Categoría: Poetas del mundo

  • 3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    Graciela Bonnet (Córdoba, Argentina, 1958) es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones para editoriales de Venezuela así como para la Biblioteca Nacional y el Consejo Nacional de la Cultura de ese país.

    Graciela Bonnet

    Escritora fantasma, realizó investigaciones en diversas áreas humanísticas para crear libros, tesis y monografías por encargo. En 1991 Editorial Eclepsidra publicó su poemario En caso de que todo falle y, en 1993, la Editorial Lector Cómplice editó el poemario Libretas doradas, lápices de carbón. Trabajó como asistente de artista y gallery attendant en Pittsburgh, es dibujante amateur y actualmente vive en la ciudad de Houston, Texas.


    LAS NUBES

    Nos acostamos de espaldas en el piso de cemento. Era una tarde de verano, casi inmóvil, no se escuchaba un solo rumor. Las hojas de los árboles se batían suavemente, en armonía perfecta.

    Durante horas estuvimos viendo el cielo altísimo y las nubes que corrían una tras otra con la brisa leve.

    Pensé otra vez que el cielo era el océano, y las nubes, las olas que se repetían idénticas una tras la otra, como el tiempo que no importa si existe o es una invención.

    El vértigo me atrapó y lo recibí con gozo. Era agradable sentirse caer hacia arriba, hacia lo insondable. Estaba por fin en esa playa serena, donde nada ocurría. No podía haber nada mejor o peor, sólo estar en ese lugar, caminando en la arena, hundiendo apenas los pies en la orilla húmeda, dibujando mis huellas.

    De vez en cuando una sirena me llamaba desde lo lejos y yo le respondía, alegre como una niña pequeña.

    PEZ GIRASOL

    Vienes de la noche, desde el medio del sueño, dices ser el pez girasol que emerge mostrando una cola de arena, la punta de la aleta, que también es un pétalo, que también es una hoja.

    Vienes desde el otro extremo del cuarto, que en la madrugada es un espacio infinito, un desierto como nunca, la desolación completa, la resolana de los párpados cerrados, las sábanas superpuestas que son puertas sólidas cerradas a la otra realidad, la que viene del sueño, girando en miles de imágenes superpuestas, mientras dices ser el pez girasol que está enterrado en la arena del jardín, entre la tierra revuelta que espera semillas, humedecida para que estalle en un espinar de hojas.

    Ya no importa lo que estuvo escondido detrás de esas puertas de la memoria, ya no existe. Si las abres por fin, no habrá nada oculto, así que nada podrá herirte.

    Y mañana cuando amanezca rezaremos a las olas del patio, a las que pasan por encima de nuestras cabezas, muy arriba, arriadas por el viento, las que se van nadando volteadas al revés, te veré esconderte nadando, huir entre las nubes, pez girasol, hasta la resolana, hasta los ojos cerrados, hasta nunca jamás.

    YA LLEGARON LOS CUERVOS

    Ya llegaron los cuervos. Se lanzan en picada sobre los tendidos eléctricos y allí se quedan un rato, mirando el paisaje helado de mi calle.

    Mientras camino y veo el cielo altísimo y limpio, nada se mueve en la desolación del invierno.

    La tierra ha girado otra vez y completa su ciclo interminable. Ahora sol, ahora noche.

    Nos toca ver el tiempo del recogimiento, la tregua. Muchos pequeños animales morirán con la estación de las heladas. Otros, los que tengan alas, se irán lejos.

    Nosotros hemos reunido algunas ramas secas para calentar una fogata. Como acostumbramos hacer desde hace siglos, nos sentaremos en círculo y esperaremos. Cantaremos una canción que hable de lo hermosa que es la vida.

    Realmente lo es. El fuego aviva el recuerdo y nos ayuda a imaginar que vendrá el sol otra vez y que mientras tanto debemos alimentar nuestra esperanza, tejer coloridas cobijas, hacer nudos de buenos augurios entrelazados, crear sueños fantásticos, ahora luz, ahora oscuridad.

    ¿Recuerdas el invierno anterior? Subimos al puente y desde allí vimos el río congelado. Nada podía ser más sublime ni más conmovedor que la vida detenida en apariencia.

    Ven, pon en esta cazuela las nueces que encontraste al pie del árbol. Yo añadiré miel y avena, olorosas especias que guardé a la sombra durante el verano. Celebraremos la espera como lo hemos hecho desde siempre, desde que éramos otros, cobijados por la bendición de estar vivos.

  • 4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    Stanley H. Barkan es un poeta y editor estadounidense con residencia en Brooklyn, Merrick, Long Island, Estados Unidos. Es el director de Cross-Cultural Communications, una pequeña editorial, que comenzó como un Instituto en LIU’s Brooklyn Center en 1971. Hasta la fecha ha editado unos 450 libros y 500 impresos y postales en 59 idiomas diferentes. Se considera a sí mismo un poeta judío, no sólo un poeta de origen judío. Su poesía ha sido traducida a 28 idiomas diferentes y publicada en 25 antologías, varias de ellas bilingües (búlgaro, chino, italiano, kurdo, polaco, rumano, ruso, siciliano y español). Ha publicado As Still as a Broom / Tan quieto como una escoba, traducido al español por Isaac Goldemberg (2018); More Mishpocheh (2018); y Wiersze wybrane[Poemas seleccionados], traducido al polaco por Tomasz Marek Sobieraj.  Fue el Profesor de Poesía del Año de la ciudad de Nueva York en 1991 (otorgado por la Casa de los Poetas y la Junta de Educación) y el ganador en 1996 de The Best of the Small Presses. En 2017, fue galardonado con la Medalla Europea Homero de Poesía y Arte.

    El poeta Stanley H. Barkan

    PRIMER NACIMIENTO

    Cubierta de hojas
    ella emerge de la tierra.
    ella primero,
    no Adán.
    Cuánto más probable
    (más demostrable),
    es que él surgió de la misericordia de ella
    y no que ella provino de la costilla de él.
    Fue un hombre
    el que escribió el mito.

    AÚN NO NACIDO

    Oh, ser Adán
    de nuevo
    con todas sus costillas
    ansiando a una mujer
    que aún no ha nacido,
    boca libre
    del sabor de las manzanas,
    oídos libres
    del silbido de las serpientes,
    inconsciencia de
    desnudez y vergüenza
    en el jardín
    de amables criaturas
    que esperan por un nombre.

    HOJAS DE HIGO

    Las hojas de higo
    los cubrían en su desnudez,
    escondiendo la vergüenza de sus ojos abiertos.

    Estaban tan cerca, esas hojas dichosas,
    a la fuente del dolor y el placer
    a la seguida expulsión del jardín.

    Tal vez sea por eso que el propio higo
    -cuando se abre- se expande para recibir
    la lengua que se deleita en la exploración.

    Suculenta fruta, abierta a las bocas ávidas,
    tan colmada de solaz transitorio, de gozo momentáneo,
    abriéndose y cerrándose a los curiosos.

    INMORTALIDAD

    (una «nota al pie» después de Donald Lev)

    Salté desde
    el puente de Brooklyn.
    Dos veces.
    Pero fallé.
    Yo no morí.
    El Libro Guinness de los Récords Mundiales
    me llamó,
    dijo que debería intentarlo de nuevo:
    si yo viviera,
    haría un récord.
    Así que salté por tercera vez
    y tuve éxito.
    Por fin he conseguido…
    ¿La Inmortalidad?

  • 5 poemas de Alberto Hernández #PoesíaVenezolana

    5 poemas de Alberto Hernández #PoesíaVenezolana

    Alberto Hernández es un docente, periodista, poeta y narrador venezolano. Nacido en Calabozo (Guárico) en 1952, es autor de libros de poesía, cuentos, crónicas y novelas, entre los que destacan, en poesía, “Última instancia”, “Párpado de insolación”, “Bestias de superficie”,  “Intentos y el exilio”, “Puertas de Galina”, “Poética del desatino/ aforismos”, “Slovenia”, “El poema de la ciudad”, “Stravaganza, “70 poemas burgueses” y “Ropaje”. Es también autor de las novelas “La única hora” y “El nervio poético” (ganadora del Premio XVII Concurso Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2017) y de los cuentos “Fragmentos de la misma memoria”, “Cortoletraje”, “Virginidades y otros desafíos”. En crónicas: “Valles de Aragua: la comarca visible” y “Voces de la memoria”.

    Ha recibido varios premios nacionales y algunos de sus libros han sido traducidos al italiano, portugués, inglés, árabe y poemas sueltos al alemán. Colabora con medios nacionales y extranjeros. Vive en Maraca (Venezuela).

    El poeta venezolano Alberto Hernández. Foto: Jhon Montáñez.

    POEMAS ANDARIEGOS

    (Textos extraviados una vez y otra vez)

    Todo relámpago estima que ha sido utilizado
    para descubrir el rostro del asombro. De lo contrario
    se comportaría como el fenómeno que se anuncia
    antes de pisar la alfombra.

    (…)

    Un violín atado a la ventana
    hace esfuerzos por escapar a la calle.
    El genio, el Stradivarius que lleva
    en la madera, no le permite
    ciertas extravagancias.
    Con razón el estudiante llora
    cada vez que advierte su silencio.

    (…)

    Sin ánimo
    de lanzarse al abismo
    el poeta (el que contempla el vacío
    con media sonrisa)
    inicia el ejercicio de su depuración.

    (…)

    Le ha sido dado a la multitud
    el don de la quimera. Por eso
    -al abandonar el lugar del abuso-
    ahonda el grito
    el fracaso del vértigo.

    (…)

    La profundidad del beso
    lo condenó a un silencio mudable
    y sin medir las consecuencias
    de la única palabra
    que pudo pensar
    se desató del abrazo
    intentó un monosílabo asiático
    y huyó.

  • 3 poemas de Nina Buckless, poeta estadounidense

    3 poemas de Nina Buckless, poeta estadounidense

    Nina Buckless es una escritora de ficción y poeta estadounidense. Su poesía y prosa han sido publicadas en diversos magazines como  Santa Monica Review, Tin House, Unidid, Georgetown Review, Ausente, Burrow Press Review, Big Muddy Review y Pangolin Review. Su cuento Deer fue nominado para un Premio Pushcart. Se graduó en el Programa de Escritores Helen Zell en la Universidad de Michigan y recibió una beca Zell. Participó en el taller de escritura creativa de Jim Krusoe en Los Ángeles. Recibió becas para asistir a los Talleres de la Comunidad de Escritores. Recibió una beca Civitas y enseñó poesía en InsideOut Detroit en las Escuelas Públicas de Detroit. Ha sido profesora de escritura creativa y literatura en la Universidad de Michigan y en el Colegio Comunitario Washtenaw.

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    La poeta estadounidense Nina Buckless

    Monstruos

    Los tigres fueron cazados ayer.

    Los buitres llegaron para robar sus huesos.

    Nosotros dejamos a los bebés en el suelo frío de Yemen,

    estómagos hinchados, vientres vacíos y hambrientos.

    Aquí, un hombre abatió a un niño en la calle.

    Allí, una mujer fue apedreada hasta la muerte,

    sepultada en el suelo, rocas y cantos rodados, no hay escapatoria.

    También había una chica cuyo rostro

    fue quemado por un hombre, un hombre

    poseído por un ataque de celos.

    Y no olvides a los pequeños que

    descansan en los brazos de los que rezan

    con la cabeza orientada hacia el cielo.

    No son las hojas las que cruzan

    los océanos y no son las violetas

    las que crecen salvajes en la hierba verde.

    El cuerpo deja de consumirse en algún momento.

    Mira al cielo y ve a los dragones gemelos,

    durmiendo lado a lado en las nubes,

    sus bocas están abiertas y preparadas como una entrada.

    Sueño de pájaros

    Hazme una cama en la que pueda dormir y así quizás logre tener

    un sueño de pájaros bajo un sol presente en un lugar donde

    cisnes del paraíso beben agua de lluvia en los charcos

    que permanecen serenos tras el toque de la mano

    del cielo sobre densos y marchitos pilares de sal.

    Muéstrame un sueño que se pinte a sí mismo y déjame

    ver las curvas de tiza de Nitzana, de pie

    en el viento lejos de las pesadas rocas

    donde una vez Andrómeda conoció a Perseo

    en la boca de un dragón de mar.

    Hazme recordar cuando una galaxia levantó al océano

    con su pesada lengua llena de fuego y espuma de mar.

    Cuéntame una buena historia cuando envejezca

    acerca de un río y de sombras en medio de hierbas altas tendidas por arcos

    de sauces cubiertos de enredaderas y hojas de parra

    que se juntan cerca de la corteza del árbol donde crece el cardo

    rico en oscuros minerales en un suelo de color dorado azur

    Pon mi cuerpo a descansar hacia el final

    del universo junto a los fénix gemelos

    que acoplan sus picos negros y plumas blancas.

    Cuando llegue mañana, deja que las luciérnagas

    entren y salgan del aire, entre el mundo

    en el que duermo y el mundo en el que me despierto.

    El cuervo

    Cuando amanece y oyes un cuervo

    escucha lo que dice el cuervo. Porque este cuervo eres tú

    hablando contigo mismo y debes obedecer.

    La voz del cuervo viajará por el aire

    mientras viajas por el suelo.

    Si el cuervo habla con su voz recóndita

    en el medio del día mientras el sol resplandece,

    o incluso si habla antes de que salga el sol

    con la primera pincelada de nubes rosadas,

    debes ir porque alguien a quien amas te necesita.

    Debes escuchar al cuervo alado

    y debes resucitar de entre los muertos y

    esparcirte oscuro como el óleo de medianoche

    cruzar tu propio cementerio 

    y encontrar las piedras y encontrar el río

    donde las piedras del paraíso esperan.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Rahim Karim, poeta uzbeko-ruso

    4 poemas de Rahim Karim, poeta uzbeko-ruso

    Rahim Karim (Karimov) (Kirguistán, 1960) es un poeta uzbeko-ruso-kirguiso, escritor, publicista y traductor. Egresado del Instituto de Literatura Gorki de Moscú (1986). Miembro de la Unión Nacional de Escritores de la República Kirguisa, Miembro de la Unión de Escritores Rusos, representante oficial de la Federación Internacional de Escritores de Lengua Rusa en Kirguistán. Es el autor del bestseller nacional Kamila. Obtuvo el segundo premio del International Book Forum Open Asia Central Book Forum & Literature Festival 2012 (Reino Unido). En 2017 fue galardonado con la medalla de plata del concurso literario eurasiático LiFFт en la nominación de un poeta euroasiático. Es Copresidente del Consejo de Escritores y Lectores de la Asamblea de los Pueblos de Eurasia. Ha publicado más de 30 libros de poesía y prosa, sus obras han sido publicadas en Kirguistán, Uzbekistán, Gran Bretaña, Canadá, Mongolia, Tayikistán, Kazajstán, Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Rumania, India, Zimbabwe, Macedonia, Afganistán, Francia, Estados Unidos, Grecia, Túnez, Arabia Saudita, Países Bajos en Uzbekistán, Rusia. Sus poemas se han traducido al tayiko, inglés, ucraniano, rumano, francés, español, macedonio, urdu, pastún, persa y árabe.

    Rahim Karim poeta
    Rahim Karim

    En el rellano

    En el rellano nos encontramos.

    En el rellano me sonrió.

    En el lugar del sueño,

    Nuestros ojos son los ojos del destino del otro.

    Lugar divino que evocas a menudo en sueños,

    Donde el amor dejó sus mágicos vestigios

    Donde en el corazón súbitamente despertó el primer amor.

    ¡Donde Dios nos dio el primer amor!

    Eras tan hermosa – no cierres los ojos

    Hasta la muerte, no me olvides, ni olvides ese instante de dicha

    En el rellano te encontré de repente,

    ¡Nací de nuevo en el rellano!

    ¿Qué fue eso? Ironías del destino, –

    Como si para siempre la vida nos hubiese cosido el uno al otro

    En el rellano, la vida nos unió,

    ¡En el rellano, en la vida por primera vez!

    Claveles amarillos

    Flores del jardín de su infancia.

    Las recordé por alguna razón a principios de una mañana de verano.

    Inesperadamente esto tocó las cuerdas de mi corazón,

    Simplicidad ingenua, belleza sin complicaciones.

    Atrapaban a los colibríes

    Las flores los atraían, como a nosotros, con su néctar.

    ¡Los claveles son amarillos! Oh, ¿cómo puedo olvidarlos?

    ¡Están unidos a mi querida madre!

    No crecen en nuestro jardín desde

    que mi madre se fue por los pasajes de la casa

    Desde entonces, los extraño, con tristeza, –

    Las flores eran diferentes: ahora no están de moda …

    Estoy buscando todo, claveles oriundos del jardín, –

    Sus hermosos híbridos crecen en el lugar.

    Quieren atrapar de nuevo a los colibríes  

    Zumbidos, ecos de la infancia – ¡musa, lira!

    Mi manera

    Quizás es tarde, para ir a la estación, amigos,

    Mi tren ha partido en la dirección correcta.

    Es hora de caminar

    ¡Con mi carga a cuestas, es vital, después de todo, ansiar!

    ¿Por qué necesito aviones, rieles, trenes,

    Coches reservados, tal vez luz?

    Solo puedo alcanzar a Dios sin vergüenza,

    Con honor transparente y no con un ticket rasgado.

    Quizás llegué un poco tarde a la meta,

    ¿Quizás perdí mi última oportunidad?

    Quizás no llegué a ninguna parte en mi vida,

    ¡Ahora es muy difícil para mí decir esto!

    Sigo, un paso adelante,

    Hacia mí viene la ventisca, el sol.

    Mis manos están frías, aunque arde un rayo de sol,

    Sigo anhelando mi sueño, voy a la estación de ferrocarril.

    Algunas veces sufro

    El mundo no se ha vuelto más resplandeciente, más perfecto, más blanco …

    Sólo perdí mi tiempo en una batalla fútil,

    ¿Pero podría alcanzar la meta con prontitud?

    Vengo de dónde vengo

    No me arrepiento de nada

    Después de todo, en la gloria de la carretera, encontré reconocimiento

    Encontré amigos leales en mi travesía por el mundo,

    Al punto del destino, en el que estoy,

    ¡Caminé-cavé un pozo con una aguja

    Gracias a ustedes, gente, amable, orgullosa,

    Quizá, él se ha convertido en un poeta reconocido a nivel nacional!

    Margaritas blancas

    Oh, margaritas blancas, ahogándose en ti,

    Oh, margaritas blancas, apagan tus ojos.

    ¿Dónde está la blancura en tus pétalos,

    ¿Dónde en el centro, la perla amarilla?

    Estoy enamorado de ti margarita, flor del paraíso,

    ¿Cómo es que eres tan hermosa y deslumbrante?

    Como Dios te creó, eres sublime,

    Estoy de rodillas, en el sueño.

    Lleno mi aliento con el perfume del mañana,

    Qué altiva estás, estoy listo para besarte.

    Más blanca no puedes ser, divina flor,

    ¡El blanco inmaculado me volverá loco!

    Oh, cómo el mundo, tú, belleza, me volverás loco,

    ¡Estoy listo para perder la cabeza por ti en un instante!

    Mar de manzanilla, océano de flores,

    En ti, me ahogo, ¡estoy listo para ahogarme!

    Eres tan hermosa como el verano, la estación de terciopelo,

    Desfile de la tierra, flores silvestres de todo el mundo.

    Él se embriaga con la algarabía del ruiseñor,

    ¡Acepta Madre Tierra, acepta mi amor!


    Traducción por Mariela Cordero.

  • 2 poemas de Đorđe D. Sibinović, poeta serbio

    2 poemas de Đorđe D. Sibinović, poeta serbio

    Đorđe D. Sibinović (1964) es un poeta, novelista y doctor en leyes serbio. Ha publicado nueve colecciones de poesía y tres novelas. Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas y ha obtenido diversos premios literarios y distinciones. Actualmente vive y trabaja en Belgrado.


    CREPÚSCULO

    Hablé con un

    doctor

    ¿por qué estoy triste?

    en el crepúsculo a la oscuridad …

    la familia se reúne

    el día muere

    nace la oscuridad

    la vida comienza

    para quien necesita

    luz interior

    para no perderse …

    entonces te sientes triste

    como si estuvieras

    solo.

    Lo vi

    abatido …

    Pensé en

    Beethoven y

    La sonata de luna.

    Te veré mañana

    doctor …

    DESAYUNO

    No lavo los platos

    después de la cena.

    No desayuno.

    Almuerzo en la ciudad.

    Me salto la cena.

    No tengo tiempo para desayunar

    voy tarde

    al trabajo.

    El desayuno es lo más importante.

    Envío señales

    a mundos distantes

    donde muy probablemente

    usan naves espaciales.

    gracias a ellas

    conservan sus matrimonios …

    nosotros nos divorciamos

    porque estamos lejos de

    los platos limpios…

    no desayunamos

    y morimos de

    un ataque al corazón.

    Traducción al inglés: Danijela Trajković. Traducción al español: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Alicja Maria Kuberska, poeta polaca

    3 poemas de Alicja Maria Kuberska, poeta polaca

    Alicja Maria Kuberska es una poeta, novelista, periodista y editora polaca. Ha publicado varios poemarios, entre ellos: La realidad del vidrio (2011) y En la frontera del sueño (2014). Actualmente es editora de la serie de antologías Metáfora de lo contemporáneo (Polonia). Ha obtenido diversos premios y reconocimientos como la Distinción y Medalla en el Concurso de Poesía Nosside en Italia (2014 y 2015), la Medalla de la Academia Europea de Ciencia, Artes y Letras en Francia (2018), el Premio del Festival Internacional Cultural «Tra le «Italia» (2018). También fue nominada dos veces para el Premio Pushcart en los Estados Unidos. Es miembro de las Asociaciones de Escritores Polacos en Varsovia (Polonia) y IWA Bogdani (Albania). También es miembro de la junta de Soflay Literature Foundation (Pakistán), Our Poetry Archive (India), embajadora polaca de cultura de Inner Child Press y pertenece al Consejo Asesor Editorial de Sahitya Anand (India).


    EL TREN

    Subí al tren de la vida.

    Sin nada

    sin ropa

    sin sentimientos

    una hoja de papel en blanco.

    El papel secante absorbe todo.

    Salí cargada con fardos

    de recuerdos e impresiones.

    Los empaqué con esmero.

    Algunos de ellos se desvanecieron, como

    la tinta de letras antiguas.

    Los até con cintas de todos los colores.

    Estos blancos son mis

    recuerdos insustanciales

    y los negros son pesados ​​y traumáticos.

    Encontré a muchos pasajeros,

    a lo largo de este dilatado viaje.

    Y polizones también.

    Quienes fueron recogidos

    en diferentes paradas.

    Cada encuentro,

    incluso éste, el más breve,

    es como el destello de un sol dorado.

    Aleteo de alas de mariposa

    que ha enriquecido y colmado mi equipaje de experiencias.

    CONVERSIÓN

    Es una pena que no pueda comprar un alma nueva.

    En los supermercados, no hay ofertas especiales.

    – ¡Nueva alma! A la venta!

    El alma vieja es disfuncional.

    Es mucho más fácil tener una visión simplista del mundo.

    Mantén tus pies en el suelo y no tengas sueños.

    Ser codicioso protege el corazón.

    La vida tiene una dimensión física. Los ideales duelen.

    Gana un lugar sobresaliente en la carrera de ratas,

    descarta los sentimientos, las lágrimas.

    Mi alma es capaz de perdonar.

    No puede aprender a confiar de nuevo.

    Se dice que no se entra dos veces en el mismo río.

    ¿Irrazonable? Tal vez.

    No escucha a la razón.

    Se aleja de la gente.

    ES ELLA

    Nos cruzamos de cerca cada día,

    la distancia del miedo nos separa.

    La vida nos obliga al mutuo desprecio y aceptación.

    A veces, como un niño revoltoso, ella estropeará algo,

    para llamar la atención, para cautivar con un gesto.

    La veo en el viento, que con descuido.

    Vuelca las hojas marchitas.

    Y de pie erguida con orgullo en los tallos endurecidos por las heladas.

    Pinta árboles grises y arrugados, rompe las ramas con un crujido.

    Ella está muda en las apretadas gargantas de los pájaros,

    con fijeza, ella mira con ojos vidriosos.

    Ella lo habita todo y nos recuerda su presencia.

    Ella explica con paciencia el significado de la certeza.

    Sé que ella no nos permite tomar nada,

    cuando ella toca el réquiem y nos invita al sueño eterno.

  • 3 poemas de Hamdi Meça, poeta albanés

    3 poemas de Hamdi Meça, poeta albanés


    Hamdi Meça (1952) es un poeta, escritor y ensayista albanés, cuya obra literaria ha obtenido diversos premios y distinciones. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y publicados en diferentes países. Tiene una Maestría en Lengua y Literatura albanesa de la Universidad de Shkodra y ha ejercido durante muchos años como profesor de literatura (1975-1995).


    La hinchada exclamación

    Oh exclamación del alma

    ¿Qué estás escondiendo?

    ¿Estás escondiendo el nacimiento del mundo?

    ¿Estás escondiendo la muerte del mundo?

    ¿Estás escondiendo ambas cosas y su lucha para aniquilarse la una a la otra?

    Etna

    Vesubio

    Los volcanes de Islandia.

    Y los otros retazos de la corteza terrestre.

    Vomitando

    Todo lo que contiene una hinchada exclamación.

    Introspectivas

    No más

    madera

    fluyendo sobre superficies

    no más

    carbón

    colmando las profundidades

    de piedra y madera.

    Hoy en día

    la gente pide prestado

    fuego

    del infierno

    El testimonio de la piel

    El papel nunca muere

    El hombre nació en el papel.

    El papel cambia el papel no muere.

    En papel escribo

    incluso hablo con el papel

    obedezco al papel sin darle órdenes.

    Papel, tan conmovedor

    el papel tiene su propia piel.

    Es por eso que

    llegada la hora, no me voy.

    Lo que escribo

    lo dejo en lugar de mí mismo

    por

    la piel que me cubre

    que testificará

    en el día del juicio

  • 4 poemas de Shurouk Hammoud, poeta siria

    4 poemas de Shurouk Hammoud, poeta siria

    Shurouk Hammoud (1982) es una poeta, periodista y traductora literaria siria. Es Licenciada en Artes y Licenciada en Traducción por la Universidad de Damasco. Ha publicado tres poemarios en idioma árabe y dos poemarios en inglés titulados The night paper y Blind time. Su poesía también se ha publicado en diversas antologías en Francia, Serbia, Países Bajos e India. Ha obtenido diversos premios literarios como el Premio de la Biblioteca Pública de Alejandría (2012), el Premio literario Nazik al Malieka (2012), la Medalla Sylvia Plath (2017) o el Premio Charles Baudelaire Creatividad Poética (2018). Su poesía ha sido traducida al francés, finlandés, mandarín, alemán, italiano e inglés.


    Me quiebro

    Todo se dobla

    como un árbol contra el viento

    todo se dobla

    el núcleo de la verdad lo hace,

    las canciones se doblan por los tristes,

    las oraciones se doblan por las nubes,

    la muerte se dobla por los mártires.

    la sonrisa se doblega por el miedo

    y  yo me doblo por todos ellos

    pero cuando mi patria se dobla

    me quiebro.

    Carnet de identidad del poeta

    soy una hoja amarilla

    el viento me olvidó

    en el bolsillo de un huracán.

    el desconsuelo es mi suegro

    desde que me casé con el poema

    las nubes alimentan a mis hijos

    y muero en una maleta

    el aislamiento es el color de mis gafas

    soy un silencio ruidoso

    buscando un beso

    para quebrar la vítrea espera

    en los ojos de mi poema

    soy yo quien amontonó sus gritos

    sobre un papel blanco

    para volver sordo a este mundo negro

    quién puede

    sino yo

    seducir a una dama fascinante

    llamada paraíso

    así que dime

    sólo una vez

    cómo el poeta ‘mensajero’ podría ser un demonio

    mientras que el mensajero de la muerte es llamado ángel…

     el psicópata

    quien habla consigo mismo frente al espejo.

    reprobándola a ella por deformar su rostro …

    el psicópata

    quien usa el perfume de la humanidad

    no es un psicópata real

    él es poeta

    él es yo

    pero desafortunadamente

    nadie busca en los protocolos de la ONU

    ¿las propiedades del poeta en las tierras de la sabiduría?

    nadie le dice a platón

    que

     las ciudades sin poetas

    no son más que el infierno

    quién puede borrar el pizarrón de la noche

    con una palabra

    sino el poeta

    ¿dime quien?

    oh esperanza

    Realización tardía

    Como un imán desagradable

    todos los corazones de hierro se sienten atraídos por mí

    acumulo sudor, lágrimas y polvo

    como una vieja servilleta de usos múltiples.

    La lluvia que corteja a los corazones de los amantes

    azota mi alma a la que no le queda nada

    sólo retazos de espera,

    y alardea con su fuerte puño

    como un boxeador retirado.

    Así que con el sarcasmo de una persona que no tiene nada que perder;

    Te lo digo:

    Nada me ata a esta tierra

    sólo mis pies

    No necesitas nada

    No necesitas nada

    para ser un cielo

    sino algunos brazos maternos

    y la luz incondicional

    no necesitas nada

    para ser poeta

    sino algo de fragmentación

    y una boca

    que intente sonreír.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Tatiana Terebinova, poeta rusa

    4 poemas de Tatiana Terebinova, poeta rusa


    Tatiana Terebinova es una poeta rusa que vive en Otradny Región Samara y Moscú. Egresada de la Academia de Artes y Cultura de Moscú (1989), escribe verso libre y haikus. Obtuvo el Premio del Festival Internacional de Verso Libre de Moscú (1996). Sus poemas han sido publicados en diversas antologías rusas, entre ellas Verso libre PROMETEI,  Arion (Moscú), Diario POetri (2018, №№ 1 – 3, Moscú), Jour-nal sto-litsa (2018, №3, Moscú). Su nombre se menciona en la enciclopedia de Historia y Cultura de Samara (1995).


    UN HOMBRE

    Un hombre – el camino del universo

    hacia la inspiración de los encuentros.

    Alguien llama

    a la puerta o

    al corazón.

    La luna – un jinete sangriento –

    lava sus heridas

    en las limpias aguas de tu alma.

    EN LO PROFUNDO DE LAS PALABRAS

    Hoy es tu día de

    signos y cambios

    las ramas de un manzano te esperan

    en los pétalos de libélulas.

    Amantes y niños

    te reconocen por mirar las estrellas.

    El cielo es una misteriosa

    espiral del alma.

    La deidad de las semillas.

    Está madurando de nuevo en las hierbas.

    Sombras caen

    en los espejos.

    La esperanza está buscando una tórtola

    En las coronas del alma.

    Nace tu espíritu

    en el yunque del tiempo.

    En lo profundo de las palabras

    flamas – arden,

    pasos – resuenan

    y flechas – caen.

    EL CIELO INGRÁVIDO SE SIENTA EN TU HOMBRO

    Los jardines florecientes vuelan hacia el abismo refulgente del cielo.

    Una gatita roja se durmió en los campos azules.

    Y una pequeña serpiente de agua mira hacia las estrellas desde un charco.

     Hoy la ciudad es un ala de ángel dormido.

    Una vez más, el silencio se ha convertido en Dios, y en Sus ojos.

    Todos los tiempos de espera te hablan,

    como arroyos bajo un fino trozo de hielo del tiempo.

    El cubo de oro de las efusiones de la luna

    su oro recubierto de voces extrañas.

    Y el cielo ingrávido se sienta en tu hombro.

    Y cuando una trémula paloma gris azulada se duerma:

    Deja que la llama de tu desconsuelo me abrase.

    UNA PALABRA COMO UNA CUCHILLA

    Una palabra como una cuchilla-

    en las corrientes heladas

    de cielos calcinados.

    Una palabra como alas de devotas cascadas-

    atraviesa la voz de la piedra

    del gran abismo.


    Traducción: Mariela Cordero.