Autor: José Luis Regojo

  • 13 preguntas y una poeta, Soraya Benítez: «No hay nada más hermoso que el vínculo que se establece entre escritor y lector»

    13 preguntas y una poeta, Soraya Benítez: «No hay nada más hermoso que el vínculo que se establece entre escritor y lector»

    A través de la sección Slam de la web de Poémame supe de la edición del poemario Mirlo Blanco, recuerdo azul (Ed. Camelot, 2018) de Soraya Benítez. Éste llega después de Mi mejor abril (Ediciones Mouse, 2018), su primer poemario, fruto de un blog homónimo donde Soraya escribe, según sus propias palabras, «para no perder el sur. Una suma de poemas que resta dolor, nostalgia y soledad, plasmando las inquietudes que hacen temblar a la primavera y al corazón. Un paracaídas fabricado con versos."

    Soraya Benítez es una diplomada en Magisterio de Educación Física y licenciada en Psicopedagogía apasionada de los libros, de los viajes, de la naturaleza, de la música, de la actividad física, de la comida… De todo lo que da un soplo de vida y te hace respirar. Tiene una novela a punto de ser publicada y otra en proceso de ebullición.

    Antes de empezar la entrevista, vamos a escucharla recitar uno de sus poemas, “Si quieres que te olvide”

    Este poema pertenece a Mi mejor abril. Es uno de sus poemas preferidos, porque «se suele hablar mucho del olvido, pero poco de las ganas reales de olvidar. Cuesta olvidar, claro que cuesta, aunque hay ocasiones en las que se hace más difícil porque, lo reconozcamos o no, no queremos hacerlo

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No hay mucho que contar, mi biografía se va haciendo más sencilla y austera conforme pasa el tiempo. Nací en Córdoba, en el verano que inauguró la década de los ochenta y, actualmente, resido en Gijón. Entre lo uno y lo otro, he vivido. Se podría decir que, en ese recorrido por los años, la literatura ha sido una compañera inseparable, en forma de lectura o de folio en blanco a la espera de que volcara en él mis inquietudes, mis temores, mis preguntas.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron? 

    Mis primeros encuentros con la poesía fueron triviales o, al menos, así los recuerdo. No me acerqué yo a ella sino ella a mí, en forma de obligación escolar. Conocí a Juan Ramón Jiménez, a Bécquer o a Antonio Machado, entre otros. 

    Muchos años después, volvió a acercarse a mí, no ya como obligación sino a través del amor. Llegó Neruda, Pedro Salinas, Lorca, Cernuda… A partir de ese momento, no he dejado de ser yo la que acuda en su búsqueda, como terapia, respuesta y sosiego. 

    Aparte de los ya nombrados, supongo que cualquier autora o autor que caiga en mis manos, deja algo suyo en mí, aunque siempre recaigo en la lectura de Cristina Peri Rossi, Ángel González, Felipe Benítez Reyes, Fernando Pessoa o Anne Sexton.

    Mirlo blanco, recuerdo azul, de Soraya Benítez (Ed. Camelot, 2018).

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía habla de mí y de todo aquello que me emociona. No sabría definirla, pero sí tengo claro lo que me gustaría conseguir con ella: me encantaría que aquello que cuento en mis poemas, no fuera solo mío, que pudiera servir a otros para sentirse identificados, acompañados y entendidos.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Creo que debería evolucionar en su escritura. Decir que se mantiene inalterable sería como afirmar que no se ha visto salpicada e influida por los acontecimientos que ha ido viviendo, las personas que ha ido conociendo, las lecturas que han pasado por sus ojos… Creo que todo eso actúa sobre nuestra manera de ver las cosas y, por supuesto, repercute en nuestro estilo y nuestro lenguaje poético. El mío ha ido cambiando a lo largo de los años, quiero pensar que progresando, gracias a no decaer en el hábito de la lectura y a la búsqueda constante de mejora, siendo autodidacta.

    Al final  del puente de Brooklyn

    El sol se abre paso entre gigantes
    que me acechan, desde lejos, cuando avanzo lentamente, como pez serpenteante
    por las aguas del East River.
    Amanece y tengo sueño.
    Me adormecen los gruñidos de madera,
    de pisadas más precoces que las mías
    con el rumbo de memoria aprendido
    en la planta de sus pies.

    Tiemblan los brazos de acero cuando bosteza la brisa, soplo marmóreo que vaga
    a mi alrededor.

    Sin duda, Lorca también temblaría sobre esta lengua inagotable.
    ¿Qué encontraré al final,
    cuando llegue?

    ¿Quién más habrá?

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    A veces, hago un esfuerzo para dar por concluida la corrección de un poema. Siempre encuentro una expresión o una palabra que defina mejor lo que quiero contar. Me resulta indispensable tener a mano un diccionario y suelo recitar en voz baja el poema, buscando una melodía que me guste, el ritmo adecuado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Hice referencia a ello anteriormente, creo que no hay nada más hermoso que el vínculo que se establece entre escritor y lector, esa especie de reflejo. Al final, es como un guiño, te sientes  acompañada o entendida por otra persona, allá donde esté. Esa empatía es fantástica. 

    Mi mejor abril, de Soraya Benítez (Ed. Mouse, 2018)

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Prácticamente, no he participado en ellas, aunque no me desagradan. Son otra forma más de expresión y comunicación. La voz del poeta, sus gestos, su forma de recitar… enriquecen el poema. Otras formas más teatrales como las Poetry Slam, también me parecen estimulantes y necesarias. 

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece estupendo. No deja de ser una adaptación a la era tecnológica que vivimos. Es normal que se adapten los medios y las técnicas utilizadas para hablar sobre poesía, para escribirla, para leerla. Puede que haya a quien le guste que la poesía sea un género incomprendido, para una minoría privilegiada, sin embargo, con Internet se rompen muchas barreras y el deseo de unos pocos poco importa.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Hay muchos que me han gustado mucho, pero… si tuviera que recomendar uno, diría Advertencia, de Felipe Benítez Reyes. No tiene desperdicio y lo interpreto, desgastando la ironía que subyace en la poesía de Felipe. 

    Advertencia (recitado por el propio poeta)

    Si alguna vez sufres -y lo harás-
    por alguien que te amó y que te abandona,
    no le guardes rencor ni le perdones:
    deforma su memoria el rencoroso
    y en amor el perdón es sólo una palabra
    que no se aviene nunca a un sentimiento.
    Soporta tu dolor en soledad,
    porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
    está justificado si fuiste desleal a tu conciencia,
    no apostando sólo por el amor que te entregaba
    su esplendor inocente, sus intocados mundos.

    Así que cuando sufras -y lo harás-
    por alguien que te amó, procura siempre
    acusarte a ti mismo de su olvido
    porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
    Y aprende que la vida tiene un precio
    que no puedes pagar continuamente.
    Y aprende dignidad en tu derrota,
    agradeciendo a quien te quiso
    el regalo fugaz de su hermosura.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Me pone nerviosa leer solo un libro. Necesito tener empezados cinco, seis, siete… a la vez. Y así, pasa, que tardo la vida para acabarlos. Actualmente, estoy haciendo más hincapié en Dime quién soy, de Julia Navarro, una novela maravillosa.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    No soy quien para dar consejos a nadie. Al fin y al cabo, los consejos son maneras de contar nuestra experiencia, para que sirva de referencia o punto de apoyo y no de dogma. Y mi experiencia en el mundo de la poesía no es tan dilatada. Eso sí, considero fundamental leer mucho y escribir mucho. 

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La veo con ojos de escritora novata, desconozco el mundo editorial como para opinar con datos y argumentos bien formados. No obstante, me da la impresión de que una editorial es más empresa que nunca y busca beneficio, por encima de todo. 

    Noviembre, última forma de amar

    Noviembre, enfrías las manos dejando lágrimas sobre las hojas de los árboles que han llorado esta mañana.

    Suspiras y cortas los labios,
    agrietas la cara, instauras desorden
    en cada peinado, asustas ventanas
    y alzas el vuelo de las servilletas
    que llevan escritos mis últimos versos.

    Noviembre, roba domingos,
    piel de otoño que llena la nada de niebla, tardes de marco plomizo.
    Al otro lado, se oye el eco de un recuerdo que, todavía, no he tenido.

    Cómo va a cantar el mirlo en otoño…

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me ha preguntado nada acerca de nuestro parnaso, nuestro bar de letras de Poémame, como lo bautizamos desde un principio, @Pequenho_Ze y yo. Creo que es mucho más que una plataforma literaria virtual para los apasionados de la poesía. Escaparate, verbena, palestra… y, sobre todo, punto de encuentro donde, a veces, es posible que surja la magia.

    Ahora, antes de acabar toca el regalo a nuestros lectores. Si os ha gustado la poesía de Soraya no podéis dejar de visitar su blog Mi mejor abril.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Hilario Barrero: «Menos es más, cada palabra es un diamante, no la gasten…»

    13 preguntas y un poeta, Hilario Barrero: «Menos es más, cada palabra es un diamante, no la gasten…»

    Hilario Barrero nació en Toledo en 1946, Profesor Emérito de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), tiene una larga y productiva trayectoria que infunde mucho respeto. No os vamos a abrumar con una larga lista, solo vamos a señalar aquellas publicaciones de los últimos diez años:

    • PoesíaAgua y Humo (2010), Libro de familia (2011), Educación nocturna (2017), Blending (2018).
    • NarrativaUn cierto olor a azufre (2009). Dirección Brooklyn (2009), Brooklyn en blanco y negro (2011), Nueva York a diario (Impronta, 2013), Diarios 2012-2013 (La isla de Siltolá, 2015).
    • TraducciónDelicias y sombras, de Ted Kooser (2009), El amante de Italia, de Henry James (2009), Lengua de madera. Antología de poesía breve en inglés (2011), La esperanza es una cosa con alas, de Emily Dickinson (2017); Luces y sombras y otros poemas de Nueva York, de Sara Teasdale (2018); A quien pueda interesar Antología bilingüe (2018).

    A lo anterior podríamos también añadir los textos suyos presentes en numerosas compilaciones y antologías.

    A su faceta de escritor, hemos de añadirle la de pintor, fotógrafo y editor de “Cuadernos de Humo” que es una revista de poesía así como una pequeña editorial que nació en el año 2010 en Brooklyn (Nueva York), por la que han pasado un centenar de poetas, algunos que ya son parte fundamental de la literatura española y otros que están en camino de escribir su propia y singular historia. Cada uno de los números de Cuadernos de Humo es todo un pequeño acontecimiento, mimando cada página y siendo editados de manera artesanal.

    Antes de empezar con las preguntas, vamos a leer su poema titulado ‘Pregunta‘:

    Pregunta

    En la mañana
    la luz hablaba a gritos,
    la sombra muda.En el atardecer
    el miedo a reflejarse
    sin saber
    si es la sombra del cuerpo
    la que quema
    o es el fuego del alma
    que se extingue.

    Ya con la oscuridad te haces la pregunta
    que no tiene respuesta:
    ¿Ha sido siempre la sombra tan pesada?

    Noche clara del cuerpo.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Desde 1978 vivo en Nueva York. Enseñé español en la Universidad de Princeton. En paralelo a mi labor académica, he escrito varios libros intentando conjugar diversos géneros: poesía, traducción y colaboro habitualmente en revistas literarias como Clarín, Hélice, Poesía española, Turia y en periódicos como Abc. Edito Cuadernos de Humo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    De niño Campoamor, Gabriel y Galán; siempre, los clásicos; en la universidad la Generación del 27, especialmente Cernuda, Salinas y Guillén. Y Brines. Y más tarde la poesía americana.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un poema más que un arma para el futuro es una navaja del pasado, una mano abierta para el presente y una eternidad basada en el instante de un amor para el futuro. Estoy en deuda con Góngora al que siempre hay que volver, con Quevedo, con Aldana, con la poesía contemporánea en inglés (Auden, Ginsberg, O’Hara, Schuyler, Frost…). Toda buena poesía, toda poesía seria debe tener algo de maldición y algo de misterioso. Todo poema, como la vida, debe ser en cierto modo, oscuro y maldito. La oscuridad le da al poema una distancia y le hace minoritario e inalcanzable: un coto privado de belleza, sólo reservado a un grupo minoritario y privilegiado. Leer un poema debe ser un acto de reflexión, una comunicación con lo espiritual, un ritual, un sacrificio, un ejercicio de la mente y el corazón. Una comunión entre el poeta, el oficiante, y el lector.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    El hombre cambia, el estilo queda. Puede cambiar el tono, la estructura, el léxico, la forma del poema, pero si uno es un poeta con “personalidad” se le debe reconocer. Igual que se reconoce al Greco, a Velázquez, a Picasso o a Brahms, Beethoven o Arvo Part.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema está terminado cuando el lector lo hace suyo. Yo tardo mucho en escribir un poema. Cuando lo termino lo dejo en el cajón que descanse. Y suelo corregir poco. Si hay que corregir, es mejor olvidarlo. “No la toquéis ya más / que así es la rosa…”

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Iluminar la soledad, llenar un vacío, dar muerte a la muerte, encender una vida… Dar a la palabra el “otro” significado, el que nadie ha usado, el que solo conocen los poetas.

    Código

    Para ellos,
    eres el nombre
    que te dieron
    dentro de su legalidad:
    un signo solamente.
    Tu otro nombre,
    el elegido en la noche
    de la boca de lobo,
    es solo mío.
    Un sonido animal.
    Y así te escucho.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Como vivo en USA solo voy a lecturas cuando presento algún libro en España. A veces me invitan comunidades hispanas de aquí o universidades a dar lecturas y siempre es una grata experiencia.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Hay compañeros que piensan que estar en la red no es cosa de un escritor. A mí me parece la octava maravilla. Yo tengo un blog “por hache o por be”, Facebook, Twitter, Instagram…

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Cualquier soneto de Quevedo, de Góngora, de Lope, de Aldana… Me gusta “Mi vaquerillo” de Gabriel y Galán. Mi madre nos dormía cantándonoslo.

    He dormido esta noche en el monte
    con el niño que cuida mis vacas.
    En el valle tendió para ambos
    el rapaz su raquítica manta
    ¡y se quiso quitar-¡pobrecito!-
    su blusilla y hacerme almohada!
    Una noche solemne de junio,
    una noche de junio muy clara…
    Los valles dormían,
    los búhos cantaban,
    sonaba un cencerro,
    rumiaban las vacas…
    y una luna de luz amorosa,
    presidiendo la atmósfera diáfana,
    inundaba los cielos tranquilos
    de dulzuras sedantes y cálidas.
    ¡Qué noches, qué noches!
    ¡Qué horas, qué auras!
    ¡Para hacerse de acero los cuerpos!
    ¡Para hacerse de oro las almas!
    Pero el niño ¡qué solo vivía!
    ¡Me daba una lástima
    recordar que en los campos desiertos
    tan solo pasaba
    las noches de junio
    rutilantes, medrosas, calladas,
    y las húmedas noches de octubre,
    cuando el aire menea las ramas,
    y las noches del turbio febrero,
    tan negras, tan bravas,
    con lobos y cárabos,
    con vientos y aguas!…
    ¡Recordar que dormido pudieran
    pisarlo las vacas,
    morderle en los labios
    horrendas tarántulas,
    matarlo los lobos,
    comerlo las águilas!…
    ¡Vaquerito mío!
    ¡Cuán amargo era el pan que te daba!
    Yo tenía un hijito pequeño
    -hijo de mi alma,
    que jamás te dejé si tu madre
    sobre ti no tendía sus alas!-
    y si un hombre duro
    le vendiera las cosas tan caras!…
    Pero ¿qué van a hablar mis amores,
    si el niñito que cuida mis vacas
    también tiene padres
    con tiernas entrañas?
    He pasado con él esta noche,
    y en las horas de más honda calma
    me habló la conciencia
    muy duras palabras…
    Y le dije que sí, que era horrible…,
    que llorándolo el alma ya estaba.
    El niño dormía
    cara al cielo con plácida calma;
    la luz de la luna
    puro beso de madre le daba,
    y el beso del padre
    se lo puso mi boca en su cara.
    Y le dije con voz de cariño
    cuando vi clarear la mañana:
    -¡Despierta, mi mozo,
    que ya viene el alba
    y hay que hacer una lumbre muy grande
    y un almuerzo muy rico… ¡Levanta!
    Tú te quedas luego
    guardando las vacas,
    y a la noche te vas y las dejas…
    ¡San Antonio bendito las guarda!…
    Y a tu madre a la noche le dices
    que vaya a mi casa,
    porque ya eres grande
    y te quiero aumentar la soldada…

    – Autor: José María Gabriel y Galán

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Son dos: The Great Fires, de Jack Gilbert (un poeta que he traducido y que recomiendo) y open eye, open heart, de Ferlinghetti, que me parece un timo.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea a los clásicos, que no tenga prisa, que no se crea que es la divina pomada, que vaya a la universidad, si puede, que piense que un poema es un universo, un mundo, una obra maestra y que como tal necesita tiempo, espacio, fondo, forma, ritmo, musicalidad, metáforas, encabalgamientos… Que el adjetivo que no da vida, mata. Que menos es más, que cada palabra es un diamante, que no la gasten…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Floreciente y saludable. Siempre se ha publicado mucho y siempre el tiempo ha cribado. De los cientos de poetas de hoy solo quedaran cinco o seis.

    Postdata

    Me arrimo a ti
    en una calle estrecha
    y dejo pasar la sombra
    que nos viene siguiendo.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Posiblemente acerca de “Cuadernos de Humo”, qué tipo de música clásica me gusta y mi opinión sobre mi pintura.

    Algunas de esas preguntas las dejaremos para una próxima entrevista, ahora vamos a hacer un triple regalo a nuestros lectores:

    Ejemplo de obra pictórica

    Cuatro poemas

    Un poema

    En qué pozo se esconde, de qué montaña llega, de qué torrente nace, dónde queda escondido el metal de su aliento, en qué túnica de humo se bautiza, qué desnudez la suya, en qué tierra de nadie proclama su inocencia, si pura, qué sangre anima el fuego de su sexo, si es un cuerpo de guerrero bello e inaccesible qué bronce mal fraguado en la hoguera de Apolo le tizna con un virus de moho su torso amoratado, la belleza intocable de un mármol de lujuria, la rúbrica del óxido firmando su sentencia, una rosa agrietada en su esplendor de mayo por la ferocidad sin freno del olfato cobarde, dudando si llamarla con nombre de batalla o con signo de tregua, bautizada de almendra, con el velo nupcial apuntalado de hambrientas gaviotas, o dejar que su sombra se refleje en el hospicio fundiendo los aceros de la tarde, cuando ansías su lengua de muchacha te ofrece la amargura de su boca de fruta no madura, su saliva vinagre, agrios sus labios con bozales de espuma, cuando esperas en noches de tormenta que llueva en la ventana del poema te ofrece la sequía abacial de la cuaderna vía, sudario de la rima condenada, consonantes de polvo y de ceniza, cuando piensas en ella, cuando esperas su aroma de Tedeum triunfal te entona un deprofundis de silencios, encendida la lámpara del aceite esperas su llegada, virgen prudente y necia, beata del incienso que perfuma sus pechos, que llegue cuando quiera, que juegue con tu pelo, que caliente tu boca, que te ayude, que desnude tus ojos, que te envuelva tus manos en tules congelados, que le dé al corazón una armadura de soldado vencido, en tu sien un disparo de pólvora nevada, siempre la incertidumbre de no saber si vuelve, si olvidó mi costumbre de acariciar sus muslos, siempre teniendo miedo de ser tan sólo un siervo que no le da placer a su látigo húmedo, perro que solo bebe de su lluvia oxidada de musgo, de ser tan sólo un hombre sin simiente para su corazón de madre, de ser una mujer para la ambigüedad de su mirada y ofrecerle un orgasmo en la falsa bandeja de mi voz de castrato para su colección de autógrafos sin nombre, y siempre la amargura, la duda, el desaliento de que no me conozca, que me ignore, que no vuelva jamás y si me deja ¿cómo vivir sin el sonido de su voz, sentir sin el cuchillo de su aliento, respirar sin el aroma de su muerte?

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y tenemos otro regalo para los que resisten. Si queréis el PDF del Cuaderno de Humo nro. 23 que saldrá el 7 de diciembre, pedidlo como comentario a este artículo y os lo haremos llegar de alguna manera.

    Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • La Biblioteca Nacional de España y el poeta José Hierro

    La Biblioteca Nacional de España y el poeta José Hierro

    En una entrada anterior mencionábamos a la Biblioteca Nacional de España a cuenta del III Día de las escritoras. Pues bien, esta semana hará dos meses desde que la Biblioteca Nacional recibiera el archivo personal y la biblioteca del poeta José Hierro (1922-2002), Premio Cervantes de 1998 como donativo de parte de sus herederos: su viuda, sus hijos y sus nietas.

    Toda la donación comprende más de 3.500 documentos de distinta naturaleza entre los que se encuentran más de 600 manuscritos, destacando el de su novela inédita La vida es el fin, así como una variada correspondencia del poeta y más de 700 recortes de sus artículos y críticas artísticas.

    La BNE también nos informa que además, incluye su biblioteca personal, compuesta por alrededor de 2.000 ejemplares que recopilan ediciones de sus poemarios, sus obras de referencia y libros de algunos de sus amigos, como una copia dedicada de la obra de Vicente Aleixandre La destrucción o el amor.

    José Hierro fue un poeta que nació en Madrid y pasó su juventud en Santander, donde cursó estudios de perito industrial, interrumpidos en 1936 por la Guerra Civil. Al final de la guerra fue encarcelado hasta 1944. Tras dos años en Valencia, donde participa en las tertulias del café El Gato Negro, regresó a Santander, y comenzó a trabajar como crítico de arte en el diario Alerta, labor que continuará ejerciendo en otros medios de comunicación como Radio Nacional de España y el diario Arriba.

    Evocación

    Hoy sé que los quebrados son olivos
    cercados en el área de la escuela.
    Hoy sé que llevan remo y blanca vela
    los amados balandros adjetivos.

    Hoy sé que aquellos tiempos están vivos,
    que cada asignatura es centinela
    que vigila un recuerdo y lo revela
    con gesto y con presencia redivivos.

    Me encontré solitario, inerte, ciego,
    sin risueño pasado, sin el juego
    alegre entre los vientos del verano,

    y yo busqué en los álamos mi vida
    y al no encontrarla la creí perdida,
    y estaba aquí, al alcance de la mano.
    (De Prehistoria literaria, 1939)

    Tal y como nos hace ver el comunicado de la BNE, Hierro dirigió las publicaciones de la Cámara de Comercio y de la Cámara Sindical Agraria hasta 1952, año en el que se instaló definitivamente en Madrid, fundó la revista Proel y reanudó su carrera de escritor. Trabajó en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y en la Editora Nacional. Además, colaboró en las revistas poéticas Corcel, Espadaña, Garcilaso, Juventud creadora, Poesía de España y Poesía Española, entre otras.

    José Hierro fue un trabajador lento y minucioso, tenía la superstición de no poder escribir en su propia casa, por lo que numerosos cafés de Madrid fueron testigos directos de la creación de su obra. La trayectoria poética de José Hierro fue laureada con hasta quince premios, llegando a recibir dos veces el Premio Nacional de Poesía (1953 y 1999) y en tres ocasiones el Premio de la Crítica (1958, 1965 y 1998). En 1981 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1998 recibió el Premio Cervantes, máximo galardón de la literatura en lengua española.

    Las nubes

    Inútilmente interrogas.
    Tus ojos miran al cielo.
    Buscas, mirando a las nubes,
    huellas que se llevó el viento.

    Buscas las manos calientes,
    los rostros de los que fueron,
    el círculo donde yerran
    tocando sus instrumentos.

    Nubes que eran ritmo, canto
    sin final y sin comienzo,
    campanas de espumas pálidas
    volteando su secreto,

    palmas de mármol, criaturas
    girando al compás del tiempo,
    imitándole a la vida
    su perpetuo movimiento.

    Inútilmente interrogas
    desde tus párpados ciegos.
    ¿Qué haces mirando a las nubes,
    José Hierro?

    (De Cuanto sé de mí, 1957-1959)

    Según los críticos, Hierro pertenece a la poesía desarraigada de la generación de posguerra, sus primeros versos aparecieron en distintas publicaciones del frente republicano. Su paso por la cárcel marcó de forma indeleble su poesía y cuando reapareció en los años cuarenta con dos libros casi simultáneos, lo hizo urgido por un amargo poso autobiográfico, que dota a su poesía de una madurez poco frecuente en poetas jóvenes. Así, en 1947 se publicaron Tierra sin nosotros y Alegría. Este último poemario le otorgó el Premio Adonais.

    Otras obras del autor son: Con las piedras, con el viento (1950), Quinta del 42(1953), Cuanto sé de mí (1957), Libro de las alucinaciones (1964), Agenda (1991), Emblemas neurorradiológicos (1995) y, a finales de los años noventa, Cuaderno de Nueva York (1998), considerada esta última una obra maestra contemporánea.

    Como señala la BNE en el comunicado que hemos adaptado, el gesto de la familia de José Hierro permitirá conservar todo su legado y difundirlo, favoreciendo la investigación de la poesía de la generación de la posguerra.

    En son de despedida

    No vine sólo por decirte
    (aunque también) que no volveré nunca,
    y que nunca podré olvidarte.

    Emprendo la tarea
    (imposible, si es que algo hay imposible)
    de racionalizar, interpretar, reconstruir y desandar
    aquellas fábulas y hechizos
    que gracias a ti fueron realidad.

    Recupero los pasos iniciados a la orilla del río
    y que desembocaban en “Kiss Bar” (aunque no estoy
    seguro
    dónde estaba el principio y dónde el fin).

    Estoy cansado, muy cansado.
    Don Antonio Machado dijo hace más de sesenta años
    “Soy viejo porque tengo más de setenta años,
    que es mucha edad para un español”.
    (Sin comentarios).

             He vivido días radiantes
    gracias a ti. Entre mis dedos se escurrían
    cristalinas las horas, agua pura. Benditas sean.

    Fue un tercer grado carcelario:
    regresas a la cárcel por la noche,
    por el día ―espejismo― te sientes libre, libre, libre.
    Nadie pudo, ni puede, ni podrá por los siglos de los siglos
    arrebatarme tanta felicidad.

    Yo no he venido ―te lo dije―
    para decirte adiós. Sé que no me echarás de menos,
    y eso que yo soñaba ser todo para ti
    como tú lo eres todo para mí.
    ¡Ay vanidad de vanidades y todo vanidad!

    No te importuno más (ni siquiera sé si me escuchas).
    Bebo el último whisky en el “Kiss Bar”,
    la última margarita en “Santa Fe”,
    rodeo luego la ciudad y su muralla de agua
    en la que ya no queda nada que fue mío.
    Desisto de adentrarme en su recinto,
    no tengo fuerzas para celebrar
    la melancólica liturgia de la separación
    Sólo deseo ya dormir, dormir,
    tal vez soñar…

    (De Cuaderno de Nueva York, 1998)

  • Poesia a la narrativa de Josep Masanés

    Poesia a la narrativa de Josep Masanés

    Jo tenia deu oliveres, Premi Vila de Lloseta de Narrativa 2018, El Gall Editor, Pollença, Mallorca

    Josep Masanés és un poeta/novel.lista catalano-menorquí que té al seu haver un bon grapat de publicacions i de premis tant en poesia com en prosa. Ja va ser entrevistat el mes d’octubre de 2017 a la nostra revista.

    Té un poemari que es titula Radiació de fons, publicat a Pagès editors l’any 2017 del qual ja vam fer una ressenya aquí.

    Fa un any aproximadament, li vaig demanar si volia participar amb un poema a l’Antologia poètica a favor de les persones refugiades Versos d’Acollida que es va publicar a la Fundació BarcelonActua amb la col.laboració de Poémame. La casualitat va fer que ell ja estigués acabant el primer esborrany d’aquesta novel.la. Em va dir que sí i em va enviar un poema que podeu trobar a l’antologia que gairebé és un resum de la novel·la.

    El diumenge dia 11 de novembre vaig tenir la sort de fer la presentació del llibre a la Llibreria Documenta de Barcelona amb la presència de l’autor.

    En aquest cas, en Josep Masanés dona veu a la Dalita, una mestra d’Alep, per expressar la tragèdia que va suposar l’esclat de la guerra d’Irak l’any 2011. ‘Jo tenia deu oliveres’ és un relat en veu de dona, un relat d’una persona sensible que ha triat a una dona per explicar-nos la història de la seva família. Les dones, de totes maneres, tenen molta força a la novel.la i en els seus diàlegs:

    • ‘L’home no és el centre de l’univers’ (52),
    • ‘la sexualitat de la dona no ha estat mai una part de la nostra llibertat, han estat els homes qui han dictat com havíem d’emprar-la’ (54).
    • ‘I aquest és el nostre màxim terror. Que ens cosifiquin.’ (67)

    Les dones també són les grans oblidades de les guerres (només es parla dels que maten).

    Dalita mai deixa de ser mestra i mare amb els seus fills i ho demostra compartint un tros de pa amb una veïna en un moment on era molt difícil trobar-lo. L’autor ens confessa que aquesta anècdota la va viure quan ell era petit.

    En Josep Masanés desgrana el dia a dia de la guerra, de tot el que es va perdent de mica en mica, adonar-te’n que t’és igual el teu país, la teva nacionalitat, només vols sobreviure tu i la teva família. Per aconseguir veracitat a la seva història va seguir el compte de Twitter d’una nena de deu anys que va narrà la situació a Síria a cop de piulades fins que una bomba la va silenciar.

    El marit de la Dalita, l’Aram, va a la guerra i a través d’ell i d’altres personatges podem veure i, fins i tot a vegades sentir el patiment, la por, el desconcert, la separació, la mort i molts altres sentiments que sorgeixen al voltant de la guerra.

    El llenguatge que utilitza Josep Masanés és auster, telegràfic, et va donant cops de puny a mesura que vas llegint i et fa qüestionar el nostre dia a dia. Paràgrafs curts que donen rapidesa i vitalitat a la lectura. És un estil cinematogràfic, vibrant.

    Intercala la veu del poeta en petits detalls

    • el professor Hadidi acaronant un llibre enmig dels bombardeigs,
    • la mort per inanició d’un rellotge al qual ningú li donarà corda (94),
    • les teranyines a les finestres (55),
    • la papallona groga (87),
    • les mirades dels personatges (106),
    • la soledat (107),
    • els arbres despullant-se (121).

    També trobem un petit gran homenatge als voluntaris civils que van a ajudar com la Rasha, el noi amb la nina a les mans, la Paula.

    La música. És un tema que surt reiteradament a la novel.la: l’ària de Lascia (24), Stravinsky (41) o la cançó City of Stars (46). En Josep Masanés ens confessa que la inspiració li va venir de quan va conèixer a la ciutat de Palma una cantant d’òpera que havia hagut de marxar del seu país i es dedicava a cantar pels carrers.

    És una novel.la molt treballada en els més petits detalls:

    • El blau a la pell per disparar amb un Kalashnikov (33),
    • com va vestida la gent abans i durant la guerra,
    • els bigotis dels homes,
    • com van sortint les canes als personatges a mesura que passa el temps (117),
    • el fet de colpejar les parets amb masses quan els militars entren a les cases (29),
    • el canvi de presentadora de TV (34),
    • l’absurditat de planxar la roba (35),
    • la roba cosida a trets mentre s’està eixugant al sol (61), …

    Els lectors també rebem missatges directes de les víctimes que pateixen:

    • ‘rebels o terroristes’? El nom no fa la cosa. (27)
    • en temps convulsos cal mimetitzar-te amb el que t’envolta per sobreviure. (29)
    • com és la naturalesa humana (33)
    • ‘guiat pel cor, no per principis filosòfics, …’ (88)
    • ‘la venjança no canvia el passat, cal oblidar, cal perdonar… no deixis que els records no et deixin viure’ (90)
    • ‘el combat sempre és vil’ (21)
    • ‘nosaltres els sirians érem gent normal, els desastres són històrics’ (22)
    • ‘per què darrere dels grans discursos no hi ha més que misèria moral i interessos espuris?’ (14)

    De tant en tant en Josep Masanés, que ja va escriure un llibre sobre la Guerra Civil espanyola ‘La vall de la matança’ amb el que va guanyar el premi XXIX de narrativa de Ribera d’Ebre, ens deixa detalls per a qui els vulgui entendre:

    • les víctimes de cunetes: “homes que ningú servarà el record fins d’aquí a molts anys, quan el seu record ja no pugui fer mal als botxins ni als seus descendents” (32)
    • les coses que passen i que no es parlen (el silenci de la postguerra) tant per part dels civils com dels militars. (83,84,103)

    La portada del llibre és una olivera seca, talada però amb les arrels ben posades, com si fos una imatge de la Dalita i la seva família. I per una altra banda, la contraportada és negra, com la guerra.

    És una novel.la plena d’esperança, fàcil i agradable de llegir malgrat el tema i que aconsegueix dues coses: plaer per la lectura i reflexionar sobre la societat en què vivim. Us la recomano.

     

  • Reflexiona con un poema de Paulo Leminski

    Reflexiona con un poema de Paulo Leminski

    Tal como va retrocediendo el mundo en materia de libertades, no tenemos más remedio que recurrir a la poesía.

  • 13 preguntas y un poeta, Abel Santos: «La poesía es un fuego salvaje. Que no te atrape el lado maldito de la poesía»

    13 preguntas y un poeta, Abel Santos: «La poesía es un fuego salvaje. Que no te atrape el lado maldito de la poesía»

    Abel Santos, nacido en Barcelona el 12 de agosto de 1976. Es un poeta autodidacta, su poesía es de un estilo claro y afilado, de una lírica casi en ruinas, que trata de temas urbanos y cotidianos casi siempre inclinados hacia un crecimiento personal.

    Él mismo ha bautizado su poética de Realismo Bastardo, que bebe tanto del mundo real como del mundo poético o más introspectivo, sin una clara escuela o movimiento de arte como padre definido.

    En 1998 publica su primer libro de poesía Esencia, de corte más clásico y lírico.

    En 2010 sale su libro El lado  opuesto al viento, en el que advierte de los peligros de traspasar ciertos límites. Su tercer libro de poesía, 2013, Todo descansa en la superficie, es un libro cuya actitud es la sobriedad y el elemento es el agua. Un nuevo poemario en el que vuelve a romper moldes dentro de su forma de escribir poesía. Jass (2016), y su Antología poética 1998-2014 Demasiado joven para el blues.

    En sus versos se puede ver la influencia de poetas como Raymond Carver, Charles Bukowski, Billy Collins, Michel Houellebecq, Roger Wolfe o Karmelo C. Iribarren, o de pensadores tan dispares entre sí como Erasmo de Rotterdam o Lao Tsé.

    Antes de empezar la entrevista vamos a escuchar a Abel recitar Scat, un poema de Jass

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Crecí sin padres al cuidado de mis abuelos maternos. Mi primer contacto con la poesía era una señora mayor que le encargaba vestidos a mi abuela que era costurera. Aquella mujer apenas sabía leer, pero hacía poesías y las recitaba con un sentimiento y una voz estremecedoras. Quedé fascinado. Fue ya de adolescente que empecé a escribir poemas y sobre todo a escuchar música. A los 22 años publiqué mi primer libro, Esencia, que eran poemas de tono romántico y espiritual. Luego, tuve la desgracia, por una serie de circunstancias personales, principalmente por la muerte de mi abuela, que caí en una espiral de drogas y alcohol con ingreso en un centro psiquiátrico. Nunca dejé de escribir, pero la poesía que entonces reflejaba en el papel hablaba del mundo y el vacío por el que estaba pasando entonces. Tardé 12 años en publicar mi segundo libro y con cierto miedo, pues no sabía cómo reaccionaría la gente a esos poemas tan crudos. Se me abrieron una serie de oportunidades en el mundo literario al par que dejé por completo el consumo de alcohol y otras sustancias. Desde entonces llevo 8 años completamente sobrio, dedicado por entero a la poesía.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En casa de mi madre y mi padrastro, a la que me fui a vivir con 15 años, no había libros, y fue la mujer de mi hermano mayor que vive en Zaragoza, quien escribía poemas y me prestaba libros. Las rimas y leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer fue el primer libro que me cautivó, y Juan Salvador Gaviota. El primer libro de poemas que me compré fue Los señores y las nuevas criaturas, de Jim Morrison. A los veinte años empecé a comprar y leer muchos libros de poesía: Nicanor Parra, Pablo Neruda, Luis García Montero, Benjamín Prado, Lorenzo Oliván… Fue a los 30 cuando cambié el registro de lectura por autores del llamado Realismo Sucio: Bukowski, Roger Wolfe, Raúl Núñez, Raymond Carver.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Ecléctica. Autobiográfica. Bastarda, como yo la llamo. Tras publicar mi segundo libro El lado opuesto al viento, yo mismo bauticé mi poética de Realismo Bastardo, que bebe de muchas fuentes y estilos literarios: la música, el cine, y de los movimientos poéticos de la Poesía de la Experiencia, la Poesía Confesional, y el Neorrealismo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura?¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Lo creo. Y si no lo hiciera estaría perdido. Y hay que saber diferenciar entre cantidad y calidad. Yo pido a la hora de escribir cantidad, que luego de lo que vale o no vale ya me encargo yo mismo de destriparlo. Procuro siempre que mi lenguaje poético sea claro, directo, sobrio, como yo mismo, y al mismo tiempo, sincero, veraz, real, como si estuviera confiando al lector mis dudas, mis miedos, mis sentimientos, mis alegrías, mi historia.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Por mi parte, voy acumulando en la memoria creativa frases que he leído y me han llamado la atención en algo que precisamente estoy sintiendo en esos días, estoy atento a las casualidades, conversaciones, situaciones reales con otras personas, una canción que escucho, y voy tomando nota mental de todo ello. Luego de repente, pasa o siento o pienso algo que es el disparador creativo para ponerme a escribirlo, y todo se empasta, todo lo que había en mi memoria creativa se funde y aparece el poema. Lo corrijo siempre teniendo en cuenta la musicalidad. Lo leo en voz alta varias veces para ver si camina bien. Y lo doy por terminado.

    Wladyslaw Szpilman

    Oculto
    en la parte aria de la ciudad
    el pianista ejecuta
    una canción
    Sin tocar las teclas. Sabe
    que todo está a oscuras,
    y la música de Chopin,
    su pureza,
    puede delatarle:

    Negras.
    Blancas. Blancas.
    Blancas.

    El pianista sólo ve
    -letales- las linternas.

    – Del poemario «Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas»

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Emocionar. Ayudar a alguien que esté perdido. Que mi poesía sea capaz de sanar a alguien. Aunque sólo sea a una persona, como la poesía me salvó y me salva a mí cada día del abismo.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son primordiales. Las lecturas en vivo, tanto las propias como las de otros autores, nos muestran lo que tiene de humano la poesía, que va más allá del libro, tan solemne a veces, tan de pose. Es en las lecturas en vivo donde se ve de qué pasta está hecho realmente el autor o autora, su humanidad.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Son una gran herramienta de comunicación si tenemos en cuenta que los poetas somos como alguien que está solo y lejos, perdido en una estación espacial, mandando mensajes al vacío por si recibe una respuesta. A veces nos responde quien no debe, ja ja ja, pero es una gran herramienta. Volviéndo a la tierra, he hecho grandes amigos y contactos y he recibido propuestas interesantes de otros países para difundir mi poesía.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Ya no es tarde, de Benjamín Prado. Me cambió hace un par de años, de nuevo, otra vez, la vida.

    Nunca es tarde para empezar de cero,

    para quemar los barcos,

    para que alguien te diga:

    -Yo sólo puedo estar contigo o contra mí.

    Nunca es tarde para cortar la cuerda,
    para volver a echar las campanas al vuelo,
    para beber de esa agua que no ibas a beber.

    Nunca es tarde para romper con todo, para dejar de ser un hombre que no pueda permitirse un pasado. Y además
    es tan fácil:
    llega María, acaba el invierno, sale el sol,
    la nieve llora lagrimas de gigante vencido
    y de pronto la puerta no es un error del muro
    y la calma no es cal viva en el alma
    y mis llaves no cierran y abren una prisión.

    Es así, tan sencillo de explicar: -Ya no es tarde,
    y si antes escribía para poder vivir,
    ahora
    quiero vivir
    para contarlo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    De qué hablo cuando hablo de escribir, de Haruki Murakami.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Paciencia. Ha iniciado un camino, el difícil camino de la poesía. Que escriba y lea mucho y elija bien sus compañías. Porque cuidado, la poesía es un fuego salvaje. Y que no le atrape el lado maldito de la poesía. Porque no es bueno tragarse más de tres poemas malditos, hasta la maldita poesía lo sabe.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Hay buenas y diferentes propuestas para diversos perfiles de poetas.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    “Abel Santos, ¿cree usted en Dios?”… Y le hubiera respondido: “Sí, creo en Dios. Dios existe, porque a todo lo que existe se intenta engañarlo”…

    Abel Santos publicó en 2016 su quinto poemario Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (Chamán Ediciones), con prólogo de Diego Vasallo: un libro de poemas breves y espontáneos como una lágrima, escritos en servilletas de bar. Ya va por la segunda edición.

    Lady Shazam, poema que leeremos a continuación pertenece al sexto poemario que está pendiente de publicar, Huelga Decir, con prólogo de Javier Cano. Un poemario que trata de una crisis, de poemas de verso libre de carácter crítico escritos entre 2012 y 2018 y que se centra en dos temáticas: poemas de protesta social y poemas de amor.

    Lady Shazam

    Que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
    Julio Cortázar

    Cuando de nuevo pierdas la cabeza

    por saber el nombre

    de otra canción que te vuelve loco,

    recuerda a aquella mujer
    que durante largo tiempo amaste
    y que nadie sabía decirte entonces
    cómo se llamaba,

    la misma
    que por fin fue tuya,
    que su gemido
    era tu música en la rutina,
    hasta que vino a reclamarla
    otro amante, otro
    escenario, otra vida.

    Pongamos que su nombre
    es Lady Shazam,

    la que, a veces, de repente
    te devuelve la radio
    con un golpe de añoranza,
    mientras sigues lavando
    los platos rotos
    de aquellos días.

    Hoy finalizaremos la entrevista con una macro sorpresa para todos vosotros y vosotras que ocurrió durante una lectura de poemas del mes de marzo de 2017 que vale la pena rememorar.

    En el último momento, Abel Santos ha querido despedirse directamente de los lectores de la revista de Poémame con un poema. Aquí tenéis su saludo/despedida de la entrevista.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Reflexiona con un poema de Sylvia Plath

    Reflexiona con un poema de Sylvia Plath

    El 20 de diciembre ya publicamos un artículo sobre Sylvia Plath, pero el de hoy es más festivo porque es su cumpleaños. Hemos escogido este poema para celebrarlo:

    Espejo

    Soy plateado y exacto. Sin prejuicios.
    Cuanto veo trago de inmediato
    tal como es, intacto de amor u odio.
    No soy cruel, solo sincero—
    el ojo de un pequeño dios, de cuatro lados.
    En la pared opuesta paso la mayor parte del tiempo meditando:
    rosa, moteada. La he mirado tanto
    que es parte de mi corazón. Pero se mueve.
    Rostros y oscuridad nos separan sin cesar.

    Ahora soy un lago. Una mujer se inclina hacia mi,
    busca en mi su verdadero ser.
    Después se vuelve hacia esas mentirosas, las velas o la luna.
    Veo su espalda, y la reflejo fielmente.
    Ella me paga con lágrimas y agitando las manos.
    Le importo. Ella viene y va.
    Todas las mañanas, su rostro reemplaza la oscuridad
    Ahogó en mi a una niña y una mujer en mi

    se alza contra ella todos los días, como un pez terrible.

    – Traducción de J.L.Regojo

     

    Mirror

    I am silver and exact. I have no preconceptions.
    Whatever you see I swallow immediately
    Just as it is, unmisted by love or dislike.
    I am not cruel, only truthful—
    The eye of a little god, four-cornered.
    Most of the time I meditate on the opposite wall.
    It is pink, with speckles. I have looked at it so long
    I think it is a part of my heart. But it flickers.
    Faces and darkness separate us over and over.

    Now I am a lake. A woman bends over me,
    Searching my reaches for what she really is.
    Then she turns to those liars, the candles or the moon.
    I see her back, and reflect it faithfully.
    She rewards me with tears and an agitation of hands.
    I am important to her. She comes and goes.
    Each morning it is her face that replaces the darkness.
    In me she has drowned a young girl, and in me an old woman
    Rises toward her day after day, like a terrible fish.

    – Fuente: Genius

  • 13 preguntas y un poeta, Pere Gomila: «Hay que trabajar con rigor y no tener prisa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, Pere Gomila: «Hay que trabajar con rigor y no tener prisa por publicar»

    Conocí a Pere Gomila en una de mis habituales estancias en  Alaior, población de Menorca, cuando me lo presentó un amigo común, Biel. Pasaron los años y este verano cuando asistí a uno de los eventos poéticos que él organiza en Menorca, Illanvers, nos volvieron a presentar. Esta vez fue una poeta menorquina, Magda Seoane. Ahí es cuando le pedí la entrevista que vamos a poder disfrutar.

    Poeta y escritor, hijo del también poeta Arcadi Gomila, pronto se interesó por la poesía, y formó parte del grupo Es Musols entre los años 1977 y 1979, un grupo de creación artística que escribía y representaba obras de teatro y organizaba recitales de poesía. A los 24 años publicó su primer poemario, «Regió afòtica».  Tiene diversos poemarios publicados y mucha de su obra poética aparece dispersa en diferentes publicaciones. El año 2000 el Institut Menorquí d’Estudis publicó «Tannkas», libro que recoge los poemas publicados en la revista Druïda. Sin olvidar los libros «Els colors de l’edat», publicado el año 1992 y «Geografies del vent», publicado el año 2015. Es una persona que participa activamente en varios medios para dar a conocer la vida cultural de Menorca.

    Aquí un ejemplo de su poesía:

    Tannka

    Per molt que vegis
    els estralls en el bronze
    dels anys que passen,
    hi ha un delit que no cessa
    en l’amarga certesa.

    Traducción:

    Por mucho que veas
    los estragos en el bronce
    de los años que pasan,
    hay un anhelo que no cesa
    en la amarga certeza.

    Antes de pasar a las preguntas, vamos a escucharle recitar el poema Caló de Rafalet.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Alaior en el año 1954, población en la que he vivido siempre. Estudié el bachillerato en el instituto Joan Ramis, en aquella época sin nombre, pero después de COU no continué mis estudios por varias razones. De manera que a partir de ese momento el resto de mi formación ha sido autodidacta. De pequeño ya me interesó la literatura y realicé pronto mis primeros intentos.

    Empecé a escribir poesía de manera seria durante el bachillerato. Luego mi actividad literaria ha estado centrada sobre todo en la poesía. También colaboro asiduamente en prensa sobre temas literarios. He llevado a cabo una destacada labor en la organización de recitales de poesía.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mi padre era también poeta y en casa había algunos libros de poesía. Fueron las primeras lecturas antes de ir al instituto. Por ejemplo la antología de poetas del siglo XX de Triadú (recuerdo que me gustaba leer en voz alta “El comte Arnau” de Maragall) y algún libro de poesía castellana, sobre todo de Juan Ramón Jiménez. En aquella época, el catalán no existía para la enseñanza, pero cuando tomé consciencia de que debía escribir en mi lengua (debía tener 16 o17 años) descubrí la poesía de Ausias March que me impactó. Y los poetas del siglo XX: Riba, Carner, Espriu, Estellés, Foix, Martí i Pol, Vinyoli…

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Siempre me resulta difícil definirla. Podríamos decir que se trata de una poesía realista, lírica en su mayor parte, que reflexiona sobre temas como el paso del tiempo, el dolor, el amor, las pérdidas, el erotismo. Aunque también me he ocupado de temas sociales o políticos o de la situación de la lengua catalana. Entiendo la poesía como una forma de conocimiento, de indagar sobre la existencia, un intento de comprender cuanto nos rodea y lo que nos acontece.

    Ahora, escuchemos el poema Mirador del Toro

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    De una forma u otra todo poeta evoluciona en su escritura, porque evoluciona como persona, porque a medida que se escribe también se aprende, porque la misma ambición literaria, sin la cual no puede haber buena poesía, le induce a evolucionar, a marcarse nuevos retos. Mi lenguaje poético también ha evolucionado y espero que esta evolución continúe. No me gustaría estar escribiendo siempre la misma obra. Con el tiempo me he vuelto más exigente y he intentado dar a cada libro el carácter apropiado, por esto tengo muchos poemas sueltos que no han llegado a constituirse en libro. El estilo ya es otra cosa.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Soy lento para escribir y suelo corregir mucho, incluso mientras escribo. Siento que el poema está terminado cuando me parece que ya no lo mejoro.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Llegar a la formulación lo más ajustada posible de lo que pretendo comunicar, la búsqueda de la belleza expresiva. Si el lector logra encontrar en mis poemas una parte de todo lo que me ha dado la poesía me doy por satisfecho.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas en vivo son importantes. Llevo muchos años organizando recitales de poesía porque creo que es una forma de llegar a un público más amplio del que suele leerla habitualmente. Un público que también necesita de la expresión poética y que encuentra en la voz en vivo del poeta una mejor experiencia en relación con el texto. Después siempre habrá alguien que se acerque al libro a partir de lo que ha escuchado y le ha conmovido. Además no hay que olvidar la oralidad de la poesía, el placer de leerla en voz alta aunque sea para uno mismo.

    Escuchemos ahora el poema Cap de Cavalleria

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Es evidente que las nuevas formas de difusión permiten llegar a un número mucho mayor de personas y que dan la oportunidad a muchos de divulgar sus escritos. El problema es que esta misma abundancia y facilidad permite la convivencia de aportaciones muy interesantes y de gran calidad con una mayoría de textos mediocres o sin ningún valor literario (ciñéndonos al ámbito de la literatura). Hace falta una educación que enseñe a buscar y encontrar en internet todo aquello que tiene valor, que muestre como separar el grano de la paja. Por otro lado es muy de agradecer que podamos acceder a revistas literarias de gran nivel con tanta facilidad.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Es muy difícil hablar de un solo poema, son tantos los que podría recomendar… Pongamos, por decir dos, “Elegia de Vallvidrera” de Joan Vinyoli y “Tots hi serem al port amb la desconeguda” de J.V. Foix

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Soy de combinar varias lecturas a la vez: poesía, ensayo o no ficción y narrativa. Siempre tengo varios libros empezados. Si hablamos de poesía, en estos momentos estoy releyendo la poesía de Margarita Ballester con motivo de la publicación de su obra reunida en el volumen Després de la pluja.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Lo más fundamental es la lectura. Leer mucho y sobre todo leer a fondo a los grandes poetas, aprender de ellos, de ellas. Y trabajar con rigor, no tener prisa por publicar. Corregir y corregir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Ciñéndonos al ámbito de las letras catalanas, que es el que conozco, creo que se realiza un gran trabajo editorial. A veces pienso que se publica demasiado, pero hay editoriales que llevan a cabo su labor con mucho rigor y seriedad, que saben cuidar las ediciones y a sus autores. En estos últimos años, a causa de la reestructuración del mercado editorial por parte de grandes empresas, han surgido editoriales independientes que trabajan de manera admirable y publican de forma muy rigurosa.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Una pregunta recurrente es por qué no he publicado más. En mi caso, no he sido un autor prolífico, pero no he abandonado nunca a la poesía y, de hecho, estoy esperando a mi pronta jubilación para escribir de manera mucho más intensa.

    Gracias por concedernos esta entrevista. Estamos en otoño y por eso decidimos compartir con nuestros lectores el poema «Tardor» («Otoño»).

    Tardor

    Triomf de la llum, el lent capvespre encès
    sobre un desert paisatge de tardor.
    Cristalls, clapes intenses de claror
    sobre d’un mar esquiu de gent, ofès

    de tant d’estiu de desgavell espès,
    enyoradís, als ulls, de serenor,
    espai obert al goig, pura cançó,
    volgut oblit de tot, afany de res.

    Si el ferit de l’atzar veia aquest mar
    i dels colors s’abeura i de la llum
    i en la calma s’endinsa, delerós,

    sabrà el repòs perfecte, el més avar
    de revelar‑se, esquerp de tot costum
    com el present més ric i dolorós.

    Traducción:

    Triunfo de la luz, incendio del lento atardecer
    sobre un desierto paisaje de otoño.
    Cristales, manchas intensas de claridad
    sobre un mar esquivo de gente, ofendido

    de tanto verano de espeso desorden,
    nostálgico, a los ojos, de serenidad,
    espacio abierto al gozo, pura canción,
    ansiado olvido de todo, afán de nada.

    Si el herido por el azar mira este mar
    y de los colores se impregna y de la luz
    y en la calma se adentra, ansioso,

    sabrá el reposo perfecto, el más avaro
    de revelarse, arisco de toda costumbre
    como el presente más rico y doloroso.

    Antes de irnos, volvamos a escuchar un poema de Pere Gomila, Pou de Na Patarra:

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Crónica del recital poético Poémame en el Raval de Barcelona (18 de octubre de 2018)

    Crónica del recital poético Poémame en el Raval de Barcelona (18 de octubre de 2018)

    El pasado 18 de enero desde estas mismas páginas nos hicimos eco del evento organizado por Poémame, de la mano de Dick Edelstein y José Luis Regojo, en el Raval de Barcelona con motivo del lanzamiento de la campaña irlandesa Fired! cuyo objetivo era dar mayor visibilidad a las mujeres poetas irlandesas.

    Han pasado nueve meses desde entonces y el 18 de octubre Poémame ha vuelto a organizar un recital poético en el Cafè de les Delícies del Raval de Barcelona. Evento que ya anunciamos desde esta revista. Este recital también ha tenido eco en Irlanda desde las páginas de la web de Fired!

    Además de invitar a Geraldine Mitchell y a Christine Murray de Fired! para que nos recitaran en inglés sus poemas, aprovechamos el Día de las escritoras rebeldes y transgresoras, iniciativa de la Biblioteca Nacional de España, para invitar a dos poetas más, Ma. Antònia Massanet (Palma Mallorca) para recitar en catalán y Gemma Rabaneda (Ze Pequeño) de Barcelona para recitar en castellano.

    Hemos de reconocer que no contábamos con el virus que atraviesa Europa y que ha afectado directamente a este recital y tanto Christine Murray como Ma. Antònia Massanet han sido víctimas del mismo y excusaron su asistencia. José Luis Regojo, presentador del acto, explicó al público asistente cómo se iba a desarrollar el recital a pesar de las dos ausencias.

    Este recital trilingüe: castellano, catalán e inglés contó con una primera parte en la que escuchamos a Gemma Rabaneda (Ze Pequeño), recitando en castellano y catalán, a Geraldine Mitchell, en inglés, y a José L. Regojo, en castellano. A continuación, Dick Edelstein, Ann King y la propia Geraldine Mitchell leyeron poemas de mujeres poetas irlandesas contemporáneas. La primera parte finalizó con la lectura por parte de José Luis Regojo del Manifiesto de las mujeres escritoras del Pen Club internacional presentado aquí por sus homólogas del Pen Club catalán.

    La segunda parte fue un recital de micrófono abierto en el que una decena de poetas salieron a recitar entre dos y tres poemas cada uno. El último poeta que recitó fue el que será el invitado británico a la próxima sesión de Poémame en el Raval, Michael Bunn, lo que le dio un cálido y entrañable punto final al recital.

    Al final nos encontramos cuatro seguidores de Poémame que nos conocimos durante el recital: @Pequenho_Ze, Guille Diez, @LaraenREM y @Jose_Luis_Regojo .

    Antes de finalizar el artículo no podemos dejar de agradecer a los asistentes su generosidad con la Caja de Solidaridad a favor del trabajo con las personas refugiadas y migrantes de la Fundación BarcelonActua con la que colaboramos los organizadores de este recital poético.

    Os convocamos al tercer recital poético ‘Poémame en el Raval‘ que tendrá lugar el próximo 13 de diciembre a las 20h en el Café de las Delícies. ¡Hasta pronto!

  • Día de las escritoras

    Día de las escritoras

    Aprovechando que esta semana es el Día de las Escritoras, hemos pensado que es un buen momento para recordar y conocer un poco mejor a las mujeres escritoras que han sido entrevistadas en la Revista de Poémame:

    Iris Almenara

    http://152.228.140.20/2017/03/21/iris-almenara-concibo-la-poesia-como-un-desahogo-pero-tambien-como-una-lucha/

    Alicia Plante

    http://152.228.140.20/2017/12/27/alicia-plante-el-oficio-de-escribir-es-como-un-musculo-que-se-fortalece-con-el-uso-con-la-exigencia/

    Angela Pradelli

    http://152.228.140.20/2018/01/18/13-preguntas-y-una-poeta-angela-pradelli-la-poesia-esta-y-los-poetas-a-veces-pueden-captarla-entenderla-trasladarla-a-la-escritura/

    Tere Vila Matas

    http://152.228.140.20/2018/02/06/13-preguntas-y-una-poeta-tere-vila-matas-poesia-caligrafia-pintura-y-musica-forman-parte-de-un-arte-completo-mediante-el-cual-se-expresan-distintas-dimensiones-de-sensibilidad/

    Victoria Ash

    http://152.228.140.20/2018/02/21/13-preguntas-y-una-poeta-victoria-ash-la-poesia-es-instinto-de-supervivencia/

    Raquel Lanseros

    http://152.228.140.20/2018/03/21/13-preguntas-y-una-poeta-raquel-lanseros/

    Paloma Fadon

    http://152.228.140.20/2018/04/04/13-preguntas-y-una-poeta-paloma-fadon-salazar-llegar-a-pintar-una-poesia-es-muy-arduo-hay-que-sentir-su-presencia-y-su-hacer-bien-dentro

    Pequenho_Ze

    http://152.228.140.20/2018/05/23/13-preguntas-y-una-poeta-ze-pequeno/

    Hortensia Márquez

    http://152.228.140.20/2018/06/28/13-preguntas-y-una-poeta-hortensia-marquez-nunca-he-buscado-ningun-fin-escribo-por-necesidad-y-por-satisfaccion

    Aurora Reyes

    http://152.228.140.20/2018/10/10/13-preguntas-y-una-poeta-aurora-reyes-busquen-y-alimenten-su-poesia-con-las-letras-de-otros-autores-y-aprendan-todo-lo-que-puedan/