La Sala Carme Teatre de Valencia fue el espacio donde se pudo disfrutar del espectáculo de Iris Almenara y Dani Odisseu ‘Sin anestesia’ dentro del festival de polipoesía celebrado el mes de enero de 2019.
El miedo es como una aguja de la que desprenderse.
Fue el primer trabajo de la poeta y soprano Iris Almenara y el multinstrumentista Dani Odisseu del que destacamos el poema «Titulares».
Un trabajo lleno de texturas sonoras que adentraron al público en la oscuridad emocional de un mundo poético plagado de imágenes surrealistas. Un espectáculo polipoético de denuncia, experimentación y lirismo que lo han convertido en una excepción dentro del circuito del spoken word español.
Este poema que hemos disfrutado fue grabado por Jorge García Guerrero, la peluquera fue Ysa Cruz. El recital «Sin Anestesia» es la nueva apuesta de La Trashumante Management para esta temporada y de su director de Escena y Manager David Trashumante al que ya entrevistamos en la Revista de Poémame.
Simplemente, no nos queda más que felicitar y agradecer a Iris Almenara, que también fue entrevistada en la revista, y a todo el equipo por su aportación para que todas las mujeres asesinadas, maltratadas y humilladas que cada día llenan las páginas de nuestros diarios y ocupan minutos en los noticiarios no sean olvidadas.
Una vez más Poémame se pone del lado de las personas más desfavorecidas a través de las letras. Si hace un año colaboramos con la Fundación BarcelonActua para la elaboración del poemario Versos de Acogida / Versos d’acollida, este año lo volvemos a hacer pero con los relatos breves.
La idea de este concurso es poder editar una antología de relatos breves para el Día del Libro, el 23 de abril, y para eso contamos con todos vosotros y vosotras.
BASES
Podrán concursar en este concurso autores sin limitación de edad, nacionalidad o residencia.
Los relatos deberán guardar relación con uno o varios de los ámbitos de trabajo de la Fundación BarcelonActua:
Gente mayor: La precariedad económica, la falta de salud y la soledad son los principales problemas a los que debe hacer frente este segmento de la población.
Inclusión social: El porcentaje de personas en riesgo de exclusión social sigue en aumento y muchas de ellas con una renta muy baja. Cada día, más personas no tienen hogar en nuestras ciudades, y también sigue en aumento.
Inserción laboral: Más de la mitad de las personas desempleadas tienen más de 45 años, y muchas de ellas llevan más de un año en esta situación. Acceder al trabajo y disponer de un empleo son condiciones necesarias para lograr una inclusión social plena.
Jóvenes y niños: Actualmente más de un 30% de los menores de 16 años vive por debajo del umbral de la pobreza. Los efectos de la crisis generan más necesidad de atención al alumnado más desfavorecido o en situación de pobreza, al tiempo que la falta de recursos conlleva más dificultades para compensar las situaciones educativas de más riesgo.
Refugiados e inmigrantes: Durante el año 2018 las solicitudes de protección internacional en España se han incrementado. Hay que trabajar en el proceso de integración social de las personas recién llegadas a nuestras ciudades.
Los originales se presentarán a través del sitio web de Poémame, hasta el 15 de febrero de 2019, en la sección BarcelonActua (https://poemame.com/m/concursobac, haciendo click en la opción «Publicar») para ser incluidos en el concurso.
Los relatos podrán estar escritos en castellano o catalán y deberán tener una extensión comprendida entre 500 y 2000 palabras.
El jurado estará compuesto por personas que representarán al mundo editorial, al Aula de Escritores de Barcelona, a la Fundación BarcelonActua y a Poémame.
El fallo del premio tendrá lugar a lo largo del mes de marzo de 2019 y se dará a conocer en los sitios web de Poémame y BarcelonActua y en sus redes sociales.
El premio a los cinco mejores relatos consistirá en dos ejemplares de la antología que publicará la Fundación BarcelonActua y que será remitido por correo ordinario a la dirección postal que indiquen los ganadores o ganadoras del concurso.
La presentación a este concurso supone la plena aceptación de sus bases y la autorización a incluir y reproducir los relatos en la antología.
Cualquier consulta sobre el concurso, sus bases o la forma de participación podrá formularse por correo electrónico o a través del perfil de Poémame en Facebook, Twitter e Instagram.
Ibn Al Jatib (Loja, 15 de noviembre de 1313 – Fez, 1374), poeta granadino, médico y político. Dedicó su vida a lo público, pero a pesar de ello también encontró tiempo para escribir tratados de medicina, retórica, religión, geografía, historia y una complicada poesía del Al Ándalus.
De familia pudiente, fue conocido como “el de los visiratos”, porque sirvió como ministro tanto a Yusuf l como más tarde a su hijo Mohamed V, como Primer Ministro y Jefe también del Ejército regular. También tenía el sobrenombre de “Lisan al Din” o “lengua de la religión” por su oratoria. Como médico fue el primero que entendió la existencia del concepto de “contagio” y prescribió la cuarentenay quema de las ropas de los enfermos de peste negra. Se dedicó a muchos más ámbitos y al final, en el año 1372 tuvo que exiliarse. Le encarcelaron en Fez y allí le condenaron a la pena de muerte aunque murió en la cárcel estrangulado por unos sicarios que asaltaron la cárcel donde Al Jatib estaba preso.
Durante los días de su prisión, lbn Al Jatib se preparó para morir componiendo muchas elegías sobre el triste fin que le esperaba.
ELEGÍA
Di a mis amigos: ¡Ibn Al Jatib ha partido! ¡Ya no existe! ¿Y quién es el que no ha de morir? Di a los que se regocijan de ello: ¡Alegraos si sois inmortales!
Como poeta destaca el hecho de que algunos de sus poemas decoran las paredes de la Alhambra en Granada, concretamente en las tacas de entrada del Salón de Embajadores. Una de ellas comienza así:
Gano en gala y corona a las hermosas; bajan a mí los astros del Zodíaco.
Sus más de setenta obras abarcan materias muy diversas. Entre sus obras destacan «Al-Katiba al-Kamina» (El escuadrón al acecho), «Kitab al-sihr wa-l-shi`r (Libro de magia y de poesía), «Istinzal al-lutf» (Invocación de la gracia), «Rawdat al-ta`rif bi-l-hubb al-sharif» (Jardín de la definición del amor supremo), «Al-Ihata fi ta´rij Garnata» o «Ihata» (La historia de Granada), Al-Iklil al-zahir (La diadema resplandeciente) o «Al-lamha al-badriya» (Historia de los reyes de La Alhambra)
POEMAS DE LA ALHAMBRA
Con mis alhajas y mi corona a las más bellas aventajo, y hasta mí descienden los astros del zodíaco. El jarrón del agua parece en mí un devoto de pie ante la alquibla del mihrab orando. Mi generosidad en todo momento sacia la sed y atiende al necesitado. Es como si yo tomara los beneficios de la dadivosidad de la mano de mi señor Abu Al Hayyay. Luna llena permanezca él brillando en mi cielo como en las tinieblas resplandece el plenilunio.
***
Los dedos de mi artífice mi tejido bordaron después de engarzar las joyas de mi corona. A un trono nupcial me asemejo, incluso lo supero, y a los novios la felicidad aseguro. Quien a mi viene quejándose de sed, mi fuente le da agua dulce, clara y sin mezcla. Soy como cuando aparece el arco iris con el sol de nuestro señor Abu Al Hayyay. Que siga siendo lugar de reunión protegido, mientras la casa de Dios reúna peregrinos.
Miquel Osset es una persona multidisciplinar: químico, escritor, editor, padre, poeta, … Acaba de publicar su séptimo poemario El llanto de los peces (Colección Prima Materia, Editorial Emboscall 2018). Un poemario que no pude dejar de leer hasta que lo acabé y me motivó para ponerme en contacto con él y hacerle esta entrevista.
El llanto de los peces es un poemario que ha seguido el modelo de Sharon Olds, escritora y poeta estadounidense premio Pulitzer de poesía en 2012 por su volumen de poesía Stag’s leap. Una crónica de un proceso de separación matrimonial por etapas llegando finalmente a una cierta redención facilitada en el caso de Miquel Osset por el contacto con la naturaleza.
Es un poemario dividido en cuatro secciones: La llegada del invierno, Dolor, Redención y finalmente, La página en blanco.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
El llanto de los peces, de Miquel Osset.
Nací en Barcelona en 1963, de una familia de «inmigrantes del interior» (Castellón y Zamora). Cursé estudios de Química y Filología hispánica y he dedicado buena parte de mi dedicación profesional al mundo de la empresa privada química, mayoritariamente en España pero también en Alemania, China, México, Croacia, etc….. Mi actividad literaria ha transcurrido siempre paralelamente a mi dedicación profesional y se ha centrado en el mundo de la poesía (siete libros hasta la fecha), del libro infantil (tres) y en el ámbito de la divulgación de los Derechos Humanos (cinco). Tras muchos años de dedicación intensa en el terreno del voluntariado para la defensa de los Derechos Humanos, en 2008 puse en marcha la editorial Proteus, especializada en la divulgación de la ética entre adultos y niños, y los Premios Proteus de Ética.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Mis primeras lecturas poéticas, aunque muy amplias y heterogéneas, pronto se centraron en un interés predominante por buena parte de los poetas de la Generación de la República (mal llamada «Generación del 27»), muy especialmente, por la poética de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre. Y también, como contraste, por ciertos poetas de posguerra: Angel González, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Gil de Biedma, etc…
Escribí algo al respecto
Era una premonición tal vez
pero el gesto era claro:
todas las caricias
se llenaron
repentinamente de silencio
Agonizaba septiembre, sección La llegada del invierno.
¿Cómo definiría a su poesía?
No la definiría, aunque sí pretendo lograr una cierta síntesis entre la poética de la experiencia y la poética del conocimiento. Aspiro a sugerir al lector la existencia de verdades revelables a partir de la práctica cotidiana, especialmente amorosa.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Hay elementos que se mantienen a lo largo de los años, como es la experiencia amorosa como tema frecuente, pero con una progresiva condensación y sintetización. He practicado también la poesía experimental, combinando el lenguaje ideogramático con el poético, la poligénesis poética o el monólogo poético en clave de escritura automática. No he abandonado la intención de seguir explorando ciertos límites de la expresividad poética.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Dejo que transcurra un tiempo razonable entre la escritura y la corrección. El tiempo hace que se modifique mi papel como autor y me transforme en lector, y ese tránsito me proporciona una subjetividad diferente que me facilita la tarea de corrección.
Te veo y no estás
aquí y ahora
pero en realidad
siempre estás
y esa es la cuestión
Te veo pero no estás, sección Dolor.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Aspiro a aportar belleza al mundo, que es tal vez la tarea más noble que el ser humano puede concebir.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Remiten al origen de la poesía. En un inicio, la poesía fue oral, no escrita. Y, a mi juicio, la poesía ha de conservar siempre un cierto tono de oralidad para ser fiel a sí misma. Ha de ser escuchada además de leída para poder ser juzgada plenamente.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Todos los nuevos canales son bienvenidos, siempre y cuando se mantenga la finalidad básica, a mi juicio, de la poesía: desvelar conocimiento aportando belleza.
y observo cuidadosamente
la silueta precisa de los pétalos
como manos extendidas
pidiéndome un abrazo
y observo cuidadosamente, sección Redención.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
Muchos. Tal vez por una cuestión biográfica o sentimental, «La voz a ti debida» de Pedro Salinas
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Siempre combino varios libros de poesía simultáneamente. En la actualidad, los últimos poemas de Leonard Cohen; «Ensayo general», de Francisca Aguirre; y una recopilación de poesía de Ida Vitale.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que lea mucho primero, que aprenda de los buenos poetas, y luego que indague en sí mism@ las verdades que desea revelarnos.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Como siempre: saludablemente mal. Mueren editoriales y librerías y surgen otras. Es un mundo proteico, imprevisible, y que desmiente tozudamente todos los malos presagios que, racionalmente, se abaten sobre ella desde hace años.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Me gustaría contestar a la pregunta «¿por qué escribe poesía?» con la respuesta que proporcionó a esa pregunta Patti Smith: porque no basta con vivir.
Acabaremos con unos versos del único poema que conforma la última sección, La página en blanco:
Gracias por las certezas
Gracias por las dudas
Gracias por el espacio iluminado
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Poema que dejó escrito el poeta Juan Gelman, padre y abuelo de desaparecidos por la dictadura de las Juntas Militares argentinas.
El capitalismo es lo contrario de la poesía: no entiende de metáforas, todo es mercancía; toda emoción o sensación es un producto, una marca. Nos roba la vida y nos la vuelve a vender en pequeñas dosis. Por eso necesitamos la poesía para reclamar y recuperar aquello que nos ha sido robado y necesitamos a Poémame como red que articula poetas de ciudades y continentes diversos desde abajo.
Hace años asistí a un recital poético en California en el que tuve la suerte de charlar con poetas de la talla de Allen Ginsberg, Gary Snyder, Peter Orlovsky y una mujer que no conocía, Denise Levertov.
De Gary Snyder ya hemos hablado en la revista en tres artículos diferentes:
Es cierto que cuando alguien se refiere a la Generación Beat surgen los nombres de siempre, pero siempre hombres. ¿Y las mujeres? Poco se habla de las mujeres que también se sumaron al movimiento Beat ¿dónde están esas beatniks? ¿Su poesía? ¿Sus palabras, sus pensamientos?
Cuando hayáis acabado de leer el artículo anterior os recomiendo que hagamos un viaje de vuelta y volvamos a la España actual donde también tenemos mujeres poetas beat. Una de las principales exponentes es Mónica Caldeiro: poeta, anarcobudista y beat. No os perdáis esta entrevista que le realizó Beatriz García para The Objective donde explica muy bien su trayectoria.
Javier Gil debe ser de las personas que no espera que la suerte le vaya a buscar a casa, en cuanto pasa cerca le echa el lazo y se la arrima. Así fue con esta entrevista. Aquí la tenéis. No os defraudará.
El poeta Javier Gil es un apasionado de la escritura al que le gusta contar historias, perfilar personajes con sus contradicciones pero también, en ocasiones ser directo y ahí es donde llega el verso.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi nombre es Javier Gil, barcelonés de nacimiento y republicano de corazón. Nací el mismo año que Franco murió. Soy profesor de primaria y autor de las novelas Aunque sea un rato, Esta ausencia a la que te pareces y el poemario (Siempre) Serás casa en mis bolsillos. Colaboro en la sección de cultura del diario El Cotidiano, escribiendo reseñas de libros, crónicas de conciertos y obras teatrales. Desde hace cuatro años, presento por salas y teatros dos proyectos paralelos músico poéticos junto a Pemi Rovirosa e Irene Sansalvadó y otro con el músico Sergio Marín llamado Los tiempos no están cambiando
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron? Mi adolescencia la pasé en Sevilla. En el instituto teníamos un profesor de Literatura que nos dio a conocer a Machado y Gil de Biedma. Me fascinó ese mundo, esa manera de expresar los sentimientos. Por otro lado, recuerdo utilizar poemas de Luis García Montero y Rafael Alberti para conquistar a las chicas de clase diciendo que eran míos. La mentira de vez en cuando es necesaria si la causa es buena.
¿Cómo definiría a su poesía?
Intento no estructurarla mucho. No creo en los versos metódicos y ceñidos a un patrón. Eso sí, el poeta ha de jugar con las palabras. Añadir los vocablos exactos en el renglón exacto. En definitiva, el poema es un encuentro entre el lector y su lectura. Mi poesía gira en torno al que yo creo es el sentimiento universal: el amor. Alrededor de él, se construye la humanidad y las relaciones entre las personas. En ocasiones, cura y en otras te asesina.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Lo que es cierto es que revisando los textos de hace años, el léxico y las ideas no son las mismas que ahora. Cuando te enfrentas al folio o a la pantalla del ordenador has de escribir de las cosas que pasan a tu alrededor, has de hacerlo tuyo. A mi entender, el poeta ha de crecer con la edad que tiene. Yo no puedo ni debo hablar de mozas con coletas sino que intento narrar historias de amor adulto. Más adelante, tengo pensado crear un poemario de temas sociales.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Un poema nunca acaba, es infinito. Cada día intento observar cuando paseo, cuando voy al médico, en mi trabajo. El oficio de poeta es observar y escuchar y al llegar a casa envolver eso como un regalo y adornarlo. Según el poema, corrijo poco. Soy un ser inmediato. No concibo la vida ni la escritura de otro modo. ¿Por qué corregir la tormenta?
GIGANTE
Mi gigante. Lo imprevisible eres tú. Lo imposible no lo esperaba. Quemaste esta ciudad y mi habitación. Te hallé en la lucha inevitable de mis letras, de mis fantasmas. Fuiste durante horas esa parte del día y la herida de mi botiquín particular. Un día como hoy regresaremos a este aeropuerto, dentro de un tiempo ganaremos el combate de vernos, de recordarnos. Me llamarás, te llamaré, cuídate, cómo estás, nene y aquí te mentiré. Me callaré. Tragaré saliva y contestaré que los planes siguen en pie.
Y continuaré engañándote. No te contaré mi hambre de encontrarte, la rabia del perdedor, la ternura de tu maquillaje, el poso de la taza que dejaste cada vez que amaneciste conmigo, mi temor a ser más valiente o que, quizá, tus besos cuelgan de aquellas fotos que nos hicimos en el salón. Mientras espero tu vuelta, ordenaré los champús del cuarto de baño, del más grande al más pequeño, pondré solución a mis ojeras, sobreviviré al sarcasmo del capitán Haddock y recitaré para otras sabiendo que en sus alientos estás tú.
La lucha armada, lo inasequible, lo que mayor quiero ser, el cogerte de la mano, el anillo que olvidaste en algún rincón, la metralla de cada metro cuadrado, el suspiro al otro lado del teléfono, el huracán coherente, pasión que nadie entiende, mis ganas de matar, las canciones que cantamos, tu cintura en forma de soneto, el próximo poema que pierda…
Es imposible vivir sin creer en ello, sin el presente que me ofreces. Imposible vivir sin creer en ti, imposible no apostar por este gigante.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Lo que no quiero que me pase es como a muchos escritores: que reconozcan mi obra una vez muerto. Me parece injusto y denigrante. El objetivo de mis libros y recitales es sencillo: remover conciencias, contar historias y que el lector o el público se emocione, bastantes cosas tenemos en el día a día que nos hielan el corazón. La vida es una y hay que sentirla a borbotones.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Mi compañera me dice siempre que yo escribo para recitar en público y creo que no le falta razón. Mi sueño frustrado es ser cantante de una banda de rock and roll, quizá la monté junto a Pemi Rovirosa e Irene Sansalvadó y Sergio Marín con los dos proyectos poéticos. Encima de los escenarios soy yo, fuera de ellos soy un personaje. Las lecturas en vivo son necesarias aunque peligrosas: te expones demasiado. Es una manera de llegar a un público que no es lector de poesía. Personalmente, es un orgasmo cada vez que leo e interpreto un poema.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Hay medios de comunicación y medios de comunicación. En algunos se palpa el amor hacia la cultura, hacia la palabra. En otros, se huele la moda, el dinero y los mercenarios de la escritura. Está claro, que en la época que vivimos el mundo digital ha arrasado y uno ha de saber convivir con ellos. Es el medio más importante para promocionar tu obra aunque echo de menos las cartas, los carteles en las paredes de las ciudades…
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
Hay tantos… Me quedo con dos: “No volveré a ser joven” de Jaime Gil de Biedma y “Aunque tú no lo sepas” de Luis García Montero. Creo que deberían ser obligatorios en nuestro sistema educativo.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Álex de Pierre Lemaitre y La familia del Prado de Juan Eslava Galán. Me parecen una delicia.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Escribe, escribe, escribe y sé valiente sin avergonzarse. Observa mucho y sé libre.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
En el día de Sant Jordi ¿qué libros son los más vendidos? En las librerías, ¿qué espacio se le ofrece a los poetas? La respuesta es clara ¿no? Intento ser crítico y realista con los tiempos que corren. El capitalismo no quiere un pueblo formado ni leído; eso asusta y la poesía tiene el efecto contraria: abrirnos los ojos.
Por otro lado, grandes editoriales están publicando poesía de personas que vienen de la música, no por creer en ellos, ni por su calidad sino porque en las redes sociales les sigue mucha gente y son una fuente de dinero. Ya veremos qué pasa con todo ello, pasado el tiempo… ¿papel mojado?
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Por qué la poesía es un arma cargada de futuro?
Siempre necesitamos oír la voz del poeta antes de despedirnos, por eso hoy vamos a ver y a oír a Javier Gil leyendo en el poema que os copio a continuación:
Me acabas de decir un ahora vengo. Haría falta una lluvia violenta para detenerte, casi nunca te gustó ir a comprar tabaco sola. Debería nevar sobre ti que vas sin jersey, sin el manto de mis manos. Desplomarse los semáforos aún tintados de las manifestaciones de ayer, los comerciantes, las niñas que sonríen a tu paso, aquellas mariposas y ese frío que detestas, eso haría falta.
Afrodita, por momentos, se vuelve ridícula después de irte y aprovecho para hacer la colada. Deseando saber la respuesta cuando te pregunte: ¿Ya estás aquí? Mientras ordeno los cojines del sofá, las zapatillas errantes que circulan por el salón, celebraré conocerte y no pretender escaparme.
Me asomo al balcón buscando tu complicidad, aquella que extraño en las tardes de colegio. No quiero imaginar que lo nuestro fue una quimera, ni un amor de verano a golpes de caricias, para luego ser la canción del olvido. El teléfono hace presencia en esta soledad breve. ¿Queda pan para los desayunos? Compra también todos los contigo, los presente y una pizca de todavía. ¿Vienes ya? Sonríes. El perfume de tu pijama perdura, adolescencia empañada en mi escritorio, la vecina del quinto discute con otra mujer, los libros viejos que decoran la mesita de noche y el pupitre de tu mirada se dejan convencer durante esta ausencia de que lo coherente es imaginar los te quiero que nos decimos.
Los minutos van pasando, finalmente llegas. ¿Todo bien por aquí? Compartimos manta y cubro tu cuerpo con ella. Hubiera hecho falta un ejército de besos para no decirte la verdad. Y es que el tiempo, a veces, debería detenerse y proponernos dejar de fumar.
Antes de marcharnos, podéis echar un vistazo al blog de Javier Gil y ver qué escribe y publica por ahí.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Conocí la poesía de Antonio Cruz a través del poeta Hilario Barrero al que entrevisté hace unas semanas. Fue un descubrimiento y lo he querido compartir con todos vosotros y vosotras.
Narrador, traductor y neerlandista, aunque esencialmente poeta, Antonio Cruz Romero (Almería, 1978) es autor del libro de relatos Cuentos macabros ilustrados (2014) y de la novela El banquete: crónica de un ajusticiamiento (2017), y sus poemarios más recientes han sido Grecia: guía de viaje para poetas y antipoetas (2016), En el abismo del olvido (2017) y Una habitación de hospital con vistas al mar (2018).
Ha traducido entre otros al norteamericano Robinson Jeffers, a los poetas neerlandeses J. J.Slauerhoff, Menno Wigman, Arie Visser e Ilse Starkenburg, así como a los flamencos Hugo Claus y Paul Snoek, terreno este de la traducción en el que cabe destacar su ensayo y antología poética Poesía experimental de los cincuenta en lengua neerlandesa (2016). Sus poemas han aparecido en diversas publicaciones españolas e internacionales.
Ha sido becado en dos ocasiones como «Translator in Residence» en la Casa del traductor de Ámsterdam (Het Vertalershuis Amsterdam), y es el fundador y editor de la revista Ravenswood Magazine (2014–2018) y Atonaal, revista de poesía (2018–presente). Su blog lleva por título Sobre filias y fobias literarias.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Nací en la comarca de Los Vélez (Almería), y concretamente en María, un pueblo pequeñito de montaña que descansa a los pies de su sierra. Con 18 años me trasladé a Almería para iniciar estudios universitarios, que es donde actualmente vivo. Por motivos sentimentales Ámsterdam es como mi segundo hogar; en los últimos tiempos una ciudad amarga y dolorosa, antaño radiante, pero siempre apasionante.
En cuanto a mi actividad literaria, mi forma de expresarme ha sido desde siempre mediante la escritura, especialmente en situaciones dolorosas, pero no es hasta hace unos cinco años, tras una «filosofía» que ahora entiendo desacertada, cuando decido que quizá alguien podría estar interesado en leer aquello que escribo. Aunque aún sigo meditando si fue buena idea.
EL CAOS Y EL MIEDO
Me asomo a la ventana: soy siempre el último que me acuesto, el último de la calle, el de mi casa. El caos es visible: los papeles sobre la mesa como un enfermo anestesiado, rayajeados, escritos con diferentes colores; montones de libros en el suelo. Todo está oscuro y miro la vida con los ojos de la noche. Y siento el miedo de no saber si con la luz del día siguiente yo mismo seré capaz de amanecer.
– Una habitación de hospital con vistas al mar, Editorial Letras Cascabeleras. Cáceres, 2018.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Las primeras, con 10 o 12 años, fueron esencialmente Poe y Bécquer en cuanto a poetas, pues en casa de mis padres eran dos autores digamos que «famosos». Y en los primeros años de Universidad Bukowski, Baudelaire, Valente y Panero, Ezra Pound y Eliot, Rimbaud y Pessoa, y también en esa época el neerlandés Cees Nooteboom y el flamenco Hugo Claus, fundamental en mi poética, como lo ha sido la poesía en lengua neerlandesa en general. Al fin y al cabo cada uno de ellos me influyó en mayor o menor medida, incluso me siguen influyendo; otros en cambio ya no, como por ejemplo Bukowski.
¿Cómo definiría a su poesía?
Como he dicho en más de una ocasión, en la poesía (y en la mía se corrobora en cualquier poema) sólo existen dos verdaderos temas: la muerte y el amor, que puede reducirse a uno solo: la muerte, pues entiendo que el amor es en realidad un sucedáneo de la muerte. Así que sólo escribo cuando hay muerte y dolor a mi alrededor, y cuanto mayor es, más y mejor escribo. Envidio a los que hacen poesía alegre, pero mi poesía es radicalmente autobiográfica, y yo soy un pesimista profesional.
MAR DE EGEO III
la playa de erizos ha dibujado tu cadavérica silueta… un golpe de estado del mar… te ha borrado la arena
– Grecia: guía de viaje para antipoetas y soñadores. Manual para un naufragio ya pasado. Editorial Letras Cascabeleras. Cáceres, 2016.
¿Cree que el poeta «evoluciona» en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Sí, es evidente, de lo contrario creo que sería un problema. El poeta evoluciona a la par que aquello que lo rodea, y se sirve de experiencias (en mi caso como he dicho sólo me sirven las más amargas). Si no evolucionase sería algo inanimado, una piedra. Mi poesía ha cambiado radicalmente, aunque en esencia siga siendo casi similar, y además me han influido la lectura constante y variada de poetas que voy leyendo y cuyos matices voy incorporando a mi estilo.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Siempre escribo sobre papel, al principio aporto demasiados «datos», y tras una docena de versiones hay un momento en el que intuyo que puede estar terminado, lo paso a ordenador y lo dejo reposar. Hay poemas que tras terminarlos determino que son perfectos («uno de mis mejores poemas», me digo a veces), pero pasado un tiempo compruebo que no es así. En alguna ocasión también se produce alguna sorpresa, cuando un poema totalmente descartado lo reviso y al cambiar algunas palabras o versos pasa a ser candidato para un futuro poemario. En realidad sólo el 20% de lo que escribo le doy el visto bueno para que se publique, y aun así nunca acabo satisfecho; destruiría cada uno de los poemas que he escrito, incluso los que ya están publicados; incluso los más recientes.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Lo que más preocupaba era tener una voz propia, que no fuese imitación de otra. Sí entiendo que cada poeta que leo y me gusta, cada poeta que admiro me aporta algo importante y diferente a mi forma de escribir, pero no busco imitarlo. Y eso es lo que busco en cada poema: perfeccionar mi propia voz poética y ser reconocible, en primera instancia por mí mismo.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Me gusta acudir a los recitales de poesía, incluso aunque no tenga mucha predilección por el poeta, pero detesto ser yo el protagonista de una lectura en vivo, como tampoco me gustan mis propias presentaciones, y me limito a hacer las puramente «obligatorias».
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Aunque valoro el papel por encima de cualquier forma de publicación, entiendo que los blogs y las revistas digitales resultan fundamentales y son de una importancia capital, tanto en la faceta de poeta como en la de lector, y que cualquier poeta pueda ser leído de manera fácil e inmediata en cualquier parte del mundo gracias a estas publicaciones virtuales.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Podría recomendar infinidad de poemas, por lo que me resultaría muy doloroso citar uno solo: «Plática» de Baudelaire, ¡y otros tantos más!; innumerables de Georg Trakl, como «Crepúsculo espiritual» o «Noche de invierno»; el largo poema de Eliot La tierra baldía; de Slauerhoff «En memoria de mí mismo» o «Saudade»; «Lisbon Revisited» o «Tabacaria» de Pessoa; una docena de Paul Snoek, como «La pena del pintor»; de Hugo Claus recomendaría «Ensayo», un poema demoledor; de Rosillo Melancolía» o «Supón que aún es agosto»; cualquier poema del magnífico poemario de Hilario Barrero «In tempore belli», del que no me canso de releer, como por ejemplo «Muerte» o «Easter Sunday en Green Wood», que además tiene un verso que lo uso como lema personal y dice «Saber que eres mi tierra y mi mortaja». Y como hace poco que se ha publicado mi traducción del último poemario del poeta neerlandés Menno Wigman (del que recomendaría también el poema «Para terminar»), aconsejo el poema «Infinitamente despierto». Y por último, cada uno de los poemas que integran el último poemario de Antonio Praena. Perdón por no haber podido reprimirme y citar uno solo.
Marchita su belleza en esquinas oscuras, su cuerpo corrompido de gusanos de noche, asediado de heridas, temblores y tumores ya no quiere vivir, desnudo y desterrado se aleja de los suyos. Agobiado de grietas es difícil mirarse en el espejo y ver una carroña sin forma ni esplendor, pergamino sonoro su piel en de profundis, la cicatriz de la barbarie iluminada. Imposible salvarse de esta guerra nivelando sus dedos de ungüentos y pomadas, poniendo contrafuertes a su cuello, sus vidrieras borrosas de luz ronca, un nido de serpientes reptando por su nuca. ¿Cómo vivir de ser el contemplado a contemplar, de vender su hermosura a tener que comprarla, de ser incendio a estar petrificado, rebosante de vida a sentirse cadáver? Se sienta en la muralla del recinto, antes fortificado y defendido, esconde los juguetes venenosos, acaricia la miel de las ventanas y mirando la torre enmudecida, la gran plaza vacía, espera al enemigo, ya perdida la llave del deseo, que regrese de noche y fusile a traición su sangre sulfurada de metralla roída.
– In tempore belli, Hilario Barrero, Verbum . Madrid . 1999
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Pues ahora mismo llevo un mes totalmente inmerso en la obra de Fernando Arrabal, y en los tres puntos estratégicos de mi casa tengo libros suyos: poesía, novela y teatro. Es un escritor inmenso, y no sólo de nuestra literatura, sino de las letras universales, además de ser el mejor dramaturgo del mundo. Su poder creativo y genialidad son únicos, y en eso sólo le encuentro comparación con el flamenco Hugo Claus, con el que por cierto coincidió en un viaje por EE.UU. en 1959.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Pues como decía en una de las respuestas anteriores, que buscase su propia voz, sin imitar a nadie.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La industria editorial está en plena reinvención. Por un lado porque hay mucha gente que escribe, y además lo hace muy bien. Y por otro porque también debe atenderse el soporte digital. La clave está en no pisar terrenos que ya están demasiado saturados, así como hacerlo de una forma diferente.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Ninguna. No ha faltado ni sobrado ninguna, ni siquiera esta última pregunta, que es la número 13.
Muchas gracias por la entrevista, pero antes de finalizarla, le pedimos a Antonio Cruz que nos gustaría escucharle recitar unos de sus poemas. Aquí lo tenéis:
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
13 de diciembre 2018, 20h. Café de las Delicies, Rambla del Raval 47, Barcelona.
Tras el éxito del recital piloto en enero y el primero de la nueva serie ‘Poémame en el Raval’ en octubre, asistimos al segundo recital y último del año 2018. Este recital contó con la asistencia de medio centenar de personas y tuvimos como novedad la presentación en la sección de micrófono abierto de una representación del grupo poético angloparlante Poets Abroad.
El II recital poético trilingüe ‘Poémame en el Raval’ contó con la presencia de:
Albert Planelles Vellvé CATALÀ. Poeta que ya fue entrevistado en nuestra revista en la sección ‘13 preguntas y un poeta…» el pasado 14 de marzo. Planelles nos leyó versos de su nuevo poemario Raig, publicado por Témenos editorial. Nos avanzó que en enero saldrá publicado un nuevo dietario y otro poemario para la primavera.
Rafa Aranda CASTELLANO. Poeta que también fue entrevistado en nuestra revista en la sección ‘13 preguntas y un poeta...» el pasado 18 de abril. Nos avanzó que tiene un nuevo poemario que saldrá a la luz en la primavera del año 2019.
Michael Bunn ENGLISH. Poeta que ha publicado diversos relatos breves y no se ha decidido a publicar su poesía rica en matices y llena de humor. Fue editor adjunto del diario Catalonia Today.
Michael Bunn
Rafa Aranda
Albert Planelles
Posteriormente, en la sesión de micro abierto contamos directamente desde Dublín con Frances Browner de Poets Abroad y otros miembros del mismo grupo residentes en Barcelona: Dick Edelstein y José L. Regojo. Tras ellos tuvimos el placer de escuchar a una serie de nuevos e interesantes poetas que participaron en el micro abierto y que se propusieron volver en febrero cuando celebremos el tercer recital.
Finalmente, los organizadores del acto, Dick Edelstein y José L. Regojo nos avanzaron algunos de los poetas que vendrán en el recital de febrero y en el de abril.
Como es habitual en estos recitales, el dinero recaudado en la caja de solidaridad (68€) entre los asistentes se dedicó a la defensa letrada del español condenado a muerte en los EEUU, Pablo Ibar, coincidiendo con el juicio que se está celebrando estos días en Florida.
En los dos anteriores recitales (50€ y 30€) se dedicó al área de personas refugiadas y migrantes de la Fundación BarcelonActua.
Sobre Pablo Ibar
El 4 de febrero de 2016 el Tribunal Supremo de Florida anuló el juicio en el que Pablo Ibar fue condenado a muerte en el año 2000 porque no tuvo una defensa letrada eficaz. Por ello fue condenado a muerte con pruebas “escasas” y “débiles“. El Tribunal Supremo ordenó que se repitiera el juicio. Por ello es esencial garantizarle una defensa letrada eficaz en el nuevo juicio, que se está realizando en estos momentos. Del 1.300.000$ que cuesta su defensa, ya se ha recaudado el 84% a base de microdonaciones. Te pedimos que participes en esta campaña de crowdfunding. Si quieres saber más.
Hace unas semanas me hablaron del poeta Llorenç Vidal. No lo conocía, en cambio sí conocía al Llorenç Vidal del DENIP (Día escolar de la no-violencia y la paz). Para mi sorpresa, resultó que los dos eran la misma persona.
Aquí estamos frente a frente con las trece preguntas que nos gusta hacer a todos los poetas que pasan por la revista de Poémame.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
El poeta mallorquín Llorenç Vidal
Nací en Santanyí, en el sur de Mallorca, en 1936 unos tres meses antes del inicio de la guerra civil española. Los tres primeros años de mi vida, los años de la guerra civil, fueron un poco angustiosos ya que mi madre y yo vivíamos en Mallorca, en la zona nacional, y mi padre estaba en Barcelona, en zona republicana. Había un ansia continua por los sobrevuelos de los aviones y bombardeos de los aviones procedentes de Cataluña, ansia que se agudizó desde que se vislumbraron los barcos del capitán Bayo y más todavía cuando se produjo el desembarco en Porto Cristo, a pocos kilómetros de mi pueblo. Tal debió ser la angustia que se me contagió que la primera palabra que yo dije no fue ‘mamá’ o ‘papá’, como los demás niños, sino que fue ‘uuuuu…’, la onomatopeya de avión. Para evitar los bombardeos, a veces sólo de metralla, durante el día hacíamos la vida a la sombra de un frondoso algarrobo en una finca familiar a una media hora andando de la villa. A este algarrobo se refiere mi haikai ‘An es garrover de sa Barraca / Al algarrobo de Sa Barraca’
Garrover ample, fores nostro refugi durant sa guerra.
Algarrobo amplio fuiste nuestro refugio mientras la guerra.
A los 11 años nos trasladamos a vivir a Palma, donde estudié Magisterio y después Filosofía y Letras en las Universidades de Valencia y Barcelona. Estuve de Maestro en Algaida y Mancor del Valle, de Profesor de Bachillerato en La Molina y de Inspector de Educación en Cádiz, Ceuta y Baleares. Actualmente resido en la Bahía de Cádiz y hago frecuentes viajes a Mallorca y al extranjero. Creé y dirigí los cuadernos literarios ‘Ponent’ (1956 -1983), continué y dirigí la colección poética ‘La font de les tortugues’ desde el número 5 al 22 (1957 -1967) y en 1964 fundé el ‘Día Escolar de la No-violencia y la Paz’ (DENIP /DENYP), que en el próximo 2019 alcanzará su 56ª celebración.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
En los años de la postguerra la escuela era en castellano pero mi madre me enseñó a leer en mallorquín. Mis primeras lecturas literarias fueron las ‘Rondaies mallorquines’ d’En Jordi d’Es Recó (Antoni Mª Alcover) y me gustaba escuchar las ‘gloses’ o coplas en mallorquín popular. Mis primeras lecturas poéticas fueron de los catalanes Jacint Verdaguer y Joan Maragall y pronto me apasioné por los poetas mallorquines Marian Aguiló, Miquel Costa i Llobera, Joan Alcover, Maria Antònia Salvà, Guillem Colom, Llorenç Riber, Miquel dels Sants Oliver, etc., así como por algunos poetas de la primera generación insular de postguerra, tales como Blai Bonet, Bernat Vidal i Tomàs, Llorenç Moyà, Miquel Gayà, etc., al mismo tiempo que por poetas en castellano sobre todo San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Antonio Machado, el exquisito Gutierre de Cetina, Federico García Lorca, Amado Nervo, Gabriela Mistral y otros más. ¿Influencias? ¡Muchas! Además de los poetas ya citados tendría que incluir los clásicos mallorquines Ramon Llull y Anselm Turmeda, el clásico latino Virgilio, el provenzal Federico Mistral, el italiano Mario Chini, de quien aprendí el uso del haikai o haiku, el griego Konstantino Kavafis, algunos poetas arábigo-andaluces, los haikashis japoneses, etc… y la fuente inagotable de la poesía popular.
¿Cómo definiría a su poesía?
La poesía, mi poesía, es para mí difícil de definir… La definición que más me gusta es la de Jacinto Verdaguer cuando dijo que ‘la poesia és un ocell del cel que fa sovint volades a la terra’. En sentido estricto diría que es la expresión de la belleza a través de la palabra. En sentido amplio, la expresión de la belleza a través de la misma vida.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
La poesía es un fenómeno vivo y, como todo lo vivo, evoluciona. Comencé con una poesía esteticista con ribetes surrealistas, oníricos y existencialistas salpicada con algunos granos de poesía social (mis cuadernos ‘El cant de la balalaika’ y ‘5 meditacions existencials’) evolucioné hacia un regionalismo histórico de tono realista, en algunos momentos ‘con un acento retórico’ como dice Antoni Comas en la antología ‘Un segle de poesia catalana’ (el librito ‘Insania Terrae’), para finalmente estar abierto progresivamente a un esteticismo espiritualista, universalista y pacifista (‘Talaiot del vent’, ‘Estels filants’, ‘Petits poemes’, ‘Poemes esparsos’, ‘La rosa de los vientos’, estos dos últimos inconclusos y abiertos a nuevas aportaciones, y ‘Destellos espirituales’). Esta evolución se puede observar claramente en mi ‘2012: Antologia Poètica’, publicada por Editorial Tántalo de Cádiz. En el marco de esta última etapa debe inscribirse también mi obra en prosa poética ‘Petit llibre d’un solitari’ / ‘Pequeño libro de un solitario’.
En cuanto a la métrica he usado principalmente el octosílabo y el endecasílabo en composiciones diversas: romances, verso libre, sonetos, décimas, zéjeles asonantados, etc., y con su métrica propia haikais o haikus.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Normalmente me salen los poemas, especialmente los haikais, enteros. A veces me despierto con el poema ya terminado y lo escribo. Casi no suelo corregirlos, sino aceptarlos o desecharlos. Si acaso retocarlos un poco, pero no demasiado.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Creo que la poesía debe ser una expresión de la interioridad del poeta. En realidad no busco nada más que la autoexpresión mediante la belleza de la palabra. ¿Objetivo? Tal vez en la noche mágica de la poesía el único objetivo sea el que se expresa en este haiku titulado PESCADOR D’ESTRELLES /PESCADOR DE ESTRELLAS:
-Diguès: ¿Què cerques en aquesta nit màgica? -Estels i boires…
-Dime: ¿Qué buscas en esta noche mágica? -Nubes y estrellas…
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
No sé si es defecto o virtud, pero soy muy introvertido y tímido y no he practicado demasiado las lecturas en vivo. Sólo lo indispensable, muy escasamente en lecturas individuales y principalmente en encuentros poéticos y lecturas colectivas. La última vez en el reciente VII Encuentro Hispano Marroquí de Poesía en Tetuán. El concepto que tengo de mí mismo como poeta es muy modesto. Lo expresé claramente en el poema titulado SOY UN POETA MENOR cuando escribí:
Soy un poeta menor de una literatura minoritaria. Me atrae el fuego del día, la magia de la palabra y los ensueños ocultos en los rincones del alma…
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Son una oportunidad magnífica aunque más efímera y transitoria que el pergamino o el libro impreso para difundir la palabra poética. Yo mismo mantengo dos webs y dos redes sociales y acabo de reeditar mi libro de poemas ‘Estels filants’ y preparo la reedicion de ‘Petits poemes’ en e-book y estoy muy contento de ello.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
‘El Pi de Formentor‘ de Miquel Costa i Llobera en su versión mallorquina, ya que la traducción al castellano del mismo autor carece de la energía y de la fuerza que brota de la versión original. Es un poema de una gran belleza y perfección en la forma y de una potencia ejemplar, ascética y educativa. Según Gaspar Sabater en ‘El renacimiento literario en Mallorca’ es ‘la más perfecta obra de la poesía mallorquina’.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
No soy un lector muy prolijo. Las tres obras básicas en mi vida son el ‘Tao Te King’ de Lao Tse, el ‘Enquiridion’ de Epicteto y el ‘Sermón de la Montaña’ de Jesús de Nazaret’. En la actualidad estoy leyendo ‘Pensamientos sobre la compasión’ de Eulogio Díaz del Corral, una novedad editorial reciente que acaba de aparecer en e-book.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Para dar un consejo se necesita conocer a la persona concreta. Es muy difícil un consejo general que sirva para todos. Tal vez si tuviera que darlo es que sea sincero consigo mismo y que conserve su frescura original.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La política y la industria editorial son dos campos de la vida social con los que tengo muy poca relación y que no conozco suficientemente para poder opinar. Soy una especie de ermitaño de la poesía. Lo dije en el haiku EREMITA:
Anacoreta de Santa Poesía, rezo y contemplo.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Me gustan las que me has hecho. Ha sido un cuestionario muy exhaustivo. ¿Otra pregunta? Tal vez… ¿Cómo te autodefinirías? Y yo te respondería con otro haikai titulado AUTORRETRATO, que dice así:
Simple y austero, escritor de poemas, introvertido…
Muchas gracias por haber participado en la entrevista y por haber recitado el poema ‘Soy un poeta menor’ para nosotros.