Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Hassane Yarti, poeta marroquí

    3 Poemas de Hassane Yarti, poeta marroquí

    Hassane Yarti. Escritor marroquí afincado en Barcelona, España. Miembro de Unión de Escritores Árabes, Unión de Élite Árabe para la Poesía y la Literatura. Presidente de Asociación Al-Nabras para la Cultura y las Artes. Fundador de Revista Literaria de Barcelona. Su obra literaria se ha publicado en diversas revistas literarias y diarios. Ha publicado libros de relatos, entre ellos: «Los círculos del vacío» (2024), publicado por la editorial Al-Halabi «Kufiyya» (2024), publicado por Al-Sarah for Printing and Publishing, «Espectros del paso» (2024), publicado por la editorial y distribuidora Al-Isra. También ha publicado libros de poesía: «Poemas contra la atrocidad» (2024), antología internacional publicada por la Universidad de Creadores Marroquíes. Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés, francés, italiano y coreano.

    Me iré

    ¿Con quién hablaré?

    mis palabras son un pesado rompecabezas

    comprendido sólo por unos pocos

    quizás sea hora de la despedida

    y de los rituales de la partida,

    me iré.

    Estoy dejando un rastro de amor

    y los signos de un corazón herido

    cómo anhelaba los vientos

    y cantaba como un vagabundo

    sin embargo, pocos han oído mi melodía.

    Perdono la pena

    porque me dejó con el corazón de piedra

    y un mar profundo,

    me iré.

    Y por la memoria de los seres queridos…

    profundo amor

    y sincera gratitud,

    cerraré mi buzón

    cerraré mis ojos

    y evitaré que las lágrimas

    fluyan.

    En este lugar, dejo una flor

    y amor…

    por un hermoso pasado.

    Melodías olvidadas

    En una noche sin luna

    me moví sigilosamente

    mi pluma afilada en la mano

    llorando un cuento blanco.

    Mis letras atraviesan la oscuridad

    anhelando el sonido de melodías olvidadas

    que habitan en el alma.

    Deambulo por las calles de la cuadra,

    ¿Dónde están aquellos con quienes…

    luché con mis palabras silenciosas?

    Los poetas se han ido

    y plumas se han desvanecido con el tiempo

    mis letras se mecen como hojas de otoño

    buscando un rastro perdido

    entre los pliegues de un tiempo que se desvanece.

    Soy como un poeta perdido

    persigo sombras tras el velo del olvido

    para encontrar letras temblorosas como ramas de un árbol

    en busca de una vaga esperanza,

    En la epopeya de la pérdida,

    al son de las palabras,

    veo un sudario envolviendo el lugar

    y al son de la sinfonía del silencio

    los himnos han muerto.

    Asalto

    Pensé que el sueño se había evaporado

    pasé mi vida en la tristeza

    y soy más digno de la alegría

    Pensé que el amor había tropezado a mis pies

    pero

    me asaltó, amigo mío

    y yo estaba seguro

    sólo llegó tarde

    ¿Entonces, es el amor

    quién restaura lo que está roto dentro de nosotros?

    se inclina riendo

    echando una mano a este dañado

    Para darte cuenta, amigo mío

    que cuando amas

    incluso el tiempo… sí, ¡incluso el tiempo!

    … cambia.

    Traducción del árabe al inglés Nina Alsirtawi

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Cinco poemas de María Monvel, poeta Chilena.

    Cinco poemas de María Monvel, poeta Chilena.

    Ercilia Brito Letelier, Iquique 1899, conocida en sus primeras publicaciones como Tilda Brito, y posteriormente adoptando el nombre por el cual se la conocería ampliamente en el mundo literaio, María Monvel, nombre que empieza a usar en la correspondencia que mantuvo, cuando era joven, con el poeta Julio Munizaga Ossandón, fue una de las voces literarias más destacadas de Chile.

    Empezó publicando poemas en folletines y revistas, pero un hecho importante es su carrera como poeta fue su aparición en la recopilación de poesía chilena editada en el año 1917, Selva Lírica, contando Tilda con solamente 18 años, y apareciendo a lado de autores como Pedro Pardo o Vicente Huidobro.

    Cuando se trasladó a Santiago, siendo poco más que adolescente, acabó siendo directora de la revista Para todos, editada por la Editorial Zig-Zag. Era una mujer que destacaba por su cultura y empuje, y por sus ideas, consideradas adelantadas a su tiempo, defendiendo los derechos y las libertades de la mujer y atacando, abiertamente, las actitudes machistas.

    En su labor de traductora, destaca por la traducción de obras de Goethe o los sonetos de Shakespeare, los cuales tradujo estando ya enferma, y que publicó en un libro llamado Últimos Poemas

    Publicó seis libros de poesía, el primero en el año 1918, Remansos de ensueño, y una antología que ella misma preparo, llamada Sus mejores poemas, que incluye su obra poética a lo largo de diez años.

    Según Gabriela Mistral, tenía un estilo donde destacaba el “verso fácil que rebalsa la copa llena de sentimiento”, usando un lenguaje claro y directo, pero con intensidad y cierto punto introspectivo y reflexivo.

    Falleció en Santiago, en 1936, después de una larga enfermedad.

    -CINCO POEMAS DE MARÍA MONVEL

    Juega como los pájaros y el viento

    Juega como los pájaros y el viento

    y yo, como los pájaros y el viento

    le traje a mí cuando me di al amor.

    Juega como los pájaros y el viento

    porque toda la tierra es su elemento

    aunque la cerquen ya muerte y dolor.

    No podrá defenderlo tu ternura!

    Es bello el sol, pero la tierra es dura…

    ¡Teme al amor! Huye al amor, mujer!

    La nube es clara, pero el hombre es fiera

    y ¡ay! es mejor que en tus entrañas muera

    que bello es ser, pero es mejor no ser.

    A pesar

    Hay en tus labios un acento puro

    de amor y de verdad.

    Tal vez como me quieres, nunca nadie

    me ha querido jamás;

    pero a pesar de todo, aquí en el pecho

    mi corazón inquieto está.

    Hay en tu mano al estrechar la mía

    un no sé qué de dulce y de leal

    que es como una caricia y un amparo;

    algo de amor con algo de piedad…

    pero a pesar de todo, aquí en el pecho

    mi corazón inquieto está.

    Tus ojos en mis ojos se han posado

    llenos de ensueño y de humildad,

    pero los ojos míos no se alegran…

    ¡están tan habituados a llorar!

    y aquí en mi pecho, el corazón inquieto

    a pesar mío está!

    Tu sol, no puede florecer mis rosas:

    se ha helado mi rosal…

    Ya no podrán tus labios sonrosarme

    los lirios muertos de la faz.

    La vida toda me anegó en acíbar…

    Tu amor no me valdrá,

    porque a pesar de todo, aquí en el pecho,

    mi corazón inquieto… inquieto está!

    El muerto cruel

    Suena su voz que murió

    en mi oído nuevamente.

    Para que nunca te olvide

    tú retornas de la muerte.

    Tocas mi memoria infiel

    y te marchas de esta vida.

    Muerto de mal corazón

    ¡los muertos nos resucitan!

    Retrato de ella

    Retrato de ella,

    que me acompañas sin mirarme,

    que me acaricias sin hablarme,

    retrato de ella…

    Sobre mi mesa estás

    en su actitud, gracia infinita,

    como una rubia margarita

    sobre mi mesa estás.

    Dulce dulzura mía

    ensimismada en su delirio,

    pálida y triste como un lirio,

    dulce dulzura mía.

    De tu inquietud, de tu locura,

    toda mi vida está pendiente,

    labios cerrados y dolientes,

    ojos transidos de ternura…

    Retrato de ella…

    Ella se marcha, tú, jamás!

    Tú siempre me acompañarás

    retrato de ella…

    Madrigal de mujer

    La fortuna te dio su escaso privilegio.

    Van sus cadenas áureas a tus manos prendidas

    tornándote más bello su extraño sortilegio…

    ¡Y tu ambición recela que es poco aun, mi vida!

    Los honores doblaron en reverencia grave

    su multitud de frentes a tu valer rendidas.

    Besó tus pies la gloria con su gran beso suave

    ¡y tu ambición recela que es poco aun, mi vida!

    En tus venas elásticas la sangre azul circula.

    Ni una gota bastarda halló en ellas cabida.

    Tu escudo en campo azur el de un infante emula

    ¡y tu ambición recela que es poco aun, mi vida!

    Alabardas ha puesto a tus cuarenta años

    la juventud, para salvaguardar erguida

    tu frente, donde no ay surcos de desengaños

    y tu ambición recela que es poco aun, mi vida!

    Se clavó la belleza como un sol en tus ojos.

    Dio la luna a tus dientes esa luz desvaía

    y ha agonizado el día en tus cabellos rojos…

    ¡y tú ambición recela que es poco aun, mi vida!

    Mi corazón estruja tu mano despiadada

    y me es dulzura y miel esta mortal herida.

    Mujer, como una niña me muero enamorada

    y tu ambición recela que es poco aun, mi vida!

  • 3 Poemas de Hatem Al Shahri, poeta saudita

    3 Poemas de Hatem Al Shahri, poeta saudita

    Hatem Al Shahri (Arabia Saudita) es autor de quince libros, que han sido traducidos al inglés, francés, español, kurdo, sueco, italiano y bosnio. Cuenta con dieciséis años de experiencia en el campo editorial. Primer agente literario de Arabia Saudita. Agente literario acreditado y autorizado por el Ministerio de Cultura.  Autoridad de Medios Audiovisuales con más de 1.500 horas de televisión. Miembro del jurado del Premio de la Feria Internacional del Libro de Riad 2022. Jefe del Comité de Medios de Comunicación de la Asociación Mawaddah. Miembro del Comité Asesor del Programa del Departamento de Literatura Inglesa en la Universidad Princesa Noura.

    Aquí no hay nadie que nos compadezca

    Pobre de ti, si crees que los muertos sólo están en los cementerios…

    ¿O tal vez piensas que están en los clubes literarios, en los conciertos,

    y en los barrios más importantes?

    Ah, pero sus nombres no aparecen en la página de obituarios…

    Estamos aquí, los muertos (y no hay nadie que se compadezca de nosotros).

    Solo como un espantapájaros

    El cordón de la esperanza no se quedó atrás.

    Está alrededor de mi cuello…

    Pensé que la mentira era sólo su hilo

    pero también encuentro esperanza.

    Estoy solo como un espantapájaros,

    asustado y sin esperanza,

    y deseando, pensando,

    … y los pájaros…

    Conozco bien la cara de la desesperación

    Desde la ventana de la paciencia, la desesperación camina hacia la puerta.

    Me he vuelto adicto a observarla….

    Trae consigo a sus hermanos, no viene sola.

    Me protejo con paciencia; pero prevalece el coraje.

    Esperaba morir solo…

    Sus hermanos me llaman cada noche.

    No moriré solo, pues sé que

    la cara de la desesperación trae buena suerte…

    Estos poemas pertenecen al libro I Know Well The Face of Despair. Nomad Publishing (2023). Hatem Al Shahri. Traducido del árabe por Jinane Khashouf y Abdulrahman Jones

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas inéditos de Jeremy Paden, poeta estadounidense

    3 Poemas inéditos de Jeremy Paden, poeta estadounidense

    Jeremy Paden es profesor de literatura, poeta y traductor. Recibió su doctorado en filología hispana de Emory, es docente en Transylvania University donde es el director de los programas de humanidades. Ha traducido a poetas de Argentina, España, Estados Unidos, Colombia, Chile, México y Perú. Sus libros más recientes son «world as sacred burning heart» (3: A Taos Press, 2021) y «Autorretrato como una iguana/Self-Portrait as an Iguana» (Valparaíso USA, 2021) y “Un poema rápido en vez de un himno” (Santa Rabia Poetry Press, 2024), poemario escrito junto con el poeta chileno Luis Correa-Díaz. La Academia Norteamericana de la Lengua Española galardonó su libro bilingüe «Bajo el sol del ocelote» con un premio Campoy-Ada para libros infantiles.

    Hemos salido en busca del yeti

    que viene a ser lo mismo que ir

    a ver si damos con el monstruo

    de las aguas del lago Ness

    que no es nada más ni menos que

    emprender un viaje para hallar

    al ángel de la espada ardiente

    que veda el paso al paraíso—

    hemos salido a ver si por fin

    podemos hacer que el reino de los cielos se haga realidad

    Nadie nos leerá después de la muerte

    No escribimos para obtener la fama

    de Homero ni Petrarca ni Pizarnik

    ¿quién aspira a una eternidad de malas

    lecturas, de lecturas a medias, hechas

    por aquellos hijos de la burguesía

    que se creen bohemios o los padres

    que quieren estar en la onda o los abuelos

    que sufren con insomnio? mejor reservar

    ese infierno para los Nicanores, los Oliverios

    y las Eunices, lo nuestro es escribir

    para entender este misterio que se llama

    la vida, y al decir lo nuestro quiero

    decir lo mío, no presumo saber por qué

    escriben los demás, ni pretendo que este yo

    más filosófico, más comedido, sea el yo

    que soñaba con ser poeta a los veinte

    hierbas amargas

    me he conformado con gustar

    de las hierbas más amargas

    la mostaza parda

    y la cerraja

    el rábano picante

    y los tréboles de olor

    me los como

    crudos y cubiertos

    aún de tierra y estiércol 

    no sufro de dentera

    más bien practico

    la bella arte

    de comer el barro

                del que vine

    y al que voy

  • 3 Poemas de Mohammed Rahal, poeta argelino

    3 Poemas de Mohammed Rahal, poeta argelino

    Muhammad Rahal. Académico, poeta, artista, investigador en folklore, autor de letras de canciones y embajador de medios internacionales, cuenta con 18 estudios académicos en poesía. Es considerado uno de los poetas más activos a nivel internacional. Ha participado en numerosos foros nacionales e internacionales.

    *

    De ti tomé las palabras de derechos

    ellos extrañaron mi ausencia

    ¿Por qué tienes que decir más?

    Tu amor me cautiva, mi amor.

    ellos gobernaron mi vida

    la sangre fluye en mis venas

    Me quedé despierto todas las noches mirándote

    mis lágrimas son cálidas

    más bien, mis ojos y mis ancestros.

    Supuestamente le di la vuelta a tu corona

    el sufismo te elevó

    mi bondad está sobre ti y se derrite.

    ¿Por qué tienes que aumentar mis números?

    mi herida es dolorosa

    mi mente está amplia y no quiero hablar contigo.

    Ella quiere ver si está muerto.

    haces que tu boca parezca más larga

    que mi corazón leal te sacuda

    Bienvenido

    cuanto más me giraba, más mis heridas se giraban

    Te amamos y eres el motivo de mi alegría.

    Oh mi esperanza

    el corazón no sabe dónde perdonar.

    No te preocupes por tu corazón

    con muchas heridas

    de ti, mi amor

    *

    Te queremos a ti y a tu pareja

    te echamos de menos, lloramos, lloramos

    Un hermano te guiará

    quietud de corazón y alma

    Juré que no te descuidaríamos

    te pagaremos caro y nos iremos

    Has echado a perder tu alma

    los espíritus te llaman y se van

    La bondad y el almizcle están sobre ti

    tú hueles y hueles

    Me quedé despierto soñando contigo

    el amante lo deja expuesto

    El viento del aire llegó a tus manos

    un corazón herido te guía

    Amantes que aman divertirse contigo

    como destetar a la madre

    Ama este lulav

    ella te olvida y se rompe el alma

    *

    Tu regalo a mi corazón lo hace joven

    después del amor, ¿cuál es mi precio?

    mi amor, olvidé diez veces

     lo que hiciste fue asustarte, mi compañía de toda la vida

    está prohibido olvidar el tiempo del amor

     mi anhelo ha aumentado, monstruo de Olvi

     te hace peor por compartir

     hoy en tu amante

     lo has traicionado, y la muerte es tu porción

     hazlo más miserable. Hoy es tu culpa

    mi anhelo

    engaña a tu amante

    y le di a luz como un extraño para vivir

     y el ojo, el ojo, empezó a ver

      érase una vez la perspicacia

     el corazón camina, te veo en un fuego ardiente dentro su corazón

    ella derramará lágrimas abrumadas

     el resto de tu fantasma está en su imaginación

     el amor retorna y nada queda

    déjame devolver la paz

     nunca engaño odio la sangre

    y el corazón y las lágrimas se derraman

     dulce gola me duele

     verte hace que el alma se marchite

     su serenidad registra tu alma, oh habitante del corazón

    en ti iré.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Poesía y suicidio.

    Poesía y suicidio.

    A lo largo de la historia se ha relacionado mucho la poesía del romanticismo (siglo XIX) con los poetas suicidas y no es solo este periodo  el que tiene este dudoso honor. Han sido muchos los poetas y escritores que han terminado suicidándose, algunos a muy temprana edad. En esta misma revista ya escribí algún artículo de algunas poetas suicidas, como  Verónica Forrest o Karoline Günderode

    Tendemos a ver a los poetas suicidas como seres muy delicados y de profundos sentimientos, pero en muchas ocasiones nos encontramos con personas atormentadas o con problemas grabes de salud.

    “Es preciso que el poeta sea un maestro de la vida” dice Maiakovski, y quizá sea cierto, pero por otro lado dice Werther en una de sus cartas “Soñamos cuando hablamos de la muerte”. Muerte, sueño, vida y poesía están y estarán siempre muy ligadas. Vivir para soñar, soñar para sentir y escribir, y morir dejando un pequeño legado de poemas.

    Aquí os dejo una pequeña selección de algunos de estos poetas:

    Thomas Lovell Beddoes (Clifton – Nueva  Jersey  – 30 de junio de 1803 / Basilea- Suiza – 26 de enero de 1849)

    Hijo de un eminente científico inglés, publicó su primer drama a los diecinueve años. Cursa estudios de medicina es Oxford y más tarde en la ciudad alemana de Göttingen. Su radicalismo político y su forma de vida excesiva, le lleva a tener una vida itinerante por diversos países de Europa. A la edad de cuarenta y cinco años, seis meses después de haber perdido una pierna, a consecuencia de un intento de suicidio, toma un veneno en la ciudad de Basilea.

    Al final de su vida, escribió de sí mismo: “Tendría que haber sido, entre otras cosas, un buen poeta”.

    Un Poema:

    Endecha de Wolfram

    Si aliviar tu corazón deseas

    del amor y sus resentimientos,

    entonces duerme, querida, duerme;

    y ni un solo pesar

    de tus párpados  prenderá lágrimas.

    Alma triste, yaz quieta

    en las honduras hasta que el mar arrastre

    los bordes del sol mañana,

    al este del cielo.

    Mas si curar quieres tu corazón  

    del amor y sus resentimientos,

    entonces muere, querida, muere;

    es más intenso, más dulce

    que reclinarse a soñar en rosaledas

    con vendados ojos;

    y así, en soledad, bajo el fulgor

    del Amor y sus estrellas, con ella te reunirás

    al este del cielo.

    Ángel Ganivet  (Granada 13 de diciembre de 1865 / Riga 29 de noviembre de 1898)

    Denominado como el “excéntrico de la generación del 98”, no es la poesía lo más desatacado de su trabajo literario pero sí una parte muy personal de ella.

    Ganivet, sin padre desde los diez años, se licencia en Filosofía y  Letras en la Facultad de Granada.  En 1889 se doctora en Madrid y obtiene una plaza en el cuerpo de Archivos y Bibliotecas. Un año más tarde se gradúa en Derecho. Su fracaso en las oposiciones a la Cátedra de Lengua Griega de la Universidad de Granada es el comienzo de su alejamiento de España y de la sociedad, a través de diversos consulados.

    Primer destino en 1892. Amberes, donde conoce a Amelia Roldán con quien tendrá dos hijos. Nunca se casaron.

    En 1895 es destinado a Helsingfrs, en Finlandia. Ganivet, que ha ido aprendiendo griego, latín, árabe, francés, inglés, italiano y alemán, comienza sus clases de sueco con Mascha Bergman.

    En 1898, es designado a Riga. Ganivet es ya un escritor del que empieza a hablarse. Su “Ideárium español” ha dado lugar a una controversia con Unamuno, que da lugar a un nuevo libro “El porvenir de España”.

    En Riga comienza un “retiro filosófico”, estudia ruso, apenas come, fuma veinticinco puros diarios y empieza a padecer insomnio y manías persecutorias. Visita a un médico que le diagnostica parálisis general progresiva.

    Días antes de cumplir treinta y tres años, toma un barco para dirigirse a Riga, a cuyo puerto llegan Amalia y su hijo Tristán. Ganivet se arroja a la corriente pero es rescatado, y en un descuido, se lanza de nuevo al agua y muere.

    Dice de él Antonio Espina: Se puede ser suicida y valiente, suicida y cobarde, suicida y loco, suicida y cuerdo.

    Un poema:

    Los grajos

    -Bajo este cielo pródigo en colores,

    en esta vega diáfana, encendida,

    dejemos, noble amigo, nuestra vida

    pasar, gozando los tardíos amores.

    Huyamos los estériles honores

    y sea nuestra gloria, no fingida,

    la rústica beldad, en la escondida

    quietud de un pobre huerto entre las flores.-

    Así dije, y mi amigo, señalando

    una nube de grajos en el cielo,

    me contestó con sentenciosa calma:

    -Tarde nos llega el amoroso anhelo;

    esa nube algo muerto está rondando,

    y quizá esté lo muerto en nuestra alma.

    Beppe Salvia   (Potenza, 10 octubre 1954 – Roma, 6 abril 1985)

    Giuseppe Salvía, pintor, poeta y persona muy silenciosa, a la que sus amigos comparaban con un gato. Escribe de él Marco Lodoli : “fingía tocar la trompeta, agitando los dedos en el vacío y soplando largas notas, como en ese vídeo de Miles Davis que le gustaba tanto”.

    Publicó sus primeros poemas en la revista Nuovi Argomenti a finales de los años 1970. El primer libro, El patrimonio de Elisa Sansovino, se publicó póstumamente en 1985, como Quaderno di Prato paga.

    «Beppe Salvia murió en Roma, a la edad de treinta años, arrojándose desde la ventana de su casa el sábado 6 de abril, en via del Fontanile Arenato. Siempre tuve la impresión de que vivía en esa calle porque le gustaba el nombre. Un nombre líricamente simbólico.» (Artículo de Marco Lodoli en abril de 1985).

    Un poema:

    La noche ha vuelto las paredes blancas

    de mi estancia y las palabras blancas,

    los pétalos de rosa desflorecidos

    en las páginas abiertas de

     los Ritos de Castidad, ya no sé mentir,

    vivir entre mis cosas muertas,

    en seguirme me abandono, canto

    mas  nunca los verdaderos recuerdo el enloquecer

    del mundo y sus rimas apretadas, yo

    estoy casi ciego y entorno a mí la noche,

    vivo ya muerto y me afano en cosas ciegas

    que una ciega vacilante ilumina,

    la luz en el tragaluz azul,

    el lecho blanco.

    .

    .

    Datos sacados del libro Antología de poetas suicidas (1771 – 1985) de José Luis Gallero (Editorial Fugaz) .

  • 3 Poemas de Kim Yutae, poeta surcoreano

    3 Poemas de Kim Yutae, poeta surcoreano

    Kim Yutae. (김유태 시인) Seúl, Corea (1984), Se graduó en el Departamento de Lengua y Literatura Coreanas e la Universidad Nacional de Seúl en 2010, Comenzó su carrera en 2018 cuando ganó el Premio Newcomer de la publicación mensual «Contemporary Poetry». Publicó su primera colección de poemas, «Nothing Happened Except That» en 2021. «El poeta Kim Yutae muestra su intensa capacidad de pensamiento reflexivo a través de metáforas profundas sobre la vida, con una considerable perspicacia poética en comparación con su corta edad. Es uno de los nuevos poetas destacados en el centro de los círculos poéticos coreanos. Actualmente, es reportero de Maeil Business News Korea» (poeta-crítico Byeon, Euisu).

    Un círculo negro

    Acusas al prisionero de conciencia; no llores

    Sólo el prisionero de conciencia no conoce el principio del pecado; después de que el pecado es conocido, como la confesión del pecado se hace tarde, las lágrimas de la tierra son sólo tardía autoconfirmación

    En una puerta cerrada, un día no se dispersa. Sólo paso fantasma en el camino en el espacio entre líneas del tiempo

    sólo una pequeña y enorme voz se posa en la piedra

    Hiciste la luz en el lugar donde se ponía el sol, la oscuridad en el lugar donde sale el sol*,

    incluso el dolor y la alegría que eran botellas vacías se habían llenado por un tiempo

    El bosque que crecía a puñados en la botella vacía, Con todo tu cuerpo 

    el bosque se marchita,

    Sólo la base del último árbol que quedaba fue cortada, el rinoceronte blanco del norte se extinguió dejando sólo frases de exhalación

    Como miembro de la derecha del partido disuelto, nosotros

    no podemos juntar las dos manos

    convertido en tierra no puede esperar la confesión del pecado

    Todas las lágrimas de despedida en el mundo,

    el nombre de su enfermedad fue la triste convicción,

    El río que nunca fluía se desbordó, sólo la casa vacía que fue barrida viene a su lugar, cierra una puerta,

    En la casa vacía después del drenado

    con un pétalo negro en una boca 

    mientras a tientas la nariz perdida del rinoceronte transparente dejando la puerta

    tal no seas nada más que la pobre botella vacía

    con todo tu cuerpo, todo tu cuerpo,

                                                                                                  * Isaías 45:6-7.

    Alquiler

      Yo estaba buscando una habitación vacía Un piso desierto Alientos que alguien dejó atrás Con asentimientos de la tibieza desvanecida en la habitación La espalda apenas rozada traspasa la pared y se aleja Cada vez que enciendo la luz las sombras se juntan en estricto orden en la punta de mis zapatos Vi a un artista volver a pintar una pintura en el aire que se asemeja a un color del cuerpo humano con un pincel hecho con el pelaje de una jirafa albina Negocié con el propietario inapropiado para conseguir la habitación del pintor El propietario negó con la cabeza diciendo que en efecto la habitación es una casa abandonada sin gracia En la habitación donde flotaban los cuernos de la jirafa, tú el sonido más largo del mundo pasaba El pasillo era la pared construida con recuerdos y remordimientos Cuando finalmente encontró una habitación vacía sin señales de nadie ni sombra de jirafa ni de árboles mientras el propietario le entregaba la llave rota dijo que todas las habitaciones por las que había pasado estaban vacías, todas las habitaciones divididas en varias habitaciones eran una misma habitación cosida por el tiempo y es el ibkwaon*, el trabajo de poner a un muerto en un ataúd que empezará pronto.

    * «ibkwaon: el trabajo de colocar a un muerto en un ataúd»

    (Nota a pie de página e inserción del traductor Euisu Byeon)

    La historia mundial de la línea

    En invierno cuando la música se transmite comprimiéndose como el ritmo de la elipsis Cierro mis oídos con auriculares en las vías del tren, me despido de la pista que el sol ha pisado La columna doblada, el centro de mi ser me mantiene doblado hacia el suelo debido a la fuerza centrífuga y llegando a la pared es mi estricta opinión que el silencio es transparente El alcance del sol está siempre fuera de mí; Espero la tontería sin nada que hacer La frágil niebla se calienta, debajo de la barandilla está el muro recto, me tumbo un rato en el oxidado subrayado que se ha convertido en amor y miedo dentro de mí

    Traducción al español por Mariela Cordero.

    Traducción al inglés por Byeon Euisu

  • «Panorama» de David Monteira Arias

    «Panorama» de David Monteira Arias

    David Monteira nos trae un libro formado por sonetillos. Una bella estructura de 4 estrofas, 14 versos, que podríamos considerar «el hermano menor del Soneto».

    Su obra es muy interesante. Incluye desde temas asociados al amor, la religión, la mitología, el desamor, pasando por poemas llenos de melancolía, reflexiones, abordando la naturaleza, las ciudades que ha conocido, con cierta añoranza, también la historia, los clásicos y mucho más.

    Se podría temer cierta monotonía al utilizar una sola estructura a lo largo del poemario, pero no es así. Porque la variedad mantiene el interés en todo momento. 

    Es un libro que se lee rápido, que se devora. Reviste un estilo y una musicalidad que enamoran. Como su nombre indica, puede verse como una mirada panorámica del mundo a través de los ojos del autor. 

    Su vocabulario es tan rico como su temática, sin pecar de pretencioso. Es pulcro, variado, al pasar de un poema a otro descubres un nuevo mundo y, aun así, se reconoce su estilo.

    Llama la atención la fluidez con la que aborda una estructura que no deja de ser compleja y exquisita por ser de arte menor. Si se quiere, hay más poetas que escriben sonetos, endecasílabos o alejandrinos, que sonetillos.

    David Monteira Arias, nació en Madrid. Estudió Filología en la Universidad Complutense de Madrid. También estudió en Bruselas e Italia. Por un tiempo fue profesor en EE. UU. y ha escrito artículos para diferentes revistas universitarias. 

    No quiero finalizar sin compartir algunos de sus poemas:

    “

    Cansancio

    Se han desatado los lazos

    que te atan a lo que quieres,

    y entre agotados placeres

    la vida cumple sus plazos…

    Dejas que caiga en tus brazos

    sombra de ayer, menesteres,

    ruina de oscuros poderes

    que no consiente remplazos…

    Cierra el silencio tus labios,

    mientras va abriéndose al llano

    la tarde sobre el sendero.

    Canta al morir los agravios

    del tiempo que pasa en vano,

    en tu ventana el jilguero…

    “

    Nacimiento 

    Llena al soñar las primeras

    tinieblas del desconcierto,

    ahora que estás despierto,

    y en el camino prosperas…

    Mil nebulosas, fronteras

    ponen un límite incierto

    a un panorama en que, abierto,

    ondea el mar sus banderas.

    Surte el vivir aluviales,

    inagotables esteros,

    tejidos sentimentales…

    Cubre hemisferios enteros

    hacia los nunca triviales

    retornos hoy verdaderos…

    “

    El Templo de la Concordia de Agrigento 

    A la concordia Afrodita

    canta en un harpa rosada

    de piedra dulce y labrada,

    sobre los montes inscrita.

    Dejando el templo que habita

    mira hacia Grecia, a la honrada

    península atravesada

    por la llanura infinita…

    Aire de un siglo modela

    las nubes en la tribuna

    que al fin la tarde desvela…

    Diosa que, un día, oportuna,

    tomaste la ciudadela,

    soldado de alta fortuna…

  • 3 Poemas de Kim Hak Jung, poeta surcoreano

    3 Poemas de Kim Hak Jung, poeta surcoreano

    Kim Hak Jung(김학중 시인)  Seúl, Corea (1977). Comenzó su carrera presentando poemas en «Literature Thought» En 2009. Ha publicado los poemarios «Génesis»(2017), «Hasta aquí con el sonido del suelo»(2022), el poemario para adolescentes «Un submarino sin abandonar»(2020) y el pequeño poemario «El color de fondo cada vez más bonito»(2021). «El poeta Kim Hak Jung recibió el XVIII Premio de Literatura Park Inhwan, el más popular entre los jóvenes poetas. En particular, está llamando la atención como joven poeta representativo de Corea por su habilidad metafórica natural y su composición narrativa»(poeta-crítico Byeon, Euisu).

    El presente

    1

    El sonido se acumuló y floreció en una sola flor

    2

    La flor a primera vista es como un instrumento

    el oído recoge sonidos de tiempos antiguos

    cuando el sonido se reúne

    pliega las arrugas del ruido

    hace un pétalo

    se tiñe con el color del ritmo

    los sonidos que corren hacia la flor

    son plumas en vuelo

    la flor sin voz añade alas al aroma

    esparce polen en los pies del sonido

    suavemente

    3

    estoy diciendo el nombre de la flor

    la flor es el oído oyendo el sonido prelingual

    mientras oye todo sin discriminación

    incluso alguien pronuncia su propio nombre, inconsciente

    de la flor que florece sin hablar

    si a la belleza se le puede dar un nombre

    podría ser el nombre de la flor

    no sé, el nombre de una sola flor

    que hay tantas como un lenguaje de todo el mundo

    el regalo de las flores a los seres humanos

    si escuchamos música juntos    

    me dirá el nombre real Mientras que sin saber

    estoy cantando el nombre de la flor

    la flor está escuchando su propio nombre

    no tiene nombre.

    “El presente” es un solo poema con tres fragmentos.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Nho Taemaeng, poeta surcoreano

    3 Poemas de Nho Taemaeng, poeta surcoreano

    Nho Taemaeng. Changnyeong-gun, República de Corea (1962) Se licenció en Medicina por la Universidad de Yeongnam y en Filosofía por la Universidad Nacional de Gyeongbuk. Publicó los poemarios «Voy a Yuri, me quemo», «Llama a la cabra azul», «Quema el Byeogamlok» «Los pájaros blancos en las ramas del árbol Retusa Fringe» Recibió el premio literario Joong-Ang Rookie (1990), el premio de la Asociación de Poetas de Daegu (2016) y el premio literario Siphon (2022). Poeta Nho, Taemaeng dice: «Un poeta no tiene para siempre sólo su propio tiempo; cuando actúo, es que no estoy pensando (o escribiendo poesía), cuando pienso, en silencio, miro el mundo, no escribo poesía, es lo que nada hago”.

    Ten piedad de esas colinas, árboles que arden con fuego y sangre

      – Réquiem 2-2

       

    Comimos los huevos de oro del fuego

      comimos el olor del fuego

      comimos la sensación del fuego

      somos el sueño del fuego

      somos las canciones del fuego

      comimos las masacres del fuego.

     

    Nacimos en el fuego.

      

    rasgamos la fina película de fuego 

     nacimos como el futuro del fuego

      nacimos como el apocalipsis del fuego

      nacimos como las negras cenizas del fuego

      nacimos otra vez como el pasado del fuego.

       

    Recuerda, aquellas colinas y valles

      palmeras ardiendo como fuego y sangre, recuerda.

     

     El fuego mordía los árboles con sus dientes rojos como un niño

    en el negro y profundo agujero en el curso de agua

    la afilada mano del fuego

     raspaba el borde del agujero negro.

     

    Ten piedad

    mi masacre e indiferencia

      mi ignorancia y tranquilidad

     

    déjame recordar, esa colina y valle

    la palmera sosteniendo libro y espada

    levantando el fuego azul erguido.

    Los ángeles lloran

    Réquiem 1-5

    Las estrellas en el cielo

    Todos están en el suelo

    En lo alto de la escalera, los ángeles

    miran hacia abajo las oraciones de las lágrimas y el dolor en que se han convertido las estrellas,

    La oscuridad de la tierra

    cubre el tobillo del ángel con el río

    aunque a altas horas de la noche, los sueños de la gente son tan brillantes, radiantes;

    los ángeles ni siquiera pueden bajar a las estrellas a la tierra.,

    Oh, nuestras penas brillantes,

    Oh, la eterna escalera de los ángeles,

    La tierra de sólo estrellas brillantes donde la gente se ha ido,

    Los ángeles indecibles están llorando,         

    Las personas que no pueden oír se filtran en la oscuridad

    sólo las estrellas que conocen la oscuridad

    brillan en los cielos como un oscuro silencio,

    Es hora de que el llanto se convierta en un río

    para que la tristeza se convierta en ángel.

    El fuego de mi memoria, ahora calla

    Réquiem 2-8

    Río azul

    moja ahora el jardín de flores de esa llama,

    paulownia púrpura,

    recupera ahora el corazón de esa llama,

    Pájaro rojo ardiente,

    sostén el fuego, ahora vuela a través de esas estrellas;

    fuego en mi memoria,

    déjame mirar soñadoramente la luz azul

    ahora tranquila como un lago,           

    nunca ante mí

    aunque no llegue los días de paz

    el interior del tarro cocido al fuego

    lágrimas aplastadas y lamentos en el barro;

    Es siempre la huella del fuego lo que el agua recuerda,

    por eso el recuerdo de la llama,

    el fuego en mi memoria,

    ahora cierra los ojos y quédate quieto como un lago,

    Confía en la memoria del agua,

    Tú, piensa en el recuerdo del agua;

    que tengas la paz del fuego.

    Traducción al español por Mariela Cordero.