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  • Entrevista a Dafne Penelope Inanna

    Entrevista a Dafne Penelope Inanna

    Tuve el placer de conocer a Dafne y su poesía y quedé fascinado, es por ello que la contacté para escribir esta breve entrevista y compartir sus puntos de vista sobre literatura con el resto del mundo. Este no es más que mi parte para romper el cerco capitalista contra la cultura proletaria. En cursiva se encuentran todas las respuestas de la poeta queretana. 

    Si quieres conocer a la poeta, puedes seguirla en Instagram: https://www.instagram.com/anarcoxula/ 

    El capitalismo y sus métodos de disciplina constantemente nos bombardean con la idea de cuerpos perfectos, de medidas naturales y necesarias, exige inocencia mientras obliga a miles de cuerpos a una sexualización que llega a un nivel caricaturesco del cual nadie está a salvo, pero tú, como parte de una disidencia sexo-genérica te encuentras doblemente expuesta ¿Cómo reaccionas ante la violencia estética y social capitalista en tu poesía?

    Mentiría si dijera que todo esto no me atraviesa. Evidentemente, hay una carga política y poética en el cuerpo y esa carga la llevamos todas y todos, pero principalmente aquellas personas que nos enunciamos desde fuera de la norma. Yo intento no pensar activamente en esa violencia, por lo menos cuando escribo poesía. Ideológicamente seré todo lo marxista que quieras, pero en la poesía soy romántica, creo en el cuerpo y su sabiduría, que no me parece distinta en absoluto a la razón. En todo caso, me parece que la razón y esa otra cosa, que algunos llaman intuición, otra mística, son dos partes del mismo fenómeno. Soy materialista, luego creo que todo es materia viva, incluyendo lo que parece escapar a la posibilidad de enunciarse racionalmente. Y creo yo, precisamente, que ahí es donde entra la poesía, en la capacidad de hablar donde la palabra se congela. Subir esas cumbres y bajar a esos abismos en donde poco se puede decir de manera lógica. Por eso digo que más que pensar en esas violencias y escribir desde la reflexión, procuro habitarlas, sentirlas y cuando se vuelven insoportables, entonces sí, las convierto en un poema. Creo que el poema es una suerte de alquimia para el dolor. También para el gozo, para el placer. Pero, insisto, es porque soy una romántica incurable. El camarada Stalin me habría enviado sin duda al gulag. Más que descartar lo subjetivo, creo que nuestra tarea como materialistas dialécticos es incorporarlo al mundo de lo material, de donde nunca salió.


    Pocos hablan de la relación de las personas en el espectro autista en la política, conocemos al patético reaccionario de Musk (tan enajenado que ni siquiera otros psicópatas millonarios adoradores del Demiurgo creen que sea agradable pasar tiempo a su lado) pero poco se habla desde posiciones proletarias ¿el autismo ha modificado lo que comprendes por político en poesía?

    El autismo y la transexualidad, que son experiencias materiales que vivo y encarno en mi vida diaria, han modificado como comprendo todo, no solo en poesía, sino en términos generales. Habitar ambas identidades me ha hecho sentir fuera de lugar desde que iba en la primaria, pero a mí no me basta con el rencor individual, yo siempre quise una explicación ¿Por qué me tratan mal los otros? ¿Por qué se ríen de mí? ¿Por qué mi mamá es tan dura? Que esas particularidades intersectaran con mi pertenencia a la clase trabajadora para mí fue una bendición porque me parece que, sin esa intersección, difícilmente habría brotado en mi la conciencia de clase. A lxs autistas se nos da bien el pensamiento sistémico, identificar patrones. Yo me di cuenta, muy fácil que todo ese sufrimiento, ese dolor, ese rechazo, estaba relacionado con el sufrimiento, dolor y rechazo que también vivían otras personas y cuando llegué a Marx, a Lenin, no me costó trabajo entender que mi liberación estaba unida a la de los demás, yo sola no podría salvarme.


    En general hay ciertas características en la poesía de varios autores que serían imposibles sin su experiencia corporal, se me ocurren autoras como la poeta Yu Xiuhua o la militante negra marxista Claudia Jones, ahora bien, adivinar autismo en poetas del pasado es un ejercicio esteril, pero puedo preguntarle a una poeta autista viva ¿Puedes compartir cómo se traducen esas experiencias sensoriales y emocionales en posiciones formales dentro de tus poemas?

    Como mencioné anteriormente, para mí la sensorialidad es quizá el aspecto más relevante dentro de la poesía, no concibo una poesía que no atraviese el cuerpo y las emociones. Lo que hago entonces es sentir todo eso, someterlo a una suerte de incubación y después dejarlo salir ya con forma de poema. Soy una poeta muy visual y muy auditiva, la semántica no me interesa tanto y si me interesa, es en subordinación a esas otras cualidades. Para mí el peso de una palabra está, ante todo, en su sonido. El español es una lengua muy vocal en el que cada sílaba tiene un peso. Encontrar el equilibrio entre balancear ese peso y el significado de cada palabra es donde, para mí en lo personal, está la gracia de la poesía.

    Hay una gran fuerza en tu poesía que me recuerdan los esfuerzos más politizados en la escena contracultural, pero también del cabaret clásico ¿Hay alguna banda o género que consideres como parte de tu panorama emocional y creativo?

    Lamentablemente no, digo, me gusta mucho la música rítmica, sobre todo la de influencia afroamericana: El blues, el funk, el jazz, el r&b. También me gustan el soul y el City Pop, últimamente el Lofi y escribo escuchando eso, pero no soy muy de seguir bandas. Esa cultura siempre me resultó un tanto ajena, incluso diría extranjera.

    El fanfictión es campo de batalla en la lucha de clases, forma de desposeer a la burguesía de nuestros modernos mitos con los cuales dialogas ¿Crees que la cultura pop puede convertirse en un lenguaje revolucionario dentro de la poesía?

    Por supuesto que sí, mi militancia marxista tiene cierta deuda con la internacional situacionista, creo que eso es perceptible en mi trabajo. Y los situacionistas creían que es posible recuperar significados desde la hegemonía. Vaciarlos de su contenido reaccionario, pues, devolvérselos al pueblo. Mickey Mouse será todo lo repulsivo que queramos, pero como ícono tiene su valor. En la época de oscurantismo religioso, los poetas subversivos profanaban cristos y vírgenes, escribían blasfemias. En una sociedad secular como la nuestra, esto ha perdido todo su valor, así que, en todo caso, toca profanar símbolos capitalistas, pero cuidándonos de no devolvérselos al capital. Esta recuperación es una autopista de dos sentidos.

    Eso explica lo mucho que disfrutaste y me hiciste disfrutar este elemento de fanfiction en tu poesía pero ¿Hasta dónde puede llegar esa desprivatización de mitos?

    Hasta donde la poeta quiera, jajajaja. No, insisto, sí existe un riesgo de que el capital recupere lo que le arrebatamos, sobre todo en el plano simbólico. Lo que tenemos que evitar, en todo caso es la autocomplacencia. Los mitos siempre son recuperables, socializables, el único límite sería el dejar de verlos como tales, creer que tienen más poder que nosotros. Es la inteligencia humana colectiva la que le da vida al mita y mientras sepamos eso, nada tenemos que temer.


    Al liberar el mito y apropiarlo para un fandom socialista ¿Cuáles considerarías que serían sus parámetros creativos? ¿una deconstrucción? ¿una restitución? ¿la deconstrucción de lo ya deconstruido?

    Más que deconstrucción, que es un término que no me encanta, pienso en una reapropiación. Quitarles los mitos a las corporaciones y devolverlo al canto colectivo, que es el reino al que pertenece. Mi praxis artística es muy posmoderna, pero porque soy hija de mi tiempo, fluyo con la historia y si quiero transformar el arte, debo hacerlo con las herramientas que tengo ante mí. Como en el budismo varjra, que sostiene que quien entra en la senda del buda es como la serpiente atrapada en una vara de bambú, creo que el único camino posible es hacia adelante, por lo menos en el arte. El arte ha de usar lo que tiene para agitar las conciencias, luego estas conciencias incidirán en el modo de producción y lo transformarán, lo que, eventualmente, transformará también al arte. Creo que pensar cualquier otra cosa es reaccionario, el arte no puede transformarse a sí mismo porque en esos intentos terminará intentado reproducir lo que ya estaba sepultado. No tenemos alternativa, hay que atascarnos con el festín rancio de la posmodernidad y después vomitar sobre las alfombras aterciopeladas de los burgueses.

    Aceptando tu tesis como parte entonces de comprendernos sobre hombros de gigantes ¿Cómo articulas la tensión entre tu herencia literaria y ruptura radical en tu escritura?

    Es una pregunta que yo misma me hago todos los días.

    ¿Y cómo nos lleva ello a tu tesis sobre la pertinencia del marxismo en el arte?

    Recordando que el materialismo de Marx es dialéctico, es decir vivo, como la poesía misma, que es inquieta y no le gusta estancarse. Si se entiende esto, es muy fácil escribir sin caer en el panfleto o ignorar las contradicciones históricas que nos atraviesan. Marx era un heracliteano, creía en el flujo permanente, la poesía es eso: un río donde nadie se baña dos veces.

  • 13 preguntas y un poeta: Antonio García Lorente

    Este mes vamos a entrevistar a un poeta del que este mismo mes publicamos una reseña de su último poemario: Soterránea.

    Aquí tenéis nuestra conversación

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy escritor bilingüe. Escribo en castellano y en catalán. Esporádicamente, he escrito algún poema en gallego, asturianu, inglés, francés e italiano, cuando la inspiración y el pensamiento poético han ido de la mano en la lengua que sea entre las que he utilizado. He traducido también del catalán al castellano a poetas como Miquel Lluís Muntané, Jordi Pàmias, Vicenç Llorca, Teresa Costa-Gramunt y Xavier Serrahima.

    Mi vida literaria se circunscribe a la necesaria soledad creadora y a la necesaria también necesidad de presentar el poema en sociedad. Así, pues, de la mano del poeta Felipe Sérvulo, amigo, maestro y mentor, me fue introduciendo en los grupos literarios que a finales de los años 90 se daban cita en el Reial Cercle Artístic de Barcelona, para pasar al Grupo El Laberinto de Ariadna en el Ateneu Barcelonès. También tengo relación con otros grupos como Poesia en Acció, la Hora Mágica y el Cercle Artístic de Vallirana.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron Federico García Lorca, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez en castellano, y Josep Vicenç Foix, el Pastisser de Sarrià, en catalán. 

    Los poetas que más influyen en mi poética son numerosos y de diversas literaturas, tales como Góngora, Villamediana, García Lorca, Juan Ramón Jiménez, el Conde de Torrepalma, San Juan de la Cruz, Bécquer, Rosalía de Castro, Rubén Darío, Amado Nervo, Pablo Neruda, César Vallejo, José Angel Valente, Antonio Gamoneda, Jaime Siles, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Salvador Espriu, Josep Vicenç Foix, Agustí Bartra, Carles Riba, Constantinos Kavafis, Buson, Issa Kobayashi, Masaoka Shiki, Kabir, Rabindranath Tagore, Walt Whitman, John Donne, John Keats, Emily Dickinson, Edgar Allan Poe, Pierre de Ronsard, Gerard de Nerval, Alphonse de Lamartine, Baudelaire, Mallarmé, Giosué Carducci, Gabriele d’Annunzio, Guido Gozzano, Hölderlin, Rilke, Ingeborg Bachman, Paul Celan, Marina Tsvitaieva, Anna Akhmatova, Eugenio de Andrade y Carlos Drummond de Andrade.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Hace tiempo me planteé escribir metapoética, esto es, definir lo que es la poesía, y más allá de palabra hecha música, hecha canción,  y acto creador no llegué, porque una definición completa supondría hacer una enumeración exhaustiva de paradojas, en la misma línea que el Pseudo Dionisio Areopagita dijo que no se podía hablar de Dios. Yo lo creo así porque en todo acto creador hay una cierta manifestación de lo sagrado. En cuanto a mi poesía, es ecléctica, como en cierto modo la de Juan Ramón Jiménez, donde había poemas más largos y modernistas y otros más breves y desnudos, fruto de su anhelo por lograr la poesía pura. En este eclecticismo influye el hecho de andar con dos lenguas y dos culturas: la castellana y la catalana.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Obviamente, así como las personas evolucionan a lo largo de la vida. Yo empecé escribiendo poemas rimados y buscando un lenguaje rico pero alambicado, de corte más bien gongorino y lorquiano. Ya en mi primer poemario “Péndulo de Luna” había poemas en versos blancos, polimétricos y libres. Comenzaba a manifestarse una depuración del lenguaje y una búsqueda de la precisión en pro de la función comunicativa del poema y a trabajar también poemas más breves, sencillos y desnudos, sin renunciar al tipo de poemas a los que antes me referia.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Me sorprende esta pregunta porque no tengo una respuesta predefinida que dar a la pregunta. Yo creo que es intuición. Cuando el poema me traslada un mensaje completo, creo que está terminado, sin perjuicio de retocarlo posteriormente si encuentro que hay versos mejorables. Otras veces, he podido tener bocetos en el cajón durante mucho tiempo y, a posteriori, ese esbozo acaba viéndose completado

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética? 

    Como no me conformo con una existencia mediocre y fragmentaria, me gustaría dejar como legado una obra diversa pero enlazable sobre todos los temas que atañen al ser humano con un poso humanista, multicultural, y con experimentos formales diversos, así como la mayor originalidad posible en los temas tratados: el amor, poesía entre filosófica y espiritual en torno al sentido de la vida y de la muerte y cómo estar el ser humano en el mundo, la poesía social, etc.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un papel divulgativo importante de la poesía. Piense que, en su origen, la poesía no se escribía para ser leída sino para ser recitada y cantada. Darte a conocer supone recibir invitaciones a diferentes eventos literarios, tanto en solitario como con otros poetas.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece muy bien. En definitiva, todo ayuda, el libro físico, el ebook,  el blog personal, la web, la revista digital, el escaneo de obras antiguas no editadas recientemente y que circulan en formato pdf , que son una buena herramienta para conocer a nuestros autores de épocas anteriores. En España, los siglos XVIII y XIX son los más fragmentariamente editados, condenando a autores diversos de dichas épocas al olvido.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Al leer a poetas en diversas lenguas quisiera recomendar varios: “Dieu” de Alphonse de Lamartine, “Do not go gentle into that good night” de Dylan Thomas, “El estudiante de Salamanca” de José de Espronceda, “El comte Arnau” de Josep Maria de Sagarra y la Divina Comedia de Dante.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Nunca estoy leyendo solo un libro, sino varios a la vez. Entre ellos ando con el ensayo sobre el Totalitarismo de Hannah Arendt y las poesías completas de Vicente Huidobro, Alphonse de Lamartine y Cesare Pavese.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía? 

    Le diría que lo más importante es la autenticidad, que sea él mismo, que cuando escriba un poema tenga una voz tan personal que al leer cualquier poema suyo, podamos reconocerlo como de su autoría incluso sin saberlo. También le diría que se abra a todo tipo de formas, tanto clásicas como modernas y que sea ambicioso creativamente hasta la experimentación.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En las grandes editoriales solo se entra si ya tienes un renombre o si ganas un premio importante. Los grandes premios van relacionados con la rentabilidad del negocio en la industria editorial y no son una tierra de oportunidades para prestigiar a autores sino que premian a los ya prestigiados o a escritores mediocres, pero que son figuras mediáticas. Son las pequeñas editoriales independientes y las plataformas de venta on line, como Amazon, las que dan altavoz a los escritores que no están en el candelero.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cómo cree que la crítica literaria del futuro tratará a la época actual?

    Muchas gracias por haber atendido nuestra petición y entrevista. Gracias también a nuestros lectores por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta: Isa Hernández

    13 preguntas y una poeta: Isa Hernández

    Esta semana entrevistamos a una poeta novel palmera, Isa Hernández, enfermera de profesión y poeta de corazón. Vamos a ver cómo nos va.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi vida literaria pública es muy corta. Comenzó a raíz de mi jubilación. Soy enfermera de profesión y de ello he vivido casi 40 años. Me jubilé en 2017 y sigo viviendo de la pensión sanitaria. También estudié Derecho y estoy colegiada en el ICAT de Abogada no ejerciente. En lo personal, soy de La Palma y resido en Santa Cruz de Tenerife. Viuda, con dos hijos y dos nietos.

    Toda mi vida he estado estudiando y escribiendo. Cuando decidí publicar me preparé con talleres y cursos de escritura y al mismo tiempo hice un máster de narración y escritura creativa con ESNECA.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Comencé a publicar con narrativa, me interesa la novela y el relato, me gusta inventar historias y mezclarlas con la realidad. La poesía era algo muy serio para mí, pero entré en las RRSS en 2020 y fueron mi salvación. Era una necesidad escribir poesía, siempre con respeto y estudiando a diario para ir mejorando. Siempre he leído mucho, aunque menos de lo que quisiera por el tiempo que me atrapa y tengo muchos jardines. Me han acompañado Machado y Lorca de siempre, también Alberti, Miguel Hernández, Benedetti, Cortázar, G. Márquez y R. Darío entre otros, tengo mucha variedad.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía es sencilla y en general verso libre, pero también me gusta el Soneto, el Mochica (estrofa peruana) y la Gaonesa. Esta última fue creada por el prestigioso escritor y poeta ecuatoriano, Edwin Antonio Gaona Salinas, es una duodécima neoclásica sometida a métrica y rima, y de ritmo. Mis temas son sociales y románticos.

    4 -¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, rotundamente sí. A medida que lees a los autores y escribes cada día notas como evolucionas a mejor. Mi lenguaje poético actual no se parece al primero, ahora es más fluido, correcto, con más recursos literarios, tengo una visión más amplia para detectar el error. Siempre con humildad y aprendiendo.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En las RRSS que es donde yo escribo normalmente, participando en eventos y dinámicas, si quieres que te lean debes economizar el lenguaje. Ya te ponen las normas los Grupos poéticos y tú decides si vas o no. Entonces, escribo el poema en ese número de versos y digo lo que quiero decir. Es disciplina. Corrijo releyendo y embelleciendo con algún recurso, si no hay tropos no hay poesía.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Sin que resulte pedante, pues soy muy humilde, ya he logrado mi fin: publicar. Quería que se me reconociera y se me respetara, y eso ya lo tengo. Todo lo que viene ahora es un regalo para mí. Jamás pensé llegar a lo que ya tengo.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Es maravilloso. Pero yo tengo un problema de la voz, y todo lo tengo que hacer escrito. «No se puede tener todo», aun así estoy feliz de haber logrado tanto, le digo esto porque soy reconocida en Latinoamérica, Portugal, Rumanía, Italia, Eslovenia, …


    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Un poco ya he contestado. Para mí han sido mi salvación. Internet, si se usa con el debido cuidado y respeto, es interesante y te das a conocer. Debes saber elegir y abandonar si no va con lo que deseas o necesitas. Yo solo tengo gratitud.


    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho? 

    Aunque nadie es profeta en su tierra, en Canarias tenemos buenos poetas. Elegir uno es difícil, cualquiera de los poemas de los autores antes reseñados, y de autores de mis grupos poéticos.

    Poema de amor, de Lorca

    Mujer en camisa, de Alberti

    Agua, de Amalia Bautista 


    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    «El Amor en Carne Viva» de Edwin Antonio Gaona Salinas. Poesía y «La ciudad y sus muros inciertos» de Murakami. Realismo mágico. Varios más en cola

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho y variado. Que escriba a diario. Que aprenda recursos literarios. Que los buenos autores si ven faltas no siguen leyendo. Que sea humilde. Que sepa que siempre se está aprendiendo y que nadie lo sabe todo.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Es difícil dar con la mejor, hay variedad, ellos detectan rápido quiénes interesan. Hay que aprender y mirar el papel, que no se trasparente la letra,… Es complicado. Yo en los inicios mandé a tres y las tres me publicaban, fue difícil elegir, pero me ha ido bien, y me han llevado a Ferias.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ha estado bastante completa, siempre quedará algo en el tintero. Lo pensaré para la próxima. Muchas gracias.

    Bien, amigos y amigas, esta es Isa Hernández y esperamos que les guste su poesía cuando se crucen con ella por las redes. Gracias por seguir ahí.

  • 13 preguntas y una poeta: María C. González

    13 preguntas y una poeta: María C. González

    María C. González, nacida en Caracas (Venezuela en 1958), vive actualmente en La Laguna.  Maestra y licenciada en Filosofía y CCEE.  Autora de cuatro novelas. Miembro de la Asociación cultural canaria de escritores / escritoras (Acte). 

    Hoy tenemos la oportunidad de charlar un rato con ella.

     1.— ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?  

    He dedicado toda mi vida laboral a la docencia, de la cual me jubilé hace siete años.  Aproveché para realizar todas las actividades que me gustaban: actuación en Teatro-Pirámide, pintura, baile y escritura. Participé en un Concurso Literario de Amull, donde gané dos años consecutivos el tercer premio y luego otro, un tercer año. 

    Durante la pandemia, decidí escribir mi primera novela, La memoria de la diosa (2020), y seguí escribiendo: Ecos del ayer (2022), Un océano de olvido (2024) y a punto de salir mi cuarta novela: La mujer tras el espejo (2025), actualmente escribiendo la quinta. He participado en antologías, revistas y artículos de blog. Salvo la tercera, publicada por Editorial Idea, las autopublico a través de Acte. 

     2.— ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores la influyeron? 

    Mi primer contacto con la poesía fue con un libro de mi madre titulado: Las mejores cien poesías de la lengua castellana, me encantaba recitarlas y aprenderlas. Era aficionada desde pequeña a leer, comencé por cómic y seguí con libros infantiles de aventuras. Ya en el instituto, leía todo lo recomendado por mis profesores, sobre todo novelas y autores clásicos. Mis poetas preferidos fueron Federico García Lorca con su Romancero gitano, aparte de sus obras de teatro, y Neruda, con sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Autores muchos, me ha gustado mucho la literatura femenina, tanto española, como sudamericana. Y la novela histórica.  Soy una lectora impenitente. 

    3.— ¿Cómo definiría su poesía? ¿Y sus obras literarias? 

    Mis poemas son muestras de mis emociones, solo escribo para mí. La definiría como intimista, nostálgica y privada. Mis novelas reúnen experiencias que he vivenciado, temas que me apasionan como: la historia, el feminismo, la educación, la emigración y el costumbrismo canario, intereses que me han tocado experimentar muy de cerca. Todo fruto de mis vivencias personales. 

    4.— ¿Cree que la escritora “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje a lo largo de los años? 

    Por supuesto que sí, somos seres sometidos al cambio continuamente y nuestra personalidad no se mantiene estática. Nuestra obra se impregna de nuestra evolución y crecimiento personal, maduramos y eso deja su impronta en nuestra obra. 

    En mí hay un continuo aprendizaje, que se muestra en toda mi obra, desde temas, intereses, experiencias vividas y objetivos adaptados a mi momento vital actual. 

    5.— ¿Cómo siente que un poema está terminado? ¿Y cómo lo corrige?  

    Creo que es algo que se acaba, cuando has terminado de expresar lo que sentías. Si sale del corazón es muy fácil su corrección, porque brota con espontaneidad. Si se pone uno a intentar cuidar la rima, estrofa, medida y demás, sí que hay que ser más meticulosa y dedicar tiempo a la revisión minuciosa. Aparte de tener un conocimiento más profundo del lenguaje poético. 

     6.— ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética y en sus novelas?  

    Como no publico mi poesía, mi objetivo único es expresar mis emociones y liberar mis sentimientos más íntimos. Por el contrario, en mis novelas mi objetivo, es llegar a mis lectores a través de su emoción, que se sienta identificado con mis historias. Y en ese momento de lectura se convierte en su protagonista, sus vivencias, una especie de alquimia mágica, que permite salir de tu cotidianidad para ser protagonistas de unas historias y vivencias ajenas, identificándose con ella. 

    7.— ¿Qué lugar ocupa para usted, las lecturas en vivo? 

    Un lugar muy importante, pues es el momento de mostrarse ante tus lectores y percibir el reflejo de lo leído y ver en el ambiente la percepción que les llega de tu escritura. Es siempre muy emotivo ver el interés que despiertan tus palabras, pero sobre todo el intercambio de variadas opiniones, críticas y recepción de tu mensaje. 

     8.— ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de internet, foros literarios, cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.? 

    El desarrollo y avance actual de la comunicación siempre es muy positivo, permite que se difunda rápidamente toda obra escrita en cualquier parte del mundo. Por lo tanto, son herramientas que hay que dominar y saber utilizar adecuadamente, para expandir la cultura y que llegue a todas las personas, sin ser algo elitista como era en el pasado. 

     9.— ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?  

     Recomendaría a Pablo Neruda, titulado: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche” 

     10.— ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?   

    Estoy releyendo dos libros. Uno de Ángeles Mastretta: “Mujeres de ojos grandes” y “El club de la buena estrella” de Amy Tan. “Hombres sin mujeres” de Haruki Murakami. Nunca leo uno solo, varios y según mi estado de ánimo. 

    11.— ¿Qué consejo daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía? 

    No creo que esté preparada para dar consejos, el único que sigo es persistir y no caer en el derrotismo. Lo verdaderamente importante es transmitir lo que deseas, siendo coherente con tus planteamientos. Leer mucho y saber que escriben los demás, no dejarse arrastrar por el mercantilismo comercial, de triunfar con un superventas. (Bestseller) 

    12.— ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial? 

    Para mí, busca más el interés comercial, que la calidad. Triunfa más el nombre famoso, que reclama la sociedad, que autores serios, comprometidos y formados.  

    13.— ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no la he hecho?  

    El cuestionario está bastante completo, me hubiese gustado una pregunta sobre el significado de la poesía para la sociedad actual y su compromiso con el humanismo. 

    De acuerdo, pues dejamos la respuesta para una próxima vez. Gracias por habernos dado la oportunidad de entrevistarla.

  • 13 preguntas y un escritor: Joan Company

    13 preguntas y un escritor: Joan Company

    Esta semana tenemos el honor de entrevistar a un escritor catalán que nos está dando grandes momentos de literatura. Hemos de agradecerle su disponibilidad y paciencia con esta entrevista. No dejen de leerla y, sobre todo, comprar y leer sus libros.

    1.- ¿Podría contarnos su vida y actividad literaria?

    Nací en Cardona en 1960, soy ingeniero industrial químico y he desarrollado toda mi vida profesional en empresas nacionales (Prodecros) y multinacionales (Kemira) donde ya jubilado recibí el galardón Gota Azul que entrega la Asociación AEAS que aglutina las empresas gestoras del ramo del agua de toda España. Estoy casado y tengo tres hijos con Anna. Empecé mi actividad cultural en Cardona presidiendo la asociación Foment Cardoní que edita ininterrumpidamente  la revista Cardona Oberta desde 1990 hasta hoy. Allí publico artículos con asiduidad y fue en Foment donde edité mis primeros libros de cuentos: Els prodigiosos contes de Cardona( 1994), Un tresor entre torres (2007, Els llibres de sal (2012) todos ellos ilustrados, además de otras publicaciones dedicadas a la cultura cardonina y al centenario del C.F. Cardona, equipo de mi pueblo donde jugué en la década de los setenta. Más tardé empecé a escribir en la revista de cultura tradicional Gegants  donde pertenezco al Consell de Publicacions. Desde mi jubilación en 2020 dedico gran parte de mi tiempo a escribir y he publicado relatos en antologías y  tres libros con distintas editoriales: Gas a fons (L’Albí, 2021), Sembla mentida (Neopàtria, 2023) y mi primera novela negra, Llibreters de vell de corcoll (Voliana  Edicions, 2025), número 6 de la colección Falciot Negre.

    2.-¿Cuáles fueron sus primeras lecturas y qué autores le influyeron?

    Recuerdo especialmente Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, La plaça del diamant de  Mercé Rodoreda, novelas de Manuel de Pedrolo o Jaume Cabré y especialmente libros de cuentos y relatos de Pere Calders, Jesús Montcada y Quim Monzó. Pero no puedo obviar El Quijote

    3.- ¿Cómo definiría su narrativa?

    Muy directa y llana, sin florituras, llena de fantasía y en muchos casos con toques de ironía y de realidad mágica, y últimamente, cuando cultivo el género negro,  procuro ser trepidante y sorpresivo, misterio envuelto de temas relacionados con el arte, ya sea cine, pintura, música o arquitectura.

    4.- ¿Cree que el escritor evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje a lo largo de los años?

    Por supuesto. Evolucionamos como personas y ello se nota en nuestros actos, en nuestra manera de ser y de expresarnos. Si en el camino se efectúan cursos de formación, seminarios de potenciación, etc. Ello influye en la forma de redactar y sobre todo de encarar un texto.  Trato de ser más conciso a medida que pasa el tiempo, dejarme de frases largas, tediosas e innecesarias, uno de mis vicios más notables.

    5.- ¿Cómo siente que un relato está terminado y como lo corrige?

    Para mí termina cuando se publica. Mientras no está publicado, aunque lo haya dado por acabado, la fase de corrección, revisión, introducción de cambios no acaba y es tan importante o más que la primera versión, que doy por acabada cuando llego al desenlace previsto.

    6.- ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su narrativa?

    Que sea amena, que enganche a los lectores, que después de leerlo digan este tipo ha escrito un buen relato de entretenimiento y da que pensar. 

    7.- ¿Qué lugar ocupa, las lecturas en vivo?

    Así como en poesía son recurrentes, en los certámenes de narrativa se lee en voz alta párrafos que muestran el estilo, la forma de dirigirse del escritor, pero no pretenden ir más allá, ya que es imposible recoger todo el texto por corto que este sea. No suelo prodigarme en lecturas en voz alta ni tampoco escribo poesía habitualmente. 

    8.- ¿Qué opina de las  nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas internet, foros literarios, cibernéticos, revistas virtuales, blogs?

    Todo ayuda, aunque a mí me sobrepasa todo lo relacionado con cibernética, IA y todo aquello que no domino en absoluto. Procuro cultivar y promocionar en redes, participar en foros y en entrevistas a medios, si surgen.

    9.- ¿Podría recomendarnos un relato de otro autor que le haya gustado mucho?

    Podría decir muchos: cualquiera de Elles també maten o Noves dames del crim, donde una larga lista de “asesinas”, algunas  que conozco personalmente, dan rienda suelta a sus instintos (Anna Maria Villalonga, Margarida Aritzeta, Isabel Clara-Simó, Mónica Batet, etc.) y muchos de Sergi Pamies. También, Viatge d’hivern de Cabré, me fascinó. Si me he de decidir por uno, alguno de Quim Monzó de La magnitut de la tragedia.

    10.- ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Ahora  he terminado Set campanars de Sara Baume y empezaré L‘hort de les ànimes de Margarida Aritzeta y lo compaginaré con Blackwater del que he leído tres volúmenes y me faltan otros tres. Este no me entusiasma, pero quiero llegar hasta el final. No suelo dejar libros a medias.

    11.- ¿Qué consejos le daría a un joven escritor que se inicia en el camino de las letras?

    Que persevere, que siga cursos y otros programas de formación, que no desespere y que lea, sobre todo que lea.

    12.- ¿Cómo ve la industria editorial?

    Asfixiada. Hay tantas publicaciones en el mercado que la mayoría luchan por hacerse un hueco  a base de inundar con nuevos libros, muchos de autoedición que tienen garantizado cubrir costes y luego sobran ejemplares de ediciones excesivas. Y las grandes, apabullan con autores consagrados, mediáticos, etc. que arrasan en los grandes eventos  después de campañas de publicidad y de promoción que las pequeñas no pueden permitirse.

    13.- ¿Cuál es la pregunta que le hubiera gustado que no le he hecho?

    Si pienso seguir escribiendo. La respuesta hubiera sido afirmativa, sin duda, aunque no lo haré para publicar en autoedición. Seguiré con relatos cortos y espero decidirme a iniciar una segunda novela pronto. Ese es mi gran reto. 

    Muchas gracias por haber aceptado charlar con nosotros.

    Moltes gràcies, Joan!

  • 13 preguntas y un poeta: Pedro Alcarria

    13 preguntas y un poeta: Pedro Alcarria

    Pedro Alcarria (Barcelona, 1975) es poeta, traductor y gestor cultural. Es autor de los poemarios “El dios de las cosas tal y como deberían ser” (ArtGerust, 2013), “Camada”  (Ediciones Vitruvio, 2021; segunda edición, 2024), seleccionado como uno de los  mejores poemarios de 2021 por la Asociación de Editores de Poesía, y “París Berlín Roma” (Ediciones Vitruvio, 2025).  Además de la plaquette “Damnatio Memoriae” (2015) en colaboración con José A. Ortiz.

    Ha realizado la primera traducción al español de “Las  ciudades tentaculares” de Émile Verhaeren (Ediciones Vitruvio, 2022) y una nueva versión de “Las flores del Mal” de Charles Baudelaire (Ediciones Vitruvio, 2023). Ha colaborado con poemas, reseñas y entrevistas en revistas literarias como Zenda, República Digital, El coloquio de los perros, Casapaís (Uruguay) y Alga. Fue coeditor del número 7 de la revista “Tinta en la Medianoche” (Ediciones Vitruvio, 2022) y ha participado en la antología “Cerca de Hierro. 59 voces y 5 miradas hacia José Hierro”  (Ediciones Vitruvio, 2022) y en la antología poética Radical 3: Recull Magnètic de Poetes (Editorial Promarex, 2024). 

    Desde su creación en 2022 coordina el Festival de Poesía Ediciones Vitruvio en Barcelona, y dirige el ciclo Diàlegs Poètics en colaboración con el Centre Cívic Can Deu, que forma parte de la Xarxa de Centres Cívics de l’Ajuntament de Barcelona. Desde 2017 colabora en Radio Castelldefels, donde participa en el programa cultural semanal “Lou Reed ha muerto”, coordina el espacio “Poemas Regalados” dedicado a la difusión de la poesía, y colabora en la sección “Píldoras culturales” con entrevistas a poetas relevantes del ámbito nacional. 

    1-¿Podría contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Pues nací en Barcelona un otoño de 1975, para ser preciso en Hospitalet. De forma  más justa y exacta diré que crecí en el barrio de Bellvitge. He publicado tres poemarios, un par de traducciones y actualmente coordino varias iniciativas culturales en Barcelona relacionadas también con la poesía.

    2. ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y cómo le influyeron?

    Mi primer contacto con la poesía se produjo en la infancia, en la escuela primaria. Recuerdo muy nítidamente una primera fascinación que tardaría aún años en concretarse. Mis lecturas iniciales fueron de los pocos libros de poesía que había en casa, Antonio Machado y García Lorca básicamente. Cuando se me despertó la vocación por escribir -en torno a los veinte años- mi ambición fue la de hacerme narrador. Por eso fui el primer sorprendido cuando a medida que añadía obras de poesía a mi régimen de lecturas, muy gradualmente mi interés por la lírica se hacía dominante. Si tengo que mencionar los nombres que decantaron aquella balanza del lado de la poesía serían los ya citados de Lorca y Machado, junto a los de Juan Ramón Jiménez, T. S. Eliot, Rimbaud, Baudelaire, Celan y tantos otros que se fueron sumando con los años.       

    3. ¿Cómo definiría su poesía?

    El resultado de un trabajo muy íntimo que se ha ido gestando de forma lenta y obstinada. Aun así creo poder afirmar que nunca he caído en lo autocomplaciente. Me he apartado siempre del sentimentalismo, no concibo que el poeta deba limitarse a ser un portavoz  de los más nobles sentimientos humanos. Con ello, tantas veces se incurre en la impostura. He tenido la ambición de la originalidad, de escribir un tipo de poesía que naciera de la extrañeza absoluta, diferente y propia. Y fundamentalmente, creo que la esencia del lenguaje poético debe ser la transformación, que la poesía debe intentar convertir las palabras, gastadas por el uso convencional, en aquello que en potencia pueden llegar a ser.  

    4. ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí. En mi caso ha habido una depuración formal sostenida en el tiempo, que se ha traducido en una producción no muy extensa -tres libros publicados hasta el momento y una plaquette en colaboración- en la que he ambicionado escribir sin acomodarme. Intento estar alerta ante la tentación de convertirme en un poeta de guardia. Pienso que solo hay que dar cauce a la poesía cuando esta surge de una necesidad extremadamente urgente. Lo contrario es rendirse al oficio, caminar en círculos. Si no se ha producido, en primer lugar, un cambio de piel, difícilmente va a estar en condiciones el poeta de expresar algo nuevo. Y en esa evolución, llegado el caso, uno debe estar dispuesto a detenerse y callar.

    5. ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    No sabría explicarlo del todo, pero en mi caso no se trata tanto de corregir como de reescribir. Rara vez un poema me convence si ha salido de una sola vez. Necesito volver a él, cambiar palabras, el ritmo, mover los versos… Es como un proceso de transformación, en donde poco a poco las palabras van encontrando su forma, su tono, su verdad. A veces siento que me voy acercando a algo, a un centro de sentido o de emoción, y cuando llego a ese punto, lo reconozco. Ahí es cuando sé que el poema está terminado, o al menos que ha llegado tan lejos como yo puedo llevarlo.

    6. ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Como he dicho, mi poesía nace de una necesidad íntima, casi como una forma de resistencia personal. Escribir es también preservar algo esencial en medio del caos de una vida marcada por la aceleración y el ruido externo. Persistir, pese a todo, en esta manía improductiva de escribir poesía, es sobre todo una forma de cuidar lo humano, de preservar el espíritu. 

    7. ¿Qué lugar ocupan las lecturas en vivo para un poeta como usted?

    Las lecturas y encuentros entre poetas son vías de acceso al género muy importantes. Me interesa mucho que la poesía conquiste el espacio público, como demuestran los recitales y ciclos que he organizado en los últimos años, por ejemplo el espacio Diàlegs Poètics, en donde no solo se recita, sino que se habla de poesía y se reflexiona. Sin embargo, nada de ello puede sustituir el encuentro íntimo con el poema, la lectura en soledad.  

    8. ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios, cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Han abierto un mundo desde luego, no solo han facilitado que muchas más personas accedan a la lectura y escritura de poesía, también han generado redes de afinidad, comunidad y circulación que antes eran impensables. En ese sentido, han democratizado el género. Pero también han traído sus propias distorsiones. Las redes sociales en especial, tienden a validar cualquier cosa como poesía, a menudo por su impacto inmediato o por cuestiones ajenas a la calidad literaria. Antes, esa tarea de criba o de reconocimiento la desempeñaban revistas especializadas, las editoriales o incluso la crítica. Ahora ese filtro casi no existe, o es muy difuso. Eso obliga a desarrollar una lectura más atenta.

    9. ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Uno solo es difícil. Pero por algún motivo, el primero que me viene es “Susan Lenox” de Juan Eduardo Cirlot, un poema que tiene un hálito que me fascina,  su cadencia llena de aliteraciones, su pulso hipnótico… Es un efecto que me gustaría conseguir. 

    10. ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Actualmente estoy releyendo la biografía de Ian Gibson sobre García Lorca, compaginándolo con la relectura también de varios poemarios: “Las provincias de Benet o Vivir en un Chagall” de Elías Gorostiaga y “Conjunción de las aguas” de Goya Gutiérrez.

    11. ¿Qué consejos le daría a un joven escritor o escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho, que huya de la tentación del adanismo y de la prisa. Que se dé tiempo. Y que, una vez haya escrito lo suficiente, y esté convencido de su vocación, que se detenga a escribir su propia poética antes de continuar.

    12. ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No soy un experto, pero creo que la impresión, a estas alturas ya general, es que hay un exceso de producción que dificulta que los libros encuentren su público. En poesía, esto se agrava por la enorme desproporción entre autores y lectores. Muchas veces, más que una industria, el circuito poético parece una red de afinidades que se sostiene simplemente por buena voluntad. Muy a menudo el esfuerzo de promoción recae casi por completo en el autor. ¿La solución? Hacer crecer a los lectores. Pero cómo se logra eso, no lo sabe nadie.

    13. ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubieran hecho y que no le he hecho?

    Tal vez: ¿Qué importancia tiene la traducción en su escritura?  La traducción se me ha revelado como la lectura más honda concebible, la forma más intensa de comunión con una obra ajena. Tener la oportunidad de traducir “Las flores del mal” supuso un regalo inmenso; y antes de eso, descubrir “Las ciudades tentaculares” de Émile Verhaeren, que no estaba traducido a nuestro idioma, fue como encontrar un tesoro olvidado. No puedo dejar de preguntarme ¿qué otras voces no han llegado aún a nuestro idioma? ¿Cuántos poemas maravillosos esperan todavía ser leídos?

    Muchísimas gracias, Pedro por esta entrevista tan interesante. Ha sido una enorme suerte poder contar con ella para empezar la temporada que marcará el décimo aniversario de la revista.

  • 13 preguntas a Isabel García Díaz

    13 preguntas a Isabel García Díaz

    Isabel García Díaz (Barcelona-1958). Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Profesora de Literatura y Lengua Castellana. Ha escrito microrrelatos y cuentos (Revista Nagari, Poémame, Almiar, 142 Revista Cultural, entre otras) y la novela “Cuadernos de soledades” (Huerga y Fierro Editores). Próximamente aparecerá su libro “Barcelona-Galicia. Relatos breves” (Ediciones Vitruvio). También ha realizado varios trabajos monográficos (UB/AEN) y ha impartido conferencias sobre literatura y cine. La última de ellas titulada “La lengua de las mariposas: del libro al cine” (ICAIC y Embajada de España en Cuba/ El Laberinto de Ariadna en el Ateneu Barcelonès).

    Hoy nos hemos entrevistado con ella para conocerla un poco mejor.

    1-¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Estudié Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona. Mi vida profesional la he dedicado a la docencia. Siempre me ha gustado escribir, sin embargo, nunca me planteé publicar, quizá por pudor. Cuando uno se dedica a enseñar Literatura, se siente insignificante ante los grandes escritores. Así que durante muchos años escribía para mí, casi en secreto. Un día una amiga insistió en que le dejara leer el manuscrito de mi novela “Cuadernos de soledades” (Huerga y Fierro Editores). Al cabo de unos días me llamó eufórica, insistió tanto en que lo enviase a editoriales que le hice caso. Entonces empecé a abrir viejas carpetas en las que guardaba cuentos, relatos breves, microrrelatos y los envié a varias revistas y también para mi sorpresa me los publicaron. Es decir, que mi actividad literaria pública comenzó en el otoño de mi vida.

    2- ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron los cuentos tradicionales, los que leíamos todos los niños. Leer era un premio. Recuerdo que cuando estaba enferma mi padre siempre me regalaba un cuento, casi uno deseaba enfermar. “El soldadito de plomo” de Andersen me impresionó en la infancia. Después fui descubriendo durante el Bachillerato Elemental a los grandes escritores sin saber que lo eran, pero sus nombres ya me eran familiares. Me refiero a autores como Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Azorín, Valle-Inclán, Machado, Alberti, Lorca, Aldecoa, entre otros. Todos ellos formaban parte del libro de texto “Nombre” de Carmen Pleyán. Me parecía un libro maravilloso porque había un fragmento de cada escritor según el tema que se tratase, por ejemplo, si nos enseñaban el adjetivo que mejor que “Platero y yo”. Estoy hablando del plan de estudios de Bachillerato Elemental, Superior y COU. Luego vinieron lecturas como “Mujercitas”, “Un árbol crece en Brooklyn”, “Matar a un ruiseñor”, “Viento del este, viento del oeste” y otros autores como Hermann Hesse, Tagore, Bécquer, los poetas de la Generación del 27 y la del 50 y un largo etcétera. Pero el libro que me alimentó más el alma fue el “Quijote”, lo leí por primera vez entero en COU. Sin duda ahí está el origen de la novela moderna. Ya en la universidad, me apasioné por la novela decimonónica: Stendhal, Balzac, Flaubert, Galdós, Clarín, etc. En el transcurrir de la vida y después del boom latinoamericano, me gustaba seguir las nuevas publicaciones que iban apareciendo de escritores de la talla de Cortázar, García Márquez, Vargas Llosa, Benedetti, entre otros tantos. También grandes escritoras como Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa o Ana Mª Matute forman parte de mi educación sentimental.

    3-¿Cómo definiría su narrativa?

    La definiría como intimista, detallista, reflexiva. Me fijo en la fragilidad humana. Hace unas semanas, cuando escuché el discurso del Premio Cervantes, Álvaro Pombo, sobre la fragilidad humana, centrado en la novela ejemplar “El licenciado Vidriera” de Cervantes, me emocionó porque todos somos frágiles, aunque lo intentemos disimular. Creo que en las pequeñas cosas cotidianas se encuentran los grandes tesoros, en la observación, en escuchar las historias de los otros. Mi abuelo era un gran narrador, daba gusto escucharle, me encandilaba, parecía que uno estaba viviendo lo contado. Así que lo vivido sería la base de mi narrativa. Como digo en el prólogo de mi próximo libro “Barcelona-Galicia. Relatos breves”, uno acaba contando lo que le contaron.

    4-¿Cree que el escritor “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje narrativo a lo largo de los años?

    Sí, por supuesto, evoluciona, esperemos que sea para bien. Quizá con el paso de los años uno es más maniático con las palabras, más exigente con la forma y el contenido. También con los temas; la melancolía y la nostalgia aparecen y todo se ve de otra manera, con otra profundidad. Uno no puede evitar mirar atrás y sentirse como un observador, como un testigo de su propia historia y la de los demás.

    5-¿Cómo siente que una narración está terminada y cómo lo corrige?

    La verdad es que yo nunca acabo de sentirme satisfecha, leo, releo, corrijo y podría pasarme la vida corrigiendo un texto, porque cada vez que lo releo se me ocurre una palabra que podría ser más adecuada al sentimiento que quiero expresar. Así que no queda más remedio que poner punto y final, cuando uno ya está saturado de tanta corrección. Parece como si hubiera un reloj imaginario que marcara el final.

    6-¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su narrativa?

    Me gustaría que los lectores se sintieran identificados con los sentimientos que quiero expresar. Cuando un lector me dice que le ha parecido que la novela o el cuento estaba escrito pensando en él, me siento muy halagada.

    7-¿Qué lugar ocupa, para una escritora como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas en vivo son muy importantes porque el autor y el lector pueden dialogar, comentar ciertos aspectos de la obra, verlos desde fuera. Es muy enriquecedor para ambas partes, sobre todo, para el autor. 

    8-¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    A mí, en particular, me gusta más leer en papel, a la vieja usanza, pero no siempre es posible, por tanto, si se trata de difundir la palabra me parece adecuado el uso de estos medios de comunicación.

    9-¿Podría recomendarnos una novela de otro autor que le haya gustado mucho?

    Es difícil recomendar solo una novela. Por citar un autor contemporáneo, diría “El balcón en invierno” de Luis Landero. 

    10-¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy releyendo “Juan de Mairena” de Antonio Machado. Y también lo aconsejo. El Machado prosista es un desconocido, sin embargo, leyendo su prosa, también sus artículos y cartas, se descubre el alma de Machado escondida en sus apócrifos.

    11-¿Qué consejos le daría a un joven  escritor/escritora que se inicia en este camino de la narrativa?

    Le aconsejaría que leyera mucho, sobre todo, a los autores clásicos porque ellos son nuestros modelos. Son los grandes maestros, los que nos enseñan a escribir, los que nos marcan el camino. Inconscientemente, los imitamos con nuestro estilo particular.

    12-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La veo muy complicada, como una jungla. El éxito comercial prima, hay que vender ante todo. La calidad queda en segundo plano, aunque naturalmente hay excepciones. No es fácil publicar para un autor desconocido. Las grandes editoriales ya tienen sus autores de renombre y las independientes no disponen de suficientes medios para dar acogida a todos los manuscritos que reciben. 

    13-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Quizá la importancia de la lectura en el ámbito académico en nuestros días. Pienso en que a todos los niños desde pequeños les gusta que les expliquen cuentos, luego empezar a leerlos de manera autónoma. Sin embargo, cuando llega la adolescencia, una gran mayoría pierde ese gusto. Las lecturas clásicas, como las del libro de Carmen Pleyán, que citaba antes, van desapareciendo, se van sustituyendo por lecturas más modernas, de temática actual. Muchos jóvenes ya no tienen esa base, esos referentes tan importantes para entender nuestro mundo. Recuerdo que cuando leía con mis alumnos del instituto “El Lazarillo de Tormes” o el “Quijote” a la mayoría les gustaba, había que leerlo en clase y comentarlo, guiarlos, explicarles que esas historias también suceden en la sociedad actual. Arrinconar a los clásicos me parece un gran error porque, como he dicho antes, son los cimientos de la literatura contemporánea y de nuestra cultura. También es cierto que el Sistema Educativo cada vez da menos importancia a la Literatura, los alumnos tienen un Currículum tan apretado que poco tiempo queda para leer y reflexionar en clase como se hacía años atrás. Es una lástima. 

    Muchas gracias, Isabel, por habernos concedido esta entrevista. No nos queda más que desearte muchos éxitos en tu carrera literaria y hasta pronto.

    A vosotros os dejo un regalo de parte de Isabel. Son dos relatos de su próxima publicación leídos por ella misma. Aquí podéis escucharla.

  • 13 preguntas y una poeta: Beatriz Gómez

    13 preguntas y una poeta: Beatriz Gómez

    Beatriz Gómez (Isla de La Palma), periodista especializada en Gestión Cultural y Escritora. Entre sus trabajos destacan las novelas cortas Por CasualidadEl Tercer Testamento y Sin respuestas. Su última publicación en prosa fue Lanzarote, isla dorada de mi niñez. Un libro de relatos cortos autobiográficos donde narra sus vivencias en la isla más occidental en la que pasó su infancia y gran parte de su adolescencia.

    Hace un tiempo ya publicamos una reseña de su obra de teatro Inocente ,hasta que se demuestre lo contrario. Hoy la vamos a entrevistar.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura ha estado presente en mí desde temprana edad. Con trece, catorce años ya escribía poemas y con diecisiete ya había escrito mi primera novela que fue publicada poco tiempo después. Mi vida siempre ha girado en torno a la cultura y el arte. Siempre tuve un acercamiento a ciertas expresiones artísticas. Por parte de mi padre, la música, la escultura…, por parte de mis tíos, la pintura… 

    No concibo la vida sin disciplinas artísticas y sin cultura. Son mi modo de expresión, la forma en la que contar la vida, de exteriorizar sentimientos. En la actualidad tengo la gran fortuna de trabajar en lo que me apasiona y en lo que me he formado. Soy periodista, de la rama cultural especializada en gestión y también tengo una productora audiovisual. Las ramas artísticas con las que más proyecto son el cine, la literatura y el teatro.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Seguramente fueron otras que no recuerde, pero los que sí me marcaron fueron los textos de Félix Francisco Casanova y los de Vargas Vila. Los dos, dentro de su “loca cordura” me hicieron bucear en mis pensamientos. Creo que cuando un texto logra eso, todo cobra sentido.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Me siento más cómoda con la prosa y la dramática, pero la lírica es inevitable no abordarla. Tengo mis momentos y la poesía, sobre todo está presente cuando estoy muy sensible. Quizás podría definirla así: “hiperestésica”.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No solo el lenguaje poético, creo que en todos los lenguajes. Sin duda, ha habido una evolución. Crecemos y el lenguaje crece con nosotros. A nivel vocabulario creo que es inevitable. Más lecturas, mejor proyección, más enriquecimiento lingüístico, mayor retórica. En cuanto a temáticas, me mantengo en la denuncia social, en el amor y el desamor, en los valores…

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Esta pregunta me la han hecho muchas veces, pero me encanta responderla. Hay una cosa que nunca falla y es la que funciona, a mí, por lo menos. Sé que está terminado cuando consigue emocionarme, y eso ocurre cuando se resbala una lagrimita por el ojo. Es un momento de viveza. Lo siento y lo vivo.

    En cuanto a la corrección, cada vez soy más exigente con eso. Lo reviso muchas veces, pero también lo dejo dormir un tiempo para volver a darle una vuelta.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Tanto con la poesía como cualquier otra expresión artística con la que me expreso me gustaría poder llegar a muchas personas. Dejar huella de alguna manera es lo que quiere cualquier artista, sea para bien o para mal, pero influir o marcar siempre es necesario. El arte que pasa por ti y no te dice nada no será nunca ni un estímulo, ni una necesidad, ni nada que te pueda aportar algo en la existencia. Es necesario para el desarrollo social, está diseñado para hacernos pensar y plantearnos muchas cosas. Y para los artistas, es nuestra manera de expresarnos y reivindicarnos. Si a través de él no lo conseguimos es como si hubiéramos fracasado.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Estamos en la era digital donde cada vez se suben más audiolibros a internet. Es genial sentir el papel, oler las hojas, deleitarte con los párrafos…, pero, escuchar un buen texto es música para los oídos. Esa es la realidad, por eso las considero necesarias y personalmente me gustan mucho.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Es una buena manera de conectar con el público y tener ese feedback. Volvemos a lo de antes, estamos en una era en la que internet nos sirve de gran ayuda si sabemos utilizarlo bien. Tu trabajo puede llegar a todos los rincones del planeta si nos lo proponemos y eso es maravilloso. Es una gran herramienta sin duda.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Me gustan mucho los poemas de poeta canario Pedro Flores. No podría recomendar solo uno porque todos son muy buenos, así que yo les invitaría a leer sus obras. Pero como canaria también recomendaría a todos los autores de nuestra tierra porque hay mucho talento literario y creo que merecen la oportunidad de ser descubiertos.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Últimamente leo más libros técnicos que otra cosa. Estoy en un momento de mi vida en  el que me sigo formando y poco tiempo me queda para otras cosas. Pero también estoy presentando libros casi todos los meses en un proyecto de autores canarios que estoy realizando en mi Isla y esos autores sí que me los leo para preparar la presentación. Así que hay un poco de todo, desde libros de relatos, novelas…, hace una semana presente un cuento infantil y dentro de unas semanas presentaré el poemario de una autora de aquí, así que navego entre la variedad que eso nunca aburre.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Tengo la fortuna de impartir talleres de escritura creativa en bibliotecas y centros educativos. Conecto muy bien con los jóvenes porque les cuento mi historia en primera persona y cuando ven que alguien con diecisiete años ha podido escribir y publicar se motivan muchísimo, supone un gancho para ellos. 

    Como autora que experimenté esa vivencia les diría dos cosas, la primera es que nunca se rindan, en la lucha está triunfo. No importa las puertas que se cierren al principio, eso no es motivo de desánimo, sino de mayor motivación. Y segundo, creer en sí mismos. Si crees en lo que escribes o lo que haces, no dejes que nadie te diga que no sirves para ello. 

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Entiendo que cada vez se lleve más la autopublicación. Cada vez los contratos son peores para los escritores y la propiedad intelectual hay que pagarla. Quizás se deberían tomar otras medidas en las que pudiésemos ganar todos. Sería lo ideal porque hay una cadena enorme para que un libro llegue a las librerías y es una pena que los autores sean los menos que ganen con su trabajo.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Pues quizás, me hubiera gustado que me preguntaras ¿De qué es lo que te sientes más orgullosa en la vida? Eso es algo que me repito constantemente, pero que nunca lo he expuesto públicamente. Quizás en otra ocasión, te la pueda responder.

    Gracias por esta maravillosa entrevista en Poémame. 

    Muchas gracias, Beatriz.

  • Entrevista a Raquel Lojendio, soprano y novelista

    Entrevista a Raquel Lojendio, soprano y novelista

    La carrera de la soprano canaria Raquel Lojendio (Santa Cruz de Tenerife, 1972) está fundamentada en su versatilidad como cantante y artista, abordando un amplio repertorio de Bach, Mozart, Stravinsky, Verdi, Shostakovich o Wagner. Asimismo, ha trabajado con directores como Sir Neville Marriner, Rafael Frühbeck de Burgos, Gianluigi Gelmetti, Juanjo Mena, Jesús López Cobos, Guillermo García Calvo, Víctor Pablo Pérez, George Pehlivanian o Vassili Petrenko, y ha sido invitada por las principales orquestas españolas y del extranjero: Berliner Philharmoniker, Boston Symphony Orchestra, BBC Philharmonic Orchestra, Seattle Symphony Orchestra, Orchestra Sinfonica Nazionale della Rai de Torino, Bergen Filharmoniske Orkester o Dresdner Philharmonie.

    La carrera de Lojendio abarca el mundo del recital, el concierto sinfónico, la ópera y la zarzuela, destacando en su repertorio papeles como el de Pamina (Die Zauberflöte), Violetta (La Traviata), Donna Anna (Don Giovanni), Morgana (Alcina), Musetta (La Bohème) u obras como las Sinfonías 2ª, 4ª y 8ª de Mahler; El Sombrero de tres picos, de Falla; la 9ª Sinfonía de Beethoven; o Die Schöpfung, de Haydn, celebradas, entre otros recintos y ciclos musicales, en el Teatro Verdi de Trieste, el Teatro Real de Madrid, el Tanglewood Festival, el Manchester Bridgewater Hall, el Teatro Municipal de Cali, el George Enescu Festival o el Teatro Colón de Bogotá.

    Por otro lado, Raquel Lojendio ha grabado para importantes sellos discográficos, como Deutsche Grammophon, Naxos, Licanus, Rtve Música y Chandos. Además, es Premio de Música “María Orán” de la Fundación Caja Canarias 2000 y Medalla de Oro del Cabildo de Tenerife.

    Hoy nos vamos a centrar en su faceta más desconocida, la de escritora. Raquel Lojendio, autora de ¨Bajo la piel del gecko¨. Una novela que empieza cuando los ensayos del Don Giovanni de Mozart han dado comienzo, y sus protagonistas tendrán que resistir la tensión emocional que el montaje de una ópera suscita. A través de sus protagonistas femeninas; Donna Elvira (Sarah), Donna Anna (Adela) y Zerlina (Olympia), el lector tendrá acceso privado a los entresijos que ocurren detrás del telón del teatro. El totalitarismo del director de escena, el acoso sexual o las fragilidades y miedos de los artistas flotarán en una superficie turbia y amenazadora.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy soprano. Empecé a estudiar canto relativamente tarde, con veintitrés años. Luego ha sido todo mucho trabajo, mucho estudio y bueno, pues la verdad es que no me puedo quejar de la carrera que he hecho. Yo empecé estudiando ballet. También escribía poesía desde pequeña. Siempre tuve un mundo interior bastante sensible y todos esos poemas de mayor, pues se convirtieron en escritos que al final han dado luz a mi primera novela. Ahora tengo un libro de poesía que estoy esperando a encontrar una editorial que me la publique.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas y qué autores le influyeron?

    El libro que más me influyó fue Don Quijote de la Mancha. Aunque parezca un tópico, pero en el instituto nos mandaban leerlo dentro del programa escolar. Cuando lo leí, me quedé fascinada. Antes había leído bastante, sobre todo novelas de Julio Verne. Sin embargo, El Quijote me abrió un mundo porque esa historia dentro de la historia y esas puertas comunicantes… Eso me pareció algo increíble, la verdad. También me ha influido mucho Shakespeare, un genio de la literatura. De lo contemporáneo, destaco a Murakami, pero la verdad, es que me mantengo casi siempre fiel a los clásicos.

    3.- ¿Cómo definiría su escritura?

    Es muy difícil definirme a mí misma, pero sí puedo decir que mi primer lector me dijo que tenía una manera de escribir algo cínica, porque siempre me estoy cuestionando la vida. Por otro lado, me gusta mucho desarrollar bien la parte intelectual y emocional de los personajes. Creo que es quizás donde disfruto más, ahondando en quiénes son los personajes.

    4 -¿Le ha ayudado el hecho de ser cantante de ópera para escribir? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje a lo largo de los años?

    Ser cantante me ha ayudado igual que me podría haber ayudado ser pintora. También me gusta pintar. En este libro los dibujos de la portada y los capítulos son míos. Creo que la persona que se dedica al arte, sin menospreciar a otros trabajos, está más en contacto con las emociones, un pasillo directo hacia la literatura. Mi lenguaje ahora es más directo, menos adornado, más sincero.

    5 – ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Yo creo que un escritor nunca siente que su obra está terminada. La corrijo varias veces, luego la doy a leer a personas de confianza, no para la parte del desarrollo sino para la parte técnica. Pero hay un momento, y las que hemos estado embarazados lo sabemos, que solo quieres parir y verle la cara al niño. Con el libro es lo mismo. Sabes que no está perfecto, pero ya necesitas parirlo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su escritura?

    Realmente no sé si hay un fin. Lo que me gustaría es poder llevar a todos mis lectores a ese mundo que yo he creado. Un mundo diferente para cada uno, porque cada persona hace su propia construcción. Sí, me gustaría llevarlo al universo ese del que hablaba antes, el universo intelectual de mis personajes.

    7- ¿Cómo combina la ópera con la escritura? 

    Pues la combinación no es tan suculenta como me gustaría. Ya que a mí el mundo de la ópera y de la lírica me ocupa mucho tiempo. Tenemos que memorizar muchos textos de varios idiomas, más los ensayos y la verdad es que yo sé que cuando cante menos escribiré más. A medida que mi carrera vaya siendo menor, yo creo que la escritura será mayor.

    8 – ¿Qué paralelismos encuentra, si los hay, entre sus ensayos operísticos y la escritura de los diversos borradores de una novela hasta que la da por definitiva?

    Pues la verdad es que entre unos ensayos operísticos y los borradores de una novela no hay nada en común.

    9 – ¿Podría recomendarnos una novela de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Jóvenes suicidas de Jeffrey Eugenides y La esposa perfecta de Meg Wolitzer

    Recomendaría estas dos novelas por la originalidad de la historia, pero sobre todo por lo bien que están escritas

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Nuevas tesis sobre Stanislavski, Fundamentos para una teoría pedagógica, Raúl Serrano, Editorial Atuel.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la escritura?

    Bueno, como consejos, primero le daría unos consejos prácticos y técnicos. Escribir una novela te puede dejar minada un poco la vista y el cuerpo. Yo me acuerdo de que una vez me quejé de dolor en los hombros y me dijeron: ¡bienvenida al mundo de los escritores! Es muy importante tener una higiene postural para escribir. Luego, tener un hilo conductor claro y no tener para acabar. La escritura es un camino, no es un fin.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No la veo muy bien. Es muy difícil encontrar editorial y te ves abocada a Amazon. Además, cada vez más editoriales, te piden dinero para editar tu propio libro.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me has hecho la pregunta que me hace todo el mundo y te lo agradezco: ¿El libro es biográfico? Odio esa pregunta porque todo es biográfico en la vida. ¿Acaso el escritor no ha soñado o vivido esos renglones primero en su imaginación?

    Muchas gracias por haber encontrado un huequito en su agenda y contestarnos a estas preguntas. Sabemos que está muy atareada preparando su próximo concierto, un homenaje a Maria Callas en el Teatro Leal de Santa Cruz de Tenerife, el viernes 6 de junio a las 20,30 horas.

  • 13 preguntas y un poeta: Jorge León Gustà

    13 preguntas y un poeta: Jorge León Gustà

    Jorge León Gustà (Barcelona, 1962) es doctor en Filología Hispánica y catedrático de educación secundaria. Ha desarrollado su actividad como autor de diferentes manuales de lengua y literatura castellana (Cruïlla, Verebum) y realizado diversas publicaciones de investigación literaria. Ha editado las Poesías completas del Mosquera de Figueroa, poeta del siglo XVI (Alfar, Sevilla, 2015), la comedia Los melindres de Belisa de Lope de Vega (Prolope-Milenium, Lérida, 2007) y Cuatro entremeses inéditos del Siglo de Oro (Madrid, Verbum, 2018). Es autor, además, de diferentes obras en prosa, como el libro de viajes Un veterinario en la nieve (Godall Edicions, Barcelona, 2017), coescrito con Jaime Martínez Sallés, y la novela Gotas de lluvia (Libros Indie, 2020). Además, ha publicado el poemario Pequeños fragmentos rotos contra el cielo, El llop ferotge, Gerona, 2013. Publica asiduamente artículos de crítica literaria en la revista digital Las nueve musas.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Desde siempre, que yo recuerde, he sido un apasionado de la lectura. Tuve la suerte de nacer en una familia en la que la Literatura ocupaba un lugar central. Por parte paterna, mi abuelo había sido director de un  periódico, y había publicado algún libro de poemas, estrenado obras de teatro… Mi padre trabajaba para diferentes editoriales, además de escribir él mismo diferentes libros, una novela, investigación de historia, etc. Para mi madre, la poesía tenía un lugar preeminente: su tío era un conocido poeta catalán ganador en varias ocasiones de los juegos florales. De este modo, mi inclinación a la literatura estaba predestinada. Lo raro hubiese sido escoger otro camino. No es de extrañar, por tanto, que estudiase Filología y que dedicara mi tesis doctoral a la investigación literaria. 

    He sido catedrático de educación secundaria durante años, hasta que me he jubilado. Mientras trabajaba, combiné mis clases con la investigación literaria, especialmente centrada en la poesía y el teatro del Siglo de Oro. Poco a poco, fui publicando diferentes tipos de libros: escolares (manuales de secundaria de Lengua española y Literatura), de investigación (alrededor de la literatura del Siglo de Oro) hasta que, finalmente, la creación fue abriéndose paso, especialmente con el nuevo siglo.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas no fueron tales, pues recuerdo a mi padre leyéndonos (a mi hermano y a mí, al acostarnos) fragmentos del romancero, el ciclo dedicado al Cid. Posteriormente, mi contacto con la poesía fue en el colegio, donde descubrí a los clásicos.  Resulta difícil señalar qué autores me han influido: la poesía metafísica de Quevedo, los poemas amorosos de Salinas, Guillén, Rubén Darío… Pero yo diría que ninguno de ellos se puede rastrear en mis poemas.

    3.- ¿Cómo definiría su poesía?

    No sé si puedo definir mi poesía. Solo sé decir cómo me gustaría que fuese: íntima y que logre llegar de manera directa al lector. Mi intención al escribir un poema es comunicar aquellas sensaciones que he podido vivir en algún momento. Y también, por supuesto, aquello que se ha intuido y que el lenguaje resulta insufiuciente para expresarlo. Se ha de acudir, entonces, a la imagen, el único modo de conseguir que el lector experimente aquello que yo llegué a sentir en algún momento. El lenguaje cotidiano nos sirve para comunicar hechos,  ideas y conceptos. Pero, ¿cómo podemos hacer comprender, revivir, las sensaciones, lo sentido en experiencias concretas con el lenguaje cotidiano?

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No sé si se ha producido una gran evolución, pues publico este año mi tercer libro de poemas. Es cierto que con el tiempo me he visto más seguro de lo que yo quería decir y de los materiales que tengo a mi alcance (las palabras, las imágenes) para expresar aquello que quiero decir. Pero, quizá, en mi primer libro de poemas, Pobres fragmentos rotos contra el cielo (de 2013), destacaba cierto minimalismo, una búsqueda de lo esencial, un intento de evitar la adjetivación, sobre todo la más superflua; esto no lo encuentro en el siguiente poemario, El día y todas las cosas me esperan (2022). La distancia temporal obliga a un cambio de estilo, porque uno ya no es la misma persona, y la escritura, aunque sigue siendo experimentación en todo momento, está más segura de sí misma y de sus posibilidades expresivas. 

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Es algo intuitivo: cuando se relee un poema por enésima vez y ya no es necesario corregir o cambiar nada, cuando se encuentra en él todo lo que se quería decir con él. Entonces, te llena cierta satisfacción por haber alcanzado el objetivo previsto. 

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No sé si la poesía puede tener un objetivo, pues esta idea me resulta demasiado utilitarista y creo que el poema está en las antípodas de este planteamiento. Si puede servir para algo es para que el lector se adentre en el poema y una sensación o, mejor aún, aquello que el poeta ha intuido. A través del poema, el lector puede despertar en él una sensación que tenía olvidada, si es que no perdida en los rincones del inconsciente. El poema puede servir, como mucho, para plantear preguntas, pero no creo que aporte respuestas. 

    7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    La verdad, ha sido algo que no me esperaba, que he descubierto con los años. Lope de Vega decía que la poesía estaba hecha para la soledad de la alcoba, porque partía de la base de que debía ser leída en la intimidad. No creía que la poesía debiera dirigirse a un público colectivo, pues para eso estaba el teatro que él mismo escribía. Sin embargo, con el tiempo, he descubierto que las lecturas en vivo son un modo de llegar a un público cercano que probablemente de otra manera no te conocería. Al fin y al cabo, este es el origen de la poesía lírica entre los antiguos: el recitado de los poemas acompañados de la lira. En un buen recitado quizá no se puede apreciar toda la riqueza que encierra un poema (sería necesaria la intimidad de la alcoba de Lope), pero sí permite disfrutar de otros aspectos (rítmicos, sonoros, etc.) que presenta y que no siempre se aprecian en una lectura silenciosa. Recuerdo que en la universidad mi profesor (y el de tantas generaciones de filólogos), José Manuel Blecua (padre), nos insistía en que debíamos leer en voz baja haciendo trabajar las cuerdas vocales para apreciar estos aspectos fónicos del poema. 

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Es fantástico. Primero porque le da un uso muy diferente y enriquecedor del que se tiene de manera habitual. Pero, sobre todo, es el modo de llegar a muchos lectores, cosa que resulta siempre muy difícil. Si yo escribo desde Barcelona, ¿quién puede leerme en papel en Bogotá? Los canales de distribución no son tan efectivos. Esto lo soluciona internet. Lo mismo pasa con las revistas. Hacer una revista en papel resulta muy dificultoso, pero también caro. Además, está el problema de la distribución. En cambio, su publicación digital es mucho más sencilla. 

    Sin embargo, he de decir que, a pesar de sus ventajas, el papel sigue teniendo una categoría específica. Yo mismo he publicado durante muchos años artículos de crítica literaria en una revista digital, Las nueve musas. Sin embargo, llegó un momento que deseé ver una parte de esos artículos en papel. Y así lo hice: publiqué “Un soneto me manda hacer Violante” y otras historias de la Literatura en papel porque consideré que le daba más prestigio, aunque tuviese un público lector potencial más reducido. 

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    ¿Solo uno?  No es tarea fácil. Pero, ya que recientemente, por desgracia, ha fallecido, recomendaré  un poema de Andrés Sánchez Robayna: Luz de Fuerteventura, “Jables sin nadie, perros en la orilla”, incluido en Palmas sobre la losa fría. Un viaje a través de la luz y la pureza de la tierra que culmina en el amor. ¿Qué más puede pedirse?

    10 – ¿ Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Normalmente, no leo uno solo: combino novela, poesía, ensayo. Estoy leyendo una novela de esas que los pedantes llaman “de culto”, que he descubierto ahora y que me está resultando tan sorprendente como enriquecedora: La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vázquez, publicada en 1976. Leyéndola uno se da cuenta de cuánto ha cambiado la narrativa en este tiempo: frente a la experimentación que alcanzó hasta la novela de los 70 (es un monólogo interior), en la actualidad triunfa la novela de género en la que lo principal es exclusivamente la narración de la historia, sin mucho más objetivo que entretener al público lector. También leo la Al borde de José Corredor-Matheos, poeta por el que siento una especial devoción. En este libro ha logrado reducir la expresión hasta la pura esencia . En cuanto a ensayo, estoy repasando la biografía que Ian Gibson escribió sobre Machado, aprovechando que es el 150 aniversario de su nacimiento. 

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Es una pregunta difícil. Me ha pasado gran parte de mi vida dando clase, y sé que los consejos que puedas darle a un joven, sobre todo a un adolescente, caen, en su mayoría, en saco roto. Lo que le puedo aconsejar es lo más obvio, aunque parece que últimamente resulta bastante escaso: que lea, que lea mucho, preferentemente buena literatura. Antes, la literatura, además de ser un modo de colmar el placer estético, era una manera de pasar el rato. En la actualidad, el entretenimiento, el ocio, se rellena de otros modos, aunque no son formas muy inteligentes de entretenimiento. Parecen solo consumo. Y, en segundo lugar, aunque tenderá al principio a una escritura mimética de lo que ha leído, busque su propia voz: que sea sincero, no pretendidamente literario. Y que tenga paciencia: a veces uno se descorazona porque no le salen las cosas o no le hacen caso. Muchas veces es cuestión de persistir. Perseverancia y paciencia.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que, por desgracia, en los tiempos actuales, está demasiado sometida al imperativo económico. En novela resulta más que evidente: lo que interesan son los autores mediáticos, más periodistas que artistas. Esto significa que la novela se está convirtiendo en algo comercializable, y la editorial es una suerte de sistema de producción que vende libros como pudiera vender otros productos de consumo. En cuanto a la poesía el panorama es muy diferente: aunque sea un sector muy minoritario (en números de lectores), el elemento comercial también está presente. Pero aquí el factor comercial se crea de otro modo: ya no interesa descubrir a un autor, sino lograr una coedición de un  libro que asegure los ingresos por el libro.  Dirán que las condiciones de las distribuidoras obligan a a este planteamiento, pero el problema es que la editorial deja todo el trabajo de promoción al mismo autor, y se lava las manos. Por ello, salvo excepciones, el interés cultural es escaso, y solo interesa el económico. Además, las editoriales de prestigio son cotos vedados para la mayoría de autores: ellas planifican su temporada y poco o nada les interesan los manuscritos que no hayan solicitado o promovido. 

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cuáles son tus próximos proyectos? 

    Tengo en la actualidad un libro a punto de salir: una antología de poemas, la mayoría sonetos, del Siglo de Oro español que desarrollan sueños eróticos. Van desde Juan Boscán (en el siglo XVI), aunque con algún antecedente, hasta sor Juan Inés de la Cruz. Por otro lado, estoy también a la espera de publicar un nuevo libro de poemas, que en un principio, saldrá este año, aunque no sé cuándo.  Y otros proyectos que no nombro porque aún no se han concretado…

    Muchas gracias. Amigos y amigas, antes de despedirnos, vamos a escuchar la voz del poeta Jorge León Gustà.