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  • 13 preguntas y una poeta: Sol Mussons

    13 preguntas y una poeta: Sol Mussons

    Hoy vamos a entrevistar a Sol Mussons, poeta nacida en Barcelona y que cuenta con dos poemarios publicados recientemente: Objetos perdidos, (Barcelona, Ediciones Letraheridas 2023) y Vertebrada, (Valencia, Cuadranta, 2024).

    Vamos a ver qué nos tiene que decir.

    1 ¿Podría contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy licenciada en Filología inglesa por la Universidad de Barcelona y me especialicé en Literatura Americana y de la Commonwealth. Fui profesora de Secundaria y dirigí un centro de arte municipal en Caldes d’ Estrac. Actualmente, escribo a tiempo completo artículos sobre poesía para las revistas Quimera y Letraheridas y estoy ultimando mi tercer poemario. 

    2 ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y cómo le influyeron?

    Los Sonetos de William Shakespeare, los de Garcilaso y los Cuatro Cuartetos de T.S. Eliot me impresionaron profundamente en mi adolescencia y fueron el motor para empezar a escribir. Aún los releo con una cierta frecuencia.

    3 ¿Cómo definiría su poesía?

    La poesía es para mí un esfuerzo de búsqueda de belleza y precisión en un bosque de palabras. Escribo desde el yo, aunque haya mucho de autoficción, para profundizar en las temáticas que aparecen en mis poemas reiteradamente: la vejez, la pérdida, el desamor, el dolor físico y la muerte. 

    4 ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sin duda. En mi caso escribía en un lenguaje muy desnudo, de versos cortos, pocas subordinadas y cargando el peso en las imágenes. Ahora escribo versos y poemas más largos y también veo cambios en el tipo de lenguaje que uso. Sin embargo, esta fluencia no ha sido en absoluto buscada sino encontrada.

    5 ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Decía Borges que la única manera de dejar de corregir es publicar. Yo escribo de un tirón a partir de la idea germinal y después lo dejo “dormir” y lo pulo en sucesivas versiones. La verdad es que cuando el libro llega de la imprenta, seguiría corrigiendo y, aunque mis libros son proyectos cerrados en cuanto a su temática, los versos siguen abiertos a cambios que no descarto publicar en otro poemario alguna vez.

    6 ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Supongo que todos deseamos una cierta proyección, pero escribo porque es una pulsión que no puedo evitar y que forma parte de quién soy. La finalidad diría que es la propia escritura, alcanzar la excelencia dentro de mis capacidades y posibilidades, encontrar mi voz. Tengo un largo camino por delante.

    7  ¿Qué lugar ocupan las lecturas en vivo para una poeta como usted?

    Me encantan. Hay mucha emoción en la respiración y las pausas de un poeta que lee sus propios versos en voz alta; al fin y al cabo, hemos encerrado la poesía en el papel desde hace relativamente pocos siglos. 

    8. ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios, cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Estoy totalmente a favor. No podemos, ni probablemente queramos, sustraernos a los avances del siglo XXI. Gracias a todos esos nuevos formatos he descubierto autores y personas a las que no habría tenido acceso de otra manera y que me han enriquecido con su poesía y sus conocimientos.

    9 ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Cualquier poema de La descripción de la mentira de Antonio Gamoneda, cualquier poema de Hombre solo de Eduardo Moga, quizás mi favorito sería “El aire, impenetrable” y “Volar” en Trànsit entre dos vols de Anna Aguilar-Amat.

    10 ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Las Transfiguraciones de Jay Wright, en edición bilingüe prologada y traducida por Eduardo Moga (Sevilla, Hojas de Hierba, 2024), Écrire, de Marguerite Duras (París, Gallimard, 1993) e Historia de la muerte en Occidente de Philippe Ariès (Barcelona, Acantilado, 2024). Me gusta leer varios libros a la vez.

    11. ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Aunque no soy joven, yo misma estoy empezando, así que aconsejaría lo que me digo a mí misma y practico: esfuerzo, perseverancia, rutina de trabajo diaria, humildad para aprender y mucha, mucha, mucha lectura.

    12 ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La cultura es un negocio y los libros se han convertido en un producto de consumo rápido. Con respecto a los autores, es siempre David contra Goliat, pero es maravilloso encontrar un editor que crea en lo que haces y se ocupe de acompañar el libro. 

    13 ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y que no le he hecho?

    Ninguna, es un cuestionario muy completo. En realidad, me alegra que no me haya preguntado por qué escribo poesía, que se escribe desde los márgenes, y no novela.

    Gracias amigos y amigas por haber llegado hasta aquí. Ahora vamos a escuchar a la poeta.

  • 13 preguntas y una poeta: Ana Nayra Gorrin

    13 preguntas y una poeta: Ana Nayra Gorrin

    En nuestra sección de entrevistas, hoy tenemos el placer de hablar con Ana Nayra Gorrin, una poeta canaria, nacida el 28 de marzo de 1979 en Santa Cruz de Tenerife, que nos ha contestado a nuestro cuestionario habitual. Disfrútenlo.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Me llamo Ana Naira Gorrín Navarro —también Nayra—. Soy natural del municipio de Santiago del Teide, una tierra que llevo profundamente arraigada. Desde muy pequeña sentí fascinación por la lectura y la escritura. Comencé leyendo con avidez los libros de la colección El Barco de Vapor, y desde entonces no he dejado de leer ni un solo día. Mi afición por escribir nació casi al mismo tiempo: recuerdo cómo, siendo aún niña, llenaba cuadernos grandes de espiral con cuentos y relatos nacidos de una imaginación desbordante, que encontraba en la literatura su mejor refugio. 

    Aunque la vocación literaria ha sido siempre una constante, mi trayectoria profesional ha seguido otros caminos. Estudié Derecho en la Universidad de La Laguna, Contabilidad y Finanzas en el Centro de Estudios Financieros de Madrid, y cursé un ciclo superior en Gestión de Recursos Humanos y Prevención de Riesgos Laborales a través de la Universitat Oberta de Catalunya. Hablo varios idiomas y desde hace dieciocho años me dedico a la administración hotelera.

    Soy también superviviente de la violencia machista, una vivencia que marcó profundamente mi vida y me convirtió en madre soltera siendo muy joven. Desde entonces, colaboro activamente con la Fundación Ana Bella, que trabaja en apoyo a otras mujeres que han pasado por situaciones similares. Esa experiencia vital ha impregnado mi voz literaria, especialmente en la poesía, donde la denuncia, la memoria y la esperanza se entrelazan como pilares de mi escritura.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Fueron en el instituto, estudiando las obras de Antonio Machado, Federico García Lorca… Aunque no creo tener influencia de ellos en mis poemas. 

    3 – ¿Cómo definiría a su poesía?

    Cuarenta soles, un mar es un poemario muy personal, donde recojo vivencias, emociones y reflexiones nacidas de mis cuarenta años de vida. Escribo desde las entrañas, con un estilo libre, orgánico y directo, tocando temas como el amor, la maternidad, la violencia machista, la salud mental y, por supuesto, mi identidad canaria. Hay mucho de denuncia, de memoria y de paisaje emocional. Son versos que hablan de resiliencia, de transformación y de libertad. Es mi forma de abrazar al mundo con palabras y también de sanarme a mí misma mientras escribo.

    4 – ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin duda. Creo que el poeta evoluciona, igual que lo hace cualquier persona a lo largo de su vida. En mi caso, al venir del mundo de la narrativa, mi lenguaje poético ha ido ganando en síntesis, en simbología y en desnudez emocional. Antes me aferraba más a la forma, pero ahora busco que cada verso sea una verdad cruda, sin adornos innecesarios. He aprendido a confiar en el poder del silencio entre palabras, en lo que no se dice pero se siente. La vida, con sus luces y sombras, me ha llevado a escribir desde un lugar más honesto, más visceral. La poesía ha sido para mí un espacio de libertad total, donde he podido explorar otras formas de contar. 

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Para mí, un poema nunca está completamente terminado, pero llega un momento en el que “dejo de tocarlo”, porque siento que ya ha dicho lo que necesitaba decir. Es algo muy intuitivo: cuando al leerlo en voz alta me emociona o me remueve, aunque sea solo un poco, sé que está listo para volar. En cuanto a la corrección, suelo dejar reposar el texto unos días y luego lo releo con otros ojos, como si fuera de otra persona. A veces cambio una palabra, otras veces un verso entero, y otras simplemente acepto que la imperfección también forma parte de su verdad. La corrección no es solo técnica, es también emocional: hay que saber cuándo intervenir y cuándo dejar que el poema respire por sí solo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Con mi poesía me gustaría provocar reflexión, sacudir conciencias y, sobre todo, dar voz a quienes han sido silenciadas. Escribo desde la experiencia, pero también desde el dolor y el amor. Muchos de mis poemas nacen de heridas propias y colectivas, especialmente ligadas a la violencia machista, a la desigualdad, a la carga invisible que tantas mujeres arrastramos. Mi fin es aportar a la lucha desde la palabra, desde la emoción, desde lo íntimo que también es político. Si alguien se siente acompañada, comprendida o se atreve a alzar su propia voz después de leerme, entonces mi poesía ya ha cumplido su propósito.

    7 – ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas en vivo ocupan un lugar muy especial para mí, porque es ahí donde la poesía deja de ser solo palabra escrita y se convierte en voz, en cuerpo, en emoción compartida. Es un momento casi mágico, donde se crea un vínculo directo con quien escucha. A veces, una mirada o un suspiro del público vale más que cualquier crítica literaria. Además, siendo una poesía con carga social y feminista, creo que leerla en voz alta la potencia, la vuelve más combativa, más cercana. Me gusta que la gente no solo me lea, sino que me escuche, me sienta y, si puede ser, se lleve algo de lo que digo a su propia vida.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Me parecen una herramienta maravillosa y necesaria. Las nuevas formas de difusión han democratizado la palabra: ahora cualquier persona puede compartir lo que escribe sin necesidad de pasar por los filtros tradicionales. Eso abre posibilidades inmensas, sobre todo para quienes escribimos desde los márgenes o con una voz que no siempre encaja en lo comercial. Yo misma he llegado a lectores gracias a las redes, a blogs o a revistas digitales. Lo importante, creo, es no perder la honestidad en lo que se dice. No escribir solo para el “me gusta”, sino para comunicar algo verdadero. Y si esa verdad logra emocionar, remover o hacer pensar, entonces bienvenida sea cualquier plataforma.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Claro que sí. Un poema que me marcó profundamente es “Autopsia” de Ángeles Mora, una poetisa cordobesa que admiro muchísimo. Su poesía es de una fuerza serena, pero demoledora, y combina a la perfección la sensibilidad con la denuncia social y feminista. En ese poema, como en muchos otros suyos, se habla del cuerpo de la mujer no como objeto, sino como territorio de lucha, memoria y dignidad. Ángeles Mora logra decir tanto con tan poco, y siempre desde un lugar muy humano. Leerla es como mirarse al espejo con una mezcla de ternura, coraje y verdad.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Suelo leer dos libros a la vez, uno en francés y otro en español. Ahora mismo estoy leyendo en francés Les Enfants qui blessent de Eva Björg Ægisdóttir y en español la novela finalista al Premio Planeta 2022 Historias de mujeres casadas de Cristina Campos. 

    11 – ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le diría que se escuche mucho a sí mismo/a, que escriba desde la verdad, no desde lo que cree que “debería” escribir. Que lea mucho, por supuesto, y muy variado, pero que no tenga miedo a encontrar su propia voz, aunque al principio suene rara o insegura. La poesía no es una meta, es un camino: no hace falta tenerlo todo claro, solo atreverse a sentir y a decir. Que no se censure, que no espere la perfección, que se permita fallar y experimentar. Y, sobre todo, que se rodee de otras voces, que comparta, que escuche, que lea en voz alta… porque la poesía, aunque nace en soledad, se completa en comunidad.

    12 – ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La industria editorial está en un momento de muchos contrastes. Por un lado, hay una gran oferta y una apertura a voces nuevas, lo cual es muy positivo. Pero también es cierto que sigue siendo un entorno muy exigente, donde lo comercial suele pesar más que lo literario, y donde muchas veces cuesta abrirse camino si no encajas en ciertas fórmulas. Afortunadamente, están surgiendo editoriales independientes y espacios alternativos que apuestan por propuestas más valientes, como la poesía social o la literatura feminista. Creo que quienes escribimos tenemos que combinar la ilusión con una mirada crítica y realista, sin perder nunca la pasión por contar lo que sentimos y creemos necesario decir.

    13 – ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me habría gustado que me preguntaras por las condiciones en las que trabajamos los escritores en España, especialmente en lo que respecta a la ley del libro y a los beneficios económicos que realmente recibimos por nuestras obras. Muy poca gente sabe que, tras años de trabajo, promoción y creación, el porcentaje que recibimos por cada ejemplar vendido suele ser ridículamente bajo. La mayoría de los beneficios se los llevan otros eslabones de la cadena. Es una situación que invisibiliza y precariza nuestro trabajo, como si escribir fuera un hobby y no una profesión. Creo que es necesario abrir este debate, dignificar la figura del autor y revisar un sistema que, tal como está, no protege ni valora suficientemente a quienes creamos cultura.

    Entonces, Ana Nayra, ¿qué me contestarías si te hiciese esa pregunta que me propones?

    Las condiciones en las que trabajamos los escritores en España son, en muchos casos, desalentadoras. La  ley del libro, tal y como está planteada, no protege de forma efectiva al autor, que es, paradójicamente, el origen de toda la cadena editorial. Recibimos entre un 8% y un 10% del precio de venta de cada ejemplar —cuando no menos—, lo que significa que, por cada libro vendido, el beneficio real que percibimos es mínimo, especialmente si no somos autores/as superventas. 

    Además, el esfuerzo que hay detrás de una obra —escritura, corrección, promoción, presentaciones— rara vez se ve compensado económicamente. La mayoría de nosotros/as compaginamos la escritura con otros trabajos o vivimos de otras fuentes de ingresos. Es una realidad que conviene visibilizar, porque detrás de cada libro hay años de entrega, de tiempo robado a la vida personal, y de una vocación que se sostiene más por amor al arte que por reconocimiento económico.

    Creo que es urgente revisar este modelo y dignificar la figura del autor. No solo por justicia, sino porque la cultura no puede construirse sobre la precariedad de quienes la crean.

    Muchas gracias, Ana Nayra por tus respuestas y por compartir un rato con nosotros.

    Gracias de corazón por ofrecerme este espacio y por permitirme compartir no solo mi obra, sino también las inquietudes que nos atraviesan a quienes escribimos desde la pasión, la conciencia y el deseo profundo de seguir construyendo belleza y verdad con palabras.

    Amigos y amigas, gracias una vez más por haber llegado hasta aquí. Como premio, vean y escuchen a la poeta en directo.

    No se olviden que pueden tener todas las noticias y actualizaciones de la obra de Ana Nayra Gorrin en su página web www.ananayragorrin.com 

  • 13 preguntas y una poeta: Dolors Fernández Guerrero

    13 preguntas y una poeta: Dolors Fernández Guerrero

    DOLORS FERNÁNDEZ GUERRERO (Barcelona, 1968) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona.
    Autora de narrativa y poesía, ha colaborado con artículos de creación, ensayísticos y de crítica literaria en diversas publicaciones, entre otras: ‘The Riveraine Muse’ (India), ‘El Ciervo’, ‘Zenda’, ‘Vallejo & Co.’ (Perú), ‘Pliego Suelto’, ‘Clarín’, ‘El Punt Avui’, ‘Estación Poesía’, ‘Nagari’ (EE.UU.), entre otras.
    Es secretaria de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña), donde ha organizado diversos eventos y administra el blog literario Despeñaverbos (http://xn--despeaverbos-ehb.es/), con más de 1.700.000 visitas.
    Como gestora cultural, de 2018 a 2024 ha sido presidenta del colectivo literario El Laberinto de Ariadna, con sede en el Ateneo Barcelonés.

    Es una autora que se mueve en diversos géneros: novela, ‘El club del tigre blanco’, Gaspar & Rimbau. Valencia, 2020.; novela corta, ‘Halogramas’, KDP. Amazon 2021 y ‘Huye, Alisa’, KDP. Amazon, 2021; poemario ,’Mi corazón mordido por tus labios’, La Marca Negra Ediciones. Murcia, 2017 y diversas antologías. A todo ello hay que añadir el accésit del Premio Vitruvio de Poesía 2024 con la publicación del poemario ‘La memoria de la piel’ y el hecho de ser finalista del 73 Premio Planeta de Novela 2024 con la obra inédita ‘Lluvia de cristal’.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Bueno, resumir una vida en pocas líneas es complicado, pero lo intentaré. Estudié Filología Hispánica porque desde niña sabía que lo mío eran las letras y porque enseguida descubrí mi vocación literaria. Crecí leyendo tebeos y las aventuras extraordinarias de Julio Verne, y muy pronto me pasé a los grandes autores de la literatura universal. La poesía llegó más tarde, de la mano de Bécquer y Espronceda, y a partir de ahí la carrera ha sido imparable. 

    No obstante, tardé mucho en decidirme a escribir por razones ajenas a la literatura. Desde que publiqué mi primer poemario, Mi corazón mordido por tus labios, han transcurrido ocho años y a partir de ahí todo ha ido muy deprisa. En 2024 obutve el accésit del Premio Vitruvio de Poesía y por esa razón en febrero de este año ha salido publicada en la misma editorial Vitruvio La memoria de la piel. Me siento muy satisfecha, sorprendida por este reconocimiento y a la vez agradecida. Al jurado del premio, a mi editor Pablo Méndez, a Vitruvio y a todos los lectores que leen La memoria de la piel y me comentan cuál es su poema favorito. Es una experiencia increíble que le da una dimensión diferente a mi poesía.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Como decía antes, entré en la poesía con el famosísimo libro de Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas y leyendas, con El estudiante de Salamanca y la Canción del pirata de José de Espronceda, ambos autores integrados en el temario escolar de entonces. Antonio Machado fue una figura insoslayable y también recuerdo la impresión que me causó Blas de Otero y su famoso soneto que empieza: “Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,”, que me impresionó sobremanera, sobre todo aquel fragmento, el hemistiquio que dice: “horror a manos llenas” referido a la vida del “hombre” así, en masculino. Federico García Lorca me dejó mucha huella, con su Romancero gitano, a pesar de que tardé en comprenderlo, y Miguel Hernández me pareció pura fuerza totémica.

    Pero tampoco quiero dejar de hacer mención de la lírica tradicional, aquellos romances apegados a la oralidad y a la sencillez expresivas. Realmente, me he movido con unos cuantos referentes, no muchos, pero poderosos. Más adelante apareció Vicente Huidobro y su Altazor, un poemario portentoso, y otros nombres: Pablo Neruda, Octavio Paz, Cesare Pavese, Francisca Aguirre y su canto desolado que es Ítaca

    Siendo franca, siempre he sido muy selectiva.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    La imparcialidad del propio autor es casi imposible, pero si de lo que se trata es de saber cuál es la percepción que tengo de mi escritura, yo diría que me muevo entre lo sensorial y lo rítmico; entre el misterio de la existencia, con esa herida permanentemente abierta que supone vivir, en esa dialéctica. Como diría Miguel Hernández: 

    Llegó con tres heridas:
    la del amor,
    la de la muerte,
    la de la vida. 

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Por supuesto que sí, vivir es evolucionar y el poeta que no lo haga es que se ha enclaustrado en su torre de marfil y se niega a tomar contacto con la realidad, con el devenir de su propia existencia. Yo me nutro de la tradición literaria en la que me he forjado, por supuesto, pero también de los avatares y contingencias de la vida, de un propósito estético que se sobrepone a la escritura, a menudo de modo inconsciente, a través del cual se va moldeando la obra poética.

    En mi caso, dado que no tengo un histórico al que recurrir porque solo he escrito dos poemarios, yo diría que no se aprecian grandes cambios. Si acaso, en mi último poemario me he vuelto más directa en la expresión, más pasional. Mi poesía se presenta con menos subterfugios y veladuras, a verso descubierto. Me he ido desvistiendo de un cierto pudor, me he atrevido a tener una voz propia, con el riesgo que eso representa. No ha sido premeditado, por supuesto.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando lo leo en voz alta y las palabras “encajan”, la sonoridad del verso me lleva al lugar del poema, cuando la coherencia interna del poema no tiene fisuras a mi juicio. Entonces me parece completo, se produce la alquimia: fondo y forma se ensamblan en un todo compacto. Es en ese momento cuando lo doy por terminado.

    Si lo anterior no sucede, hay dos opciones: o encuentro el “fallo” y rectifico lo escrito, la palabra, el verso o los versos; o lo desecho y vuelvo a empezar. O lo abandono porque ese no era el camino, que también sucede, aunque no es lo habitual en mí. En definitiva, es un proceso muy intuitivo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Para mí la poesía es un fin en sí mismo. No practico “poesía para…”. Es decir, no le atribuyo una función ética, social, doctrinal, terapéutica ni nada de eso. No creo en ese tipo de poesía, aunque todos esos temas puedan estar implícitos porque, como decía antes, vivo en una realidad social y política determinada que inevitablemente me condiciona. Sin embargo, en mi exposición hay una contradicción implícita, porque la aspiración de cualquier poeta o escritor, más allá de la expresión del propio yo y de la mera función estética, es “conectar” con sus lectores, aunque solo sea uno, expandir lo que el yo poético ha deglutido y luego creado. Poíēsis en griego clásico es “creación” y en toda creación el “otro” refrenda la obra. 

    De modo que la literatura es la lucha del “yo” por expandirse entre sus semejantes a través de una creación propia. El tema es complejo a mi modo de ver… 

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que los recitales conectan la obra poética con el público, son un termómetro que a cada autor le indican la “temperatura” de su propia poesía. Aportan una dimensión viva, real del hecho poético.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Simplemente me parece natural y lógico que se empleen los nuevos canales de comunicación para transmitir poesía o cualquier otro género literario. Bien usados son una herramienta increíble, permiten un alcance muy superior a los de los medios tradicionales.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Recientemente he descubierto la poesía de Jorge Pérez Cebrián, un poeta joven valenciano que me parece realmente bueno, prometedor. De cuánta noche cabe en un espejo, Premio de poesía Arcipreste de Hita 2021, ha sido para mí un hallazgo. Por ejemplo, este par de versos del poema titulado “El resto”: 

    Su hombro es demasiado firme para el consuelo
    demasiado afilado para el daño.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Entre dos nadas de Francisco Brines, poeta exquisito. Se trata de una antología consultada, realizada por otro gran poeta, Alejandro Duque Amusco, publicado en la editorial Renacimiento. Su palabra poética rezuma sabiduría.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho, incansablemente, a los grandes poetas, a los consagrados y también a sus coetáneos. Mientras tanto, que escriba y vaya depurando su expresión, su estilo, hasta que encuentre su propia voz. Que sea exigente y nada autocomplaciente. Hay que tener respeto por el lector, que esa exigencia sea un motor de crecimiento. Y, sobre todo, que no desfallezca. El camino puede ser arduo, pero si es lo que desea, si siente que algo inexplicable lo empuja a seguir el camino de la poesía, entonces no puede rendirse.  

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Tal y como su nombre indica, es una industria. Sin más. El factor diferencial, el valor literario y artístico se ha devaluado absolutamente. Nadie habla ya de calidad en el mundo editorial, solo de ventas, proyección, marca personal, etc. Un modo de evadir y ocultar lo que de verdad debería importar. Como siempre, no todo está perdido. Es cierto que hay pequeñas editoriales que intentan suplir esas carencias, que son muchas, pero la guerra es de David contra Goliat. Su propósito es loable, pero es que no pueden ni remotamente competir con la “industria” editorial copada por los grandes grupos. No obstante, la poesía es resiliente por naturaleza. 

    Yo diría que, de un modo impreciso, la poesía acabará encontrando acomodo en nuestro ecosistema de mercados y algoritmos de búsquedas por internet. Pero también creo que para hacerlo, para recuperar el prestigio perdido, la presencia, debe reconectar con el público, hablarle de tú a tú, ofrecerle una experiencia lectora y de escucha que valga la pena, que le aporte emociones irreemplazables. 

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no le he hecho?

    ¿Es necesario publicar libros para ser poeta? Creo que ese planteamiento abre un debate muy interesante hoy en día.

    Antes de finalizar la entrevista, vamos a escuchar a la poeta recitar algunos de sus poemas.

    Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta: Luisa Chico

    13 preguntas y una poeta: Luisa Chico

    Luisa Chico, nacida en Santa Cruz de Tenerife en 1954. Es escritora, antóloga, gestora cultural, etnógrafa, folclorista, y profesora de bailes tradicionales canarios durante más de veinte años. Fundadora de la Asociación Cultural Canaria de Escritores y Escritoras (Acte Canarias) en 2018, dimitió en 2020 por motivos de salud, y retomó el cargo de presidenta en febrero de 2024. Dirige la revista «Canarias literaria» y coordina el Club de creación literaria «Alisios de Verso y Prosa».

    Asimismo, fundó la asociación de bailadores canarios “El sendero de Orijama”, y fue cofundadora de los colectivos de folclore canario “Atenguajos” y “Farutes del Atlántico” en la última década del siglo XX. Fundadora de Acte Canarias. Fundadora y directora de la revista digital   Tamasma Cultural. Y coordinadora de los Clubes de creación literaria “Alisios de Verso y Prosa” y “Tertulia Tamasma”.

    Autora de los libros: Sueños de pescador (novela). Historia de una vidabiografía de don Sebastián Melo Castellanos. Agacheros60 años de folclore, (folclore canario). Nuestros bailes, paso a paso (folclore canario), escrito conjuntamente con Diego Felipe. Burbuja vital (poesía). Crisol de letras (relatos). Delirios de madrugada (poesía), escrito conjuntamente con Eduardo García. El cumpleaños de la princesa (cuento infantil). Brandán (novela) y EXs, 50 escalones hacia el olvido (poesía).

    También ha participado en diversas antologías de poemas y relatos dentro y fuera de las islas.

    Galardonada con el Marcador de plata del Ayuntamiento de Güímar en 2020.

    Hoy ha accedido a contestar nuestro cuestionario habitual.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No será fácil hacerlo, pero voy a intentarlo. Llevo escribiendo toda mi vida y le aseguro que es bastante larga. He escrito siempre, pero comencé a publicar en los años 80 del siglo pasado. En la actualidad tengo 9 libros publicados y he participado en otras tantas antologías dentro y fuera de Canarias.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas, allá por los años 60, no fueron precisamente poéticas ni influyentes, leía todo lo que caía en mis manos y no eran libro de gran importancia literaria, aunque si social, más bien fueron comics o novelas de amor o del oeste que le “robaba” a mi padre.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    La suelo definir como la poesía del desahogo, dado que lo que plasmo en ella es siempre un sentimiento que da vueltas en mi cabeza y necesito sacar afuera, en estos casos lo que mi pluma emprende es un poema o la letra de alguna canción. No olvidemos que yo soy, básicamente, escritora de narrativa.

    4 -¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Naturalmente que evoluciona con la práctica y los años, lo contrario diría poco de nosotros mismos y de nuestro interés por ofrecer lo mejor en cada trabajo.

    Mis poemas comenzaron siendo rimados hasta que descubrí el verso libre, y ahora me desenvuelvo mejor con este formato.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    ¡Uf! Esta pregunta sí que es complicada. No tengo un método concreto para saberlo, me lo dicta la intuición o quizá el sentir que no queda en mi interior nada más que decir en torno a la esencia que he querido transmitir en él.

    Los corrijo mil veces antes de incorporarlos a un libro o antología. Pero nunca buscando la excelencia de la palabra sino intentando que el posible lector entienda el mensaje contenido en él con palabras sencillas y cercanas.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que mis sensaciones, sentimiento o vivencias tengan su lugar en mi obra literaria, solo eso… que no es poco.

    7 – ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Una importancia vital. Cuando escribimos no sabemos si alguien nos va a leer, el que la gente te compre los libros no te asegura esa circunstancia, quizá lo compre solo por compromiso contigo, pero las lecturas en vivo te permite mirar a los ojos al lector y saber hasta dónde le ha impactado tu poema. No existe nada más gratificante que alzar los ojos de las páginas que compartes con el público y ver lágrimas rodando en las mejillas de alguien.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Algo fundamental para que nuestras creaciones sigan llegando al mundo, por desgracia las publicaciones en papel tienen los años contados, con el añadido de que a través de Internet nuestras palabras vuelan a cualquier punto del planeta y eso te abre un enorme abanico de posibles lectores.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Imposible. Son tantos que sería incapaz de elegir uno. Lo que sí puedo decirte es que me han dejado indiferente poemas relevantes en la historia de la poética y, por el contrario, me han hecho llorar poemas de autores prácticamente desconocidos.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    De poesía, el último de la poeta tinerfeña Balbina Rivero. De narrativa Nada de esto es verdad, de Lisa Jewell. Soy incapaz de leer de un tirón un poemario, prefiero degustarlo verso a verso y por eso voy alternando las lecturas.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que si ha descubierto el sendero del sentimiento por el que transita la poesía no lo abandone nunca. Le esperan horas intensas, dolorosas o felices, arropado por los versos que salgan de su pluma.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En declive. A pesar del gran volumen de libros que se publica actualmente en España (más de 87.000 al año), de la mayoría de esos títulos solo se venden alrededor de 100 ejemplares, por lo que poco a poco va dejando de ser un negocio rentable y eso acabará pasando factura a las editoriales, librerías y demás.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Solo una, el porqué sigo escribiendo a día de hoy. Me responderé a mí misma que lo hago porque escribir es para mí una necesidad vital, y no tengo intención de morir en breve plazo.

    Si quieren escucharla en directo. Aquí tienen una entrevista que le realizaron en Radio Realejos.

  • 13 preguntas y una poeta: Albertine de Orleans

    13 preguntas y una poeta: Albertine de Orleans

    La obra literaria de Albertine de Orleans, tiene en la actualidad de 27 poemarios coeditados por ADOC y BEGINBOOK Ediciones dentro de la COLECCIÓN LITERARIA ADOC,  junto a 3 libros de relatos y  cuentos infantiles pertenecientes a la COLECCIÓN CHIMINISCA ADOC. Además, ha participado en antologías y prologado libros. 

    Albertine se define como P.M.D., (Presentadora, Maestra de ceremonias y Dinamizadora), organiza eventos culturales y festivales encaminados a promocionar el arte en Canarias, ha colaborado y colabora con revistas, prensa, radio y TV y con artistas canarios, así como, en plataformas digitales y asociaciones culturales. Es miembro del INSTITUTO CANARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS REY FERNANDO GUANARTEME, UNESCO MELILLA y ACTE, entre otras. Ostenta el título de DAMA TEMPLARIA GRAN CRUZ/GRAN COMENDADORA DE JUSTICIA DE LAS ISLAS CANARIAS. Ha fundado la asociación mecenas-cultural y literaria sin ánimo de lucro ADOC. También está presente en las redes sociales, donde desarrolla su labor de cultural. 

    En el ámbito profesional es empresaria autónoma. Está reforestando, (por su compromiso moral con el cambio climático), con pinos, barbusanos, sabinas, madroños y cedros canarios, entre otras especias autóctonas. Además, realiza actividades como poner bebederos y comederos para las aves y  agricultura ecológica, (huerto de hortalizas y de frutales en la Cumbre de Gran Canaria). 

    En la actualidad, ha comenzado a escribir simultáneamente un libro de relatos, y dos poemarios; teniendo como proyecto para el año 2024-25 publicarlos.  Creo que todo este conjunto justifica que la entrevistemos.


    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Albertine, de padre francés y madre canaria, ha sentido desde pequeña, amor e ilusión por la poesía. Ilusión que comienza a sus 5 años, cuando su abuela, Julia Perdomo y Benítez, poetisa y pintora de vocación, le recitaba de memoria sus poemas, mezclados con cuentos de su invención, para dormir a su nieta, que como ella decía era un torbellino imparable. En algunas ocasiones, su tía M.ª de las Angustias Perdomo y Benítez le leía obras de Julio Verne que incentivaban su imaginación. De aquellas noches de su infancia, entre las campanadas de la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria, plagadas de mares barrocos, de viajes al centro de la tierra, junto al Roque Nublo y el Roque Bentayga, donde vivían las almas de los aborígenes de los que desciende: Doramas y Tenesor Semidán, llamado posteriormente Fernando Guanarteme. De todo ese “potaje literario y existencial” que la hacía sentir el orgullo de su estirpe, y que le abría de par en par las puertas de la imaginación y de los sueños, fue surgiendo su inquietud y pasión por las palabras. Pasión que se ve reforzada, cuando en la adolescencia descubre los poemas de su madre fallecida, Julia García y Perdomo, lo que ocasiona un fuerte impacto en Albertine que, a través de la poesía materna descubre a una mujer sensible, creativa y fascinante, que le dio la oportunidad de navegar por un mundo interior lleno de matices que forman desde entonces una parte fundamental en la vida de Albertine y su carácter. 

    No solo sus “dos Julias”, han formado parte de su herencia cultural, pues, Albertine, cuenta entre sus ascendentes con Néstor Martín-Fernández de la Torre, Pedro Perdomo Acedo, Juan del Río Ayala o Néstor Álamo.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Primeras lecturas: Antonio Machado, Alfonsina Storni, Neruda, Rubén Dario, Saint John Perse, Jean Aristeguieta, Cesare Pavese y  Georgette Anys entre otros. Influencia: dos poetas anónimas, mi madre y mi abuela.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Polifacética.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Unos poetas evolucionan y otros no. En mi caso ha cambiado en cada libro, por evolución personal, temática y búsqueda de nuevas formas de expresión. 

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando en el poema he logrado trasmitir lo que deseo, está concluido. Suelo escribir la idea de corrido, después leo y añado signos de puntuación y cambio alguna palabra, no mucho más.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Dejar un legado cultural a mis hijos.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Siempre y cuando el poema esté bien expresado son estupendas, cuando la lectura en vivo carece de expresión, hay titubeos o se cometen errores al leerlo, el poema se pierde.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Me encantan.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Creazione de Cesere Pavese.

    Sono vivo e ho sorpreso le stelle all’alba.

    Il mio compagno continua a dormire e lo ignora.

    I miei colleghi dormono tutti. La giornata limpida

    Mi sembra più pulito dei volti letargici.

    In lontananza passa un vecchio, diretto al lavoro

    o per godersi la mattinata. Non siamo diversi,

    entrambi respiriamo la stessa chiarezza

    e fumiamo con calma per ingannare la fame.

    Anche il corpo del vecchio dovrebbe essere sano

    e vibrante: prima del mattino dovrei essere nudo.

    Questa mattina la vita scivola attraverso l’acqua

    e il sole: intorno c’è il chiarore dell’acqua

    senza età; i corpi di tutti saranno lasciati scoperto.

    Ci sarà il sole radioso e l’asprezza del mare aperto

    e la dura fatica che si indebolisce sotto il sole,

    e immobilità. Il compagno sarà lì

    -un segreto dei corpi. Ognuno farà il suo voce.

    Non c’è voce che rompe il silenzio dell’acqua

    sotto l’alba E nemmeno qualcosa che trema

    sotto il cielo Solo un calore che diluisce le stelle.

    Emoziona sentire il mattino che vibra,

    vergine, come se nessuno fosse sveglio.

    Creación

    Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.
    Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
    Mis compañeros duermen todos. La clara jornada
    se me revela más limpia que los rostros aletargados.

    A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo
    o a gozar la mañana. No somos distintos,
    idéntica claridad respiramos los dos
    y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
    También el cuerpo del viejo debería ser sano
    y vibrante, ante la mañana, debería estar desnudo.

    Esta mañana la vida se desliza por el agua
    y el sol: alrededor está el fulgor del agua
    siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al
    descubierto.

    Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto
    y la tosca fatiga que debilita bajo el sol,
    y la inmovilidad. Estará la compañera,
    un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su voz.

    No hay voz que quiebre el silencio del agua
    bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca
    bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas.
    Estremece sentir la mañana que vibre,
    virgen, como si nadie estuviese despierto.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Un pequeño poemario manuscrito, de mi madre, fechado en mil novecientos sesenta y algo (el último número es ilegible) en Roma.  Lo encontré hace unos diez años, cuando desalojaba una habitación llena de trastos. Estaba en una caja de latón carcomida por la herrumbre junto a postales de la Ciudad Eterna y fotos familiares.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    1º: Leer con intensidad todo lo que pueda. 2º: Escudriñar en su interior para aprender de sí misma/o, observando con cierta distancia, (sin juicios, censuras ni opiniones), a  una/un desconocida/o. 3º: Escribir como si fuera el último día de su vida.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En auge.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Qué es ADOC? Se resume en: NUESTRO TIEMPO DE HACER LO CORRECTO Y DE SER ALEGRES Y AGRADABLES ¡HA LLEGADO! ASÍ QUE, HAGAMOS QUE SUCEDA ¡AHORA!

    Es una asociación, cultural-medio ambiental, sin ánimo de lucro, mecenas, femenina y promotora del arte en las Islas Canarias.  Comienza su andadura el 22 de septiembre de 2007, de forma anónima, a través de distintas actuaciones de mecenazgo, hasta que, en 2015, es inscrita como asociación con NIF: G76261858. ADOC  se creó con el objetivo de promocionar el arte y promover la ayuda social y humanitaria, sin olvidar el medio ambiente, la educación infantil y los animales. 

    Somos una asociación compuesta por mujeres y hombres de diferentes profesiones, única en las Islas Canarias, Europa y América. No se conoce otra asociación OSAL, que recaude donaciones, no para sus fines, sino para otras asociaciones, personas y ONG con un plan original que ha nacido con el fin de ayudar al conjunto de la ciudadanía a través del arte. Contribuyendo con nuestro trabajo desinteresado a mejorar la convivencia, y conseguir un sistema mucho más justo y equilibrado, donde participemos mujeres y hombres en igualdad. 

    Objetivos: transmitir, difundir y dirigir el arte hacia la ayuda social, colaborando y apoyando a los artistas, fundaciones, asociaciones y ONG, debidamente acreditadas. 

    Principios que guían el modo de actuar de ADOC: se basan en la preeminencia de las personas sobre las estructuras. La filosofía de ADOC, es feminista e inclusiva, humanista, verde y animalista.

    ¿Cómo vincula ADOC el arte con la ayuda social y humanitaria? 

    Con el Proyecto Artístico, Cultural, Mecenas y Solidario PACMYS. Propuesta multidisciplinar, enfocada en la creación y difusión de cualquier manifestación artística, además de la promoción en medios de comunicación y redes sociales. Para ello, ADOC  ha creado tres colecciones literarias: COLECCIÓN LITERARIA ADOC,  COLECCIÓN JUVENIL, y COLECCIÓN CHIMINISCA,  (infantil).   Las colecciones se encuentran en Amazón y librerías, pueden ser adquiridas dentro y fuera del territorio nacional y por Internet, las mismas son donadas a bibliotecas, colegios e institutos, y a todo ámbito idóneo, con el fin de promocionar a los autores. Dentro del proyecto PACMYS, somos mentores, realizamos antologías con escritores de otros países, junto con el proyecto literario de mecenazgo CIUDADES EUROPEAS ADOC, dirigido a la promoción y publicación de obras literarias fuera de nuestras fronteras y el proyecto de rescatar, a través de sus biografías, a los grandes olvidados de la cultura en Canarias. 

    Somos una asociación femenina, donde los hombres pueden publicar su obra tras ser amadrinados por una integrante de ADOC. Pretendemos ser un referente de ayuda a los escritores y escritoras, ofreciéndoles la oportunidad de publicar su obra  GRATIS con ADOC. Las ediciones se llevan a cabo con la colaboración de JORGE LIRIA, director de BEGINGBOOK EDICIONES. Donamos todas las ganancias de las presentaciones de los libros a fundaciones, asociaciones y ONG, debidamente acreditadas, elegidas por los autores/as. ADOC, como proyecto humanista, se siente comprometida con autoras y autores por su espíritu solidario; gracias a ellas y ellos, hace realidad un proyecto tangible de unión y divulgación de la actual literatura en Canarias y en el Mundo. Su compromiso se extiende a las ONG participantes, la Junta Directiva y al Comité de Trabajo y Gestión ADOC, por la generosidad de sus componentes que es, sin duda, la base primordial de ADOC. Sin olvidar  a todos los que contribuyen a las donaciones adquiriendo nuestros libros. Valoramos su personalidad humanista demostrada con su colaboración. Ustedes son imprescindibles y necesarios para, realizar este propósito de ayuda a la sociedad y de unión y divulgación de la actual literatura. 

    Amigos, amigas, para concluir transcribo lo que Albertine de Orleans afirma de sí misma:

    Mi alma, rescatada de la no existencia, se materializa gracias al amor de un padre francés y de una madre canaria. Mi ilusión por la poesía comienza a los 5 años, motivada por el ejemplo de mi abuela, y se refuerza en la adolescencia gracias al descubrimiento de los poemas maternos. Mi esencia como persona y mujer se resume en dos frases: Mi máxima: La muerte es el motor que impulsa mi vida. Mi sentimiento per se: Estoy aquí, a corazón abierto sin límites, sin armas ni escudos siendo un gran SÍ A LA VIDA. Por último, las palabras que definen mi percepción de la realidad, pertenecen a un poema de mi abuela que dice así: … Liberada en la existencia…, contemplo la vida como contemplo mi mar, mar de las liras alzadas, tenebroso y sublime, mar del principio y del fin, mar de mi tierra ¡GRAN CANARIA! 

    Aquí la pueden ver y oír con su relato «Misterio», de su libro En 100 palabras publicado en la Colección Teide de la Asociación Cultural Canaria de Escritores/as (ACTE).


  • 13 preguntas y una poeta: Rosa Galdona

    13 preguntas y una poeta: Rosa Galdona

    Rosa Isabel Galdona Pérez es natural de Güímar. Doctora en Filología, investigadora, docente y escritora. Ha impartido cursos en las universidades de Santander, La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria y Alcalá de Henares. Su tarea investigadora ha abarcado la Semántica, la Teoría literaria y la Crítica feminista aplicada a la novela. Dejó huella de ello en publicaciones como Alaluz (Universidad de Riverside) o el Anuario de la Universidad de Extremadura, entre otras.

    Su tesis doctoral, Discurso femenino en la literatura española de posguerra: Carmen Laforet, Ana María Matute y Elena Quiroga, fue pionera en Canarias en utilizar el enfoque feminista para identificar las diferencias sociales por cuestión de género en la narrativa. Como reconocimiento, fue premiada por el Instituto Canario de la Mujer al mejor trabajo de investigación y publicada por la Universidad de La Laguna. La Real Academia de la Historia contó con ella para realizar la biografía de la escritora Elena Quiroga, incluida en el Diccionario Biográfico Español.

    Es autora de los poemarios: Algunos amaneceres deshabitados, Enllantecida Wendy, Reflexionario de mareas, Egográficas, Ablativa, La última esquina del viento, La grandeza de las simples cosas y del libro de relatos: Estampas de tinta.

    Actualmente, es vicepresidenta de la Asociación Cultural Canaria de Escritores con sede en Candelaria (Tenerife).

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy docente jubilada y dedicada, desde entonces, al mundo de los libros, como lectora y como escribidora. Escribo y leo por placer desde adolescente. Creo que ambas actividades se complementan (al menos en mí), porque alguien que no lee es muy difícil que escriba. A publicar comencé mucho más tarde. Fue hace un par de décadas, allá por los comienzos del siglo XXI. Desde entonces, con apoyo editorial o con autoedición, no he dejado de publicar lo que hago.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Con 15 años leí a Lorca y me fascinó.  Su Romancero fue para mi adolescencia un faro de sentimientos. Luego me siguió fascinando. Hasta la actualidad. Para mí es EL POETA, a secas. A Poe y a Baudelaire los leí también muy joven y me encantaron, a pesar de que estoy convencida de que un poema traducido pierde parte de su alma en el cambio de idioma… También descubrí a Machado, a Miguel Hernández, a Cernuda, a Blas de Otero, a José Hierro… el primer tercio sel siglo XX dio muy buenas voces poéticas en español… y fueron todos autores que tocaron mi alma de alguna manera. No sé… más tarde conocí otros autores que me penetraron con similar intensidad: Walt Whitman, Rosalía de Castro, Emily Dickinson, Sylvia Plath, Alfonsina Storni, César Vallejo, Pizarnik, Octavio Paz… tantos… Y no quiero obviar en el ámbito regional la que ha sido sin duda para mí un referente: Ana María Fagundo. Su voz tan particular, tan insular, tan íntima y tan bien articulada en el discurso es única.  No sé afirmar con claridad cuáles de mis lecturas me han influenciado más. Supongo que todas un poco, porque, indudablemente, uno es lo que siente, pero también lo que lee. Si tuviese que elegir solo a uno, sería Lorca. Yo no escribiría como lo hago sin haber bebido en él.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un grito que sale a superficie como una erupción volcánica, que si no sale, revienta. Un grito que libera fantasmas propios, sufrimientos ajenos que me dañan los ojos, reflexiones sobre lo importante y lo frívolo que veo de la existencia humana… Mi poesía es una forma de respirar para mí. Respirar con palabras que pautan mi aliento mientras miro a mi alrededor y a mi interior.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Evolucionar o morir, ¿no? Evidentemente, todo lo que vive se transforma. El poeta y su voz no son menos. Mi palabra poética ha evolucionado conmigo. Seguramente ha madurado, se ha afilado, incluso, porque el proceso de la vida es aprendizaje también. Y la escritura no es más que otro reflejo de cómo crecemos y nos vamos modelando con nuestras experiencias. También, creo, mi discurso lírico se ha vuelto menos críptico con el tiempo. Se ha depurado, supongo, y se va perfilando como una voz más mía, más reposada y más diáfana en la expresión. Supongo que la experiencia va tallando ese estilo sencillo en el que ahora me veo escrita.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema, habitualmente, brota como un champiñón. De pronto lo sientes en tu cabeza y lo estampas en una servilleta o en la agenda del móvil. Y se queda reposando, a lo mejor, semanas o meses. Luego, sin saber por qué, un día lo vuelves a leer, lo retocas y decides que ya está, que no hay que tocarlo más porque como decía Juan Ramón, “así es la rosa”.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No tengo pretensiones concretas. Quizá tener una voz propia que toque la sensibilidad de algunos lectores. Hallar receptores de mi mensaje que hagan suya mi expresión poética.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un lugar fundamental. La poesía es un pariente cercano de la música. La poesía es rima, o cadencia, o aliteración, o anáfora, es muchas cosas relacionadas con la musicalidad y la oralidad. Por lo tanto, leer poesía es darle una vida para la que ha sido concebida y en la que vibra de una manera única. La conexión entre escritor y lector (oyente, en este caso) en un recital es una suerte de ritual mágico en el que la poesía cobra vida. Y la cobra de una manera plural, puesto que cada voz le puede dar (y le da) una impronta y un sentido diferente a un mismo poema. Es como una conjura verbal en la que las palabras habladas hacen latir en vivo y en caliente al discurso lírico.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece altavoces maravillosos para llegar al lector. Todo lo que sume es positivo.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Este poema de Lorca siempre me ha fascinado, por la conjunción perfecta entre su mensaje y la contundencia de sus imágenes. Me parece una obra maestra. Se titula Aurora:

    La aurora de Nueva York tiene

    cuatro columnas de cieno

    y un huracán de negras palomas

    que chapotean las aguas podridas.

       La aurora de Nueva York gime

    por las inmensas escaleras

    buscando entre las aristas

    nardos de angustia dibujada.

       La aurora llega y nadie la recibe en su boca

    porque allí no hay mañana ni esperanza posible.

    A veces las monedas en enjambres furiosos

    taladran y devoran abandonados niños.

       Los primeros que salen comprenden con sus huesos

    que no habrá paraíso ni amores deshojados;

    saben que van al cieno de números y leyes,

    a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

       La luz es sepultada por cadenas y ruidos

    en impúdico reto de ciencia sin raíces.

    Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes

    como recién salidas de un naufragio de sangre.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Pues estoy leyendo a María Luisa Bombal, una autora del Boom hispanoamericano fascinante. Es un libro de relatos entre los que destacan La amortajada o La última niebla. Esta mujer posee una prosa tan lírica (la paradoja es intencionada), tan personal, tan onírica, tan sutil, tan llena de imágenes y de plasticidad que resulta un deleite para los sentidos leerla. Creo que el realismo mágico no hubiera sido lo mismo sin ella, pese a que su nombre no haya sonado entre los grandes.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que escriba lo que quiera y como lo quiera hacer. Porque solo lo auténtico vale la pena. Y con la autenticidad en los bolsillos, tarde o temprano hallará el camino que necesita para hacerse oír.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Muy centrada en las ventas y muy alejada de lo literariamente valioso. Creo que, como siempre, los dineros copan el mercado. Hay muy pocas editoriales que apuesten por los autores que no pueden ofrecer un récord de ventas. Tendría que cambiar el panorama, creo,  pero no tengo la fórmula mágica, desgraciadamente.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me hubiera gustado la siguiente pregunta:

    ¿Qué libro de poesía de los que conoce le hubiera gustado haber escrito?

    Poeta en Nueva York, de Lorca.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el porqué para nuestro canal de Youtube. 

    Aquí está: https://youtu.be/3W3QULaTeWo?feature=shared

    Gracias, Rosa!

    ¡Ah! Además, pueden ir a la presentación de su último libro el miércoles 18 de septiembre a las 18 horas, en la Biblioteca de la Zona Joven en Puntalarga (Candelaria – Tenerife). ¡Les esperamos!

  • 13 preguntas y una poeta: Balbina Rivero

    13 preguntas y una poeta: Balbina Rivero

    Balbina Rivero, (Granadilla de Abona, Tenerife, 1944), es una escritora española que actualmente reside en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. Cuenta con numerosas obras editadas, entre las que se encuentran novelas, poemarios, colecciones de cuentos y aforismos, tanto en editoriales canarias como de fuera de las islas. Además de su producción literaria, Balbina pertenece a la Junta Directiva de la  Asociación Cultural Canaria de Escritores, ha publicado artículos en la prensa local y ha colaborado en programas de radio y televisión de distintas cadenas de ámbito local. Ha participado en numerosas ferias del libro y de la edición.

    Hoy tenemos la oportunidad de entrevistarla en La Laguna para saber un poco más de ella y de su obra.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy una mujer que nació con la vocación de crear personajes, historias y mundos, pero tuvo que pasar mucho tiempo para que mi trabajo, tesón y constancia obtuviera su recompensa. Al fin conseguí realizar mi sueño. 

    Escribir, ya sea en prosa o en verso, requiere recogimiento y es entonces cuando valoro  las presentaciones, recitales; visitas a centros escolares para fomentar la lectura entre los estudiantes, o asistir a tertulias. Desde hace algunos años coordino un club de lectura en el cual hemos estudiado a los poetas canarios e internacionales.

    Escribo novela, poesía, ensayos, aforismos, cuentos literarios para adultos y literatura infantil, tanto en  prosa como en verso.


    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El libro con el que aprendía a leer fue la Biblia y el primer poema, El cantar de los cantares.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Sencilla, directa, en la que el eje central es el ser humano con todas su problemática. 

    A veces es intimista, otras místicas, metafísica, social, de denuncia, etc.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Indudablemente, todo cambia, evoluciona, se transforma. Las personas también. Creo que son los lectores los que mejor pueden apreciar los cambios, si es que se  han producido en mí. 

    Defino a la poesía como “la voz del alma interpretada por los sentimientos y expresada en verso”, por lo que si el poeta evoluciona, su obra también.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando un poema brota como un vómito incontenible, ese poema sé que es bueno, poco tiene que corregir. Hay otros que necesitan ser revisados, leídos un par de veces y escuchar su voz y su música.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Despertar conciencias e invitar a ejercitar  el pensamiento.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Para crear es necesaria la solitud, luego las lecturas en vivo son una forma agradable de compartir con otras personas la belleza de las palabras. No hay que olvidar que el ser humano es gregario. 

    El encuentro con los lectores es siempre reconfortante.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Toda difusión es bienvenida, pero prefiero el contacto con otras personas.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Si tuviese que elegir a un solo poeta, creo que me inclinaría por Herman Hesse. Pero por favor, que nadie me obligue a renunciar a los grandes poetas, que los hay, hay muchos para nuestro deleite.

         En la niebla

    ¡Qué extraño es vagar en la niebla!
    En soledad piedras y sotos.
    No ve el árbol los otros árboles.
    Cada uno está solo.

    Lleno estaba el mundo de amigos
    cuando aún mi cielo era hermoso.
    Al caer ahora la niebla
    los ha borrado a todos.

    ¡Qué extraño es vagar en la niebla!
    Ningún hombre conoce al otro.
    Vida y soledad se confunden.
    Cada uno está solo.

    Este, por ejemplo, de Herman Hesse, cualquier otro que eligiera sería interesante.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy dando un repaso a los poetas italianos, después de releer a los anglosajones.


    11.- ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que tenga paciencia, que no se desanime por los obstáculos que, seguro,  encontrará por el camino. Es importante el tesón, el mundo de la Literatura no es muy fácil.

    12.- ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Ha cambiado mucho en los últimos años y las redes sociales, en parte, han obligado a ello. Lo más desagradable, para mí, es que las llamadas grandes editoriales no valoran mucho (salvo excepciones) la creatividad, suelen publicar más por el nombre del autor o por su clase social, sin darle oportunidad a quien verdaderamente es un talento, estos suelen quedarse para un público minoritario, los llamados escritores de culto. El marketing está reservado para  los primeros. 

    13.- ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Creo que ha hecho unas buenas preguntas.  Gracias.

    Por último, y para que el público que nos lee tenga la oportunidad de ver en vivo y en directo a Balbina Rivero, adjuntamos una entrevista que le hicieron el 21 de mayo de 2024, en la Tertulia Escribamos, dirigida por Lange Aguiar.

  • Entrevista a un poeta: Aníbal Malaparte

    Entrevista a un poeta: Aníbal Malaparte

    Nacido el primero de mayo del 92 el autor es practicante de artes marciales y licenciado en Historia por la Universidad Veracruzana, titulado con la tesis Banderas de fuego, pechos de luz. Voluntarios mexicanos antifascistas en la Guerra Civil Española, es autor de los siguientes poemarios Escribe poesía, construye bombas caseras, Conversaciones de odio, Delirios nihilistas y La asamblea de los fantasmas, además de participante o fundador de diversas tertulias literarias tales como Adictxs a la Poesía, Vérsame Mucho, Conspiración Poética, entre otras. Adepto a las causas perdidas, en 2008 se unió a La Otra Campaña, iniciativa del EZLN en México, desde entonces ha militado en diversas organizaciones zapatistas y marxistas leninistas como La Asamblea Estudiantil Xalapeña, Jóvenes ante la Emergencia y el Desastre Nacional, la Juventud Comunista de México y el Colectivo Acero. 

    ¿En qué momento supo que quería ser escritor?

    No es una pregunta a la cual pueda dar una respuesta corta, más bien las circunstancias de vida me llevaron a esta dirección, en la preparatoria por ejemplo era un lector y escritor acérrimo de fanfiction y ese gusto lo llevé a mis primeros cuentos ¡incluso gané algunos concursos estatales para adolescentes! Eso sin mencionar mi participación en tertulias locales en Xalapa. Pero en su mayoría no me tomé en serio la idea de ser escritor debido a que he pasado la mayor parte de mi vida militando en diversas trincheras de la izquierda revolucionaria mexicana (principalmente organizaciones zapatistas y socialistas) por lo que si bien nunca he dejado de escribir nunca me tomé el tiempo de organizar cuentos o poemas y publicar, eso cambió durante la pandemia, cuando comencé a publicar algunos de mis poemas en redes sociales, fueron ampliamente aceptados y compartidos, por lo que escribí mi primer recopilatorio que publiqué a fines del 2020, desde entonces llevo ya 4 libros publicados, el último ya en una editorial internacional.

    O más bien, ¿las sensaciones que lo constipaban le hicieron convertirse en poeta?

    No estoy seguro de cómo describirlo, puedo ser completamente obsesivo y desapegado, deprimido y furioso, todo al mismo tiempo y eso suele reflejarse en mis palabras, mis sentimientos suelen ser cuchillos: si no los uso contra alguien o algo esos mismos cuchillos suelen reclamar por su libra de carne, preferentemente la mía.

    Cuando eso sucede no tengo más opción que escribir y cuando escribo me olvido de todo y de todos, convierto esos cuchillos en versos anhelantes de cortar algunas gargantas.  Al escribir describo mi paranoica existencia, escribo sobre aquello que conozco y las experiencias que me han moldeado, como cualquier otro escritor soy producto de mis circunstancias históricas y por ello no puedo evitar relatar pedazos de mi historia en este el capitalismo en descomposición, donde aún no se sabe que habrá de sustituir este régimen ¿el fascismo o el socialismo? Sinceramente le he dedicado mi vida a impedir la primera opción y haré todo lo que esté a mi alcance para que esa alternativa alguna vez llegue a suceder.

    Por otra parte, escribir puede llegar a ser un acto zen en sí mismo, pero solo si estás suficientemente cansado: si llevas tres días sin dormir, obligándote a escribir y reescribir buscando la palabra exacta que refleje toda mi ambigüedad, compromiso marxista y rabia nihilista, en una sola expresión, puede y debe ser repetitivo hasta desgastarnos y con ello encontrar pulida la palabra correcta.

    Como a muchos escritores les ha pasado que no sabían que esto iba a ser algo muy importante en su vida, una virtud que más bien les definió su camino. O como bien decía el viejo indecente, una tremenda desvirtud, una especie de condena.

    Dígame. ¿Dónde se visualiza como escritor en un futuro?

    Toda mi vida he tenido personajes a los cuales he imitado, he intentado ser un Che Guevara, un Lenin y por momentos un Vladimir Maiakovski o un Jean-Paul Sartre, ahora busco ser yo mismo, ser Aníbal Malaparte, poeta de la revolución latinoamericana.

    Se que es una ambición tremenda, pero he sacrificado demasiado como para detenerme ahora, está y no otra es mi condena: el no aceptar revés alguno, para mí siempre es todo o nada, se perfectamente que si fracaso bien puedo terminar en alguna fosa común o un vuelo de la muerte, pero no me importa, la vida es demasiado corta como aceptar los límites de lo posible.

    ¿Crees que el ambiente social en el que creciste influyó en tu inclinación por militar en estas trincheras de la izquierda?

    Mi formación profesional es como historiador, una lección fundamental que aprendí en la facultad es que tenemos muchas raíces entre las cuales elegir nutrir nuestros frutos, en mi caso elegí las raíces de mi parte de la familia que participó (y pagó un cruel precio por ello) en diversas luchas agrarias, estudiantiles y sindicales.

    Por supuesto, no puedo negar una influencia directa de mi padre, gracias a él pasé mi primera infancia escuchando a Silvio Rodríguez, Victor Jara o los Rolling Stones mientras leía los libros de su biblioteca, lleno de autores como Herman Hesse, Kahlil Gibran, John Womack Jr o el Che Guevara.

    Por supuesto, tengo otras raíces, a veces me gusta escarbar en el suelo hasta encontrarlas solo para susurrarles cuanto las odio.

    Nada más bello que poder hacer mención de lo valioso que es saber que ha germinado en nosotros la semilla heredada de nuestros padres.

    Coincido contigo en haber recibido como tu un regalo tan valioso que fue la música y los libros de nuestros padres.

    Debo mencionar que pude notar un poco de tu resentimiento social a través de tus letras. Una fuerza que viene de la lucha social que notaste desde tu infancia. Así que te hago esta siguiente pregunta.

    ¿Qué impacto social te gustaría alcanzar con el poder de tus letras?

    Y lo digo abiertamente porque sé que sabes cuánta fuerza tienen las letras, es por eso que dicen que escribir, no es para cualquiera. No soy tan soberbio o pretencioso como para pensar que mis letras van a cambiar el mundo… pero me gusta la idea que mis letras sean leídas por la vanguardia de militantes que derrumbarán este sistema podrido.

    Es muy claro tu impetuoso afín por romper con el sistema. Me gustaría ser como tú, quien rompe con sus letras ese tipo de barreras. Me recuerdas a las letras de Rage against the machine. Mucha fuerza en sus versos. ¿Cuáles han sido tus alternativas para darte a conocer en el ámbito literario?

    No muchas, tengo apoyo de mis camaradas y amigos quienes suben fotos de mis poemas en redes sociales (páginas y perfiles) y algunas notas periodísticas de eventos que hemos tenido en la ciudad como cuando organizamos el evento local del FIP palabra en el mundo festival internacional de poesía en todas partes. Fuera de eso ningún tipo de apoyo institucional, mucho menos becas. La única ocasión en que recibí apoyo institucional fue en la facultad de historia (dirigida por el doctor Raúl Romero) cuando gestionó que nos prestaran un salón para organizar tertulias en la Universidad Veracruzana, y eso solo cuando estudiaba la licenciatura.

    Dicen que la vida de los escritores es extraordinaria, pues pasan por cosas a veces tan dramáticas que les da madera para seguir escribiendo. ¿Has escrito acerca de tu infancia?

    Realmente, no me siento a gusto con la mayoría de mis recuerdos de infancia, en su mayoría son deprimentes, aburridos o una mezcla de ambos. Si bien fue en mi infancia cuando comencé a devorar libros cuando comienzo a inspirarme en mis propias experiencias fue en la adolescencia tardía.

    Me gustaría saber ¿qué opinas de las nuevas generaciones de escritores? También quiero preguntarte: ¿Qué opinas acerca del tipo de poesía que anda compartiéndose tan comúnmente en redes sociales?

    Es complejo hablar de nuevas generaciones de escritores en el sentido en que no somos pocos quienes estamos publicando nuestro trabajo.

    Pero puedes decir ¿Qué es la cantidad contra la calidad? ¿Dónde están los poemas como La nube en pantalones, Canto Villano o Tú me quieres blanca? ¿Por qué antes se escribía mejor? En realidad, no es que antes se escribiese mejor o que el mejor momento de la poesía ya pasó, lo que sucede es que solo recordamos a los mejores.

    Piensa por ejemplo en la música de cámara (la que solemos llamar clásica) o los notables del rock o el jazz al compararla con… bueno, casi cualquier canción contemporánea (a mayoría de las cuales de todas formas son basura) lo cierto es que la mayoría te dirán que antes era mejor pero eso es que al hablar de la música de antes en el tiempo presente hará que hablemos de solo la música que logró pasar por el filtro de la grandeza… dejando atrás una gran cantidad de canciones que podemos describir amablemente como olvidables. Conforme pasan los años y el olvido reclama su libra de carne al mirar al pasado solo podemos ver lo mejor de lo mejor no solo en música sino en cine, literatura, teatro, etc.

    Entonces, cuando hablamos ahora mismo sobre nuevos escritores sucede exactamente lo mismo: en su mayoría vemos en las foros, presentaciones, librerías y especialmente en las redes sociales una gran cantidad de letras llenas de cursis clichés extremadamente predecibles o malditismos artificiales que ya ni siquiera intentan rebelarse… es el síntoma de una época (el capitalismo en descomposición) pero eso no significa que sea toda expresión literaria contemporánea, si hablamos de quién está escribiendo algo que considero en el futuro será recordado como parte de algún canon mencionaré por ejemplo a Dariela Torres o Iris Kiya, si bien no tengo el gusto de conocerlas personalmente he leído su trabajo y es jodidamente bueno.

    ¿Cuál ha sido su postura como escritor, ante la estadística del bajo número de lectura que existe en Latinoamérica?

    Es una respuesta muy larga y compleja que debemos de dividir en dos partes.

    Mi primera opinión que tenemos que aceptar es sacarnos varias ideas coloniales que como sujetos colonizados hemos interiorizado: una de ellas de ellas es que somos pueblos subdesarrollados porque no leemos o no leemos lo suficiente. No digo que no seamos una región pobre e iletrada, pero en su conjunto somos iletrados porque somos pobres, no al revés como afirman los punitivitas de buena o mala conciencia (es decir, liberales o fascistas).

    Entonces, culpar a los posibles lectores por no leer cuando viven como proletarios precarizados es colocarnos a nosotros mismos por encima de ellos cuando lo cierto es que la gran mayoría de los escritores somos proletarios precarizados nosotros mismos. 

    En esta misma línea también hay que tomar en cuenta no existe nada parecido a un libre mercado en el consumo de la cultura: simple y sencillamente la industria cultural de la burguesía ha construido un monopolio ideológico que sustituye la conciencia por el conformismo, la individualidad con la homogeneidad y la rebeldía por una transgresión críptica que no lleva a ninguna parte.

    Esta industria cultural gira completamente alrededor de dos objetivos: mantener el orden de explotación, despojo y opresión actual al mismo tiempo que abortan la creencia que es posible obtener un mundo mejor, que mejor ni moverle porque las alternativas son aún peores. Lo peor es que este monopolio ideológico y cultural es omnipresente, no se encuentra solo en los mediocre reality shows en televisión, deporte lleno de campeones a modo, las sagas que explotan el sensacionalismo en el cine o el reggaetón y perreo en las discotecas, este monopolio se encuentra también en la industria editorial: con mayor o menor grado de talento ahí encuentras a los Octavio Paz, E. L. James, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Elena Garro, J. K. Rowling, Vargas Llosa, Paulo Coelho, Elvira Sastre, Gabriele D´Annunzio, Ana Iris Simón o George Orwell del mundo, la lista es gigantesca.

    No, no estoy diciendo que un superventas sea malo (soy un gran fan de Haruki Murakami, Yu Xiuhua o George R.R. Martín) sino que muchos autores no han tenido nada parecido a una ruptura epistémica con las ideas burguesas, por lo que al escribir simple y sencillamente reflejaran de una forma u otra las diversas ideas burguesas, reproduciendo cursilería, paranoia, meritocracia, gandallismo, sentimentalismo, evasión, anticomunismo, esnobismo, lumpenismo, etc. 

    Cuando aprendemos entonces que nuestro “público” piensa en sobrevivir a cualquier costo en este el capitalismo en putrefacción al mismo tiempo que el monopolio cultural lo mantiene consumiendo basura dejamos de culpar a nuestros no-lectores y a nosotros mismos de nuestro percibido fracaso.

    La segunda parte de mi respuesta tiene que ver con la forma en la cual vamos a responder a esta situación: yo personalmente abrazo la idea de la literatura como arma para capturar, criticar y participar en un momento histórico: es hacer nuestra una comprensión de la historia (y por lo tanto nosotros mismos como sujetos en la lucha de clases) como la abolición indeleble de un hecho consumado por parte de otro hecho temporalmente indescifrable a consumar sin que sepamos que desencadenará el acontecimiento de la revocación cuando estalle la nueva correlación de fuerzas en la lucha de clases con la cual hemos de arremeter contra las diversas metafísicas y pseudo-materialismos que afirman por una parte que el pasado ya está escrito y que por otra parte el futuro ya está determinado por alguna ontología. 

    Somos sujetos de la lucha de clases y como tales aceptamos que el pasado se encuentra inconcluso, inconcluso en la medida que las promesas revolucionarias del pasado continúan sin concretarse, este pasado por lo tanto no debemos verlo a merced de una teología de añoranza sino como una violenta circunstancia de remodelación. Es en la historia donde encontramos tanto la presencia de un pasado que interrumpe el presente como un presente que reajusta su pasado.

    Entonces, al comprender la literatura como arma crítica podemos superar no solo la baja cantidad de lectores existentes en Latinoamérica sino también el propio concepto de lectores, la unidireccionalidad de la vieja comprensión del libro para apuntar ahora a construir un diálogo sobre las fronteras ideológicas del mundo que nos atraviesa y que pretende no solo comprender este mundo sino transformarlo. La literatura tiene que combatir la pasividad y romper el cerco histórica que mantiene la idea de un público cautivo incapaz de ser algo más que un espectador y esto solo podemos lograrlo cambiando no solo el discurso sino también la forma del discurso, la elección temática va de la mano con la experimentación en la enunciación del mensaje revolucionario: eres un sujeto de y en la historia que, aunque irredimible por sí mismo aún puede redimir el pasado.

    Soy marxista y soy poeta comunista, como marxista busco la verdad desnuda, cruel y científica detrás de las mentiras de la ideología burguesa, pero como poeta comunista busco que una vez descubierta y desvelada esta verdad oculta no tenemos más opción que inventar nuevas dimensiones estéticas para comprender esta verdad y con ello anunciar la promesa que este eterno presente de muerte que se alarga sin fin hacia pasado terminará por nuestra fuerza y acciones.

    Le comento que volví a tomar su libro. Releer algo siempre es agradable. Es igual que volver a mirar una misma película y encontrar cosas que antes no había notado. Una de las que más me movió fue esta: Aquello que extrañas no solo ya no es; sino que nunca existió. ¿De dónde nace la inspiración para estas frases que redactaste en este libro?

    Estoy completamente desapegado a todo lo que se supone que debería de amar al mismo tiempo que me aferro sin piedad para conmigo mismo a mucho de lo que me lastima simple y sencillamente porque yo elegí aferrarme. Al mismo tiempo en mi entorno social tengo demasiados puentes quemados como para ir a cualquier otra dirección que no sea adelante.

    Mete todo eso en una batidora, añade algunos excesos, heridas exquisitas, madrugadas entrenando y una vieja obsesión literaria que me hace devorar libros y supongo que así es como nacieron la mayoría de los aforismos que encuentras en Delirios Nihilistas.

    Como siguiente pregunta. ¿Dime de dónde nace esta emoción?

    No lo sé. Ni siquiera sé si puedo responder a esta pregunta. Puedo hablarte sobre las condiciones históricas en las cuales existo que hacen que alterne entre la tristeza y la rabia como lo hago. Pero creo eso solo responde la mitad de la pregunta, supongo que nací jodido y con el paso de los años el daño simplemente se ha ido acumulando.

    A lo mejor solo soy un sociópata que ha aprendido a sublimar su confusión ante las interacciones sociales y toda la violencia que tal vez sea su único talento real.

    O tal vez solo me miento a mi mismo para no romper impulsivamente los espejos al rasurarme ¿Quién sabe? Tal vez si me veo más interesante de lo que realmente soy encuentre algún motivo para no matarme, finge hasta que lo seas recomendaba Spinoza.

    Quizás todo esto no es más que un mecanismo para hacerle frente a mis traumas de pérdida y a la larga lista de sacrificios/dejar ir todo en pro a una serie de objetivos que ahora sé qué eran imposibles, pero en que su momento pensaba que eran factibles, ahora que tengo nuevamente una vida más allá de mis objetivos supongo que la poesía es algo en lo cual puedo ocupar mi tiempo.

    Probablemente todo esto no sean más que racionalizaciones sin sentido.

    No creo que exista una respuesta.

    No se si quiero que exista.

    Una de las cosas más interesantes en los escritores. Es el poder llevarnos a experimentar emociones de las que no logramos discernir el trasfondo. ¿Consideras que tu escritura te ha ayudado como catarsis para trascender el dolor y recuerdos que te marcaron?

    Lo primero que quiero dejar en claro es que ni la terapia ni el amor propio resuelven las desigualdades y opresiones sistemáticas.

    Dicho esto, no, ni siquiera un poco. La escritura puede ser terapéutica para algunos, pero no para mí. En realidad, lo evito directamente, no tengo lugar en mi vida para esa concepción de la literatura. Soy el tipo de personas que prefiere la muerte al aburrimiento y ser una persona sana es tan… ordinario que me parece repulsivo. Eso para mi significa que si mis traumas me llevan a nuevos límites (o nuevos mínimos, en este punto no me importa) los abrazo de todo corazón. 

    Pese a mis contradicciones no dejo de ser una persona con gustos simples: me gusta un t-bone a ¾, el vino, la ginebra, los sparrings con mis amigos y acariciar y tallar contra mi cara a mi gato (es gordo y nihilista además de suave y oler muy bonito, mi vida es mejor solo porque el existe en ella). Encuentro estos gustos mejores sedantes y cicatrizantes que la poesía. Por supuesto, no niego el valor de la terapia ni recomiendo no asistir si alguien considera que puede solucionar sus problemas de esta manera.

    Antes de finalizar quiero agradecer este espacio y volver a externarte mi admiración por tu trabajo. Por último, déjame preguntarte. Cómo parte de tu evolución como escritor. ¿Has pensado en escribir en algún momento una novela?

    Eventualmente me verás publicar una colección de cuentos y por supuesto, una novela.

  • Entrevista a Luis Enrique Ledezma

    Entrevista a Luis Enrique Ledezma

    Luis Enrique Ledezma es lic. en educación artística. También músico y escritor. Autor de cuatro obras literarias publicadas de manera independiente. Dedicado a la literatura y a comprar, restaurar personalizar y vender autos y motocicletas.

    ¿Qué te impulsó a la escritura?

    ¿Qué me impulsó a la escritura? En definitiva, lo hice por el afán de mi corazón que necesitaba ser escuchado. Un día en aquellos años de mi pubertad, quise expresarle a mi padre a través de algunas letras, el dolor que yo sentía por una herida de abandono, simplemente quería que supiera lo que yo sentía ante la falta de él y mi madre. Después de eso no cesaron las letras. Hasta que fui leído.

    Tu trabajo es muy intimista, aunque con un estilo radicalmente diferente me recuerda a la poesía confesional estadounidense ¿autores como Anne Sexton o Robert Lowell han influido en tu trabajo? Por otra parte, eso contrasta con un cierto realismo sucio muy propio de los adeptos de Bukowski ¿me equivoco en esta última apreciación?

    La verdad es que no, de hecho, no los conocía. Este amplio mundo de escritores me recuerda a los tiempos donde no se conocían tantas bandas de rock gracias a la plataforma YouTube. Eran pocos los que conocían bandas poco comerciales y, esto los hacía jactarse de conocedores. Y, en este ámbito me parece infinito conocerlos a todos.
    La realidad es que he sido influenciado por escritores clásicos, populares y otros por ahí no tanto. Uno de ellos el señor Bukowski, siempre haciéndome sentir identificado por su repudio hacia las personas que siguen las modas y escuchan lo mismo, y bailan iguales y visten iguales. Viviendo vidas falaces.

    ¿Cómo consideras las propuestas culturales del Puerto de Veracruz? ¿Te han influido para bien o para mal?

    Bueno, debo mencionar que desde que volví a Veracruz en el 2020. No he tenido la oportunidad de enrolarme en el ambiente literario del Puerto de Veracruz. Yo soy de Veracruz puerto, pero me mudé a la ciudad de Xalapa en el 2016.

    En esos años hasta el 2020. Tuve muy buenas herramientas y sobre todo apoyo en el tema literario. Volviendo a Veracruz, pues no ha sido cosa fácil dar a conocer mi trabajo literario. Considero qué hay una gran falta de interés en esto. Pero he seguido adelante. No todo está perdido. Recientemente tuve una presentación en el cetmar del Puerto de Veracruz el 16 de noviembre.

    ¿Cuál es tu experiencia al dar a conocer tu trabajo desde esa ciudad?

    Buena pregunta, triste respuesta. Ha sido muy difícil, posicionarte en un lugar donde los intereses en común son más libertinos que culturales. No me ha permitido poderme desenvolver. Te platicaré una breve anécdota.

    Cuando estaba por publicar Esencia de Nardo, acudí una librería conocida.  Más allá de conocida y con instalaciones adecuadas. Me acerqué a ellos para poder publicar ese libro en un espacio que ellos tienen en especial. La verdad es que la atención de ellos fue un tanto desinteresada. Me pidieron enviar un correo y dejar mi obra impresa para que la pudiera leer el consejo de personas que conforman la administración de la librería. Bueno, nunca recibí respuesta además de que me pareció nada redituable obsequiarles uno de mis libros impresos. Olvídate el costo, más bien su falta de atención. Supuse sarcásticamente que todos los días deben recibir a escritores en Veracruz puerto, interesados en publicar un libro. En mi caso el tercero. La verdad es que no volví y, es triste porque debo agregar que aquí en el puerto no conozco a otros escritores de mi gremio. 

    Ya desde los tiempos de Heráclito de Éfeso sabemos que la única constante es el cambio ¿Qué cambios puedes ver en tu libro Esencia de Nardos al compararlo con tu anterior trabajo?

    Un tanto de fluidez, evolución y madurez en mis letras. Desde mi perspectiva he logrado escribir acerca del amor humano que rompe con los clichés del romántico. Además, logré contar algunos sucesos que me cambiaron la vida.

    Afirmaba Bertolt Brecht que el arte no es un espejo para reflejar la realidad sino un martillo para darle forma ¿Qué puedes decir al respecto? ¿consideras que tu trabajo busca cambiar el mundo?

    No es que mi trabajo busque cambiar al mundo, querer cambiarlo suena profundo, presuntuoso. Solamente trato, a través de mi escritura, causar cierto impacto. Algo que sirva para muchos quienes no conocen la sensibilidad misma que nos compone a los humanos.

    La ciudad, el ambiente, nuestro contexto histórico es particularmente importante para escribir nuestros versos, al leerte hay una obvia nostalgia tanto por tu infancia en un pueblo pequeño, así como la expresión de descontento por la forma en la cual el actual modelo capitalista influye en tu vida ¿Cómo consideras que será tu poesía en los próximos años? ¿Qué cambios sociales esperas ver?

    Le llamo una poesía madura a la veracidad que le doy a mis palabras, es decir busco evolucionar como escritor, pero también como ser humano, cada día más pensante, menos influido por los actuales estándares sociales. Tratar de que mis letras influyan positivamente en la sociedad.

    Tu estilo al entremezclar el verso libre, la prosa poética, la anécdota y el recuerdo es algo que aparece en varios poetas latinoamericanos contemporáneos ¿te consideras parte de una generación de escritores? Si es así ¿con quienes te hermanas como poeta?

    En esta pregunta si puedo responderte que me considero parte de esta nueva generación de escritores. Sobre todo, los que aún luchamos por mantener una labor digna y con ella sensibilidad de poder transmitir lo que emana en nosotros desde el fondo. No podría decir que me hermano como poeta con otros autores, pero si puedo mencionarte a algunos que admiro. En número uno quisiera mencionarlo a usted y sin adular debo decir que su trabajo lo admiro y me gusta inspirarme en la fuerza de sus letras. También me agrada José de la Serna, su narrativa es bastante buena. Y así, podría mencionar a muchos, pero creo que con este par me siento identificado.

    Y ya que estamos en ello. ¿Qué autores consideras debemos de superar?

    Definitivamente a todos esos autores tan mencionados en el ámbito comercial. No les resto mérito, pero creo que es muy bueno buscar a esos autores que no son tan mencionados. A muchos los he conocido entre páginas literarias en redes sociales y otros en estantes de libros de segunda mano

    El disgusto contra la homogeneidad social en tu libro es bastante destacado ¿Cuándo consideras comenzó este impulso en ti?

    No quisiera que en mi respuesta se muestre un sentimiento con dolo. Pero parte de mi formación fue crecer en un pueblo chico.

    Dicen que pueblo chico infierno grande. Así que parte de eso me provocó desde muy temprana edad. Ese intrínseco anhelo de querer salir del pueblo, de trascender de nunca ser como los demás. Creo que esa es un fragmento filosófico de mi vida. No ser como los iguales.  Y no digo que luche por ser tan distinto, cada ser humano es único e irrepetible. Pero más bien me propuse jamás seguir como oveja pastora a la que encabeza el rebaño. Tampoco quise ser líder de este. Más bien el desertor. 

    ¿Qué consideras que es una influencia positiva?

    Una influencia positiva respectó a mi trabajo, es poder transmitir más allá de mis letras, las ganas de salir de una tormenta. Ver la parte objetiva de todo esto. Trascender. 

    ¿Puedes hablar sobre tu trabajo con adolescentes? ¿Desde cuándo comenzaste a trabajar impulsando talleres de escritura?

    Después de eso y con el gusto que le tomé al expresarme en público. Comencé a recibir invitaciones para compartir en distintas escuelas. Mi trabajo con adolescentes se dio gracias a que tomé un servicio en alcohólicos anónimos hace algunos años.  El servicio era de ir a compartir a otras agrupaciones. Traté de pulirlo y actualmente no solo les hablo de mi experiencia como el joven desubicado que fui. Más allá de eso les hago mención de lo soñador que era y que tarde o temprano encontré la forma de poder cumplir con estos.  Así que quise hacer las cosas lo mejor bien hecho y cursé un diplomado en psicología y grupos de jóvenes.  Hoy en día trato de alentarlos a que sepan direccionar su vida, lejos de adicciones y de muchos de los peligros que existen allá afuera en el mundo. 

     ¿Qué consejos le das a quienes quieran iniciar una carrera como escritores?

    Lo más básico, lean más allá de lo que conocen. Practiquen, sean tenaces y sobre todo disciplinados.  Jamás se dejen llevar por los comentarios vagos de quienes dicen que los escritores morimos de hambre.

    Enlaces de interés: https://www.threads.net/@luisledezmashow

  • Mariela Cordero: «Me inspira el amor y sus transfiguraciones»

    Mariela Cordero: «Me inspira el amor y sus transfiguraciones»

    Mariela Cordero (Belén, Venezuela) es abogada, poeta, escritora, traductora y artista visual. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías internacionales. Ha recibido algunas distinciones entre ellas: Tercer Premio de Poesía Alejandra Pizarnik Argentina (2014). Primer Premio en el II Concurso Iberoamericano de Poesía Euler Granda, Ecuador (2015). Segundo Premio de Poesía Concorso Letterario Internazionale Bilingüe Tracceperlameta Edizioni, Italia (2015) Premio Micropoemas en castellano del III concurso TRANSPalabr@RTE 2015.Primer Lugar en Concurso Internacional de Poesía #AniversarioPoetasHispanos mención calidad literaria, España (2016). Finalista Premio Internacional de Poesía Aco Karamanow, Macedonia (2022) Premio Literario Mundial Rahim Karim (2022). Ha publicado los poemarios: El cuerpo de la duda Editorial Publicarte, Caracas,Venezuela(2013) y Transfigurar es un país que amas (Editorial Dos Islas, Miami,Estados Unidos (2020).  La larga noche de las jaurías Editorial Nautilus, España (2023)  Ha participado en diversos encuentros y festivales literarios internacionales, entre ellos: The Princeton Festival (Estados Unidos), Festival Internacional de Poesía Parque Chas (Argentina), International Festival Bitola Literary Remembrance(Macedonia), Festival Internacional de Poesía Xochimilco (México), X Festival Iberoamericano de Fusagusagá Colombia. Sus poemas se han traducido al hindi, checo, estonio, serbio, shona, uzbeko, rumano, macedonio, coreano, hebreo, bengalí, vietnamita, búlgaro, inglés, árabe, chino, ruso, polaco, portugués y aimara.

    En esta ocasión, tenemos el privilegio de entrevistar a la talentosa poeta Mariela Cordero. Estamos profundamente agradecidos por esta oportunidad de adentrarnos en su mundo creativo y explorar sus inspiraciones, experiencias y perspectivas únicas. ¡Es un verdadero honor poder conversar con una figura tan prominente en el mundo literario! Sin más preámbulos, démosle la bienvenida a Mariela Cordero y adentrémonos en este fascinante diálogo.

    • ¿Cuál es tu fuente de inspiración principal cuando escribes poesía?

    No puedo decir que tengo una fuente principal de inspiración, yo diría que son varias. Me inspira la poesía que leo y la que traduzco, la contemplación de la naturaleza y el lento discurrir de la vida. Me inspira el amor y sus transfiguraciones y sobre todo el amor como energía y no sólo como estado físico o material. También me inspira la muerte vista como transmutación de un estado a otro.

    • ¿Qué te lleva a elegir un tema específico para tus poemas?

    En mi caso los poemas surgen solos, siento que tienen un tiempo de gestación y van surgiendo lentamente hasta que adquieren una forma y consistencia. No elijo el tema de forma consciente, a menos que se me solicite que escriba un poema sobre determinado tema. Esto ocurre, por ejemplo, en antologías poéticas temáticas y aunque he participado en algunas me cuesta un poco escribir un poema por encargo. Prefiero que el proceso sea más natural

    • ¿Cómo describes el proceso de transformar los pensamientos en palabras poéticas?

    Es un proceso de alquimia y transfiguración. Un pensamiento inicial se va desnudando sin prisa, se despoja de capas innecesarias, de todo aquello que no es hasta llegar a lo esencial. Allí, es donde se puede hallar a la poesía.

    • ¿Tienes algún ritual o enfoque especial antes de comenzar a escribir poesía?

    Me gusta escribir con lápiz de grafito y en papel. Escribo de noche casi de madrugada. El silencio es crucial, alejarme del bullicio externo me entrega la oportunidad de poderme encontrar conmigo misma y de escuchar mi propia voz con nitidez.

    • ¿Cómo abordas el desafío de encontrar las palabras adecuadas para transmitir emociones y pensamientos en un poema?

    Es extraño, luego de escribir un primer acercamiento al poema, lo leo en voz alta, cato las palabras, las saboreo como si se tratasen de un vino. Si no resuena la palabra dentro de lo que en esencia quiero decir, entonces la suprimo. Es un proceso que conlleva una gran delicadeza. Es algo muy sensorial, como acariciar una piel anhelada pero desconocida en plena oscuridad, es un proceso a tientas muy desafiante pero muy gratificante al mismo tiempo.

    • ¿Cual ha sido la mayor dificultad que has enfrentado al escribir poesía y cómo la superaste?

    Primero vencer el miedo a escribir. Fue para mí un verdadero reto porque soy una persona bastante introvertida y casi nadie sabía que yo escribía. Hacer de mi escritura algo público. Luego de que superé este miedo, entonces tuve miedo a ser leída. Afortunadamente para mí descubrí que una vez escrito un poema y compartido ya no me pertenece a mí sola sino también al lector y se crea una conexión, un lazo. Surge allí una especie de encuentro indescriptible y milagroso. Y ante el milagro el miedo se desvanece.

    • ¿Qué papel juegan las revisiones y ediciones en el proceso creativo como poeta?

    Son fundamentales. La persona que desee escribir debe acostumbrarse a revisar y a ser revisado también. No hay que tener miedo a cortar fragmentos superfluos. Como mencioné antes, hay que desnudar el poema y despojarlo de todo aquello que lo esconde, de todo aquello que no le pertenece. Suele ocurrir que luego de escribir  un poema se puede sentir cierto estado de euforia, lo más adecuado es dejar que el texto repose un poco y luego con mayor serenidad leerlo y comenzar a editar.

    • ¿Cuál es tu estrategia para superar el bloqueo al escribir o la falta de inspiración?

    Nunca es bueno forzar ningún proceso, ni en la escritura ni en la vida. Todo lo que provenga de un proceso forzado está condenado a perecer. Cuando existe algún bloqueo en mi caso me permito ese silencio, trato de no obsesionarme con la idea del bloqueo. Lo que hago es diseñar un catálogo de experiencias agradables: contemplar la naturaleza, escuchar música, ver algún film que me  interese por su propuesta estética y conceptual, leer y centrarme en ese disfrute de la lectura. Llevar de forma consciente el cerebro a este estado hace que él mismo genere sus propios estimulantes naturales. Podría decirse que se entra en una especie de estado de gracia y allí se abren muchas puertas, puede surgir la expresión creativa con mayor fluidez.

    • ¿Qué consejo le darías a alguien que está interesado en explorar su propio proceso creativo como poeta?

    Lo primero que debe hacer es leer, poesía, claro está, pero también diferentes géneros literarios como el ensayo y la narrativa. Leer a los clásicos, es primordial.Hay un libro que se llama Por qué leer los clásicos de Italo Calvino que recomiendo. Además de leer, debe estar abierto a la autocrítica y a escuchar a las críticas constructivas. Estar en un estado de receptividad ante lo que podamos mejorar y aprender. La soberbia puede fulminar a un gran potencial creativo. Si se puede también sería agradable que pudiese entablar un diálogo en torno a la literatura con otras personas que compartan el mismo interés.

    Antes de concluir esta enriquecedora entrevista, nos gustaría expresar nuestro más sincero agradecimiento a Mariela Cordero por su valiosa colaboración. Ha sido un honor poder sumergirnos en su mundo creativo. Su contribución ha sido invaluable y sin duda ha enriquecido el panorama literario. Estamos ansiosos por seguir admirando su trabajo y deseamos que continúe cosechando éxitos en su carrera.