Categoría: Poemas

  • 3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    Eva Petropoulou-Lianou (Grecia). Ella nació en Xylokastro. Trabajó como periodista en 1994 para el diario francés «Le Libre Journal». Ha publicado libros y libros electrónicos: «Yo y mi otro yo, mi sombra», de la editorial Saita, «Geraldine y el duende del lago», en inglés-francés, así como «La hija de la luna», en su 4ª edición, en griego-inglés, de la editorial Oselotos. Su obra ha sido incluida en la Enciclopedia Griega Haris Patsis, p. 300. Sus libros han sido aprobados por el Ministerio de Educación y Cultura de Chipre para la biblioteca de estudiantes y profesores. Colabora con la revista literaria electrónica The poet magazine. Es miembro de la Unión Literaria Internacional, con sede en Estados Unidos. Colabora en la promoción de la literatura y promociona la obra de poetas griegos. Eva es miembro de la «Association Alia Mundi Serbia», de la «International Society of Writers and Artists of Greece» y de la «Piraeus Society of Letters and Arts», así como de la Corinthian Writers Society. Presidente de Grecce asociación Mille Minds de México, Embajador Internacional de la revista electrónica Namaste India.

    Poema de amor

    Tu sonrisa

    sueño un futuro contigo

    sueño un cielo azul

    un atardecer en una isla

    sueño una casa blanca

    y con vistas al mar

    sueño un futuro cerca de ti

    y tengo un mal sueño

    durmiendo sola

    sintiéndome débil

    pero en mi corazón

    no estoy sola porque siento el latido de tu corazón

    siento tu respiración.

    +

    Mi poema

    el rostro que no he visto en años

    tú, el más asombroso ser

    que no puedo tocar

    la belleza se esconde en pequeños pedazos en tu cuerpo y mente

    tú,

    puedo explicar el porqué

    pero desconozco mi qué

    que un día te cruzaste en mi camino

    fuerzas del amor o la pasión me tocaron

    sin razón

    yo estoy mirando al este

    tú estás mirando al oeste

    los milagros ocurren todos los días

    tú,

    una pasión que puedo vivir en un momento privado

    el amor que doy

    el amor que nunca será entendido

    tú,

    en otro espacio o galaxia

    tú,

    mi ideal

    mi jardín

    secreto

    tú,

    los momentos que nunca tuve

    tú,

    la distancia entre dos países

    un puente que intentaré construir para alcanzarte.


    Un hombre precioso

    Las noches y los días van y vienen sin una sonrisa

    los días son tan largos sin una sonrisa

    las noches son una espera de una llamada o un mensaje

    es tan caro este tiempo lejos de tus ojos

    eres mi perla preciosa

    un diamante escondido en el lodo

    esperando el momento de abrazarte y besarte.

    eres mi tesoro escondido en el sol

    esperando el día del reencuentro

    esperando tu mirada ..

    esperando tus labios

    eres mi perla preciosa escondida en una ostra

    en lo más profundo del mar

    eres mi hombre precioso.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    Tae-jun Mun문태준 nació en 1970 en Gimcheon, Gyeongsangbuk-do. En 1994, debutó en la literatura al ganar el Premio al Escritor Novel de la revista Munye Joongang. Entre sus poemarios destacan The Whispering Backyard, Bare Foot, Flounder, The Growth of Shadows, A Distant Place, Our Last Faces, Is There Any End to What I Long For?, y Morning Reflects. Ha recibido varios premios literarios de prestigio, como el Nojak Literary Award, el Sowol Poetry Award, el Midang Literary Award, el Mogwol Literary Award, el Jeong Ji-yong Literature Prize y el Park In-hwan Award.

    Pie desnudo

    En el mercado de pescado, una concha filo extiende su pie desnudo fuera de su cuerpo en forma de choza.

    Como un Buda muerto que muestra brevemente su pie desde el ataúd

    para los discípulos que lloran de dolor, extiende su pie desnudo,

    empapado durante tanto tiempo en barro y agua, el pie desnudo está hinchado.

    Cuando toco ese pie desnudo, como si le rindiera pleitesía, la cáscara de la concha filo lo retrae lentamente,

    como para promulgar su primera deliberación, o quizás la más antigua.

    A esa velocidad, tanto su tiempo como su camino deben haber fluido,

    debe haber salido al encuentro de alguien,

    se separó de ellos, y regresó tan lentamente,

    debe haber estado descalzo todo el tiempo.

    Después de perder el amor,

    debe haber enterrado su pie descalzo en su pecho,

    soportando la pena, como un pájaro que esconde el pico en el pecho para sobrevivir a la noche.

    Cuando la casa gritó, «Ah»

    Debió aventurarse por las calles con sus pies desnudos llenos de ampollas, pidiendo limosna.

    Cuando regresó a su casa, apestando a pobreza,

    después de vagar por la calle descalzo todo el día,

    cuando los jóvenes, que habían estado llorando «Ah-», llenaron sus estómagos,

    sus lágrimas también debieron haberse calmado, como aquella noche oscura.

    Cuando llega la noche

    El lugar donde entro

    parece el interior de una antigua cueva de piedra

    empiezo a desvanecerme.

    empiezo a desaparecer.

    Entre el chirrido de los insectos,

    me convierto en un grano de arena, una hoja,

    una nube, una elegía, una gota de lluvia.

    La sombra de la montaña se mueve como el agua a lo largo de la orilla

    en cada rama, los pájaros se posan

    revolotean, intercambiando ramas entre sí.

    El cielo abre un vasto espacio a la izquierda,

    para que los pájaros puedan atravesarlo volando.

    Como si todos ellos se hubieran fusionado con el agua que fluye,

    Como si todos ellos estuvieran montados en un velero, a la deriva hacia el cielo occidental.

    El sueño de mi padre

    El sueño de mi padre se alarga cada día,

    envuelto en sopor como hierba marchita.

    Trabajó en todo tipo de empleos en su vida,

    y por eso, hay innumerables razones que lo adormecen ahora.

    Tumbado allí, padre parece un pepino viejo

    se aplica un ungüento, y luego se duerme de nuevo.

    Dejando sólo una almohada de madera detrás,

    puede que pronto se deslice en el mundo del sueño para siempre.

    Hizo todo tipo de trabajos para el mundo –

    ¡Sí, ciertamente lo hizo!

    padre merece su descanso,

    hasta que la sombra del árbol zelkova envejezca.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    MI ISLA, MI SUEÑO

    Eres mi isla Graciosa

    tan bonita y tan pequeña

    que voy a hacerte una cuna

    para yo mecerte en ella

    y te cantaré una nana

    con una voz de sirena

    y un dulce sueño te envuelve

    a la luz de las estrellas

    y soñarás tantas cosas

    que no dices lo que sueñas

    por temor de que el futuro

    no sea como tu quisieras(..)[1]

    Inocencia Páez nació el 27 de junio de 1927 en la isla de La Graciosa. Dedicó su vida al cuidado de los demás y luchó desde muy pequeña para sobrevivir en el medio desfavorable en el que había nacido.
    Desde muy niña se sintió atraída por la poesía. Escribió sus primeros versos con 12 años, una vez finalizada su formación académica, pero, desde mucho antes, hacía de la rima su método de expresión.

    En la niñez jugó con muñecas, calderos de piedra y cucharas de lapa. Además, colaboraba en las labores de pesca y cuidaba de su hogar. En su juventud, realizó un curso de corte y confección y se dedicó por un tiempo a la costura, que también le divertía mucho. Trabajó como cualquier mujer de su época, de forma silenciosa y constante. Subía y bajaba el Risco cargando jareas, como tantas mujeres de Caleta del Sebo. Cuidaba de los mayores. Ayudaba a todo el que lo necesitaba. Y aun así, pudo dar rienda suelta a su creatividad literaria. Es un ejemplo de lucha, constancia y confianza en sí misma, que hizo que se atreviera a contar historias de una forma poco común y desconocida en esa época, que supo llenar de belleza y que cautivó a todo el pueblo graciosero. Gozaba de la palabra escrita que le salía a borbotones sin previo aviso, mientras barría o cuando se levantaba por las mañanas, o haciendo la comida … de repente dejaba todo y escribía en sus papeles -decía-.

    Inocencia permaneció toda su vida en la isla que le dio vida y falleció en ella en el año 2007. Fue admirada por las mujeres gracioseras que la conocieron y por las que han leído su obra. Amante de su pueblo pesquero y querida por hombres y mujeres del mar, fue una mujer inquieta y activa que dejó marcado el corazón de un pueblo.

    Inocencia Páez, la mujer que llevó las vivencias, costumbres y tradiciones de los gracioceros a través de su poesía. Desde sus primeros años en la escuela, se siente atraída por la poesía, decía «que era la mejor forma que tengo de expresar lo que siento». La Poesía de Inocencia Páez era la voz de su pueblo que reclamaba una y otra vez, los derechos, que como ciudadanos de una pequeña isla les correspondía. Ella fue la portavoz del pueblo, cuando el Capitán General de Canarias García Escámez, visitó la Isla[2].

    Más adelante, su espíritu inquieto la llevó a formar un grupo de teatro con otras mujeres, Margarona y Agustina. Además, acompañaba a personas enfermas y participaba en la parroquita de la Virgen del Mar y en la Asociación de Vecinos de la isla. Caracterizada por la pasión hacia su tierra, participó en los eventos más relevantes de la isla con poesías improvisadas: en la visita del rey Don Juan Carlos I, en la Romería de los dolores, en las fiestas del Carmen o en el hermanamiento con Betancuria. Además, con la venida del general García Escámez, hizo de portavoz para gestionar las necesidades de la isla, convirtiéndose en un símbolo de esta.

    Se han publicado dos libros que recogen las obras de Inocencia, El alma de una Isla (Ayto. de Teguise, 2000) y Poemas, (Ministerio de Agricultura, 2006) aunque se sabe que existen muchas más obras que no han sido publicadas. A través de la poesía mostraba su amor por los lugares de La Graciosa. Tuvo el don de captar cada detalle de las maravillas de la isla de pescadores y gente sencilla, los cuales quedaron plasmados en su obra. Daba voz a su pueblo y disfrutaba creando y consolidando sus poesías con un estilo sosegado y noble. El relato rítmico de la vida cotidiana de las gentes, de las preocupaciones y de las luchas, de sentimientos y emociones, convierten la poesía de Inocencia en un referente sentimental para todas aquellas personas que, como ella, aman la isla.

    Se conoce a Inocencia Páez como una contadora de historias, recolectora de recuerdos y creadora de ritmos sobre su isla. Supo captar con intensidad la belleza del mar, la isla y sus gentes, identificándose de manera plena con su pueblo. En sus obras visibiliza el valor de las mujeres de su entorno, así como la lucha y la fuerza de todas aquellas que están ocultas. Fue una mujer empoderada en su época, que consiguió que las condiciones en las que vivía y la falta de oportunidades no fueran obstáculos para luchar por sus ideales y derechos del pueblo.

    El Centro Sociocultural de La Graciosa lleva el nombre de Inocencia Páez. Se consiguió en el año 2000 tras la petición de los vecinos y vecinas de la isla y de la directiva del centro al Ayuntamiento de Teguise[3]. El consejo de Ciudadanía de La Graciosa creó en 2010 el Premio de poesía Inocencia Páez en honor a su obra y trayectoria. En 2018, el Gobierno de Canarias la incluyó en el proyecto educativo Constelación de Escritoras Canarias, a través del cual se pretende visibilizar la obra y vida de las escritoras de las Islas[4].

    Para terminar, leamos a su nieta Nerea en su blog recordando la figura de su abuela:

    Inocencia Páez, digna representante de todas las mujeres gracioseras, que luchó desde muy niña para sobrevivir en ese medio desfavorable a la par que ayudar a las suyos, ha sabido como nadie en la isla de La Graciosa exteriorizar sus sentimientos y vivencias, relatados en forma de poesía costumbrista. En la exaltación puntual de su más hondo sentir se ha identificado de manera plena con su pueblo.

    En medio de tanta adversidad, solo entendida por quienes la vivieron, Inocencia supo captar con toda intensidad la innata belleza del mar, la isla, sus gentes y cuantos elementos forman parte de un estilo de vida peculiar.

    Su primera travesía hacia las Islas Salvajes a bordo de un pequeño barquillo de vela de la época; las visitas de los jefes del mando económico-militar de posguerra, a quienes recibía con sus poesías pidiendo mejoras para su pueblo, o la siempre eterna poesía a la Virgen del Carmen el 16 de Julio de cada año, arropada por todos los emocionados hombres y mujeres de la mar, han consolidado a Inocencia como un referente sentimental, con sus poesías, para quienes tienen sus raíces ancladas en esta tierra.

    Tradicionalmente la mujer graciosera ha sido pilar fundamental en la construcción y afianzamiento de la idiosincrasia insular, factor ésta que también Inocencia supo captar en base a sus vivencias, transcritas desde el corazón con su estilo sosegado y noble, pero nunca resignado.

    Y es que Inocencia, que un día se sintió sirena para cantar una nana a su isla, todavía se despierta con el canto de las gaviotas; aún el incesante batir de las olas la van su rostro, y la brisa lo embellece. Y es que todavía, al amanecer, la aurora ilumina a Inocencia y a La Graciosa, dos nombres que permanecerán unidos.

    Ella era una mujer muy especial para mí, ya que era mi abuela y ahora ya no está con nosotros, pero yo la siento cada día más cerca. 
    ABUELA: aunque sea tan largo y cruel el tiempo que estaremos sin tu presencia te llevamos tan dentro, que ni la muerte nos podrá separar jamás. ¡TE QUIERO![5]


    [1] Vilas, Pablo (14 de noviembre de 2019). «Diez Escritoras Canarias que debes conocer (Parte II)»Alegando! Magazine.

    [2] Francisco Hernández Delgado. Cuaderno de Difusión Cultural nº 32- Año 2010.

    [3] WEBGRAFÍA
    http://memoriadelanzarote.com/contenidos/20131205144851alma.pdf
    https://historiadeteguiseblog.files.wordpress.com/2016/05/inocencia-paez.pdf
    https://historiadeteguise.com/2016/04/02/inocencia-paez/

    [4] https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/escritorascanarias

    [5] http://nereahernandezhdez.blogspot.com/2011/01

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural

  • 3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    No-hae Park박노해. Poeta y activista cuya carrera literaria comenzó con la publicación de Dawn of Labor en 1984, una colección de poesía centrada en la liberación de los trabajadores. A pesar de estar prohibido por la dictadura, el libro vendió casi un millón de ejemplares, lo que le valió el apodo de «el poeta sin rostro». Sus obras posteriores, entre ellas True Beginning (1993) y Only a Person Is Hope (1997), fueron escritas mientras estaba encarcelado por su activismo político, en particular por su papel en la Alianza de Trabajadores Socialistas de Corea del Sur. Liberado en 1998, siguió escribiendo y abogando por la paz mundial, publicando colecciones como So You Must Not Disappear (2010) y Seeing Your Heaven (2022). Además de poesía, Park ha publicado ensayos fotográficos y expuesto sus fotografías, tomadas durante sus viajes por zonas de conflicto y regiones empobrecidas de todo el mundo. Sus últimas obras, como The Blue Light Girl (2020) y Tear-Flowering Boy (2024), reflejan su constante dedicación a los derechos humanos y la sostenibilidad ecológica. A través de su organización, Culture of Sharing, Park sigue promoviendo la vida, la paz y la solidaridad mundial.

    Una vez más*

    Una persona llena de esperanza

    ya es esperanza.

    Una persona que busca el camino

    ya es un camino nuevo.

    Una persona verdaderamente buena

    ya es un mundo bueno.

    Está dentro de esa persona.

    Empieza con esa persona.

    Una vez más:

    sólo una persona es esperanza.

    El amanecer de la labor*

    La belicosa labor nocturna ha terminado,

    vierto soju frío

    sobre mi dolorido corazón.

    Ah…

    no puedo seguir así mucho tiempo.

    Seguro, no puedo seguir así

    una vida de comidas de fábricas mal cocinadas de jimbap…

    mi cuerpo cubierto de grasa, en una prueba de fuerza,

    me tambaleo y lo exprimo todo

    en esta guerra de labor.

    Aunque no puedo seguir por mucho tiempo,

    aunque no puedo seguir con seguridad,

    no hay otro camino.

    Si tan sólo pudiera liberarme,

    si tan sólo pudiera salir volando de

    mi agotado destino sombrío a los veintinueve años. . .

    Pero, ¡ay!

    no hay otro camino, no hay otro camino

    aparte de la muerte, no hay otro camino.

    Esta vida obstinada,

    el yugo de la pobreza,

    no hay otro camino que vivir este destino.

    En mi cuerpo desplomado,

    por el bien del trabajo de mañana, que siempre llega,

    vierto soju frío, al amanecer,

    sobre mi corazón dolorido.

    También vierto tenacidad, dignidad, furia y tristeza,

    que son más fuertes que el soju.

    Dentro de cada gota cruda de sudor y sangre,

    que, al final, se romperá y estallará

    del muro indefenso de la desesperación,

    crece, con aliento tranquilo,

    nuestro amor, nuestra furia,

    nuestra esperanza y unidad.

    Por eso, al amanecer, vertemos soju frío

    sobre nuestros corazones doloridos,

    una y otra vez,

    hasta que un nuevo amanecer para los trabajadores

    surja.

    Estoy ahí*

    El centro del cuerpo no es el corazón

    cuando el cuerpo enferma, el dolor se convierte en el centro.

    El centro de una familia no es el padre,

    en cambio, el enfermo se convierte en el centro.

    El lugar donde la dignidad humana es aplastada a punta de pistola,

    donde la conciencia, la justicia y los niños son masacrados,

    ahora mismo, ese lugar es el centro del mundo.

    Líbano,

    Palestina,

    Irak,

    Afganistán,

    tiemblas solo en el incendio.

    Más allá de las fronteras, las religiones y la raza

    a tu lado, empapado en sangre,

    ahora estoy aquí.

    Estoy ahí.

    * Traducido íntegramente al inglés por el Hermano Anthony of Taize

       Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    Johnny Gavlovski. Escritor. Psicólogo clínico y psicoanalista. Docente Universidad Metropolitana de Caracas. Director académico de www.culturamundis.com Conferencista en universidades de Bogotá, Buenos Aires, Cádiz, Bergen y Oslo. Su trabajo como escritor cubre diversas áreas: NOVELAS (Cuerpo de Ámbar, Ana, recuerdos de la casa verde. ESTUDIOS DE PSICOANALISIS Y ARTE: Sublimaciones, Pollock, desnudo con cuchillo, Pornókrates de Rops, EL Bosco y la alquimia. POESÍA: Poemas químicos, Red de seda, Paisaje inconcluso. DRAMATURGIA, más de veinte obras de teatro traducidas el inglés, croata y sueco.  Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre los que destacan 1978: Premio Poesía. UCAB. Premio Municipal de Teatro, 1988 – 1997. Premio Municipal de Cine, 1992. Firma el Libro De Honor Universi¬dad Carolina de Praga, 1997. Premio Actors of the World, Londres, 2008. Seleccionado por la Victoria University Press. New Zealand para la antología de cuentos del mundo Been There, Read That! 2008. Actualmente es colaborador de los portales prodavinci.com y elnacional.com/papel-literario.

    EL LAMENTO DE SÍSIFO

    Sucedió

    la cuesta

    el dolor

    no comprender

    La cuesta

    cuesta

    el peso en el muslo

    el dolor

    la cuesta

    cuesta

    cuesta

    empinada

    arrastrar la pierna

    arrastrarme

    el dolor

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    Recostado contra el muro

    grito auxilio

    Silencio

    el dolor

    el asfalto me recibe

    *

    Relataré la historia

    algún día

    -entre líneas-

    sin palabras

    Mi piel escribirá

    un nuevo abecedario

    apagará la angustia

    -Había una vez-

    La mordaza caerá

    ésta

    la del silencio

    la del nudo en el alma

    La palabra rota

    encontrará una cicatriz

    para ser escrita

    Párpados como gaviotas cansadas

    rompen las olas

    vuelan

    sobre otra roca

    se estrellan           

    contra el dolor

    Tus silencios

    se rompen

    contra mis gaviotas

    cansadas

    ELLA, LA DULCE Y TEMIDA

    Aquella tarde, después del mediodía, cuando el silencio pesa de calor; cuando el sopor busca la desnudez, la suave caricia me hizo despertar (nunca he estado más despierto)

    Abrí los ojos, estaba allí, imperceptible presencia. Absoluta presencia

    Afuera conversaban. Respetando mi sueño, pero yo estaba allí, en mi lecho, con los ojos abiertos pude ver cómo el aire se hacía mujer; sentada al borde de mi cama: benévola, amable

    ¿Quieres venir? – me dijo

    La mire

    Dulce. Tan dulce. Inmensa. Su voz, cálida. No había oscuridad en el aura que la cubría, ni vestigio de harapos, con la que el miedo humano la representa. Los miedos hacen eso, disfrazan. La verdad llega desnuda, cubierta en céfiro encaje

    ¿Quieres venir? – me dijo

    Bastaba un sí         Cerrar los ojos

    Ella me tomaría en un abrazo etéreo.      Me deslizaría 

    por un tobogán de terciopelo

    todo terminaría

    ¿Quieres venir? – preguntó

    No

    Aún no

    Hay demasiado amor

    Estos poemas pertenecen a Poemas Químicos © Johnny Gavlovski

    © Editorial Diosa Blanca – 2024 (Caracas, Venezuela)

     Foto Crédito: @acipoyo

  • 3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    Ha-seok Lee 이하석 Nació en 1947 en Goryeong, Gyeongsangbuk-do. En 1954, poco después de la guerra de Corea, se trasladó a Daegu con su familia y creció cerca de un pueblo de refugiados en Daemyeong-dong. Las ruinas de la posguerra se convirtieron en el patio de recreo de su infancia, y esta experiencia se convirtió más tarde en un tema central de su poesía, dando forma a lo que se conoce como la estética de los «paisajes en ruinas». Debutó en la literatura en 1971 con una recomendación poética en la revista Hyundai Sihak(Poesía Moderna). Entre sus poemarios figuran Transparent Inside, Mr. Kim’s Profile, We, Strangers, Cypress Fence, On Fridays, I Look Far Away, Drawing Goryeong, Rust, Things, Correspondence, Between Love, Roots of Thunder, Rhapsody of Hyangchon-dong y The Future of Memory. También publicó el poema épico Haewol, Song of the Road. Lee ha recibido numerosos premios literarios, como el Premio Literario Kim Soo-young, el Premio Literario Docheon, el Premio Literario Kim Daljin, el Premio Literario Kim Gwang-hyeop, el Premio de Poesía Lee Yuk-sa y el Premio Literario Budista Moderno.

    Paisaje trasero 1

    En el callejón trasero, junto al depósito de chatarra,

    la puesta de sol se rompe en fragmentos de vidrio desechado,

    y la hierba siente un pulso asesino a través de las esquirlas de vidrio.

    Cae la noche, las gotas suspendidas en el aire

    se aferran a las frías superficies metálicas, resplandecientes –

    sus interiores transparentes quedan al descubierto en la oscuridad.

    Algunas sucumbiendo a su propio peso,

    gotean y se filtran en el suelo,

    llegan a las raíces y se mezclan con óxido rojo,

    tornándose en charcos de agua oxidada.

    otras se evaporan, desapareciendo en la oscuridad.

    Bajo la tierra, trozos de metal enterrado bloquean el camino de las raíces,

    con el tiempo se entrelazan con ellas, se vuelven lánguidas.

    La hierba cubre las pocas historias impresas en un periódico,

    sorteando el camino del metal, domándolo cómodamente pero de manera constante,

    antes de que se extiendan hacia el próximo destello de rocío.

    El mar de parto

    El Mar del Oeste nutre toda vida, incluso las humildes algas marinas,

    constantemente agitadas y revueltas por el implacable oleaje.

    Raspando sus bordes con olas que surgen de sus profundidades en ebullición,

    obligando a los bañistas a retroceder, jadeando:»¡Oh, Dios!»

    pero borrando nuestras huellas en capas en un instante,

    arañando sin cesar sus propias fronteras,

    hirviendo como una olla de sopa de algas,

    circula constantemente alrededor de la costa distante.

    Como una nueva madre que llora, agitando sus extremidades,

    pero finalmente, con alivio, da a luz a su hijo,

    El mar, burbujeante como una sopa de algas,

    nunca deja de sacar algo de sus húmedas profundidades.

    Un hombre, dirigiendo cuidadosamente su barco de pesca,

    nervioso por el parto de su esposa en casa,

    siente el tirón de las olas, como los dedos de su esposa que lo instan a regresar,

    pero todo lo que saca de la olla del mar hirviente

    es un arco iris ondulante.

    Más allá del horizonte, las nubes se elevan como vapor,

    y por fin, sobre el techo de las olas,

    resuena el llanto de un recién nacido: «¡Wah!».

    Piedra

    1

    Como la piedra es hueca en su núcleo,

    su grano desigual, como el agua.

    Así me quedé, como olas que nunca alcanzan la orilla.

    Mi mirada desesperada sólo crea

    una grieta en tu dirección.

    2

    ¿En qué tipo de piedra

    me estoy condensando?

    Lentamente, me hundo en tus profundidades.

    Cuando te arrojo una piedra

    sólo queda la mirada de la piedra que se va.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    Tae-il Park 박태일 Nació en Hapcheon, Gyeongnam, en 1954. Completó su doctorado en la Universidad Nacional de Pusan y debutó como poeta en 1980. Entre sus poemarios figuran Longing for the Tavern, Mount Akgyun in Autumn, Mugwort and Wormwood, Land of Grass, The Sea, Called by the Mongolian Word Dalai, The Moon of Okbi, and The Yeunbyun Traveler and The Yeungil Ankai. También ha publicado una selección de poemas titulada People Who Fish for Dragons. Entre sus trabajos de investigación y crítica destacan The Space and Place of Modern Korean Poetry, Empirical Studies and Methods in Modern Korean Literature y Park Tae-il’s Poetry Life, Learning Life, entre muchos otros. Actualmente es profesor emérito de lengua y literatura coreanas en la Universidad de Kyungnam.

    No hay camino para mi anhelo

    No hay camino para mi anhelo.

    Mientras las gaviotas argénteas pasan todo el día

    midiendo el ancho del cielo,

    llamo tu regreso, como la salpicadura, el chapoteo del agua.

    Rodeado por su sonido,

    me siento solo en el extremo del terraplén.

    Enviando mi amor lejos

    Enviando a mi amor lejos,

    me miro a mí mismo, después de haber dicho adiós

    la oficina de correos del pequeño pueblo ha cambiado.

    el nuevo empleado tiene manos pequeñas, un marco pequeño

    ah, incluso las despedidas deben ser pequeñas.

    El amor partió por expreso,

    pero el amor que no podría ser clasificado como expreso

    se adormece, doblado en blanco en la bolsa de correo.

    Yo, que nunca conocí un amor expreso, envío una carta expresa.

    Incluso después de que mi amor se vaya, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    Llueve y los autos pasan corriendo.

    Pelando una manzana, le digo adiós a mi amor.

    En la cama, debajo de la cama, me despido.

    ¿Dónde está la esquina magullada de este adiós?

    Un mes después de enviar a mi amor, hago una llamada.

    «Fuera de la ciudad», tal vez otra despedida espera.

    Con una voz húmeda como un bar de madrugada,

    tal vez un encuentro con otro amor.

    El amor se aleja, y me olvido de mi amor –

    lo olvido en la calle, en el metro.

    Después de que mi amor se haya ido, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    «Que ganes mucho amor», sonríe otro amor.

    Yo también deseo reunir tanto amor como las estrellas en la noche.

    Despido a mi amor,

    cierro la puerta de la tienda del amor.

    Esperaré hasta el viernes.

    Quizás el sábado o el domingo pueda llamar.

    El ginkgo cuelga el teléfono,

    y el amor cae en una ráfaga.

    Eglantina

    ¿Qué debería hacer cuando de repente surgen pensamientos sobre ti

    mientras camino por el terraplén de la mañana?

    ¿Y si tuviera que entrar en la otra vida antes que tú?

    haría una pausa, luego vagaría, a la deriva por los años que compartimos.

    Y seguramente te desearía felicidad y plena floración.

    A través de los años que has vivido sin mí, y los años que vivirás sin mí,

    si yo fuera el primero en irme,

    sólo para encontrarte, sonrojándote suavemente carmesí a la orilla del agua.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    Min-bok Ham 함민복

    Nacido en 1962 en Chungju, Chungcheongbuk-do, se licenció en el Departamento de Escritura Creativa del Instituto de las Artes de Seúl y debutó en la literatura en 1988. Publicó su primer poemario, One Day of Mr. Melancholy, en 1990, entre muchos otros.Ha recibido premios como el Today’s Young Artist Award del Ministerio de Cultura y Turismo (1996), el 18º Premio Literario Yusim en la categoría de poesía (2020), el Violet People’s Poet Award (2011), el gran premio en la categoría literaria del 6º Premio Yoon Dong-ju (2011) y el 2º Premio Literario Aegi (2005).

    El árbol muerto

    Un árbol muerto, dejado en pie,

    aunque una vez quise cortarlo.

    En el árbol muerto, la muerte vive.

    Raíces, tronco, hojas y florecimientos abandonados,

    el árbol está solo, sostenido por la muerte.

    Trato de nutrir a la muerte, pero la muerte no es algo que se pueda cultivar.

    Observo la muerte: todas las muertes son una.

    El árbol muerto se mece con el viento, se empapa con la lluvia,

    pero la muerte no se mece, ni se moja.

    El árbol muerto no necesita agua ni alimento.

    Las arañas tejen sus casas, los pájaros se posan y descansan.

    La sombra yacente de la muerte en pie -.

    Cuando el árbol muerto desaparezca, también desaparecerá la muerte.

    Esta quietud-.

    Un árbol de la muerte iluminando la vida-.

    Un tiempo de modesta decadencia sin hedor-.

    Ahora, por fin, renuncio a una parte de mí,

    y observo el árbol.

    Caja de herramientas

    La muerte es una llave inglesa que aprieta y afloja la vida.

    La muerte es un lubricante que la da a la vida un giro suave.

    La muerte es una cinta métrica que se desenrolla para medir la vida.

    La muerte es un martillo que sujeta la vida firmemente en su lugar.

    La muerte es un cepillo de alambre que raspa el óxido de la vida.

    La muerte es un pegamento instantáneo que une un momento de la vida a otro.

    La muerte es una línea de tiza que marca la dirección de la vida.

    La muerte es un nivel que equilibra la vida.

    La muerte es una alisadora, que elimina las redundancias de la vida.

    La muerte es una cizalla que corta la vida.

    Ah, la muerte es una caja de herramientas, que contiene toda la vida.

    La muerte no existe, porque está vigorosamente viva.

    La vida es una caja de herramientas,

    cargada de muerte que no existe.

    Apuntalando el vacío

    Una flor es un color que florece en un mundo de matices.

    Todos los colores de este mundo se han rendido, excepto el de la flor,

    ¡Qué vasto borde guarda la flor!

    ¡El fragante, silencio hueco!

    La flor descansa en el corazón mismo de una despedida.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    On-yun Jo 조온윤 Tras graduarse en el Departamento de Escritura Creativa de la Universidad de Chosun, ganó el Concurso Literario de Año Nuevo de Munhwa Ilbo en 2019. En 2022, publicó su poemario Basking in Sunlight  y fue seleccionado como investigador literario para la Academia Coreana de Creación Artística. También fue invitado al Festival Internacional de Escritores de Seúl.

    «Recojo frases de los asuntos mundanos del día y las llevo a la noche, donde las convierto en poesía. Capturo las escenas que encuentro en la vida cotidiana o las imágenes que surgen cuando sueño despierto y las almaceno en forma de frases. Cuando cae la noche, me siento en mi escritorio y las transformo en poemas. Especialmente cuando escribo poesía, creo que es esencial sumergirme en la sensación de estar «solo». Por eso suelo escribir poemas a altas horas de la noche o al amanecer, cuando siento que soy la única que queda en el mundo». (On-yun Jo)

    Tres caminantes

    Tres personas caminaban

    uno necesitaba a los tres:

    al que ama,

    al que más ama – a sí mismo

     y al que no ama –

    ¿De qué otra manera podría decidir

    quién merece el pan tierno que no se ha comido?

    incluso aquel a quien

    la ternura del pan era desconocida

    necesitaba a los tres.

    con tres,

    incluso si uno se mantenía alejado,

    los otros dos no se sentirían solos.

    La familia parasitaria

    Dicen que algunos pájaros ponen sus huevos en los nidos de otros pájaros

    y dejan que críen a sus crías.

    Entonces, ¿de qué se nutren estas aves?

    quizá sólo cuenten piedras.

    Cada familia en el mundo

    ha sido engañada por los trucos parasitarios de Dios.

    Creen que compartir un techo asegura el amor por sus crías…

    ¡Pero ten cuidado al contar!

    mi cuerpo nunca es dos, siempre es uno

    mi parte nunca es dos, siempre es una.

    ¡Sólo aquellos que cuentan mal nutrirán el amor!

    El Archivista

    Nadie golpeó,

    Sin embargo, abrí la puerta.

    Un trozo de luz solar, encajado en la grieta de la puerta,

    cayó a mis pies.

    La nota no contenía un mensaje,

    como si no traicionara a las horas

    que habían estado encerradas durante tanto tiempo.

    Como una pelota que se detiene, demasiado tímida para rodar,

    parecía confiar a mis registros

    los secretos de la noche, agazapados.

    lo escribí como «hibernación».

    luego como «autorreflexión».

    Si preguntas «¿de qué?», yo diría que es

    de las sombras encerradas demasiado tiempo,

    de la enfermedad confiada sólo a mí.

    Por primera vez, las anoté,

    dirigiendo una carta a un futuro extraño,

    sorprendido por la calidez de una palmada desconocida

    juntándose en mi hombro.

    Aunque nadie llamó,

    abrí la puerta y miré alrededor de la silenciosa habitación.

    Sin una palabra de perdón,

    la luz del sol entró,

    reclinándose a placer.

    Si pudiera asirla y desplegarla,

    si esas horas, nunca grabadas

    por fin llegasen a mi puerta,

    seguramente escribiría esto:

    «No haré preguntas.

    Perdonaré lo que ha hecho tu soledad,

    como los niños que tocan el timbre y salen corriendo».

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jae-nam Kang 강재남, poeta surcoreana

    3 Poemas de Jae-nam Kang 강재남, poeta surcoreana

    Jae-nam Kang 강재남 Nació en Tongyeong, Gyeongnam, y debutó en la literatura en 2010 a través de Poetry Literature. Ha publicado dos poemarios, Strange and Beautiful, The Shadow Grew in Secret, y un ensayo poético titulado Words That Could Not Reach You. Ha ganado el Korea East-West Literary Award, el Dongju Literary Award y el Sisanmaek Poetry Award. También fue seleccionada para el Programa de Apoyo a Jóvenes Artistas de Arte y Cultura de Corea y recibió la Beca Creativa ARKO Artist. En la actualidad, escribe una columna de prosa en el periódico Gyeongnam y es presidenta de la Asociación de Poesía de Tongye. Presidenta del Comité Operativo del Premio Literario Tongyeong.

    Así fue

    Me encontré con un verano. ¿Fue el último día de carnaval? ¿O quizás un domingo de Cuaresma? Rastreando en mi memoria, debió de ser en un pueblo de las tribus germánicas.

    A la sombra de un roble mongol, canté el Nibelungenlied. Era joven, vagaba sin rumbo, arrastrando una muñeca juguetona, completamente envuelta en niebla.

    Llamé a la muñeca «Dengdit», un nombre parecido a la palabra «cielo». No ha llovido.

    Hoy puede llamarse «hoy», porque ha sobrevivido y aún perdura. Sigo viviendo, envejeciendo y volviéndome inútil, deslizándome inevitablemente hacia la enfermedad. Así es como vivo.

    En el bosque, el aire estaba cargado del olor acre del agua estancada. La noche de los frutos silvestres podridos –

    El decimoctavo sol se alzaba sobre la sabana.

    ¡Era la estación seca del monzón!

    Incapaz de llamarme por un cierto nombre

    Quizás comencé primero en tu camino,

    pero el viento se detuvo sólo brevemente, y luego siguió adelante.

    Escribiendo mi nombre en la esquina del viento que pasa,

    me sentí triste, porque el otoño ha llegado con tanta indiferencia.

    A medida que las hojas se volvían rojas, tu figura se volvía distante.

    Soporté la agonía de verte partir,

    y ahora estoy de pie en el viento otoñal, entre las hojas.

    Me pesa reconocerme,

    así que hoy doy sólo unos pasos,

    arrancando un trozo de nube para usarlo como telón de fondo.

    Viejas penas abrazan a las nuevas,

    y lloré como las hojas del zumaque.

    El mundo estaba sumido en silencio

    entregándome a un día cada vez más frágil,

    envío un fragmento de mi pena hacia el oeste.

    ¿Podría yo también envejecer tan despreocupadamente?

    Vivir el otoño, esperando a que caigan las hojas, es doloroso.

    Mi humilde vida se siente como si se prolongase por cien años.

    Soliloquio a la deriva

    El atardecer llegó tarde, y todo lo que yo sabía era esperar.

    El atardecer llegaba tarde, y yo sentía que podía crecer rápidamente durante él.

    El girasol, apoyado en la pared, era recatado.

    Aquella tarde, cuando las semillas se derramaron de sus labios herméticamente cerrados…

    Me tragué las palabras del girasol, deseando disolverme en la pared, envejecer y secarme.

    El atardecer llegó tarde, y mis palabras no pudieron viajar lejos; las frases no escritas me pesaban.

    Los tentáculos de la vida echaron raíces en el pesado silencio,

    y hasta que pude reconocerme, tuve que abrazar mi propia espalda.

    De haber sabido que el sonido de los pétalos cayendo brillaría en mis ojos, habría dicho: «No te sientas culpable».

    Cuando volvieron las palabras, huecas y despojadas de sus significados, debería haber dicho: «No permanezcas en silencio».

    Pero no sabía que la tarde se apuntaba a sí misma con una pistola, y de su boca brotaban flores negras.

    El atardecer llegaba tarde, y yo no podía prever en qué dirección iría el resplandor vespertino,

    Y de repente, recordé la espalda de mi joven padre mientras cruzaba la galaxia.

    La tarde llegó tarde, y no pude descifrar las huellas que las mariposas dejaron en las venas abultadas de mis dedos.

    Fallé en tirar del hilo final de la oscuridad que aún permanecía sin revelar.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero