófonas. Poeta, investigadora en lengua y literatura francesas, periodista, traductora y docente, su trabajo se desarrolla en la intersección de la creación, la investigación y la enseñanza. Tras ejercer en universidades tunecinas, continuó su formación académica en la Universidad Católica de Milán y la Academia de Estrasburgo. Sus investigaciones se centran en la representación de las mujeres en la literatura francófona, la enunciación y el discurso. A través de su obra poética, artículos y entrevistas, promueve la difusión de la poesía y el diálogo intercultural, explorando temas como la intimidad, el exilio y el encuentro. Es traductora de poesía del árabe al francés y colabora con el Colegio Internacional de Traductores Literarios de Arles. Su trayectoria internacional la ha llevado a participar regularmente como jurado y ponente en diversos festivales y encuentros literarios globales.

Viajeros dormidos

Hay un momento en que se deja de esperar a los viajeros,

aquellos que se fueron a vivir a la europea,

que se fueron a vivir lejos de sus tierras,

que se fueron sin poder gritar, un día, su verdadero dilema.

se les esperó lo suficiente para que regresaran

de su aventura o de su viaje pasional,

esperamos lo suficiente para poder decirles esa pequeña frase:

«¡Te amo!»

una frase que hace estallar la vida,

una frase que trastorna almas y mentes,

que hace oír gritos… gritos sin sonido.

¡Pero, ay! ahora, su mañana ya no existe,

ya no se les percibe,

más que como cuerpos, encogidos o fundidos,

como rúbricas o puntos suspendidos…

tan pequeños eran,

agredidos por las leyes y víctimas de supuestos derechos.

¿Cómo se les puede impedir que prueben su suerte,

aunque sea una sola vez?

¿Cómo se les puede impedir que vayan a ver

la luz al final del túnel y sus devoluciones?

Y sin embargo, su mañana ya no regresa como antes,

desaparecidos en el fondo de un mar

que hoy nos atrevemos a llamar:

El mar cementerio.

De «Le sourire mouillé de pleurs, L’Harmattan », París, 2020.

Del pan compartido

Nunca busqué la multitud,

ni las manos que aplauden cuando la luz cae en su justo donde debe

camino mejor en la sombra elegida

que bajo neones del interés propio.

El tiempo me ha enseñado una cosa simple:

las promesas hablan,

las acciones permanecen.

la lealtad no alza la voz,

se sienta, espera, se mantiene firme.

Hay silencios más plenos

que mil conversaciones inútiles

presencias que no saturan el aire,

sino que calientan el alma.

Dame una mesa discreta,

unas cuantas miradas verdaderas

pan compartido sin máscaras

no me sirven los festines

donde el ego prevalece sobre el corazón.

Un café honesto es mejor

que un banquete de ilusiones.

porque la sinceridad no brilla,

ilumina.

Entre dos scrolls

A veces,

en medio del desplazamiento,

me sorprendo detenidamente.

No es la imagen

no es la frase en sí

es el eco.

Como si alguien, en algún lugar,

hubiese puesto palabras

exactamente en el sitio

donde pasaba mi tiempo callando.

Deslizo vidas,

pensamientos comprimidos,

frases ofrecidas a todos

y recibidas como si solo estuvieran destinadas a mí.

Me pregunto entonces

si he vivido

o si, sobre todo, he aprendido principalmente a reparar.

a reparar lo que no rompí yo.

a cargar lo que se ha puesto sobre mis hombros

sin preguntarme nunca

si me correspondía a mi cargarlo.

Dicen que el algoritmo lo sabe.

que observa, que calcula,

que reconoce nuestros hábitos,

nuestros silencios, nuestras palabras repetidas.

Quizás

pero lo que no puede medir,

es ese preciso momento

en que llega una frase

al mismo instante que un pensamiento todavía difuso.

No es una respuesta.

es una coincidencia.

o quizás un reconocimiento.

Algo colectivo cruza la pantalla

una fatiga común

una pregunta compartida

una forma universal de preguntarse

si la vida comienza un día

o si sucede en otro lugar,

entre dos intentos de sanación.

Sigo haciendo scroll

Pero de forma diferente

más despacio.

Como si, a partir de ahora,

supiera que ciertas frases

no están ahí para explicar,

sino para confirmar

que no estoy sola

al hacerme preguntas

que aún no había formulado.

21/12/2025

Traducción al español por Mariela Cordero.


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