“No la toques ya más que asi es la rosa”, dijo Juan Ramón Jiménez en uno de los aforismos que definen su poética. Para Juan Ramón, el poema por sí mismo llega a un momento de perfección o como Luis Gilberto Caraballo diría a un momento de “cocción” cuando el poeta intuye que no se debe trabajar más sobre él. Pues bien, comencé a leer a través de las páginas de FaceBook poemas breves, aforísticos o epigramáticos de Luis Gilberto Caraballo. Y vi allí poemas tan perfectos, que “no había que tocarlos más” o tan “cocidos”, que le dije ahí tienes todo un libro de poesía breve o aforística. Publica ese libro.

Luis Gilberto fue afortunado al conseguir un editor en Letras Salvajes, Alberto Martínez Márquez, que apostó a publicar este libro, Arpa Invisible, que ahora reseño. Arpa Invisible tiene un título tan sugerente y paradójico como la bella canción de Paul Simón y Art Garfunkel, “The Sound of Silence”. Arpa Invisible me parece también un título afortunado porque el arpa es un instrumento musical y la poesía no es otra cosa que música. La poesía tiene ritmo interno, cadencia, sonidos como esta. Cuando me fijo en un libro puedo ser tan obsesiva como Juan Ramón, y me fijo en la forma y el fondo de dicho libro como haría el maestro español. Arpa Invisible no solo tiene un título afortunado, sugerente, irónico, al cual volveremos, pero cuenta con un diseño de portada exquisito que reproduce el grabado de Robert Fludd, “The Harmony of the Spheres”, de 1617 que apunta a la idea pitagórica de la música de las esferas. Esto es, el creer que las esferas del universo al moverse producen sonido. Esta idea, dicho sea de paso, ha sido comprobada recientemente por los físicos que han descubierto que los planetas, estrellas, universos al moverse, por su fuerza de gravedad, producen sonidos.

Qué afortunado el grabado que capta lo que este escritor venezolano nos comunica en su libro. Hay que escuchar y ver esa “Arpa Invisible” para ver qué sonidos emite, y poder trasladar esos sonidos, esa música en palabras que a pesar de ser diferentes, contradictorias, como las esferas, están en armonía.


En estos poemas breves, epigramas o aforismos el poeta presenta un Ars Poética a través de
un temario amplio: visión de la vida, del vivir , el dolor, la muerte, la visión de la mujer, el papel
del lector.
Voy a citar ciertos poemas de Arpa Invisible que captaron mi atención pero no muchos porque quiero dejar al lector con un buen sabor de boca, quiero tentarlos para que vayan a comprar este libro.

Unos de los poemas que inicia el libro es toda una definición existencial: “Moverme en lo incierto/me da certeza de que sigo vivo”.
En otro, la imagen de la vida y el recuerdo que dejamos en otros parecen ser signos positivos:

Abandonada estación de Paris
Por donde pasaron sueños
Por donde pasamos en silencio
Aún florecen fucsias
Aún sueña por nosotros
Aún se oyen tus voces.

El siguiente aforismo es amoroso o quizás, no: “En la estrofa de tu risa/yace el poema de tu vida”. Este aforismo hace la conexión que hacían los románticos entre poesía, amor, mujer y creación. Sin embargo, no veo en él la imagen mistificada de la mujer que se puede ver en esos autores.

El próximo texto que quiero citar ubica al poeta como lector y el poema como una entidad, que se modifica con cada lectura. Luis Gilberto es como un Pier Menard, autor del Quijote. Poema, poeta y lector son partes dinámicas de una misma experiencia artística.

Acostumbro a leer
El mismo poema
Todos los días,
Lo encuentro diferente
Y no sé si soy yo
O el poema
El que está vivo.

Pero la palabra no sólo basta para la comunicación: el lenguaje escrito que siempre es polivalente, equívoco, no basta para entender la realidad. Luis Gilberto Caraballo lo expresa de manera irónica en los siguientes versos:

Lo que decimos
Con las palabras no siempre
Es lo que decimos con el rostro
El alma tiene rostros
Voces que nos sonríen.


Es tarea del poeta indagar en el signo lingüístico y el lenguaje corporal para captar o entrever la realidad.

Sobre sí este libro está constituido por poemas cortos, o son aforismos, o son epigramas, esto no importa. Los géneros literarios son textos fluidos y se confunden desde la antigüedad. Hay quien ha dicho que son haikus como me ha comentado Luis Gilberto. Lo importante para mí es en la brevedad de estos poemas este gran autor y pintor venezolano expone una visión de mundo y una poética con un amplio temario como he dicho antes. Y Luis Gilberto Caraballo une su nombre al de escritores de la talla de Juan Ramón, que se piensa escribió más de mil aforismos, a Maria Zambrano, a Miguel Catalán, a Clarise Lispector, Antonio Ramírez Cordoba, Daniel Torres Rodriguez, Carmen Caner, a Mario Pérez Antolín y a poetas clásicos, griegos y romanos que cultivaron estas modalidades poéticas.

Otra cosa, estos poemas se cuajaron en medio de una de las pandemias más graves de la humanidad. En vez, de comprar libros de autoayuda, invirtamos en el arte y la poesía. Quiero parafrasear un pensamiento de Karl Marx contenido en su libro La Ideología alemana: lograr la justicia social no es un fin en sí mismo, es un principio para que los hombres y mujeres empiecen a crear según las leyes del arte y la belleza. Felicidades a Luis Gilberto Caraballo que ha dedicado su vida a crear según estas leyes. Arpa Invisible es un ejemplo de ello. Arpa Invisible se publicó en septiembre de 2020 en Letras Salvajes, que dirige el intelectual, poeta y editor puertorriqueño, Alberto Martínez Márquez. Se puede conseguir a través de Amazon.com.