Nacido en Lima, Perú, en la Navidad de 1960. Rojas Sifuentes es abogado, profesor universitario y escribidor de oficio. Ha publicado artículos académicos y libros de derecho. En el año 1992 publicó su primer libro de relatos: Crónica de Híbridos. Desde el año 2018 difunde su obra literaria en textos impresos, revistas y páginas digitales.
Quedó entre los finalistas en los concursos organizados por Poémame y BarcelonaActúa de los que salieron dos publicaciones: un poema en el poemario “Versos de Acogida” y un relato en la antología “Estat Civil? Voluntari@”. Posteriormente, la editorial La Esfera Cultural de España, y las revistas Cuenta Artes de Perú, y Virtual Quimera de Costa Rica, compartieron sus cuentos, así como la misma revista Cuenta Artes y la revista Apofénicos de México, publicaron dos de sus poemas.
En diciembre de 2021 publica el poemario Estación Dividida, en el que el lector o lectora puede encontrar su obra poética, difundida hasta el momento en diversas revistas y publicaciones colectivas, recogida en un único volumen.
En estos momentos está preparando una segunda edición de Crónica de Híbridos y nuevas publicaciones, en poesía y narrativa, que se darán a conocer en los próximos meses.
En este poemario, Estación Dividida, el poeta adopta una voz vital y sentida y genera poemas que se nutren de su experiencia de vida, de la búsqueda de una voz y mirada propias, y de la influencia de poetas de muy distintas vertientes y expresiones literarias diversas. Poemas en los que se ven reflejados su tiempo, su espacio y sus vivencias. También le gusta jugar con las palabras y la gramática rompiendo ciertas reglas para adaptar sus poemas a un lenguaje más popular.
Resignación
Mejor mañana
que tarde o nunca,
salir deste sueño,
desta tonta vanidad
de lograr tu amor,
siendo globo yo
y estando tú espinada.
Mirada inalcanzable,
cuerpo inasible.
Mas tarde que nunca
la lluvia borra
tu nombre en la arena
y mis pies toman
el regreso a casa.
Solo encuentro a faltar una revisión ortotipográfica más detallada que habría podido evitar ciertas erratas en el texto final.
Francisco Torres Monreal (Ribera de Molina, 1943), catedrático de Filología Francesa en la Facultad de Letras de Murcia, España. Prof. invitado en numerosos CPRs y universidades españolas y extranjeras. Dramaturgo e investigador, especialmente de teatro contemporáneo: Beckett, Genet, Giraudoux, Prévert, Arrabal… Ha enseñado lengua y literatura españolas en las universidades de Rennes y Tours (Francia) y semiótica y traducción literaria en las de Murcia y Alicante; ha sido becario de la Fundación March (París, curso 1972-73), del Gobierno francés (París, verano,1985), de la Fundación Esteban Romero (Moscú, invierno, 1986), del Gobierno de Canadá (Québec-Montréal, verano, 2005); es traductor del francés de Baudelaire y de poetas franceses y francófonos contemporáneos —de los que ha publicado cuatro antologías, una de ellas, Diez poetas canadienses, en Libros del Innombrable—. En el ámbito del teatro de vanguardia goza de un reconocimiento internacional. De su treintena de libros y estudios críticos, publicados en Editum, Cátedra, Destino, Alianza Editorial, Espasa-Calpe, Fundamentos, Reichenberg, destacamos Historia básica del arte escénico (17ª edición), la versión de Semiótica teatral (3ª edición) y la edición en 2 vol. del Teatro completo, de Arrabal (2ª edición). En el ámbito de la creación dramática es autor de Baudelaire maldito (estrenada en el Teatro de las Artes, de Buenos Aires), Guernica y después (estrenada por el Teatro Real de Córdoba, Argentina) y otras obras (publicadas en ed. Fundamentos).
Torres Monreal nos presenta un poemario, Estancias y reencuentros, dividido en ocho apartados: En la Grecia eterna, Con Notre Dame, La bahía cercada por los montes, Variaciones sobre un reencuentro fugaz en el monasterio, Estancia en Auschwitz, La aldea reencontrada, La estancia confinada / Vislumbres de la realidad y En el jardín de Baudelaire. Cerca de doscientas páginas para saborear diversas maneras de enfrentarse a la poesía, pero para disfrutar de todas ellas. Baudelaire, como no podía ser de otra manera, sobrevuela en parte importante de esta obra, aunque sin dejar de lado los poemas que toman como escenario la aldea de su infancia, un paseo por la Grecia Antigua, o los descarnados recuerdos de la historia y presente de Auschwitz.
Me pregunto si fue todo un enredo
de causas y de efectos,
de miedos y conjuros
en tiempos y lugares que creemos abolidos
o
si no ha muerto aún la bestia,
si está solo dormida o al acecho.
Me horroriza pensar
que en los campos del crimen
la hierba apague el eco de la sangre
y los años convoquen el olvido.
Me horroriza pensar
que enturbie los caminos otra noche
y que el miedo asesine la piedad.
Me horroriza pensar
que algunos manifiesten
que todo fue un invento
y apoyen con su voz y con sus gestos
a los que hablan de patrias mancilladas.
La relación que mantiene Torres Monreal con su entorno, desde su infancia hasta nuestros días, es importante para entender su poesía y sumergirse en diversas geografías del mundo. Las variadas impresiones de viajes, paisajes y estancias, de experiencias vividas y de lecturas le dan un toque íntimo y personal que hacen de este libro una obra a tener en toda biblioteca.
Por otro lado, algunas personas podrían criticar la presunta falta de un hilo conductor entre los diferentes apartados. No es mi caso, creo que la riqueza de este poemario se encuentra en la diversidad de lugares, tiempos e influencias que saltan a la vista mientras lo vas leyendo.
Tengo que agradecer, finalmente, a Libros del Innombrable haberme dado a conocer a Francisco Torres Monreal y quiero hacer mías las palabras que un comentarista hizo sobre su otro libro Introducción básica a la poesía (ed. Cátedra, 2019), porque pueden aplicarse a Estancias y reencuentros: «Imposible no amar la poesía tras la lectura de unas páginas de esta obra luminosa y accesible a todos los lectores. Haz la experiencia y te convencerás».
Contempla esta mañana el mar en la bahía, su danza de incontables fuegos mínimos, el ritmo inagotable de su aliento. Te conmueve ser parte en este día, desde tu ser escaso, del prodigio de tanta plenitud.
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Yuray Tolentino Hevia (Güira de Melena, Cuba, Enero 31 de 1975). Poeta, guionista, curadora, crítico de arte y productora. Licenciada en Estudios Socioculturales. Ha cursado diferentes cursos de arte, guión radial y de producción; y guión de programas infantiles y juveniles en la EICTV de San Antonio de los Baños. Miembro Fundador del Taller Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Obra suya ha sido publicada en diferentes revistas, periódicos y antologías de poesía y narrativa en Cuba, España, Argentina, Chile, Estados Unidos, Italia, Indonesia, India, Francia, Puerto Rico, Canadá, Alemania, Bélgica, Colombia y México. Ha obtenido diferentes premios y menciones en Cuba y el extranjero. Finalista del I Concurso de Literatura Hiperbreve Canibaal, España, 2016; seleccionada en la Antología Internacional por el 10mo. Aniversario del Evento Grito de Mujer, República Dominicana, 2020; Concurso “100 Palabras de Corazón”, seleccionada para formar parte de la antología, España, 2021. Premio Internacional “Tulliola – Renato Filippelli”, 2020, Italia. Mención de Mérito en la III Edizione del Premio Internazionale di Poesia e Fotografia “Diversità come Ricchezza”, Italia, 2021. Premio VIII Edición del Premio Internacional de Excelencia “Ciudad del Galateo-Antonio De Ferrariis”, 2021, Italia. Primer Premio en Poesía del Concurso Internacional de la Foundation Literary International (Cuba–Holanda), 2021. Mención de Mérito en el II Concurso Internacional de Poesía “Poetas por la Paz y la Libertad”, 2021, Italia. Concurso “Putaendo en 350 palabras”, seleccionada para formar parte de la antología, Chile. Colaboradora del proyecto “Sembrando Versos” del Ministerio de Cultura, Fundación Arte – Cultura, Colombia. Participó en el proyecto Rucksack, A Global Poetry Patchwork 2020 – 2021, Italia, en el 3er. y 4to. Encuentro Mundial, Virtual, de Poetas y Escritores, México, 2021 y en el II Encuentro Virtual Internacional “Arte y Literatura como terapia”. Embajadora en Cuba de Arte Poética Latinoamericana (A.P.L.) en Cuba desde el 2021. Ha curado más de 40 exposiciones personales y colectivas. Como curadora participó en la Bienal Internacional de La Habana en el 2009, 2015 y 2019. Coordinadora en Cuba de la Revista Orbe México desde enero 2021 y del Evento Internacional Grito de Mujer desde el 2019. Subeditora de la Revista Rácata, Miami. Colaboradora de las revistas: Entre Paréntesis y Es_kupe, ambas de Chile; VerbumPress; Revista Literaria y Artística Poetas por la Paz y la libertad y el Quadernetti Poetici Tabula Rosa, todos de Italia y el International Writers’ Journal de EUA. Realizó la página Letras de Cuba de la Revista Letras de Parnaso del 2017-2021, España. Tiene publicado los libros de poesía “Puertas, boleros y cenizas” y “Yo también soy ellas”, en el 2019 y “Entre el casco y la mala idea” (crónicas de Artes Plásticas), en el 2021. Trabaja en la EICTV como productora.
El poemario Puertas, Boleros Y Cenizas dibuja página a página la esencia de su autora. Sencilla y profunda nos habla de su familia , amigos y su andar por el amor…a su país y sus sueños. Ganó el Premio Tulliola Renato Fillipelli (Italia) el año 2020, como mejor libro en lengua española.
Un libro dividido en tres secciones, siguiendo el título del poemario: Puertas (Puertas interiores con 19 poemas, Puertas de salida con 13 poemas), Boleros ( Tiempo de boleros con 22 poemas) y Cenizas ( Cruz de ceniza con 14 poemas).
La poeta Tolentino nos comenta en la contraportada:
A los 44 años estoy teniendo mi primer hijo. Hijo que llegó a mi vida siendo una niña, con tan solo 8 años. Recuerdo que a escondidas llevaba una libreta de escuela para todos los lugares; libreta que en las noches dormía debajo del colchón. Hasta que un día mi mamá me sorprendió y con mucha pena le tuve que decir que escribía «poemitas», no porque tuviera novio sino porque eran palabras y oraciones que una voz me decía en la cabeza. Dije que iba a ser poeta y escritora, un viejo oficio que en mi árbol genealógico -hasta donde sé- nadie ha trabajado. Por supuesto que mi madre me llevó al médico… de ahí pasé al sicólogo -por las voces-; sola se dio cuenta que perdía tiempo y dinero en llevarme a los doctores, porque las voces no callaban; y aún hoy -a dios gracias- me hablan. Mi madre fue mi primera lectora, aunque no entendía mucho de lo que le leía, y todavía -a veces- le leo.»Puertas, boleros y cenizas», es el hijo que no pude tener. Poemas escritos durante años; por edad… les tocaba a ellos ser los primeros. Mi madre está presente, sin ella, no sería quien soy. La familia, la pérdida de quienes he amado, el amor y mi Isla, van conmigo siempre en la maleta. Vivir rodeada de agua tiene su magia, solo por mar o aire puedes escapar de tus fantasmas. Estoy enferma de insularidad, y creo que es una «enfermedad común» en muchos cubanos… vivan donde vivan.
Para que podáis disfrutar de su poesía, os copiamos un poema de cada sección y una grabación posterior donde podréis escuchar a Yuray Tolentino Hevia:
Puertas interiores
vivo lejos de los caminos que dan al mar en un barrio pobre y con los sueños descascarados. un suicida emigró a Ítaca terminó disfrazado de duende en Winsor. otro suicida -quizás el mismo-
no huyó de su cueva se conformó con cambiar el cuerpo por panes y peces. vivo a retazos. en una casa sin jardín llena de ventanas sin amor, y con las alas amarradas al poste del tendido eléctrico.
Puertas de salida
en mi pueblo los abejorros sobrevuelan las farolas. manchan las calles aplastados por los que se levantan temprano. abejorros de alas rotas
como descifrar las tormentas que se adueñan de mis días cuando la vida hace trampas y no puedo regresar al vientre materno único sitio donde los golpes se desvanecen.
en mi pueblo el hastío y los abejorros reproducen el influjo de la patria que nos contempla orgullosa. en el discurso que nos formó
las ideas se adhieren a los fogones apagados.
Tiempo de boleros
lágrimas negras
mis manos lloran lágrimas negras sin que nadie sepa la clave. desde la carencia de la mesa escriben a los amigos que fueron quedando los que no quisieron clasificar las ilusiones en expedientes secretos
los que lucharon contra la monotonía. sueños colmados de bendiciones sin esperanzas.
mis manos se creen marpacíficos ríen de su desproporción. temen, temen quedar atrapadas bajo otras manos, y sangrar.
caer en el olor de los frijoles negros y regresar un día, y otro día, y otro día por nuevos olores a la cocina.
mañana llorarán el dolor profundo de cuando frente al espejo solo acomodaban la ropa al cuerpo. están envejeciendo
de prisa, y con otro esmalte de uñas
que también la harán sufrir.
Cruz de ceniza
te devuelvo los libros que compramos, juntos el televisor cada pelea -las ganadas y pérdidas-
pero me quedo… me quedo con cada minuto en que volamos los viajes a la playa y el gato porque aparte de que es mío lleva tu nombre.
Si os apetece escuchar alguno de sus poemas en su propia voz, lo podéis hacer aquí.