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  • Digna Palou

    Estoy ante ti, isla,
    como una niña ante el agua,
    ante el primer océano que descubrieron
    sus ojos no nacidos.
    La tierra sobre ti se quiebra,
    en los acantilados llenos de golondrinas de mar.
    Estoy envuelta en vida.
    Un nuevo signo mágico se levanta por todas partes,
    se ocultan las golondrinas
    y ya no hay prueba de que la noche exista.

    Digna Palou, poemario Isla de septiembre, 1977.

    Digna Palou Cruz nace en Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife) el 10 de octubre de 1927 y fallece, también en Tenerife, el 25 de junio de 2001. Su infancia transcurre en la casa familiar de San Cristóbal de La Laguna, en la calle Tabares de Cala, nº 20. Su padre, Jaime Palou Pubill, era funcionario de aduanas. Su madre, Digna Cruz Regalado, murió en el parto. Su padre se casó en segundas nupcias en 1930 con Natalia Hernández Hernández, maestra nacional, con quien tuvo a su segundo hijo, Jaime, el único hermano de la poeta.

    La guerra civil española estalla a los pocos días de que Digna Palou Cruz cumpliera nueve años. Su padre es detenido el 17 de octubre de 1936 y acusado de rebelión. Se salvó de ser fusilado, pero fue condenado a trece años de prisión. Ella solía visitarle a menudo para llevarle comida, medicinas y regalos. Por tanto, pasó gran parte de su infancia y de su adolescencia haciendo visitas a la cárcel. Todo ello repercutió en su desempeño académico, ya que durante esa época obtuvo bajas calificaciones por sus faltas de asistencia para ir a ver a su padre.

    Sin embargo, a partir de la liberación de su padre durante el curso escolar 1943-1944, pasó a obtener las mejores notas de todo su bachillerato. Digna Palou adoraba a su padre, por quien siempre profesó veneración y respeto. Tras su liberación, cuando Digna contaba solo dieciséis años, comienza una etapa de gran felicidad para ella. Obtiene su título de bachiller universitario en septiembre de 1946, en el instituto lagunero Cabrera Pinto, y se matricula en el primer curso de Derecho en la Universidad de La Laguna. Conoce al joven poeta Julián Herraiz, de quien se enamora locamente y con quien se promete. A raíz de esta circunstancia, su padre decide emanciparla en marzo de 1948.

    Nada más emanciparla, su padre emigra a Venezuela para iniciar una nueva vida. Pero ese mismo año, el 11 de septiembre de 1948, muere Julián Herraiz, el amor de su vida, debido a una enfermedad renal. La pérdida simultánea de su padre y de su amado, sus dos referencias vitales, le provocan una profunda desesperación que la llevará a intentar quitarse la vida, tal y como recogen los documentos hospitalarios que aún se conservan. Tras recuperarse, decide irse sola a Madrid, encuentra allí un trabajo como institutriz y conoce al que será el padre de sus hijos, con quien se casa el 15 de octubre de 1952. Digna Palou Cruz tenía solo veinticinco años y ningún documento reflejaba su verdadera profesión, sino únicamente la coletilla “sus labores”.

    El primer hijo de la pareja, Juan Manuel, nace en noviembre de 1955. Su hermano, Jaime, dos años más tarde. Durante la infancia de sus hijos, Digna Palou Cruz no quiso trabajar fuera de casa. Se dedicó por entero a la educación de Juan Manuel y Jaime, que nunca fueron a la escuela. No obstante, gracias a ella, Juan Manuel pudo hacer el examen de ingreso a los ocho años y empezar el bachillerato dos años antes que la media. Entró en la universidad a los diecisiete y se convirtió en diplomático a los veinticinco. El hijo menor, por contra, falleció a la edad de seis años de un cáncer de hígado. En 1967 aparece su primer poemario, Árbol tendido, inspirado en la dolorosa muerte de su hijo.

    Pese a todo, la escritora tenía una singular personalidad: era una mujer muy activa, deportista, extrovertida, alegre y también con carácter. Solía vestir con pantalones y llevar el pelo corto a lo garçon. Sin duda, fue una mujer muy moderna y adelantada a su tiempo en muchos aspectos. Sus deportes favoritos eran la natación, la vela y el buceo. El agua era su elemento favorito. Siempre tuvo una gran afición por las conferencias, en especial de literatura, historia y arte. Salía a menudo con sus amigas, con las que solía ir al cine y disfrutar de conciertos de música clásica y obras de teatro. Como anécdota, cabe destacar que su afición por el cine era tan grande que tenía localizadas todas las salas de cine de Madrid, además de haber anotado cuáles eran las mejores butacas en cada una de ellas.

    Otra curiosidad reseñable es que le encantaba disfrazarse: de artista de cine, de Charlot, de sirenita, de guerrera africana… Viajar también era otra de sus pasiones. Le gustaba descubrir la geografía española, sus monumentos, yacimientos arqueológicos y curiosidades. Las excursiones y el contacto con la naturaleza le encantaban, en especial los reinos vegetal y mineral. Coleccionaba fósiles, piedras de formas curiosas, e, incluso, durante un tiempo se dedicó a montar un herbolario profesional.

    En 1969 asiste al I Curso de Formación de Narradores de Cuentos Infantiles de la Comisión Católica Española de la Infancia. En 1971 hace el Curso de Biblioteconomía, en la sección de Archivos y Documentación del Instituto Internacional. También en 1971 se matricula en cursos de lengua rusa en la Escuela Oficial de Idiomas.

    En 1973 se publica su segundo poemario, Nudos y, en 1974, se hace socia del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, en cuyo carné figura, por fin, reza su verdadera profesión: escritora. Ese mismo año publica su tercer libro, Isótopo 56. Su marido le otorga la licencia marital, quedando con total libertad para disponer de recursos propios y también para firmar los contratos y acuerdos que precisaba para publicar sus libros. Además, también retoma en los años setenta su trabajo como institutriz, con el objetivo de poseer cierta independencia económica.

    En 1977 se edita su cuarta entrega poética, Isla de septiembre, poemario dedicado a la isla de Tenerife. Asimismo, se matricula en el Instituto Italiano de Madrid, donde seguirá durante muchos años los cursos de lengua y cultura italianas. Había estudiado alemán en su juventud y tenía conocimientos de francés, pero ahora adquiere el italiano como segunda lengua.

    Así, Italia y la cultura italiana serán, tras la muerte de su esposo en 1980, un punto de referencia. Viajará a Italia varias veces y encontrará allí de nuevo la alegría de vivir y el amor, esta vez, como una experiencia que, a pesar de no tener continuidad más allá de unos pocos años, le resultará muy serena y enriquecedora.No será hasta 1987 cuando aparezca Rumor de límites, el quinto libro de Digna Palou.

    En cuanto a sus relaciones en el ámbito literario, cabe destacar que aparecen poemas suyos en el diario ABC y en la Revista de Bellas Artes. Disfrutó la amistad de Gerardo Diego y Gloria Fuertes. Colabora en la revista Alaluz[1] y en los diarios Ya e Informaciones. En total, cinco poemarios constituyen su producción poética dirigida al público adulto, si bien es cierto que en ellos se intercalan también algunos textos que podrían dirigirse al público infantil, como pequeñas rimas y canciones.

    A pesar de residir en Madrid la mayor parte de su vida, sintió una gran añoranza por Canarias. En el salón de su casa de Madrid, había un gran lienzo del Teide y un timple. Además, parece haber datos acerca de que se consumía gofio durante los desayunos. En este sentido, siempre se identificó como una mujer canaria. Falleció el 25 de junio de 2001 en Tenerife, siendo sus cenizas esparcidas en el mar de la isla.

    En 2003, ya fallecida la escritora, el Instituto Canario de la Mujer reunió toda su poesía bajo el título de De nardos y brisas. En 2012, Covadonga García Fierro publica también la Poesía Completa de la escritora. Aun así, quedan inéditos dos libros de narraciones: Cuentos a Pitusa y Sueños de porcelana, y uno de poesía, Ancla en la tierra, cuyo original no se ha encontrado.

    Bibliografía:

    Libro: Árbol tendido, Madrid, Ágora, 1967.

    Libro: Nudos, Madrid, Rialp, 1973.

    Libro: Isótopo 56, Sevilla, Aldebarán, 1974.

    Libro: Isla de septiembre, Madrid, Colección Dulcinea, 1977.

    Libro: Rumor de límites, Madrid, Torremozas, 1987.

    Libro: De nardos y brisas. Poesía completa, Instituto Canario de la Mujer, 2003.

    Libro: Poesía completa. Edición e introducción crítica de Covadonga García Fierro, Viceconsejería cultura y Deporte del Gobierno de Canarias, 2019.

    FUENTES CONSULTADAS:

    Digna Palou – CanariWiki

    PALOU CRUZ, Digna (1927-2001). – BienMeSabe


    [1] Revista publicada en la Universidad de Riverside y dirigida por la escritora también tinerfeña Ana María Fagundo Guerra.

  • INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    INOCENCIA PÁEZ, LA VOZ DE LA GRACIOSA.

    MI ISLA, MI SUEÑO

    Eres mi isla Graciosa

    tan bonita y tan pequeña

    que voy a hacerte una cuna

    para yo mecerte en ella

    y te cantaré una nana

    con una voz de sirena

    y un dulce sueño te envuelve

    a la luz de las estrellas

    y soñarás tantas cosas

    que no dices lo que sueñas

    por temor de que el futuro

    no sea como tu quisieras(..)[1]

    Inocencia Páez nació el 27 de junio de 1927 en la isla de La Graciosa. Dedicó su vida al cuidado de los demás y luchó desde muy pequeña para sobrevivir en el medio desfavorable en el que había nacido.
    Desde muy niña se sintió atraída por la poesía. Escribió sus primeros versos con 12 años, una vez finalizada su formación académica, pero, desde mucho antes, hacía de la rima su método de expresión.

    En la niñez jugó con muñecas, calderos de piedra y cucharas de lapa. Además, colaboraba en las labores de pesca y cuidaba de su hogar. En su juventud, realizó un curso de corte y confección y se dedicó por un tiempo a la costura, que también le divertía mucho. Trabajó como cualquier mujer de su época, de forma silenciosa y constante. Subía y bajaba el Risco cargando jareas, como tantas mujeres de Caleta del Sebo. Cuidaba de los mayores. Ayudaba a todo el que lo necesitaba. Y aun así, pudo dar rienda suelta a su creatividad literaria. Es un ejemplo de lucha, constancia y confianza en sí misma, que hizo que se atreviera a contar historias de una forma poco común y desconocida en esa época, que supo llenar de belleza y que cautivó a todo el pueblo graciosero. Gozaba de la palabra escrita que le salía a borbotones sin previo aviso, mientras barría o cuando se levantaba por las mañanas, o haciendo la comida … de repente dejaba todo y escribía en sus papeles -decía-.

    Inocencia permaneció toda su vida en la isla que le dio vida y falleció en ella en el año 2007. Fue admirada por las mujeres gracioseras que la conocieron y por las que han leído su obra. Amante de su pueblo pesquero y querida por hombres y mujeres del mar, fue una mujer inquieta y activa que dejó marcado el corazón de un pueblo.

    Inocencia Páez, la mujer que llevó las vivencias, costumbres y tradiciones de los gracioceros a través de su poesía. Desde sus primeros años en la escuela, se siente atraída por la poesía, decía «que era la mejor forma que tengo de expresar lo que siento». La Poesía de Inocencia Páez era la voz de su pueblo que reclamaba una y otra vez, los derechos, que como ciudadanos de una pequeña isla les correspondía. Ella fue la portavoz del pueblo, cuando el Capitán General de Canarias García Escámez, visitó la Isla[2].

    Más adelante, su espíritu inquieto la llevó a formar un grupo de teatro con otras mujeres, Margarona y Agustina. Además, acompañaba a personas enfermas y participaba en la parroquita de la Virgen del Mar y en la Asociación de Vecinos de la isla. Caracterizada por la pasión hacia su tierra, participó en los eventos más relevantes de la isla con poesías improvisadas: en la visita del rey Don Juan Carlos I, en la Romería de los dolores, en las fiestas del Carmen o en el hermanamiento con Betancuria. Además, con la venida del general García Escámez, hizo de portavoz para gestionar las necesidades de la isla, convirtiéndose en un símbolo de esta.

    Se han publicado dos libros que recogen las obras de Inocencia, El alma de una Isla (Ayto. de Teguise, 2000) y Poemas, (Ministerio de Agricultura, 2006) aunque se sabe que existen muchas más obras que no han sido publicadas. A través de la poesía mostraba su amor por los lugares de La Graciosa. Tuvo el don de captar cada detalle de las maravillas de la isla de pescadores y gente sencilla, los cuales quedaron plasmados en su obra. Daba voz a su pueblo y disfrutaba creando y consolidando sus poesías con un estilo sosegado y noble. El relato rítmico de la vida cotidiana de las gentes, de las preocupaciones y de las luchas, de sentimientos y emociones, convierten la poesía de Inocencia en un referente sentimental para todas aquellas personas que, como ella, aman la isla.

    Se conoce a Inocencia Páez como una contadora de historias, recolectora de recuerdos y creadora de ritmos sobre su isla. Supo captar con intensidad la belleza del mar, la isla y sus gentes, identificándose de manera plena con su pueblo. En sus obras visibiliza el valor de las mujeres de su entorno, así como la lucha y la fuerza de todas aquellas que están ocultas. Fue una mujer empoderada en su época, que consiguió que las condiciones en las que vivía y la falta de oportunidades no fueran obstáculos para luchar por sus ideales y derechos del pueblo.

    El Centro Sociocultural de La Graciosa lleva el nombre de Inocencia Páez. Se consiguió en el año 2000 tras la petición de los vecinos y vecinas de la isla y de la directiva del centro al Ayuntamiento de Teguise[3]. El consejo de Ciudadanía de La Graciosa creó en 2010 el Premio de poesía Inocencia Páez en honor a su obra y trayectoria. En 2018, el Gobierno de Canarias la incluyó en el proyecto educativo Constelación de Escritoras Canarias, a través del cual se pretende visibilizar la obra y vida de las escritoras de las Islas[4].

    Para terminar, leamos a su nieta Nerea en su blog recordando la figura de su abuela:

    Inocencia Páez, digna representante de todas las mujeres gracioseras, que luchó desde muy niña para sobrevivir en ese medio desfavorable a la par que ayudar a las suyos, ha sabido como nadie en la isla de La Graciosa exteriorizar sus sentimientos y vivencias, relatados en forma de poesía costumbrista. En la exaltación puntual de su más hondo sentir se ha identificado de manera plena con su pueblo.

    En medio de tanta adversidad, solo entendida por quienes la vivieron, Inocencia supo captar con toda intensidad la innata belleza del mar, la isla, sus gentes y cuantos elementos forman parte de un estilo de vida peculiar.

    Su primera travesía hacia las Islas Salvajes a bordo de un pequeño barquillo de vela de la época; las visitas de los jefes del mando económico-militar de posguerra, a quienes recibía con sus poesías pidiendo mejoras para su pueblo, o la siempre eterna poesía a la Virgen del Carmen el 16 de Julio de cada año, arropada por todos los emocionados hombres y mujeres de la mar, han consolidado a Inocencia como un referente sentimental, con sus poesías, para quienes tienen sus raíces ancladas en esta tierra.

    Tradicionalmente la mujer graciosera ha sido pilar fundamental en la construcción y afianzamiento de la idiosincrasia insular, factor ésta que también Inocencia supo captar en base a sus vivencias, transcritas desde el corazón con su estilo sosegado y noble, pero nunca resignado.

    Y es que Inocencia, que un día se sintió sirena para cantar una nana a su isla, todavía se despierta con el canto de las gaviotas; aún el incesante batir de las olas la van su rostro, y la brisa lo embellece. Y es que todavía, al amanecer, la aurora ilumina a Inocencia y a La Graciosa, dos nombres que permanecerán unidos.

    Ella era una mujer muy especial para mí, ya que era mi abuela y ahora ya no está con nosotros, pero yo la siento cada día más cerca. 
    ABUELA: aunque sea tan largo y cruel el tiempo que estaremos sin tu presencia te llevamos tan dentro, que ni la muerte nos podrá separar jamás. ¡TE QUIERO![5]


    [1] Vilas, Pablo (14 de noviembre de 2019). «Diez Escritoras Canarias que debes conocer (Parte II)»Alegando! Magazine.

    [2] Francisco Hernández Delgado. Cuaderno de Difusión Cultural nº 32- Año 2010.

    [3] WEBGRAFÍA
    http://memoriadelanzarote.com/contenidos/20131205144851alma.pdf
    https://historiadeteguiseblog.files.wordpress.com/2016/05/inocencia-paez.pdf
    https://historiadeteguise.com/2016/04/02/inocencia-paez/

    [4] https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/escritorascanarias

    [5] http://nereahernandezhdez.blogspot.com/2011/01

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural

  • Clima y literatura canaria

    Clima y literatura canaria

    Desde mi balcón, al pelete del atardecer, pienso en la diversidad climática que tiene Tenerife. Para algunas personas procedentes del continente, vivir en las islas les provoca una sensación de encierro; a mí, no. ¡Tienen tanto que mostrar más allá del sol y la sangría! Por otro lado, para los que habitan en ellas, el océano que les abraza es una promesa de inmensidad y libertad.

    En esta isla en concreto, Tenerife, esa sensación viene dada también por dos elementos, su orografía, escarpada e impresionante, y sus 25 microclimas, que permiten elegir la estación del año en que uno quiere vivir con apenas unos kilómetros de distancia. Cambios bruscos de temperatura que dependen de la altitud u orientación y se ven reflejados en la variada vegetación del paisaje según nos encontremos en el norte o sur de la isla:

    • La zona norte, donde golpean los vientos Alisios, se subdivide en tres áreas: baja (clima mediterráneo, 200-600 metros de altitud), media (clima oceánico, frío y húmedo, 600-1500 metros de altitud) y alta (aire seco y polar en invierno, 1500-2700 metros de altitud).
    • La zona sur, donde no inciden los vientos Alisios, se subdivide en tres áreas, también: baja (costera y árida), media (lluvias ocasionales con temporales del sur), y alta (días calurosos).

    ¿Cómo afecta el clima a la literatura canaria?

    El clima de las islas Canarias ha tenido y tiene una influencia significativa en la literatura. Ya Homero, s. VIII a.C., ‘crea’ la Macaronesia y la leyenda en torno a Canarias (1) a través de la poesía épica con la Ilíada y la Odisea. Tiempo después, en los siglos XVI y comienzos del XVIII, encontramos referencias literarias al vino, entre muchos otros, en obras de William Shakespeare (2). El clima y José de Viera y Clavijo están muy ligados y, como muestra, nos remitimos a su Diccionario de la Historia Natural de las Islas Canarias, de publicación póstuma en 1866. Ya en el siglo XX, podemos empezar por Agencia Thompson y Cía., de Julio Verne, publicada póstumamente en 1907, donde narra las peripecias de un viaje en un barco a vapor a través de las Azores, Madeira y las islas Canarias. Seguimos con el recuerdo a Eugene O’Neill que se estableció aquí en 1931 para finalizar A Electra le sienta bien el luto. Por otro lado, ¿sabías que Agatha Christie solucionó un caso en Tenerife? Pasaba largas estancias en el Puerto de la Cruz y quiso dedicarle un relato llamado La señorita de compañía, recogido en Miss Marple y trece problemas publicado en 1932.

    Un año después, A. J. Cronin (Nobel de Literatura en 1960) también escribió Gran Canaria, novela con una trama entre esa isla y Tenerife. En los mismos años 30, André Bretón, el impulsor del movimiento surrealista, vino a Tenerife con motivo de la I Exposición Internacional Surrealista y se inspiró para la escritura de El amor loco.

    A estas alturas, seguro que nos dejamos muchos autores sin mencionar que han sido influenciados por la climatología canaria. Un millón de disculpas. No obstante, antes de finalizar, no podemos olvidarnos de Alberto Vázquez-Figueroa, con más de cien libros publicados y traducido prácticamente a todos los idiomas; Alexis Ravelo, uno de los grandes valores de la novela negra en español, fallecido recientemente; Félix Francisco Casanova, a quien se ha homenajeado este año durante el Día de las Letras Canarias; Andrea Abreu y su novela Panza de burro, o mar de nubes canario (3), y el periodista Juan Cruz Ruiz, autor de Viaje a las Islas Canarias, donde nos explica: “Tenerife es todas las estaciones a la vez, mientras que Gran Canaria es invierno y verano, Fuerteventura verano y Lanzarote es como una eterna primavera caliente. En La Gomera encontramos todas las estaciones: la primavera de Playa Santiago, el verano melancólico de Valle Gran Rey y el invierno cerrado de Garajonay…” (4).

    En resumen, el clima de las islas Canarias, abordado como tema central o como telón de fondo para las historias, ha sido un elemento importante en la literatura isleña, ya que ha servido como fuente de inspiración y ha influido en las tramas y los personajes de muchas obras literarias.

    Webgrafía

    1. La huella turística de Canarias en la literatura universal
    2. Notas desde la Villa de Candelaria (Tenerife). 10.- El vino canario en la literatura
    3. Mapa y literatura: las Canarias de Andrea Abreu | Traveler
    4. Juan Cruz: «ninguna isla se parece a la otra» | Hola Islas Canarias

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural

  • 13 preguntas y una poeta: Rosa Galdona

    13 preguntas y una poeta: Rosa Galdona

    Rosa Isabel Galdona Pérez es natural de Güímar. Doctora en Filología, investigadora, docente y escritora. Ha impartido cursos en las universidades de Santander, La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria y Alcalá de Henares. Su tarea investigadora ha abarcado la Semántica, la Teoría literaria y la Crítica feminista aplicada a la novela. Dejó huella de ello en publicaciones como Alaluz (Universidad de Riverside) o el Anuario de la Universidad de Extremadura, entre otras.

    Su tesis doctoral, Discurso femenino en la literatura española de posguerra: Carmen Laforet, Ana María Matute y Elena Quiroga, fue pionera en Canarias en utilizar el enfoque feminista para identificar las diferencias sociales por cuestión de género en la narrativa. Como reconocimiento, fue premiada por el Instituto Canario de la Mujer al mejor trabajo de investigación y publicada por la Universidad de La Laguna. La Real Academia de la Historia contó con ella para realizar la biografía de la escritora Elena Quiroga, incluida en el Diccionario Biográfico Español.

    Es autora de los poemarios: Algunos amaneceres deshabitados, Enllantecida Wendy, Reflexionario de mareas, Egográficas, Ablativa, La última esquina del viento, La grandeza de las simples cosas y del libro de relatos: Estampas de tinta.

    Actualmente, es vicepresidenta de la Asociación Cultural Canaria de Escritores con sede en Candelaria (Tenerife).

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy docente jubilada y dedicada, desde entonces, al mundo de los libros, como lectora y como escribidora. Escribo y leo por placer desde adolescente. Creo que ambas actividades se complementan (al menos en mí), porque alguien que no lee es muy difícil que escriba. A publicar comencé mucho más tarde. Fue hace un par de décadas, allá por los comienzos del siglo XXI. Desde entonces, con apoyo editorial o con autoedición, no he dejado de publicar lo que hago.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Con 15 años leí a Lorca y me fascinó.  Su Romancero fue para mi adolescencia un faro de sentimientos. Luego me siguió fascinando. Hasta la actualidad. Para mí es EL POETA, a secas. A Poe y a Baudelaire los leí también muy joven y me encantaron, a pesar de que estoy convencida de que un poema traducido pierde parte de su alma en el cambio de idioma… También descubrí a Machado, a Miguel Hernández, a Cernuda, a Blas de Otero, a José Hierro… el primer tercio sel siglo XX dio muy buenas voces poéticas en español… y fueron todos autores que tocaron mi alma de alguna manera. No sé… más tarde conocí otros autores que me penetraron con similar intensidad: Walt Whitman, Rosalía de Castro, Emily Dickinson, Sylvia Plath, Alfonsina Storni, César Vallejo, Pizarnik, Octavio Paz… tantos… Y no quiero obviar en el ámbito regional la que ha sido sin duda para mí un referente: Ana María Fagundo. Su voz tan particular, tan insular, tan íntima y tan bien articulada en el discurso es única.  No sé afirmar con claridad cuáles de mis lecturas me han influenciado más. Supongo que todas un poco, porque, indudablemente, uno es lo que siente, pero también lo que lee. Si tuviese que elegir solo a uno, sería Lorca. Yo no escribiría como lo hago sin haber bebido en él.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un grito que sale a superficie como una erupción volcánica, que si no sale, revienta. Un grito que libera fantasmas propios, sufrimientos ajenos que me dañan los ojos, reflexiones sobre lo importante y lo frívolo que veo de la existencia humana… Mi poesía es una forma de respirar para mí. Respirar con palabras que pautan mi aliento mientras miro a mi alrededor y a mi interior.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Evolucionar o morir, ¿no? Evidentemente, todo lo que vive se transforma. El poeta y su voz no son menos. Mi palabra poética ha evolucionado conmigo. Seguramente ha madurado, se ha afilado, incluso, porque el proceso de la vida es aprendizaje también. Y la escritura no es más que otro reflejo de cómo crecemos y nos vamos modelando con nuestras experiencias. También, creo, mi discurso lírico se ha vuelto menos críptico con el tiempo. Se ha depurado, supongo, y se va perfilando como una voz más mía, más reposada y más diáfana en la expresión. Supongo que la experiencia va tallando ese estilo sencillo en el que ahora me veo escrita.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema, habitualmente, brota como un champiñón. De pronto lo sientes en tu cabeza y lo estampas en una servilleta o en la agenda del móvil. Y se queda reposando, a lo mejor, semanas o meses. Luego, sin saber por qué, un día lo vuelves a leer, lo retocas y decides que ya está, que no hay que tocarlo más porque como decía Juan Ramón, “así es la rosa”.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No tengo pretensiones concretas. Quizá tener una voz propia que toque la sensibilidad de algunos lectores. Hallar receptores de mi mensaje que hagan suya mi expresión poética.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un lugar fundamental. La poesía es un pariente cercano de la música. La poesía es rima, o cadencia, o aliteración, o anáfora, es muchas cosas relacionadas con la musicalidad y la oralidad. Por lo tanto, leer poesía es darle una vida para la que ha sido concebida y en la que vibra de una manera única. La conexión entre escritor y lector (oyente, en este caso) en un recital es una suerte de ritual mágico en el que la poesía cobra vida. Y la cobra de una manera plural, puesto que cada voz le puede dar (y le da) una impronta y un sentido diferente a un mismo poema. Es como una conjura verbal en la que las palabras habladas hacen latir en vivo y en caliente al discurso lírico.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece altavoces maravillosos para llegar al lector. Todo lo que sume es positivo.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Este poema de Lorca siempre me ha fascinado, por la conjunción perfecta entre su mensaje y la contundencia de sus imágenes. Me parece una obra maestra. Se titula Aurora:

    La aurora de Nueva York tiene

    cuatro columnas de cieno

    y un huracán de negras palomas

    que chapotean las aguas podridas.

       La aurora de Nueva York gime

    por las inmensas escaleras

    buscando entre las aristas

    nardos de angustia dibujada.

       La aurora llega y nadie la recibe en su boca

    porque allí no hay mañana ni esperanza posible.

    A veces las monedas en enjambres furiosos

    taladran y devoran abandonados niños.

       Los primeros que salen comprenden con sus huesos

    que no habrá paraíso ni amores deshojados;

    saben que van al cieno de números y leyes,

    a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

       La luz es sepultada por cadenas y ruidos

    en impúdico reto de ciencia sin raíces.

    Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes

    como recién salidas de un naufragio de sangre.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Pues estoy leyendo a María Luisa Bombal, una autora del Boom hispanoamericano fascinante. Es un libro de relatos entre los que destacan La amortajada o La última niebla. Esta mujer posee una prosa tan lírica (la paradoja es intencionada), tan personal, tan onírica, tan sutil, tan llena de imágenes y de plasticidad que resulta un deleite para los sentidos leerla. Creo que el realismo mágico no hubiera sido lo mismo sin ella, pese a que su nombre no haya sonado entre los grandes.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que escriba lo que quiera y como lo quiera hacer. Porque solo lo auténtico vale la pena. Y con la autenticidad en los bolsillos, tarde o temprano hallará el camino que necesita para hacerse oír.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Muy centrada en las ventas y muy alejada de lo literariamente valioso. Creo que, como siempre, los dineros copan el mercado. Hay muy pocas editoriales que apuesten por los autores que no pueden ofrecer un récord de ventas. Tendría que cambiar el panorama, creo,  pero no tengo la fórmula mágica, desgraciadamente.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me hubiera gustado la siguiente pregunta:

    ¿Qué libro de poesía de los que conoce le hubiera gustado haber escrito?

    Poeta en Nueva York, de Lorca.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el porqué para nuestro canal de Youtube. 

    Aquí está: https://youtu.be/3W3QULaTeWo?feature=shared

    Gracias, Rosa!

    ¡Ah! Además, pueden ir a la presentación de su último libro el miércoles 18 de septiembre a las 18 horas, en la Biblioteca de la Zona Joven en Puntalarga (Candelaria – Tenerife). ¡Les esperamos!

  • 13 preguntas y una poeta: Balbina Rivero

    13 preguntas y una poeta: Balbina Rivero

    Balbina Rivero, (Granadilla de Abona, Tenerife, 1944), es una escritora española que actualmente reside en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. Cuenta con numerosas obras editadas, entre las que se encuentran novelas, poemarios, colecciones de cuentos y aforismos, tanto en editoriales canarias como de fuera de las islas. Además de su producción literaria, Balbina pertenece a la Junta Directiva de la  Asociación Cultural Canaria de Escritores, ha publicado artículos en la prensa local y ha colaborado en programas de radio y televisión de distintas cadenas de ámbito local. Ha participado en numerosas ferias del libro y de la edición.

    Hoy tenemos la oportunidad de entrevistarla en La Laguna para saber un poco más de ella y de su obra.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy una mujer que nació con la vocación de crear personajes, historias y mundos, pero tuvo que pasar mucho tiempo para que mi trabajo, tesón y constancia obtuviera su recompensa. Al fin conseguí realizar mi sueño. 

    Escribir, ya sea en prosa o en verso, requiere recogimiento y es entonces cuando valoro  las presentaciones, recitales; visitas a centros escolares para fomentar la lectura entre los estudiantes, o asistir a tertulias. Desde hace algunos años coordino un club de lectura en el cual hemos estudiado a los poetas canarios e internacionales.

    Escribo novela, poesía, ensayos, aforismos, cuentos literarios para adultos y literatura infantil, tanto en  prosa como en verso.


    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El libro con el que aprendía a leer fue la Biblia y el primer poema, El cantar de los cantares.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Sencilla, directa, en la que el eje central es el ser humano con todas su problemática. 

    A veces es intimista, otras místicas, metafísica, social, de denuncia, etc.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Indudablemente, todo cambia, evoluciona, se transforma. Las personas también. Creo que son los lectores los que mejor pueden apreciar los cambios, si es que se  han producido en mí. 

    Defino a la poesía como “la voz del alma interpretada por los sentimientos y expresada en verso”, por lo que si el poeta evoluciona, su obra también.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando un poema brota como un vómito incontenible, ese poema sé que es bueno, poco tiene que corregir. Hay otros que necesitan ser revisados, leídos un par de veces y escuchar su voz y su música.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Despertar conciencias e invitar a ejercitar  el pensamiento.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Para crear es necesaria la solitud, luego las lecturas en vivo son una forma agradable de compartir con otras personas la belleza de las palabras. No hay que olvidar que el ser humano es gregario. 

    El encuentro con los lectores es siempre reconfortante.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Toda difusión es bienvenida, pero prefiero el contacto con otras personas.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Si tuviese que elegir a un solo poeta, creo que me inclinaría por Herman Hesse. Pero por favor, que nadie me obligue a renunciar a los grandes poetas, que los hay, hay muchos para nuestro deleite.

         En la niebla

    ¡Qué extraño es vagar en la niebla!
    En soledad piedras y sotos.
    No ve el árbol los otros árboles.
    Cada uno está solo.

    Lleno estaba el mundo de amigos
    cuando aún mi cielo era hermoso.
    Al caer ahora la niebla
    los ha borrado a todos.

    ¡Qué extraño es vagar en la niebla!
    Ningún hombre conoce al otro.
    Vida y soledad se confunden.
    Cada uno está solo.

    Este, por ejemplo, de Herman Hesse, cualquier otro que eligiera sería interesante.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy dando un repaso a los poetas italianos, después de releer a los anglosajones.


    11.- ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que tenga paciencia, que no se desanime por los obstáculos que, seguro,  encontrará por el camino. Es importante el tesón, el mundo de la Literatura no es muy fácil.

    12.- ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Ha cambiado mucho en los últimos años y las redes sociales, en parte, han obligado a ello. Lo más desagradable, para mí, es que las llamadas grandes editoriales no valoran mucho (salvo excepciones) la creatividad, suelen publicar más por el nombre del autor o por su clase social, sin darle oportunidad a quien verdaderamente es un talento, estos suelen quedarse para un público minoritario, los llamados escritores de culto. El marketing está reservado para  los primeros. 

    13.- ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Creo que ha hecho unas buenas preguntas.  Gracias.

    Por último, y para que el público que nos lee tenga la oportunidad de ver en vivo y en directo a Balbina Rivero, adjuntamos una entrevista que le hicieron el 21 de mayo de 2024, en la Tertulia Escribamos, dirigida por Lange Aguiar.