Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Hadi Khansari, poeta iraní

    3 Poemas de Hadi Khansari, poeta iraní

    Hadi Khansari (nacido en 1977) es poeta, editor, periodista, activista por la paz y teórico del ghazal de vanguardia. Es una figura destacada de la poesía de vanguardia iraní. Sus poemas exploran la libertad, la paz, el amor, la mujer y la política. Su obra vincula la poesía y la labor editorial con el intercambio cultural internacional y los esfuerzos por promover la paz. Desde el año 2000, ha publicado quince libros, y sus obras también han sido publicadas en inglés, español y árabe. Su libro más reciente, «El gobierno de las mujeres hermosas», ha sido publicado en árabe por la editorial Al-Badiya en Irak. Representó a Asia en el comité fundacional de la Comisión Mundial de Poetas por la Paz en La Habana. Asimismo, diseñó y presentó la Bandera Mundial de los Poetas por la Paz, firmada por más de ochenta poetas destacados de los cinco continentes, entre ellos Adonis, Ernesto Cardenal, Thiago de Mello, Simin Behbahani, Lina Zerón, Damián Mendoza, Aitana Alberti y Pablo Armando Fernández.

    Labios

    Sin duda la primavera te ha besado en los labios,

    pues la llanura es un jardín de besos.

    Y sin duda la primavera te ha besado en los labios,

    pues la montaña se ha vestido de terciopelo.

    Y sin duda la primavera te ha besado en los labios,

    pues la lluvia no cesa

    y el lago se desborda.

    Y sin duda la libertad te ha besado en los labios,

    pues la calle está llena de flores manchadas de sangre.

    Paz

    La mañana

    con sangre o con una bala,

    con una estrella o con un beso,

    la mañana

    —con una bandada de pelícanos

    o una hilera de tanques—

    ha de llegar de una forma u otra.

    Que un día despertemos,

    besemos a quien amamos

    y digamos:

    «Hola,

    ¡feliz paz!».

    Reflexión

    En Kandahar besé a una chica,

    una guerra terminó en El Salvador.

    En Teherán pisé a las hormigas,

    en Madrid descarriló un tren.

    En Yakarta hice pelear a los gallos,

    en Ruanda dos tribus se masacraron mutuamente.

    En Casablanca bailé con los gitanos,

    rescataron a los mineros atrapados en Chile.

    En Fiyi volteé a una tortuga que estaba boca arriba,

    una estrella pasó rozando la Tierra.

    En Daca miré mal a un hombre pobre,

    ¡al día siguiente fue el 11 de septiembre!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Himanshu Jamdagni

    3 Poemas de Himanshu Jamdagni

    Himanshu Jamdagni (India). Nació el 12 de julio de 2003 en Bhainswal Kalan (Sonipat), Haryana; se graduó en el Zakir Husain Delhi College de la Universidad de Delhi y cursó sus estudios de posgrado en el Departamento de Hindi de la misma institución, mientras que sus poemas y artículos han sido publicados en destacados medios como Sadanira, Samkaleen Janmat, Sablog, Hindwi, Golchakkar, Poems India, Pagdandi y Sammukh; además, galardonado con el premio Unmesh Kavita Samman en 2026, en la actualidad se dedica a la escritura y a la investigación sobre el teatro folclórico tradicional de Haryana, el Swang.

    La Estancia

    Incontables atardeceres se volvieron noche y se esfumaron.

    Se fueron los turani,1 se han ido los marathas,

    se fueron los afganos, se fueron los británicos,

    tarde

    tras tarde, abriéndose paso, abriéndose paso,

    nosotros, los pequeños Whitesnares2, no fuimos a ninguna parte.

    Nuestros pueblos se desmoronaron.

    Los hilos del hambre y del corazón se deshilacharon juntos.

    Nos quedamos en las aldeas arruinadas,

    con la cabeza hundida en las rodillas.

    Vendidos, solo por sobrevivir.

    «Para sobrevivir, es condición venderse».

    En ausencia de esa lluvia traviesa,

    nuestros estómagos, rugiendo y sombríos, nos dijeron esto.

    Aún jugando, seguía observando

    el camino

    que tomó aquella caravana,

    la misma que llegó hasta el desván

    y se llevó mi bastón de gilli-danda3

    Tirados en las afueras del pueblo,

    día tras día cantábamos junto al nilgai4:

    «Lluvia,

    oh lluvia, oh lluvia traviesa, oh lluvia,

    haz llover

    las perlas de tu tobillera, lluvia.

    Muerto está el gorrión, desnudo y consumido por la sequía,

    la naturaleza se ha llevado hasta el ganado,

    nadie cerca tiene una gota para ofrecer,

    hermana, deja esta travesura, lluvia, oh lluvia»

    Notas de la traductora

    1Turanis, Marathas, afganos y británicos: Sucesivas olas de imperios, invasores y potencias extranjeras (desde pueblos de Asia Central y el Imperio Maratha hasta las fuerzas afganas y el dominio colonial británico) que cruzaron, conquistaron y saquearon el subcontinente indio a lo largo de los siglos, dejando atrás ruinas mientras las comunidades locales permanecían atadas a su tierra.

    2Whitesnares: Designación simbólica o toponímica que se conserva en su forma original para mantener la atmósfera singular del poema. Funciona como un nombre colectivo para los desposeídos: aquellos que permanecen al margen de las grandes gestas imperiales, «atrapados como en una red o trampa (snare)» en la intemperie de la pobreza rural.

    3Gilli-danda: Antiguo juego tradicional de origen indio que se practica con dos palos: uno largo (danda), que se usa como bate, y uno corto (gilli), que se eleva golpeándolo desde el suelo. Aquí evoca la infancia truncada por la pobreza y el desarraigo.

    4Nilgai (Boselaphus tragocamelus): El antílope más grande de Asia, nativo de las llanuras indias. Su mención ancla el lamento poético en el paisaje semiárido y silvestre de la India rural, donde la sequía golpea por igual a los animales y a las aldeas humanas.

    Escribí poemas para calmar mi hambre

    Escribí poemas para calmar mi hambre

    pero la poesía no erradica el hambre

    lo que se borra es un hombre zurciéndose

    el estómago sobre papel áspero.

    Rompí el papel, me lo tragué, lloré

    como lloró Tarachand después de vender a su hijo,

    como lloraron los loros cuando las termitas se llevaron el huerto,

    como lloraron los campos después de que ardió la cosecha,

    como lloraron los canales después de que el río se secó.

    Al trazar los linderos, la Depresión

    no clava la azada en el pecho de la tierra

    sino en el suyo.

    Quema el cuerpo que creció junto

    a un guayabo ya estéril,

    un cuerpo que antes ardía en el fogón

    y ahora debe arder en la cocina de gas.

    Debe luchar cuerpo a cuerpo con las serpientes blancas,

    que vienen y se plantan en sus sueños.

    Debe voltearse, zambullirse y cruzar a nado

    la hondura del canal secundario

    cuyos pechos fueron despojados de su leche

    para amamantar a la tierra, acomodada en su regazo,

    para alimentarla en cada instante en que su juventud

    yacía sollozando, en un respirador.

    Con el poema en la mano, llegué hasta ese hombre.

    Le presenté el poema

    y él pidió juventud.

    Habrá que darle juventud

    porque la poesía no erradica el hambre,

    ni la del cuerpo ni la de la mente.

    Lo que se borra es un hombre

    que zurce el estómago sobre papel áspero.

    Compromiso

    Los búfalos han aprendido a mamar de sus propias ubres,

    las vacas han empezado a hallar dulce su propia leche,

    los perros han empezado a buscar grano en el estiércol,

    las mulas han empezado a pedir faenas propias,

    hasta los gatos ariscos han aceptado volverse mascotas.

    ¡Ay! En esta época espesa de concesiones,

    yo, la el desdichado Whitesnare

    no pude llegar a un compromiso

    con el amor y con la espera.

    Traducción al inglés Rohit Pannu

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Babacar Ndiaye, poeta senegalés

    3 Poemas de Babacar Ndiaye, poeta senegalés

    Babacar Ndiaye (Senegal) Conocido también como Korjo es un escritor, periodista cultural y editor senegalés comprometido con la promoción y el resplandor de las letras africanas y afrodescendientes. Autor de varias obras destacadas (Tanor, le sexe fort, Nymphéa, Danses et Chants d’antan…), enriqueció su bibliografía en septiembre de 2026 con la publicación de Chants d’amour du gynolâtre, habiendo dirigido asimismo cuatro grandes antologías africanas y afrodescendientes: Chants de terres indociles (poesía), Entre racines et cimes (narrativa breve), Échos de la Terre-Mère, Chants de l’Exil (cuento) y Masques et voix vives (teatro). Como director de la plataforma literaria Senegal Njaay (edición, revista y acciones de campo), trabaja activamente por la valorización de la creación intelectual, un compromiso que le ha valido ser nombrado embajador cultural de la Confédération Internationale du Livre, consolidando su papel como figura fundamental del ecosistema del libro.

    Sortilegio del Sur

    Fui al Fouladou,

    me enloquecí de la dulce.

    Su piel de ébano y de bambú

    en mis noches febriles me empuja.

    Su risa tiene el perfume de los bosques,

    sus ojos tienen el calor del día;

    y bajo la gracia de sus dedos,

    mi cuerpo se abandona al amor.

    Cuadro de ébano

    Icono soberano donde el misteriose abre,

    canto de arcilla en los confines del viento;

    en rostro secreto una flor se revela,

    santuario oscuro, onda de curso vivo.

    Trazado puro y suave que ningún arte sabría

    trazar sin conceder a los cielos el privilegio,

    ella permanece como bálsamo que borra el pesar,

    sombra de ébano donde la angustia se alivia.

    En grano oscuro donde duerme fuego de miel,

    brilla abismo donde la mirada se detiene;

    faro altivo que reinventa el cielo,

    guardián de alma invencible y secreta.

    La Lingeer1 del Sol

    Puedo ofrecerle mis manos,

    lavadas en la noche antigua,

    para trazar sobre su espalda

    un calor soberano.

    Ofrecerle una boca hambrienta

    libre de escarcha

    lista para beber, maravillada,

    el oro fluidez de sus brazos.

    Darle mi carne entera,

    descongelada bajo su sol,

    y hacer de su luz

    mi último despertar.

    Le doy esta hambre

    que la noche no puede distraer,

    y el saludo de mis manos

    posado sobre ti, mi Lingeer.

    Nota:

    1Llingeer (o linguère) es un título nobiliario y regio tradicional en Senegal. Designaba a la reina, la princesa, la madre o la hermana del soberano en los antiguos reinos wolof (como Cayor, Baol, Waalo o Sine-Saloum). En la poesía contemporánea, el vocablo evoca una figura de soberanía, dignidad matriarcal, belleza noble y arraigo ancestral.

    Traducción del francés al español por Mariela Cordero.

    Estos poemas forman parte de la obra Chants d’amour du gynolâtre, publicada por Senegal Njaay en septiembre de 2026.

  • 3 Poemas de de Lee Young-ha이영하, poeta surcoreano

    3 Poemas de de Lee Young-ha이영하, poeta surcoreano

    Lee Young-ha. 이영하 Poeta y exembajador, debutó en 2010 en la revista «Primavera y otoño literarios» (Munye Chunchu). Actualmente ejerce como redactor de dicha revista. Se ha dedicado activamente a promover la paz y la reunificación a través de la literatura, así como a fomentar el intercambio literario internacional, desempeñando el cargo de vicepresidente de la Asociación Coreana de Escritores por la Reunificación, miembro de PEN Corea, miembro de la Asociación de Poetas de Gyeonggi y miembro del comité ejecutivo del Comité Regional de PEN de Gyeonggi. Licenciado por la Academia de la Fuerza Aérea, es un antiguo piloto de combate y teniente general retirado de la Fuerza Aérea de la República de Corea. Ocupó el cargo de subjefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea. Tras retirarse del servicio militar, fue nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Corea en el Líbano, representando a su país en la escena diplomática internacional. El Gobierno libanés le concedió la Orden Nacional del Mérito del Líbano. En reconocimiento a sus logros literarios, ha recibido numerosos premios prestigiosos, entre los que se incluyen el Primer Premio Literario «Aspiración a la Unificación», el Premio Literario y Artístico del Primer Ministro Hwang Hui, el Gran Premio Literario Goryeo, junto con un Doctorado Honoris Causa en Literatura, el Premio Literario PEN de Gyeonggi (Premio a la Obra), el Premio Especial a la Creatividad del Premio de Literatura Coreana, el Premio Especial a la Obra del Premio Literario Han Yong-un, el Premio Literario «Estrella Yun Dong-ju»y el Premio Literario conmemorativo del 50.º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Corea y Singapur. Actualmente ocupa el cargo de décimo presidente de la Asociación Coreana de Literatura Mundial.

    El canto del Hunminjeongeum, inscrito en el viento

    Cuando el viento sopló por primera vez las letras al mundo,

    los labios del pueblo rozaron el lenguaje de los cielos.

    El amor habitaba en cada sonido,

    y las lágrimas pendían en cada signo escrito.

    Cuando un pueblo, silenciado por la oscuridad,

    recuperó su voz,

    la punta del pincel del rey Sejong

    se convirtió en el aliento de las estrellas.

    Fue un milagro

    que incluso los más humildes pudieran acunar

    una sola línea de poesía entre sus manos.

    Ese milagro fue el Hunminjeongeum.

    Hoy, con esas letras,

    escribimos sobre el amor

    y damos voz a la libertad.

    Aunque pasen los años,

    el viento nunca olvida

    que las palabras de un pueblo

    son la luz misma de sus almas.

    El canto que el viento llevó por primera vez aquel día

    sigue vivo en nuestros corazones,

    pronunciado con amor,

    inscrito en los trazos de los cielos.

    Nota de la traductora: Hunminjeongeum (훈련정음) —que significa literalmente «los sonidos correctos para la instrucción del pueblo»— es el nombre original del alfabeto coreano (hangul), promulgado por el rey Sejong el Grande en el siglo XV. Este sistema fue concebido como un acto de democratización del saber, permitiendo que la voz y la cultura fueran accesibles para todos, más allá de las barreras de la élite letrada.

    Una carta escrita a orillas del río Han

    El río lleva en sus corrientes

    el dolor de una tierra dividida, las interminables noches de guerra

    y el alba de la paz.

    Así como el río Han del Sur anhela al del Norte,

    el río Han del Norte inclina su cuerpo hacia el Sur.

    Aunque fluyen como corrientes separadas,

    están destinados, al final, a encontrarse en un solo río.

    Cada vez que resplandecen las luces de Seúl,

    el río pregunta:

    «¿Aún no has perdido tu sueño?»

    Hoy, una vez más, me detengo junto al río,

    para reescribir los ideales que una vez se perdieron.

    Una sola palabra encomendada a la corriente:

    esa es mi plegaria.

    El río Han fluye con serena dignidad,

    renovando el corazón de esta nación.

    No es solo agua lo que fluye,

    sino la marea eterna de la esperanza.

    Marea alta y marea baja

    La marea alta se acerca lentamente,

    abrazando con suavidad la arena a lo largo de la orilla.

    Las olas llegan en silencio, como si susurraran,

    contando historias ocultas en las grietas de las rocas,

    y el mar oscurecido revela su profundidad,

    preparándose para un nuevo encuentro con el mundo.

    La marea baja se retira hacia el mar,

    revelando la tierra que había mantenido escondida.

    Las huellas dejadas sobre la arena,

    los rastros que permanecen donde el agua ha pasado,

    se conservan como algo precioso,

    como las marcas que deja una vida humana.

    Al retirarse, la marea baja deja espacio

    para que la marea alta vuelva una vez más.

    Así se mueve el mundo, empujando y tirando,

    respetando el lugar de cada uno.

    La marea alta llena, la marea baja vacía,

    y en ello aprendemos la lección de los ciclos infinitos.

    La danza del mar, repetida una y otra vez

    en el mismo escenario,

    respira al ritmo incesante de la vida.

    En la tranquila armonía que crean la marea alta y la marea baja,

    en el punto exacto donde ambas se cruzan,

    llegamos a comprender:

    Hay que estar lleno para poder vaciarse,

    y vaciarse para poder volver a llenarse.

    Cuando el cielo, el mar y la tierra se entrelazan en una única melodía

    y siguen el compás de las mareas,

    contemplamos en ello

    la hermosa verdad de la existencia.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Joiner Bernavil #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Joiner Bernavil #PoesíaVenezolana

    Joiner Bernavil (San Francisco, estado Zulia, Venezuela, 15 de mayo de 1996) es un poeta, periodista y editor venezolano. Estudió Comunicación Social en la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA). Desde sus inicios ha desarrollado una trayectoria centrada en la creación poética y la promoción de la literatura contemporánea en español. Es fundador de la Organización Literaria J. Bernavil para los Pueblos del Mundo, dedicada a impulsar proyectos editoriales y actividades culturales. Su obra aborda temas como la memoria, el amor, la pérdida, la identidad y la experiencia humana desde una perspectiva íntima y reflexiva. Entre sus libros destacan Poemas que nunca vivieron, Un ángel me dice que le escriba, Serenidad, La Montaña y el Abismo y más recientemente Lirios Negros. Asimismo, ha participado en iniciativas de formación y difusión literaria para autores de diversos países. En la actualidad reside en Portugal, donde continúa su labor como escritor, editor y promotor cultural. Su trabajo se distingue por un lenguaje sobrio y una constante exploración de la sensibilidad poética contemporánea.

    *

    Así se vive en el espino, sin raíz, flotando en el río.

    No pueden verse los dos mundos,

    él desea que se detenga,

    las colinas en el fondo,

    viento de la tarde,

    en algún momento se hundirá y será algo escondido,

    extraviado,

    podrá descansar mientras los lirios inalcanzables

    crecen desde el interior,

    sus ojos en perspectiva,

    presencian el color carmín del corazón

    que ha caído por la ventana.

    *

    Te espera una sombra,

    es tan larga como el río, lejanísimo.

    Se posa un hombre similar al sol, con voz de cascada,

    y por encima, casi nada, mucho silencio.

    Tú eres la sombra.

    Dios solo quiere ayudarte,

    no escondas el rostro en la oscuridad que como agua,

    anega lo que sientes.

    *

    No te diré lo que escribo, mi voz conoce al silencio,

    flores violetas que trazan el camino

    hacia las heridas que aparecen entre estas cuatro

    paredes, yo me entrego a la música

    en el tristísimo momento,

    pero no te diré nada.

    Estos poemas pertenecen a Lirios Negros (2025)

  • 3 Poemas de Ma Qidai (马启代), poeta chino

    3 Poemas de Ma Qidai (马启代), poeta chino

    Ma Qidai (马启代),  (China). Nació en 1966 en Dongping, provincia de Shandong, es un importante poeta y crítico contemporáneo de China, además de defensor del movimiento «Escribir por la conciencia». Es redactor jefe de zhongguoshige.cn, Changhe, Shandong Poets y la «Colección Changhe». En noviembre de 1985 comenzó a publicar sus obras y fundó Dongyue Poetry y otras revistas de gran popularidad. En total, ha publicado 36 antologías, entre las que se incluyen Lágrimas de sol, Colores mezclados del atardecer, Amargura del atardecer, Baño de fuego, Negro como el día., Un debate entre el blanco y el negro y Poesía de 2019. Sus poemas y artículos se han traducido al inglés, ruso, coreano, sueco, finés, búlgaro, noruego, neerlandés, albanés y muchos otros idiomas, y algunos se han incluido en Historia general de la literatura de Shandong, Poemas seleccionados de los «recién llegados» a la nueva poesía china* y otras 300 antologías. Su poesía ha sido galardonada con el primer Premio Liu Xie a la Monografía de Crítica Literaria, el tercer Premio a la Creación Poética Contemporánea, el primer Premio al Poeta Asiático (Corea) en 2016, el cuarto Premio Disa de Poesía, el sexto Premio Literario Renren y otros galardones.

    Este día

    En este día, el más frío desde la primavera, el cuervo y la nieve escaparon lejos.

    En este día, los autos iban y venían tras la ventana, las voces bullían.

    En este día, estuve enfermo en casa y pensé en las cosas del mundo.

    En este día, respondiendo a los saludos de los amigos, me escondí en la calidez de los poemas y el vino.

    En este día, leyendo la historia, recogí millas de luces del emperador Yang de Sui.

    En este día, me preocupé por aquel hombre llamado Solzhenitsyn.

    En este día, hace cuarenta y cinco años, aquella figura deportada

    siguió caminando en el frío hasta que oscureció.

    Llama

    El corazón de una llama está solo. Su corazón solitario está vacío

    tengo miedo al vacío; el corazón es más grande que el cielo.

    Durante años, la llama ha ido creciendo, y es tan fuerte que

    aplaudió por sí misma.

    La piedra, el agua y el alma del ser humano son el interior; la forma

    del exterior es el tiempo mismo.

    La mayor parte del tiempo acecha en las rocas, el hielo y las pupilas

    sus semillas no necesitan fertilización.

    La belleza o la ferocidad relinchó y extendió sus incontables brazos

    galopa y ejecuta una danza invisible.

    Mientras pintaba su forma, el fuego de mi cuerpo quemaba la punta de la pluma

    hasta el rojo vivo.

    Soy fuego, no cenizas

    Después de todo, las cenizas son cenizas, y la luz del fuego se extingue.

    La temperatura que queda solo alcanza para respirar.

    Soy fuego, un fuego feroz, furioso y ardiente.

    Aquellas escrituras como cenizas, poeta de la ceniza,

    no robes el nombre del fuego y de la luz.

    Este continente de aguas muertas necesita arder.

    El arte nunca es una hoja de parra, no.

    Tampoco robes el nombre del poeta.

    Abre tu alma, por favor escribe con sangre caliente.

    Soy fuego, no cenizas.

    Las cenizas nada tienen que ver con la luna o el viento, aunque tengan un alma solitaria;

    pero el fuego que se alza puede enfrentarse a la oscuridad.

    Por favor, déjenme estar frente a la multitud.

    Esto es peligroso, aunque no puedas hacerlo ahora,

    será la línea de la poesía la que grite la luz del fuego.

  • 3 Poemas de Oscar Vicente Conde, poeta argentino

    3 Poemas de Oscar Vicente Conde, poeta argentino

    Oscar Vicente Conde (Argentina). Nació en Lanús, provincia de Buenos Aires, el 18 de diciembre de 1947, y actualmente reside en Claypole (Partido de Almirante Brown, provincia de Buenos Aires). En el año 2000, fue galardonado con el Primer Premio del Concurso Internacional “Roberto Arlt”, organizado por el Centro de Letras y Artes San Telmo y la Revista Arlequín, año en el que también editó su primer poemario, Destino. Posteriormente, presentó los libros de poesía Silencios Pintados en la Piel (Tahiel Ediciones, 2013), Resurrecciones (Tahiel Ediciones, 2015) y Mundo (Tahiel Ediciones, 2017). En octubre de 2014, se destacó como finalista en la Antología Poética LAIA V “Ensueños”, de la Latin American Intercultural Alliance de Nueva York. Su trayectoria continuó con la publicación de sus poemarios Mundo y otras distancias (Tahiel Ediciones, 2020) y Las bocas del Laberinto (MareMium Ediciones, 2023). A lo largo de su carrera literaria, ha participado además en diversas antologías.

    Tal vez

    Tal vez no haya nada
                  entre los silencios del mundo
    Ya hace rato
                  se marcharon los lamentos
                  y  yacen encorvados
                  cerca de los cuerpos desnudos
    qué hacer para poder seguir adelante
                   desahogando los pesados
            
                   pecados de los dioses.

    Dios

    El enojo de Dios apacienta a las fieras
    no a los hombres
    si a los insectos y a las aves
    no a los hombres que imaginan
    el libre albedrío como un arma invencible
    la crueldad de los agujeros negros
    y la ferocidad del viento
    y allí los hombres
                    esperando que la noche
                                                perezca.

    Tiempos agitados

    Desde lejos una lumbre camina
    con el éxtasis de las venas humildes
    el olvido de los que olvidan todo
    y las fieras en las fiestas de los suburbios

    la grandeza de los que aún esperan
    con el furor
    y los gritos
    y los llamados desde el fondo del abismo
    el fuego sagrado que el viento no apaga
    los ojos en los portales silenciosos
    el amor del mundo al borde de la negación
    tantas bocas
    de hombres y mujeres que no besan
    y las fronteras con las pasiones de siempre
    y las victorias que nadie reclama
    horas taciturnas en los relojes de arena
    que se lleva el vendaval lejano
    entre los  árboles pensativos un delirio
    entre los delirios una mujer desnuda
    que espera
    con el servicio sin vencimiento
    en la intemperie la tormenta se detiene
    para tomar fuerza mientras están distraídos
    la música extraña que crece y crece
    bajo un cielo que nada guarda
    bajo un cielo que se mueve con urgencia
    y el mundo extenuado acrecienta el pánico.

  • 3 Poemas de Arturo Álvarez D’ Armas  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Arturo Álvarez D’ Armas  #PoesíaVenezolana

    Arturo Álvarez D’ Armas. (Venezuela). Poeta. Aficionado a la fotografía. Autor de los poemarios: “Nervaduras de amor” (2001), “Plantado en tierra llana” (2003), “Poemas” (2009), “Yo pecador”(2013).

    *

    Mi vida es un rocío

    suspendido entre hojas de árboles.

    Al igual que Ulises

    en la orilla del río

    veo la bora como sirena sumergida

    lluvia espesa

    aguas cambiantes

    en su rugir

    corren sin cesar

    iluminado por la luna

    voy protegido por mis libros

    mientras el agua

    se desplaza hacia el infinito.

    *

    A media mañana

    el bulevar

    es sacudido por un viento feroz

    pájaros alborotados

    en grandes remolinos

    buhoneros

    detrás de la mercancía voladora

    arribaron los alisios de febrero

    silba como en la madrugada

    es Eolo

    Dios de los vientos

    vencedor de Helios

    espejismo de un día.

    *

    El río devuelve

    un mundo perdido

    sin rascacielos ni asfalto

    la bora flor de loto

    río arriba

    río abajo 

    sigue el curso

    de los que mueren

    en el océano.

    Allí va el bongo

    con sus peregrinos

    Arismendi

    la Unión 

    Camaguán

    San Fernando

    llevan y traen

    nacimientos y muertes

    queso carne

    mantequilla.

    Ese mundo

    se vive

    se muere allí.

    Es la planicie donde reina

    el caballo

    la res

    el bongo.

                                  (a Ana Victoria)

  • 3 Poemas de Saeed Salama, poeta egipcio

    3 Poemas de Saeed Salama, poeta egipcio

    Saeed Salama (Egipto). Ha publicado cuatro poemarios, entre ellos Libre, y su obra tiene presencia editorial en Europa y América. Como autor y políglota, domina el inglés, español y ucraniano; sus textos han sido traducidos a diversos idiomas, incluyendo el chino, francés e italiano. Es miembro del Centro Cultural Español y colabora activamente con revistas culturales internacionales. Su propuesta lírica explora temas universales como la memoria, el exilio, la familia y la dignidad humana. Para Salama, la poesía actúa como un refugio esencial y un vínculo de unión entre distintas lenguas y culturas. Actualmente, prepara el lanzamiento de nuevos proyectos literarios entre Egipto y el continente europeo.

    Noches de miseria

    En aquellas noches

    la pobreza dormía a nuestro lado

    como un perro fiel.

    No teníamos más que una bombilla débil

    y la voz de mi madre

    remendando el silencio con oraciones.

    El frío entraba sin permiso,

    pero también la risa.

    Aprendimos a cenar pan y sueños,

    a calentar las manos

    con historias inventadas.

    Éramos pobres, sí,

    pero el corazón

    tenía ventanas abiertas.

    Hoy,

    cuando el lujo me ofrece su silla,

    extraño el suelo.

    Porque allí

    éramos más humanos.

    Cada rincón de mi aldea me echa de menos

    Cada rincón de mi aldea me echa de menos.

    La vieja panadería pregunta por mi sombra,

    la puerta de madera cruje mi nombre,

    y el árbol donde grabé mis iniciales

    sigue esperándome

    como un padre paciente.

    Mi madre todavía deja

    un plato extra en la mesa,

    por si regreso de repente

    como regresan los pájaros cansados.

    A veces, en ciudades extranjeras,

    huelo pan caliente

    y se me rompe el pecho.

    Entonces entiendo:

    uno no abandona su aldea,

    solo la lleva escondida

    debajo de la camisa.

    Si le dieran al pájaro un fusil

    Si le dieran al pájaro un fusil

    olvidaría el idioma del cielo.

    Cambiaría el canto por órdenes,

    las alas por miedo,

    el vuelo por fronteras.

    Nació para sembrar aire,

    no balas.

    El mundo ya tiene suficientes manos

    apretando gatillos.

    Lo que falta

    es alguien

    que todavía crea en la luz.

    Por eso prefiero al pájaro

    hambriento

    antes que armado.

    La guerra empieza

    cuando el canto se calla.

  • 3 Poemas de Jeroh Juan Montilla  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Jeroh Juan Montilla  #PoesíaVenezolana

    Jeroh Juan Montilla. Escritor venezolano (Valle de La Pascua, Edo. Guárico, 1960). Profesor en Educación Integral, Magister en Historia de Venezuela. Docente en el postgradode Historia de Venezuela de la UNERG. Facilitador de Talleres Literarios: CONAC, Casa Nacional de Las Letras “Andrés Bello”. Sus publicaciones han figurado en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha publicado los poemarios Humano de manchas (1988); Lides de amor (1995); El sabor de Circe (2025); Salto a la fe (2025); Pasollano (1993), antología poética guariqueña en coautoría con Tibisay Vargas Rojas, y el texto de ensayos Articulaciones (2005).
    Galardonado con el primer premio en el Concurso Regional de Poesía “Francisco Lazo Martí” (1989), con el poemario Naranja del cinco de Marzo.

    Polución

    Alguien escribió
    en el furtivo idioma
    de los querubines
    no comerás
    hay un estigma
    pero él se arrodilló
    en oración desobediente
    atento a su gota de amor
    ella entonces
    abrió sus pétalos
    y el aroma del mar
    quedó atenazado
    entre el pasto
    de las sábanas.

    *

    Un dios nos desconoce
    el cuerpo una boca
    dulce grano
    de luz en los senos

    la inocencia
    no tiene lugar
    en el oleaje
    alguien remata un pez

    no hay escrúpulo
    cuando reciclamos
    la dádiva del placer.

    *

    Breve y húmeda
    toma distancia de la piedad
    basta un beso
    la moneda más pequeña

    para recaer en la bestia

    ¿cuánto vale un cerdo
    que pasta en sus jardines?

    tan solemne es la fatiga
    en sus perfumados tasajos
    el gusto de atravesar el cauce de sus sábanas

    ella la efímera pezuña del olvido
    el goce bruto en las sobras del amor.

    Textos del poemario El sabor de Circe. Editorial Diosa Blanca, Caracas-Venezuela, 2025.