Categoría: Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    Hamid Oqabi (Yemen). Poeta, escritor, cineasta y dramaturgo reconocido por su amplia y diversa actividad creativa. Ha dirigido diez cortometrajes y es autor de 17 novelas publicadas en 15 libros por diversas editoriales en Alemania, el Magreb y Egipto. Ha publicado seis colecciones de poesía,  y también colecciones de cuentos y textos teatrales. Algunas de sus obras han sido traducidas a cuatro idiomas, incluyendo inglés, alemán, francés e italiano. Su faceta como crítico incluye 11 libros sobre crítica cinematográfica y cuatro sobre crítica literaria. Además, ha presentado 11 exposiciones de artes visuales y una de fotografía en Francia.

    El conejo… un regalo de Dios

    Dios, o alguien más, envió un conejo gordo.

    Saltó por la ventana y se convirtió en mi amigo.

    No me interesaba nada del mundo de los conejos.

    Había visto la película Alicia en el País de las Maravillas,

    , pero su mundo nunca me atrajo.

    El vacío se amplificó por todas partes.

    Las imágenes de mi imaginación se secaron.

    No fluyeron lágrimas

    cuando supe que ya no había tumbas en Gaza.

    Tal vez esté triste,

    pero estoy frío, entumecido, insensible.

    Ese conejo no hizo ningún milagro.

    No me llevó a otro mundo.

    Le hice una pregunta sobre mi amada,

    pero era

    sólo un conejo ordinario.

    No hablaba.

    Y una mañana,

    se fue.

    O tal vez Dios se lo llevó.

    Un destello de luz cruza el escenario.

    Un destello de luz parpadea en el escenario.

    El reparto está allí, y también el autor.

    Una obra sin público.

    Sólo decenas de paraguas mojados o quemados sobre las butacas.

    Cientos de zapatos en fila india

    desde la entrada del teatro hasta la parada del autobús.

    Decenas de vasos vacíos en las mesas del bar.

    Los autobuses pasan, conducidos por robots ecológicos,

    que emiten vientos y vapores… y luego desaparecen.

    El telediario anuncia lluvia de un color diferente,

    con un olor extraño.

    Siete días antes de San Valentín

    la ciudad gastó una suma colosal

    en una enorme escultura de un corazón rojo.

    La pared del corazón se resquebrajó un día antes de la festividad.

    Todo se derramó:

    bolas negras,

    abejas blancas encerradas durante meses para producir energía limpia,

    un ternero cojo y mudo,

    y un viejo perro ciego.

    Salieron exhaustos.

    Ni el agente de tráfico

    ni la patrulla de aduanas repararon en ellos.

    El presentador del tiempo se disculpó

    y recomendó a todo el mundo que llevara un paraguas

    y un sombrero.

    Un destello de luz recorre el escenario.

    El ternero baila.

    Las abejas cantan.

    Y el perro se mueve para recoger los billetes.

    Mi último poema

    Jesús regresó a buscar su cabeza cortada.

    Caminó por las calles atestadas

    sin encontrar el Museo del Hombre

    Nadie lo notó.

    Los ángeles no lo ayudaron.

    Se dice que grandes y caóticas manifestaciones

    estallan en el cielo –

    cien días antes del Juicio Final.

    Dios se prepara para revestirse con la capa de la justicia,

    y ha comprado un martillo hecho de luz.

    Se dice que será un día difícil y turbulento.

    Llegó la mañana,

    el sol se levantó por el este.

    Fue un día aburrido y perezoso.

    Poco después,

    nadie recordaba lo que había sucedido.

    Jesús recuperó la cabeza.

    Decidió vivir

    en el bosque de Aokigahara.

    El Cielo decidió enviar una nueva profetisa.

    Escogió a una poetisa

    de entre los habitantes del bosque Dark Ancient.

    Quizá dentro de un año,

    regrese a Sanaa.

    No quiero nada.

    Todo lo que quiero es

    beber una copa de vino de Sanaa,

    contemplar la puesta de sol

    desde una colorida ventana,

    y escribir mi último poema.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    Claude Vella (Francia). Nació en 1970 en Saint-Martin-d’Hères (Isère), donde creció y cursó estudios técnicos en un instituto profesional. Apasionado del arte desde siempre, fotografía principalmente la naturaleza y empieza a escribir desde la infancia. Un giro inesperado en su vida lo lleva a retomar la escritura, y hasta la fecha ha obtenido varias distinciones y premios literarios y poéticos. Publica numerosas obras en diversas antologías poéticas, revistas literarias y obras colectivas de distintas asociaciones con las que sigue colaborando. Fue miembro del jurado del premio del libro Alpin de la asociación Ex-Libris Dauphiné de 2017 a 2021. Es miembro del Consejo de Administración de la Asociación de Escritores Dauphinois desde 2020. Ha publicado varios poemarios y varias obras en coautoría.

    Fractura

    Ahora

    oigo

    los truenos,

    y siento

    el viento

    que me aprieta.

    La mueca

    toma su lugar

    a su turno,

    y me congela,

    me agoto

    de este día.

    La tristeza

    me deja

    sin defensa,

    yo abandono

    a quien me hiere

    y me ofende.

    Texto extraído del poemario «Chants de plume», Edilivre 2013.

    Primavera

    ¡Ah! ¡Veo sonreír el tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    Mientras los árboles se vuelven blancos,

    la flora recibe a la primavera.

    Alrededor de palpitantes insectos

    los pavos reales de día se alimentan,

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    De un cielo de rayos deslumbrantes

    los colores se redefinen,

    la vida tiene instantes más dulces,

    los cerezos en flor maduran.

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Una historia por seguir

    Enero trae la blanca nieve

    de un diciembre vestido de invierno,

    Febrero que el frío desencadena,

    precede a marzo con su verde manto.

    Abril, que nos trae la primavera,

    aún duda de su dulzura,

    Mayo tiene una ternura más fuerte

    y triunfa en sus esplendores.

    Junio, entonces sensible

    llega con su bello verano,

    el calor es irreversible,

    Julio tiene su inmensidad.

    luego llega agosto,

    a veces lluvioso, a veces clemente,

    y septiembre baja la guardia

    para otra premonición.

    Las hojas de octubre revolotean

    en un oscuro rojo otoñal,

    mientras noviembre

    invita a un diciembre invernal.

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Traducción del francés al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jitendra Srivastava, poeta indio

    3 Poemas de Jitendra Srivastava, poeta indio

    Jitendra Srivastava (India). Eminente poeta, académico y crítico con treinta libros en su haber. Conocido por su cadencia luminiscente en la poesía hindi, ha recibido varios premios prestigiosos, entre ellos el Bharatbhushan Agarwal Award y el Devishankar Awasthi Samman. Actualmente es profesor de hindi y director de la División Internacional de IGNOU, Nueva Delhi.

    Desaprobando al Sol

    Algunas calles recuerdan los días de la derrota

    los días, llenos de dudas

    caminar por cierta calle en un día casual

    recuerda a aquellos compañeros

    que relumbraron como luciérnagas

    algunas calles traen el recuerdo de aquellos autobuses

    que iban en dirección a los sueños como aquellos ángeles

    que absorbieron los golpes durante nuestro sueño

    pero nunca se quejaron

    soportaron nuestra tristeza como nuestras propias hermanas

    avanzando hasta donde fuera posible

    con la esperanza de nuestra dicha

    en esas calles donde aún sobrevive nuestra derrota

    al pasar en un autobús

    verías a unos niños

    comiendo guayabas, rosadas por dentro

    riéndose a carcajadas

    cubriendo la derrota de los antepasados

    desaprobando al sol que brilla con fuerza sobre sus cabezas.

    Los sueños más hermosos

    Nada puede verse en la oscuridad

    ni las casas, ni los árboles

    ni los baches, ni los bloques de piedra

    ni las nubes, ni el suelo

    ni siquiera los pájaros o sus polluelos

    ni una mano puede alcanzar a otra en la oscuridad

    es asombroso que

    los sueños más hermosos del mundo

    brillen en la oscuridad.

    Por separado nada emana

    El sabor de las lentejas cocidas no es sólo el sabor de las lentejas

    está compuesto por el sabor de la cúrcuma, de la sal

    también por el sabor del agua

    cuyo sabor las palabras aún deben descubrir

    las manos que cocinan, añaden el sabor principal

    Lo mismo ocurre con el color de las lentejas cocidas

    nunca es sólo el color de las lentejas

    como el color del amor

    por separado nada emana color alguno.

    Traducción al inglés por Dhritabrata Bhattacharjya Tato

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas inéditos de José Gabriel Cabrera Alva, poeta peruano

    3 Poemas inéditos de José Gabriel Cabrera Alva, poeta peruano

    José Gabriel Cabrera Alva (Perú). Nació en Lima,  en 1971. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue director de la revista de literatura Ajos & Zafiros. Ha publicado los poemarios El libro de los lugares vacíos (1999), Canciones antiguas (2004), Ombligo de ángel (2007),  Del mal amor (2016) y el libro Tristania y otros híbridos de la peste (2023). Poemas suyos han aparecido en diversas publicaciones nacionales e internacionales, así como en muestras antológicas. Su poesía ha sido traducida al alemán, al italiano y al francés. Ha traducido, además, a diversos poetas de lengua francesa y ha realizado estudios de Artes Plásticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Federico Villarreal.

    cierro tus párpados

    no te veo en el mundo verdadero

    pero estás en ese mundo

    prisionera de la irrealidad

    pero estás

    te veo en ese torrente de luz

    entre pájaros carnívoros

    el nudo del lenguaje no tiene ser

    esos párpados son un nudo

    veo los escombros de ti

    esa pared arañada

    donde aún hay alaridos

    estás adherida a estas paredes

    como una mancha de sangre

    tu realidad no es lingüística

    tu irrealidad sí lo es

    siento tu respiración

    su oscuridad no es un silogismo

    es presencia pura de la muerte

    oye esa oscura música

    porque habrá de matar

    la sin sombra danza

    danza detrás de ti

    su danza no tiene significado

    ¿hace falta significado?

    la sin sombra danza desde la ausencia de ser

    no danza desde la tumba del lenguaje

    danza desde la tumba a secas

    su danza es el frenesí del significante

    ese hiato de la razón

    desde donde no se vuelve

    la sin sombra es tu reflejo

    esa ausencia de pensamiento

    desde donde danzas

    ¿o es solo ella la que danza?

    la sin sombra es un espejismo

    estoy danzando en ese espejismo

    induzco aquí             sentado en el blanco

    como si la orilla se hubiera desvanecido

    puedo ver los bordes de tu rostro

    pero tu cuerpo es borroso      débil

    percibo apenas fragmentos

    de la marea blanca

    curvas mutiladas        astillas

    una foto velada de sentido

    la barca retirada de todo

    es una imagen de lo innombrable

    sin embargo conserva algunas veladuras

    el sepia asoma entre los bordes de blanco

    los bordes de tu rostro que están del otro lado de la definición

    me empeño en ver ese cuerpo antes que la locura lo devaste

    la piel tiene algunas heridas

    cortes              que tú misma te has hecho

    tú dices que son las gaviotas

    que ya no puedes con su odio

    ese odio está hecho de música

    las gaviotas penetrándote

    ¿a quién le importa inducir

    ante esa piel delirante?

    la marea blanca afila como un cuchillo tus alucinaciones

    intento oír esa música

    (Del poemario inédito El libro de hielo)

  • 3 Poemas de Madan Kashyap, poeta indio

    3 Poemas de Madan Kashyap, poeta indio

    Madan Kashyap (India). Es un reconocido poeta hindi. Ha publicado numerosos poemarios. También se dedica activamente a la prosa y la crítica literaria. Ha sido galardonado con numerosos premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

    Al menos

    Al menos,

    Todavía hay aire en esta tierra. Y el aire es gratis.

    Al menos,

    En algunos lugares los dispensadores de agua reparten agua gratis, y en otros lugares un alma generosa sirve agua.

    Gratis.

    Al menos,

    los caminos no esperan que se les pague mientras caminan por ellos.

    Al menos,

    no hay impuesto sobre la luz solar, aunque apenas

    llega a los hogares urbanos.

    Al menos,

    Puedes visitar muchos parques de forma gratuita;

    puedes tocar el mar sin pagar, puedes contemplar

    el sol naciente y del sol poniente, todo gratis.

    Por suerte,

    al menos

    existe este ‘al menos’.

    Espantapájaros

    Primero murió mi sueño de cambiar el mundo.

    Luego murió el sueño de un hogar.

    en un mundo hermoso.

    Entonces el pensamiento de un mundo hermoso con una casa hermosa

    desapareció.

    Y poco a poco todo murió.

    sonando la sentencia de muerte de la humanidad.

    Me quedé de pie, feliz, con los brazos abiertos hacia el cielo sin nubes.

    Poco a poco mi ropa se convirtió en harapos. Mis piernas se clavaron en la tierra,

    Mis brazos extendidos se convirtieron en madera.

    para un fuego sin vida.

    Y mi cuerpo se convirtió en un simple tronco. Y un día

    sentí que

    mi cabeza se había convertido en una olla ennegrecida al revés

    que ha sido descartada porque durante meses

    se cocinó caldo en ella

    Así,

    de pie en los campos cuidando los cultivos y a mis seres queridos también, me convertí en un espantapájaros.

    Deseos

    Ellos dicen

    sus deseos son minúsculos. Tan pequeños

    que no significan nada, como si,

    no quisieran nada.

    No quieren cortar árboles

    pero quieren exprimir su verdor.

    Ellos no quieren

    aplastar montañas

    pero les roban su firmeza.

    No quieren puentes sobre los ríos

    pero quieren detener su caudal.

    Si sus deseos se cumplen ¿cómo será este mundo?

    Uno no lo sabe.

    Traducción al inglés por Shobha Narayan

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Shivam Tomar, poeta indio

    3 Poemas de Shivam Tomar, poeta indio

    Shivam Tomar es un poeta, escritor y traductor bilingüe de Gwalior, India. Edita Poems India, una publicación semanal centrada en la poesía, la cultura y las artes. Él mismo traduce sus poemas al inglés.

    Avistamiento de un gorrión

    En el paisaje bañado por el resplandor del atardecer de Dhauladhar

    un gorrión ha venido a posarse en el cable negro frente a mí.

    Este no es el primer gorrión que veo en este pueblo de montaña.

    Pero, al haber desaparecido del cielo urbano

    cada vez que veo un gorrión

     siento como si fuera el último gorrión sobreviviente del mundo.

    No es que sea el único al que le preocupa la desaparición de los gorriones.

    Yo también estoy entre aquellas personas que sólo pueden pensar en cosas que desaparecen

    hasta el límite de la nostalgia

    Sé que este gorrión no ha venido a sentarse aquí para mí

    pero qué trágico es

    que avistar un gorrión haya empezado a sentirse como…

    un raro evento astronómico.

    En Benarés

    En Benarés,

    la tarde se queda durante horas,

    con una mano reteniendo la noche,

    y la otra llenando el cielo de colores.

    El Ganges es la paleta,

    en la cual, cada vez que sumerge su pincel,

    miles de ondas de colores

    surgen de su pecho,

    y encuentran su camino hacia la salvación.

    Tu presencia siempre permanece a mi alrededor,

    Tu presencia

    respirando en intervalos largos e inciertos.

    Con cada respiración,

    mi casa se hincha y se encoge.

    Miro a mi alrededor, curioso.

    El vacío de estas tres habitaciones

    se ha convertido en los pulmones

    de tu presencia persistente.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Lee Min-Yung, poeta taiwanés

    3 Poemas de Lee Min-Yung, poeta taiwanés

    Lee Min-Yung.  Nacido en 1947 en la ciudad de Kaohsiung, al sur de Taiwán,es uno de los escritores más reconocidos de Taiwán. Es poeta, crítico y activista social. Ha publicado numerosos poemarios. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas. También ha escrito ensayos. Ha sido editor de la importante revista de poesía «Lee Poetry». Lee Min-Yung ha sido galardonado con el Premio Nacional de Artes en Literatura y otros galardones.

    La patria de un corazón

    El poeta exiliado

    construye su propio territorio

    en verso.

    La patria de un corazón

    no tiene fronteras

    La oscuridad se hunde en la luz;

    la luz se eleva desde de la oscuridad

    Le da la espalda al poder.

    Las olas surgen en el océano de la conciencia

    recitando canciones de libertad.

    Un sueño acerca de correr

    ¿Por qué estás corriendo en tu sueño?

    Porque no es

    el país que amo

    ¿Por qué estás corriendo en tu sueño?

    Porque solo puedo

    encontrar la libertad huyendo

    ¿Por qué estás corriendo en tu sueño?

    Porque deseo

    construir un castillo de amor en un lugar remoto en mi sueño.

    Sueños

    En nuestra propia tierra, hemos intentado

    construir una nación.

    En sueños

    recordamos el nombre de esta isla.

    Nuestros sueños contienen

    la historia oculta

    y los nombres olvidados.

    Traducción al inglés por  C. J. Anderson-Wu

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Germain Droogenbroodt, poeta belga

    3 Poemas de Germain Droogenbroodt, poeta belga

    Germain Droogenbroodt (Bélgica). Es editor y promotor de poesía internacional y autor de relatos cortos y crítica literaria, pero sobre todo poeta. Ha publicado 17 libros de poesía en 31 países. Como fundador de la editorial belga POINT Editions, ha publicado más de ochenta colecciones de poesía moderna internacional. Es cofundador y consejero de JUNPA (Asociación de Poetas Universales de Japón), consejero de la Asociación Literaria Huifeng de China y presidente fundador de la fundación cultural española ITHACA. También creó el proyecto Poesía sin Fronteras, muy apreciado internacionalmente, que publica dos veces al mes poesía de todo el planeta en más de 40 idioma y en 2017 fue recomendado para el Premio Nobel de Literatura. Ha recibido decenas de premios.

    Paloma de la paz

    Está lloviendo,

    lloviendo tristeza

    por las víctimas inocentes,

    por la destrucción de un país,

    por tener que huir de la violencia asesina.

    Hambrienta, sale una tórtola

    del abrigo de su árbol:

    como una soga

    el anillo negro alrededor de su cuello.

    Inteligencia artificial

    Ríos que se desbordan,

    casas demolidas,

    coches arrastrados

    por las aguas embravecidas:

    el hombre ha perturbado la naturaleza.

    En vano

    la sabiduría hace su aparición

    ¿Podría un chip, implantado en el cerebro,

    proporcionar más sabiduría o quizás más ceguera

    y adoctrinamiento?

    Smart phone

    En la sala de espera,

    un gran número de pasajeros sentados

    con una notable excepción

    están todos ocupados

    con una cosita llamada smart phone

    y que les fascina sin cesar.

    Con dos pulgares a la vez

    escriben sus “relatitos”,

    sensatos o no, están escritos,

    y enviados al mundo

    Sólo una persona no escribe, pero lee,

    lee un libro.

    ¿No tendría nada que decir?

    De “El Camino del Ser”, Editorial Balduque, Cartagena

  • 3 Poemas de José Pablo Juárez, poeta mexicano

    3 Poemas de José Pablo Juárez, poeta mexicano

    José Pablo Juárez (México) Sus poemas han sido publicados en más de 50 antologías internacionales, y traducidos a diferentes idiomas. En 2018 recibe el premio Naji Naaman (Líbano) por su poemario De tus labios resucitaré. En 2021 recibe el Doctorado honoris causa por el foro internacional de creatividad y humanidad, reino de Marruecos, en 2022 recibe premio por su labor artística por parte del consejo nacional de escritores independientes (México), en 2023 recibe el premio Golden Heart (Rusia)

    Implosión

    Ojalá se pudiera implosionar el mundo

    y arrastrar los recuerdos a un punto ciego

    que en un impacto profundo en mí mismo

    se fuera llevando todo lo que se dejó en la tierra,

    llevándose la memoria de las gentes,

    llevándose el dolor que te aprisiona.

    Una implosión del mundo,

    de mi mundo nada más,

    llevándose mis besos, mis pasos, mis huellas.

    No llores si al arrancar mis besos,

    te dejan de doler.

    Una implosión que no provoca hueco de ausencia,

    como sí lo hace una explosión.

    Implota y el ser vuelve a su ser,

    llenando con cada fragmento

    cada hueco.

    Quiero implosionar de ti,

    arrastrando mi oscuridad y espinas

    en un retorno sin final.

    Cada fragmento de mi ser

    volviendo a mi ser,

    hasta que vuelva a ser

    la nada.

    Tu calvario 

    ¿Qué hacer?

    Cuando eres los clavos que sostienen 

    Sus manos en la cruz,

    Cuando en su cabeza 

    Eres las espinas que florecen

    ¿Qué hacer?

    Si naciste siendo la espada 

    Que su corazón clava,

    ¿Qué hacer?

    Cuando el mal eres tú,

    Cómo desenterrarte 

    De la madera y de su carne,

    Dejar de ser vinagre 

    Que enjuaga sus heridas 

    Pronto vendrá el santo Arimatea

    Y se llevará tu cuerpo 

    Lejos de mí, tu calvario 

    Dónde en cuerpo y alma resucitarás

    Metáforas petrificadas 

    Las metáforas se han petrificado,

    volviéndose realidad.

    Hoy caminar solo bajo un farol

    es simplemente caminar bajo un farol 

    No hay remordimientos acostado en mi cuarto,

    llenándome de melancolía,

    sino el deambular por la calle solo

    bajo la luna,

    sin esperar ya nada.

    Caminando sobre esta tierra plana,

    llena de realidad.

    Aquí la tristeza no florece

    como lo hace al escribir,

    ni la soledad susurra palabras de aliento,

    ni amor, ni muerte.

    Aquí reina el silencio, ausente.

    Solo soy yo,

    sentado en la banqueta

    a la medianoche,

    sin esperar que el mundo colapse

    porque el tiempo es infinito.

    Pero no yo, aunque aún no es la hora.

    Estoy solo,

    sentado en la banqueta

    con las metáforas petrificadas

    bajo un farol

    en este mundo plano

    lleno de realidad,

    esperando que amanezca

  • Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Bruno Mesa (Santa Cruz de Tenerife, 1975) es un escritor y poeta español que ha publicado una notable variedad de obras literarias. Entre sus libros de poesía destacan El laboratorio (galardonado con el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación en 1999), NadieEl libro de Fabio MontesTestigos de cargo y Las raíces del vuelo. En el ámbito de la narrativa breve, ha publicado Ulat y otras ficciones (2007), que incluye un relato ganador del Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar en 2004, y Literatura fantasma (2022). Además, es autor de la novela El hombre encuadernado, el libro de ensayos Argumentos en busca de autor, el cuaderno de viaje No guardes nada en tus bolsillos y el libro de aforismos Planes de fuga (2021).

    Como traductor, Mesa ha vertido al español poemas de destacados autores italianos como Giorgio Vigolo, Camillo Sbarbaro, Paolo Febbraro y Eugenio Montale. Su labor como crítico literario se ha desarrollado en diversas revistas y suplementos culturales españoles, siendo colaborador habitual de la revista Clarín. En 2011, obtuvo la beca de creación y crítica literaria de la Academia de España en Roma.

    Su obra poética aborda temas políticos, existenciales y sociales. Testigos de cargo se estructura en tres partes: una primera de tono pesimista, una segunda que explora el espejismo del paraíso y una tercera que plantea una leve esperanza.

    En el poema inicial, Tre schegge romane, se percibe un profundo desaliento, cuestionando si la humanidad puede superar sus propias ruinas. Los versos reflejan una visión desesperanzada, donde el ser humano parece avanzar solo para presenciar su propia decadencia:

    Y si caminamos aún erguidos

    es por ver cómo caen esas columnas, por untar

    la sangre que sabe a mermelada,

    cerezas tan antiguas

    que la tierra la recibe con el honor de la putrefacción. 

    El peso simbólico de la desesperanza impregna la obra, situando los poemas en el terreno del dolor y la reflexión sobre la existencia. La pregunta sobre qué somos y qué podremos ser se entrelaza con emociones y pensamientos en torno a la vida y la muerte. No hay lugar para la dicha o la victoria, sino para un sufrimiento que expone un sistema de vida arraigado en la podredumbre. La existencia en estas circunstancias se reduce a la insignificancia, y la muerte no ofrece salvación religiosa, sino la desintegración de todo lo que fuimos:

    Mañana seguiremos discutiendo con bocas ajenas. 

    Harán ceniceros con nuestros huesos. 

    Una rata disecada, nuestro cerebro y la etiqueta de un vino 

    ocuparán vitrinas cercanas en el museo de arqueología.

    La mirada crítica y desgarrada en Testigos de cargo revela una sociedad dividida entre privilegiados y desposeídos. En poemas como Tres calles al sur, se contrasta la cercanía de la fiesta con un territorio infranqueable, simbolizando la brecha entre quienes viven y quienes apenas sobreviven. La soledad en medio de la multitud y la alienación en una ciudad desconocida reflejan una sociedad marcada por la urgencia y la hostilidad. Frente a esta realidad, el poeta propone una resistencia íntima, un rechazo a la gran marcha colectiva:

    No hay antígenos para esa enfermedad, amigo, 

    sólo nos queda una íntima resistencia: 

    quedarnos rezagados en la gran marcha, 

    detener el asedio, 

    firmar un armisticio, 

    aprender a vivir como los perros de Antístenes, 

    y si no se cruza una bala en tu camino 

    defender cada palabra 

    como un testigo de cargo.

    La imagen de la isla y el aislamiento, junto con el concepto de la nada, se entrelazan en la obra, reflejando un olvido en el que la juventud no ha podido florecer y se ve obligada a rebelarse o perecer:

    Lo quemarán todo. 

    Como papeles que el viento arrastra por las autopistas 

    nadie podrá detenerlos. 

    Corren equivocados, 

    seguros de cada error. 

    Nada les importa 

    más allá de esta noche. 

    Lo quemarán todo. 

    Nadie puede atraparlos 

    porque nunca fueron nada.

    A pesar de la intensidad pesimista que domina gran parte del libro, el final ofrece un atisbo de esperanza, inspirado en las palabras de Derek Walcott: «el destino de la poesía es enamorarse del mundo a pesar de la historia». Los versos finales invitan a sonreír y abrazar la vida en su fragilidad y cotidianidad:

    Sonríe, amigo, no te cures

    eres un parpadeo

    de alas de buitre,

    una grieta en el desierto, un veneno,

    tal vez un código binario,

    un motor desecado en un barranco,

    y todos los milenios se detienen

    para inventar tus ojos

    Sin embargo, esta petición de sonrisa no oculta el espejismo del paraíso. Las ínsulas prometidas no son tan idílicas como parecen. La obra de Bruno Mesa es un viaje poético que combina crítica social, reflexión existencial y una búsqueda constante de significado en un mundo marcado por la desesperanza y la resistencia.

    Para conocer más sobre Mesa y su obra, puedes ver y escuchar esta entrevista:

    El libro lo puedes comprar en la editorial Pre-textos, que lo publicó.