Categoría: Poemas

  • 3 Poemas de Byeong-il Le이병일, poeta surcoreano

    3 Poemas de Byeong-il Le이병일, poeta surcoreano

    Byeong-il Le이병일 nació en Jinan, Jeollabuk-do, en 1981. Sus obras incluyen numerosos poemas que abordan temas medioambientales y de imaginación ecológica. Ha publicado su primer poemario, «Discovery of the Side» (Changbi, 2012), su segundo poemario, «With Ninety-Nine Lights» (Changbi, 2016), y su tercer poemario, «A Tree is a Tree» (Literary Notebook, 2020). Actualmente, enseña poesía en una universidad y escribe poesía, teatro y prosa.  Trabaja como profesor adjunto de escritura creativa en el Myongji College.

    Un corte por encima

    Cuando la lengua de la jirafa mordisquea las hojas nuevas, la acacia espina de paraguas sólo hace una pregunta:

    «¿Puedes manejarlo?».

    La jirafa abre y cierra los orificios nasales, conteniendo las lágrimas aunque le escuezan los ojos. No le importa viajar lejos contra un fuerte viento para arrancar las hojas.

    «Si fuera así, no necesitaría luchar».

    El tronco del árbol revela sus hojas. Una sola hormiga guerrera dirige a cientos de millones de hormigas de fuego. Escalan los ojos de la jirafa como si tuvieran un destino en mente.

    Ladran zapatos de cuerno de tacón alto. ¡Esto es un castigo! Roe nubes oscuras. ¡Golpeteo!, ¡Golpeteo! Las hormigas llegan al roble de Mongolia, lo que les tomaría el viaje de un siglo alcanzar.

    La lengua de la jirafa, aunque es pinchada por las espinas, no puede saborear el dolor.

    Cada vez que la acacia de espinas de paraguas quería contener el sonido de la lluvia dentro de sí misma, simplemente hacía brotar sus hojas más pequeñas.

    Una lucha y un dilema ahondados por la belleza del vástago y la catástrofe inminente – lo llamo «Un corte por encima», porque el árbol maniobra como algo que está en algún lugar, algo que existe en algún lugar, algo que nunca te llena, incluso cuando se come.

    Un poema sobre la cocina de lujo

    ¿Por qué no dejamos de comer manjares como Pata de oso, Cazuela de tortuga, Hortelano, Foie gras, Fung kan chi, San zu er, Kao ya zhang, Aleta de tiburón y similares?

    Este es mi consejo para los que se quejan de que no tienen nada bueno que comer y para los que afirman que no han comido nada especial: «Por favor, intenten masticar agua durante una comida al día». Incluso en la montaña llena de árboles y hierba, no se puede subsistir sin agua.

    A aquellos que dicen que no han comido nada, a pesar de las toneladas de agua que han bebido, quiero decirles: «No olviden que hay un pozo entre el hambre y la obesidad». Seguimos tallando el sonido de la lluvia en acantilados y piedras para recordar el sabor del agua, o para eliminar su recuerdo de sus mentes para siempre.

    He visto a alguien que fue arañado por el agua. Cubierto de escamas de agua, no pudo volver a ponerse en pie. Su sombra sin aletas se dobló. Sin saber qué decir, solo sigue babeando.

    Festival gourmet: todo tipo de infiernos brillan allí, pero nadie los reconoce. Sólo seguimos mordiendo y masticando hasta nuestra muerte porque no sabemos nada hasta el último momento. Yo soy el que ha vuelto con arañazos del agua. Si vieras con un ojo nublado, aprenderías lo que deberías comer para volver a ponerte en pie, y por qué deberías ser feliz con un cuerpo sangrante. Pero nuestra comprensión llega demasiado tarde y nuestras venas se secan como arañas tarántulas.

    Al árbol con vasijas de porcelana blanca

    Noche de primavera, las vasijas de porcelana blanca cuelgan allí, intactas, dando forma a la redondez.

    Las vasijas nunca lucen desvaídas, aunque tienen un aspecto prominentemente sombrío.

    ¿Por qué deben romperse las vasijas de porcelana en tres formas distintas?

    ¿por qué no se desparraman cuando se rompen?

    mientras reflexiono sobre esto,

    un pájaro da vueltas y vuela hacia el árbol con las vasijas blancas.

    ¿Qué hay en ellas?

    el pájaro se pregunta y llora en silencio.

    Sin desplegar las alas, cae y muere.

    ¿La luz blanca hirió los ojos del pájaro?

    ¿o fue encantado por el aroma

    antes de desplomarse sin memoria?

    eso es blanco, magnolia.

    Mira, el patio vacío en la ladera

    nunca delata que tiene la luz blanca.

    Otros, aparte del de las vasijas de porcelana, estaban completamente fuera de mi pensamiento.

    Estoy meramente en trance por algo ininteligible.

    La excepcional oscuridad en mí es mi locura.

    ¿Puedo ensuciar los patrones de porcelana con mis dedos?

    tal vil temperamento atraviesa el día y la luna,

    acercándose a la inquietante noche de primavera.

    El hecho de que una flor proyecte una sombra significa

    que tiene un cuerpo de silencio y cansancio que perder.

    Su brillantez multicolor es bastante impredecible.

    Por ello, me encariño a las vasijas de porcelana.

    La vasija que es buena para sostener la cabeza decapitada de un dios – Es un nombre que se le da al momento en que se abre el pétalo de una flor.

    ¡Es un fraude condenado al rápido y suave deslustre!

     Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    Jasna Gugić nació en Vinkovci, Croacia. Es Vicepresidenta de los Artistas y Escritores Soberanos del Mundo SAPS, Embajadora de la Revista Creativa P.L.O.T.S USA para Croacia, Embajadora de la Unión Creativa Árabe de Élite de la Casa Real del Líbano, Embajadora de la Paz y la Coexistencia Pacífica de Marruecos, Embajadora Mundial de la Alfabetización y la Cultura para los Escritores Mundiales de Asih Sasami Indonesia y miembro de Angeena Internacional, una organización sin ánimo de lucro para la paz, la humanidad, la literatura, la poesía y la cultura. También es coeditora de la antología Compassion-Save the World, un poema escrito por 130 poetas del mundo. Jasna ha publicado tres poemarios. Los dos primeros son bilingües: uno es croata-inglés y el otro croata-polaco. Jasna ha ganado numerosos premios internacionales de poesía y literatura, y su obra se ha traducido a varias lenguas del mundo. Vive y trabaja en Zagreb (Croacia). Sus poemas se han publicado en revistas de Estados Unidos, Reino Unido, España, Grecia, Italia, Rusia, Croacia, India, Siria, Dinamarca, Brasil, México, Bangladesh, Serbia, Albania, Nigeria, Bélgica, China, Chile, Nepal, Pakistán, Corea, Alemania, Turquía, Kosovo, Rumanía, Irak, Nueva Zelanda, etc.

    Lágrima

    Siento una lágrima venir

    en nubes grises

    que huelen a lluvia de otoño,

    llorando

    y mi poema trae inquietud

    en mis pensamientos deshilachados

    dispersos sobre la blancura de la imaginación.

    La desolación llega con las gotas del otoño

    y su olor es espantoso

    y pegajoso como la resina.

    Después de todo, sólo queda el dolor

    como un sello impreso

    en medio del corazón,

    apagado con tu lágrima de remordimiento.

    Si alguna vez vuelves

    permíteme robar una sonrisa

    de tu rostro

    y ahuyentar todas las penas de este mundo.

    Abraza mi silencio

    Abraza mi silencio

    con tus brazos de felicidad

    y envuelve mi corazón

    en hilos de seda

    y no dejes que el viento del sur

    borre una sonrisa

    de la esperanza regalada

    a los caídos.

    Abraza mi silencio

    y oirás

    un latido

    y el estruendo del anhelo

    en el silencio de mi infinitud.

    Abraza mi silencio

    y llámame por mi nombre

    en esta noche de suspenso

    y vendré

    como un hada

    toda de blanco

    a abrir tus ojos

    que brillan

    como estrellas ardientes.

    tus ojos

    son como faros blancos

    en el miedo de mis profundidades.

    tus ojos son como diamantes eternos

    en los colores

    de la vida gloriosa.

    Mis días

    Todos los días están llenos de sonrisas

    y las lágrimas ya no duelen.

    guíame

    por los caminos no recorridos

    lejos, los más lejanos

    donde mi ojo

    nunca ha mirado.

    alégrame con una sonrisa

    y tócame con bondad

    de manera casual,

    como por casualidad.

    y ríe en voz alta

    para que yo pueda oír

    y guardar esa risa

    para otro día triste,

    un día

    sin mis sueños coloridos

    derrite todo mi hielo

    y sé una alegría sin fin

    y haz sonreír la vida de una buscadora.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    Poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    «Nada tengo, nada dejo, nada pido»: poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    «Nada tengo, nada dejo, nada pido.
    Desnuda como nací me voy, tan ignorante de lo que en el mundo había».

    La vida de la poeta chilena Teresa Wilms Montt (1893-1921) fue desgarradora e intensa a pesar de ser tan injustamente corta. De origen aristocrático, Teresa concentró, en tan solo 28 años, una existencia llena de pasiones, viajes, decepciones, sinsabores y pocas alegrías. Todo a su alrededor fue casi novelesco, agitado, movido por sentimientos tan contradictorios y potentes como el amor, la rebeldía, la melancolía, las ganas de probarlo todo o el deseo de perdurar y ser reconocida.

    En los últimos años varias editoriales españolas se han lanzado a la titánica labor de reeditar su obra, injustamente abocada al olvido durante muchos años. Gracias a esto, actualmente podemos encontrar con cierta facilidad tres de sus poemarios: Anuarí, libro rescatado originalmente en 2009 por la editorial Torremozas y reeditado de nuevo en 2017, Inquietudes sentimentales, también recuperado por Torremozas en 2021, y En la quietud del mármol, traído de vuelta a las librerías por la Editorial Medusa en 2022.

    También de 2022 es la última edición de sus Diarios íntimos en Pepitas de Calabaza, aunque ya fueron publicados en 2017 por la tristemente desaparecida editorial La Señora Dalloway con el sugerente título Preciosa Sangre. A María Ángeles Pérez López y Mayte Martín les debemos, en última instancia, la edición de sus Obras completas, publicadas en la Editorial Renacimiento en 2023.

    En esta breve nota vamos a centrarnos en sus Diarios íntimos y en su cuarto poemario, Anuarí. Leídos en conjunto, uno en clave biográfica y el otro como imprescindible lectura poética de los acontecimientos vividos por la autora, ambos libros suponen un verdadero descubrimiento lírico y creativo.


    1. Diarios íntimos

    «Quiero infinidad porque me ahoga lo finito».

    En una época de creciente interés por las vidas particulares de las grandes escritoras, y de publicación de múltiples diarios y correspondencias privadas –Virginia Woolf, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik–, los diarios íntimos de Teresa Wilms Montt son una rara avis, un «espejo», como ella misma lo denominó, de sus sentimientos más sinceros y profundos, con una voluntad literaria apenas buscada.

    Sus diarios se ven, a lo largo de sus confusas entradas, salpicados por dolorosas e inesperadas confesiones para la época:

    «Por mis hijas no he llorado yo las lágrimas de sangre que he derramado por Vicente», 

    amores arrebatados:

    «Y yo no me canso de beber amor, siempre tengo sed, una sed inextinguible de él», o 

    «¡Y así soñé morir de besarte!», 

    auténticos gritos de amargura:

    «¡Sufrir, sufrir, ahora!»

    loas a la muerte y al suicidio: 

    «Siento verdadero sensualismo en morir. Que suceda lo que el destino ha marcado», 

    poesía:

    «Este siglo está caduco, sangre mía.
    ¿Quieres que te vacíe sobre el seno de la tierra?», 

    reflexiones sobre la vida después de la muerte:

    «Creo que después de la muerte, el espíritu vaga cierto tiempo en el espacio y después se reincorpora en el cuerpo de un recién nacido» 

    o frases que podrían ser consideradas como modernos aforismos: 

    «La costumbre es prostitución», o 

    «El alcohol es enemigo de la filosofía y mata a la ironía».

    El lenguaje y la forma de expresarse de Teresa son siempre desgarrados y ardientes; su autora parece en la mayoría de los casos conducida por una pasión incontrolable: amorosa, pero también pasión por la vida, por la muerte, por sus hijas, por Dios, por el más allá. 

    Su vocabulario es siempre impetuoso, apenas pasado por filtros, en un ejercicio de honestidad donde se ve una clara evolución desde los primeros años –donde Teresa escribe entradas más realistas, más vinculadas a su cotidianidad– hasta los últimos –donde las entradas son apenas comentarios fragmentados, de corte más poético y más complicadas de interpretar–.


    2. Anuarí (1918)

    «Camino al olvido, lentamente se cierran las losas de mi cerebro».

    Dentro de la obra poética de Teresa Wilms, Anuarí es uno de los libros más emblemáticos y reconocidos. De hecho, su época en Madrid es aplaudida por la crítica como la más fructífera a nivel literario. Recién llegada a España en 1918, introducida en los círculos intelectuales y literarios madrileños de la época –se relacionó asiduamente con personalidades como el pintor Julio Romero de Torres o los escritores Jacinto Benavente, Azorín o Juan Ramón Jiménez–, Teresa publica un impactante libro donde la muerte y la belleza habitan en cada una de sus páginas y poemas. 

    Anuarí es «un poemario conmovedor de imprescindible lectura», en palabras de Marta Porpetta, directora de Ediciones Torremozas. Y también un libro donde Teresa «contempla el lado oscuro de la vida, comprende que hay un silencio y que existe una travesía del dolor que late bajo experiencias muy profundas», según Luzmaría Jiménez Faro, fundadora de Torremozas. 

    El origen del libro es este: Teresa, después de una estancia de apenas dos años en Buenos Aires, abandona la ciudad tras un hecho traumático para ella: uno de sus amantes, Horacio Ramos Mejía, un joven de apenas 19 años, se suicida cortándose las venas ante ella por su rechazo a establecer con él una relación amorosa. Este hecho, profundamente perturbador para la autora, le persigue durante mucho tiempo, dando lugar finalmente a la creación de dos obras: En la quietud del mármol, una suerte de diario de duelo donde Teresa habla de sus visitas al cementerio para llorar al amado y de su postración en la cama para invocarlo, y Anuarí, un libro hipnótico, bello y oscuro, lleno de elegías a la muerte del joven examante. 

    La edición inicial de Anuarí, publicada en Madrid en 1918, incluye un prólogo de Ramón del Valle-Inclán donde habla de Teresa como una voz «cargada de siglos y juventud», «de maravillosa gracia alejandrina» y cuyos poemas son como «versículos de un libro sagrado» con «la misteriosa resonancia de las voces elementales».

    El poemario comienza de una forma tan pasional y sugestiva como esta:

    «Apareciste Anuarí, cuando yo con mis ojos ciegos y las manos tendidas te buscaba,
    Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores, y cantó el ave de los días festivos»

    Y sigue, a lo largo de sus páginas, indagando de una forma lírica y ardiente en esa ya mítica figura de Anuarí, el joven enamorado desvanecido de la noche a la mañana:

    «Anuarí, yo te amé.
    No hubo para mi alma música como la de tus dientes cuando entrechocaban de lujuria».

    «El corazón, como un puñado de mercurio, resbaló a lo largo de mi cuerpo hasta ponerse a mis pies».

    Para finalmente terminar con un grito eterno y desconsolado:

    «¡Anuarí! ¡Anuarí!
    ¡Vuelve del caos!».

  • 3 Poemas de Hwi-woong Choi최휘웅, poeta surcoreano

    3 Poemas de Hwi-woong Choi최휘웅, poeta surcoreano

    Hwi-woong Choi 최휘웅 (Corea del Sur).  Nació en 1944 en Yesan, provincia de Chungnam. Se licenció en Lengua y Literatura Coreanas por la Universidad de Dong-A en 1971. Debutó como poeta en 1982 a través de la revista mensual Hyundae Poetry. Entre sus poemarios figuran: Absolute Space (1975), Fantasy City (1986), City of White Ice (1997), City on Desert (2001), Green Screen (2009). También ha publicado un libro de ensayos críticos titulado Oppression. Dream. Liberation. Freedom. Imagination (2006). Ha recibido algunos premios, entre ellos: Premio Literario de la Universidad de Dong-A (de Poesía) en 1968, 4º Premio Literario Dong-A en 2008, 24º Premio de la Asociación de Poetas de Busan en 2016, 8º Premio Literario Cyphon en 2023, etc. Fue editor de la revista de poesía Poesía y Pensamiento desde 2002 hasta 2019, y como redactor jefe de la revista de poesía Busan Poets de 2017 a 2021. Actualmente, trabaja como asesor de planificación para la revista de poesía Instituto de Simbología.

    El fin de los tiempos

    El árbol llora, las cigarras hacen eco de sus llantos.

    Llorando hasta que el rostro del verano se desvanece. El árbol se yergue solitario, solo con las ramas desnudas.

    A través de las ramas, vislumbras el fin del tiempo.

    Desde el distante extremo del cielo, atisbas el vacío de un cuervo.

    Al borde de la Tierra, el espíritu del árbol se yergue sin esperanza.

    Poesía

    No hay sujeto,

    sólo predicados.

    Abundan las acciones,

    y los objetos aparecen ocasionalmente.

    ¿Por qué, entonces, está tan llena de signos de interrogación?

    Ver la verdadera naturaleza

    En la montaña, hay un mar.

    En el mar, hay una montaña.

    Una flor es un pájaro.

    Y un pájaro es un ser humano.

    En un ser humano, hay una bestia.

    En una bestia, hay un Buda.

    Traducción al inglés por Junhyeon Song송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Cinc poemes de na Joana Raspall.

    Cinc poemes de na Joana Raspall.

    Joana Raspall va néixer l’any 1913 al barri barceloní de la Barceloneta, tot i que la seva família provenia del Masnou. Tanmateix, quan tenia tres anys, es van traslladar a la localitat de Sant Feliu de Llobregat, on hi va viure tota la seva vida i on va morir amb cent anys, l’any 2013.

    La seva activitat literària no podria tenir un any d’inici donat que ho duia a la sang, però podem considerar que és en plena dictadura de Primo de Rivera, a la dècada dels anys 20, que comença en ferm la seva activitat ja no només literària, sinó també cultural i activista catalana, escrivint poesia, prosa i teatre, publicant a revistes com El Eco del Llobregat o Camí i Claror, alhora que inicia una campanya per obrir una biblioteca infantil a Sant Feliu, on ella viu. Animada per aquest fet, comença els estudis de bibliotecària fins acabar aconseguint una feina a la Biblioteca de Vilafranca del Penedès. És a les acaballes de la Guerra Civil que ho ha de deixar no sense abans, amb l’ajuda d’una companya, treure i salvar molts exemplars de llibres, especialment catalans, de caure en mans dels nacionals, duent-los a la Biblioteca de Catalunya.

    Acabada la guerra, la Joana continua amb la seva activitat literària, publicant en mitjans clandestins i fugint de la censura, sense abandonar mai l’activisme actiu en favor de la llengua catalana; fet que a la llarga va fer que fos guardonada amb la Creu de Sant Jordi l’any 2006, com a reconeixement per la seva lluita en favor sempre de la llengua i la cultura catalanes. Fins i tot, quan l’ensenyança del català era prohibida, ella feia classes al seu domicili de manera clandestina.

    Joana Raspall. (Font: Núvol)

    Un fet curiós és que la Joana recopilava fitxes de paraules i sinònims; passió que va desembocar en l’edició, juntament amb Jaume Riera, del Diccionari de Sinònims, l’any 1972. Posteriorment, la seva faceta de lingüista la va dur a editar el Diccionari de Locucions i Frases Fetes, l’any 1984, i el Diccionari d’homònims i parònims, amb Joan Martí.

    L’obra de Joana Raspall és terriblement extensa i variada. La poesia infantil és potser la vessant que la va fer més reconeguda, considerant-la, en certa manera, una de les primeres autores, si no la primera, en fer poesia i literatura infantil i juvenil, però sense menysprear gens ni mica la seva poesia per a adults, les seves obres de teatre infantil, que la van dur a obtenir un reconeixement, o la narrativa, arribant a publicar també una novel·la, Diamants i culs de gots, l’any 2006, i un recull de narracions.

    La seva extensa obra, doncs, inclou més d’una vintena de llibres de poesia infantil i juvenil, set poemaris de poesia per a adults, una trilogia de teatre infantil, així com narravita, tan infantil i juvenil com per a adults.

    Joana Raspall fou una dona que mai no va abandonar la lluita per la llengua i la cultura del seu país, especialment en temps convulsos i difícils per aquesta cultura, activa i amb empenta i amb una vessant creativa infinita.

    Feta aquesta petita introducció, us compartim a continuació cinc poemes de la Joana Raspall. Esperem que els gaudiu!

    Podries

    Si haguessis nascut

    en una altra terra,

    podries ser blanc,

    podries ser negre…

    Un altre país

    fóra casa teva,

    i diries «sí»

    en una altra llengua.

    T’hauries criat

    d’una altra manera.

    Més bona, potser.

    Potser més dolenta.

    Tindries més sort

    o potser més pega…

    Tindries amics

    i jocs d’altra mena;;

    duries vestits

    de sac o de seca,

    sabates de pell

    o tosca espardenya,

    o aniries nu

    perdut per la selva.

    Podries llegir

    contes i poemes,

    o no tenir llibres

    ni saber de lletra.

    Podries menjar

    coses llamineres

    o només crostons

    secs de pa negre.

    Podries… podries…

    Per això pensa

    que importa tenir

    les mans ben obertes

    i ajudar qui ve

    fugint de la guerra.

    fugint del dolor

    i de la pobresa.

    Si tu fossis nat

    a la seva terra

    la tristesa d’ell

    podria ser teva.

    I la mare mira el cel

    -Mare, què vol dir, Nadal?

    (A la boca, ni una engruna…)

    -Mare, què vol dir, la pau?

    (A l’entorn, tot foc i runa…)

    -Mare, on són els homes bons?

    (Es barallen com les feres…)

    -Mare, per què no respons?

    (Prou paraules mentideres!)

    I la mare mira el cel

    (bombarders en lloc d’Estel)

    tot cercant la llum més alta.

    Li fa un bes a cada galta

    i, voltats de tant de mal

    fill i mare són Nadal.

    Endavant!

    Respira fort, que l’aire és teu

    i l’aire no te’l poden prendre.

    Un cop ja l’hagis respirat

    és carn com tu,

    és alè que no es pot vendre.

    Respira fort, que l’aire és teu.

    Trepitja fort, que el lloc és teu!

    On hi ha el teu peu no n’hi ha cap altre.

    La terra té per a tothom

    camins oberts.

    Fuig de qui vulgui entrebancar-te.

    Treptija fort, que el lloc és teu!

    Parla ben clar, que el mot és teu

    i el pensament ningú no el mana.

    Si creus la teva veritat

    llança-la al vent

    i que s’arbori con la flama.

    Parla ben clar, que el mot és teu!

    Les paraules

    Si al bosc tinguéssim set,

    quina font buscaríem?

    La de l’aigua més clara,

    més viva i més brillant.

    I de l’arbre fruiter,

    quina peça voldríem?

    La més madura i dolça,

    suau al paladar.

    I quin ramell de flors

    a l’amor donaríem?

    El de colors més bells,

    més fresc i perfumat.

    Per als amics i amigues,

    ¿no triarem paraules

    entre les més boniques

    que al món s’han inventat?

    No volem l’aigua bruta,

    ni la fruita tarada,

    ni fer rams d’esbarzers…

    i en la nostra conversa

    volem belles paraules

    i no pas mots grollers.

    La perla

    Voldria ser una perla al fons de l’aigua

    feta de nacre i salabror de mar,

    irisada, com un esquitx de lluna

    caigut dins de la petxina per atzar.

    Potser un pescador amb pell de bronze,

    forçut de braços i nedant lleuger,

    en veure’m resplendir s’acostaria

    i jo… el deixaria que em prengués.

    Després, ell em vendria: la fillada

    no passaria un hivern tan fred.

    …I una noia gentil potser em tindria

    per la més bella del seu collaret.

  • 3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    Giordana García Sojo (Mérida, Venezuela). Poeta, editora y promotora cultural. Licenciada en Literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes (ULA), diplomada en Gestión y Promoción de Derechos Culturales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Dirigió la Editorial El perro y la Rana del Ministerio de la Cultura de Venezuela. Organizadora del 1.º y 2.º Encuentro Internacional de Escritoras, Caracas, 2020 y 2022. Creadora del espacio de promoción de poesía venezolana Poesía en Casa. Actualmente, se dedica al diseño, desarrollo y acompañamiento de proyectos editoriales a través de Nila Ediciones. Ha representado a Venezuela en Ferias del Libro y Festivales de Argentina, Bolivia, Brasil y Cuba. Coautora y compiladora de Venezuela, vórtice de la guerra del siglo XXI (La Fogata/El Colectivo, 2020) y Poesía contra el bloqueo (Argo Libri, 2021). Su más reciente libro es el poemario Bajo el rezo animal (Ediciones Solar, 2022).

    Heredad

    ¿Qué puedo yo hincar en ti?

    Una orilla de oscuro río

    para salvar medio cuerpo del miedo.

    Cuido

    la miel acosada por hábiles hormigas

    sobre tu pequeño corazón vibrante

    que sabe bien confinar

    hincando, tú sí

    con incuestionable inocencia

    todos los espantos.

    Conmoción de aliento

    ciénaga mi vientre

    sopor eléctrico Tú

    copia espesa de mí

    suerte de maldición

    la penúltima fe posible.

    Partida

    La niña ahuyenta audacias de muerte

    en los ojos absortos de su madre

    sumerge la bestia en pocillo pequeño

    Leve     golpea su ombligo 

                                       la hunde

    con naturalidad convoca el universo

    de las grietas soplan telarañas

    delicados veleros con voces de sirena

    todo lo vivo bulle en su juego

    la pesada lámpara vuelca bandada

    revuelo de pluma

    caída de luz

    para ver

    ahora sí   ver

             el hilo de cáscaras sobre hormigas

    hacia la absurda camada de vida.

    La edad oscura

     (…) un poco de barro oscuro.

    Era tal vez la ciega tozudez de la poesía:

    su presencia material.

    Pier Paolo Pasolini

    Una no pretende negar el vientre

             elástico pliegue

    de vocación animal.

    Me gusta la palabra niña

       expuesta bajo el sueño del sol.

    Me gusta incluso la cicatriz

             bajo   su reflejo lenguado.

    La penumbra proviene del viaje

        rayo entre tuberías de baños

    era tu aliento de ciudad.

    Fuimos presas de habitaciones

     depravados intocados

             fumando el polvo de caparazones tiernos.

    Pensaba: “el mundo cambiará en nuestra voluntad”

             al galope sin mirar

    el callo recrecido como hongo

             dentro y fuera del cristalino hermano.

    Luego

             confundimos el vapor del iris

    sonámbulos del mismo tren

             en direcciones contrarias.

    Asumí tu miedo

    sentada bajo el trazo

    de mi perla sitiada.

    Vigilante

    organizo tus recuerdos 

    caja rota de ángulos en pie

    como cuerpo de madre en recomposición

             blando   memorioso

    emanando aún

    llamarada por la boca

             de la noche en tránsito encendida.

    Estos poemas pertenecen a Bajo el rezo animal (2022) publicado por Ediciones Solar.

  • 3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    Lidia Salas. Poeta y ensayista venezolana. Obtuvo su maestría en Literatura en la Universidad Central de Venezuela. Autora de los siguientes poemarios: Arañando el silencio Mención de Honor del I Concurso de Poesía Libre. Cartagena. Mambo Café Primera Mención de la I Bienal del Ateneo Casa de Aguas. Venturosa (Fondo Editorial del IPASME. Caracas. 1995) Premio Único del VII Concurso Nacional del IPASME. Luna de Tarot, Ciudad de Babel.  Inédito. Mención Especial del Premio Municipal de Poesía Antonio Arraíz. Barquisimeto. Katharsis y Ciudad de Azul y Vientos. Coautora con Elena Vera de la antología Quaterni Deni. Su libro más reciente. La Palabra. 7 Secretos de su energía creadora. Ha publicado las siguientes plaquettes: Sedas de otoño e Itinerario Fugaz. Muestra de su obra ha aparecido en las siguientes antologías: Poetas en abril, Quienes   escriben   en   Venezuela, Diccionario abreviado de escritores venezolanos, El hilo de la voz, Antología poética del CEV, Antología del Octavo Encuentro Internacional de Escritoras, La mirada Femenina y en el libro de ensayos: Nuevas IDEAS para viejos problemas de Venezuela Positiva.

    Llamarada

                    Un dorado esplendor se posa

    sobre las casas en el declive de la cuesta.

                    ¿Es el aliento de los saurios de luz

    que serpentean sobre el borde de las nubes?

                    ¿Es el reflejo del incendio interior

    que se espeja en las pupilas?

    Íntimo deslumbramiento que sostiene. 

    Pavana

                    Él habla desde la vibración

    de las cuerdas del chelo.

    En el lenguaje de lo ignoto

    el encuentro.

                    Subes las escalinatas del misterio

    con tu camisa blanca, con tu sonrisa blanca.

    Nos cercan las desatadas alas de la música

    Cómplice del sortilegio

    el corazón donde se inclina el instrumento.

    Tonadas

                    La poesía derrama sobre la desnudez

    el néctar de su aliento fermentado.

                    Lava la lengua con el índigo

    de sus tonadas. Deja que la aridez

    del corazón se incendie en sus perfumes.

    Desfallecer en la embriaguez

    del poema.

    Estos poemas pertenecen a Katharsis. Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice. Caracas, Venezuela (2013)

  • Ana María Fagundo Guerra

    Ana María Fagundo Guerra

    Ana María Fagundo Guerra nació en Santa Cruz de Tenerife un 13 de marzo del año 1938 y murió en Madrid el 13 de junio de 2010. En 1950, ingresó en la Escuela Profesional de Comercio de su ciudad natal y en 1955 obtuvo el título de Perito Mercantil. Tres años más tarde embarcó rumbo a California a ampliar sus estudios. En 1963 se graduó en las especializaciones en Literatura Inglesa y Española. Pasó luego a estudiar en las Universidades de Illinois y Washington, obteniendo de esta última el Doctorado en Literatura Comparada (1967). En Riverside ejerció la docencia de Literatura Española desde 1967 a 2001, año en que se jubiló.

    A lo largo de estos años publicó numerosos trabajos sobre literatura española, hispanoamericana y norteamericana. En 1972 publicó Vida y Obra de Emily Dickinson, uno de los ensayos más completos y rigurosos que se había hecho hasta el momento sobre la escritora estadounidense. Pero hemos de decir además, que la labor investigadora y docente no le impidió desarrollar una trayectoria poética más que destacada. Sus poemarios publicados son:

    Brotes, La Laguna (Tenerife), Maype, 1965.

    Isla adentro, Santa Cruz de Tenerife, Gaceta Semanal de las Artes, 1969.

    Diario de una muerte, Madrid, Agora, 1970.

    Configurado tiempo, Madrid, Oriens, 1974.

    Invención de la luz, Barcelona, Vosgos, 1978 (Premio Carabela de Oro, 1977).

    Desde Chanatel, el canto, Sevilla, Ángaro, 1981 (Finalista del premio Ángaro, 1981).

    Como quien no dice voz alguna al viento, Santa Cruz de Tenerife, Caja de Ahorros de Canarias, 1984.

    Retornos sobre la siempre ausencia, Riverside (California), Alaluz, 1989.

    El sol, la sombra, en el instante, Madrid, Vérbum, 1994.

    Trasterrado marzo, Sevilla, Ángaro, 1999.

    Palabras sobre los días, El Ferrol, col. Esquío, 2004.

    Materia en olvido, Santa Cruz de Tenerife, Idea, 2008.

    Le editaron en dos ocasiones sus obras completas:

    Obra poética: 1965-1990, intr. Candelas Newton, Madrid, Endymion, 1990.

    Obra poética (1965-2000), ed. Myriam Álvarez, 2 vols., Madrid, Fundamentos, 2002.

    Y publicó también un libro de relatos en 1994, La miríada de los sonámbulos, su única obra narrativa.

    Tuvo mucha relevancia, también, la revista de ensayo, narración y poesía que fundó y dirigió: Alaluz. Esta revista, que tuvo un alcance internacional entre la intelectualidad europea y americana, funcionó desde 1969 (desde Riverside al mundo) hasta 2001, año en que cesó toda su actividad investigadora. Según cuenta ella misma en una entrevista concedida a Victoria Urbano “la fundé en la Universidad de California en 1969 y la publico dos veces por año. Da cabida a poetas y narradores españoles e hispanoamericanos. Tiene una sección de reseñas de libros recientes y últimamente estoy dedicando unos breves estudios seguidos de antología de poetas ya con una obra poética hecha. En cuanto a los recursos, no son muchos. La Universidad de California me da una modesta ayuda y las suscripciones son también otro medio de financiar los considerables gastos de este tipo de revistas”. (Ana María Fagundo, Victoria Urbano, Letras Femeninas, Vol. 10, No. 2 (1984), pp. 74-81 (8 páginas))

    Por sus páginas pasaron Alejandra Pizarnik, a quien Ana María descubrió por casualidad y le fascinó. (Afirma Ana María Fagundo que “entre las colaboraciones recibidas en los primeros años en que fundé en la Universidad de California (campus de Riverside) la revista de poesía, narración y ensayo Alaluz (1969-2001) hubo una que me llamó poderosamente la atención. Se trataba de una poeta argentina, para mi desconocida en ese momento, cuya poesía sobresalía por la intensidad expresiva, por la fuerza de los versos, por la desnudez punzante de su decir. Sin duda, me encontraba ante una mujer a la que le dolía profundamente el vivir”. CVC. Alejandra Pizarnik. Testimonios. «Alejandra Pizarnik y «Alaluz»», por Ana María Fagundo. (cervantes.es)). Jorge Guillén, Cristina Peri Rossi, Gabriel Celaya, Ernestina de Champourcín, Blas de Otero, Josefina Aldecoa, Concha Lago, Carmen Conde, Clara Janés… y también nombres insulares como Pedro García Cabrera, Emeterio Gutiérrez Albelo, Chona Madera o José María Millares, Pino Ojeda, Carlos Pinto Grote o Sebastián de la Nuez, Pino Betancor, Pilar Lojendio, Alberto Omar, Sabas Martín y muchos otros.

    Pero pasemos a su faceta creativa: La poesía de Fagundo, según ella, es «afirmar vida pese al vacío”. Esa afirmación la hace permanentemente en torno unos ejes identitarios en su poesía:

    1. El paisaje isleño. Paisaje como enclave del ser, que se siente isla como persona, como ente que respira en un entorno que la abriga y le regala belleza (“Altas, señeras cumbres de Anaga/ apuntados tajinastes del Teide/ tabaibas de mis laderas/ arenas negras de mis playas”). Me pregunto si hay aquí un preludio del ecofeminismo… Su Chanatel es el Comala de Rulfo o el Macondo de García Márquez. El espacio físico y literario de dimensiones mágicas que enmarcan a la poeta en su lugar amado, desde siempre y por siempre, pese a los golpes, pese a las ausencias:

    Chanatel es la marcha y el regreso, es el confinar al tiempo entre dos extremos que no se tocan, aunque la mano palpe la aurora de las sábanas y haya un olor a lumbre por la casa y hasta los pasos de la ciudad se sientan dentro de la sangre. Chanatel es esta marcha y retorno que no cesan, es la vida que corta hojas, que tala ramas, que arranca raíces, que violenta vientos, que siembra, siembra siempre mientras cercena con golpes ciertos los brotes más tiernos.

    2. El segundo eje es el mundo femenino. La poeta canta a la mujer, en primer lugar, por su capacidad de crear vida. En segundo lugar, con la conciencia de ser el segundo sexo, que diría Bouvoir. En este sentido, la propia autora reconoce “que existe una cierta idea de que la escritora, de alguna manera, no alcanza el nivel del escritor. ¿Dónde están las grandes novelistas mujeres del XX o las grandes poetas o autoras dramáticas? Y la verdad es que habría que hablar de lo que hace la promoción para crear a los «grandes» de esto o de aquello. A la mujer escritora, creo que no se le promociona como al hombre. (Mi) modesta contribución (consiste en dar) asignaturas dedicadas a la mujer escritora del siglo XX español siempre que puedo en mi cátedra de la Universidad de California y a través de mi revista ALALUZ he hecho, creo, una buena labor de promoción también”. (Ana María Fagundo, Victoria Urbano, Letras Femeninas, opus cit.)

    En esta misma línea se avanza ya desde 1998 en un estudio realizado en la Universidad de California, donde podemos leer que “su discurso poético expone el discurso patriarcal a la contradicción y a la diferencia presentando modelos alternativos de subjetividad basados en una apertura a lo otro y al cuerpo. En él hay pautas de la decibilidad de su experiencia y de su lugar de enraizamiento en el mundo, como así también, el reconocimiento de ser parte de una historia y de un tiempo en el que se inserta, se pone nombre e identidad. Esto se logra de tres modos fundamentales dentro de su poesía, que, aunque se estudien independientemente, forman parte de un mismo proceso.

    En primer lugar, Fagundo parte del hecho que el origen de la palabra, como el del ser humano, está en el cuerpo femenino, y es en femenino que concibe al verbo poético. Segundo, la autora presenta a la palabra como espejo del yo. A través de ella piensa, siente y se siente ser. En ella habita, se refleja, se articula y se perpetúa. En tercer y última instancia, la poeta es poseedora de y poseída por la palabra, con cuya luz se lanza a configurar, a ponerle hechura y a preservar el mundo.

    Con ella va tejiendo la vida, ordenando su cauce, vertigineando al tiempo, siempre en pos de negar la destrucción, de llenar la ausencia. Palabra y cuerpo femeninos tienen la capacidad de significar y de dar sentido al mundo, de elaborar símbolos y comunicar sobre y desde sí mismos. Dichos cuerpos y el goce de los mismos, así dados a luz, son centrales en la obra de Fagundo. Es lógico, por tanto, que en esta poesía, cuyo universo simbólico celosamente guarda la experiencia vital de su autora, la figura materna sea de suma importancia, pues el eje esencial de ese universo corresponde al origen de la existencia, que la poeta articula en su relación con la madre y con la palabra, destacando el lazo indestructible que la une a ambas” ( Silvia Rolle-Rissetto (CALIFORNIA STATE UNIVERSITY), LA RESTITUCIÓN DE LO FEMENINO EN EL DISCURSO POÉTICO DE ANA MARÍA FAGUNDO. Actas del XIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, Tomo II). Así describe la muerte de la madre:

    La palabra intenta el lugar de la ternura,

    la brisa salvadora del recuerdo

    pero el sol roto y disperso

    deja su apenas luz,

    su apenas calor,

    en resquicios de nieve,

    en grutas húmedas,

    en áridos parajes sin historia

    y se disuelven sus rayos

    cegados por palabras que no son,

    palabras que no pueden ya ser.

    3. En tercer lugar, están la palabra y el tiempo. El verbo como la materialización de la vida, de la luz, del aliento mismo de quien escribe, la huella de la existencia, instantánea y eterna a la vez. “Afirmar pese al vacío”. El suyo es un canto optimista que huye hacia adelante para negar la nada. Su palabra canta el instante mágico que constituye la totalidad de la existencia: ni pasado ni futuro, sino el presente absoluto de la palabra.

    El paso no tiene norte preciso.

    Van a su ritmo de plata las cosas.

    Fríos cometas inmensos

    trazan sus flechas certeras

    en el infinito.

    Y ese es el triunfo, el monumento que yergo

    con mis manos, desde mi sangre,

    desde el hondón de mi poema,

    para decir que sí, que fui, que soy,

    que estas son mis señas,

    mis huellas,

    mi única posible identidad para la sombra

    y para la luz;

    para la brisa suave de los tactos

    y para el aguijón agudo de los gritos.

    Este es mi triunfo:

    palabra siempre viva,

    palabra siempre en ciernes.

    Su último libro fue Materia de olvido. Un poemario que la propia autora, enferma ya, reconoció como su testamento vital:

    “MATERIA EN OLVIDO es mi testamento poético y, por tanto, es mi última voluntad, es decir, en él se encuentran mis conclusiones después de una ya dilatada vida y es, por ello, que ya no deseo publicar ningún poemario más […] Vine a esta extraña y extraordinaria dimensión que llamamos VIDA a escribir mi poema y a darlo a los cuatro vientos […] Ahora solo falta que el ciclo vital se complete y el silencio se cierna sobre el ser que ahora escribe estas páginas; que la materia cumpla con su inescapable destino de ser polvo perdido entre el polvo de los siglos”. (Palabras pertenecientes a su“Diario”, que permanece inédito, pero del que se puede leer en parte en El Tablón, una página de internet con novedades que mantiene la Biblioteca de la Universidad de La Laguna (Tenerife), y en la que a fines de junio de 2010 se anunció el fallecimiento de Fagundo.)

    En efecto, Ana María da otra vuelta de tuerca a su poética para volver adonde ha estado siempre, a la búsqueda de la eternidad en los instantes efímeros y eternos de ser, de existir, de sentirse materia que acaba pero queda, inscrita en el verbo, en la palabra:

    La respuesta

    estaba en la materia,

    era todo materia.

    Materia en ebullición,

    creando y creándose,

    siéndose y dejando de ser.

    […]

    continuadamente,

    persistentemente,

    ciegamente,

    en roca, mar,

    aire, fuego,

    carne.

    Gloria, afirmación y podredumbre,

    con una sola y única meta: serse,

    afirmarse y

    no serse

    para volver a serse,

    para volver a afirmarse,

    para volver a no serse.

    Ese era el secreto de los secretos,

    (…)

    la palabra,

    el pincel,

    el cincel,

    y el pentagrama:

    nuestras huellas de que habíamos habitado

    la materia.

  • 3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    Gisela Cappellin. (Caracas, 1959). Educadora, poeta, narradora y editora. Cursó estudios de Educación en la Universidad Metropolitana y de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. En 1983 funda el Centro Infantil Vizcaya, institución educativa aún se destaca por  su excelencia en educación Preescolar y la cual dirigió por cuarenta años. Las letras siempre han sido medio de expresión de su mundo interior, el cual ha encontrado lugar y reflejo en sus libros. Ha publicado: Roraima: cuaderno de viaje (2005). En Poesía: Sicalipsis (2007), Poemitas. Palabras de estimulación sensorial (2016). En narrativa: La cena (2009), Primavera en Berlín (2010), Espacios privados (2013), Lunas compartidas (2021).  En su sello editorial Gisela Cappellin Ediciones ha publicado a importantes autores venezolanos como la reconocida poeta y editora Carmen Verde Arocha con su libro de poesía Canción gótica(2018); al productor musical, cronista escénico y libretista Federico Pacanins con sus Haikus caraqueños (2019); a la poeta María Dolores Ara y la diseñadora gráfica Elena Terife con una obra titulada Recetas infalibles para sufrir con propiedad (2020); al reconocido profesor y académico Rafael Arraiz Lucca con un libro para niños titulado El árbol y los pájaros (2022) y más recientemente al periodista y crítico de cine Rodolfo Izaguirre con el libro Lo que queda en el aire (2023).

    Deja que este amor

    sea un obsequio

    ha de ser la saturación

    de lo desértico

    generaré desvanecida

    el agua

    gota a gota

    como quien se desangra

    para complacerte.

    Hablaré de amor con sencillez

    con la inocencia de la voz interior

    la íntima libertad de yacer contigo

    y este deseo en secreta gloria

    creciendo en el olor personal

    en la memoria del tiempo sediento

    idéntico a nosotros mismos.

    Sin saber he descubierto

    mi cuerpo que trasciende

    en un grito asfixiado

    mis labios tiemblan

    por la ambición de caricias

    y un río interminable

    de añoranza

    atraviesa la vigilia silente

    al traer

    no sé de donde

    tu recuerdo.

    Estos poemas pertenecen a Sicalipsis. Gisela Cappellin (2007)

    Fotografía M. Sardá

  • 3 Poemas de Victoria Marín Fallas, poeta costarricense

    3 Poemas de Victoria Marín Fallas, poeta costarricense

    Victoria Marín Fallas. Nació en San José, Costa Rica. Es filóloga clásica. Se desempeña como profesora de lectoescritura en la UCR. Dirige la plataforma literaria Revista Virtual Quimera y es jefa de redacción de la EEUCR. Es compiladora de Anábasis, antología de narrativa fantástica y ficción histórica (Nacimiento, CR, 2020) y editora de El Legado y de Los Hijos del Fuego, de próxima aparición. Ganó el XIV Concurso de Escritura Creativa en Lenguas Extranjeras (UCR) en la categoría de poesía en lengua portuguesa. En 2022 publicó su primer poemario La Edad de Hierro (Medusa Editores), el cual fue presentado ese mismo año en la Feria Internacional del Libro de Chihuahua. Actualmente, coordina el Círculo de Lectura Literatura Contemporánea en la UCR, en conjunto con la AEF y Tolle Lege.

    ( Oίοι νύν βροτοί)

    Confieso que mi distracción favorita

    es correr tras la esperanza de morir en otro mundo,

    ejercer contra el espejo la cortesía

    o el castigo más grande.

    Para descifrar el dolor

    hay que beber la sangre

    de quienes se rehúsan a morir.

    Su vértigo está en los pantanos,

    en las esquinas que nadie hurga,

    sepultado bajo la esperanza y el luto del pobre

    —quizás también del hombre recto—.

    Con sus manos debes abrirte la cabeza y mirar,

    prestar oídos —los suyos—

    al canto de la mujer desangrada por el tedio

    que yace en el fondo del estanque.

    Ella sabrá dar con el ser más triste

    para que puedas amarlo ferozmente,

    agotando los deseos y la ira

    hasta quedar en los huesos.

    Entonces, será necesario

     canjear tu vista por la suya

    y darle una puñalada limpia,

    respirar revestida de él o de ella

    y engendrar sola un vacío blanco,

    absoluto e invencible,

    que se tragará

    el sol y la plata de tus días.

    No pensé que hubiera amor

    en un color distinto

    en la barca que fluye

    hacia mi naufragio.

    Estos poemas pertenecen al libro La Edad de Hierro. Medusa Editores.