Categoría: Poeta del mes

  • José Manuel Pérez: “Me esfuerzo en resucitar el poema y no hay poema. Simbolizarlo en el folio blanco y no hay pureza…”

    José Manuel Pérez: “Me esfuerzo en resucitar el poema y no hay poema. Simbolizarlo en el folio blanco y no hay pureza…”

    En el mes de agosto llegó a nuestra Comunidad un poeta salmantino de verso firme y palabra profunda; a veces sobria y clara, a veces densa, oscura, compacta…sobre todo en sus últimas obras.

    Se trata de nuestro compañero José Manuel Pérez González, licenciado en Geografía e Historia y dedicado a la docencia, según nos cuenta. Un autor prolífico y madurado que, en poco más de medio año, nos dejó en su perfil de Poémame más de doscientos poemas y formando ya parte activa de la Comunidad, participando en nuestros retos e interaccionando con los demás. 

    Leerlo…es viajar a su mundo poético, llevarnos a los páramos castellanos secos y recios donde nació, parajes que han dejado rastro en su quehacer poético. 

    Se declara admirador de Machado, cuya influencia se aprecia en su poesía. Y en este poema asoma también y respira, la prosa magnífica de Ortega y Gasset y su “España Invertebrada”… 

    “No es cierto que Castilla sea un océano,
    a menos, que veamos maremotos en sus cerros
    y andemos sobre arcilla en el Mar de los Sargazos,
    más bien, es cuero,
    cilicio en la espalda de la Armuña,
    gatuña dolorosa entre lentejas y algarrobas.

    “Es ancha y plana como el pecho de un varón”
    y hace a España invertebrada,
    tierra y cielo,
    cobijo en apariencia,
    adobe y piedra heredados con la mugre
    y el hambre que la cal confunde y hermosea.”

    Casi se siente la inmensidad y la desolación en estas hermosas y hondas descripciones, llenas de un lirismo recio y áspero de campos y pueblos casi abandonados de Castilla, que nos llega tan adentro…

    “Llanos inmensos, calcinados,
    desgarrados de calima y llanto;
    acezan los lagartos, tallados
    en silencio, luz y amianto.
    Sedientos campos arados
    y, entre encinas, toros bravos;
    huele a estiércol de ganado:
    campo charro, llano como la mano.”

                                              (De “Garabatos”)

    Y nos introduce, así mismo, en el ambiente decadente y polvoriento de la monotonía del vivir y del paso del tiempo, que hace estragos y se desprende a veces de sus versos, de los recuerdos y de sus íntimas reflexiones…fruto de la experiencia, las lecturas y el bagaje cultural que ha acumulado a lo largo de los años.

     Y en ellos, busca respuestas a sus dudas existenciales…

    “El tiempo pasa, demuele, turba, cansa,
    deja cicatrices y vacíos en la casa,
    dédalo de sueños pavorosos.
    Aterido en la sábana,
    no puedo concentrarme en Sófocles.
    El ojo azul, como un breve e inesperado meteoro
    empuja a escarbar en los recuerdos
    con la añoranza adolescente de rellenar lagunas,
    el ojo azul inquietándome de nuevo.”

                                         (De “Poemas Interiores”)

    En el poema que sigue, nos lleva al último tramo de su trayectoria poética y de vida. Una mirada a sí mismo cargada de autenticidad y con una buena dosis de fina y sutil ironía… 

    “Aproximación poética a la vida 3. Madurez”

    “Retomo aquí tu biografía.
    Durante tres años fue invierno para el árbol.
    Lo medito. Me explico:
    un millar de días amputaron ilusiones,
    sin descanso, miopizando.
    Así decías. Dioptrías.
    Constatabas que tu esperma, inútil tantas veces,
    se dispuso a aportar sus cromosomas,
    perdiste espermatozoides, bastoncillos y neuronas.
    Trompo sin apéndices,
    conectado al engranaje, sin salida.
    Por ósmosis, la ameba
    fue inoculada contra el siglo. Semiótica.
    La vida, percibida en premoniciones esporádicas,
    Samuel Beckett dedicado a la enseñanza,
    te atiborró de incongruencias
    para mitigar absurdos.
    La sociedad se cobró por servicios remisos.
    Durante un millar de días fuiste transformándote
    en un convencional padre de familia.”

                                    (De “Ordalías del nuevo ciudadano”)

    La mayoría de sus poemas los escribe en verso libre, pero también cultiva el clásico. Ya tiene publicados varios poemarios.

    No ha sido fácil para mí hacer esta pequeña muestra de sus poemas, por la calidad que se desprende de sus escritos y la variedad de los temas que toca. Os invito a pasar por su perfil de Póemame para conocerlo un poco más y disfrutar de su obra. Ha sido todo un placer para mí, escribir esta reseña, su obra lo merece.

    Y para terminar y a modo de despedida, este otro fragmento de uno de sus últimos poemas publicados, en el entorno inhóspito de la gran ciudad …

    “Los perros del otoño me azuzan con ladridos
    de incertidumbre y desesperación;
    hostiles agigantan el cansancio,
    mi aprensión,
    a medida que medito los presagios
    por la ruidosa avenida de la Castellana:

    Es septiembre, llegó la hora de emigrar
    al sur, como los pájaros.
    Asisto a asambleas, trato de evitarlo,
    sorteo autobuses que me esquivan de milagro,
    pero el destino acecha y nunca yerra.”

                                      (De “Poemas interiores”)

  • Mabel, poesía que respira

    Mabel, poesía que respira

    Mabel apareció en Poémame en septiembre de 2022, pero no fue hasta este diciembre que comenzó a regalarnos su poesía.

    Hay tantas formas de poesía como poetas. Creo que no hay dos iguales, cado uno siente y escribe como solo él o ella saben. Somos únicos y tenemos un sello propio y distinguible.

    A menudo hablamos de quien nos influenció o quien nos influye, pero no escribimos igual que nadie. Solo son eso, influencias.

    Mabel es ella en sus versos, es única como solo ella puede escribir. Tiene un trazo en verso que pinta la vida clara, transparente y preciosa. Algunas veces amarga. Se puede decir que su poesía respira.

    El verso que incluyo en la foto de portada de este breve artículo, es el primer verso que leí de un poema suyo.

    «En aquella esquina

    donde duerme la línea recta

    se curva mi corazón esperándote»

    Y ya desde ahí me atrapó. Su poesía es así, una vez que empiezas a leer te agarra y ya no te suelta.

    Adorna el verso con palabras sencillas y profundos matices. No apaga el sentido del lector con retórica hueca.

    Dice en su poema “Metamorfosis”

    Tienes que saber

    cambiar el color del hilo

    que cose tu vida a otra.

    Un día te amaron

    y otro dejaron de bordar corazones

    para bordar amapolas.

    Ya no te aman y lo sabes.

    Duele por profundo y cierto, y esa profundidad y certeza, es la que te dice que necesitas saber más de ese “bordado en constante cambio de color”.

    En el siguiente poema, describe unos gustos personales con los que me identifico:

    Te invito a un café

    Te invito a mi vida

    a darte la mano y un café muy cargado

    escuchando música de jazz.

    A charlar de libros que ya están descatalogados

    a echar unas risas mirando unas fotos antiguas

    con ridículos peinados.

    Te invito a quererte

    a que dejes que te quiera, un rato nada más

    sin tocarte, sin compromiso.

    A ser como tú seas

    a fumar o beber, aunque yo ni fumo ni bebo.

    No te leeré un poema

    ni intentaré estúpidamente enamorarte

    ni tu ibas a querer ni yo podría.

    Te invito a un café

    sentadas en un sofá o en el suelo

    de mi corazón, eso si

    sin decirte ni un TE QUIERO

    no vayas a pensar que al invitarte a un café

    es algo más lo que pretendo.

    Te invito a un café

    luego, si tenemos tiempo y estamos a gusto

    El Jazz, los libros, el café…la vida y un TE QUIERO que se quedó pendido en la comisura de los labios. Así es como yo lo veo y lo entiendo.

    Pero para conocer mejor su poesía, te invito a visitar su rincón en Poémame .

  • Jessica Brahin : /Entre sístole y diástole/

    Jessica Brahin : /Entre sístole y diástole/

    Jessica Brahin ( @jbrahin) es una poeta argentina (Córdoba), que llegó a Poémame, hace pocos meses.

    Su mensaje de presentación, ya deja claro lo fluido, hermoso y único que es su forma de sentir y expresar.

    .

    /Entre sístole y diástole/, escribo como si me fueran a amputar las agallas.

    .

    Desprovista de tópicos, su poesía tiene más de visceral que de simple fluir de palabras. Engrandece al verbo y al ojo que lee le regala un mundo rico en matices.

    Es que en todo ego engordado

    hay un “yo” desnutrido;

    y en el almacén de la sospecha,

    las reservas ya fueron hechas.

                    (fragmento de su poema : “ Terapia carnal”)

    .

    Títulos y textos contundentes que te hacen leer,  y releer, para ver más allá de las primeras imágenes que el lector de poesía ve al sumergirse por primera vez en un poema. Palabras con imágenes incrustadas que permiten ver un mundo (otros mundos).

    .

    Hijaputez

    Vinimos a ser felices

    y lo olvidamos en el camino.

    Eso de jugar con la erótica

    de las sombras

    para maridar benevolencia

    con hijaputez,

    derrocha nata.

    ¡Ay! La yesca indómita…

    Gracias

    /por arderme la vida/

    y no.

    Éramos felices y no lo sabíamos.

    Bebiendo agua para enjuagar la boca

    y vino para besar el alma

    con palabras tachadas de sonidos.

    En tanto exista una oveja esquilada

    que tiemble de frío,

    y un hombre que antes de derrumbarse -ya-

    viva entre escombros,

    la única muerte que envejecerá

    /sin cavar su propia tumba/

    será un puñado de migas.

    Desgrana sentimientos y regala sentido en cada verso. Es locuaz y aguda, algunas veces con aguijón incluido. Se regala, te atrapa y ya no puedes dejar de leer siempre que nos enseña un nuevo poema.

    Perfidia

    Hoy des-conocí-

    a la persona más increíble

    que jamás conoceré.

    Es un atleta

    de la perfidia y

    cotiza en bolsa.

    Financia su

    mugre vitalicia,

    se drena en el

    índice del valor barato

    y se acredita en un hiato.

    Si devalúan

    sus acciones,

    invierte en

    abrazos prosaicos.

    Mutante vertebrado

    de la poética

    de lo extraño.

    Sus falanges están

    en todas partes.

    La temperatura

    de la indiferencia

    también.

    Puede que lo descubras

    en el ritual del brote,

    cuando la deconstrucción

    se encuentre en los detalles.

    Mientras lustra

    su perfidia,

    corro

    con lobos y

    no formo parte

    del circo.

    Te recomiendo que pases, por su rincón, no te dejará indiferente.

  • Poeta del mes: “El azul en la poesía de María Mercedes Solórzano”

    Poeta del mes: “El azul en la poesía de María Mercedes Solórzano”

    María Mercedes Solórzano es diseñadora de alta costura y poeta nicaragüense, quien desde Viena escribe como @Erato en la comunidad de Poémame. María Mercedes tiñe de azul sus versos con toques de añoranza, solemnidad entre amantes y la belleza de ser mujer.

    A continuación, les comparto fragmentos de algunos de sus poemas publicados en su blog poético https://elversardemercedes.blogspot.com/ sin duda un espacio que decoran las bellas artes…

    “Amor”

    Te hablo del juicio final,

    de esa luz y sombra

    que es sabor celestial,

    yo en tus brazos

    tú en los míos,

    abrazo eterno

    sobre tierras baldías.

    Su poesía es una manifestación interna de la mujer que vive para amar, develando su rostro sin orgullo, pues su vulnerabilidad la hace aún más exquisita a pesar de vivir en una época actual que se mofa y desprecia la virtud.

    “A pesar de todo”

    A pesar de la tristeza

    que arropa mi alma,

    el verso

    de mi corazón nace,

    bellota de espuma

    jasmín, perfume y nardos,

    todo color blanco…

    surgen versos dulces

    de cielo, paraíso

    y trinos santos,

    con lo puro que poseo…

    Leer a María Mercedes cuando avanza más la noche y la soledad es muda, logramos ser y descubrir en esa espesa oscuridad nuestro origen, porque hasta en el dolor triunfa la fortaleza.

    “Entre el apagado y lo sombrío”

    En ese negro

    entre el apagado y el sombrío

    se refugiaban nuestras palabras,

    descansaban en un diván

    sobre una almohada de finos hilos,

    nubes incoloras

    deslizaban por la ventana

    rozaban las mejillas,

    y aun en ese umbrío,

    reinaba la alegría.

    Su poesía es libre y con gran musicalidad, es un festín de melodías que invita al lector a su mesa y ser el invitado de honor para disfrutar cantos de amor y desespero, siempre hay aromas, flores, sabores y criaturas extraordinarias…

    “Flores de poetas”

    Palabras en mis ajuares,

    mis versos, mis rimas

    saber que a ti se acercan

    que acarician tus mañanas,

    son tiento de nube

    suspiro de Hadas,

    un mimo que mece

    la brisa

    para entonar mi amor,

    muy dentro de tu alma…

    Sus letras son recuerdos y vivencias, para María Mercedes la poesía transmuta, se desprende de ella en fenómenos naturales y piedras preciosas. Ya no es solo de ella, en su generosidad nos obsequia su esencia desnuda, para mi siempre serán valientes lo que aún creen, pues son enemigos del mundo como ella misma. 

    “La voz de mi poesía”

    Poesía en movimiento,

    diamante de piedra luna,

    rastro de rumor sombrío

    que una vez cansado,

    desciende tras la pantalla

    de una morena copla sentida.

    Así te siento poesía,

    así te vistes de luna,

    así te revistes de color aceituno,

    de lunares grises

    y manchas de infortunio.

    Puedes seguir a María Mercedes Solórzano en comunidad.poemame.com como @Erato y en Twitter: @Erato17021024

    Su blog: https://elversardemercedes.blogspot.com/

  • Minada: “ seguiré escribiendo bajo las corrientes, de la poesía”

    Minada: “ seguiré escribiendo bajo las corrientes, de la poesía”

    Hoy quiero que nos acerquemos a una de nuestras poetas  más querida por la comunidad, Ana María (@minada). Es una de las veteranas en nuestro rincón de palabras versadas.

    Amable, de verso ágil y generoso. Riqueza en el lenguaje y de expresión vivaz. Nos regala los sentidos, tanto en verso libre como en verso clásico. Siendo el soneto y la copla  (en el verso clásico) de los más habituales en su poesía.

    La gusta participar en las nuevas creaciones. En poémame tenemos unos cuantos poetas creadores de nuevas estrofas y estructuras, donde ella incursiona siempre con éxito:

                    El delirio de “La noche estrellada” (Verso Áurea)

    Van Gogh, me dijo ansioso, ¡ven!, trae la locura

    hoy, “la noche estrellada”

    se agita en la amargura

    pintando su lectura

    con tinta enajenada

    desde una luna presa luciendo angustiada

    entre la luz de un genio de eterna pincelada

    Ámala en su hermosura

    con nocturna mirada

    de estrella enamorada

    y fluirá la ternura

    por entre tus azules, desvelando su hondura

    ¡Oh! Van Gogh, te embelesas, con tu pincel vibrante

    perpetuando esa noche

    bajo un delirio amante

    Estructura poética de nuestro gran compañero y poeta @Mucio_Senior

    Minada es una poeta versátil y muy locuaz. Participativa, siempre está dispuesta a colaborar.

    Escribe a la música, al poeta consagrado, al amigo y al amante. Al sueño y a la vida, al tropiezo y al triunfo y siempre te llega lo que cuenta y como lo cuenta. Hábil con las palabras, tiene una forma sencilla y hermosa de decir, de transmitir y de alcanzarnos.

     Fragmento de:  – Como un poema de “Benedetti”

     …..

    Hoy,

    habitando el olvido

    con la melancolía

    prendiendo mis sombras

    y la luz de la letra

    cosida entre mis dedos

    sin nada que tejerme,

    como una profecía

    reverdece aquel sentir

    con el ímpetu

    que sangra una primavera

    y con la caricia

    de un poema de “Benedetti”,

    susurrándome

    “no te rindas, que la vida es eso

    continuar el viaje

    perseguir tus sueños”

    Yo personalmente, disfruto mucho de su poesía siempre, pero cuando escribe Sonetos aún más. Son un deleite para el lector y un disfrute para los sentidos.

    Los trinos de mi vida – Soneto

    Desfallecen los trinos de mi vida

    ruiseñor que apaga mi melodía

    para incendiar mi voz estremecida

    con los rescoldos de melancolía

    .

    Y cae tu astro por mi estrella herida

    rodando por el sol de mi agonía

    entre las llagas de una cruz cosida

    a los clavos de una luna vacía

    .

    Y las noches arrojan sus desvelos

    con tus pellizcos sobre mi almohada

    y mis sombras por la faz de tus cielos

    .

    Cautivos de una lágrima entubada

    a las memorias de húmedos pañuelos

    que gotean su dicha abandonada.

    Te recomiendo que no dejes de pasar por su rincón en poémame.

    Pero para ir descubriéndola te dejo un par de poemas suyos:

    Fugaz sueño (Copla Romance)

    Fue una luz desconocida

    o el rayo de una mirada

    la que despertó sus ojos

    con su haz enamorada

    vestía sueños con brillos

    y una estrella en su solapa

    se acercó hasta su mejilla

    de puntillas y sin habla

    susurrándole en su mundo

    de lunas engalanadas

    secuestro tu noche, niña

    para amarte en mi morada

    serás la miel en mis labios

    yo, la pluma por tu espalda

    y acogeremos lo eterno

    regalándonos el alma

    y cuando nazca ese día

    disipando madrugadas

    nos escribirán las penas

    por dos letras separadas

    tú acumulando recuerdos

    yo, llorando en mi palabra

    Las miradas del beso (2 liras)

    Su fría mirada

    Siento frío del beso

    no abrigan las estrellas de tu cielo

    y mi labio está preso

    entre esas lunas de hielo

    y el gélido universo de su vuelo

    Su cálida mirada

    Tu beso se apresura

    con boca de miel y labios erguidos

    a versar la locura

    recitales de fluidos

    por mí soñados por ti traducidos

  • Pradoalto: “Edifiqué tan lenta biografía, con sólido cimiento de agua oscura…”

    Pradoalto: “Edifiqué tan lenta biografía, con sólido cimiento de agua oscura…”

    Casi finalizando el mes de enero, arribó a Poémame un poeta granadino de verso firme, grave y potente. Dotado de un lirismo claroscuro, hondo y bello, que se percibe madurado en su quehacer poético por años de lectura y escritura.

    “Ternura, lirio, azucena

    esculpiéndose en mi carne.

    Grito.”

    Un poeta prolífico que, en apenas dos meses, nos ha regalado más de cien poemas. Se trata de José Antonio Rodríguez Fernández, “Pradoalto” para todos los compañeros de nuestra comunidad poética. Él mismo se dibuja en su perfil con estas palabras:
    “Aprendiz de poeta desde joven y quizá demasiado hipercrítico conmigo
    mismo.”
    A lo que yo le añadiría (después de leer su hermosa obra compartida) “amante del verso clásico y la mitología griega”, que cultiva, dotando a sus versos de una gran belleza y profundidad.

    “Faunos”

    “Algo sembró de miedo

    el recuerdo insondable de la laguna,

    el esfuerzo por sostener la mirada,

    tibia, de aquellos faunos de ensueño.

    Catedral enigmática del cieno.”


    Admirador declarado de la obra machadiana, de “Don Antonio”, como él le llama. Y ello se refleja en algunos de sus poemas:

    “Las verdinegras alamedas

    como guardianes del sonido

    danzan al viento esbeltas copas

    hienden el tan altivo cielo

    con su aleve viento encendido”

    Así nos traza, en unos cuantos rasgos, su transitar por la vida atravesando el tiempo y el olvido…

    “Del que fui y sigo ocultándome

    apenas si queda una ebria ceremonia

    en la ceniza de todos los versos o quizá

    quede un promontorio de cristales

    y alientos y desmemorias

    y un oculto deseo de esconderme.”

    Sus poemas abarcan también, lo efímero y la fugacidad de la vida…

    “Un hombre arruinado cruza

    por las calles más estrechas

    de los años

    y piensa

    que nada de lo suyo

    fue hecho para durar

    tan sólo

    un instante

    más de lo necesario.”


    Su voz poética cuenta con muchos y muy diversos matices tanto en la forma, como en el contenido de sus letras.

    Practica tanto el verso libre como el clásico. Y lo dota de imágenes de un bello y contundente lirismo, a veces crudo o enigmático. La naturaleza, el ser y sus circunstancias, el paso del tiempo, el dolor, el amor, la muerte, la memoria, la soledad, lo mitológico o lo social…son algunos de los grandes temas recurrentes en sus poemas; imágenes o realidades que sugieren un significado profundo de las cosas.

    Aderezado todo ello con excelentes figuras literarias y una larga lista de recursos estilísticos.

    Como muestra en verso libre, estos tres poemas:

    “Ciprés”

    “Ciprés delgado como savia

    de piel encendiendo silencio

    Ciprés adormecido carne

    envenenada como tumba

    Como nieve ciñendo olvido.”


    “Versos de atardecida”

    “El olmedal tan bravo

    donde circundan

    las olas su quejido

    el cilicio de luz

    que desteje las tardes

    finales del otoño

    estas hojas quemadas

    que entre la niebla

    se pueblan de misterio.”


    “Un día de furia”

    “Como roto jeroglífico de la noche,

    como un jirón de misericordia y sueño

    te espero, vida mía, en el hueco podrido

    del espejo.

    Como cierto énfasis idiota

    que observo en la cintura de los armarios

    y en el grueso tapiz de las palabras,

    grasa derretida del tiempo

    y la fe que ahora he perdido, tal vez,

    para siempre.”

    Y ya, para finalizar, os dejo una pequeña selección de composiciones clásicas en las que reluce, con un brillo especial, el soneto. La verdad, es que no ha sido fácil para mí, hacer dicha selección de poemas, todos tienen algo y son dignos de aparecer en la reseña. Por ello, os invito a pasar por su rincón en Poémame para conocerlo un poco más a través de su poesía. Merece una visita por la gran calidad que se aprecia en sus textos.


    “Pinos Genil (soneto)

    “Son lentas las mañanas del estío,
    el sonoro tapiz de la armonía
    que teje la desnuda algarabía
    de las aves que endulzan este río.

    Despacio van danzando por umbrío
    barranco donde surca el agua fría
    caricias demoradas, profecía
    de hadas por remolino tan sombrío.

    Un ave suspendida en el paisaje
    contiene en su cadencia ese reverso,
    donde espacio y memoria dan encaje

    al susurro del sauce que está inmerso
    en ecos y sonidos, equipaje
    donde ejerce el verano su universo.”


    “Madrigal clásico”
    A M.M.R

    “Deliciosa quimera de tus ojos,
    donde demoro la tarde y sus rojos
    islotes donde llueve la armonía,
    tristeza y melodía,
    en tus labios rubís como cerezas,
    mientras la tarde gime su belleza;
    y un gesto de tu mano desordena
    el hondo suspiro, tierna condena
    entre la llovizna, fría, y la nada
    que desgarra mi alma atormentada.”


    “Biografía” (soneto)

    Edifiqué tan lenta biografía
    con sólido cimiento de agua oscura;
    de enturbiadas columnas, luz impura,
    en una misteriosa astrología.

    El oscuro arquitrabe sostenía
    la indigna letanía, la amargura
    del tiempo que, falaz, ya me asegura
    que el palacio a la muerte ya me guía.

    El tiempo que, por fin, se ha detenido,
    las estancias desiertas ya nos muestran
    esa ardiente ceniza del olvido

    donde algunos recuerdos me demuestran
    el único motivo con sentido:
    tus ojos que a la muerte defenestran.

  • Javier Mendiburu: “Escribo poesía para recordarme”

    Javier Mendiburu: “Escribo poesía para recordarme”

    Javier Mendiburu ( jmendiburu) aterrizó en Poémame  en julio de 2020.

    De lenguaje ágil y fresco, sin muchos adornos ni florituras, verso limpio y claro. Elegante y sutil. Su forma de escribir es amplia y generosa en matices y sentidos. Ves lo que él quiere transmitir.

    Engancha y envuelve desde que empiezas a leer

    Nada me pertenece

    pero estoy en algunas de tus cosas

    en las algaradas de tu boca

    en el roce de tu pelo

    en algún reflejo de tus ojos verdes

    Su poesía tiene luz y vida propia, te traslada al momento y el lugar que él pinta en el poema, que enseña, muestra y regala. En algunas ocasiones te lleva por el aire como las notas de un instrumento de música. Como el sonido de la música, haciendo especial ese momento, mostrando la esencia de ese momento.

    Suena el saxo de Scott Hamilton

    que lleva mis besos a tu boca en cada entonación

    no suelto tu cintura y la circundo

    como quien paladea un viejo ron

    mientras bailamos el blues de la vida

    abrazados

    solos

    tú y yo

    Otras veces nos dibuja, con hermosas y claras metáforas, un momento muy personal. Nos regala una imagen tan onírica como real,  y a través de sus palabras puedes  ver y casi palpar ese mágico instante.

    Sostenido

    en el fino alambre de tu voz

    recorro su tono

    y lo afino a mi paso

    Para mí ha sido un grato descubrimiento, que espero que hoy tú, lector de Poémame, también descubras, si no lo has hecho ya.

    Os dejo aquí una pequeña muestra de su maravillosa poesía, y no dejéis de pasar por su rinconcito en Poémame

    Mi mano en tu nuca

    Arde la tarde

    y en tu nuca

    mi mano reposa

    y toma tu pulso

    sin mirarte

    Hay trazos de cobalto

    en el cielo derretido

    por un sol absoluto

    que quema nuestras sienes

    ‘Hoy es jueves’, declaras

    y la sentencia enumera

    todos los días inesperadamente felices

    Hay paz en el aire

    una paz que se palpa

    irrefutable, limpia y neta

    como un sueño de cortinas

    que se mecen al vaivén de las corrientes

    Hoy acontece todo:

    un plan que acompasa lo infinito

    en el lapso de una tarde,

    una luz

    y una mano en una nuca

    que resulta ser

    la tuya

    Sólo tu piel

    Los cubitos de hielo se amontonan

    en el vaso de cristal que ahora sostienes

    Sólo tu piel podrá terminar

    con nuestra soledad de números primos

    mientras recorremos la red tejida por la noche

    poseídos por la fe en el encuentro

    (Hay un lunar junto a tus labios

    que podría ser mi oasis)

    Rozo tus dedos con los míos

    Formo un dibujo de ti en su trazo

    Coloreo sus huecos con el color de la vida

    y la noche tiembla, trémula

    incapaz de más derroche

    Y mientras todo el mundo duerme

    no hay almas más despiertas que las nuestras

    azuzadas por el leve tintineo

    de unos hielos que agonizan

    en el vaso de cristal que ahora me entregas

  • Carmina , Ophelia.riu : la paraula…

    Carmina , Ophelia.riu : la paraula…

    Carmina ( ophelia.riu  ) lleva en Poémame desde agosto de 2017. Escritora tanto en  lengua catalana como en castellano.

    No suele escribir diariamente en nuestro espacio, pero con solo un poema nos regala un ramillete de sensaciones que da para mucho sentir y mucho pensar. Desde que comienzas a leer atrapa y engancha.

    De lenguaje ágil, versátil y locuaz. Su poesía es un regalo para los sentidos.

    Metáforas hermosas y sencillas casi siempre, que se despliegan y te dejan un regusto a poesía desperezada. Verso fluido.

    Hay un bosque vistiendo palabras

    y enhebrando pistilos sin prisa,

    su atavío se nutre de trajes

    de un color entre hisopo y glicina…

    Describe un submundo de sensaciones que engrandece la lectura y arrastra.

    Ningún poema, de los que he leído, me ha dejado indiferente. Cuando lees un poema, este te invita a leer de nuevo, una sola lectura es poco. Quieres volver a leer para volver a sentir.

    com un astre rebel…

    errívol de la llum,

    el prisma transparent

    travessa en siena pur

    el llenç del firmament…

     —————

    Como un astro rebelde,

    equívoco de la luz,

    el prisma transparente

    atraviesa en siena puro

    el lienzo del firmamento

    Es fácil viajar con sus versos y ver un poco más allá de lo que las palabras dicen. Es ver no solo lo que sus palabras dicen, lo que ella quiere decir. Escritura desplegada, abierta y en vuelo.

    Vengan las mujeres de brillo infugaz…

    Lleguen con las mieses las hijas de Mab,

    Vengan del desorden aquellas hermanas…

    expectantes dríadas batiéndose aladas

    a robar, acróbatas, al astro derviche

    que espía las aguas…

    Aquí os dejo algunos de sus poemas. No dejéis de pasar por su rinconcito        :

    paraula…

    paraula que respira…

    de vegades la paraula porta ira

    paraula que suplica un copet a l’espatlla

    o una infusió de sàlvia

    paraula que s’asfixia

    paraula de la euga quan renilla,

    paraula de gavina

    paraula degollada

    per la ploma assassina

    que mai no van ser prou

    aquells vint anys i un dia

    que no hi ha més oprobi

    que gàbia dins un foli

    una presó prohibida

    amb barrots de quartilla

    l’escoliosi aguda

    de llengua compulsiva

    de llengua que s’enterca

    que s’enfila

    trífida i desabrida

    com un infaust trident

    a reventar esclatant

    tot el ventre del cel

    i de la boca maconda

    diluvi aiguat superb

    de totes les paraules

    que son fruita del temps

    i anar deletrejant

    la veu de la sement

    ——————-

    Palabra…

    palabra que respira…

    a veces la palabra lleva ira

    palabra que suplica una palmadita en la espalda

    o una infusión de salvia

    palabra que asfixia

    palabra de la yegua cuando relincha,

    palabra de gaviota

    palabra degollada

    por la pluma asesina

    que nunca fueron suficientes

    esos veinte años y un día

    que no hay más oprobio

    que jaula en un folio

    una cárcel prohibida

    con barrotes de cuartilla

    la escoliosis aguda

    de lengua compulsiva

    de lengua que se atiesa,

    que trepa

    trífida y desabrida

    como un infausto tridente

    a reventar explotando

    todo el vientre del cielo

    y de la boca maconda

    diluvio aguado soberbio

    de todas las palabras

    que son fruto del tiempo

    e ir deletreando

    la voz de la simiente

    Por el altocerro

    Por el altocerro

    humillado de rosas

    balbucea el viento

    un amor sumergido…

    secreto idiolecto

    el de las mariposas

    que aletea tierno

    corazón herido…

    Por el caminito

    de las amapolas

    huera la quebrada

    soñando sonido,

    sobrevuela el baile

    que hermana las Somas

    párvula de ecos

    la hembra que cimbro,

    -ahogada niebla

    que acuna las hojas-

    la bruñe de eclipse,

    pezuña y cuchillo…

    Por la aldaba boca

    del reino perdido

    maldita la puerta

    que selló destinos,

    dónde los desvanes

    han guardado antiguos

    detrás de los sueños

    los versos que escribo…

    .

    .

    (Traducción del catalán al castellano @ze_pequenho)

  • Los versos de Rraffa: Poesía en sueños, sueños en poemas

    Los versos de Rraffa: Poesía en sueños, sueños en poemas

    Cuando entro en la poesía de Rraffa, tengo la sensación de atravesar un bosque de niebla con luces que aparecen y desaparecen. Estar roedada de una soledad fría y húmeda, pero a su vez, sentir el tacto suave de una mano cálida.

    Rraffa nos lleva hacia su territorio de lluvias, océanos y sueños con poemas terriblemente intensos, creando ambientes que traspasan el papel, rodean nuestro espacio sin darnos cuenta degradando las luces, activando la noche, y abrazando con todo el sentimiento que un poema puede guardar.

    Ya sea en verso libre, ya sea adoptando alguna forma de poesía clásica, incluso métrica japonesa, todos sus poemas cuentan con una cadencia en los versos que parece involuntaria, pero que los dota de una musicalidad y un ritmo que los hace realmente agradables al oído.

    Vientos de olvido

    Una puerta cerrada entre los dos,
    retumba el golpe.
    La escalera se hace eco de tus pasos
    que resuenan con sabor a olvido
    en mis pulmones. Duele la memoria,
    tiemblan los cimientos de la casa.

    Abro la ventana ¿dónde el aire?
    ¿Dónde están las luces de la plaza?
    ¿Dónde las voces de la gente?
    ¿Dónde el mar?
    Sobre todo ¿dónde el mar?

    Burocracia del poema, letra estéril,
    palabras que vuelven al silencio,
    cenizas esparcidas por el suelo
    -se apagó el fuego-

    Al cerrar la puerta del olvido
    se lo llevó todo
    el viento de tus pasos.

    Muerte más allá del amor

    “… polvo serán, mas polvo enamorado”
    Quevedo

    Sí, bien rara es la vida que vivimos,
    no pagamos por sueños ni esperanzas,
    tardamos en armarla y en amarla,
    nada más aprender nos despedimos.

    Ya sé que somos longitud y tiempo,
    dependemos de fuerzas y de masas,
    sabemos que las horas siempre pasan
    y así evitamos todo contratiempo.

    No nos sirven lisonjas ni medallas
    pues seremos materia sin presencia
    en cuanto llegue a buscarnos la parca;

    al menos podremos decir bien alto:
    que la vida vivir hemos vivido
    si un día somos polvo enamorado.

    Algo recurrente en su poesía son los elementos que suelen asociarse al romanticismo, el mar, la lluvia, los sueños, la oscuridad, la nostalgia… pero, a su vez, siempre suelen aparecer con algo contrario que les arroja la luz necesaria; podríamos decir que a pesar de la melancolía que a menudo los suele rodear, siempre hay un pequeño asomo de esperanza, algo que nos dice que todo pasa.

    Así mimo, hay cierta comunión en algunos de sus poemas, entre el paisaje exterior y el estado interior. En este sentido, me parece precioso y muy significativo el poema Nubes, en el que, al leerlo, el lector puede acabar confundiendo el ambiente de fuera con el sentimiento de dentro; llega un momento que se produce tal fusión, que las nubes de fuera pasan a poblarnos por dentro:

    Esos días en que una nube
    anida en tu corazón
    se hace allí un hueco
    y acaba asomando por los ojos.
    No sabes que viento la ha traído;
    alguna melancolía del pasado
    que se escondió entre los pliegues
    de tu vida, espiral de recuerdos
    mal cosidos. Como esa piedra
    que espera en el zapato a qué comiences
    el camino y no te explicas
    como pudo entrar en él.
    Quizás es nube agazapada
    de una tormenta, que escondida,
    asoma al horizonte y la presientes,
    un aire frío recorre tu mirada.
    Esos días en que todo queda lejos.
    Esos días no te mueves,
    en silencio te acurrucas
    en tu mundo adoquinado
    de tristeza,
    a ver si escampa,
    si la nube no derrama
    mucha agua,
    si deja de oprimirte el corazón,
    si el vacío que sientes
    se vacía

    Antes de terminar, me gustaría destacar la capacidad de crear que guarda su poesía: una imagen, una atmósfera, que nos permite casi ver lo que cuenta el poema, a la vez que juega con los sonidos, dejando en sus versos sutiles aliteraciones, para hacernos casi tangibles las emociones que se describen. Pongo como ejemplo los dos primeros versos del poema Soledades: Por las calles vacías, sol, soledad; en los soportales: sombra, oscuridad. El sonido de la s aparece de manera reiterada, marcando cómo el tiempo se arrastra por el suelo en soledad.

    Por calles vacías: sol, soledad;
    en los soportales: sombra, oscuridad.
    Aire irrespirable de mitad de agosto,
    corazón sin agua, paisaje desierto.
    Esquinas, aceras, algún paseante
    llevando tristezas a ninguna parte.
    Pasan autobuses vacíos de aire,
    sin chofer, sin gente, destino al pasado.
    Árboles cansados ya no dan su sombra,
    nadie se cobija, no se ven sus hojas.
    El sol en lo alto al caos no lo ordena,
    cansar su mirada pides a la noche.
    El futuro allá lejos no sabes qué espera:
    está el mar oculto tras un baluarte.
    Buscando otros ojos no encuentras a nadie,
    contienes el caos con cadenas de sueños
    y vives de noche por no ver el cielo.
    Podrías volar, superar las cadenas…
    pero Ícaro es frágil, sus alas de cera

    Si bien su poesía tiene un sello muy personal, creo que marcado en parte por el vocabulario que usa, por la atmosfera que las palabras crean, cabe decir que en toda su poesía podemos encontrar diversidad temática; desde pequeñas lecciones encapsuladas en pequeños poemas:

    Ambición

    Una palabra, henchida de sí misma,
    fue sumando letras orgullosa,
    quiso decirlo todo,
    llegó muy alto…
    y al final calló,
    sin ruido,
    en el silencio.

    poemas inspirados por la propia poesía, en este caso, por un verso de Rilke: «Son como el viento que roza la rama y dice: mi árbol.»

    «Hechuras extrañas» (Rilke)

    ¿Quién dice mío?
    Los que tropiezan con las manos extendidas,
    avaros de sí mismos a pedestal subidos;
    de hechuras extrañas y patrias pequeñas.
    ¿Acaso hay algo nuestro?
    El viento no dice mía
    a la rama que mueve.

    Instantes descritos en los que, una vez más, encontramos cierta conexión entre el ánimo del autor y lo que este contempla:

    Desde mi ventana

    La lluvia esparce su sonido,
    gotas que repican en el agua,
    sonoro silencio repetido.
    Sin sonido se mueven
    las copas de los pinos;
    entre sus ramas, el mar
    y una gaviota bailan
    al son de una canción
    que dibuja en el aire
    melodías transparentes.
    El mar le cuenta historias
    de otras costas, con ríos
    y arenas en la orilla.
    La gaviota sueña,
    imagina nuevos vientos,
    caminos, libertad, otros paisajes.
    Un día partirá,
    verá mares turquesas,
    un aire cálido en sus alas
    sustentará su vuelo;
    otros cielos recogerán
    sus huellas, sus sonidos.
    No volverá…
    Y yo me quedaré
    mirando el mar,
    escuchando el repicar
    silencioso de la lluvia.

    En sus versos, siempre encontraréis complicidad emocional; sin daros cuenta, posando la lectura tras los versos, estaréis asimilando sutiles consejos para lidiar con algunos sentimientos, e incluso con la vida misma, o sintiendo una mano empática y amiga que, de alguna manera, reconforta el alma y hace que nos sintamos un poquito menos solos.

    De todas formas, la mejor manera de sentir la poesía de Rraffa es adentrándonos en ella. A tal objeto, dejamos aquí una pequeña selección de cinco poemas no sin antes, como siempre, recomendaros que deis un paseo por su perfil en la web de Poémame Poesía, Rraffa; pues allí encontraréis herida y cura, soledad y abrazo, caricia, sol y lluvia. Que lo disfrutéis.

    Nostalgia

    Un lagarto,
    desde lo alto de una piedra
    te mira con tristeza,
    reflejo de tus ojos en los suyos;
    la piedra, quemada por el sol,
    certifica la nostalgia.

    Melancolía

    La larga y sutil mano de la niebla
    surge del mar y aprieta mi garganta.
    Olas grises se agitan por la sangre
    y una nube anida en mis pestañas.
    Ya el horizonte es lo que fue,
    un punto en una esfera que se aleja.

    Dureza de las rocas en la orilla
    que hablan de naufragios muy antiguos,
    restos de otras vidas,
    de un tiempo adormecido.

    Del fondo de las aguas
    retornan recuerdos del pasado,
    sueños rotos cubiertos por las algas,
    almas atadas a tablones.
    Melancolía derramada por la playa
    … todo llora con el mar.

    Poesía en Otoño

    Me gusta el comienzo del otoño,
    no es tiempo para poetas malditos
    de calles apagadas y bares de absenta.
    Atrás quedaron ardientes arenas del verano,
    horizontes con sol que no se esconde.
    Lejos se ven inviernos infinitos
    con un frío de nieblas y de mármol.

    El espejo te pregunta ¿tú quién eres?
    olvidando las huellas de tu vida.
    Ya no eres ayer, aún no eres nada;
    ya no tienes frente a ti toda una vida,
    se acabó la incertidumbre del futuro,
    que ahora sabes ( ¿aceptas? ) lo que espera.

    Los relojes caminan con paso tranquilo
    por poemas que te hablan de sueños,
    por sueños que conviertes en poemas.

    Haiku

    El sol, tan grande,
    se pliega en una línea,
    llega la noche.

    Tanka

    Quisiste volar,
    ¡tristes tus alas rotas!
    queda el llanto.
    Recoges las lágrimas,
    haces nubes con ellas.

  • Victoria: “He descubierto en la poesía una forma de redescubrirme y palpar lo intangible”

    Victoria: “He descubierto en la poesía una forma de redescubrirme y palpar lo intangible”

    Una de las cosas más maravillosas que me ha pasado en Poémame, es descubrir infinidad de poetas, que pareciendo que estamos escondidos detrás de las pantallas de nuestro pequeño mundo personal, nos asomamos constantemente para ver y mostrar que somos, que existimos, que estamos y que escribimos. A continuación una de esas personas que descubrí en este universo nuestro “poemaniano”.

    Hoy quiero acercaros un poco a Victoria, (@AlexaMar223 ), si es que aún no os habéis acercado a la delicia de su poesía.

    El título de la reseña es su carta de presentación de su perfil en Twitter y creo que es perfecta.

    Aterrizó en nuestro Bar de letras el 14 de Julio de 2018, pero parece que llevará con nosotros desde siempre.  

    Compañera  generosa en sus comentarios y amable en el trato, Victoria no deja pasar la oportunidad de dejar un saludo cálido y regarle a la vista y a la lectura palabras dulces sobre tu poema.

    Entrar en su poesía es adéntrate en un amplio mundo de metáforas, lirismo y adornados versos, cargados de sentimientos profundos y hermosos. Versos engalanados y palabras que además de contar adornan el universo del poeta.

    Vine devanando estrellas fusiformes,

    Que se contornean

    En la rueca de sus gestos.

    No deja indiferente al lector esa forma tan personal de jugar con las palabras, de contar con un verso adornado un sentimiento muy sencillo.

    Titilo

    Y crujen las horas muertas,

    Tras un desfile de lunas

    Que cosquillean el río.


    En muchas ocasiones nos dibuja imágenes casi oníricas, con un poso de verdad y profundo sentimiento.

    Allí,

    Donde la luna desnuda sus muecas

    Y lo primigenio cobra el aliento.


    En otras ocasiones el dolor se viste de gala y despliega un manto de versos sentidos, sensibles y amargamente bellos.  El dolor y la pena se sientas con cada frase y cada palabra.

    Amargo en mis ríos

    Cuanta hendidura

    de ancho suspiro.

    Corre por mis venas la tierra

    Y aquel vino que nunca probé.

    Se quebró la copa

    Se quebró mi amanecer

    Se rompieron las alas…

    -Y aún tengo sed?-

    Pero como ya he dicho en otras ocasiones, la mejor forma de conocer y entender al poeta es leyendo su obra. No dejéis de pasar por su rinconcito en poémame, estoy segura que no dejará indiferente a nadie.

    Os dejo unos poemas suyos para vuestro deleite, y el mío claro.

    Marca

    Vocifera la noche

    que amansa mis estrellas

    Es el pasaje

    viento que recala en leyenda.

    Se estiliza la eternidad

    tras pupilas

    de vida

    Absorbe el sonido

    Del grito entre cenizas.

    -Y suave muerdes mis heridas-….

    Y se desnudan fieras

    escondidas.

    Cuándo y como

    ya no importa

    tatuado en mi piel

    Y en mi sangre

    Despiertas y ardes de a gotas….

    Tocas mi orilla

    A tientas

    entre acordes magistrales

    que esfuminan la niebla…..


    Fue allí

    Fue en la comisura

    de su musa inquieta.

    O tal vez en la orilla

    de sus ojos tristes,

    En el agujero

    de su ternura

    Que comencé a nadar

    entre entelequias.

    algo sombrías,

    desnudas

    ~mas nunca huecas.~

    Su piel y la mía

    crepitan

    tras los párpados de la luna.

    Mientras el sol la muerde

    atrevido

    ~aún con lluvia.~

    Crece la marea

    Y nuestros poros se asustan

    de tanto gemido

    que atraviesa, nos cruza.

    dejando un sendero de pétalos

    entre su trémulo horizonte vivo

    su viento

    y mi cintura.


    Exilio

    Que pueden astillar las palabras,

    Con una copa de noche escarlata

    bebida sin sueño.

    Que pueden volar los ojos

    Y arder el silencio que falta.

    Que puedo trinar como ave,

    Si mis pies

    tocan piélago vivo.

    Que puedo exiliarme del abismo de ruidos….



    Perfume a cielo abierto

    A bocanada abierta, alas de seda.

    Inspirando universo.

    Exhalando estrellas.

    Eternidad juega entre las pupilas del espacio.

    Y mientras, mi esencia de mujer contempla,

    Silente,

    Sintiéndose eterna.