Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    Johnny Gavlovski. Escritor. Psicólogo clínico y psicoanalista. Docente Universidad Metropolitana de Caracas. Director académico de www.culturamundis.com Conferencista en universidades de Bogotá, Buenos Aires, Cádiz, Bergen y Oslo. Su trabajo como escritor cubre diversas áreas: NOVELAS (Cuerpo de Ámbar, Ana, recuerdos de la casa verde. ESTUDIOS DE PSICOANALISIS Y ARTE: Sublimaciones, Pollock, desnudo con cuchillo, Pornókrates de Rops, EL Bosco y la alquimia. POESÍA: Poemas químicos, Red de seda, Paisaje inconcluso. DRAMATURGIA, más de veinte obras de teatro traducidas el inglés, croata y sueco.  Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre los que destacan 1978: Premio Poesía. UCAB. Premio Municipal de Teatro, 1988 – 1997. Premio Municipal de Cine, 1992. Firma el Libro De Honor Universi¬dad Carolina de Praga, 1997. Premio Actors of the World, Londres, 2008. Seleccionado por la Victoria University Press. New Zealand para la antología de cuentos del mundo Been There, Read That! 2008. Actualmente es colaborador de los portales prodavinci.com y elnacional.com/papel-literario.

    EL LAMENTO DE SÍSIFO

    Sucedió

    la cuesta

    el dolor

    no comprender

    La cuesta

    cuesta

    el peso en el muslo

    el dolor

    la cuesta

    cuesta

    cuesta

    empinada

    arrastrar la pierna

    arrastrarme

    el dolor

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    Recostado contra el muro

    grito auxilio

    Silencio

    el dolor

    el asfalto me recibe

    *

    Relataré la historia

    algún día

    -entre líneas-

    sin palabras

    Mi piel escribirá

    un nuevo abecedario

    apagará la angustia

    -Había una vez-

    La mordaza caerá

    ésta

    la del silencio

    la del nudo en el alma

    La palabra rota

    encontrará una cicatriz

    para ser escrita

    Párpados como gaviotas cansadas

    rompen las olas

    vuelan

    sobre otra roca

    se estrellan           

    contra el dolor

    Tus silencios

    se rompen

    contra mis gaviotas

    cansadas

    ELLA, LA DULCE Y TEMIDA

    Aquella tarde, después del mediodía, cuando el silencio pesa de calor; cuando el sopor busca la desnudez, la suave caricia me hizo despertar (nunca he estado más despierto)

    Abrí los ojos, estaba allí, imperceptible presencia. Absoluta presencia

    Afuera conversaban. Respetando mi sueño, pero yo estaba allí, en mi lecho, con los ojos abiertos pude ver cómo el aire se hacía mujer; sentada al borde de mi cama: benévola, amable

    ¿Quieres venir? – me dijo

    La mire

    Dulce. Tan dulce. Inmensa. Su voz, cálida. No había oscuridad en el aura que la cubría, ni vestigio de harapos, con la que el miedo humano la representa. Los miedos hacen eso, disfrazan. La verdad llega desnuda, cubierta en céfiro encaje

    ¿Quieres venir? – me dijo

    Bastaba un sí         Cerrar los ojos

    Ella me tomaría en un abrazo etéreo.      Me deslizaría 

    por un tobogán de terciopelo

    todo terminaría

    ¿Quieres venir? – preguntó

    No

    Aún no

    Hay demasiado amor

    Estos poemas pertenecen a Poemas Químicos © Johnny Gavlovski

    © Editorial Diosa Blanca – 2024 (Caracas, Venezuela)

     Foto Crédito: @acipoyo

  • 3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    Ha-seok Lee 이하석 Nació en 1947 en Goryeong, Gyeongsangbuk-do. En 1954, poco después de la guerra de Corea, se trasladó a Daegu con su familia y creció cerca de un pueblo de refugiados en Daemyeong-dong. Las ruinas de la posguerra se convirtieron en el patio de recreo de su infancia, y esta experiencia se convirtió más tarde en un tema central de su poesía, dando forma a lo que se conoce como la estética de los «paisajes en ruinas». Debutó en la literatura en 1971 con una recomendación poética en la revista Hyundai Sihak(Poesía Moderna). Entre sus poemarios figuran Transparent Inside, Mr. Kim’s Profile, We, Strangers, Cypress Fence, On Fridays, I Look Far Away, Drawing Goryeong, Rust, Things, Correspondence, Between Love, Roots of Thunder, Rhapsody of Hyangchon-dong y The Future of Memory. También publicó el poema épico Haewol, Song of the Road. Lee ha recibido numerosos premios literarios, como el Premio Literario Kim Soo-young, el Premio Literario Docheon, el Premio Literario Kim Daljin, el Premio Literario Kim Gwang-hyeop, el Premio de Poesía Lee Yuk-sa y el Premio Literario Budista Moderno.

    Paisaje trasero 1

    En el callejón trasero, junto al depósito de chatarra,

    la puesta de sol se rompe en fragmentos de vidrio desechado,

    y la hierba siente un pulso asesino a través de las esquirlas de vidrio.

    Cae la noche, las gotas suspendidas en el aire

    se aferran a las frías superficies metálicas, resplandecientes –

    sus interiores transparentes quedan al descubierto en la oscuridad.

    Algunas sucumbiendo a su propio peso,

    gotean y se filtran en el suelo,

    llegan a las raíces y se mezclan con óxido rojo,

    tornándose en charcos de agua oxidada.

    otras se evaporan, desapareciendo en la oscuridad.

    Bajo la tierra, trozos de metal enterrado bloquean el camino de las raíces,

    con el tiempo se entrelazan con ellas, se vuelven lánguidas.

    La hierba cubre las pocas historias impresas en un periódico,

    sorteando el camino del metal, domándolo cómodamente pero de manera constante,

    antes de que se extiendan hacia el próximo destello de rocío.

    El mar de parto

    El Mar del Oeste nutre toda vida, incluso las humildes algas marinas,

    constantemente agitadas y revueltas por el implacable oleaje.

    Raspando sus bordes con olas que surgen de sus profundidades en ebullición,

    obligando a los bañistas a retroceder, jadeando:»¡Oh, Dios!»

    pero borrando nuestras huellas en capas en un instante,

    arañando sin cesar sus propias fronteras,

    hirviendo como una olla de sopa de algas,

    circula constantemente alrededor de la costa distante.

    Como una nueva madre que llora, agitando sus extremidades,

    pero finalmente, con alivio, da a luz a su hijo,

    El mar, burbujeante como una sopa de algas,

    nunca deja de sacar algo de sus húmedas profundidades.

    Un hombre, dirigiendo cuidadosamente su barco de pesca,

    nervioso por el parto de su esposa en casa,

    siente el tirón de las olas, como los dedos de su esposa que lo instan a regresar,

    pero todo lo que saca de la olla del mar hirviente

    es un arco iris ondulante.

    Más allá del horizonte, las nubes se elevan como vapor,

    y por fin, sobre el techo de las olas,

    resuena el llanto de un recién nacido: «¡Wah!».

    Piedra

    1

    Como la piedra es hueca en su núcleo,

    su grano desigual, como el agua.

    Así me quedé, como olas que nunca alcanzan la orilla.

    Mi mirada desesperada sólo crea

    una grieta en tu dirección.

    2

    ¿En qué tipo de piedra

    me estoy condensando?

    Lentamente, me hundo en tus profundidades.

    Cuando te arrojo una piedra

    sólo queda la mirada de la piedra que se va.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    Tae-il Park 박태일 Nació en Hapcheon, Gyeongnam, en 1954. Completó su doctorado en la Universidad Nacional de Pusan y debutó como poeta en 1980. Entre sus poemarios figuran Longing for the Tavern, Mount Akgyun in Autumn, Mugwort and Wormwood, Land of Grass, The Sea, Called by the Mongolian Word Dalai, The Moon of Okbi, and The Yeunbyun Traveler and The Yeungil Ankai. También ha publicado una selección de poemas titulada People Who Fish for Dragons. Entre sus trabajos de investigación y crítica destacan The Space and Place of Modern Korean Poetry, Empirical Studies and Methods in Modern Korean Literature y Park Tae-il’s Poetry Life, Learning Life, entre muchos otros. Actualmente es profesor emérito de lengua y literatura coreanas en la Universidad de Kyungnam.

    No hay camino para mi anhelo

    No hay camino para mi anhelo.

    Mientras las gaviotas argénteas pasan todo el día

    midiendo el ancho del cielo,

    llamo tu regreso, como la salpicadura, el chapoteo del agua.

    Rodeado por su sonido,

    me siento solo en el extremo del terraplén.

    Enviando mi amor lejos

    Enviando a mi amor lejos,

    me miro a mí mismo, después de haber dicho adiós

    la oficina de correos del pequeño pueblo ha cambiado.

    el nuevo empleado tiene manos pequeñas, un marco pequeño

    ah, incluso las despedidas deben ser pequeñas.

    El amor partió por expreso,

    pero el amor que no podría ser clasificado como expreso

    se adormece, doblado en blanco en la bolsa de correo.

    Yo, que nunca conocí un amor expreso, envío una carta expresa.

    Incluso después de que mi amor se vaya, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    Llueve y los autos pasan corriendo.

    Pelando una manzana, le digo adiós a mi amor.

    En la cama, debajo de la cama, me despido.

    ¿Dónde está la esquina magullada de este adiós?

    Un mes después de enviar a mi amor, hago una llamada.

    «Fuera de la ciudad», tal vez otra despedida espera.

    Con una voz húmeda como un bar de madrugada,

    tal vez un encuentro con otro amor.

    El amor se aleja, y me olvido de mi amor –

    lo olvido en la calle, en el metro.

    Después de que mi amor se haya ido, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    «Que ganes mucho amor», sonríe otro amor.

    Yo también deseo reunir tanto amor como las estrellas en la noche.

    Despido a mi amor,

    cierro la puerta de la tienda del amor.

    Esperaré hasta el viernes.

    Quizás el sábado o el domingo pueda llamar.

    El ginkgo cuelga el teléfono,

    y el amor cae en una ráfaga.

    Eglantina

    ¿Qué debería hacer cuando de repente surgen pensamientos sobre ti

    mientras camino por el terraplén de la mañana?

    ¿Y si tuviera que entrar en la otra vida antes que tú?

    haría una pausa, luego vagaría, a la deriva por los años que compartimos.

    Y seguramente te desearía felicidad y plena floración.

    A través de los años que has vivido sin mí, y los años que vivirás sin mí,

    si yo fuera el primero en irme,

    sólo para encontrarte, sonrojándote suavemente carmesí a la orilla del agua.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    Min-bok Ham 함민복

    Nacido en 1962 en Chungju, Chungcheongbuk-do, se licenció en el Departamento de Escritura Creativa del Instituto de las Artes de Seúl y debutó en la literatura en 1988. Publicó su primer poemario, One Day of Mr. Melancholy, en 1990, entre muchos otros.Ha recibido premios como el Today’s Young Artist Award del Ministerio de Cultura y Turismo (1996), el 18º Premio Literario Yusim en la categoría de poesía (2020), el Violet People’s Poet Award (2011), el gran premio en la categoría literaria del 6º Premio Yoon Dong-ju (2011) y el 2º Premio Literario Aegi (2005).

    El árbol muerto

    Un árbol muerto, dejado en pie,

    aunque una vez quise cortarlo.

    En el árbol muerto, la muerte vive.

    Raíces, tronco, hojas y florecimientos abandonados,

    el árbol está solo, sostenido por la muerte.

    Trato de nutrir a la muerte, pero la muerte no es algo que se pueda cultivar.

    Observo la muerte: todas las muertes son una.

    El árbol muerto se mece con el viento, se empapa con la lluvia,

    pero la muerte no se mece, ni se moja.

    El árbol muerto no necesita agua ni alimento.

    Las arañas tejen sus casas, los pájaros se posan y descansan.

    La sombra yacente de la muerte en pie -.

    Cuando el árbol muerto desaparezca, también desaparecerá la muerte.

    Esta quietud-.

    Un árbol de la muerte iluminando la vida-.

    Un tiempo de modesta decadencia sin hedor-.

    Ahora, por fin, renuncio a una parte de mí,

    y observo el árbol.

    Caja de herramientas

    La muerte es una llave inglesa que aprieta y afloja la vida.

    La muerte es un lubricante que la da a la vida un giro suave.

    La muerte es una cinta métrica que se desenrolla para medir la vida.

    La muerte es un martillo que sujeta la vida firmemente en su lugar.

    La muerte es un cepillo de alambre que raspa el óxido de la vida.

    La muerte es un pegamento instantáneo que une un momento de la vida a otro.

    La muerte es una línea de tiza que marca la dirección de la vida.

    La muerte es un nivel que equilibra la vida.

    La muerte es una alisadora, que elimina las redundancias de la vida.

    La muerte es una cizalla que corta la vida.

    Ah, la muerte es una caja de herramientas, que contiene toda la vida.

    La muerte no existe, porque está vigorosamente viva.

    La vida es una caja de herramientas,

    cargada de muerte que no existe.

    Apuntalando el vacío

    Una flor es un color que florece en un mundo de matices.

    Todos los colores de este mundo se han rendido, excepto el de la flor,

    ¡Qué vasto borde guarda la flor!

    ¡El fragante, silencio hueco!

    La flor descansa en el corazón mismo de una despedida.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    On-yun Jo 조온윤 Tras graduarse en el Departamento de Escritura Creativa de la Universidad de Chosun, ganó el Concurso Literario de Año Nuevo de Munhwa Ilbo en 2019. En 2022, publicó su poemario Basking in Sunlight  y fue seleccionado como investigador literario para la Academia Coreana de Creación Artística. También fue invitado al Festival Internacional de Escritores de Seúl.

    «Recojo frases de los asuntos mundanos del día y las llevo a la noche, donde las convierto en poesía. Capturo las escenas que encuentro en la vida cotidiana o las imágenes que surgen cuando sueño despierto y las almaceno en forma de frases. Cuando cae la noche, me siento en mi escritorio y las transformo en poemas. Especialmente cuando escribo poesía, creo que es esencial sumergirme en la sensación de estar «solo». Por eso suelo escribir poemas a altas horas de la noche o al amanecer, cuando siento que soy la única que queda en el mundo». (On-yun Jo)

    Tres caminantes

    Tres personas caminaban

    uno necesitaba a los tres:

    al que ama,

    al que más ama – a sí mismo

     y al que no ama –

    ¿De qué otra manera podría decidir

    quién merece el pan tierno que no se ha comido?

    incluso aquel a quien

    la ternura del pan era desconocida

    necesitaba a los tres.

    con tres,

    incluso si uno se mantenía alejado,

    los otros dos no se sentirían solos.

    La familia parasitaria

    Dicen que algunos pájaros ponen sus huevos en los nidos de otros pájaros

    y dejan que críen a sus crías.

    Entonces, ¿de qué se nutren estas aves?

    quizá sólo cuenten piedras.

    Cada familia en el mundo

    ha sido engañada por los trucos parasitarios de Dios.

    Creen que compartir un techo asegura el amor por sus crías…

    ¡Pero ten cuidado al contar!

    mi cuerpo nunca es dos, siempre es uno

    mi parte nunca es dos, siempre es una.

    ¡Sólo aquellos que cuentan mal nutrirán el amor!

    El Archivista

    Nadie golpeó,

    Sin embargo, abrí la puerta.

    Un trozo de luz solar, encajado en la grieta de la puerta,

    cayó a mis pies.

    La nota no contenía un mensaje,

    como si no traicionara a las horas

    que habían estado encerradas durante tanto tiempo.

    Como una pelota que se detiene, demasiado tímida para rodar,

    parecía confiar a mis registros

    los secretos de la noche, agazapados.

    lo escribí como «hibernación».

    luego como «autorreflexión».

    Si preguntas «¿de qué?», yo diría que es

    de las sombras encerradas demasiado tiempo,

    de la enfermedad confiada sólo a mí.

    Por primera vez, las anoté,

    dirigiendo una carta a un futuro extraño,

    sorprendido por la calidez de una palmada desconocida

    juntándose en mi hombro.

    Aunque nadie llamó,

    abrí la puerta y miré alrededor de la silenciosa habitación.

    Sin una palabra de perdón,

    la luz del sol entró,

    reclinándose a placer.

    Si pudiera asirla y desplegarla,

    si esas horas, nunca grabadas

    por fin llegasen a mi puerta,

    seguramente escribiría esto:

    «No haré preguntas.

    Perdonaré lo que ha hecho tu soledad,

    como los niños que tocan el timbre y salen corriendo».

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    Juan Ortiz es un músico, poeta, escritor y artista plástico nacido el 5 de diciembre de 1983 en el pueblo de Punta de Piedras, Isla de Margarita, Venezuela. Es egresado en Educación Integral en la mención de Lengua y Literatura de la Universidad de Oriente, Núcleo Nueva Esparta.

    Durante su carrera, ha ejercido como profesor universitario de literatura, historia, artes y guitarra en Unimar y Unearte. Hoy en día, es columnista del periódico El Sol de Margarita y ha colaborado con los portales digitales Gente de Mar, Writing Tips Oasis, Frases más Poemas, Lifeder, y Actualidad Literatura. Actualmente, el autor vive en Buenos Aires, Argentina, donde trabaja como editor, corrector de estilo, creador de contenidos y escritor a tiempo completo.

    En la flor de los metales acústicos

    (a Julia Elena)

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    orquídea de voz temprana,

    cedro nácar enraizado en los arrecifes.

    Guardaba bajo su lengua los silencios oportunos

    tejidos en los vuelos de un alcatraz anciano que descansa a lo lejos

    en espera de los últimos vientos.

    Cuando la guerra es el arte, ella se esconde,

    refugia sus ojos en los óleos de un lienzo del santo patrono de su pueblo

    y recuerda que entre los que matan hay vestigios de dibujantes y cantores,

    que luego de la sangre volverá la locura de los trascendidos a redimir todo.

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    está en ese estado en que aún habla con Dios

    —esgrimen sabiduría ambos—,

    mis oídos no les entienden,

    pero en mi alma algo resuena,

    algo se acerca al principio.

    Neblina blanda

    «Reinaré esta hoja de resistencias», me dije, trazando con mis dedos un recuerdo

    en tu espalda, fascinado con lo profundo de las aguas que me recibían. El fondo de la cama aturdía, la almohada pesaba. Algo sujetaba la noche a la alcoba, a nosotros.

    Parecías volver de un letargo, de un azul que duerme, diluida en la espina con los ojos perdidos en la ventana.

    Yo te miraba a lo lejos, en la esquina mojada de septiembres, te veía irte sonora

    a los balcones a lamentar las brevedades del insomnio en una neblina blanda

    que rezaba por dentro.

    Tan solo vine a cerrar la noche

    No he venido a mucho, tan solo a cerrar la noche. Vengo del veneno

    que llaman conciencia, que besa al hombre y lo deja solo, sin estirpe.

    No he venido a grandes cosas, tan solo a encender los muros infranqueables de la razón, a repartir soledades entre las multitudes, hijas de los maderos en las rutas

    milenarias e infinitas de las palmas de las manos.

    No he venido a exceder con más horas los espacios,

    paso simplemente a retirar los conjuros en los sótanos de los árboles

    donde los amantes esconden el mejor amor, el que no se ve.

    No, no he venido a mucho, de hecho, nunca he estado.

    Estos Poemas pertenecen a la antología poética “Naufragio”. Juan Ortiz

  • 3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    Jeong-lock Lee이정록

    Nacido en 1964 en Hongseong, Chungcheongnam-do, Corea del Sur, Jeong-lock Lee estudió educación literaria china en la universidad, y literatura y artes en la escuela de posgrado. Debutó como poeta al ganar el Concurso Literario de Año Nuevo del Daejeon Ilbo en 1989 y del Dong-A Ilbo en 1993. Ha publicado 11 poemarios, entre ellos «»There Are Times When Things Happen That Way,» «Dictionary of Childlike Language,»» y «»A List of Things That Don’t Hurt Even When Put in the Eye». Sus poemarios para adolescentes incluyen «»To the Me Who Has Not Yet Come» » y  «»Whatever». Sus colecciones de ensayo incluyen «If I Can’t Write Poetry, I Take the City Bus» y «The Poet’s Drawer». También ha escrito tres libros infantiles, entre ellos «Father and Son», cuatro colecciones de poesía infantil, entre ellas «Being Nine Is Tough», y ocho libros ilustrados, entre ellos «Chair». Lee ha recibido varios premios literarios: el Daejeon Ilbo Literary Award, el Kim Soo-young Literary Award, el Kim Dal-jin Literary Award, el Yun Dong-ju Poetry Award, el Park Jae-sam Literary Award, el Han Seong-gi Literary Award, el Dica(foto-poema) Poetry Award, el Cheon Sang-byeong Children’s Literature Award y el Wildflower Literature Award.

    Amor lento

    El Buda de piedra

    se convierte en un montículo de arena mientras cierras y abres los ojos una vez.

    Lo hace incluso antes de que puedas parpadear.

    Querida mía,

    no digas que todo fue fugaz.

    La luna perdura un mes entero por un solo guiño.

    Hay veces en que las cosas suceden así

    Incluso en una suave carretera,

    hay veces en que el volante da una sacudida

    Es cuando alguien al otro lado de la Tierra roza su pie con lágrimas.

    Hay veces en que el vaso de Soju sobre la mesa tiembla por sí solo.

    Es cuando los ojos llenos de lágrimas se muerden los labios jóvenes y se golpean el pecho

    tras una larga mirada al atardecer en un lugar donde el fuego de las armas ha cesado.

    Hay veces en que las cosas suceden así.

    Empiezo a golpearme el pecho para reventar una bolsa de suspiros,

    pero bajo el puño cerrado en silencio.

    Es porque temo perturbar el sueño profundo de un bebé en algún lugar

    que es lactado por primera vez en tres o cuatro días.

    Hay veces en que una vela parpadea, mostrando su mecha negra,

    y luego vuelve a la vida.

    En ese momento,

    ha pasado sus brasas a un lugar oscuro y lejano.

    Azalea

    Nos las arreglamos, de una forma u otra.

    Si ese Buda de piedra en el acantilado

    hubiera guardado todos los sonidos de los martillazos

    ¿cómo podría sonreír tan serenamente?

    Viviendo así, un día, incluso

    una azalea florecerá en su cabeza.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    Ju-ri Oh오주리 nació en Seúl. Licenciada en Literatura Coreana por la Universidad Nacional de Seúl. Nacional de Seúl. En 2010, debutó en el Munhagsasang, y su poemario, «Rose Mausoleum», fue seleccionado como libro compartido por el por el Consejo de las Artes de Corea. Entre sus libros académicos se incluyen 《A Study on the Existence and Truth of Kim Chun-su’s Metaphysical de Kim Chun-su》(seleccionado como libro académico Sejong Academic Book en 2020), 《A Study on Love in Modern Korean Poetry》, 《La poesía del ser: Un estudio ontológico sobre Contemporary Korean Poetry》, y 《The Pure Poetry: Un estudio ontológico sobre el Poetry of Being: An Ontological Study on the Contemporary Korean Poetry》. Actualmente prepara su segundo poemario y su quinto libro académico. Es profesora en la Universidad Católica de Kwandong desde 2017.

     El cisne y el poeta

    Descendiendo de la Vía Láctea, el cisne permanece en las aguas derretidas por el glaciar del lago de San Wolfgang.

    El patrón de luz en el agua y en el cisne se funden en uno; el cisne es el creador de la luz.

    ¿Es porque la luz divina abraza al cisne  que no huye cuando el poeta se acerca?

    Perdido en el camino de regreso al mundo secular, el poeta abre su existencia ante el cisne radiante.

    Mientras el horizonte se filtra en gotas de luz, el cisne lleva el lenguaje divino al poeta, diciéndole: «Existes como uno, tu existencia es una». Las sombras que bordean el lago guardan los ecos de una conversación silenciosa. Nada de la nada pudo romper el momento en que el cisne y el poeta se encontraron.

    Como el reloj de Dios se detiene en el aire, el poeta renace, renace como cisne en el lago eterno de la poesía.

     

    Ontología del ballet 1

    La muerte es un ala que se extiende desde su cuerpo. Es un patrón negro en el aire. Una gota de oxígeno emerge de ella como muerte, y otra gota de oxígeno entra en ella como vida.  Ella flota en medio del flujo entremezclado.

    Es el flujo del tiempo lo que mueve sus pasos de donde estaba a donde no estaba.

    En el tiempo abrasado, donde el movimiento desvanecido, el silencio llena el espacio entre el aquí y el allá. Sólo el alma se asemeja al tiempo.

    El peso del oxígeno solidificado – Es un exceso incapaz de circular por las partes inferiores de su cuerpo.

    Hasta que el exceso se oxida por completo, la luz se convierte en un escenario, donde ella es la manifestación. Recibe la luz con el cuello; sus párpados se resisten a abrirse.

    La luz fluye a lo largo de su superficie, líneas nacientes. El tiempo se asemeja al alma. Deja de ser una línea que avanza y comienza a trenzar su tejido interior.

    Mientras se forman circuitos de luz dentro de su alma, la superficie espera. Aunque se revela su existencia como reflector, aún sigue esperando el momento en que los sueños desolados se conviertan en superficie.

    La luz es su vestimenta. Cuanto más profunda es la luz, más se marchita.

    Del ‘Yo de la Luz’ al ‘Yo de la Oscuridad’

    El alba llena el espejo de vanidad.

    Es el momento en que Dios mezcla por igual los pigmentos de la luz y la oscuridad. En mi piel translúcida, el «yo de la luz» y el «yo de la obscuridad» se enfrentan.

    La belleza es el momento en que una rosa emerge de un mundo oculto.

    Incluso sin amor, una doncella parece fresca junto a la rosa.

    El «yo de la luz» acuna el tiempo por venir, mientras que el «yo de la oscuridad» guarda el tiempo pasado, cada uno en una caja de cristal contra mi pecho. El tiempo en estas dos cajas de cristal enhebra perlas en una sola cuerda, atándola alrededor de mi cuello.

    El «yo de la luz» susurra al «yo de la obscuridad»:

    Dios no destruyó la oscuridad con la luz. Dios no destruyó la luz con la oscuridad.

    En la perla que encierra el alba, luz y oscuridad se arremolinan como mis lágrimas.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de  Eon Kim김언, poeta surcoreano

    3 Poemas de  Eon Kim김언, poeta surcoreano

     Eon Kim김언 nació en Busan, Corea del Sur, en 1973. Ha publicado siete libros de poesía, entre ellos The Breathing Tomb (2003), The Giant (2005) y Let’s Write Novels (2009). Entre sus otras obras se incluyen una colección de prosa, Everyone Has Sentences in Their Heart (2017); un libro de poesía, Poetry Doesn’t Talk About Parting (2019); un libro de crítica, Beyond the Writing of Violence and Charm (2023); y una colección de prosa, Old Reading Books (2023). El poeta Eon Kim ha recibido varios premios, entre ellos el Premio Literario Midang (2009), el Premio Literario Park In-hwan (2012), la Placa Literaria Kim Hyun (2021) y el Premio Literario Daesan (2021). Desde 1998, se ha convertido en una figura clave en la escena poética coreana, con una serie de obras marcadas por un fuerte pensamiento existencialista. Actualmente se desempeña como profesor de escritura creativa en la Universidad de Artes de Chugye.

    No sé de dónde vino el agujero.

    Abrí la puerta del baño y te encontré llorando dentro.

    Estabas sentada en el inodoro con la espalda encorvada, sollozando.

    ¿Por qué lloras?

    quise preguntar pero decidí no hacerlo, porque sé que no me lo dirías de todos modos.

    Quise preguntar, pero decidí no hacerlo una vez más. Sería inútil.

    No sé qué o quién lo ha provocado,

    pero una persona que llora tiene todas las razones para llorar. Una persona que llora desborda lágrimas. Es demasiado tarde para preguntar en un intento de detenerlas.

    Hasta que sus sollozos cesen, hasta que sus lágrimas se detengan,

    o hasta que se sequen, espero y vigilo el baño.

    Te observo. Por suerte, no hay ventana en el baño, ni siquiera una pequeña.

    No hay lugar para que tus sollozos escapen al exterior.

    No hay ninguna pared exterior por la que puedan fluir tus lágrimas.

    Hoy, las nubes de la mañana pasan a la deriva por las ventanas del salón,

    que podrías ver fácilmente si tuvieras una ventana en el baño.

    Me quedo allí, olvidando tus lágrimas, embelesado por las nubes que pasan a la deriva. ¿Cómo puedo consolarte? ¿Cómo puedo detener las nubes?

    Soy un extraño. Un extraño que ama. Un extraño que odia. Un extraño indiferente.

    Soy un extraño, como una nube a la deriva donde le plazca, o como esta mañana, que permanece inmóvil.

    El extraño menos capaz de detener al extraño dominante.

    Estoy frente al baño, tolerando las nubes.

    Sentí algo filtrarse, como agua que se escapa. No sé de dónde vino el agujero…

    Estructura

    Una estructura con un segundo piso construido sobre el primero. Una estructura con un segundo piso construido sin el primero.  Una estructura con un tercer piso construido sin el segundo. Una estructura que sube hasta la cima, donde se vuelve a construir una casa en la azotea. Ahora estoy mirando hacia abajo. ¿Cómo terminó aquí? Pensé que era codicioso. La estructura no sabe nada del sótano. No conoce un silencio indiferente dentro de la Tierra, que el sótano sostiene. Si lo supiera, se desmoronaría desde el primer piso. Desaparecería del segundo. En este barrio donde sólo sobreviven los últimos pisos para construir casas en las azoteas, la lava que flota alrededor se enfría de arriba abajo.

    Mochila

    Dentro había un libro de poemas.  En ella también había una conciencia clara. Una persona que colapsaba estaba dentro, y una persona no identificable también estaba allí. Había un alma indistinguible del cuerpo y la muerte indistinguible del alma en ella. En realidad, todo se movía. Un órgano estaba siendo destruido, y dos órganos estaban siendo destruidos, y desde el tercer órgano en adelante, todas las cosas que yo no podía entender estaban sucediendo. Alguien me estaba pinchando. ¿Qué hay dentro? No es algo inmensamente significativo. Tampoco es algo trivialmente insignificante. Simplemente contiene cosas desconocidas para mí, y tú las sacas y las lees en voz alta.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Chill Hwan Ban반칠환, poeta surcoreano

    3 Poemas de Chill Hwan Ban반칠환, poeta surcoreano

    Chill Hwan Ban반칠환 (Corea del Sur). Nacido en Cheongju, el poeta Chill Hwan Ban반칠환   reside actualmente en Gwacheon, provincia de Gyeonggi. Su obra fue galardonada con el Premio Literario Seorabeol en 2002. Ha publicado tres poemarios: «Love that Scoops Dead Stars with a Dip Net», «The Power of Laughter» y «War Maniac Sanctuary». Su primer poemario reflexiona sobre su historia familiar y su infancia. La segunda colección comprende poemas breves que persiguen la economía de la poesía, encarnando la idea de que «las palabras están todas dichas, pero sus significados nunca están completos». La tercera colección explora los temas de la empatía y la coexistencia, presentando imaginaciones lúdicas donde las flores florecen y los pájaros cantan mientras las guerras hacen estragos. Actualmente, prepara su cuarto poemario, «The Joy of Extinction». Algunos de sus poemas se han incluido en libros de texto de secundaria y bachillerato surcoreanos. Además, lleva más de 20 años entregando poemas notables a periódicos matutinos, empezando por el Dong-A Ilbo en 2003 y continuando hasta la actualidad con el Seoul Economic Daily,

    Oruga

    Dicen que era un agrimensor lamentable e incompetente, que  nadie jamás recibió de él mediciones definitivas para clavar estacas, construir vallas o replantear campos con confianza, que hizo lo mejor que pudo, manteniendo sus pasos firmes durante toda su vida, ya fuera corriendo o andando, en alegría o tristeza, para mantener una distancia constante. Se dice que su cinta métrica ni siquiera tenía marcas.

    También dicen que era un agrimensor amable y capaz, que, cuando pasaba, las raíces de los árboles inmediatamente aprendían la distancia hasta los capullos de las flores que nunca podrían alcanzar, y las ramas muertas recordaban la distancia hasta los nuevos brotes que habían olvidado por completo, que intentaba medir la distancia que estaba más allá de su alcance o del tuyo, que realizaba una agrimensura peculiar en la que cuanto más medía, más desaparecían las distancias, que todas las distancias desde la base del árbol hasta la copa, desde la flor hasta el fruto, se convertían en la misma, que todo el árbol sentía el calor de la rama donde se habían posado los pájaros y la descarga de la herida de la rama que había perdido sus hojas, y sin embargo, su cinta métrica seguía sin tener marcas.

    Dicen que lo que midió podría haber sido el corto tiempo de vida que le quedaría, que unas pocas marcas se hicieron en su cinta como arrugas en su vejez, que su sueño era volar lejos como una colorida polilla Geómetra después de hacer una corta visita a la prisión de la Tierra cuando su agotador análisis hubiera terminado, que mediría repetidamente las distancias entre las estrellas, sólo para eliminarlas.

    Se dice que, de repente, un zorzal cubierto de polvo apareció de la nada, gritando «¡Kiyorot! Kiyoort!» y se tragó al agrimensor, que mediría las venas que corrían por el cuerpo del zorzal, se liberaría de la garganta del pájaro y mediría el eco que llegaba a las montañas al otro lado del valle, llevando el calor del zorzal a los lejanos acantilados.

    Toda una vida

    – Meditaciones sobre la velocidad (12)

    En una zanja más adelante, una mosca de mayo que eclosionó por la mañana alcanza la adolescencia al mediodía, encuentra pareja por la tarde, se casa al anochecer y pone muchos huevos a medianoche. Al amanecer, pliega sus alas deshilachadas y grita: «Vine bailando y me voy bailando».

    Una vieja cigarra que obtuvo sus alas y vivió siete días bajo los álamos dijo: «Dominé el arte de emitir sonidos y conocí a un amigo que me reconoció por mi voz. Canté durante una semana entera y las hojas de los árboles no dudaron ni una vez en aplaudir».

    Un anciano de ochenta años murmuró: «Cuando llegó el momento de bailar, lo dejé para el día siguiente. Cuando me llegó la hora de cantar, lo dejé para el día siguiente. Pospuse todas las cosas buenas para el día adecuado, y ahora, estoy luchando por respirar».

    Mientras tanto, en la orilla del mar, una tortuga milenaria camina lentamente a través de su milésimo año.

    ¡Es toda una vida!

    Nido de Urraca

    Ni un martillo, ni un plano.

    ni una gota de pegamento, ni un solo clavo.

    No se usan ramas frescas, sólo ramitas caídas recicladas.

    No hay calefacción en el suelo ni televisión,

    pero a través del techo de paja, las estrellas brillan toda la noche.

    En el corazón del árbol desnudo de invierno,

    la familia de las urracas revolotea como calentadores de bolsillo.

    Dicen que un árbol con un nido de urraca se mantiene firme contra los tifones.

    Las urracas son lo suficientemente sabias como para elegir sólo los árboles más fuertes,

    Pero puede que sea cierto que los árboles se esfuerzan por no dejar caer los nidos.

    Agradecidos por los dulces cantos de las urracas y el control de plagas,

    Los árboles no pueden soportar derrumbarse.

    En verano, dan sombra con sus hojas,

    En invierno, se despojan de ellas para dejar entrar la luz del sol.

    Árboles y urracas, son felices juntos, incluso sin contrato de arrendamiento.

     Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero