Categoría: Reseñas

  • No estaré aquí cuando tiembles, de Andrés de la Escosura. Editorial Adarve, 2024.

    No estaré aquí cuando tiembles, de Andrés de la Escosura. Editorial Adarve, 2024.

    No estaré aquí cuando tiembles es un poemario de miedo, de búsqueda, de aceptación, de luz. Se nos presenta dividido en tres partes, de las cuales hablaremos a continuación.

    1. La bruma, la herida.

    Una primera parte sombría pero no carente de algún rayo de luz ajeno, externo. El autor parece enlazar sus emociones y sentimientos con las imágenes que lo rodean, una herida ajena a lo que más adelante puede suceder, sintiéndose pequeña pero quizás en vistas de crecer y hacerse más profunda.

    Poca luz, sombras y brumas acompañan ese ánimo que se muestra a través de las pequeñas pinceladas de arte como son una herida en un cuadro de Sorolla, o la soledad de quien mira fuera desde dentro, en un cuadro de Hopper.

    Desaliento, desasosiego y una tenue resignación a la herida se detectan en estos poemas, que intentan abrirse paso hacia una luz que se presenta ajena. La vida sigue y se va abriendo camino a pesar de la incerteza, del frío, de la innegable impotencia que cubre esa herida.

    2. Animal desvalido, peregrino en el tiempo.

    El autor parece reflexionar sobre la soledad, el vagar sin un rumbo, sin esa palabra que nos vertebreba.

    Ya no nos cala esta ausencia

    de palabra, hoy entendida

    como un sonido vano que

    ayer nos vertebró y ahora

    vaga por páramos y calles

    como una antigua diva,

    la pobre venida a menos.

    -Fragmento de Como una antigua diva.

    Los recuerdos van tomando forma, y se contraponen con un presente vacío y herido. Las ausencias, el dolor, las palabras-acero que dejan su imponente marca en el alma. Es como si la vida fuera totalmente ajena, el mundo avanzara y siguiera su curso fuera de nosotros mismos. En cierto modo, pero, se sienta una búsqueda, unas ganas de ir más allá y encontrar aquella mano, aquella voz que nos devuelve a la vida.

    Y se alarga mi mano para coger

    al amigo del hombro y pedirle

    que no se vaya.

    Pero no me pertenecen

    ni mi mano ni su hombro,

    lo que vivimos juntos solo

    se nos había prestado.

    -Fragmento de Nada es mío.

    El pasado pesa sobre nuestra sombra, y nos convierte en peregrinos del tiempo en esa búsqueda de algo que ni siquiera sabemos si encontraremos. Pero aún queda una esperanza, la búsqueda de un atajo que nos devuelva a la luz.

    3. Amor y misterio, lumbres que prenderán.

    La certeza de ser y de que no siempre se será. La certeza de la ilusión que siempre se desvanece. La certeza de la incerteza.

    Hoy sé

    que no habrá respuestas

    como luciérnagas que lucen en la noche,

    tan reales,

    tan difíciles de encontrar.

    -Fragmento de Luciérnagas (poema en tres actos)

    Personalmente, noto un cambio interesante entre las dos primeras partes del poemario y esta tercera. Así como las dos primeras se me antojan más emocionales, más sentimentales, más etéreas, esta tercera se abre ante mis ojos como algo más racional, más analítico, más reflexivo, tomando conciencia de la vida y sus avatares incontrolables, de los inicios y de los finales.

    Me llama la atención, en este sentido, como, a medida que avanzan los poemas, el pasado se va aceptando, los recuerdos se van asumiendo y dejamos que nos vayan configurando

    Y de repente, esa mano aparece, esa tabla de salvación llega y se nos posa delante, para que podamos cogerla y salir de nuevo a flote, con nuestras sombras, con nuestros pactos con el pasado, con nuestras heridas, pero a flote.

    Y ahí aparece de nuevo la voluntad de volver a arder, de seguir y de ser

    Quiero sentir calor en las entrañas

    y que arda el miedo.

    Quiero que el a mor

    sea un perpetuo combustible

    que calienta, en inverno, mi hogar.

    -Fragmento de Que prenda el fuego

    La voluntad de ser amado y, sobretodo, de amar.  Los últimos poemas de esta segunda parte nos dejan ver de nuevo que el amor está, que existe, que somos, y es casi como si se cerrara un ciclo, desde la bruma, hasta la llama, pasando por un peregrinaje hacia la búsqueda de esa luz.

    No estaré aquí cuando tiembles es un poemario que sorprende. Poemas sutiles que envuelven, emociones y sentimientos que nos hacen ver que nosotros también los llevamos dentro. Imágenes cotidianas y reflexiones profundas a raíz de esas imágenes, que nos llevan a deslizarnos desde la oscuridad hasta la luz.

    Poemas maduros, excelentemente escritos, se nos clavan en los ojos precisamente para ayudarnos a ver, a comprender que tras las brumas y la soledad, hay siempre una pequeña llama que espera prendernos y una mano que nos puede acompañar. Y a menudo, esa mano está mucho más cerca de lo que creemos pensar.

    Andrés de la Escosura es profesor de Química en la Universidad Autónoma de Madrid y ha escrito multitud de obra científica. Pero por otro lado, es amante de la literatura y ha escrito poesía casi toda su vida. No estaré aquí cuando tiembles es su primero poemario y, estoy segura, no será el último. Os recomiendo que al calor de una taza de té o de café, os dejéis llevar por estos poemas maduros y profundos, y dejéis que ellos os muestren que la luz todavía existe, y que el fuego no ha dejado nunca de arder.

  • Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Bruno Mesa (Santa Cruz de Tenerife, 1975) es un escritor y poeta español que ha publicado una notable variedad de obras literarias. Entre sus libros de poesía destacan El laboratorio (galardonado con el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación en 1999), NadieEl libro de Fabio MontesTestigos de cargo y Las raíces del vuelo. En el ámbito de la narrativa breve, ha publicado Ulat y otras ficciones (2007), que incluye un relato ganador del Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar en 2004, y Literatura fantasma (2022). Además, es autor de la novela El hombre encuadernado, el libro de ensayos Argumentos en busca de autor, el cuaderno de viaje No guardes nada en tus bolsillos y el libro de aforismos Planes de fuga (2021).

    Como traductor, Mesa ha vertido al español poemas de destacados autores italianos como Giorgio Vigolo, Camillo Sbarbaro, Paolo Febbraro y Eugenio Montale. Su labor como crítico literario se ha desarrollado en diversas revistas y suplementos culturales españoles, siendo colaborador habitual de la revista Clarín. En 2011, obtuvo la beca de creación y crítica literaria de la Academia de España en Roma.

    Su obra poética aborda temas políticos, existenciales y sociales. Testigos de cargo se estructura en tres partes: una primera de tono pesimista, una segunda que explora el espejismo del paraíso y una tercera que plantea una leve esperanza.

    En el poema inicial, Tre schegge romane, se percibe un profundo desaliento, cuestionando si la humanidad puede superar sus propias ruinas. Los versos reflejan una visión desesperanzada, donde el ser humano parece avanzar solo para presenciar su propia decadencia:

    Y si caminamos aún erguidos

    es por ver cómo caen esas columnas, por untar

    la sangre que sabe a mermelada,

    cerezas tan antiguas

    que la tierra la recibe con el honor de la putrefacción. 

    El peso simbólico de la desesperanza impregna la obra, situando los poemas en el terreno del dolor y la reflexión sobre la existencia. La pregunta sobre qué somos y qué podremos ser se entrelaza con emociones y pensamientos en torno a la vida y la muerte. No hay lugar para la dicha o la victoria, sino para un sufrimiento que expone un sistema de vida arraigado en la podredumbre. La existencia en estas circunstancias se reduce a la insignificancia, y la muerte no ofrece salvación religiosa, sino la desintegración de todo lo que fuimos:

    Mañana seguiremos discutiendo con bocas ajenas. 

    Harán ceniceros con nuestros huesos. 

    Una rata disecada, nuestro cerebro y la etiqueta de un vino 

    ocuparán vitrinas cercanas en el museo de arqueología.

    La mirada crítica y desgarrada en Testigos de cargo revela una sociedad dividida entre privilegiados y desposeídos. En poemas como Tres calles al sur, se contrasta la cercanía de la fiesta con un territorio infranqueable, simbolizando la brecha entre quienes viven y quienes apenas sobreviven. La soledad en medio de la multitud y la alienación en una ciudad desconocida reflejan una sociedad marcada por la urgencia y la hostilidad. Frente a esta realidad, el poeta propone una resistencia íntima, un rechazo a la gran marcha colectiva:

    No hay antígenos para esa enfermedad, amigo, 

    sólo nos queda una íntima resistencia: 

    quedarnos rezagados en la gran marcha, 

    detener el asedio, 

    firmar un armisticio, 

    aprender a vivir como los perros de Antístenes, 

    y si no se cruza una bala en tu camino 

    defender cada palabra 

    como un testigo de cargo.

    La imagen de la isla y el aislamiento, junto con el concepto de la nada, se entrelazan en la obra, reflejando un olvido en el que la juventud no ha podido florecer y se ve obligada a rebelarse o perecer:

    Lo quemarán todo. 

    Como papeles que el viento arrastra por las autopistas 

    nadie podrá detenerlos. 

    Corren equivocados, 

    seguros de cada error. 

    Nada les importa 

    más allá de esta noche. 

    Lo quemarán todo. 

    Nadie puede atraparlos 

    porque nunca fueron nada.

    A pesar de la intensidad pesimista que domina gran parte del libro, el final ofrece un atisbo de esperanza, inspirado en las palabras de Derek Walcott: «el destino de la poesía es enamorarse del mundo a pesar de la historia». Los versos finales invitan a sonreír y abrazar la vida en su fragilidad y cotidianidad:

    Sonríe, amigo, no te cures

    eres un parpadeo

    de alas de buitre,

    una grieta en el desierto, un veneno,

    tal vez un código binario,

    un motor desecado en un barranco,

    y todos los milenios se detienen

    para inventar tus ojos

    Sin embargo, esta petición de sonrisa no oculta el espejismo del paraíso. Las ínsulas prometidas no son tan idílicas como parecen. La obra de Bruno Mesa es un viaje poético que combina crítica social, reflexión existencial y una búsqueda constante de significado en un mundo marcado por la desesperanza y la resistencia.

    Para conocer más sobre Mesa y su obra, puedes ver y escuchar esta entrevista:

    El libro lo puedes comprar en la editorial Pre-textos, que lo publicó.

  • INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y POESÍA

    INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y POESÍA

    Silvia Heidel pinta, toca el piano y además escribe. La prolífica producción literaria que esta polifacética argentina ha desarrollado en los últimos doce años abarca la novela, la poesía y el ensayo, y es a este último género al que pertenece “Creación y autoría en la era de la Inteligencia Artificial”, (editorial Las 1000 y Una, 2024), un apasionante y original estudio sobre los desafíos a los que la IA expone a la poesía actual.

    En el libro se hace un pormenorizado análisis de las poéticas desarrolladas por cuatro autores argentinos contemporáneos: Osvaldo Rossi, Norberto Barleand, Rubén Balseiro y la propia Silvia Heidel, y se detallan los recursos literarios encontrados en cada uno de los poemas publicados por estos autores entre los años 2000 y 2023 con el fin de demostrar que la labor de los poetas es irrepetible a pesar de la competencia generada por el uso de la Inteligencia Artificial. Cada uno de estos autores tiene su particular forma de ver el mundo y de interpretarlo a través de la poesía, que es fruto de unas vivencias, lecturas y contexto cultural específicos e intransferibles. 

    La “literatura” producida a través del uso de la IA podría hacernos pensar que se ha llegado a “la muerte del autor” y por eso en el libro se hace una interesante reflexión acerca de la diferencia entre “autor” y “creador”. La IA es capaz de producir textos a partir de un extenso banco de datos –como en cierta forma hacen los poetas–, y en este sentido es la “autora” de los nuevos textos generados. Sin embargo, nada de lo que se desarrolla con esta herramienta tecnológica ha sido realmente “creado” por ella. La creatividad y la emoción son exclusivas de los humanos porque, como afirma la autora:  

    “El cuerpo del poema se define como un ente vivo que se retroalimenta con voces intertextuales que en él resuenan: desde lecturas de géneros diversos hasta composiciones musicales cultas y populares, desde obras pictóricas hasta mitos, viajes, innovaciones tecnológicas y científicas, noticias, películas, vocablos de lenguas vivas y extintas. Voces que actúan como potenciadores del sentido, y dotan a la creación literaria de una particular singularidad, desdiciendo la ausencia de originalidad y negando la muerte del autor.”

    En el prólogo, la profesora de Literatura Bertha Bilbao Richter señala que: “este libro encierra varios libros”, y es que en él encontramos poesía (el libro se abre y se cierra con sendos poemas, uno a modo de epígrafe titulado “Como no lo haría IA” y otro a modo de cierre titulado “En custodia”),  un exhaustivo estudio hermenéutico de la poética de Rossi, Barleand, Balseiro y Heidel en los capítulos II, III, IV y V , y un detenido análisis ensayístico en el capítulo VI, con unas conclusiones muy bien argumentadas y sustentadas en la obra de importantes teóricos de la filosofía y la literatura universales. Por si esto fuera poco, también se nos regalan las biografías de los cuatro poetas en los que se ha basado este estudio, algo que resulta de mucha utilidad.

    Cuando acabé la lectura de este ensayo, quise probar la eficacia de la IA a la hora de sustituir a los humanos en el uso de la palabra. Para ello, entré en ChatGPT y le pedí que hiciera un resumen de las conclusiones del libro. El resultado fue un texto aparentemente bien redactado, con un estilo muy similar al empleado por Heidel, pero lleno de contradicciones. A continuación solicité a la misma aplicación que escribiera un poema basado en un tema muy concreto. En la pantalla de mi ordenador aparecieron unos “versos” plagados de clichés sin ninguna profundidad. Estos simples experimentos me han permitido reafirmar mi adhesión absoluta a lo plasmado en este magnífico estudio. 

    “Creación y autoría en la era de la Inteligencia Artificial” me ha parecido un ensayo ciertamente original: me ha dado a conocer los entresijos de la obra de unos poetas excelentes, me he admirado de la capacidad de reflexión y análisis de la autora y he disfrutado de la poesía de Silvia Heidel, a quien sigo desde hace bastante tiempo.  

  • Falconetti sobre fondo rosa, Daniel María, Ed. La Palma

    Falconetti sobre fondo rosa, Daniel María, Ed. La Palma

    Daniel María (Canarias, 1985) es escritor, gestor cultural, editor y actor. Su obra de creación la comprenden los poemarios Hilo de cometa (Premio Félix Francisco Casanova, 2009), Flor que nace en los raíles (2015) y Falconetti sobre fondo rosa (2018); el libro de cuentos (De)función cómica (2009) y las novelas El hombre que ama a Gene Tierney (2ª ed. en 2014), Premio de Edición Benito Pérez Armas, y Un crimen lejos de París (2014). En 2023 publica ‘Bisutería auténtica‘ (Egales) y es uno de los autores de ‘Saritísima: historia ilustrada de un mito‘ (Varieté). En la actualidad está presentando su última novela ´Antiguas boquitas pintadas´, Lastura editorial.

    ¿Quién es Falconetti?

    Mi primera impresión fue asociar el nombre del poemario a Falconetti, el tuerto malo, el peor de todos los malos de las series que se veían en España a finales de los 70. Era el enemigo en ‘Hombre rico, hombre pobre’, la primera gran miniserie. Era más enemigo del hermano pobre (Nick Nolte, Tom) que del rico (Peter Strauss, Rudy).

    La verdad es que Daniel María se refiere a Maria Falconetti, una actriz francesa de cine y teatro, conocida por su papel de Juana de Arco en La pasión de Juana de Arco (1928), del director Carl Theodor Dreyer. Aunque algunas fuentes aseguran que María nació en Sermano (Córcega), actualmente se sabe que nació en Pantin (suburbio del norte de París).

    El porqué del título

    En 1928, el director danés Carl Theodor Dreyer estrenó la película La pasión de Juana de Arco. Su protagonista, la mítica María Falconetti, no volverá a hacer cine y continuará su trayectoria actoral en los escenarios. Se ha sabido, muchos años después, que los célebres primeros planos de Falconetti, en la agónica y desesperada confesión de Juana, se rodaron sobre fondo rosa, para dotar a la imagen en blanco y negro del tono que más satisfacía al director. Tal como nos indica Daniel María, de haberse filmado en color, el primer plano de Falconetti hubiera derivado en retrato pop.

    La niebla y la memoria

    se retiran

    dando pasos 

    hacia atrás.

    La verdad se distancia;

    y un desierto de nombres

    nos convierte

    en habitantes

    sin geografía.    

    Un libro de poemas íntimo, intenso y muy personal del escritor gomero Daniel María. Un poemario dividido en tres partes:

    Empezamos por la sección Lo bello. En ella nos encontramos con ‘La soledad de los retratos’ donde María nos habla de la verdad y la memoria. A continuación, el poeta asume, en ‘La muerte’, que esta es ruidosa y magullada. En cambio, más adelante nos indica que la vida solo es lo bello y lo oculto.

    En ‘Único’, ¿qué me dicen de los versos Romper la esperanza de los otros / que pusieron tu rostro a sus pecados?

    Un referente importante en la obra y vida de Daniel María es David Bowie y así lo demuestra en la página 27 del poemario.

    Siguiendo con el deleite que representa leer y releer sus poemas, nos comenta en ‘Poeta no’ que un poeta es un desconocido que descubre una verdad y duda

    El último verso de ‘La noche’, gracias a la noche, que nos ha dado tanto, nos ha recordado una popular canción folklórica chilena que cantó Violeta Parra, ‘Gracias a la vida’. Chilena como Nicanor Parra, el antipoeta, a quien dedica el poema.

    En la segunda sección, titulada ‘Lo oculto‘, me gustaría destacar el poema ‘Credo’: Y creo, sobre todo, / en la presencia / de mis muertos. El poema ‘Las cartas’ cuando asevera Pero las cartas importantes / no se guardan. Para acabar mi selección con el poema ‘La niñez’.

    El poemario tiene una tercera parte que no tiene desperdicio, El tiempo, que la tienen que deleitar en soledad para que les resulte más gustosa.

    Son poemas condensados a lo ‘oriental’, sin ser haiku, en pocas palabras, en pocos versos, dice mucho: ‘estamos condenados a envejecer la sombra´. Aunque si tengo que elegir un poema de entre todos los que configuran Falconetti sobre fondo rosa, me quedo con dos: Incertidumbre y Otoño.

    La poesía siempre guarda un secreto evidente que el tiempo revela con la vida, y que sorprende al poeta y al lector, como el rosa sobre el que Falconetti desmoronó su parlamento. La poesía sabe de nosotros y del mundo mucho antes de que logremos —si es que lo logramos— descubrir el mensaje total. Mientras, andamos por el laberinto de lo bello y lo oculto.

    Los amantes de la literatura de Daniel María estamos de suerte, no solo por poder leer sus libros, sino también porque nos indica el año de su muerte, muy lejano todavía. En el poema ‘He elegido mi tumba’, indica que morirá en 2091, eso quiere decir que tenemos muchos años por delante para gozar de su literatura.

    No lo duden, aquí pueden adquirir un ejemplar.

  • EN COMPAÑÍA (AÉREA) DE MYRIAM SOTERAS

    EN COMPAÑÍA (AÉREA) DE MYRIAM SOTERAS

    (Una reseña del poemario “Espera Instrumental”)

    El XXI Premio de Poesía ‘Dionisia García’ que concedió la Universidad de Murcia en 2024 recayó en “Espera instrumental” de Myriam Soteras (Barcelona, 1975). A raíz de dicho galardón, fue publicado por Editum (Ediciones de la Universidad de Murcia) en una edición que, la verdad sea dicha, no está a la altura de los poemas que contiene. De no haber obtenido este premio, quizás estos poemas podrían haber caído en alguna editorial que cuide la manufactura y la distribución de sus libros y, en estos momentos, “Espera Instrumental” estaría en boca de todos los críticos. ¿Quién sabe? Así funciona el mundillo literario. Quizás, para que esto ocurra, Myriam Soteras y su obra solo necesitan esperar. 

    Precisamente la espera es el tema que vertebra el libro. Cada poema que lo compone utiliza la espera como metáfora de otra cosa. La espera concebida como ese espacio de tiempo que no sabemos si se expande o se contrae, en el que cabe toda una vida, el reemplazo de un diente de leche, tu turno en la fila, un parpadeo e incluso una decisión. 

    «Un parpadeo extiende el tiempo.
    De pronto, tienes edad para la noche.

    […]

    Un parpadeo reduce el tiempo.
    De pronto tienes edad para la paradoja.»

    La espera no solo conforma el panorama reflexivo de los poemas, sino que también lo estructura. Myriam elige la “espera instrumental”, un término técnico de aviación, para dividir el libro en las tres partes del movimiento elíptico que trazan los aviones mientras esperan recibir autorización para aterrizar. Inbound, Viraje y Outbound son las tras maniobras de esta elipse aérea y los títulos de los tres apartados en los que se divide el libro. 

    Tanto la maniobra de entrada a la “Espera Instrumental”, Inbound, como la de salida, Outbund, comparten la misma estructura interna. En las páginas impares encontramos un poema en prosa fragmentado que recorre todo el viaje (quizás hay quien pueda pensar que se trata de pequeños poemas en prosa, pero las aliteraciones y la cadencia de sentido a lo largo de la lectura – si se leen de seguido estos fragmentos – me dan la impresión de que se trata de un solo poema). 

    «Recoges la mesita plegable y escribes, torcida, en un margen: los aviones aterrizan como los  poemas; solo regresando encuentran el rumbo.»

    Los versos de estas páginas impares afloran dentro de un vuelo doméstico en el que cada situación nos lleva al poema que se encuentra en la página par, donde se repite la misma estructura: Un epígrafe seguido de un poema que es parte de un diccionario de esperas.  Con tan solo un poco de paciencia podríamos ir catalogando todas las esperas hasta llegar a los cuarentaicinco poemas que componen las Inbound y Outbound.

    Esperanza: Una niña esperando a que alguna vez el padre la recoja al terminar el colegio

    Pasión: Dos amantes que esperan la llegada de la noche.

    Verdad: “No te esperaba”

    Incomodidad: Dos amantes que esperan la llegada de día.

    Vida: La espera del nacimiento.

    Vida: La espera de la muerte.

      “Esta espera es un vaticinio”

    Viaje: La llegada del tren.

    Viaje: La salida del tren.

    No todo cuadra, «seguimos esperando unas matemáticas nuevas.»

    Estamos ante todo un tratado poético sobre la espera. Myriam tiene el cuidado de un piloto, maneja bien las coordenadas, las mediciones, no hay impaciencia, no hay prisa, la poesía no sabe de tiempos cortos. Nos lleva hacia una espera asumida, contenida, inevitable, de tiempo perdido, como casi todas las esperas. No esperamos de la misma manera lo imposible que lo que ya ha ocurrido. La desidia como estrategia de supervivencia o de escritura.

    «Como en un recuento, elaboro la estadística:  cuánto se ha perdido, qué queda. Afronto la  caída. En el eje horizontal, quietud. En el eje vertical, catástrofe. Solo yo mantengo el pulso  suspendido. Algún tipo de fe. Una espera.»

    Esperad. Dadme un momento. Me falta apuntar que la parte central del libro se titula Viraje. Está compuesta por un solo poema largo dedicado a la pausa, a la calma. A ese estado de transición entre un tiempo y otro.  Una pausa que nos traslada de una parte de la espera a la otra, de la parte en la que esperamos el comienzo a la que intuimos el final. Desde la primera cita del libro, perteneciente a “Cascara de nuez” de Ian MacEwan, a la última, de la misma novela. Todo es circular. O elíptico. Y es que no es de extrañar que nos encontremos con constantes ritornelos y enlaces entre los poemas, una especie de hipertexto que conecta todas las partes del libro y que, a su vez, gracias a las citas, se conecta con la tradición literaria.  Pensar los epígrafes como puertas de embarque que conectan vuelos.  ¿Alguien conoce la magnitud en la que quedan registrados los tropos en las cajas negras de los aviones?

    «Los hombres locos no saben esperar.

    Los hombres cuerdos escriben en la pausa dolorosa.
    Los hombres locos también escriben, pero siempre.»

    Hay poetas que dedican toda su obra a explorar una misma poética, a desarrollar una voz propia e inconfundible. Hay otros poetas que se dedican a probarse en deferentes voces. Ambas opciones son igual de correctas, legítimas. Si se hace bien. Supongo que este es un camino que, en la mayoría de los casos se toma, consciente o inconscientemente, en la publicación del segundo trabajo. “Espera Instrumental” es el segundo poemario de Myriam Soteras después de que en 2022 publicará “Papel de Lija” con Ediciones Tremendes.

    Parece que el camino que ha decidido emprender es el de explorar diferentes opciones. La Myriam que espera sin desidia en los poemas, se prueba la prosa poética, y le sienta bien. Se enfunda el fragmentarismo, y le sienta bien, la bibliomancia, y le sienta bien. Se prueba la hibridación de géneros y le sienta bien.  Debajo de esas nuevas vestimentas, aún se adivinan las silvas sonoras y robustas que ya aparecían en su anterior colección de poemas. Myrian da forma a su nueva voz como el cuerpo da forma a la ropa.  No es difícil darse cuenta de que este va a ser el camino poético que Myriam Soteras va a recorrer en sus próximos trabajos. A buen seguro la veremos engalanada con nuevas técnicas, nuevas voces, nuevos estilos, nuevas inquietudes, nuevas metáforas, nuevas palabras. 

    Merecerá la pena la espera.

  • Fyrel:  Cuando el amor es el vehículo

    Fyrel:  Cuando el amor es el vehículo

    Carlos Yeray Benítez Flores, o simplemente “Yeray” para sus amigos, nació en Santa Cruz de Tenerife en 1989.

    Es el epítome de la dedicación y el empeño: el esfuerzo y la pasión son sus ideales, y el amor, el vehículo que lo impulsa. Docente polifacético y enamorado de su profesión, fue nominado entre los 50 mejores docentes de España en los años 2020 y 2021. Sin embargo, su mayor proyecto de vida, el ser padre, se materializó en 2022. Este hito lo inspiró a crear historias para acompañar cada noche a su pequeño, entre ellas la recientemente publicada Fyrel: el príncipe de los tres corazones.

    Se trata de un hermoso relato que combina elementos de la mitología canaria con personajes entrañables. El resultado es una historia que, a simple vista, es entretenida y colorida, pero que encierra un trasfondo profundo al ser analizada con detenimiento.

    Fyrel surge de la necesidad de dar luz a unos personajes que tenía guardados en el corazón. Me he inspirado en mi hijo, en su historia de vida y en nuestra familia”, asegura orgulloso el autor. Al leer la historia, se hace evidente que Fyrel no necesita ser salvado, pues es el protagonista de su propio cuento. Acompañado por el más fiel de los compañeros, es él quien labra su destino, ayudando en el camino a más de un personaje.

    Al convertirnos en padres adoptivos, nos hemos dado cuenta de que los verdaderos protagonistas no somos nosotros, sino nuestro hijo, a quien dedicamos cada segundo y por quien intentamos tomar las mejores decisiones”, explicó el autor. En sus palabras, se critica la tendencia social de destacar a los adoptantes como “benefactores”, cuando en realidad no son los protagonistas. El hecho adoptivo, según él, es motivo de una celebración agridulce: por un lado, alegría para la familia adoptante; por otro, una dura realidad de desamparo que no debería existir.

    Por otro lado, el relato incluye elementos de inclusión, al abordar temas como la adopción y la diversidad familiar, lo que lo convierte en una historia memorable que normaliza y empodera. En palabras del autor: “Históricamente, siempre ha habido temas que, al ser tabú, contribuyen a cierta invisibilidad, como si aquello de lo que no hablamos no existiera. Por eso, Fyrel es claramente acogido por una familia, y no por cualquier familia, sino una muy especial”.

    Fyrel: el príncipe de los tres corazones es más que un cuento para niños. Es un relato de superación, visibilidad y luz, donde el amor es tanto el vehículo como el fin principal. Sin duda, tanto los pequeños como los adultos que lo lean lo disfrutarán.

  • Gotas de Rocío, de Moncho Borrajo (Le Canarien Ed. 2022)

    Gotas de Rocío, de Moncho Borrajo (Le Canarien Ed. 2022)

    Hoy, os vamos a comentar el libro ‘especial’ de Moncho Borrajo, ‘A María Mérida. Gotas de rocío’, obra también ilustrada por el dramaturgo.

    Ramón Borrajo Domarco, más conocido como Moncho Borrajo (Baños de Molgas, Ourense, 24 de diciembre de 1949), es un humorista, showman, dramaturgo, escritor y poeta. Actualmente reside en Tenerife.

    María Mérida fue una figura antológica en la historia musical de Canarias, carismática y vital, arrolladora y de un encanto sobrenatural, que la convirtió en una de las artistas más queridas por los isleños de dentro y fuera. A sus 92 años fijó residencia en Candelaria, por cuya Virgen profesó una devoción muy estrecha. Cantante de registro grave, fue Premio Canarias de Cultura Popular 2001, entre multitud de galardones, y la primera mujer canaria que grabó un disco. Cantó en más de 300 escenarios de 40 países y en su juventud participó en la legendaria película “Alma canaria”. En 2017 fue la Pregonera de Honor de las Fiestas de la Virgen de Candelaria.

    Tu amistad me regalaste,

    envuelta en un pañuelo,

    lo guardo donde se guardan,

    los más bonitos recuerdos.

    En el poemario “Gotas de Rocío” Moncho Borrajo ha logrado resumir la esencia de María Mérida e impregna de canariedad a todo el que lo lea. Moncho Borrajo recuerda con cariño su reencuentro con María Mérida en el Centro Cultural de La Villa después de años distanciados y la amistad incondicional que les unía. En unas declaraciones posteriores, el poeta señaló que “María no se ha ido porque está en nuestros corazones y que los dibujos que aparecen en el libro están hechos con mi mano y con mi corazón, donde hay un trocito de alma canaria dedicado a una mujer inmensurable”.

    Aquí tenéis la voz de María y de Moncho en una entrevista que le hicieron al autor en Radio Nacional de España-Canarias.

    ¡Qué suerte tuvieron ellos,

    que no he tenido yo!

    escucharte un arrorró,

    para conciliar el sueño

  • Inocente, hasta que se demuestre lo contrario, de Beatriz Gómez (Ed. ExpressArte, 2023)

    Inocente, hasta que se demuestre lo contrario, de Beatriz Gómez (Ed. ExpressArte, 2023)

    Beatriz Gómez (Isla de La Palma), periodista especializada en Gestión Cultural y Escritora. Entre sus trabajos destacan las novelas cortas Por CasualidadEl Tercer Testamento y Sin respuestas. Su última publicación en prosa fue Lanzarote, isla dorada de mi niñez. Un libro de relatos cortos autobiográficos donde narra sus vivencias en la isla más occidental en la que pasó su infancia y gran parte de su adolescencia.

    Su última publicación es Inocente hasta que se demuestre lo contrario, una obra dramática que ha puesto en escena en dos ocasiones y donde pone en valor la dramaturgia canaria y en femenino. Una comedia de enredos llena de planteamientos dramáticos progresistas donde se denuncia en clave de comedia todos esos tipos de conducta que aún en pleno siglo XXI siguen siendo un problema, como pueden ser el clasismo, el racismo, la homofobia, entre otros…  Una obra con plena vigencia en estos tiempos en los que estamos sufriendo una ola reaccionaria que pretende evitar estos pequeños cambios que desemboquen en una sociedad más justa e igualitaria para las mujeres, el colectivo LGTBYQ+ y la sociedad en general.

    En la actualidad, combina su profesión como gestora cultural y redactora con su faceta artística en los campos de la literatura, el cine y el teatro. También imparte talleres de cine y de creación literaria y es  profesora de la Escuela Municipal de Teatro de Tijarafe. En la isla de La Palma lidera el sector cultural dirigiendo multitud de proyectos, casi todos ellos en su mayoría enfocados al sector audiovisual, literario y teatral. 

    Es la directora de las jornadas literarias ExpresARTe que se desarrollan en el municipio de El Paso y  responsable de la revista con nombre homónimo a estas jornadas que se edita cada año en formato físico y en la se pretende dar a conocer los trabajos y a  los/as autores/as de nuestra tierra. Este año, ha fundado también la editorial que lleva el mismo nombre. 

    Sinopsis:

    Un cuadro de Frida preside la estancia principal de una casa donde viven Gonzalo y Candelaria con su hijo Gonzalito y la asistenta Onilde. El hijo tiene algo muy importante que contar a sus padres, pero para ello, decide tramar un divertido plan con la ayuda de la excéntrica asistenta. Una hippie, una pija, una gótica, una intelectual y una madurita experimentada se dan cita en esta alocada comedia donde los enredos son los ingredientes principales.

  • Fuego en lo sombrío, de David González Lago (Bajamar Editores, 2023)

    Fuego en lo sombrío, de David González Lago (Bajamar Editores, 2023)

    David González nos presenta un libro donde el Amor, con mayúsculas y en todo su esplendor, es el protagonista; no sólo amor de pareja, sino el amor a la vida, al mundo, al propio amor, a su ciudad, al arte, a la poesía.

    Es un libro escrito enteramente en sonetos, cosa que puede parecer de cierta osadía puesto que el soneto, para mí, es la composición clásica por excelencia y, ante tanto verso libre, tanto poema que a veces no es poema, tanto verso partido por la mitad, hallarse ante un libro todo con sonetos magistralmente escritos es todo un reto y, desde mi punto de vista, hoy en día, todo un lujo. Y más si tenemos en cuenta que los sonetos de David, endecasílabos perfectos, le surgen de una manera tan natural, que convierten el libro en toda una delicia.

    El poemario se divide en cuatro partes, Ars Amandi, Modus Operandi, Si Vis Pacem y la última Tempus Fugit. La primera parte se me antoja como más contemplativa; el amor está, se siente, se ve y se vive, ya sea a través de una persona, de una obra de arte, o de un instante. La segunda me hace pensar más en esas acciones que aportan amor, y a su vez, el amor por esas acciones, correr, observar, escribir… Si Vis Pacem, la tercera parte, me lleva a darme cuenta que para conseguir la pureza, la paz, el amor, a veces hay que cruzar caminos oscuros. Y finalmente Tempus Fugit, que me parece quizás la parte más sombría. De esta manera, siento que el poemario guarda en sí mismo esa luz que da claridad a lo sombrío. El mismo poemario contiene la sombra y la luz, iluminándonos los ojos y el alma, oscureciéndolos, y volviendo a iluminarlos.

    Porque amar es la opción más prohibitiva:

    soportar y a la vez ser el soporte

    y exprimir la pasión más primitiva.

    Fragmento del poema Nieve en primavera.

    El amor aparece como elemento de unión en todos los poemas, en diferentes vertientes, pero siempre como el elemento positivo que aporta ese fuego que tanta falta hace en lo sombrío.

    Todo el poemario me parece de una fuerza tremenda, con claroscuros que muestran que la vida, a al final, es eso, caminos de sombra para llegar a la plazoleta de la luz.

    El amor como ese elemento puro que llega, esperado, y revuelve todo nuestro mundo para convertirlo en algo luminoso y nuevo, en algo que nace de repente y lo llena todo de flores y perfumes:

    Llegaste con el arte por bandera.

    Contigo el mundo es un lugar mejor.

    Contigo comenzó la primavera.

    Fragmento del poema Soneto Confidente.

    Es un poemario que se hace cercano y es inevitable caer en sus redes y, nunca mejor dicho, enamorarse de los sonetos. Pero que precisa de una leída tranquila, con mimo, que nos permita entrar en todos y cada uno de sus versos para darnos cuenta de la fuerza que contiene y de que a veces, la luz, la podemos encontrar donde menos esperamos.

    Un mensaje luminoso y tan necesario en los días que corren hoy en día, un remanso de paz amorosa que nos acoge con los brazos abiertos y nos libra de las tinieblas.

    Amemos como un brujo en pleno trance:

    con fe, convencimiento y osadía;

    amemos sin medir ni hacer balance.

    Fragmento del poema Desbordar el recipiente.

    Soy consciente que en esta reseña no os desvelo mucho de lo que encontraréis en este poemario; y eso es porque me gustaría que lo leyerais, que entrarais en él y vierais por vosotros mismos todo lo que esconde. Como pequeña pista os diré que quizás este libro os traiga un poquito de luz en lo sombrío.

    David González Lago, Córdoba, 1981, licenciado en Historia del Arte y en Antropología Social y Cultural, es profesor de Geografía e Historia. Su faceta como escritor lo ha llevado a tener seis libros publicados, dos de los cuales han sido reseñados en esta revista: Animalicémonos y Artefactum. Luz en lo sombrío es su séptimo poemario.

  • Leugim, de Lange Aguiar

    Leugim, de Lange Aguiar

    Miguel Ángel Díaz Hernández, nació en 1952, en Icod de los Vinos, Tenerife.

    Forjó su futuro simultaneando sus estudios con el trabajo, realizando su carrera universitaria como psicólogo en la Universidad de la Laguna.

    Tesorero de Acte Canarias desde febrero de 2024. Coordinador de la Tertulia Escribamos, y conductor del programa de Acte Canarias «Letras que hablan», en Onda Aguere-Radio Geneto.

    Lange es el nombre con el que comienza a escribir desde muy joven y que mantiene a lo largo de su vida literaria, sin embargo, en el mundo social y profesional es más conocido como Miguel Díaz.

    Muchos poemas sociales y de denuncia fueron escritos por él en los años difíciles de la dictadura, formando parte de periódicos clandestinos. También publicó en la desaparecida Tarde, periódico vespertino más importante de Tenerife durante décadas, vieron la luz algunos de sus versos. Otros poemas, más intimistas, filosóficos o religiosos, formaron parte de obras de teatro y montajes poéticos en su pueblo, o en las diferentes organizaciones en las que militó durante muchos años.

    Lange Aguiar, como escritor, evoluciona, dejando atrás su silencio de años y ahora nos ofrece unos poemas libres rompiendo toda norma y estructura. Sus últimos poemarios Ser de luz, hijo de la tierra y Retazos del ser son una expresión máxima de este sentir.

    En 2024 le fue concedido el Premio Pablo Neruda del instituto panamericano de las letras, el premio Mundial Smart Lion Gold a la excelencia literaria de Ecuador

    Acostumbrados a leer la emoción de su poesía, Lange Aguiar nos sorprende en esta novela con la intensidad de su narrativa.

    Este libro nos acerca mucho más al autor, a su vida, a sus emociones, aparte de su pasado que creemos intuir entre líneas en la historia que nos cuenta.

    Una historia que juega con nosotros, obligándonos a danzar entre el pasado y el presente de su protagonista, Leguin, a saltos entre capítulo y capítulo, sin poder abandonar la lectura en ningún momento.

    Bandazos que nos van acercando a la verdad de la historia que Lange ha querido contar. El autor, en esta historia, nos acerca a su vida como él mismo dice en el primer capítulo:Esa parte de mi vida emocional, corporal, terrenal… que me marca y me hace ser tan humano, tan loco, tan visceral o pasional.

    Doy las gracias por la invitación a escribir este modesto prólogo porque la lectura intensa de la novela me ha llevado a conocer, un poco más, a su autor. Alguien que admiro y aprecio por el trabajo incansable que hace en pro de ayudar a los demás. Yo tampoco sé si es un ser de luz o simplemente refleja las luces de los demás, en todo caso, yo me siento feliz por acercarme a su luz y poder acompañarle en un tramo de este camino incierto que es la vida.