Categoría: Poetas del mundo

  • 5 poemas de Fethi Sassi, poeta tunecino

    5 poemas de Fethi Sassi, poeta tunecino

    El poeta tunecino Fethi Sassi

    Fethi Sassi (Nabul, 1962) es un poeta y traductor de Túnez. Escribe especialmente poesía en prosa, poemas cortos y haikus. Ha traducido todos sus poemas al inglés. Es miembro de la Unión de Escritores de Túnez y del Club de Literatura del Centro Cultural de Sousse. Ha publicado, entre otros, los libros Una semilla de amor (2010), Sueño… y firmo en los pájaros las últimas palabras (2013), Un cielo para un pájaro extraño (Egipto, 2016; Túnez, 2018), Como una rosa solitaria… una silla (Egipto, 2017), Solía colgar mi cara detrás de la puerta (Egipto, 2018).

    Compartimos con vosotros 5 poemas pertenecientes al libro Y tú eres el poema entero (2016),
    traducidos por Mariela Cordero.

    Epitafio

    Las sombras que se alzan sobre su epitafio

    estaban leyendo la apertura,

    para los ángeles de arcilla.

    Idea

    La encontré entre tus labios;

    pura como una estrella

    entonces cayó; y desapareció entre palabras.

    Provocación

    Desde la creación, la luna ha estado provocando a todas las estrellas, para

    arrastrarlas y hundirlas en la depravación.

    Los labios del cielo

    La mañana está besando los labios del cielo,

    pero la noche

    ha olvidado su báculo colgante.

    La dinastía del viento

    Eres descendiente de la tempestad,

    cada vez que el viento gime en tu mejilla,

    tú fluyes como un poema.

  • 5 poemas de Hadaa Sendoo, poeta mongol

    5 poemas de Hadaa Sendoo, poeta mongol

    Hadaa Sendoo (Mongolia, 1961) es poeta y miembro de la Unión de Escritores de Mongolia. Desde 1989 ha publicado 19 libros de poesía, y en 2006 fundó el emblemático World Poetry Almanac que continúa editando.

    El poeta mongol Hadaa Sendoo

    Sus poemarios más recientes son Sweet Smell of Grass (en persa 2016), Aurora (en kurdo 2017), Mongolian Long Song (en Georgia, 2017), Wenn ich sterbe, werde ich träumen (en bilingüe mongol – alemán, 2017), Puntos azules de Mongolia (en holandés, 2017), Un rincón de la Tierra (en noruego, 2018), Paz, corazón roto (en ruso, 2018) y Sich zuhause fühlen (en alemán, 2018). Sus poemas han sido traducidos a más de 40 idiomas. Ha obtenido diversos premios literarios, incluido el Premio de la Unión de Escritores de Mongolia. Actualmente vive en Ulan Bator, la capital de Mongolia.

    100 millones de años luz de un sueño

    Me conozco a mí mismo
    voy a pasar una página
    permaneceré en el lugar
    y el cuerpo
    oficialmente se despedirá del alma
    luego retornará a la hierba,
    el mundo ha sufrido demasiado, como yo.
    Pero deseo que conozcas a un buen hombre
    y que creas que el amor siempre puede calentar
    el frío en la tierra.
    Si cantas alguna canción, debería ser como las canciones de Mongolia
    la tristeza sin llanto
    y mi epitafio, está destinado a permanecer en mis líneas de poesía
    inscripción hipócrita; esto no se puede comparar con unas pocas líneas de lágrimas
    del nómada que retorna a casa
    después de los años de sufrimiento
    Voy a permanecer todavía como un árbol contra el viento.
    si la noche está llena de centellas, el pensamiento es como la casa de Dios.
    Si la libertad es pan, un poema es como miel pura.

    Un poema escrito en el tren internacional

    Cada vez que abro la cortina
    la plataforma avanza en la oscuridad
    cada estrella se convierte en un alma
    cada piedra se convierte en una flor
    cada árbol se convierte en un bailarín
    cada gota de leche se convierte en una estepa
    cada Joroo Mori* es mi hogar
    cada vez que levanto la cortina
    vendrá la urgencia por las lagrimas
    regreso con calma, y luego
    parto otra vez.

    Joroo Mori, el nombre de un caballo mongol muy amado por los jinetes de la estepa. En inglés, a veces se llama «Ambling Horse».

    1991

    Este año, las palomas
    y los pájaros vuelan en el cielo
    y más lejos
    destellan
    nada más que los caballos salvajes de Mongolia
    aquellas lágrimas azules caen
    en el fondo de las estepas
    en el momento, cuando las tropas soviéticas se han retirado.
    Silencio es la noche en Ulan Bator.

    En el bosque

    Al final
    no necesito oro
    y sedas. Si es posible
    dame un poco de forraje
    por la noche, para alimentar a mi caballo.
    Él también está cansado.
    En el silencio dame
    un girasol dorado.
    Caminaré entre las cigarras
    y los cucos cantando.
    No me arrepiento de haber amado mucho.
    Lo único que lamento
    es llegar demasiado temprano, o demasiado tarde.

    Fuego

    Eres la antigua canción de las tierras altas.
    Danza del águila, tambor del chamán–
    eres pensamiento, alma
    dolor–
    eres el significado de los bosques ardiendo
    nómadas–
    caballos traspasando la noche
    veloces fulgores azules.

    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Lidia Chiarelli, poeta italiana

    4 poemas de Lidia Chiarelli, poeta italiana

    Lidia Chiarelli es una poeta y artista italiana, miembro fundador de Immagine & Poesia, un movimiento literario y artístico fundado en Turín (Italia) en 2007 junto Aeronwy Thomas, la hija de Dylan Thomas.

    Desde 2011, ha recibido diferentes reconocimientos y distinciones entre ellas el Certificado de Reconocimiento del Primer Festival Internacional de Poesía de Swansea (U.K.) otorgado por su amplia contribución de poesía y arte. Fue nominada al Premio Pushcart en cuatro oportunidades.

    Sus escritos han sido traducidos en diferentes idiomas y publicados en diversas revistas de poesía y sitios web en Italia, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Albania, Rumania, Corea del Sur, Polonia, Eslovaquia, República Checa, India, Israel, Vietnam, China y Japón. Además, es una reconocida artista de instalaciones y creadora de collages.

    Navegando hacia el norte

    … y sentí un grito infinito pasando por la naturaleza
    Edvard Munch

    No voy a dormir esta noche
    no, no dormiré y voy a mirar
    las lentas mareas acariciando
    las orillas de los fiordos solitarios.

    Mis ojos se perderán en
    el vacío insondable del océano
    como los últimos rayos del sol
    apagan
    el horizonte carmesí
    de un día
    que quiere perdurar

    y entonces
    será el tiempo
    cuando
    durante un silencio ignoto
    voy a escuchar
    tu grito
    Edvard Munch

    resonando estentóreo y punzante
    modulado
    por los vientos helados
    de una noche del norte.

    El llamado

    Todo se ha ido de mí
    (Carta de Virginia Woolf a su esposo Leonard, 28 de marzo de 1941)

    Cuervos negros
    rasgaban el cielo
    con frenesí
    frente a tu casa
    cuando en la bruma de la mañana
    tú te sentiste
    infinitamente libre
    por primera vez en mucho tiempo.

    La puerta se cerró detrás de ti
    cuando dejaste de lado
    tus miedos indomables,
    tu espíritu cimbrado por el viento.

    Luego vino el llamado
    de la corriente rápida
    invitándote
    a eternizarte en la ribera

    dócil caminaste
    pronto sucumbiste
    a esa voz irresistible
    y tu abrigo
    más y más pesado
    te envolvió con suavidad
    en un abrazo de hielo.

    Amapola roja

    Pongo mis manos entre las llamas
    Sylvia Plath

    De ese verano
    no tenias recuerdos
    solo amapolas rojas
    minúsculas llamas
    que quemaron tu alma
    mil amapolas
    heridas abiertas
    sangrando
    dentro de ti.
    Tu viaje en busca del olvido
    comenzó en las horas silenciosas del día.
    ahora perdido
    en los áridos caminos de la mente.
    Entonces largas franjas del atardecer
    presagios tristes
    tiñeron el cielo de rojo
    despacio
    envolviéndote
    en un profundo y ensordecedor silencio.

    Hermana de la lluvia

    Soy hermana de la lluvia
    Dorothy Parker

    El cielo
    es una manta hecha jirones.
    El borde del acantilado
    anuncia la lluvia
    vientos que aúllan
    soplan toda su furia

    yo me extravío
    en medio de senderos iridiscentes
    mientras más arriba
    nubes indolentes
    ocultan a las estrellas.

    Yo respiro profundamente
    la fría soledad de abril
    que dibuja esta noche lluviosa
    viniendo hacia mí.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Carmelo Chillida. #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmelo Chillida. #PoesíaVenezolana

    Carmelo Chillida nació en Caracas, Venezuela, en 1964. Ha publicado El sonido y el sentido (1997), Versos caseros (2005), ¿Un poema de amor? (2011), Desde el balcón (2013) y Rojo como la cabeza de un fósforo (2018), así como ensayos, crónicas, notas sobre libros, música, artes plásticas, y traducciones del inglés en diversas revistas, periódicos y medios digitales. Poemas suyos han sido recogidos en varias antologías, incluyendo Al hidalgo poeta (Edifsa, España, 2016). Ha participado en el XIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca. Fue coordinador editorial del suplemento cultural Literales, publicado en el diario Tal Cual. Estudió en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, donde ejerció la docencia por más de veinte años. Actualmente vive en Madrid, donde trabaja como editor y coordinador internacional del diario digital ALnavío.

    Nombres
    En el Ministerio de la Verdad
    se alteran documentos, se falsifica la historia.
    En el Ministerio de la Paz
    se urden estrategias para la guerra.
    En el Ministerio del Amor
    se tortura a los disidentes.
    De allí sólo salen ruinas humanas
    que aman al César.

    Este César
    No es como sus predecesores
    Calígula y Nerón.
    No quemó la ciudad
    pero su verbo es fuego,
    y aún más violento que el fuego.
    No nombró cónsul a su caballo
    pero en sus ojos destella a veces
    la chispa de la demencia.
    En cuanto a animales,
    sus preferidas son las ovejas.
    Él es, por supuesto, el pastor del rebaño
    que bala y lo sigue.
    Los que no lo siguen
    son ovejas negras
    que deben ser degolladas.

    La Revolución devora a sus hijos
    Ya ha sido dicho
    pero hay que recordarlo:
    la Revolución devora a sus hijos.
    Primero fue Danton,
    luego Robespierre, más terrible
    que Danton, a quien sucedió,
    para instaurar el Reinado del Terror.
    Ambos estaban llenos
    de buenas intenciones.
    Robespierre guillotinó
    a Danton en abril, en plena primavera.
    La cabeza del propio Robespierre
    rodó en julio, a comienzos del verano.

    Estos poemas forman parte del libro Rojo como la cabeza de un fósforo (Kalathos, Madrid, 2018).

  • 5 poemas de Maki Starfield, poeta japonesa

    5 poemas de Maki Starfield, poeta japonesa

    La poeta japonesa Maki Starfield. Fuente: Facebook de la autora.

    Maki Starfield (Ehime,1972) es una poeta y artista japonesa. Cuenta con una Maestría en Artes de la Universidad de Sophia. Es miembro de la Asociación de Poetas Universales de Japón. También es miembro Sokyu, Sawa y Evergreen (Sociedades japonesas de Haiku). Sus poemas han sido publicados en revistas literarias de Italia, China, Rumania, India y Corea. Ganó el 12º Concurso anual Mainichi Haiku. Ha publicado en coautoría más de diez libros bilingües, con poetas de distintos lugares del mundo. Sus poemas han sido traducidos en diez idiomas.

    Como artista ha participado en diferentes exposiciones como Design Festa Vol.40 en Tokyo Big Site (2014). También ha obtenido distinciones como el Premio de la Asociación de Arte Contemporáneo Kindaibijutsu (2017) y el Premio Dojinsho en la 44a Exposición de Taiyo Bijutsu en (2018).

    Vestido

    Disfruta cada encuentro
    porque puede que no vuelva a suceder.
    llevo puesto un vestido de palabras
    —un vestido rojo en mi muerte.

    Jardín de septiembre

    Una cosa simple
    Conquistada despacio,
    Haré un jardín en mi cuerpo.
    Allí florecerá tu rosa.
    Estoy en cada pétalo
    La radiación de tu rosa también está dentro de mí.

    Unidad

    Ni en el corazón, ni en la razón, ni en el egoísmo,
    pero dónde yo estoy, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Ni en el cielo, ni en la tierra, ni en una piedra que rueda cuesta abajo,
    pero dónde yo estoy, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Ni la vida, ni en la muerte, ni el Estado, ni en los padres,
    pero dónde estoy yo, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Aquí hay un país sin guerra

    Aquí hay un país sin guerra.
    Ya no existen los rivales
    Tampoco existe un soberano dominante.
    Todo es pacífico
    Todas las personas se comunican con telepatía.

    No existe la pobreza, ni el crimen, no existe la enfermedad.
    La gente vive largos años.
    Como un bebé feliz en el regazo de su madre
    Un país que ríe siempre.

    Con una copa de vino en la mano
    Un país tumbado sobre su espalda, acariciado y besado.
    Sin un sistema monetario, no existe la necesidad de trabajar para vivir
    Un país donde todos hacen el trabajo que desean hacer.

    Deberíamos abolir ahora las armas nucleares
    Los dictadores no son necesarios.
    (Lo que queda, en conclusión, es el pecado del crimen)

    Un país sin gobernante.
    No está controlado por nadie
    No sabe de democracia, tampoco de socialismo.
    Aquí hay un país pacífico, sin guerra.

    Fortuna lunar

    1
    Un montón de ortigas
    Floreció encima del cemento—
    ¡Verde glorioso!

    2
    Mi amor está lejos,
    Pero esta noche
    Miramos la luna juntos.

    3
    Desnudos en un sueño,
    Nos abrazamos con fuerza,
    Me quedo sin aliento.

    4
    ¡La magia de un beso!
    Ahora tú
    Conviértete en la llama de mi deseo.

    5
    Durmiendo juntos,
    Dos locos enamorados;
    La luna nos aprueba.

    6
    Floreces
    En mi jardín—
    Una rosa prodigiosa.

    7
    Tu saliva
    Grabada en mi boca —
    ¡Sabor eterno!

    8
    Ecos de un sueño…
    El lago me acompaña:
    Palabras de agua.

    9
    ¡Un poeta!
    Su corazón está colmado
    con maravillas.

    10
    Palabras aladas…
    Los arboles de melocotón están floreciendo
    en mi ciudad natal.

    11
    Tres pétalos para ti.
    ¿Por qué está Fortuna
    en el centro?

    12
    El sueño del poeta
    Está a la deriva.
    Pero el sueño es verdad.

    13
    En un jardín
    Te veo en plena floración,
    Listo y despeinado.

    14
    No me hago ilusiones, ¿verdad?
    Pero sin ilusiones
    ¡Estás jugando!


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    Gouthama Siddarthan (India, 1968) es un poeta, cuentista, ensayista y crítico literario que desempeña una activa vida literaria en Tamil Nadu (India). Tiene 15 libros publicados, que incluyen series de historias y ensayos. 10 de sus libros se han publicado en 8 idiomas (tamil, inglés, español, alemán, búlgaro, portugués, italiano y chino). Dirige la revista literaria ‘UNNATHAM’, que se enfoca en literatura del mundo moderno y cuyo próximo número especial sobre «narrativas latinoamericanas» se encuentra en preparación.


    Tres flores

    Tres tazas emanan su aroma con el té espumoso,
    Tierno, vaho gris ondulante
    He estado esperando por esto
    En un paisaje sin espacio ni tiempo.

    Una taza está destinada para mí;
    ¡La otra, para ti, Parra!
    Es decir, para tu antipoesía.
    Que define la poesía como
    ‘Refinar un papel vacío’

    Y otra taza más para
    Andal que proclamó
    «No cambiaremos nuestro amor lujurioso».

    ¡Las flores de acacia han brotado, Parra[1]!
    La frialdad de la casa de té.
    Transporta la fragancia de las flores.
    Mezclada con el aroma del té.

    La temperatura de la frialdad cambia,
    Gira y sale.
    Flota la fragancia de las flores de mullai[2]

    Por allá viene en Andal.

    La flor maitreya[3] florece en mi bolsillo
    Resplandece, emite un olor dulce.
    Ahora el té se vuelve un brebaje almibarado y caliente.

     

    Notas de verano

    Ahora las brasas del sol ardiente florecen
    Es un momento mágico para susurrar en poesía.
    Deja que las palabras ardan,
    Pero, Sol, esta no es la nota de verano.

    Las últimas hojas caen de las plantas que se mecen.
    Es el instante mágico para tocar música.
    Que griten las cuerdas del deseo.
    Pero, Músico, esta no es la nota de verano.

    Girasoles en el suelo rojo están ardiendo
    Es un momento mágico para derramar.
    La infusión del suelo rojo
    Deja que la manivela de agua oscile,
    Pero, Girasol, esta no es la nota de verano.

    La fragancia del cuerpo se destila en el sudor.
    Es un momento mágico para abrazar a la amada.
    Que los cuerpos se enlacen entre sí.
    Pero, Mi Llama, esta no es la nota de verano.

    Si la música del verano ardiente.
    Trae el sabor de la tierna fruta de la palma.
    Para nuestros labios cautivos en la unión quemante
    Cuando las brasas arden por ti
    Se desbordan como palabras por todo mi cuerpo.
    Que se ha ahogado en ti con deseo.
    Voy a escribir las notas de verano
    A lo largo y ancho de tu cuerpo.

     

    Flor amarilla

    Salgo de la oficina por una taza de té.
    El verano golpea mi cráneo
    Camino a través de las sombras de los rascacielos.
    La sombra de un trabajador que cuelga precariamente.
    Desde la cúpula de un edificio pasa por encima de mí.
    El olor de su cuerpo se asemeja al de la tierra arada bajo un sol ardiente.
    Ráfagas y besos en mi cráneo
    Luego, las sombras de la jungla de concreto se desvanecen,

    En un instante una flor amarilla estalla.

     

    Naranja

    Por la mañana
    Surge mi avidez
    Por comer el fruto de la naranja.

    El sabor de los segmentos de la pulpa.
    Ordenados con elegancia en su interior.
    Como semillas
    Estimulan mi lengua.
    ¿Por qué floreció este deseo hoy?

    Mi amor,
    La pulpa de la fruta
    Pelada con tu mano
    Aumenta
    El deseo insaciable y
    El sabor de la fragancia.
    Que se esparció por toda la cama
    Después de nuestra primera unión.
    En aquel día.

    Cubro tu cuerpo
    Con la cáscara pelada
    De esa naranja
    Tu cuerpo se convierte
    En una naranja magnífica.

    Al punto de la extenuación
    Habiendo extraído
    La fragancia de
    La naranja
    En el dormitorio que se convirtió en bosque.
    Y después de mirar en tu cuerpo.
    La naranja señala.
    Otro cuerpo

    De una fruta a otra
    De un cuerpo a otro.

    Hoy
    La luz del sol me envuelve
    Con la fragancia de
    La naranja.
    La naranja  madura.
    Y oscila sobre mi cabeza.


    Notas

    Traducción: Mariela Cordero. 

    Agradecimiento especial: Gustavo Osorio (Ita Letter), traductor.

    [1] El poeta chileno Nicanor Parra tuvo una ruptura amorosa cuando estaba disfrutando de las fragantes flores de acacia. Cada temporada en que florecían dichas flores, tristes recuerdos de separación inundaban su mente.

    [2] Flores nativas de Tamil Nadu. Andal, una antigua poeta tamil, que tenía una devoción teñida de amor por el Señor Perumal (deidad hindú), compuso un corpus de canciones que se aproximan a la idea de poesía romántica. La vista de las flores de «mullai» en abundancia le recordó a su amante, es decir, a lord Perumal. La leyenda dice que ella tejió las flores en una guirnalda y se la regaló a Él, solo después de haberla usado ella misma.

    [3] Alternativa poética a la flor de caléndula llamada «sevvanthipoo» en Tamil, que le presenté a ella cuando nos separamos en el estilo dramático clásico.