Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Bukun Ismahasan Islituan, poeta taiwanés

    3 Poemas de Bukun Ismahasan Islituan, poeta taiwanés

    Bukun Ismahasan Islituan (Taiwán). Nació en 1956. Es una figura clave en la revitalización cultural del pueblo Bunun. En los años 80, en medio del movimiento indígena, Bukun lideró la escritura de poesía moderna en su lengua materna en peligro de extinción, utilizando el sistema de escritura creado por misioneros. Su objetivo era preservar la tradición oral y explorar el reino espiritual Bunun, sentando las bases de una literatura indígena. Para Bukun, la escritura nativa busca reflejar la verdad y belleza de cada pueblo, enriqueciendo la comprensión del alma humana. Su práctica se centra en revitalizar la lengua Bunun a través de la escritura creativa, conservando así el sistema de conocimientos, valores y creencias de su gente. Recientemente, co-fundó la Asociación de Lenguas Bunun para promover el aprendizaje y la restauración lingüística en las comunidades tribales. En sus palabras, cada pueblo es una estrella brillante que aporta vida y belleza al planeta, una ventana única al mundo. Sus poemas están escritos en el dialecto Isbukun, hablado por unas 20.000 personas en las áreas montañosas de Taiwán.

    Cebos

    Los plátanos son de color amarillo brillante en la trampa

    como la luna que busca ojos en el cielo oscuro

    los ojos de los roedores son

    la mente humana.

    Las mariposas se quedarán con una víbora enroscada

    como una persona de espléndido atuendo atrayendo a la gente

    los colmillos de la víbora son

    la mente humana.

    Los niños siguen a las luciérnagas hacia el lugar oscuro

    solo los tramperos conocen los cebos de los fantasmas

    los cebos de la trampa son

    la mente humana.

    Los ojos de los fantasmas emiten rayos rojos,

    como las brasas para ahumar durante la noche.

    Cuando la trampa esté cebada, veremos la conjunción de la luna llena y Venus.

    Nota: En el sistema de creencias del pueblo Bunun, la conjunción de la luna llena y Venus puede presagiar la ocurrencia de un accidente o desastre.

    Urraca azul de Formosa

    La urraca azul de Formosa siempre se posa en un lugar alto.

    Su cola larga es como

    el resplandor antes de que se ponga el sol

    su hermosa voz cantarina es

    como

    el canto ritual de un chamán.

    Tu voz resultó ser un conjuro de amor lanzado.

    Tu cabello se vuelve mi arcoíris

    tus lágrimas se vuelven mi miel.

    tus ojos parpadeantes se vuelven mis luciérnagas.

    Cuando ríes

    es justo

    como el sol ilumina la mañana.

    Tu cola se convierte en la hierba plateada de las islas del Pacífico para seducir mi alma.

    Mi corazón la sigue

    como un gato absorto en la cola de un ratón

    tu rostro es mi sueño por la noche

    tu entusiasmo es la pólvora negra que pongo en mi escopeta

    tus miradas son vino de mijo fermentado elaborado con quinoa roja

    cuando sonríes, es lo más efectivo para consolar mi corazón anhelante.

    Estoy de pie en la cima del acantilado.

    Ojos vacíos

    lengua arrastrada

    mi cabeza es vaga

    mi alma sigue tu voz

    flotando

    flotando

    sigue tu cola

    vagando

    vagando

    sigo en la montaña alrededor del acantilado.

    Octubre de 2000, en mi refugio del bosque

    Monte Usaviah

    Tú ya estabas allí

    cuando

    los cangrejos y congrios aún no estaban en guerra

    tú ya lo habías predicho

    cuando no habías escupido sangre

    tú eres el origen de la Luna

    tú eres el hogar del Sol

    tú habías planeado de antemano el asiento para la Luna

    para que nosotros pudiéramos reproducirnos

    fuimos arrastrados por el Diluvio

    luego fuimos invadidos por un pueblo diabólico

    siendo cazados y perseguidos hasta la muerte como animales salvajes

    sumergieron los campos de mijo en arrozales

    como árboles sin nombre que ocupan un bosque denso en la montaña

    nos pusiste en tu espalda, en tu hombro, en tu cabeza

    nos abrazaste y nos escondiste

    construiste un granero de mijo para nosotros

    todos somos criados por ti

    te acuclillas en la cordillera central de la isla

    como un cazador que escucha y siente

    el mar es el aire que cabalgas

    nubes y niebla son tus implementos mágicos

    Muuz y Langui * son tus sabuesos

    te agachas

    observas

    tu pantorrilla se impulsa, lista para despegar.

    estás en Malahtangia mientras entramos en Andaza **

    el vino de mijo que has preparado para la Malahtangia *

    es el jugo para todos los seres vivos

    tus ojos son nuestra adivinación

    tu canto es nuestra canción de tributo.

    todos nuestros nombres son tomados de

    Ti

    Monte Usaviah.

    * Muuz y Langui: en Bunun oral legendario, tifón es la encarnación de Muuz, un niño, y Langui , una niña.

    ** Malahtangia: ceremonia de recolección y almacenamiento de mijo; Andaza: ceremonia de caza en el bosque y nuestra conexión con todos los seres vivos.

    Traducción al inglés por Sutej Hugu

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Xiang Yang, poeta taiwanés

    3 Poemas de Xiang Yang, poeta taiwanés

    Xiang Yang, seudónimo de Lin Chi-yang (Taiwán). Nació en Nantou, en 1955, es un poeta y académico. Posee un doctorado en periodismo por la Universidad Nacional Zhengzhi y es profesor en la Escuela de Posgrado de Cultura Taiwanesa de la Universidad Nacional de Educación de Taipéi. Desde mediados de los años 70, ha sido una figura clave en la poesía taiwanesa, cofundando la Sociedad de Poesía Gathering in the Sunshine en 1979 y siendo pionero en la poesía moderna en taiwanés. Asistió al International Writing Program de la Universidad de Iowa en 1985, ayudó a establecer el PEN taiwanés en 1987 (sirviendo como vicepresidente en 1990) y fue presidente de la Asociación de Literatura de Taiwán en 2016. Autor prolífico, ha publicado doce poemarios, traducciones de su obra al inglés y japonés, ensayos, crítica literaria y cuentos infantiles. Su poesía aborda la condición humana universal arraigada en un profundo sentido de lugar.

    Con sombra y sin sombra.

    El niño dentro del espejo

    no tiene sombra

    el niño fuera del espejo

    tiene sombra.

    El niño sin sombra se sienta dentro

    el niño con sombra, fuera.

    El niño sin sombra soy yo

    y el niño con sombra… ese soy yo

    mi yo sin sombra se queda dentro del espejo

    y mi yo con sombra, fuera

    el yo dentro del espejo

    es el niño que no proyecta sombra.

    Y el yo fuera del espejo

    es el niño con sombra

    Poesía Taiwanesa.

    Traducción al inglés por Andrea Lingenfelter.

    Gran calor

    Calor en el frío                                          Frío en el calor

    La ciudad clama                                        En una noche que se enfría lentamente

    Bajo una lámpara solitaria                        Anhelo como fuego

    Amor enterrado con descuido                   El dolor entra en el corazón

    Descartado por un juramento                    Se congela

    Cielo lleno de estrellas en la ventana       Cielo lleno de estrellas

    Brillando plenamente                               Evocando

    Los suspiros de aquel verano                  Tu nombre y figura

    Pasan calientes                                        Ante mis ojos

    En un viento sofocante                            Una estrella cae

    Cae una estrella                                       En un viento sofocante

    Ante mis ojos                                          Pasan calientes

    Tu nombre y tu figura                             Los suspiros de aquel verano

    Evocando                                                 Brillando plenamente

    Cielo lleno de estrellas                            Cielo lleno de estrellas en la ventana

    Se congela                                               Descartado por un juramento

    El dolor entra en el corazón                    Amor enterrado con descuido

    Anhelo como el fuego                             Bajo una lámpara solitaria

    En una noche que se enfría lentamente   La ciudad clama

    Frío en el calor                                         Calor en el frío

    Traducción al inglés por John Balcom

    Descubriendo □□

    □□ se descubrió

    en varios periódicos de 1920

    amarillentos y desintegrándose

    en los labios burlones de la historia.

    □□ ya ha sido destruido

    un pájaro carpintero no puede picotear nada

    en el □□

    vacuo vacío

    en el dobladillo ondeante de su falda

    □□ espera tranquilamente ser rellenado

    temerosas olas y corrientes esperan y vigilan de izquierda a derecha

    □□□□

    ignorante confundido

    en un marco confinado

    vacuo vacío □□□□

    □□ los marineros portugueses la llamaron Formosa

    □□ los holandeses le otorgaron el nombre de Zeelandia

    □□ Zheng Chenggong rellenó “Paz, la capital de Ming”.

    □□los Qing establecieron una prefectura subordinada a la provincia de Fujian

    □□ un pueblo abandonado estableció una república

    □□ Japón transplantó “Gran Japón”; aquí

    □□ ahora se dice que es parte inseparable de China

    entre tantos significantes

    ignorante confundido □□

    □□ lo es todo

    □□ no es nada

    como el ciprés de Formosa en la espesa niebla

    incapaz de encontrar el suelo sobre el que posarse

    todas las aves rivalizan por anidar sus plumosas alas

    TODAS las bestias pugnan por dejar sus huellas

    descubrir □□ se ha convertido en una especie de diversión

    Buscar □□ se ha convertido en un pasatiempo ocioso

    □□ fue duplicado

    en un boletín electoral

    publicado en el invierno de 1991

    parte del cual fue consignado a las llamas

    □□ se descubrió

    en el □□ rodeado de □□

    en el □□ vacío

    □□ fue llamado con el nombre de □□□□.

    hasta que finalmente ni siquiera □□ pudo encontrarse ya.

    Traducción al inglés por John Balcom

    *Michelle Yeh, N. G. D. Malmqvist & Xu Huizhi (eds.), Sailing to Formosa: A Poetic

    Companion to Taiwan.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Juan Lebrun #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Juan Lebrun #PoesíaVenezolana

    Juan Lebrun (Venezuela). Nació en Caracas en 1997. Poeta y músico. Su libro Salmista fue valorado en el Premio Rey David de Poesía Bíblica Iberoamericana en el año 2021; recibió el tercer lugar en el 7.º Concurso de Poesía Joven Rafael Cadenas en el 2022; ganó el Premio Internacional de Poesía Joven Ida Gramcko 2024 con El libro de las improvisaciones. Apareció en tres antologías de poesía venezolana: Palabras que gotean, Poetas en el galpón y Cuando pienso en libertad. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al bengalí, al italiano y al portugués.

    *

    a Sofía Mogollón

    Tanto

    para referirse a la cosa

    y tantas cosas dentro de un libro

    que no son él.

    Pero uno se despierta con la luz

    y ve cómo las ellas                desaprenden sus nombres.

    El sonajero de mi tierra (lo juro)

    me perdona.

    Me revive de la Tierra y de los aires.

    Me ríe.

    Despierto con la luz

    y las cosas no son las cosas:

    no me recuerdan al hábito ni a la repetición.

    No me recuerdan                   y yo tampoco a ellas.

    Publicado como versión extendida originalmente en la Revista LP5 en 2020

    *

    a Yéiber Román

    El que se detiene, mira la poesía a los ojos,

    la entiende abismal,

    corte de arrebol en los carros.

    Paso atrás para que sea la voz

    gramínea hondura bajo la nube en quinta.

    Un jazmín esclarece muros y tarimas,

    clarín que amontaña el pensamiento,

    sillas de colores arrejuntadas en el aire,

    flor naranja de tiempo,

    mural de espera.

    No hay sombra en el junco

    ni mandolina en los caobos.

    No hay paso premuroso

    que no se borre en el barro.

    No hay poeta que no se detenga

    ni trino que no more en la hondura.

    Publicado originalmente en el Festival de Poesía Latinoamericana Resistir en junio de 2025.

    *

    a Juampe y papá

    Junto a la ciénaga

    ríen los tumbos de la vida

    como trompo

    en las vías del hoyo.

    Se recuestan de un árbol

    y miran perdidamente

    los relojes.

    Su ausencia es cortada

    con la lanza de las rejas.

    Lloran con la maleza y el cemento.

    Los tumbos de la vida

    son el zamuro buscando su carroña,

    y los Vallejos que se elevan sobre el puente.

    Son las brozas cayendo

    en las tierras más baldías.

    Son el moho carcomiendo

    los troncos y los suelos,

    la brisa, la calima, los pulmones de piedra.

    Las cadenas sobre el cuello

    llevándonos a morir.

    Postrados en cama

    vapuleándose en la orilla

    y los costales              limándose

    son los tumbos de la vida más recientes.

    Está mi padre echado en cama.

    Mi hermano, enfermo.

    Mi madre y yo estamos sanos.

    Quisiera darles mi cuerpo.

    De El libro de las improvisaciones (2024)

    Retrato de Vasco Szinetar (2023)

  • 3 Poemas de Zorian Ramírez Espinoza  #PoesíaVenezolana 

    3 Poemas de Zorian Ramírez Espinoza #PoesíaVenezolana 

    Zorian Ramírez Espinoza (Venezuela). Nació en Caracas en 1996. Es Licenciado en Artes mención música por la Universidad Arturo Michelena. Miembro de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Publicó en 2022 su trabajo de grado Las escuelas de contrabajo en Venezuela, reconstrucción evolutiva 1970-2003 por El Sistema y la plaquette Memoria Derramada con ediciones Petalurgia. Participa en antologías nacionales e internacionales, escribe poesía, diario y crítica literaria. Cocreador del taller «El objeto y la memoria». Actualmente es uno de los compiladores del dossier de poesía joven venezolana para la revista Círculo de poesía México titulado “Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad”.

    Miércoles​​ / 9:44 PM

    Errática toda lógica que me sostiene a un lado del mundo. Llueve en este continente, un niño llora y canta a la lluvia lo que a esta le falta.

    Detengo la escritura, ​​ le pido que me dé la cara, busco enfurecerla, estorbarla.

    Doy riendas a la forma.

    Jueves/7:12 PM

    Voy a invocar cuerpo y lágrimas. Este juego me deforma ​​ para ​​ gestar una paulatina calma que permita divisar mis huellas en tu rostro. Me mantengo en vilo. La sal de un crepúsculo color invade tu pureza. Es la brasa, nunca el carbón, de este deshacernos en hechos y cosas.

    Viernes/ 4: 25 PM

    En medio del terror, he tenido una erección. Cosas como estas son difíciles de ocultar. Usar una camisa holgada, jugar con la postura de las piernas, esconder la mitad del cuerpo bajo una mesa o escritorio. Todo esto me llevó a razonar acerca del libre albedrío de un cuerpo que era una sensibilidad toda. La erección mostraba el festejo de la carne. Me encontré en un estado frágil y de vergüenza. Era observador de esta embestida de vida.

    Es la regla de continuidad. Posterior al horror, la tortura, el despojo.

    En este exilio de vida siento palpitar el músculo.

    Estos poemas pertenecen a Fragmentos de un ejercicio parecido al diario – Zorian Ramírez Espinoza

    Foto por Nathael Ramírez

  • 3 Poemas de Su Yun, poeta chino

    3 Poemas de Su Yun, poeta chino

    Su Yun (China). Su verdadero nombre es Chen Ruizhe, es un poeta de 16 años. Es miembro de la Sociedad China de Poesía. Sus obras se han publicado en más de diez países, incluidas las colecciones de poesía «Spreading All Things» y «Wise Language Philosophy» en China, y la colección de poesía «With Ecstasy Of Musing In Tranquility» en la India. Ganó el Premio Guido Gozzano (2024) en Italia.

    Esquina

    Desde mi vista este- oeste de la calle

    hace tiempo que me contento con mis plegarias al cielo.

    El arco iris que veo debería extenderse a lo lejos

    la puesta de sol que veo debería brillar carmesí.

    Cuando me paro en una esquina de arriba

    pasajes del norte y del sur se despliegan

    el arco iris abarca grandes distancias

    pero ahora el mar y el cielo ondulan al unísono

    la puesta de sol arde escarlata

    sin embargo, la luz persistente danza en corrientes ocultas.

    Algunos se regocijan en laderas lejanas

    donde veo bancos de arena

    perciben vastas bahías

    donde observo aguas tranquilas

    presencian olas embravecidas.

    Desde mi percha de la esquina

    comparto cielos post lluvia con otros.

    Aquellos más alejados del polvo mundano

    contemplan escenas más vibrantes aún

    no es falta de imaginación

    sólo desconocimiento de las maravillas a la vista

    Como el loto

    Vuélvete a mí una vez más,

    rezo y te veo florecer en lo alto

    no te precipites hacia el este en tu camino

    al oeste he llegado al fin.

    Luchando contra el polvo a cada paso

    corriendo para aprender tu gracia.

    Vuélvete hacia el oeste de nuevo, hacia mí

    vengo con cuentos de ayer.

    Hablas de mi tímida sonrisa que se vuelve

    sueño con tu forma de rubor

    Al volver, mi corazón se aquieta

    has caído al sureste en la colina,

    abrazando tu primer brillo púrpura.

    Aquellos garabatos olvidados de años pasados

    hace tiempo fundidos con pasos de piedra serenos.

    Podría tu sombra adornar el alero de nuevo

    podría vislumbrar tu vaivén de rosas.

    Mi corazón guarda tal egoísmo en lo profundo

    he escrito incontables poemas para ti

    para probar que existo en el azote de este mundo

    Hojas en la ventana

    Tal vez defino tu esmeralda renovada

    a través de la lente de nuestro encuentro casual,

    Tal vez te vi bajo el puente del año pasado

    acariciando las olas con un saludo de gracia.

    Nunca has dejado de acariciar los escalones de piedra

    nunca ha escapado el viento a su reposo

    nunca he dejado de buscarte con la suave brisa.

    Sé que sólo puedo mirarte desde abajo

    Extendiendo hacia ti pensamientos elevados

    sólo puedo medir la altura con hierba tan baja.

    Anhelo aventurarme aún más profundo

    donde tallos y brotes se acumulan hasta

    hallar la fortaleza donde los pensamientos de mi corazón se derraman

    llevo tesoros sin nombre en lo profundo

    entierro mis sueños poco prácticos donde las raíces duermen.

    Algunos quizás broten como flores el próximo año.

    Cuando los recuerdos aparezcan

    cayendo en la esfera de la noche

    algunos darán fruto a tiempo

    deseo que maduren con verdad sublime.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    Hamid Oqabi (Yemen). Poeta, escritor, cineasta y dramaturgo reconocido por su amplia y diversa actividad creativa. Ha dirigido diez cortometrajes y es autor de 17 novelas publicadas en 15 libros por diversas editoriales en Alemania, el Magreb y Egipto. Ha publicado seis colecciones de poesía,  y también colecciones de cuentos y textos teatrales. Algunas de sus obras han sido traducidas a cuatro idiomas, incluyendo inglés, alemán, francés e italiano. Su faceta como crítico incluye 11 libros sobre crítica cinematográfica y cuatro sobre crítica literaria. Además, ha presentado 11 exposiciones de artes visuales y una de fotografía en Francia.

    El conejo… un regalo de Dios

    Dios, o alguien más, envió un conejo gordo.

    Saltó por la ventana y se convirtió en mi amigo.

    No me interesaba nada del mundo de los conejos.

    Había visto la película Alicia en el País de las Maravillas,

    , pero su mundo nunca me atrajo.

    El vacío se amplificó por todas partes.

    Las imágenes de mi imaginación se secaron.

    No fluyeron lágrimas

    cuando supe que ya no había tumbas en Gaza.

    Tal vez esté triste,

    pero estoy frío, entumecido, insensible.

    Ese conejo no hizo ningún milagro.

    No me llevó a otro mundo.

    Le hice una pregunta sobre mi amada,

    pero era

    sólo un conejo ordinario.

    No hablaba.

    Y una mañana,

    se fue.

    O tal vez Dios se lo llevó.

    Un destello de luz cruza el escenario.

    Un destello de luz parpadea en el escenario.

    El reparto está allí, y también el autor.

    Una obra sin público.

    Sólo decenas de paraguas mojados o quemados sobre las butacas.

    Cientos de zapatos en fila india

    desde la entrada del teatro hasta la parada del autobús.

    Decenas de vasos vacíos en las mesas del bar.

    Los autobuses pasan, conducidos por robots ecológicos,

    que emiten vientos y vapores… y luego desaparecen.

    El telediario anuncia lluvia de un color diferente,

    con un olor extraño.

    Siete días antes de San Valentín

    la ciudad gastó una suma colosal

    en una enorme escultura de un corazón rojo.

    La pared del corazón se resquebrajó un día antes de la festividad.

    Todo se derramó:

    bolas negras,

    abejas blancas encerradas durante meses para producir energía limpia,

    un ternero cojo y mudo,

    y un viejo perro ciego.

    Salieron exhaustos.

    Ni el agente de tráfico

    ni la patrulla de aduanas repararon en ellos.

    El presentador del tiempo se disculpó

    y recomendó a todo el mundo que llevara un paraguas

    y un sombrero.

    Un destello de luz recorre el escenario.

    El ternero baila.

    Las abejas cantan.

    Y el perro se mueve para recoger los billetes.

    Mi último poema

    Jesús regresó a buscar su cabeza cortada.

    Caminó por las calles atestadas

    sin encontrar el Museo del Hombre

    Nadie lo notó.

    Los ángeles no lo ayudaron.

    Se dice que grandes y caóticas manifestaciones

    estallan en el cielo –

    cien días antes del Juicio Final.

    Dios se prepara para revestirse con la capa de la justicia,

    y ha comprado un martillo hecho de luz.

    Se dice que será un día difícil y turbulento.

    Llegó la mañana,

    el sol se levantó por el este.

    Fue un día aburrido y perezoso.

    Poco después,

    nadie recordaba lo que había sucedido.

    Jesús recuperó la cabeza.

    Decidió vivir

    en el bosque de Aokigahara.

    El Cielo decidió enviar una nueva profetisa.

    Escogió a una poetisa

    de entre los habitantes del bosque Dark Ancient.

    Quizá dentro de un año,

    regrese a Sanaa.

    No quiero nada.

    Todo lo que quiero es

    beber una copa de vino de Sanaa,

    contemplar la puesta de sol

    desde una colorida ventana,

    y escribir mi último poema.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    Claude Vella (Francia). Nació en 1970 en Saint-Martin-d’Hères (Isère), donde creció y cursó estudios técnicos en un instituto profesional. Apasionado del arte desde siempre, fotografía principalmente la naturaleza y empieza a escribir desde la infancia. Un giro inesperado en su vida lo lleva a retomar la escritura, y hasta la fecha ha obtenido varias distinciones y premios literarios y poéticos. Publica numerosas obras en diversas antologías poéticas, revistas literarias y obras colectivas de distintas asociaciones con las que sigue colaborando. Fue miembro del jurado del premio del libro Alpin de la asociación Ex-Libris Dauphiné de 2017 a 2021. Es miembro del Consejo de Administración de la Asociación de Escritores Dauphinois desde 2020. Ha publicado varios poemarios y varias obras en coautoría.

    Fractura

    Ahora

    oigo

    los truenos,

    y siento

    el viento

    que me aprieta.

    La mueca

    toma su lugar

    a su turno,

    y me congela,

    me agoto

    de este día.

    La tristeza

    me deja

    sin defensa,

    yo abandono

    a quien me hiere

    y me ofende.

    Texto extraído del poemario «Chants de plume», Edilivre 2013.

    Primavera

    ¡Ah! ¡Veo sonreír el tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    Mientras los árboles se vuelven blancos,

    la flora recibe a la primavera.

    Alrededor de palpitantes insectos

    los pavos reales de día se alimentan,

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    De un cielo de rayos deslumbrantes

    los colores se redefinen,

    la vida tiene instantes más dulces,

    los cerezos en flor maduran.

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Una historia por seguir

    Enero trae la blanca nieve

    de un diciembre vestido de invierno,

    Febrero que el frío desencadena,

    precede a marzo con su verde manto.

    Abril, que nos trae la primavera,

    aún duda de su dulzura,

    Mayo tiene una ternura más fuerte

    y triunfa en sus esplendores.

    Junio, entonces sensible

    llega con su bello verano,

    el calor es irreversible,

    Julio tiene su inmensidad.

    luego llega agosto,

    a veces lluvioso, a veces clemente,

    y septiembre baja la guardia

    para otra premonición.

    Las hojas de octubre revolotean

    en un oscuro rojo otoñal,

    mientras noviembre

    invita a un diciembre invernal.

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Traducción del francés al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jitendra Srivastava, poeta indio

    3 Poemas de Jitendra Srivastava, poeta indio

    Jitendra Srivastava (India). Eminente poeta, académico y crítico con treinta libros en su haber. Conocido por su cadencia luminiscente en la poesía hindi, ha recibido varios premios prestigiosos, entre ellos el Bharatbhushan Agarwal Award y el Devishankar Awasthi Samman. Actualmente es profesor de hindi y director de la División Internacional de IGNOU, Nueva Delhi.

    Desaprobando al Sol

    Algunas calles recuerdan los días de la derrota

    los días, llenos de dudas

    caminar por cierta calle en un día casual

    recuerda a aquellos compañeros

    que relumbraron como luciérnagas

    algunas calles traen el recuerdo de aquellos autobuses

    que iban en dirección a los sueños como aquellos ángeles

    que absorbieron los golpes durante nuestro sueño

    pero nunca se quejaron

    soportaron nuestra tristeza como nuestras propias hermanas

    avanzando hasta donde fuera posible

    con la esperanza de nuestra dicha

    en esas calles donde aún sobrevive nuestra derrota

    al pasar en un autobús

    verías a unos niños

    comiendo guayabas, rosadas por dentro

    riéndose a carcajadas

    cubriendo la derrota de los antepasados

    desaprobando al sol que brilla con fuerza sobre sus cabezas.

    Los sueños más hermosos

    Nada puede verse en la oscuridad

    ni las casas, ni los árboles

    ni los baches, ni los bloques de piedra

    ni las nubes, ni el suelo

    ni siquiera los pájaros o sus polluelos

    ni una mano puede alcanzar a otra en la oscuridad

    es asombroso que

    los sueños más hermosos del mundo

    brillen en la oscuridad.

    Por separado nada emana

    El sabor de las lentejas cocidas no es sólo el sabor de las lentejas

    está compuesto por el sabor de la cúrcuma, de la sal

    también por el sabor del agua

    cuyo sabor las palabras aún deben descubrir

    las manos que cocinan, añaden el sabor principal

    Lo mismo ocurre con el color de las lentejas cocidas

    nunca es sólo el color de las lentejas

    como el color del amor

    por separado nada emana color alguno.

    Traducción al inglés por Dhritabrata Bhattacharjya Tato

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas inéditos de José Gabriel Cabrera Alva, poeta peruano

    3 Poemas inéditos de José Gabriel Cabrera Alva, poeta peruano

    José Gabriel Cabrera Alva (Perú). Nació en Lima,  en 1971. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue director de la revista de literatura Ajos & Zafiros. Ha publicado los poemarios El libro de los lugares vacíos (1999), Canciones antiguas (2004), Ombligo de ángel (2007),  Del mal amor (2016) y el libro Tristania y otros híbridos de la peste (2023). Poemas suyos han aparecido en diversas publicaciones nacionales e internacionales, así como en muestras antológicas. Su poesía ha sido traducida al alemán, al italiano y al francés. Ha traducido, además, a diversos poetas de lengua francesa y ha realizado estudios de Artes Plásticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Federico Villarreal.

    cierro tus párpados

    no te veo en el mundo verdadero

    pero estás en ese mundo

    prisionera de la irrealidad

    pero estás

    te veo en ese torrente de luz

    entre pájaros carnívoros

    el nudo del lenguaje no tiene ser

    esos párpados son un nudo

    veo los escombros de ti

    esa pared arañada

    donde aún hay alaridos

    estás adherida a estas paredes

    como una mancha de sangre

    tu realidad no es lingüística

    tu irrealidad sí lo es

    siento tu respiración

    su oscuridad no es un silogismo

    es presencia pura de la muerte

    oye esa oscura música

    porque habrá de matar

    la sin sombra danza

    danza detrás de ti

    su danza no tiene significado

    ¿hace falta significado?

    la sin sombra danza desde la ausencia de ser

    no danza desde la tumba del lenguaje

    danza desde la tumba a secas

    su danza es el frenesí del significante

    ese hiato de la razón

    desde donde no se vuelve

    la sin sombra es tu reflejo

    esa ausencia de pensamiento

    desde donde danzas

    ¿o es solo ella la que danza?

    la sin sombra es un espejismo

    estoy danzando en ese espejismo

    induzco aquí             sentado en el blanco

    como si la orilla se hubiera desvanecido

    puedo ver los bordes de tu rostro

    pero tu cuerpo es borroso      débil

    percibo apenas fragmentos

    de la marea blanca

    curvas mutiladas        astillas

    una foto velada de sentido

    la barca retirada de todo

    es una imagen de lo innombrable

    sin embargo conserva algunas veladuras

    el sepia asoma entre los bordes de blanco

    los bordes de tu rostro que están del otro lado de la definición

    me empeño en ver ese cuerpo antes que la locura lo devaste

    la piel tiene algunas heridas

    cortes              que tú misma te has hecho

    tú dices que son las gaviotas

    que ya no puedes con su odio

    ese odio está hecho de música

    las gaviotas penetrándote

    ¿a quién le importa inducir

    ante esa piel delirante?

    la marea blanca afila como un cuchillo tus alucinaciones

    intento oír esa música

    (Del poemario inédito El libro de hielo)

  • 3 Poemas de Madan Kashyap, poeta indio

    3 Poemas de Madan Kashyap, poeta indio

    Madan Kashyap (India). Es un reconocido poeta hindi. Ha publicado numerosos poemarios. También se dedica activamente a la prosa y la crítica literaria. Ha sido galardonado con numerosos premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

    Al menos

    Al menos,

    Todavía hay aire en esta tierra. Y el aire es gratis.

    Al menos,

    En algunos lugares los dispensadores de agua reparten agua gratis, y en otros lugares un alma generosa sirve agua.

    Gratis.

    Al menos,

    los caminos no esperan que se les pague mientras caminan por ellos.

    Al menos,

    no hay impuesto sobre la luz solar, aunque apenas

    llega a los hogares urbanos.

    Al menos,

    Puedes visitar muchos parques de forma gratuita;

    puedes tocar el mar sin pagar, puedes contemplar

    el sol naciente y del sol poniente, todo gratis.

    Por suerte,

    al menos

    existe este ‘al menos’.

    Espantapájaros

    Primero murió mi sueño de cambiar el mundo.

    Luego murió el sueño de un hogar.

    en un mundo hermoso.

    Entonces el pensamiento de un mundo hermoso con una casa hermosa

    desapareció.

    Y poco a poco todo murió.

    sonando la sentencia de muerte de la humanidad.

    Me quedé de pie, feliz, con los brazos abiertos hacia el cielo sin nubes.

    Poco a poco mi ropa se convirtió en harapos. Mis piernas se clavaron en la tierra,

    Mis brazos extendidos se convirtieron en madera.

    para un fuego sin vida.

    Y mi cuerpo se convirtió en un simple tronco. Y un día

    sentí que

    mi cabeza se había convertido en una olla ennegrecida al revés

    que ha sido descartada porque durante meses

    se cocinó caldo en ella

    Así,

    de pie en los campos cuidando los cultivos y a mis seres queridos también, me convertí en un espantapájaros.

    Deseos

    Ellos dicen

    sus deseos son minúsculos. Tan pequeños

    que no significan nada, como si,

    no quisieran nada.

    No quieren cortar árboles

    pero quieren exprimir su verdor.

    Ellos no quieren

    aplastar montañas

    pero les roban su firmeza.

    No quieren puentes sobre los ríos

    pero quieren detener su caudal.

    Si sus deseos se cumplen ¿cómo será este mundo?

    Uno no lo sabe.

    Traducción al inglés por Shobha Narayan

    Traducción al español por Mariela Cordero