Poemas

  • Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Bruno Mesa (Santa Cruz de Tenerife, 1975) es un escritor y poeta español que ha publicado una notable variedad de obras literarias. Entre sus libros de poesía destacan El laboratorio (galardonado con el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación en 1999), Nadie, El libro de Fabio Montes, Testigos de cargo y Las raíces del vuelo. En el ámbito de la narrativa breve, ha publicado Ulat y otras ficciones (2007), que incluye un relato ganador del Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar en 2004, y Literatura fantasma (2022). Además, es autor de la novela El hombre encuadernado, el libro de ensayos Argumentos en busca de autor, el cuaderno de viaje No guardes nada en tus bolsillos y el libro de aforismos Planes de fuga (2021).

    Como traductor, Mesa ha vertido al español poemas de destacados autores italianos como Giorgio Vigolo, Camillo Sbarbaro, Paolo Febbraro y Eugenio Montale. Su labor como crítico literario se ha desarrollado en diversas revistas y suplementos culturales españoles, siendo colaborador habitual de la revista Clarín. En 2011, obtuvo la beca de creación y crítica literaria de la Academia de España en Roma.

    Su obra poética aborda temas políticos, existenciales y sociales. Testigos de cargo se estructura en tres partes: una primera de tono pesimista, una segunda que explora el espejismo del paraíso y una tercera que plantea una leve esperanza.

    En el poema inicial, Tre schegge romane, se percibe un profundo desaliento, cuestionando si la humanidad puede superar sus propias ruinas. Los versos reflejan una visión desesperanzada, donde el ser humano parece avanzar solo para presenciar su propia decadencia:

    Y si caminamos aún erguidos

    es por ver cómo caen esas columnas, por untar

    la sangre que sabe a mermelada,

    cerezas tan antiguas

    que la tierra la recibe con el honor de la putrefacción. 

    El peso simbólico de la desesperanza impregna la obra, situando los poemas en el terreno del dolor y la reflexión sobre la existencia. La pregunta sobre qué somos y qué podremos ser se entrelaza con emociones y pensamientos en torno a la vida y la muerte. No hay lugar para la dicha o la victoria, sino para un sufrimiento que expone un sistema de vida arraigado en la podredumbre. La existencia en estas circunstancias se reduce a la insignificancia, y la muerte no ofrece salvación religiosa, sino la desintegración de todo lo que fuimos:

    Mañana seguiremos discutiendo con bocas ajenas. 

    Harán ceniceros con nuestros huesos. 

    Una rata disecada, nuestro cerebro y la etiqueta de un vino 

    ocuparán vitrinas cercanas en el museo de arqueología.

    La mirada crítica y desgarrada en Testigos de cargo revela una sociedad dividida entre privilegiados y desposeídos. En poemas como Tres calles al sur, se contrasta la cercanía de la fiesta con un territorio infranqueable, simbolizando la brecha entre quienes viven y quienes apenas sobreviven. La soledad en medio de la multitud y la alienación en una ciudad desconocida reflejan una sociedad marcada por la urgencia y la hostilidad. Frente a esta realidad, el poeta propone una resistencia íntima, un rechazo a la gran marcha colectiva:

    No hay antígenos para esa enfermedad, amigo, 

    sólo nos queda una íntima resistencia: 

    quedarnos rezagados en la gran marcha, 

    detener el asedio, 

    firmar un armisticio, 

    aprender a vivir como los perros de Antístenes, 

    y si no se cruza una bala en tu camino 

    defender cada palabra 

    como un testigo de cargo.

    La imagen de la isla y el aislamiento, junto con el concepto de la nada, se entrelazan en la obra, reflejando un olvido en el que la juventud no ha podido florecer y se ve obligada a rebelarse o perecer:

    Lo quemarán todo. 

    Como papeles que el viento arrastra por las autopistas 

    nadie podrá detenerlos. 

    Corren equivocados, 

    seguros de cada error. 

    Nada les importa 

    más allá de esta noche. 

    Lo quemarán todo. 

    Nadie puede atraparlos 

    porque nunca fueron nada.

    A pesar de la intensidad pesimista que domina gran parte del libro, el final ofrece un atisbo de esperanza, inspirado en las palabras de Derek Walcott: «el destino de la poesía es enamorarse del mundo a pesar de la historia». Los versos finales invitan a sonreír y abrazar la vida en su fragilidad y cotidianidad:

    Sonríe, amigo, no te cures

    eres un parpadeo

    de alas de buitre,

    una grieta en el desierto, un veneno,

    tal vez un código binario,

    un motor desecado en un barranco,

    y todos los milenios se detienen

    para inventar tus ojos. 

    Sin embargo, esta petición de sonrisa no oculta el espejismo del paraíso. Las ínsulas prometidas no son tan idílicas como parecen. La obra de Bruno Mesa es un viaje poético que combina crítica social, reflexión existencial y una búsqueda constante de significado en un mundo marcado por la desesperanza y la resistencia.

    Para conocer más sobre Mesa y su obra, puedes ver y escuchar esta entrevista:

    El libro lo puedes comprar en la editorial Pre-textos, que lo publicó.

  • 3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    Giuliana Donzello (Italia). Nació en Venecia en 1949. Se licenció en Literatura y Arte en la Universidad de Florencia. Profesora, investigadora y escritora, ha colaborado con el Departamento de Historia y Crítica de las Artes Contemporáneas de la Universidad de Venecia y con el Sector de Artes Visuales de la Bienal de Venecia. Ha publicado varios ensayos sobre arte. Desde 2008 se dedica a la narrativa y la poesía, con las que ha obtenido numerosos premios internacionales. Varios de sus textos aparecen en antologías, revistas, catálogos, periódicos y diccionarios de escritores y poetas contemporáneos (La stagione delle cicale», “Fiori di sale”, “L’altana”, “Il tre periodico”, “L’Ostatismo ultima impronta del Novecento”, “L’accusa del tempo”, “Chrysalises”, “Topografie di memorie”, “Il silenzio delle cetre”).

    No preguntes al poeta

    No preguntes al poeta

    de dónde surge su voz

    sonidos que en el camino exhaustos

    se elevan libres

    Está dentro de versos que brotan

    sangre para vivir el espacio

    de una hoja en blanco, más allá

    los días que le son concedidos

    y los ojos perdidos en el encanto.

    Su corazón se aferra límpido

    a las nubes plomizas de cielos inmóviles

    al tenue recuerdo de marrones hojas

    otoñales, suspiros ligeros disueltos.

    El tiempo lo arrastra vigoroso

    hacia lo que fue su juventud

    y el orden aparentemente tranquilo

    de la vida presente, del peso incauto

    de cada día vivido y perdido.

    En las horas mudas, en los instantes mudos

    de cadencias de retorcidas sílabas

    frágiles hojas blandas

    colgadas de una rama y a punto de caer.

    Tú, muchacho, que corrías

    El recuerdo de tu infancia

    oh muchacho que corrías alrededor del fuego

    ebrio en el borde del campo

    es un invierno blanco por las bombas

    roto y con el vientre desgarrado

    donde el principio de cada forma

    la noche extrema doma.

    No es de madera el fusil que aprietas

    entre tus manos y sigue disparando

    cuando de pronto te precipitas

    no por miedo, sino vencido por el dolor.

    Un mundo inmóvil es tu país,

    escuálida estación desolada

    En el tiempo suspendido

    no encuentras la espera de días para habitar

    sólo momentos para que tu sacrificio se dilate

    Solitario espera ese prado lejano

    el calor de una casta primavera:

    ha pasado un año y aún

    no se cansa de la tormenta.

    Graba en la hoja el poeta del dolor

    palabras con letras de fuego.

    Y la materia se hace carne viva y sangre

    en el amanecer silencioso sobre una locura roja

    y se blanquea en mudos momentos de terror

    arrastrado en un nuevo invierno

    donde se muere por libertad.

     

    El último cigarrillo

    Divaga la espera

    en la luz muda de palabras, perdida está la hora

    en el reloj del tiempo

    y buscas el sueño que no llega

    para olvidar el miedo en los sueños

    de los que sacas el bálsamo de los recuerdos.

    En un ventisquero lejano vuelves a encontrar

    la jactancia de un soldadito perdido

    y no creerías su lejanía

    memoria casta aún viva en ti

    y sin embargo sin valor cuando sólo

    en el dolor de un silbido de fusil,

    que de repente surgió del follaje

    saboreabas un café con un amargor inesperado

     por una brasa de cigarrillo

     que en el líquido negro caído

     toda chispa ha apagado

     junto con tu existencia:

     cruel desgracia que ha silabeado

     para ti la reverberación de la muerte.

    Tuyo no será el regreso a la ingenua

    frescura de aquel prado, donde tu madre

    te tendía los brazos para ocultarte,

    niño, bajo su cálido pecho

    proyectando su amplia sombra.

    Y naturalmente sobre ti depositaba su aliento.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    Devesh Path Sariya (nacido el 11 de febrero de 1986) es un poeta, prosista y traductor hindi. Ha publicado; Colección de poesía: La barca de Noé (2022); Colección de relatos: Tofu apestoso (2025); Prosa de no ficción: En las pupilas de los ojos pequeños (Diario de Taiwán, 2022); Traducción: Una grieta en la realidad (2021), Compañeros en el campo de tortura (2023). Premio: Premio Bharat Bhushan Agarwal (2023). La obra literaria de Devesh se ha traducido al inglés, al mandarín y a algunas lenguas indias. 

    Qué saben los tiranos

    ¿Saben los tiranos que la boca de Mussolini,

    una vez escupió veneno? fue rellenada

    con una rata muerta y públicamente

    orinada por una mujer.

    Su cadáver fue colgado al aire libre…

    por encima de la multitud que aullaba

    «Más alto, levántenlo un poco más alto»

    Fue sólo la trágica muerte de Mussolini

    que llevó a Hitler a ordenar a sus confidentes

    no dejar que su cuerpo terminara en manos del público

    y que lo quemasen inmediatamente después de su suicidio.

    Quiero preguntar a todos los tiranos

    ¿Qué sienten de verdad cuando abrazan a sus esposas o amantes,

    ¿Qué sienten cuando tocan tiernamente la cara de sus hijos?

    ¿Qué sienten cuando contemplan

    los retratos de sus padres fallecidos,

    reflexionando sobre los días preciados de su juventud?

    ¿Se dan cuenta de que

    otras personas tienen familias y parientes

    como ellos?

    ¿Sufren en tiempos de enfermedad

    o sienten dolor por la picadura de una hormiga?

    ¿Saben que la gente reza por su muerte

    en lugar de por su bienestar?

    En sus brutales actos de carnicería,

    ¿olvidan momentáneamente

    que la muerte no es una hipótesis

    y que ellos también pueden morir acuchillados

    como cualquier otro ser humano?

    Sólo el tiempo dirá lo que ocurrirá

    pero recuerden que,

    como en Egipto, cada plaza de nuestras ciudades

    arde con el potencial

    de transformarse en otra plaza Tahrir.

    Diez días

    Después de John Guzlowski

    Un anciano cuenta sus recuerdos

    de la guerra mundial.

    Antes de desplomarse a causa de las heridas

    luchó durante diez días.

    Se tarda menos de diez segundos

    para que la bala de un arma se libere

    y hundirse en el pecho de un hombre.

    En diez días de guerra,

    ¿Cuántas veces ocurren esos diez segundos?

    No es una simple cuestión de cálculo.

    No hay sólo un arma enemiga,

    ni cada soldado se enfrenta

    un número igual de armas apuntando hacia ellos.

    ¿Dónde se hunden las balas en los cuerpos

    que se desploman?

    ¿Qué tan profundo traspasan a aquellos

     afortunados que sobreviven?

    ¿Importan estas preguntas?

    ¿Es la muerte simplemente una desgracia?

    ¿Es escapar de la muerte un contratiempo

    disfrazado de coincidencia?

    Por suerte,

    algunos soldados salen ilesos de las balas,

    pero llevan cicatrices de otro tipo…

    el peaje de la guerra soportado durante semanas, meses,

    y a veces años.

    El anciano, herido en la guerra,

    vivió cien años,

    pero llevó las heridas de esos diez días

    durante el resto de su vida.

    Pájaro bajo la lluvia

    Miré afuera,

    atendiendo a mi propia comida.

    Era sólo una suave llovizna.

    Justo cuando terminé de comer,

    la lluvia caía con fuerza.

    Más allá de la ventana de mi casa,

    Un pájaro empapado en el aguacero.

    En el lenguaje de los humanos, grité,

    «Busca refugio entre las hojas,

    o desciende a una rama más baja del árbol»

    Sin embargo, se fue volando,

    posándose en un cable eléctrico cercano.

    Extendió su ala,

    Como si estuviera evaluando su preparación para el vuelo.

    Una vez más, le dije

    «Refúgiate en el porche del templo».

    Aun así, permaneció en el cable.

    «¡Entra!»

    Grité con fuerza, abriendo la ventana de la habitación.

    La ventana permaneció entreabierta,

    Las gotas de lluvia entraban incesantemente en la habitación.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    Mi Jiayan (Mi Jialu). Actualmente es profesor asociado en el Departamento de Inglés y el Departamento de Lenguas y Culturas del Mundo en The College of New Jersey, donde también se desempeña como director del Programa de Estudios de China. Vive en Princeton, Nueva Jersey. Su investigación académica abarca la poesía moderna de Oriente y Occidente, los estudios cinematográficos y visuales, la teoría de la crítica cultural, la ciencia ficción y la cibercultura, así como la literatura y la ecocultura de la diáspora asiático-estadounidense. Ha publicado docenas de artículos académicos tanto en chino como en inglés. Editó la primera antología de poesía de la diáspora escrita por chinos estadounidenses, Poetry across Oceans: Selected Poems by Chinese-American Diaspora Poets (2014), y la primera colección mundial de poesía en chino sobre la pandemia, Poetry Can Inspire: An Anthology of Global Chinese-language Poetry in the Age of the Pandemic (2022). También es autor de la colección de poesía bilingüe chino-inglés Deep Breaths (Showwe Publishing, 2019). Su segunda colección de poesía bilingüe chino-inglés, The Wormhole Rose, se publicará en 2025.

    El sombrero de Whitman

    -Visitando la casa natal de Whitman

    Tomo prestado tu sombrero de cuero negro de ala ancha para ponérmelo

    no pretendo robarte el laurel como Rey de la Poesía

    sino sólo inclinarme ante tu estatua

    y presentar mis respetos en tu cuna

    luego, sigo a las alas

    de mariposa desplegadas en tu dedo índice de la mano izquierda

    aventurarse en montañas desoladas y en el desierto

    para recoger un manojo de hojas de hierbas raras

    Dijiste: «Una brizna de hierba no es menos que el día de trabajo de las estrellas».

    También dijiste: «Eso también es un cuerpo eléctrico».

    Efectivamente, en la subsiguiente lectura, a cargo de seis poetas chinos.

    la sala resonó con relámpagos y truenos.

    8/6/2023 Residencia natal de Whitman

     La Rosa del Agujero de Gusano No. 5

    Nunca podrás traspasar la atracción de esta piedra imán

    bebiendo nostalgia, llevándola a lo más profundo de tus entrañas

    cuanto más te acomodas, más hambriento te vuelves

    una lluvia de meteoritos salpica, destrozando huesos

    partículas estelares giran dentro del agujero negro

    cortando a través de las partículas que fluyen de los rayos de luz

    incluso las cuerdas más exquisitas no pueden

    rejuvenecer las flores de durazno esparcidas por la lluvia de primavera

    las sombras de la destrucción siguen parpadeando

    en el portal una rueda de loto hace cruces de día y de noche

    el nirvana del sufrimiento permanece distante

    el estandarte de la taberna en Apricot Blossom Village,

    afilado como una cuchilla

    raspa el caos de un cielo oscuro

    ebrios espíritus en la superficie del agua

    tropiezan, inclinando sus oídos para escuchar

    los escarabajos saltan sobre un caballo blanco, persiguiendo

    el ruido de los cascos en el campo de fresas silvestres

    17/7-18/2023 Princeton

    Recordando los Árboles

    – En conmemoración de seis árboles talados

    Divididos a lo ancho revelan la verdad: palabras como virutas frescas

    arrojadas furiosamente de una trituradora de madera, su corriente de aire

    desencadena frases e imágenes que se acumulan en preguntas

    ¿puede un poema devolverle la vida al abrazo celestial de un árbol?

    escindidos hasta el núcleo, los anillos ocultos que rodean

    no pueden -cuando todo se reduce a eso- liberarse; la oscuridad ahora

    se insinúa en un laberinto de círculos insondables, y, juntando los dos extremos

    de una línea de diez mil samsaras juntos, llegamos a nuestro finiquito.

    Bajo una transformación tan elevada, los tocones de los árboles luchan por mirar hacia arriba

    se despliega una gran ala, no la de un cuervo, sin duda

    sino la de la grulla blanca de los inmortales, apretando sus garras gigantes

    una pata oscila en el aire nublado oscuro

    las plumas de ganso encienden la mezcla caótica, sus plumas se derraman aquí y allá

    una enorme hoja de papel de caligrafía inscrita: el calamitoso año de 2020

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    Angela Kosta nació en Albania en 1973 y vive en Italia desde 1995. Es traductora, ensayista, periodista, crítica literaria, editora y promotora. Ha publicado 11 libros: novelas, poemas y cuentos en albanés, italiano e inglés. Sus publicaciones han aparecido en diversas revistas literarias y periódicos de: Albania, Kosovo, Italia, Estados Unidos, Inglaterra, China, Rusia, Alemania, Arabia Saudí, Argelia, Polonia, Australia, Egipto, Grecia, España, Tayikistán, Corea del Sur, Hungría, India, Bangladesh, etc. Angela Kosta traduce y escribe artículos y entrevistas para el periódico «Calabria Live», la revista Saturno, el periódico «Le Radici», la revista internacional «Orfeu», la revista Alessandria Today, el periódico Nacional, la Gazeta Destinacioni, la revista Perqasje Italo – Shqiptare , la revista internacional Atunis – Bélgica, colabora con revistas en, International Literature Language Journal (EE. UU.), Bangladesh, etc. Angela Kosta es Embajadora de Cultura y Paz en: Bangladesh, Polonia, Canadá, Argelia, Egipto, México, etc. Angela Kosta ha sido traducida y publicada en 28 idiomas y países extranjeros. Sólo en el segundo semestre de 2023, fue autora en 84 periódicos y revistas nacionales e internacionales con: poemas, artículos, entrevistas, ensayos, etc.

    La luz de la supervivencia

    La luz de la esperanza brilla en la amada

    tierra surcada por bordes heridos donde

    la pobreza vive desnuda.

    Hay señoras desnudas

    con los ojos muy abiertos

    en las aceras llenas de cadáveres

    con ansiedad se alimentan dentro de la basura

    con comida podrida como migas de pan rancio como si fueran para perros callejeros.

    Pero la Luz de la Esperanza triunfa recorre el mundo por los caminos por donde pasa la gente pobre y enferma.

    Pasa por allí como una procesión de antorchas para decirle a la amada Tierra que deje de sufrir.

    Alimenta a los pobres en abundancia

    con la luz de la esperanza.

    La luz oceánica emerge y llena las grietas del alma de los enfermos,

    dondequiera que estén.

    Al abrazar la luz,

    todos se recuperan de los males del siglo:

    ¡Las enfermedades y la pobreza!

    La apoteosis de Belcebú

    Silenciosamente el diablo gobierna el mundo

    desde el infierno extiende sus tentáculos

    como un vampiro

    sediento de sangre chupa continuamente

    se pone lívido con los indefensos.

    en las tormentas de la vida aúlla de ira

    con furioso fuego ardiente destruye

    a los humanos aún en el vientre

    y en el trono del glorioso poder se sienta.

    otras órdenes inventan veneno al probarlo

    del cáliz lleno de lágrimas de humanidad

    el bastión con un ruido sordo hacia el cielo se eleva

    él es ahora el único dios.

    en los valles, las flores se secan

    el polen y la miel se convierten en hiel

    las montañas se mueven,

    cada piedra ya no encuentra paz.

    a los ríos de sangre sólo les queda el lodo

    vuelca toda la tierra y los planetas

    pero el demonio sigue sediento

    con lujuria el tiempo postula

    y nunca muere

    tentáculos por doquier en el espacio se expande

    la desgracia del destino brota en ellos

    sobre cráneos mutilados pisotea

    y renace cada vez que muere la inocencia.

    Cisne mentiroso

    Olas de pensamientos

    en busca de la persuasión

    incómodo por recuerdos taciturnos

    premisa repetida cada mañana

    donde desde lejos con engaño

    tu mano alcanzó la mía

    mientras mi corazón feliz sonreía

    creyendo en la dulce brisa del amor

    en ese mágico infinito del mar

    hoy en una tormenta igual a la vida

    igual que mi alma lacerada

    cisne tendido en las rocas

    donde el rugido de las olas lo lanza más lejos

    en otro lugar de un mundo atormentado

    atormentado por un pasado que ya no existe

    tal vez nunca existió

    pretérito en la trampa de tus ojos

    de tus labios que emitían

    palabras interminables

    engañando cándidos, verdaderos sentimientos

    sabiendo el daño que hacías

    suprimiendo nuestro juramento

    pacto eterno

    hoy un espectro en el olvido.

  • IGNACIA DE LARA, ESCRITORA Y FEMINISTA

    IGNACIA DE LARA, ESCRITORA Y FEMINISTA

    Buscando personajes canarios que merecen un lugar en nuestras páginas memorables, me he encontrado con Ignacia de Lara Henríquez. Según la Real Academia de la Historia, nació el 16 de agosto de 1880 y murió el 1 de septiembre de 1940. Su madre fue Victoria Henríquez Rivero, natural de Las Palmas, y su padre Antonio de Lara y Berraquero, nacido en Osuna, Sevilla.  Fue la tercera de ocho hermanos. Se crio en Vegueta, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y se educó en el Colegio de las Dominicas de esa misma ciudad.

    Ignacia de Lara

    Cronológica y formalmente perteneció al modernismo y los albores de la generación del 14, junto a los escritores Saulo Torón, Néstor de la Torre, Domingo Rivero, Josefina de la Torre, Tomás Morales o Alonso Quesada. Con Alonso Quesada, Tomás Morales, Francisco González Díaz, Sebastián Jiménez Sánchez o los hermanos Millares Cubas compartió amistad. Fue además, coetánea de Josefina de la Torre, Chona Madera y Pino Ojeda.

    Según nos cuenta su biógrafa “De Lara contrajo matrimonio en el año 1909 con Miguel Colorado D’Assoy, natural de Mallorca. Las infidelidades de su marido y los dos hijos que tuvo él fuera del matrimonio, sirvieron de base a su primer libro de poemas titulado Para el perdón y para el olvido que se publicó en Barcelona. Su obra queda dividida en dos fases. La primera se refleja en el ya citado poemario. La segunda abarca con Entre Paisanos. Cantares desde su regreso de Madrid a Las Palmas de Gran Canaria, en el año 1931, hasta su fallecimiento por cáncer, en 1940”[1].

    Su obra literaria se vio desbordada por su compromiso sociocultural como mujer. De carácter inquieto y progresista, era consciente de que el entorno agrario y masculino constituía esencialmente un muro a derribar en aquella sociedad. Eso la hizo dedicar esfuerzos la creación de espacios donde las mujeres empezaran a tener la oportunidad de entrar en contacto con la cultura. Ignacia de Lara fue pionera en la lucha por los derechos de la mujer. Como afirma Inmaculada Egüés en su Biografía, “si son conocidos los casos vinculados a fuerzas progresistas como Hildegart Rodríguez Caballeira, Clara Campoamor, Victoria Kent o Margarita Nelken, Ignacia de Lara, con la II República, también canalizó su inquietud social a través de la política. Adscrita en un inicio a la CEDA, el partido de Gil Robles no consintió que ocupara un lugar preferente en las listas para las elecciones de noviembre de 1933. Con todo, su ingente labor social en años anteriores y su reivindicación del sufragio femenino, llevó a las implicadas en la lucha por el desarrollo de la mujer a impulsar su candidatura independiente”[2].

    Fue presidenta de la entidad Acción Popular de la Mujer (1931-1933), una organización de acción católica femenina fundada en los años 1920 cuyo objetivo era intentar conseguir mejoras sociales y culturales para las mujeres. Durante esta etapa realizó muchos artículos periodísticos, de corte feminista, de compromiso social sobre personajes literarios. Entre las principales colaboraciones, destacaron las de los diarios El Defensor de Canarias, La Falange y La Voz Obrera[3]. ​

    De Lara defendió la igualdad de los derechos de las mujeres y de las clases obreras y solicitó la urgencia de un cambio social. Utilizó la palabra como herramienta principal en su lucha. Llegó a postularse como candidata a diputada a las Cortes españolas en 1933, pero no consiguió el acta por el hecho de ser mujer[4].

    Como suele suceder con los profetas en su tierra, la labor Ignacia de Lara no fue reconocida hasta después de su fallecimiento. Nada menos que 14 años después de su muerte (1954), el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria decidió reconocer su trayectoria poética y su lucha en defensa de la mujer, poniendo una calle a su nombre en el barrio de Escaleritas. Más tarde aún se puso otra calle a su nombre en Jinámar (2013).

    1] Egüés Oroz, María Inmaculada; Ignacia de Lara, perfil biográfico. Obra poética y obra en prosa. Cabildo de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 2004

    [2] Ídem.

    [3] Real Academia de la Historia.

    [4] “Ignacia de Lara: una mujer en el archivo de El Museo Canario”. Blog del archivo de El Museo Canario.

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural.

  • 3 Poemas de Eun Oh오은, poeta surcoreano

    3 Poemas de Eun Oh오은, poeta surcoreano

    Nació en 1982 en Jeongeup, Jeollabuk-do. Se licenció en Sociología en la Universidad Nacional de Seúl y obtuvo un máster en la Escuela de Postgrado de Tecnología Cultural del KAIST. En 2002, debutó en la literatura a través de la revista Hyundae Poetry. Entre sus poemarios destacan Los cerdos del Hotel Tassel, Amamos la atmósfera, De ser a ser, La mano izquierda tiene dolor de corazón, Una vez tuve un nombre y El pronombre de la nada. También ha publicado una colección de poesía juvenil titulada The Work of the Heart y colecciones de ensayo como You Are a Dangerous Robot Now, You and I, Yellow, Gentle Care y Wearing Green. Ha recibido varios premios literarios, como el Park In-hwan Literary Award, el Koo Sang Poetry Award, el Hyundae Poetry Award y el Daesan Literary Award. Es miembro del grupo literario Jakran (Revuelta).

    Sentimientos estacionales

    Me encantaba la esquina

    apoyado en ella,

    nací de nuevo en alguien que esperaba…

    el viento sopló y luego retrocedió.

    Sentí como si algo se hubiera desvanecido,

    rebusqué en mis bolsillos.

    Un perro se acercó,

    un perro que nunca había visto antes.

    Supongo que él tampoco me había visto nunca

    pasé rozándolo,

    me miró.

    Los rostros se volvieron familiares,

    los olores se volvieron familiares.

    El otoño mismo está a medio madurar,

    pero algo dentro de mi pecho había madurado.

    Inconscientemente, me giré para mirar atrás.

    aunque goteaba de sudor,

    el perro no mudó su piel.

    Algo inevitable.

    Aunque goteaba de sudor,

    no me quité el abrigo.

    Algo inevitable.

    Todavía estamos dentro de nuestros caparazones.

    Sintiendo algo en mi agarre,

    busqué en mi bolsillo

    desplegué un recibo arrugado,

    encontré, afortunadamente, un verano.

    La gente con apego persistente

    viven ciertas estaciones

    un poco más que otras.

    Esas cosas

    Cuando lo abrí, estaban allí. Parecían decir: «nos quedaremos, aunque nos olviden»,

    o «nunca nos olvidarás, porque estamos aquí». Pero lo abrí para olvidarlas, porque estoy obligado a recordar si están ahí. No tengo forma de olvidar porque aparecen y me estrangulan.

    No estarán allí. Tal vez no estén ahí. Qué bueno sería que no estuvieran.

    Pero estaban allí. No olvidaré. Tal vez nunca lo olvide. Qué maravilloso sería si pudiera olvidar. Sin embargo, indefectiblemente, estaban allí.

    Estaban fuera, en un lugar desconocido desde dentro. El interior era demasiado acogedor, demasiado ordinario, demasiado similar para notarlo. Las historias internas rara vez salen al exterior; se apiñan y se espesan en el interior.

    Estarán ahí para siempre, mientras yo tenga la voluntad de abrir y manos con las que abrir.

    Aunque se hayan ido, permanecerán en mis pensamientos. Aparecerán en mi mente. Y mi corazón se ahogará. Su ausencia llamará sin cesar a la puerta de su existencia.

    Cuando lo cerré, desaparecieron, como por arte de magia. Que no se vean no significa que se hayan ido. Me sentí culpable por haber cerrado los ojos. Siguen existiendo en algún lugar entre lo que no se ve y lo que no se mira. Esas cosas que aparecen mientras están en mi mente -independientemente de si abro o cierro, o incluso cuando no abro sólo porque no puedo- siguen existiendo.

    Yo

    Cuando quería estar solo, iba al baño.

    Esto me producía una sensación de soledad.

    Sin ninguna razón en particular,

    estar solo delante de los demás me parecía algo de lo que avergonzarme

    pero con el tiempo, empecé a sentirme bien.

    Con el tiempo, estar solo se convirtió en algo cómodo.

    El espejo del baño estaba meticulosamente limpio.

    Aunque ninguna huella dactilar lo marcaba,

    no era fácil de mirar.

    Sonreí ampliamente al espejo

    aunque nadie me miraba,

    las comisuras de mi boca no se levantaron fácilmente.

    Como si hubiera visto algo que no debía,

    como si mi reflejo fuera de alguna manera antiestético,

    La risa estalló en mí.

    Como una historia demasiado absurda para reírse de ella,

    como una cara que se vuelve ridícula de tanto reír,

    como el mejor comediante del mundo,

    En este mundo divertido.

    Pero incluso solo,

    incluso en el baño,

    no podía sonreír sin esfuerzo –

    incluso solo delante de mí mismo.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    Eva Petropoulou-Lianou (Grecia). Ella nació en Xylokastro. Trabajó como periodista en 1994 para el diario francés «Le Libre Journal». Ha publicado libros y libros electrónicos: «Yo y mi otro yo, mi sombra», de la editorial Saita, «Geraldine y el duende del lago», en inglés-francés, así como «La hija de la luna», en su 4ª edición, en griego-inglés, de la editorial Oselotos. Su obra ha sido incluida en la Enciclopedia Griega Haris Patsis, p. 300. Sus libros han sido aprobados por el Ministerio de Educación y Cultura de Chipre para la biblioteca de estudiantes y profesores. Colabora con la revista literaria electrónica The poet magazine. Es miembro de la Unión Literaria Internacional, con sede en Estados Unidos. Colabora en la promoción de la literatura y promociona la obra de poetas griegos. Eva es miembro de la «Association Alia Mundi Serbia», de la «International Society of Writers and Artists of Greece» y de la «Piraeus Society of Letters and Arts», así como de la Corinthian Writers Society. Presidente de Grecce asociación Mille Minds de México, Embajador Internacional de la revista electrónica Namaste India.

    Poema de amor

    Tu sonrisa

    sueño un futuro contigo

    sueño un cielo azul

    un atardecer en una isla

    sueño una casa blanca

    y con vistas al mar

    sueño un futuro cerca de ti

    y tengo un mal sueño

    durmiendo sola

    sintiéndome débil

    pero en mi corazón

    no estoy sola porque siento el latido de tu corazón

    siento tu respiración.

    +

    Mi poema

    Tú

    el rostro que no he visto en años

    tú

    tú, el más asombroso ser

    que no puedo tocar

    tú

    la belleza se esconde en pequeños pedazos en tu cuerpo y mente

    tú,

    puedo explicar el porqué

    pero desconozco mi qué

    tú

    que un día te cruzaste en mi camino

    fuerzas del amor o la pasión me tocaron

    sin razón

    yo estoy mirando al este

    tú estás mirando al oeste

    los milagros ocurren todos los días

    tú,

    una pasión que puedo vivir en un momento privado

    el amor que doy

    el amor que nunca será entendido

    tú,

    en otro espacio o galaxia

    tú,

    mi ideal

    mi jardín

    secreto

    tú,

    los momentos que nunca tuve

    tú,

    la distancia entre dos países

    un puente que intentaré construir para alcanzarte.


    Un hombre precioso

    Las noches y los días van y vienen sin una sonrisa

    los días son tan largos sin una sonrisa

    las noches son una espera de una llamada o un mensaje

    es tan caro este tiempo lejos de tus ojos

    eres mi perla preciosa

    un diamante escondido en el lodo

    esperando el momento de abrazarte y besarte.

    eres mi tesoro escondido en el sol

    esperando el día del reencuentro

    esperando tu mirada ..

    esperando tus labios

    eres mi perla preciosa escondida en una ostra

    en lo más profundo del mar

    eres mi hombre precioso.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    Tae-jun Mun문태준 nació en 1970 en Gimcheon, Gyeongsangbuk-do. En 1994, debutó en la literatura al ganar el Premio al Escritor Novel de la revista Munye Joongang. Entre sus poemarios destacan The Whispering Backyard, Bare Foot, Flounder, The Growth of Shadows, A Distant Place, Our Last Faces, Is There Any End to What I Long For?, y Morning Reflects. Ha recibido varios premios literarios de prestigio, como el Nojak Literary Award, el Sowol Poetry Award, el Midang Literary Award, el Mogwol Literary Award, el Jeong Ji-yong Literature Prize y el Park In-hwan Award.

    Pie desnudo

    En el mercado de pescado, una concha filo extiende su pie desnudo fuera de su cuerpo en forma de choza.

    Como un Buda muerto que muestra brevemente su pie desde el ataúd

    para los discípulos que lloran de dolor, extiende su pie desnudo,

    empapado durante tanto tiempo en barro y agua, el pie desnudo está hinchado.

    Cuando toco ese pie desnudo, como si le rindiera pleitesía, la cáscara de la concha filo lo retrae lentamente,

    como para promulgar su primera deliberación, o quizás la más antigua.

    A esa velocidad, tanto su tiempo como su camino deben haber fluido,

    debe haber salido al encuentro de alguien,

    se separó de ellos, y regresó tan lentamente,

    debe haber estado descalzo todo el tiempo.

    Después de perder el amor,

    debe haber enterrado su pie descalzo en su pecho,

    soportando la pena, como un pájaro que esconde el pico en el pecho para sobrevivir a la noche.

    Cuando la casa gritó, «Ah»

    Debió aventurarse por las calles con sus pies desnudos llenos de ampollas, pidiendo limosna.

    Cuando regresó a su casa, apestando a pobreza,

    después de vagar por la calle descalzo todo el día,

    cuando los jóvenes, que habían estado llorando «Ah-», llenaron sus estómagos,

    sus lágrimas también debieron haberse calmado, como aquella noche oscura.

    Cuando llega la noche

    El lugar donde entro

    parece el interior de una antigua cueva de piedra

    empiezo a desvanecerme.

    empiezo a desaparecer.

    Entre el chirrido de los insectos,

    me convierto en un grano de arena, una hoja,

    una nube, una elegía, una gota de lluvia.

    La sombra de la montaña se mueve como el agua a lo largo de la orilla

    en cada rama, los pájaros se posan

    revolotean, intercambiando ramas entre sí.

    El cielo abre un vasto espacio a la izquierda,

    para que los pájaros puedan atravesarlo volando.

    Como si todos ellos se hubieran fusionado con el agua que fluye,

    Como si todos ellos estuvieran montados en un velero, a la deriva hacia el cielo occidental.

    El sueño de mi padre

    El sueño de mi padre se alarga cada día,

    envuelto en sopor como hierba marchita.

    Trabajó en todo tipo de empleos en su vida,

    y por eso, hay innumerables razones que lo adormecen ahora.

    Tumbado allí, padre parece un pepino viejo

    se aplica un ungüento, y luego se duerme de nuevo.

    Dejando sólo una almohada de madera detrás,

    puede que pronto se deslice en el mundo del sueño para siempre.

    Hizo todo tipo de trabajos para el mundo –

    ¡Sí, ciertamente lo hizo!

    padre merece su descanso,

    hasta que la sombra del árbol zelkova envejezca.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    MI ISLA, MI SUEÑO

    Eres mi isla Graciosa

    tan bonita y tan pequeña

    que voy a hacerte una cuna

    para yo mecerte en ella

    y te cantaré una nana

    con una voz de sirena

    y un dulce sueño te envuelve

    a la luz de las estrellas

    y soñarás tantas cosas

    que no dices lo que sueñas

    por temor de que el futuro

    no sea como tu quisieras(..)[1]

    Inocencia Páez nació el 27 de junio de 1927 en la isla de La Graciosa. Dedicó su vida al cuidado de los demás y luchó desde muy pequeña para sobrevivir en el medio desfavorable en el que había nacido.
    Desde muy niña se sintió atraída por la poesía. Escribió sus primeros versos con 12 años, una vez finalizada su formación académica, pero, desde mucho antes, hacía de la rima su método de expresión.

    En la niñez jugó con muñecas, calderos de piedra y cucharas de lapa. Además, colaboraba en las labores de pesca y cuidaba de su hogar. En su juventud, realizó un curso de corte y confección y se dedicó por un tiempo a la costura, que también le divertía mucho. Trabajó como cualquier mujer de su época, de forma silenciosa y constante. Subía y bajaba el Risco cargando jareas, como tantas mujeres de Caleta del Sebo. Cuidaba de los mayores. Ayudaba a todo el que lo necesitaba. Y aun así, pudo dar rienda suelta a su creatividad literaria. Es un ejemplo de lucha, constancia y confianza en sí misma, que hizo que se atreviera a contar historias de una forma poco común y desconocida en esa época, que supo llenar de belleza y que cautivó a todo el pueblo graciosero. Gozaba de la palabra escrita que le salía a borbotones sin previo aviso, mientras barría o cuando se levantaba por las mañanas, o haciendo la comida … de repente dejaba todo y escribía en sus papeles -decía-.

    Inocencia permaneció toda su vida en la isla que le dio vida y falleció en ella en el año 2007. Fue admirada por las mujeres gracioseras que la conocieron y por las que han leído su obra. Amante de su pueblo pesquero y querida por hombres y mujeres del mar, fue una mujer inquieta y activa que dejó marcado el corazón de un pueblo.

    Inocencia Páez, la mujer que llevó las vivencias, costumbres y tradiciones de los gracioceros a través de su poesía. Desde sus primeros años en la escuela, se siente atraída por la poesía, decía «que era la mejor forma que tengo de expresar lo que siento». La Poesía de Inocencia Páez era la voz de su pueblo que reclamaba una y otra vez, los derechos, que como ciudadanos de una pequeña isla les correspondía. Ella fue la portavoz del pueblo, cuando el Capitán General de Canarias García Escámez, visitó la Isla[2].

    Más adelante, su espíritu inquieto la llevó a formar un grupo de teatro con otras mujeres, Margarona y Agustina. Además, acompañaba a personas enfermas y participaba en la parroquita de la Virgen del Mar y en la Asociación de Vecinos de la isla. Caracterizada por la pasión hacia su tierra, participó en los eventos más relevantes de la isla con poesías improvisadas: en la visita del rey Don Juan Carlos I, en la Romería de los dolores, en las fiestas del Carmen o en el hermanamiento con Betancuria. Además, con la venida del general García Escámez, hizo de portavoz para gestionar las necesidades de la isla, convirtiéndose en un símbolo de esta.

    Se han publicado dos libros que recogen las obras de Inocencia, El alma de una Isla (Ayto. de Teguise, 2000) y Poemas, (Ministerio de Agricultura, 2006) aunque se sabe que existen muchas más obras que no han sido publicadas. A través de la poesía mostraba su amor por los lugares de La Graciosa. Tuvo el don de captar cada detalle de las maravillas de la isla de pescadores y gente sencilla, los cuales quedaron plasmados en su obra. Daba voz a su pueblo y disfrutaba creando y consolidando sus poesías con un estilo sosegado y noble. El relato rítmico de la vida cotidiana de las gentes, de las preocupaciones y de las luchas, de sentimientos y emociones, convierten la poesía de Inocencia en un referente sentimental para todas aquellas personas que, como ella, aman la isla.

    Se conoce a Inocencia Páez como una contadora de historias, recolectora de recuerdos y creadora de ritmos sobre su isla. Supo captar con intensidad la belleza del mar, la isla y sus gentes, identificándose de manera plena con su pueblo. En sus obras visibiliza el valor de las mujeres de su entorno, así como la lucha y la fuerza de todas aquellas que están ocultas. Fue una mujer empoderada en su época, que consiguió que las condiciones en las que vivía y la falta de oportunidades no fueran obstáculos para luchar por sus ideales y derechos del pueblo.

    El Centro Sociocultural de La Graciosa lleva el nombre de Inocencia Páez. Se consiguió en el año 2000 tras la petición de los vecinos y vecinas de la isla y de la directiva del centro al Ayuntamiento de Teguise[3]. El consejo de Ciudadanía de La Graciosa creó en 2010 el Premio de poesía Inocencia Páez en honor a su obra y trayectoria. En 2018, el Gobierno de Canarias la incluyó en el proyecto educativo Constelación de Escritoras Canarias, a través del cual se pretende visibilizar la obra y vida de las escritoras de las Islas[4].

    Para terminar, leamos a su nieta Nerea en su blog recordando la figura de su abuela:

    Inocencia Páez, digna representante de todas las mujeres gracioseras, que luchó desde muy niña para sobrevivir en ese medio desfavorable a la par que ayudar a las suyos, ha sabido como nadie en la isla de La Graciosa exteriorizar sus sentimientos y vivencias, relatados en forma de poesía costumbrista. En la exaltación puntual de su más hondo sentir se ha identificado de manera plena con su pueblo.

    En medio de tanta adversidad, solo entendida por quienes la vivieron, Inocencia supo captar con toda intensidad la innata belleza del mar, la isla, sus gentes y cuantos elementos forman parte de un estilo de vida peculiar.

    Su primera travesía hacia las Islas Salvajes a bordo de un pequeño barquillo de vela de la época; las visitas de los jefes del mando económico-militar de posguerra, a quienes recibía con sus poesías pidiendo mejoras para su pueblo, o la siempre eterna poesía a la Virgen del Carmen el 16 de Julio de cada año, arropada por todos los emocionados hombres y mujeres de la mar, han consolidado a Inocencia como un referente sentimental, con sus poesías, para quienes tienen sus raíces ancladas en esta tierra.

    Tradicionalmente la mujer graciosera ha sido pilar fundamental en la construcción y afianzamiento de la idiosincrasia insular, factor ésta que también Inocencia supo captar en base a sus vivencias, transcritas desde el corazón con su estilo sosegado y noble, pero nunca resignado.

    Y es que Inocencia, que un día se sintió sirena para cantar una nana a su isla, todavía se despierta con el canto de las gaviotas; aún el incesante batir de las olas la van su rostro, y la brisa lo embellece. Y es que todavía, al amanecer, la aurora ilumina a Inocencia y a La Graciosa, dos nombres que permanecerán unidos.

    Ella era una mujer muy especial para mí, ya que era mi abuela y ahora ya no está con nosotros, pero yo la siento cada día más cerca. 
    ABUELA: aunque sea tan largo y cruel el tiempo que estaremos sin tu presencia te llevamos tan dentro, que ni la muerte nos podrá separar jamás. ¡TE QUIERO![5]


    [1] Vilas, Pablo (14 de noviembre de 2019). «Diez Escritoras Canarias que debes conocer (Parte II)». Alegando! Magazine.

    [2] Francisco Hernández Delgado. Cuaderno de Difusión Cultural nº 32- Año 2010.

    [3] WEBGRAFÍA
    http://memoriadelanzarote.com/contenidos/20131205144851alma.pdf
    https://historiadeteguiseblog.files.wordpress.com/2016/05/inocencia-paez.pdf
    https://historiadeteguise.com/2016/04/02/inocencia-paez/

    [4] https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/escritorascanarias

    [5] http://nereahernandezhdez.blogspot.com/2011/01

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural