Moraima Guanipa (1961) es poeta, periodista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una Maestría en Literatura Venezolana. Por más de dos décadas ejerció como periodista especializada en información cultural y como colaboradora en diversos diarios y revistas venezolanos. Es autora del libro Hechura de silencio: Una aproximación al Ars Poética de Rafael Cadenas (Fondo Editorial Humanidades y Educación, UCV, 2002) y su trabajo poético ha sido publicado en los libros La jaula de la sibila (Editorial Eclepsidra, 2001), Bogares (Fondo Editorial 60 años Contraloría General de la República, 1998), y las plaquettes Bodegones (Editorial La Espada Rota, 2011), Voces de Sequía (Editorial La Espada Rota, 1999) y Ser de agua (1997).
La poeta venezolana Moraima Guanipa
BOGARES
En esta noche de luna huida tú la inventas con tu cuerpo desnudo erizado en el frío que no sientes. Tu pálpito dejó de ser de esta tierra. Has ganado la levedad de lo nocturno, su silencio. Lenguas mudas lamen sin prisa las arenas, luces dubitativas saben cortar el perfil de un ave, rumores de hojas se deslizan como cuchillos afilados sobre las piedras. La luz se vuelve polvo para amarte. Cierra los ojos a la vida insatisfecha de los bosques, seca tu sudor, cede a las palpitaciones, no de las ninfas engañosas, a las del torrente que nace en tus sienes. Entrégate a este bogar que habrá de llevarte corrientes abajo hacia el lecho definitivo. El temido abismo mostrará tu imagen sumergida ajena a las flores y al tiempo. Desnudo ya, desembarazado de ti Ya.
LECCIÓN DE ESTRELLAS
Para que la noche nos diga de la ruina y el embeleso hemos de callar y como los poetas prestarle oídos a las constelaciones. Aquella estrella, su resplandor agónico tiembla desde sus años luz. Ser como ellas, morir y permanecer. Ser brillo perenne esta noche, mañana, presencia efímera. Sólo el temblor nos resguarda.
*
Y yo en ti prendida y yo en ti ardida toda susurros aire leve que la luna envidia rumor de hojas que la noche levanta. Y yo en ti amanecida y yo en ti escrita.
Poemas del libro Bogares (Fondo Editorial 60 años de la Contraloría General de la República, Caracas, 1998)
Tendai Rinos Mwanaka es un poeta, editor, traductor, artista visual y músico zimbabuense. Ha publicado alrededor de treinta libros. Escribe en inglés y en shona. Su obra literaria aparece en más de 400 revistas y antologías de más de 30 países. Sus poemas han sido traducidos al español, serbio, macedonio, albano, turco, bengalí, húngaro, francés y alemán. Los poemas Amor enesta página y Estrellas forman parte de su poemario Logbook Written by a Drifter (2018). El poema Refugiados apareció por primera vez en Voices From Exile (2010), reeditado por Mad Bob Republic.
El poeta zimbabuense Tendai Rinos Mwanaka
AMOR EN ESTA PÁGINA
Amor, un abrazo
que habla
una voz que golpea en mi corazón
exclama con lentitud
signos de exclamación
en la iluminación de la primera estrella
no es puntual.
los signos de puntuación
no responden
las interrogantes
de su corazón sin torceduras
soy su nota a pie de página
¿cuándo me transformé en esto?
pero ella sigue siendo el texto
una nube deshilachada
dora mi corazón
despojado
en mi mente, de
todas las cosas necesarias
estoy en un nuevo texto con extraños
símbolos
raras señales
estoy girando en aguas turbulentas.
ESTRELLAS
Mi amor tuvo la melodía
de las estrellas
en el llanto de los espíritus de los huesos
de las estrellas
resplandece el nogal de plata
resplandece con intensidad
frío, como un corazón vacío,
su corazón estaba congelado
y azul, estrellas
estrellas en la oscura frialdad
cielos vacíos.
en la media luz de las estrellas
las blandas rocas grises
de mi corazón
eran como esas estrellas
que se quiebran
contra la oscuridad
de la noche
minúsculos insectos son
los navíos de la gran esperanza
añorando la luz
incluso muriendo por ello
odiándolo
como la polilla
en el fuego.
REFUGIADOS
Incluso las águilas tienen opciones
en grandes y amplios círculos
por encima y por debajo de ellos
¡pero ellas nunca luchan con el viento!
fuera de los caminos y puentes, de las chozas del pueblo
fuera de los campos de refugiados, de los sucios contenedores
fuera de los pueblos fantasmas
nuestros fantasmas arden en nuestro interior sin culpa
fuera de las luces de neón de las afueras
fuera de las chicas convertidas en prostitutas para sobrevivir
fuera del miedo, la furia y los corazones envenenados
fuera de los hombres convertidos en bastardos asesinos
fuera del escalofrío de las noches de invierno
fuera de los incendios, inundaciones, y las vidas perdidas
fuera de las cáscaras vacías, vidas vacías y seres vacíos
fuera de las cepas por los policías en los foráneos
fuera de los camiones de la policía que nos transportan de vuelta a Zimbabue
el arma del policía me está apuntando.
su compañero me agrede
bestias curiosas olfateando por un soborno
esta guerra ilegal contra los inmigrantes
fomenta el patriotismo sin límites de los ciudadanos contra los extranjeros
Graciela Bonnet (Córdoba, Argentina, 1958) es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones para editoriales de Venezuela así como para la Biblioteca Nacional y el Consejo Nacional de la Cultura de ese país.
Graciela Bonnet
Escritora fantasma, realizó investigaciones en diversas áreas humanísticas para crear libros, tesis y monografías por encargo. En 1991 Editorial Eclepsidra publicó su poemario En caso de que todo falle y, en 1993, la Editorial Lector Cómplice editó el poemario Libretas doradas, lápices de carbón. Trabajó como asistente de artista y gallery attendant en Pittsburgh, es dibujante amateur y actualmente vive en la ciudad de Houston, Texas.
LAS NUBES
Nos acostamos de espaldas en el piso de cemento. Era una tarde de verano, casi inmóvil, no se escuchaba un solo rumor. Las hojas de los árboles se batían suavemente, en armonía perfecta.
Durante horas estuvimos viendo el cielo altísimo y las nubes que corrían una tras otra con la brisa leve.
Pensé otra vez que el cielo era el océano, y las nubes, las olas que se repetían idénticas una tras la otra, como el tiempo que no importa si existe o es una invención.
El vértigo me atrapó y lo recibí con gozo. Era agradable sentirse caer hacia arriba, hacia lo insondable. Estaba por fin en esa playa serena, donde nada ocurría. No podía haber nada mejor o peor, sólo estar en ese lugar, caminando en la arena, hundiendo apenas los pies en la orilla húmeda, dibujando mis huellas.
De vez en cuando una sirena me llamaba desde lo lejos y yo le respondía, alegre como una niña pequeña.
PEZ GIRASOL
Vienes de la noche, desde el medio del sueño, dices ser el pez girasol que emerge mostrando una cola de arena, la punta de la aleta, que también es un pétalo, que también es una hoja.
Vienes desde el otro extremo del cuarto, que en la madrugada es un espacio infinito, un desierto como nunca, la desolación completa, la resolana de los párpados cerrados, las sábanas superpuestas que son puertas sólidas cerradas a la otra realidad, la que viene del sueño, girando en miles de imágenes superpuestas, mientras dices ser el pez girasol que está enterrado en la arena del jardín, entre la tierra revuelta que espera semillas, humedecida para que estalle en un espinar de hojas.
Ya no importa lo que estuvo escondido detrás de esas puertas de la memoria, ya no existe. Si las abres por fin, no habrá nada oculto, así que nada podrá herirte.
Y mañana cuando amanezca rezaremos a las olas del patio, a las que pasan por encima de nuestras cabezas, muy arriba, arriadas por el viento, las que se van nadando volteadas al revés, te veré esconderte nadando, huir entre las nubes, pez girasol, hasta la resolana, hasta los ojos cerrados, hasta nunca jamás.
YA LLEGARON LOS CUERVOS
Ya llegaron los cuervos. Se lanzan en picada sobre los tendidos eléctricos y allí se quedan un rato, mirando el paisaje helado de mi calle.
Mientras camino y veo el cielo altísimo y limpio, nada se mueve en la desolación del invierno.
La tierra ha girado otra vez y completa su ciclo interminable. Ahora sol, ahora noche.
Nos toca ver el tiempo del recogimiento, la tregua. Muchos pequeños animales morirán con la estación de las heladas. Otros, los que tengan alas, se irán lejos.
Nosotros hemos reunido algunas ramas secas para calentar una fogata. Como acostumbramos hacer desde hace siglos, nos sentaremos en círculo y esperaremos. Cantaremos una canción que hable de lo hermosa que es la vida.
Realmente lo es. El fuego aviva el recuerdo y nos ayuda a imaginar que vendrá el sol otra vez y que mientras tanto debemos alimentar nuestra esperanza, tejer coloridas cobijas, hacer nudos de buenos augurios entrelazados, crear sueños fantásticos, ahora luz, ahora oscuridad.
¿Recuerdas el invierno anterior? Subimos al puente y desde allí vimos el río congelado. Nada podía ser más sublime ni más conmovedor que la vida detenida en apariencia.
Ven, pon en esta cazuela las nueces que encontraste al pie del árbol. Yo añadiré miel y avena, olorosas especias que guardé a la sombra durante el verano. Celebraremos la espera como lo hemos hecho desde siempre, desde que éramos otros, cobijados por la bendición de estar vivos.
Stanley H. Barkan es un poeta y editor estadounidense con residencia en Brooklyn, Merrick, Long Island, Estados Unidos. Es el director de Cross-Cultural Communications, una pequeña editorial, que comenzó como un Instituto en LIU’s Brooklyn Center en 1971. Hasta la fecha ha editado unos 450 libros y 500 impresos y postales en 59 idiomas diferentes. Se considera a sí mismo un poeta judío, no sólo un poeta de origen judío. Su poesía ha sido traducida a 28 idiomas diferentes y publicada en 25 antologías, varias de ellas bilingües (búlgaro, chino, italiano, kurdo, polaco, rumano, ruso, siciliano y español). Ha publicado As Still as a Broom / Tan quieto como unaescoba, traducido al español por Isaac Goldemberg (2018); More Mishpocheh (2018); y Wiersze wybrane[Poemas seleccionados], traducido al polaco por Tomasz Marek Sobieraj. Fue el Profesor de Poesía del Año de la ciudad de Nueva York en 1991 (otorgado por la Casa de los Poetas y la Junta de Educación) y el ganador en 1996 de The Best of the Small Presses. En 2017, fue galardonado con la Medalla Europea Homero de Poesía y Arte.
El poeta Stanley H. Barkan
PRIMER NACIMIENTO
Cubierta de hojas ella emerge de la tierra. ella primero, no Adán. Cuánto más probable (más demostrable), es que él surgió de la misericordia de ella y no que ella provino de la costilla de él. Fue un hombre el que escribió el mito.
AÚN NO NACIDO
Oh, ser Adán de nuevo con todas sus costillas ansiando a una mujer que aún no ha nacido, boca libre del sabor de las manzanas, oídos libres del silbido de las serpientes, inconsciencia de desnudez y vergüenza en el jardín de amables criaturas que esperan por un nombre.
HOJAS DE HIGO
Las hojas de higo los cubrían en su desnudez, escondiendo la vergüenza de sus ojos abiertos.
Estaban tan cerca, esas hojas dichosas, a la fuente del dolor y el placer a la seguida expulsión del jardín.
Tal vez sea por eso que el propio higo -cuando se abre- se expande para recibir la lengua que se deleita en la exploración.
Suculenta fruta, abierta a las bocas ávidas, tan colmada de solaz transitorio, de gozo momentáneo, abriéndose y cerrándose a los curiosos.
INMORTALIDAD
(una «nota al pie» después de Donald Lev)
Salté desde el puente de Brooklyn. Dos veces. Pero fallé. Yo no morí. El Libro Guinness de los Récords Mundiales me llamó, dijo que debería intentarlo de nuevo: si yo viviera, haría un récord. Así que salté por tercera vez y tuve éxito. Por fin he conseguido… ¿La Inmortalidad?
Alberto Hernández es un docente, periodista, poeta y narrador venezolano. Nacido en Calabozo (Guárico) en 1952, es autor de libros de poesía, cuentos, crónicas y novelas, entre los que destacan, en poesía, “Última instancia”, “Párpado de insolación”, “Bestias de superficie”, “Intentos y el exilio”, “Puertas de Galina”, “Poética del desatino/ aforismos”, “Slovenia”, “El poema de la ciudad”, “Stravaganza, “70 poemas burgueses” y “Ropaje”. Es también autor de las novelas “La única hora” y “El nervio poético” (ganadora del Premio XVII Concurso Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2017) y de los cuentos “Fragmentos de la misma memoria”, “Cortoletraje”, “Virginidades y otros desafíos”. En crónicas: “Valles de Aragua: la comarca visible” y “Voces de la memoria”.
Ha recibido varios premios nacionales y algunos de sus libros han sido traducidos al italiano, portugués, inglés, árabe y poemas sueltos al alemán. Colabora con medios nacionales y extranjeros. Vive en Maraca (Venezuela).
El poeta venezolano Alberto Hernández. Foto: Jhon Montáñez.
POEMAS ANDARIEGOS
(Textos extraviados una vez y otra vez)
Todo relámpago estima que ha sido utilizado para descubrir el rostro del asombro. De lo contrario se comportaría como el fenómeno que se anuncia antes de pisar la alfombra.
(…)
Un violín atado a la ventana hace esfuerzos por escapar a la calle. El genio, el Stradivarius que lleva en la madera, no le permite ciertas extravagancias. Con razón el estudiante llora cada vez que advierte su silencio.
(…)
Sin ánimo de lanzarse al abismo el poeta (el que contempla el vacío con media sonrisa) inicia el ejercicio de su depuración.
(…)
Le ha sido dado a la multitud el don de la quimera. Por eso -al abandonar el lugar del abuso- ahonda el grito el fracaso del vértigo.
(…)
La profundidad del beso lo condenó a un silencio mudable y sin medir las consecuencias de la única palabra que pudo pensar se desató del abrazo intentó un monosílabo asiático y huyó.
Nina Buckless es una escritora de ficción y poeta estadounidense. Su poesía y prosa han sido publicadas en diversos magazines como SantaMonica Review, Tin House, Unidid, Georgetown Review, Ausente, Burrow Press Review, Big Muddy Review y Pangolin Review. Su cuento Deer fue nominado para un Premio Pushcart. Se graduó en el Programa de Escritores Helen Zell en la Universidad de Michigan y recibió una beca Zell. Participó en el taller de escritura creativa de Jim Krusoe en Los Ángeles. Recibió becas para asistir a los Talleres de la Comunidad de Escritores. Recibió una beca Civitas y enseñó poesía en InsideOut Detroit en las Escuelas Públicas de Detroit. Ha sido profesora de escritura creativa y literatura en la Universidad de Michigan y en el Colegio Comunitario Washtenaw.
La poeta estadounidense Nina Buckless
Monstruos
Los tigres fueron cazados ayer.
Los buitres llegaron para robar sus huesos.
Nosotros dejamos a los bebés en el suelo frío de Yemen,
estómagos hinchados, vientres vacíos y hambrientos.
Aquí, un hombre abatió a un niño en la calle.
Allí, una mujer fue apedreada hasta la muerte,
sepultada en el suelo, rocas y cantos rodados, no hay escapatoria.
También había una chica cuyo rostro
fue quemado por un hombre, un hombre
poseído por un ataque de celos.
Y no olvides a los pequeños que
descansan en los brazos de los que rezan
con la cabeza orientada hacia el cielo.
No son las hojas las que cruzan
los océanos y no son las violetas
las que crecen salvajes en la hierba verde.
El cuerpo deja de consumirse en algún momento.
Mira al cielo y ve a los dragones gemelos,
durmiendo lado a lado en las nubes,
sus bocas están abiertas y preparadas como una entrada.
Sueño de pájaros
Hazme una cama en la que pueda dormir y así quizás logre tener
un sueño de pájaros bajo un sol presente en un lugar donde
cisnes del paraíso beben agua de lluvia en los charcos
que permanecen serenos tras el toque de la mano
del cielo sobre densos y marchitos pilares de sal.
Muéstrame un sueño que se pinte a sí mismo y déjame
ver las curvas de tiza de Nitzana, de pie
en el viento lejos de las pesadas rocas
donde una vez Andrómeda conoció a Perseo
en la boca de un dragón de mar.
Hazme recordar cuando una galaxia levantó al océano
con su pesada lengua llena de fuego y espuma de mar.
Cuéntame una buena historia cuando envejezca
acerca de un río y de sombras en medio de hierbas altas tendidas por arcos
de sauces cubiertos de enredaderas y hojas de parra
que se juntan cerca de la corteza del árbol donde crece el cardo
rico en oscuros minerales en un suelo de color dorado azur
Pon mi cuerpo a descansar hacia el final
del universo junto a los fénix gemelos
que acoplan sus picos negros y plumas blancas.
Cuando llegue mañana, deja que las luciérnagas
entren y salgan del aire, entre el mundo
en el que duermo y el mundo en el que me despierto.
El cuervo
Cuando amanece y oyes un cuervo
escucha lo que dice el cuervo. Porque este cuervo eres tú
Rahim Karim (Karimov) (Kirguistán, 1960) es un poeta uzbeko-ruso-kirguiso, escritor, publicista y traductor. Egresado del Instituto de Literatura Gorki de Moscú (1986). Miembro de la Unión Nacional de Escritores de la República Kirguisa, Miembro de la Unión de Escritores Rusos, representante oficial de la Federación Internacional de Escritores de Lengua Rusa en Kirguistán. Es el autor del bestseller nacional Kamila. Obtuvo el segundo premio del International Book ForumOpen Asia Central Book Forum & Literature Festival 2012 (Reino Unido). En 2017 fue galardonado con la medalla de plata del concurso literario eurasiático LiFFт en la nominación de un poeta euroasiático. Es Copresidente del Consejo de Escritores y Lectores de la Asamblea de los Pueblos de Eurasia. Ha publicado más de 30 libros de poesía y prosa, sus obras han sido publicadas en Kirguistán, Uzbekistán, Gran Bretaña, Canadá, Mongolia, Tayikistán, Kazajstán, Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Rumania, India, Zimbabwe, Macedonia, Afganistán, Francia, Estados Unidos, Grecia, Túnez, Arabia Saudita, Países Bajos en Uzbekistán, Rusia. Sus poemas se han traducido al tayiko, inglés, ucraniano, rumano, francés, español, macedonio, urdu, pastún, persa y árabe.
Rahim Karim
En el rellano
En el rellano nos encontramos.
En el rellano me sonrió.
En el lugar del sueño,
Nuestros ojos son los ojos del destino del otro.
Lugar divino que evocas a menudo en sueños,
Donde el amor dejó sus mágicos vestigios
Donde en el corazón súbitamente despertó el primer amor.
¡Donde Dios nos dio el primer amor!
Eras tan hermosa – no cierres los ojos
Hasta la muerte, no me olvides, ni olvides ese instante de dicha
En el rellano te encontré de repente,
¡Nací de nuevo en el rellano!
¿Qué fue eso? Ironías del destino, –
Como si para siempre la vida nos hubiese cosido el uno al otro
En el rellano, la vida nos unió,
¡En el rellano, en la vida por primera vez!
Claveles amarillos
Flores del jardín de su infancia.
Las recordé por alguna razón a principios de una mañana de verano.
Inesperadamente esto tocó las cuerdas de mi corazón,
Simplicidad ingenua, belleza sin complicaciones.
Atrapaban a los colibríes
Las flores los atraían, como a nosotros, con su néctar.
¡Los claveles son amarillos! Oh, ¿cómo puedo olvidarlos?
¡Están unidos a mi querida madre!
No crecen en nuestro jardín desde
que mi madre se fue por los pasajes de la casa
Desde entonces, los extraño, con tristeza, –
Las flores eran diferentes: ahora no están de moda …
Estoy buscando todo, claveles oriundos del jardín, –
Sus hermosos híbridos crecen en el lugar.
Quieren atrapar de nuevo a los colibríes
Zumbidos, ecos de la infancia – ¡musa, lira!
Mi manera
Quizás es tarde, para ir a la estación, amigos,
Mi tren ha partido en la dirección correcta.
Es hora de caminar
¡Con mi carga a cuestas, es vital, después de todo, ansiar!
¿Por qué necesito aviones, rieles, trenes,
Coches reservados, tal vez luz?
Solo puedo alcanzar a Dios sin vergüenza,
Con honor transparente y no con un ticket rasgado.
Quizás llegué un poco tarde a la meta,
¿Quizás perdí mi última oportunidad?
Quizás no llegué a ninguna parte en mi vida,
¡Ahora es muy difícil para mí decir esto!
Sigo, un paso adelante,
Hacia mí viene la ventisca, el sol.
Mis manos están frías, aunque arde un rayo de sol,
Sigo anhelando mi sueño, voy a la estación de ferrocarril.
Algunas veces sufro
El mundo no se ha vuelto más resplandeciente, más perfecto, más blanco …
Sólo perdí mi tiempo en una batalla fútil,
¿Pero podría alcanzar la meta con prontitud?
Vengo de dónde vengo
No me arrepiento de nada
Después de todo, en la gloria de la carretera, encontré reconocimiento
Encontré amigos leales en mi travesía por el mundo,
Al punto del destino, en el que estoy,
¡Caminé-cavé un pozo con una aguja
Gracias a ustedes, gente, amable, orgullosa,
Quizá, él se ha convertido en un poeta reconocido a nivel nacional!
Margaritas blancas
Oh, margaritas blancas, ahogándose en ti,
Oh, margaritas blancas, apagan tus ojos.
¿Dónde está la blancura en tus pétalos,
¿Dónde en el centro, la perla amarilla?
Estoy enamorado de ti margarita, flor del paraíso,
¿Cómo es que eres tan hermosa y deslumbrante?
Como Dios te creó, eres sublime,
Estoy de rodillas, en el sueño.
Lleno mi aliento con el perfume del mañana,
Qué altiva estás, estoy listo para besarte.
Más blanca no puedes ser, divina flor,
¡El blanco inmaculado me volverá loco!
Oh, cómo el mundo, tú, belleza, me volverás loco,
¡Estoy listo para perder la cabeza por ti en un instante!
Mar de manzanilla, océano de flores,
En ti, me ahogo, ¡estoy listo para ahogarme!
Eres tan hermosa como el verano, la estación de terciopelo,
Desfile de la tierra, flores silvestres de todo el mundo.
Đorđe D. Sibinović (1964) es un poeta, novelista y doctor en leyes serbio. Ha publicado nueve colecciones de poesía y tres novelas. Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas y ha obtenido diversos premios literarios y distinciones. Actualmente vive y trabaja en Belgrado.
CREPÚSCULO
Hablé con un
doctor
¿por qué estoy triste?
en el crepúsculo a la oscuridad …
la familia se reúne
el día muere
nace la oscuridad
la vida comienza
para quien necesita
luz interior
para no perderse …
entonces te sientes triste
como si estuvieras
solo.
Lo vi
abatido …
Pensé en
Beethoven y
La sonata de luna.
Te veré mañana
doctor …
DESAYUNO
No lavo los platos
después de la cena.
No desayuno.
Almuerzo en la ciudad.
Me salto la cena.
No tengo tiempo para desayunar
voy tarde
al trabajo.
El desayuno es lo más importante.
Envío señales
a mundos distantes
donde muy probablemente
usan naves espaciales.
gracias a ellas
conservan sus matrimonios …
nosotros nos divorciamos
porque estamos lejos de
los platos limpios…
no desayunamos
y morimos de
un ataque al corazón.
Traducción al inglés: Danijela Trajković. Traducción al español: Mariela Cordero.
Alicja Maria Kuberska es una poeta, novelista, periodista y editora polaca. Ha publicado varios poemarios, entre ellos: La realidad del vidrio (2011) y En la frontera del sueño (2014). Actualmente es editora de la serie de antologías Metáfora de lo contemporáneo (Polonia). Ha obtenido diversos premios y reconocimientos como la Distinción y Medalla en el Concurso de Poesía Nosside en Italia (2014 y 2015), la Medalla de la Academia Europea de Ciencia, Artes y Letras en Francia (2018), el Premio del Festival Internacional Cultural «Tra le «Italia» (2018). También fue nominada dos veces para el Premio Pushcart en los Estados Unidos. Es miembro de las Asociaciones de Escritores Polacos en Varsovia (Polonia) y IWA Bogdani (Albania). También es miembro de la junta de SoflayLiterature Foundation (Pakistán), Our Poetry Archive (India), embajadora polaca de cultura de Inner Child Press y pertenece al Consejo Asesor Editorial de Sahitya Anand (India).
EL TREN
Subí al tren de la vida.
Sin nada
sin ropa
sin sentimientos
una hoja de papel en blanco.
El papel secante absorbe todo.
Salí cargada con fardos
de recuerdos e impresiones.
Los empaqué con esmero.
Algunos de ellos se desvanecieron, como
la tinta de letras antiguas.
Los até con cintas de todos los colores.
Estos blancos son mis
recuerdos insustanciales
y los negros son pesados y traumáticos.
Encontré a muchos pasajeros,
a lo largo de este dilatado viaje.
Y polizones también.
Quienes fueron recogidos
en diferentes paradas.
Cada encuentro,
incluso éste, el más breve,
es como el destello de un sol dorado.
Aleteo de alas de mariposa
que ha enriquecido y colmado mi equipaje de experiencias.
CONVERSIÓN
Es una pena que no pueda comprar un alma nueva.
En los supermercados, no hay ofertas especiales.
– ¡Nueva alma! A la venta!
El alma vieja es disfuncional.
Es mucho más fácil tener una visión simplista del mundo.
Mantén tus pies en el suelo y no tengas sueños.
Ser codicioso protege el corazón.
La vida tiene una dimensión física. Los ideales duelen.
Gana un lugar sobresaliente en la carrera de ratas,
descarta los sentimientos, las lágrimas.
Mi alma es capaz de perdonar.
No puede aprender a confiar de nuevo.
Se dice que no se entra dos veces en el mismo río.
¿Irrazonable? Tal vez.
No escucha a la razón.
Se aleja de la gente.
ES ELLA
Nos cruzamos de cerca cada día,
la distancia del miedo nos separa.
La vida nos obliga al mutuo desprecio y aceptación.
A veces, como un niño revoltoso, ella estropeará algo,
para llamar la atención, para cautivar con un gesto.
La veo en el viento, que con descuido.
Vuelca las hojas marchitas.
Y de pie erguida con orgullo en los tallos endurecidos por las heladas.
Pinta árboles grises y arrugados, rompe las ramas con un crujido.
Ella está muda en las apretadas gargantas de los pájaros,
con fijeza, ella mira con ojos vidriosos.
Ella lo habita todo y nos recuerda su presencia.
Ella explica con paciencia el significado de la certeza.
Sé que ella no nos permite tomar nada,
cuando ella toca el réquiem y nos invita al sueño eterno.
Hamdi Meça(1952) es un poeta, escritor y ensayista albanés, cuya obra literaria ha obtenido diversos premios y distinciones. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y publicados en diferentes países. Tiene una Maestría en Lengua y Literatura albanesa de la Universidad de Shkodra y ha ejercido durante muchos años como profesor de literatura (1975-1995).
La hinchada exclamación
Oh exclamación del alma
¿Qué estás escondiendo?
¿Estás escondiendo el nacimiento del mundo?
¿Estás escondiendo la muerte del mundo?
¿Estás escondiendo ambas cosas y su lucha para aniquilarse la una a la otra?