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  • 13 preguntas y un poeta, Francisco Javier Sánchez Durán: “La poesía es mi visión del cosmos”

    13 preguntas y un poeta, Francisco Javier Sánchez Durán: “La poesía es mi visión del cosmos”

    Conocí a Francisco Javier a través de las redes sociales, en una página que compartíamos de Amigos de la Sierra de Aracena. Este poeta nació en un pueblo pequeñito, Cortelazor, en pleno corazón de esa maravillosa sierra onubense, aunque vive actualmente en Huelva, la capital. En esa página descubrí su poesía hermosa, que me hechizó desde el primer momento, puesto que teníamos en común (en nuestros escritos y en el día a día) el amor por la naturaleza y la defensa de la misma. Posteriormente nos pusimos en contacto y surgió esta entrevista.

    Es autor de tres poemarios, todos ellos publicados por la Editorial Niebla, de Huelva. “Mar de ausencias” (2016) y “Versos de un viajero, confuso” (2018) sonlos dos primeros. 

    Sacó a la luz su tercer poemario en el mes de diciembre de 2019, “…De la percepción de la lluvia y otros poemas”, una obra donde su poesía evoluciona ya hacia un compromiso social y se integra en lo que ahora se conoce como la “poesía de la conciencia”. Fco Javier Sánchez trata con su tercera obra, de “hacer consciente al lector de los problemas sociales, ecológicos y políticos del mundo.”

    En estos días se encuentra preparando la próxima edición de su cuarto poemario.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy maestro, licenciado en Psicopedagogía y profesor de Lengua Castellana y Literatura en varios institutos de Secundaria; miembro del MCEP (Movimiento Cooperativo de Escuela Popular). Suelo frecuentar los ambientes literarios de Huelva, participando en múltiples recitales y encuentros como participante y colaborador, “Voces del extremo” Valle del Jerte 2018 y 2019 o “Poetas del Guadiana” son dos ejemplos. Y formo parte del grupo “Poetas de Huelva por la Paz”, del cual soy secretario. 

    También he colaborado como autor en diversas antologías, como Combinados Poéticos de Punta Umbría, Poetas de Huelva por la Paz, Versos para la vergüenza, Huelva en verso, Homenaje a Miguel Hernández, Conciencia en llamas, Las mil y una noches del 1900 o La noche de San Luis, entre otras.


    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Ya de jovencito me interesó la poesía. Mis primeras lecturas se centraron en Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Walt Whitman, Neruda, Cesar Vallejo, Vicente Huidobro, José Martí, Miguel Hernández, Constantin Cavafis, León Felipe, Gabriel Celaya….todos estos poetas me han marcado e influenciado mucho.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Aunque en mi primer poemario cultivé mucho el verso octosílabo y alguna composición clásica como sonetos, me he inclinado hacia el verso libre y mi poesía además de los temas clásicos como el amor, la nostalgia… es una poesía muy identificada con el paisaje y la defensa de la naturaleza (ecopoesía) y con los problemas sociales y políticos de nuestra sociedad (poesía de la conciencia).

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Creo que evoluciona de forma natural. Desde mi primer poemario, que es una poesía que miraba mucho mis adentros, a una poesía implicada en los problemas de la sociedad que tenemos (“la poesía no puede ser, sin pecado, un adorno” Celaya). En cuanto a mi lenguaje poético se ha producido una simplificación, una búsqueda de lo sencillo, suprimiendo muchos adjetivos, evitando términos demasiado cultos para acercar el poema al gran público, hacerlo cercano al fin a la gente.


    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En principio hay poemas que son pura inspiración; otros, sin embargo, son poemas trabajados alrededor de una idea, o de una noticia que surge. De todas formas y en ambos casos, suelo corregir mucho mis poemas y, a veces, en más de una ocasión. Últimamente esta corrección se está concretando en un proceso de desnudar y simplificar el poema originario suprimiendo adjetivos innecesarios y cultismos.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    En realidad escribo porque creo que tengo algo que decir y aportar a este mundo, y lo hago desde la poesía porque ha sido mi inclinación desde pequeño. La poesía es mi visión del cosmos.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo? ¿Las practica?

    Mucho, amo los recitales con el grupo “Poetas de Huelva por la Paz”, colaboramos también con “Poetas del Guadiana” con los compañeros portugueses; asisto a encuentros, como ya cité, y doy recitales a nivel personal en ámbitos culturales (ferias del libro, bares, bibliotecas…) En realidad es una actividad frenética que últimamente se ha visto frenada por el confinamiento.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs…?

    Es necesario utilizar las nuevas reglas del juego, pero hay que hacerlo con mesura. Participo en foros virtuales, tengo un muro en Facebook (poesía fresca), mis poemas han sido publicados en muchos blogs personales de compañeros poetas, en revistas virtuales… estamos en ello, aunque tengo mucho que mejorar en mis actividades en las redes.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Cito dos: “Espergesia” de Cesar Vallejo (Yo nací un día que Dios estaba enfermo…)  e                 

    “Ítaca” de Cavafis.


    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Son varios:

    “Las personas del verbo” de Jaime Gil de Biedma.

    “Poesia completa” de Cesar Vallejo.

    “Salirse de la fila” de Antonio Orihuela.

    “Tienes que irte” de José Luis Piquero.


    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que dedique un horario fijo a escribir o corregir todos los días y que escriba, aunque la mejor respuesta está en un poema de Charles Bukowski:

    Así que quieres ser escritor
    Si no te sale ardiendo de dentro,
    a pesar de todo,
    no lo hagas.

    A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
    y de tu mente y de tu boca
    y de tus tripas,
    no lo hagas.

    Si tienes que sentarte durante horas
    con la mirada fija en la pantalla del ordenador
    ó clavado en tu máquina de escribir
    buscando las palabras,
    no lo hagas.

    Si lo haces por dinero o fama,
    no lo hagas.

    Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
    no lo hagas.

    Si tienes que sentarte
    y reescribirlo una y otra vez,
    no lo hagas.

    Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
    no lo hagas.

    Si estás intentando escribir
    como cualquier otro, olvídalo.

    Si tienes que esperar
    a que salga rugiendo de ti,
    espera pacientemente.
    Si nunca sale rugiendo de ti,
    haz otra cosa.

    Si primero tienes que leerlo a tu esposa
    o a tu novia o a tu novio
    o a tus padres o a cualquiera,
    no estás preparado.

    No seas como tantos escritores,
    no seas como tantos miles de
    personas que se llaman a sí mismos escritores,
    no seas soso y aburrido y pretencioso,
    no te consumas en tu amor propio.

    Las bibliotecas del mundo
    bostezan hasta dormirse
    con esa gente.
    No seas uno de ellos.
    No lo hagas.

    A no ser que salga de tu alma
    como un cohete,
    a no ser que quedarte quieto
    pudiera llevarte a la locura,
    al suicidio o al asesinato,
    no lo hagas.

    A no ser que el sol dentro de ti
    esté quemando tus tripas, no lo hagas.

    Cuando sea verdaderamente el momento,
    y si has sido elegido,
    sucederá por sí solo y
    seguirá sucediendo hasta que mueras
    o hasta que muera en ti.

    No hay otro camino.

    Y nunca lo hubo.


    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial en general o en concreto en Andalucía?

    Se están generando editoriales locales y están surgiendo muchos escritores. Es una gran eclosión. El tiempo separará al grano de la paja, pero creo que estamos en un momento de extraordinaria creatividad.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Qué autor consideras que ha influido más en tu poesía?

    Te daré dos nombres, Antonio Machado y Walt Whitman.

    Muchas gracias, Francisco Javier por tu buena disposición y amabilidad para hacer esta entrevista. Y mucha suerte con la edición del nuevo poemario que estás preparando.

  • Luna Miguel: «Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.»

    Luna Miguel: «Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.»

    Luna Miguel es editora, poeta y traductora. Vinculada desde muy joven al mundo literario, empezó publicando poemas en revistas y antologías, y en el año 2010 vio la luz su primer poemario Estar enfermo. Actualmente tiene en su haber diversos poemarios publicados, antologías, un ensayo, un libro de relatos y una novela.

    ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

    Mi primera infancia está llena de cuentos. Recuerdo con especial cariño un libro titulado Lobito aprende a ser malo, en el que un lobo, al contrario que el resto de lobos, no quería morder ni asustar, y se saltaba las clases de la escuela de lobos. Cada vez lo recuerdo con más cariño. Luego intenté leer algunas novelas fantásticas, me gustaba mucho El Hobbit, pero no tanto como Harry Potter. A los once años, mi padre me regaló La senda del perdedor, de Bukowski, y El guardián entre el centeno, de Salinger. Desde entonces no pude parar: los compactos de Anagrama se convirtieron en mi obsesión. Leía sobre todo a hombres por cierto, y aunque por ahí se colaban los nombres de Elena Medel, Amélie Nothom, Soledad Puértolas… a las mujeres no empecé a leerlas -conscientemente, me refiero, sabiendo que el gesto de leerlas era justicia- hasta prácticamente los dieciocho años.

    ¿Qué temática abordas en tu poesía?

    Depende. Yo creo que siempre hay un hilo común: el de la biografía y el del cuerpo. El de la experiencia íntima. Pero los poemas y las motivaciones van cambiando. Mi primera poesía (la que escribí hasta los veinte años, más o menos) era una poesía de búsqueda, la búsqueda de una voz y de un cuerpo propio. A los veintitrés publiqué La tumba del marinero, que es un texto sobre el duelo y la enfermedad, así como la precariedad en la veintena. A los veintiséis publiqué El arrecife de las sirenas, que es un texto sobre la experiencia del aborto y de la maternidad. Y ahora estoy terminando Poesía masculina, que publicaré con treinta años, y donde el tema principal es el cuestionamiento de la institución del del matrimonio, a través de un narrador masculino obligado a escribir sobre temas que aparentemente asociamos a la «poesía femenina».

    Luna Miguel

    ¿Qué piensas del futuro de la poesía?

    Confío mucho en lxs poetas que están escribiendo hoy. Por centrarme en escritorxs más jóvenes que yo, en España hay algunos nombres especialmente potentes: Rosa Berbel, Rodrigo G. Marina, Enrique Fuenteblanca, Elizabeth Duval. Confío en eses nombres, pero también confío en las nuevas formas de investigación de la poesía que encontramos en el meme, o en proyectos como el de Poesía es Bot, tal vez el mayor y mejor poema de nuestro tiempo.

    ¿Piensa que la poesía es disruptiva?

    Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.

    ¿Qué les recomendarías a los nuevos poetas a la hora de escribir?

    Leer mucho. Ahora, en Internet, podemos acceder a una cantidad de información que antes resultaba impensable. Puedes leer a un poeta nacido en el 2000 en México, y al mismo tiempo a un poeta griego contemporáneo a Platón, y al mismo tiempo a una poeta francesa del siglo XIX, y al mismo tiempo una antología de poesía clásica japonesa… La poesía es sensibilidad y experiencia, claro, pero también conocimiento, curiosidad y juego. Juguemos, pues.

    ¿Tienes algún ritual a la hora de escribir?

    Escribo por las noches. Mi horario era de 23.00 a 3.00, pero desde que escuché a Françoise Sagan explicar que ella escribía de 00.00 a 4.00 adapté mi horario al suyo. Ahora me imagino que su fantasma viene a visitarme cuando ya tengo sueño y me da una bofetada en la cara para que no desista, y para que lo siga intentando. Lo comentaba el otro día en mis redes sociales; tener libros a mi alrededor me ayuda a perder la mirada en las palabras de otros cuando he perdido el hilo de las mías. También hay veces en las que escribo tomando un vino, pero sólo los fines de semana. Y tengo un cuaderno en el que anoto cosas incomprensibles, esquemas de versos que me lleva mucho tiempo construir.. y que luego no eran para tanto.

  • 13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    Dani Orviz. Foto: Ramón Raluy

    Felicitamos a Dani Orviz por haber sido declarado Campeón del Mundo 2020 de #PoetrySlam. Por este motivo volvemos a publicar la entrevista que nos concedió el año 2018.

    Conocí a Dani Orviz por casualidad cuando fui a un slam poético en Barcelona. Me pareció genial su actuación y al acabar me dirigí a él, le compré un libro y le pedí una entrevista. Aceptó, pero no llegaba. Pasaron los meses y fui a la final del Slam de escritura y él era el presentador/conductor del acto. Allí que fui, ¿te acuerdas de la entrevista? Sí, sí, no te preocupes, pronto te llegará. Y así fue. Aquí la tenéis.

    Antes de empezar, veamos una biografía rápida:

    Poeta, video-artista, slamer, performer y juglar 2.0. En el año 2102 se proclamó campeón Europeo de Poetry Slam tras haber logrado también la victoria en el Campeonato Nacional. Posteriormente, en el año 2013, obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato mundial de Poetry Slam celebrado en París. Ha publicado los poemarios «La del medio de las Ketchup» (2014), “Muere sonriendo” (2012) y “Mecánica Planetaria” (2010), en el que ha basado el espectáculo multimedia que actualmente representa en escenarios nacionales e internacionales. Internacionalmente, ha recitado su poesía en festivales tan prestigiosos como los de Voix Vives (Francia), Ruunoviikko (Finlandia), Crazy Tartu (Estonia), Weiter Sagen (Alemania), Sziget (Hungría) o Notturni di Versi (Italia), entre muchos otros.

    Una pregunta a los lectores de esta entrevista, ¿bailas bien o mal? La respuesta la tiene Dani Orviz aquí.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Asturias hace 42 años, y desde entonces he vivido en Madrid y en Barcelona. Fue en Madrid en donde empecé a recitar poesía en el mítico Bukowski Club, tras haber estado escribiendo en semi-secreto casi toda la vida. También, poco después, empecé a participar en los Poetry Slams que empezaban a celebrarse en el Libertad 8. A partir de ahí comenzó una vertiginosa carrera hacia adelante que me ha acabado llevando a vivir de la poesía y a recitar por toda Europa y parte del extranjero.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues creo que mi primer contacto con la poesía, así de niño, fue mediante los poemas de Gloria Fuertes. Más tarde conocí los clásicos: Quevedo, Bécquer, Lope… Y ya casi en la adolescencia descubrí “Aullido”, de Allen Ginsberg, que me añadió una nueva dimensión y me abrió una puerta hacia una poesía más abstracta y deconstructiva: Gimferrer, Pizarnik, Vallejo, Panero…

    También, y también como a mucha gente de mi generación, me viene una fuerte influencia de letristas de canciones: Primero Sabina, Serrat, Auserón… y más tarde Robe de “Extremoduro”, Evaristo de “La Polla Records” , Juan Abarca de “Mamá Ladilla”… Una mezcla explosiva.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Portada de Massaslam

    Un difícil pero divertido equilibrio entre la estructura clásica y la irreverencia postmoderna. Ahí queda eso.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, indudablemente el poeta evoluciona del mismo modo que lo hace personalmente a lo largo de su vida. Yo cuando empecé escribía de una manera muy “escultórica”, es decir, golpeando con el cincel hasta que todo en el poema quedaba lo más cercano posible a mi idea inicial. Con el tiempo fui aprendiendo a ser más “impresionista” cuando era necesario, a ser más espontáneo y no tener miedo a dejar que el propio poema me guiase en vez de al revés.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Muchas veces he leído que un poema nunca está terminado del todo, y creo que eso es verdad. Siempre, por tiempo que pase, le sigues viendo cosas que le cambiarías o arreglarías. Pero bueno, hay un punto en el que por no volverte loco del todo, hay que decir: “ya está” y dejarlo ahí. Correcciones hago bastantes, e incluso cuando luego lo pongo en escena, el propio recitado va puliendo y cambiando cosas.

    Portada de Viejo Caos Universal

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Comunicarme con el público y crear junto con ellos un momento que trascienda mínimamente lo rutinario. También, si fuese posible, ayudarles a ordenar ideas y ofrecerles nuevos puntos de vista sobre la existencia. Lo mismo que otros poetas han hecho por mí.

    Escuchemos su poema sobre la guerra y las madres antes de continuar.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En mi caso son básicas. La mayor parte de mi producción poética está enfocada a ser transmitida en directo, a viva voz, y sin su lectura en vivo no encuentra su dimensión total. Eso sí, también me parece muy bien que haya poetas que decidan dejar sus versos en papel y no recitarlos. La lectura en vivo no creo que deba ser nunca una obligación sino otra opción creativa más.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parecen muy bien. A pesar de que todo el tema de las redes se ha acabado convirtiendo en un Leviatán que muchas veces nos supera, en casos como éste le sigo viendo más ventajas que inconvenientes. Para cualquiera, escriba lo que escriba, todos los canales están abiertos y su audiencia puede ser mundial con poquísimo esfuerzo de difusión. Yo, por ejemplo, le debo gran parte de mi carrera a la difusión en redes.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Os recomiendo tres poemarios: “Kaddish”, de Allen Ginsberg, que es mi poemario favorito de todos los tiempos. “Nuevo documento de texto”, de Rafael Sarmentero, que también anda por ahí cerca. Y de lo último que ha salido, recomiendo “Apenas”, de David Trashumante.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Acabo de terminar una biografía del modista Yves Saint Laurent y ahora mismo estoy con “Compañía de sueños ilimitada”, de J.G. Ballard

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le daría 3: El primero, que escriba sin parar. El segundo, que tenga autocrítica sobre lo que escribe. Y el tercero, que gaste la menor energía posible en discutir/quejarse/chafardear en redes sociales y que gaste toda esa energía en escribir. Y con esto volvemos al primer punto.

    Portada de La del medio de las Ketchup

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Pues no muy bien: Con unas (muy) pocas editoriales grandes que sólo van a lo seguro y unas muchísimas editoriales pequeñas que sí que arriesgan pero viven continuamente al borde de la quiebra. Afortunadamente, como decía en la pregunta 8, las nuevas tecnologías han permitido que se abra un cierto nicho de autoedición y autodifusión que bien empleado puede permitir sobrevivir a los artistas, como es mi caso.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Cuando Jesucristo caminó sobre las aguas…¿se mojó los pies?. Y como solo me has preguntado por la pregunta, la respuesta (que la sé) la dejaré en el aire…

    Quizás si entráis en su blog, encontraréis la respuesta.

    Antes de irnos vamos a escuchar cómo es ‘un día en la vida‘ de Dani Orviz.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Juan F. Rivero: «Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.»

    Juan F. Rivero: «Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.»

    Hoy os traemos una entrevista con Juan F. Rivero, poeta traductor y editor sevillano, especializado en Humanidades y Clásicos literarios. Su obra poética ha sido recogida en diversas revistas y publicaciones, entre la que destaca Piel Fina. Poesía joven española (Maremágnum, 2019). Como traductor, se ha ocupado de la poesía de John Ashbery (Antología de la escuela poética de Nueva York, 2020). Es autor de dos poemarios, Canícula, 2019, y Las hogueras azules (Candanya, 2020).

    ¿A qué edad comenzaste a escribir?

    Tuve la suerte de criarme en una familia muy lectora, por lo que desde niño me interesaron los libros, sobre todo las novelas. Fue durante la adolescencia cuando empecé a escribir poemas, aunque ninguno con demasiada seriedad. Lo primero que recuerdo haber escrito con conciencia literaria, es decir, con voluntad de expresar algo propio en lugar de copiar a otros autores, llegó a los diecisiete años, poco antes de empezar la Universidad.

    ¿Cuáles son tus autores favoritos?

    Creo que han ido variando a lo largo de tiempo, pero siempre me han apasionado las obras de César Vallejo, Federico García Lorca, Luis Cernuda y José Lezama Lima; eso en el ámbito español. Entre los escritores de otras lenguas me cuesta muchísimo elegir, pero supongo que, por citar a algunos cuantos, podría mencionar a Arthur Rimbaud, Anna Ajmátova y Vladimir Maiakowski, Matsuo Basho y Yasunari Kawabata, Wallace Stevens y John Asbery, Giuseppe Ungaretti, Li Quingzhao, Georg Trakl… Me temo que son demasiados. Últimamente me interesan las obras de narradores «líricos» como Ana María Matute o Marguerite Yourcenar, y también de poetas «narrativos» como Anne Carson o Raúl Zurita.

    ¿Qué opinión tienes de la poesía del siglo XXI?

    Me parece que tiene muy buena salud, aunque no me cabe duda de que la desconozco en gran medida. Soy editor de clásicos, así que dedico la mayor parte de mi tiempo a leer la obra de autoras y autores que hace mucho que dejaron de escribir. Aun así, no vivo en una burbuja: sigo de cerca la trayectoria de autores que admiro y, además, tengo la enorme suerte de contar entre mis amigos -e incluso mi familia- a escritores y lectores excelentes, gracias a los que siempre me llegan novedades que merece la pena leer.

    Entre mis contemporáneos me interesan, sobre todo, los poetas que escapan a sus influencias inmediatas. (Tengo muy poca fe en los hijos que, pasada la veintena, siguen leyendo únicamente a sus padres.) Me interesan los que investigan otras tradiciones; los que releen la suya con originalidad; los que encuentran sus referentes, además de en estas, fuera de la poesía y de la literatura; los que miran la realidad y se interesan por el modo en el que la experimentamos a través de las tecnologías, los relatos y los sesgos. Creo que, como por otro lado es natural, las mejores obras de la poesía de este siglo están por llegar todavía, pero no me cabe duda de que algunos de sus autores están ya en activo y demostrando que nos esperan años muy interesantes.

    Foto: Enrique Fuenteblanca

    ¿Crees que todo arte tiene una responsabilidad política?

    Me parece que todo -no sólo el arte- tiene una dimensión política, y que de todas nuestras decisiones se deriva una responsabilidad. El arte, por supuesto, no es una excepción: somos políticamente responsables de nuestras decisiones artísticas.

    ¿Cómo es la temática de la poesía dentro de dos décadas?

    Antes de contestar, he de decir que no me interesan demasiado las predicciones del futuro, así que me mantendré tan apegado como pueda a las pocas certezas que tengo en torno a la poesía del presente.

    Creo que un rasgo esencial de lo que estamos escribiendo ahora es su diversidad, una diversidad que refleja la ‘complejificación’ de nuestro mundo y nuestras experiencias de él. Internet, así como las nuevas tecnologías de transporte y comunicación, han permitido a mi generación y a las siguientes, ampliar enormemente los límites de nuestra referencialidad, y todo lo que sabemos del futuro indica que estamos solo al principio de su desarrollo.

    Estas mismas tecnologías, aplicadas a la lectura y a la difusión de textos, nos permiten también llegar a diferentes tipos de lectores, agrupados a su vez en comunidades más o menos amplias y extremadamente susceptibles de segmentación. El auge de la poesía en Internet, así como la revitalización de la poesía como género literario, tiene mucho que ver con estas circunstancias, y nos permite pensar en un futuro en el que un gran número de poetas y subgéneros poéticos sean leídos por comunidades lectores muy distintas entre sí. Se trata de un fenómeno que llevamos ya observando muchos años en la narrativa de ficción, y que se encuentra especialmente maduro en las artes audiovisuales. La poesía, hasta hace ahora algo más de una década, no se había visto radicalmente afectada por él, en mi opinión porque sus antiguos lectores eran pocos y muy conservadores. Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.

    ¿Qué recomendaciones de lectura das en cuarentena?

    Un clásico bien gordo, de esos que nunca encontramos el momento de leer. Mi pareja y yo estamos leyendo en voz alta David Copperfield, de Dickens, y lo estamos pasando como niños.

    ¿Cuál es el consejo que les das a los nuevos escritores?

    Les daría tres:

    Primero, que busquen el placer en la escritura y se aparten del sufrimiento.

    Segundo, que no tengan miedo a enseñar sus poemas, pues cuando se empieza a escribir no hay manera más rápida de averiguar si algo vale la pena que ponérselo delante a un buen lector (o, si se puede, a varios).

    Y Tercero, que no se desanimen si no encuentran un hueco prontamente en el mercado editorial. Habitualmente pensamos que la única manera de llegar a los lectores es publicar un libro, y no es así. Como ya he dicho, hoy Internet nos permite llegar a los lectores de otro modo, y el libro impreso, en un mercado pequeño y totalmente saturado por la necesidad de ingresos del sector editorial, empieza a convertirse en un hito de difícil alcance y, a veces, incluso en un lugar de mera constatación del estatus poético. El signo de los tiempos pasa -y mucho más, me temo, ahora que se nos presenta una nueva crisis económica- por aprender a llegar al lector por vías distintas. Tenemos que deshacernos de la idea de que solo lo que gana un premio o sale impreso, vale. El hecho de que una obra trabajada y rigurosa puede darse en los márgenes de la industria y el canon es algo que la historia debería de habernos enseñado ya.

  • 13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    José Luis Regojo, nacido en Caracas (Venezuela), vive en Barcelona (España) desde pequeño. Ha sido catedrático de inglés en un instituto público de Barcelona y profesor de inglés en la Universidad de informática Tomás Cerdá del grupo universitario Gimbernat.

    Aparte de la literatura, el voluntariado también ha influido mucho en su vida. Años de militancia en Amnistía Internacional, en sindicatos, en asociaciones de padres y madres de alumnos y otros colectivos han influido en su obra tanto poética como de relatos breves.

    Su obra literaria abarca desde la publicación de diversos libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro, hasta el álbum ilustrado Max y su sombra (Proteus, 2012), pasando por el poemario Fronteras (Autografía, 2018) y el libro Recetas y relatos de un año bisiesto (Autografía, 2019). En el campo de la traducción se ha especializado en la obra del ecopoeta beat e intelectual anarcobudista norteamericano Gary Snyder del cual ha publicado varios libros de ensayos y poesía tanto en catalán como en castellano.

    Desde principios del año 2018 organiza el recital poético bimensual #PoémameBcn y desde septiembre de 2019 es el Director de esta revista.

    Vamos a ver cómo nos responde al cuestionario que él mismo ha presentado a decenas de poetas con anterioridad.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura siempre ha estado presente en mi vida, pero nunca me había decidido a publicar. De hecho, lo primero que publiqué fue en una revista de poesía internacional, Prism, de la University of La Verne en California. Posteriormente publiqué libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro para que mi experiencia fuera útil a las generaciones que me seguían. El año 2012 me publicaron el álbum ilustrado Max y su sombra y a partir de entonces, se puede decir que entre traducciones y material propio he publicado prácticamente un libro por año.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Entré en la poesía de Cervantes, Góngora o Quevedo a través de la música, Paco Ibáñez. De ahí a la poesía de García Lorca, Alberti y los latinoamericanos Benedetti, Cardenal. La música de Lluís Llach me introdujo a Martí i Pol en catalán. En la universidad conocí la poesía de Gary Snyder y de ahí fui a parar a Walt Whitman, Emerson, Thoreau y la poesía china.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que es básicamente poesía social, militante, de resistencia.

    Un gran poeta y amigo menorquín, Ponç Pons me dijo un día una frase de Camus que me quedó grabada: «escribir no es un pasatiempo solitario, sino un medio para conmover al mayor número posible de personas.» Eso es lo que intento.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, por supuesto. Cuánto más leo, más cambia mi lenguaje poético.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Primero lo escribo y lo dejo reposando en la ‘nube’. Vuelvo a él diversas veces y voy ajustando lo que creo que se puede afinar poco a poco. No lo considero definitivo hasta verlo publicado en papel y el lector o lectora lo hace suyo.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Reflexionar sobre lo que nos rodea para mejorarlo. Pensar qué sociedad queremos dejar a nuestros hijos e hijas.

    En definitiva, llevar a la práctica el mensaje de Confucio, para unos, o de Amnistía Internacional para otros que dice: ‘más vale encender una vela que maldecir la oscuridad’.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son interesantes y te ayudan a estar en contacto directo con tus lectores. Por eso he querido organizar las lecturas de #PoémameBcn, para que la gente pueda estar en contacto directo con poetas nuevos y, en mi caso, no encorsetados en un único idioma.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece fantástico. Es una forma de democratizar la poesía y hacerla más accesible fuera de los ‘guettos’ culturales.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    For the children (Turtle Island) de Gary Snyder

    The rising hills, the slopes,

    of statistics

    lie before us.

    the steep climb

    of everything, going up,

    up, as we all

    go down.

    In the next century

    or the one beyond that,

    they say,

    are valleys, pastures,

    we can meet there in peace

    if we make it.

    To climb these coming crests

    one word to you, to

    you and your children:

    stay together

    learn the flowers

    go light

    ‘Para los niños’ Las altas colinas, las cuestas, / de estadísticas/ están ante nosotros. / la subida escarpada / de todo, sube, / sube, mientras todos nosotros / bajamos. / / El siglo que viene / o el siguiente, / dicen, / habrá valles, pastos, / nos podemos encontrar allí en paz / si llegamos. // Para subir estas cumbres venideras / una palabra para ti, para / ti y para tus hijos; // estad juntos /aprended las flores / id ligeros. (La isla de la tortuga, Kriller71 ediciones)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios, de poesía en castellano estoy con diversos poemarios de jóvenes poetas latinoamericanos publicados por Ediciones Liliputienses; en inglés con Charles Wright y una antología de su poesía, ‘Oblivion Banjo’. También me he aficionado a leer relatos cortos y voy combinando relatos en castellano, catalán e inglés.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer a los clásicos, tener paciencia y que escriba lo que quiera y le guste. Sobre todo que huya de las modas.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo que hay una eclosión de pequeñas editoriales independientes que auguran un buen presente y futuro a la poesía y eso está muy bien, a diferencia de las editoriales multinacionales que publican según el número de seguidores que tienes en las redes sociales. No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué me metí en Poémame y le dedico tantas horas a la Revista? Exclusivamente por placer. No puedo dejar que acabe la entrevista sin agradecer a Óscar David Sánchez la creación de la plataforma Poémame y la oportunidad que me dio para dirigir esta revista.

    Muchas gracias José Luis por contestar a las preguntas y esperamos que sigas tan activo tanto social como literariamente.

  • 13 preguntas y una poeta, Marta Pérez i Sierra: «Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita»

    13 preguntas y una poeta, Marta Pérez i Sierra: «Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita»

    Estaba escribiendo la reseña del poemario de Albert Planelles, La fortalesa del gram, cuando topé con el nombre de Marta Pérez i Sierra por primera vez. Ella era la autora del prólogo. Semanas después presenté una novela maravillosa situada en la época de la Generación poética Beat, del escritor mallorquín Josep Manual Vidal Illanes, Hereus de la penombra. Ahí conocí a uno de los responsables de la Editorial Gregal cuyos libros de poesía son muy interesantes y pensé que teníamos que reseñarlos en la revista. Entre medio una amiga me recomendó a Marta Pérez i Sierra, como «una poeta con una fuerza vital que deberías invitar al recital de #PoémameBcn», dijo, incluso me dio su correo electrónico. Todo lo anterior me llevó contactarla. Pérez i Sierra me envió un par de poemarios suyos y el destino hizo que fueran de la editorial Gregal.

    Estaba claro que el destino se había confabulado para que conociese a esta poeta y por todo ello, decidimos entrevistarla y disfrutar de su vitalidad y de su poesía.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Aquest passat 2019 ha estat, literàriament parlant, un any ple de satisfaccions. He rebut dos premis literaris: el Premi Manuel Rodríguez Martínez – Ciutat d’Alcoi (2019) amb el recull Escorcoll (Ed. Del Buc) i el Premi de Poesia Agustí Bartra – Ciutat de Terrassa amb el recull Punta de plom que per Sant Jordi publicarà Pagès editors. En aquests moments em dedico a escriure i a organitzar activitats culturals. Tinc un blog 4lletres.cat en que recullo les meves activitats.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Quan era una nena llegia Federico Garcia Lorca. Després, amb 15 anys, em va fascinar la Generación del 27, sobretot Pedro Salinas. Amb 17 anys vaig
    començar a llegir poetes catalans, Vicenç Andrés Esteller crec que va ser el
    primer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Vital. Vull que les paraules toquin al lector i que encomanin l’alegria de viure. Dir molt en poques paraules. Fugir de les obvietats.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí! I tant que sí! Escriure és un ofici i només pel fet d’escriure cada dia ja
    aprens i millores. Llegir, llegir molt. Dubtar i no tenir por a equivocar-te. Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita. En el meu cas, crec que he madurat, que ara la meva poesia és més sòlida. O almenys ho intento.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En el meu cas un poema passa per moltes fases, el treballo molt. És l’instint qui em guia. És com polir i tornar a polir. Arriba un moment que sento que ja està, que ja he dit el que volia dir. El que faig és connectar amb una part de mi que només existeix quan escric.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    M’agradaria ser màgica.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son molt i molt importants. M’agrada escoltar i llegar poesia en viu. Em sento trobairitz. És comunicar al moment, crear art fungible.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en
    páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Tot el que sigui comunicar, difondre sentiments i opinions, establir vincles, em sembla perfecte. Una altra cosa és que el resultat es pugui dir literatura.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Qualsevol poema del llibre I Déu en algun lloc de la poeta Sònia Moll. Recentment s’ha editat bilingüe per Godall edicions (Y Dios en algun lugar).

    Us en regalo un:

    La mare és petita

    I tu no saps com créixer

    per sostenir-la.

    Fer-se gran, Sònia Moll

    Mamá es pequeña

    Y tu no sabes cómo crecer

    para sostenerla

    Hacerse mayor, Sònia Moll

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    La novel·la Ciutat de Mal (Angle editorial) de Jaume Pons Alorda. La novel·la Els Dits dels arbres (Bromera edicions) d’Anna Maria Villalonga i rellegint el llibre de poemes Boscana (Lleonard Muntaner Editor) de Laia Llobera.
    En el meu blog 4lletres.cat tinc una secció “T’he llegit” on acostumo a escriure 4 ratlles sobre el que llegeixo.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que llegeixi molta poesia i que investigui. Que contacti amb les i els grans
    poetes vius i aprengui d’elles i ells.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Per sort hi ha gent que s’arrisca per amor a la cultura i s’atreveix a editar
    poesia. La poesia té pocs lectors, però les editorials no es rendeixen i
    segueixen impulsant-la.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he
    hecho?

    Si la poesia pot fer riure. El públic en general creu que un escriptor treu el millor que hi ha dins seu quan escriu des de la tristesa. I no és cert. Quan millor s’escriu és quan es té l’ànima en pau i s’està equilibrat, aleshores, l’escriptor utilitzarà el sentiment que li calgui en cada cas. I sí, la poesia també pot fer riure. Igual que pot provocar, escandalitzar, acaronar…

    Muchas gracias Marta por haber accedido a la entrevista y por este último regalo sorpresa que nos haces, ¿nos lo puedes explicar?

    Sí, Lizza i Vedettes són poemes del llibre «Gàngsters, ploma i vaudeville» i Àcid és el primer poema d’Escorcoll, un llibre que parla de dones a la presó.

    Lizza
    Vedettes
    Àcid

    A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    El Pen Club Catalán me invitó a asistir al documental El escritor de un país sin librerías que retrata Guinea Ecuatorial, ex-colonia española, a través de la mirada y obra del autor Juan Tomás de Ávila Laurel. Cincuenta y un años después de su independencia, Guinea Ecuatorial vive bajo una de las dictaduras más férreas y longevas del mundo donde, pese a tener una de las rentas per capita más altas de África, Teodoro Obiang controla un país en el que más de la mitad de la población sigue sin acceso al agua potable.

    Al finalizar el pase del documental, nos dirigimos al escritor y poeta para realizarle la entrevista que vais a leer a continuación.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Malabo, Guinea Ecuatorial y empecé a escribir poemas antes de acabar el bachiller. Pero si no hubiera existido el Centro Cultural Hispano Guineano, y en menor medida la Escuela Normal de Magisterio, quizá no hubiera llegado a ser escritor. Y es que en estos centros, sobretodo el primero, se organizaba concursos literarios y cuando supe de su existencia participé y gané. Mi primer libro, titulado simplemente Poemas, se editó con el material galardonado de sendos certámenes literarios. Fue en 1994. Aquel año estaba en la segunda ciudad importante del país estudiando para hacerme enfermero.

    En los años siguientes, vuelta a Malabo, escribí artículos para una revista cultural llamada El Patio, y más tardé salió editada mi primera novela La Carga. Debo recordar que en aquellos concursos gané en todos los géneros en que se podía participar. Fueron ellos los que me hicieron tener obras literarias en todos ellos, y así seguí hasta hoy.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron desastrosas, porque tenía muchos nervios, incluso temblaba. Fueron en Malabo. Cuando empecé a hablar en público mejoré, pero no precisamente en recitales, sino sentado dando una charla. Creo que leer de pie no viene bien a un principiante, sobretodo si no va sobrado de arrojo. Desde aquellos principios hasta ahora he recitado en Madrid, en Barcelona, en Ibiza, en México DF y en Milán. En otros sitios he dado ponencias “aprosadas”. Ah, no sé si algún autor me influyó. No me acuerdo mucho de los poemas que he leído, pero sí retengo partes de uno de JRJ, gran maestro.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Diría que mi historia tiene vocación didáctica, o marcada intención de crónica sentimental, o sentimiento con intención de ser una crónica o un recorrido por nuestras desgracias colectivas. De hecho, uno de mis libros de poesía tiene el título de Historia Íntima de la Humanidad.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No creo que haya cambiado mi lenguaje poético. Creo que al escribir mucha prosa hace que haga dejadez de la poesía, aunque en más de una novela haya mucha poesía. La dejadez es el mucho tiempo que exige la prosa para culminar un libro. Además, durante mucho tiempo escribía artículos sobre la situación de mi país, que no es nada poética.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El mismo poema te dice que está concluido. Hacer un esfuerzo para mejorar cualquier cosa fuera de la inspiración deja en evidencia el intento de forzar la creatividad, y se nota.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Depende. Leer en vivo, y poesía, es un acto íntimo y no puede ser considerado un acto rutinario. De hecho, es el único momento en que uno se expone a la vulnerabilidad de ser creador. Por eso, que alguien no pueda o no quiera recitar en público lo entendería.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Avanzaremos con los medios que tengamos. Y está claro que, por lo que dije antes, algunos pueden sentirse más cómodos que ante un público, aunque muchos deben tener el consuelo en creer que allá, agazapado, alguien que no lo ve lo leerá.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    En un recital que tuvo lugar en la ciudad escocesa de Edimburgo, una mujer leyó un poema en inglés que decía algo así como los dioses vienen. Sólo recordaría el poema o el nombre de la poeta si mirara los archivos, pero cuando me invitaban y me daban a elegir dije que quería escuchar a los autores africanos o a los de Asia y me dieron la entrada para escuchar a una mujer de la India. Debió ser que lo recuerdo porque lo recitó bien.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estos días estoy corrigiendo dos manuscritos distintos, así que no podría leer. Empecé a leer una crónica sobre Londres de un amigo mío llamado Gómez Pickering.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que no tenga miedo. En la poesía, y en la escritura, no se puede cometer ningún error. Es imposible cometerlos. O bien, el error es tener miedo de decirlo todo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No la conozco tanto. Si de cualquier cosa se puede llamar industria no puede ser tan bueno. Es una lástima que crear libros sea lo mismo que producir zapatos. Creo que no debería ser así.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Supongo que no preguntas por alguna razón.

    El poema este es del libro Historia Íntima de la Humanidad. Se puede leer más en guineanos.org

    xiv

    Teodomiro de Rávena

    casado y católico,

    cayó tres veces

    bajo el peso de la afrenta

    porque su mujer le ponía cuernos.

    Labró fincas

    y edificó casas,

    y al final pecó

    y fue excluido del manso rebaño

    por el obispo romano.

    Con la fuerza de sus bienes,

    fue sacado de los fuegos

    y murió con olor de santo.

    En los altares está entero:

    casado, católico,

    cornudo, hereje

    y santo.

    Muchas gracias Juan Tomás Ávila por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta: Javier Hortal                                        «…la poesía tiene que ver con la belleza en todas sus manifestaciones»

    13 preguntas y un poeta: Javier Hortal «…la poesía tiene que ver con la belleza en todas sus manifestaciones»

    Conocí a Javier, antes que como poeta, como profesor del colegio de primaria de mi hijo pequeño (Enrique Tierno Galván – San Sebastián de los Reyes – Madrid). Más que profesor, yo diría MAESTRO, así con mayúsculas.

    Según el diccionario:

    Profesor:   Persona que tiene por oficio enseñar una ciencia, un arte, una técnica, etc.

    Maestro:

     1.Que destaca por su perfección y relevancia dentro de su género porque está hecho con maestría.

    2.Persona que enseña o forma, especialmente aquella de la que se reciben enseñanzas muy valiosas.

    Pues ya os digo yo que Javier es maestro. Para mi hijo y muchos de los alumnos que han pasado por sus manos, por  sus enseñanzas y buen hacer, es uno de los mejores maestros que tuvieron en primaria. Doy fe de que muchos padres y madres pensamos lo mismo.

    Después descubrí su faceta como escritor de poesía.

    Con su primer libro (Nunca, nunca te rindas) me enganchó, y con el segundo (Sin coraza) confirmé lo grande que es como poeta.

    Tuve la gran suerte de que me invitara al colegio a dar unas pequeñas charlas sobre poesía, a los alumnos de diferentes cursos. Los niños son muy curiosos y tienen muchas ganas de saber y de aprender,  eso llevó a que las preguntas en muchas ocasiones fueran muy enriquecedoras, tanto para ellos como para mí. Fue toda una experiencia.

    Espero que conozcáis un poco más a este genial poeta y gran persona a través de este cuestionario. 

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Buenos días. Agradezco esta oportunidad que me dais de hablar y contaros algunas cosas.

    Escribo, y leo con avidez, desde los 11 años. Recuerdo tener que preparar exámenes en esos años y cómo aprovechaba entre medias para terminar un cuento o escribir un poema. Seguí escribiendo durante todo este tiempo, hasta que en el 2013 publiqué mi primer libro, “Nunca, nunca te rindas”, y en el 2016 mi segundo poemario “Sin coraza”.

    El primero de ellos cuenta la experiencia que vive una familia cuando a uno de sus hijos le diagnostican un tumor cerebral: es un recorrido poético por el cáncer pediátrico.

    “Sin coraza” es un poemario de tránsito, de viaje que comienza en la belleza para pasar por la enfermedad, la muerte y el duelo, la conciencia y el amor.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron novelitas del oeste que había en aquella época, me fascinaba ese lenguaje directo y rudo que tenían. Pasé, de inmediato a leer los libros que tenía mi familia: Blasco Ibáñez, Alejandro Casona… Y rápidamente comencé a comprar y leer poesía: García Lorca, Miguel Hernández… No he dejado de leerla nunca, todo tipo de poesía, pero si tengo que nombrar ahora algunos digo Juan Ramón Jiménez, Claudio Rodríguez, Walt Whitman, Octavio Paz, Borges, Eliot, Ángel González, Pessoa, Guillén… También la poesía oriental, los haikus…y muchos más que son seguras influencias sobre mí.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Para mí la poesía tiene que ver con la belleza en todas sus manifestaciones, con el deslumbramiento ante la vida cotidiana, con la búsqueda de aquello que está más allá de la apariencia, en el interior nuestro, de las cosas… Por eso en mi poesía intento expresar todo lo anterior a través de palabras que sean capaces de nombrarlo directamente.

    Creer en lo imposible,

    ocurra lo que ocurra,

    creer más allá de lo que nos suceda.

    Quien niega el horizonte no puede caminar.

    Creer – Nunca, nunca te rindas – Javier Hortal

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Desde luego que evoluciona, cambia la forma de expresión, los contenidos, los intereses… El poeta cambia a lo largo del tiempo como todo ser humano, con él se transforman las palabras que emplea, la forma de mirar lo que le rodea, su experiencia.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Al comienzo el poema surge de súbito, al menos su semilla, y después lo observo, lo leo, y muchas veces lo amplio o reduzco, cambio palabras o expresiones, investigo sobre el ritmo y la cadencia… A veces, cuando vuelvo a él, lo dejo como apareció al principio pues le amputé sin querer la frescura original. Para mí un poema casi nunca está terminado solo los finalizo por respeto al origen de la creación.

    Volver al principio de todo, donde aún habitan enteros

    los comienzos y completos los múltiples finales.

    Añoranza – Sin coraza – Javier Hortal

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Transmitir la enorme belleza de todo lo que nos rodea, el milagro y el valor de la vida… pero también llegar al lector para mostrar que todo puede ser más amplio, más grande, más libre… Y también mostrar la enfermedad, el dolor y la muerte, con todo lo que arrastran, sin perder de vista lo artístico, la experiencia íntimamente poética que hay dentro de ellas.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta asistir a ellas, escuchar y observar cómo se expresan los poetas, disfrutar del lujo de que existan espacios donde la poesía se nombre y recite en voz alta. Particularmente me cuesta, por timidez, recitar delante de otros, pero cuando tengo oportunidad lo hago.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc…?

    Me parece estupendo. Esos nuevos caminos de expresión están llevando la poesía muy lejos y a muchos lugares y personas que antes no llegaba. Los utilizo, los visito y los valoro.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    José Hierro, magnífico poeta, con “Alegría” o “Respuesta” creo que podría curar muchos males del alma y la mente. Imprescindible leerlo y disfrutarlo.

    Alegría

    Llegué por el dolor a la alegría.

    Supe por el dolor que el alma existe.

    Por el dolor, allá en mi reino triste,

    un misterioso sol amanecía.

              Era la alegría la mañana fría

    y el viento loco y cálido que embiste.

    (Alma que verdes primaveras viste

    maravillosamente se rompía.)

              Así la siento más. Al cielo apunto

    y me responde cuando le pregunto

    con dolor tras dolor para mi herida.

              Y mientras se ilumina mi cabeza

    ruego por el que he sido en la tristeza

    a las divinidades de la vida.

    José Hierro.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo muchos libros a la vez, pues soy un lector compulsivo. Ahora estoy con Galdós y sus “Episodios Nacionales”, “Alegría” de Manuel Vilas, Rubén Darío. Rilke, siempre Lorca … He terminado de leer recientemente “Kafka en la orilla” de Murakami, “La isla de Alice” de Sánchez Arévalo…

    11.-¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se deje llevar por lo que siente, por lo que observa y vive, y que sea él mismo, aunque reciba distintas influencias, que busque su propio camino y expresión, eso será lo que haga valiosa su poesía. Y que lea, aquello que se escribió en el comienzo de la literatura como en la actualidad, lo más diverso y amplio posible.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En auge claramente. Se publica y se lee más poesía que nunca, al menos esa es mi percepción

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    La relación entre la educación y el arte, la poesía. Cómo transmitirla, fomentarla, hacer que llegue al alumnado, que la comprenda, la sienta, la viva y la cree. En mis años de docencia me he empeñado en ello a través de distintos talleres de creación, de la palabra, expresión de sentimientos, emociones…

    Quiero acabar diciendo que la poesía no pertenece solo a los grandes poetas reconocidos y mediáticos, también todos aquellos que sienten la necesidad de expresarse por este medio, y que buscan, experimentan e investigan cómo hacerlo creo que tienen derecho a ser llamados poetas. Solo el tiempo dirá quiénes perdurarán y seguirán siendo leídos durante siglos… Pero la luz que ahora nos alumbra ha sido más que suficiente.

    Creo que vuestra labor divulgativa y expresiva, Hortensia, es muy importante. Y antes de acabar quiero nombrar a dos poetas de aquí y ahora, a los que valoro y admiro: Manuel López Azorín y Armando Silles McLaney.

    Muchas gracias.

    Muchas gracias a ti Javier, por regalarnos un poco de ti.

    Os dejo un poema de su segundo poemario “Sin coraza”, si tenéis la oportunidad comprad alguno de sus libros, no os arrepentiréis.

    Un vagabundo recorriendo tu espalda

    Refugios de luz y silencio.

    Solo eso.

    Pisar despacio la tierra,

    rodar con el recuerdo

    del viento.

    Dejar que una imagen se acerque

    lentamente

    o un perfume tenue

    nos envuelva

    de la hierba y la madera.

    Del humo la caricia

    de la sombra su dulzura.

    Y no hacer nada

    Encontrar un vagabundo

    recorriendo tu espalda

    Del Libro “Sin coraza”   – éride ediciones

  • Sonia Lerones: «Escribir es lo que me mantiene viva y feliz»

    Sonia Lerones: «Escribir es lo que me mantiene viva y feliz»

    Sonia es escritora y librera. Empezó publicando relatos cortos Leyends of Puppets, un blog que inauguró en el año 2009, donde plasma sentimientos, pensamientos y pequeñas historias, dejando libre todo su lado más creativo y literario.

    Posteriormente creó La Eminente Thropp, un blog donde junta sus otras dos pasiones, el cine y los libros, y donde comparte reseñas de libros y comenta películas e incluso series, o presentaciones de libros.

    Nacida en Madrid, en el año 1992, tiene tres novelas publicadas: Fugitivo (Círculo Rojo, 2015), La posada Shima (Onux, 2018) y La chica del corazón de agua (Onyx, 2019). Así mismo, aparece en diversas antologías poéticas como Versos en el Aire (Diversidad Literaria, 2016), Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer (ArtGerust, 205) con el poema Amor viejo y amores nuevos.

    ¿A qué edad comenzaste a leer? ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

    La verdad es que tardé bastante en aficionarme a los libros. Nos ponían lecturas obligatorias en el colegio y eso era lo único que leía. En el instituto recuerdo que me enganché a la saga de Crepúsculo porque era la moda entonces y me gustaron. Ese imagino que fue el comienzo, junto con El círculo de fuego y El maleficio. Sin embargo, la novela que más me fascinó entonces y que aun hoy es de mis favoritas, es Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley.

    ¿Cuánto tiempo te tomó escribir La chica del corazón de agua?

    Tardé alrededor de un año. Creo que es mi media en todas las novelas que escribo.

    La Chica del Corazón de Agua, Onyx 2019

    ¿Cómo ha sido tu experiencia con la editorial Onyx?

    Ya llevo un año publicando con la editorial y la verdad es que, si no me hubiese parecido maravillosa la experiencia con el primer libro (La posada Shima), no habría vuelto a publicar con ellos este segundo. Para mí todo ha sido increíble: el trato, la cercanía, la dedicación, el poder opinar y ser partícipe de todo el proceso de creación… Sin duda, una de las mejores vivencias de mi vida.

    ¿Qué géneros te gustaría tratar en el futuro?

    Me siento cómoda con los géneros que ya he tocado: la ciencia ficción con Fugitivo (mi primera novela), la fantasía con La posada Shima y la contemporánea con La chica del corazón de agua. Es cierto que ahora mismo solo me apetece escribir contemporánea o realismo mágico (mis dos proyectos a medio acabar se incluyen en estos géneros), pero me gustaría ahondar en la fantasía más adelante.

    ¿Cuál crees que es el estado de la literatura juvenil en tu país?

    Creo que en España tenemos muy buenos autores en literatura juvenil. Esta generación debería de estar muy agradecida y orgullosa por toda la diversidad que tenemos actualmente en novelas. Las editoriales, además, apuestan cada vez más por voces nuevas y temas menos populares, lo que genera un abanico aún más amplio para elegir qué leer.

    ¿Conoces la literatura venezolana?

    Por desgracia, no, aunque me gustaría comenzar a leer mucho más de otros países.

    ¿Qué consejos le das a los nuevos escritores?

    Que escriban mucho y lean mucho. Esa es la única manera de mejorar y de conseguir cumplir su sueño. Que no tiren la toalla. Escribir es una carrera de fondo que tiene una meta que parece muy lejana, pero con constancia se alcanza.

  • 13 preguntas y una poeta, Micaela Serrano: «El dolor puede convertirse en tu mejor aliado, en tu verdadero maestro»

    13 preguntas y una poeta, Micaela Serrano: «El dolor puede convertirse en tu mejor aliado, en tu verdadero maestro»

    A Micaela Serrano Quesada la conocí en una reunión de poetas propiciada por la Fundación Espejo en la villa barcelonesa de Viladecans. Allí me la presentaron y me comentaron: ‘es la poeta de Viladecans, tienes que leerla, es muy buena’.

    Como el objetivo de Poémame siempre es dar a conocer nuevas voces, a poetas desconocidos y desconocidas eso hice. Leí sus poemas y decidí entrevistarla para que todos la conociéramos un poco más.

    Aquí tenéis la entrevista y espero que la disfrutéis. Pero antes, vamos a verla y escucharla.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé a escribir poesía con 15 años en la época del Instituto. Entonces me gustaba sentarme en un banco del parque de mi ciudad y allí escribía mis primeros versos. Más tarde cursé Filología Hispánica porque me apasionaba la literatura y decidí ser escritora.

    Sin embargo, mi actividad literaria empezó mucho más tarde, con 23 años. Escribía poemas y me presenté a varios concursos literarios. Alguna revista literaria publicó algunos de mis poemas, como Thesaurus.

    Realicé diferentes cursos de escritura creativa que despertaron más mi imaginación con Mónica Cano y Montse Margarit.

    Conocí a los componentes de El Laberinto de Ariadna, especialmente a Felipe Sérvulo, el presidente de la Asociación, que me impulsó para editar mi primer libro “Vientos Azules” en 2009 y cuyo prólogo está escrito por él.

    En 2008 hice muy buenos amigos, José Luis Bravo de Fundación Espejo y Enrique Carrillo, director de la revista Delta vision.tv.  Desde entonces colaboro con ellos.

    Más tarde vinieron más poemarios: “No Dejes de ser lluvia” y “El latido de la vida” ambos publicados con Parnass Ediciones.

    Y también dos novelas: “El abrazo de los girasoles”, Edit. La Plana y “Sabores de alma y sal”, Ed. Omnia Books

    Durante los últimos diez años he presentado a muchos autores en la biblioteca de Viladecans, a Marta Mañes, Abel Santos, Mónica López Bordón, Luis Miguel González, David Fernández, Felipe Sérvulo…También en el Ateneu de Barcelona y en otros lugares, como la biblioteca de Castelldefels.

    QUIERO soplar miradas
    de viento azul,
    hacia tu cuerpo marginado.
     
    Júbilo para encender
    soles, planetas, arrecifes.
    Alegría por meses.
    Risas, gritos y canciones
    abrazándote el alma.
     
    Quiero arroparte a ti,
    cálido vendaval
    de corazón ardiente.

    - “Vientos Azules”, ed. Parnass, 2009

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas y qué autores le influyeron?

    Mis primeros poetas fueron Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado. El movimiento modernista con Rubén Darío a la cabeza me encantaba. Más tarde los poetas de la Generación del 27, Pedro Salinas, Luis Cernuda o Federico García Lorca. Leía mucha poesía y a los clásicos, como Cervantes, Góngora o Quevedo. También me gustaba la poesía romántica inglesa, Lord Byron o John Keats.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    De raíces románticas, poco a poco evolucionando hacia una poesía intimista, existencial y filosófica o espiritual.

    OTOÑO de desvelos
    inauditos y rotos.
    Te cobijas en mi piel
    para enredarme en nudos
    con hojas de castaño.
    Te mezclas con la lluvia
    y apagas fuegos veloces.
    Descorres mis cortinas
    cada mañana oscura,
    con el aroma a café
    y el sabor de los vientos.
    Atrapas mis silencios
    con el eco de tus dedos
    bañados en dulce savia.
    Me reconfortas como
    un abrigo azul de acacias.

    -“Vientos Azules”, ed. Parnass, 2009

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    He evolucionado a una poesía más espiritual como anteriormente he mencionado. De un verso más largo y narrativo a un verso más corto. Simplicidad en el lenguaje y con un uso más directo. Intento de profundizar más en las imágenes y metáforas. Un verso más desnudo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando al leerlo hay un ritmo y una cadencia hermosas. El poema debe sentirse en el corazón, vibrar, latir con fuerza, envolverte con sus palabras. Hay que corregir el uso de los adjetivos o de palabras que suenen repetidamente.

    ABRAZOS PARTIDOS
     
    Unas manos que mueven
    el techo de tus ojos.
     
    Unas manos que amanecen
    pálidas de luna roja.
     
    Unas manos que amalgaman
    las bondades de tu cuerpo.
     
    Unas manos que ocultan
    mentiras y flores.
     
    Tus manos poderosas
    me arrastraron al frío
    y largo desierto,
    al hambre de estrellas,
    imperturbable,
    decadente,
    vencida de águilas.
     
    Deseo pegado de abrazos
    partidos por el viento.

    – “No Dejes de Ser Lluvia”, ed. Parnass, 2011

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    En mis tres poemarios podemos encontrar un mensaje parecido. Se trata de vivir el momento presente disfrutando de las cosas que tenemos, apreciar la belleza que nos rodea y sentirlo con la mayor plenitud. En el último poemario “El latido de la vida” trato el tema de mi enfermedad, la experiencia de una leucemia. Es un libro de aprendizaje hacia la vida, de apertura y agradecimiento. La enfermedad nos ayuda a crecer espiritualmente y replantearte cosas como el miedo a la muerte o el sufrimiento. El dolor puede convertirse en tu mejor aliado, en tu verdadero maestro.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Es una forma de darse a conocer al lector. Los recitales son importantes para conocer a otros poetas y para la difusión de la obra.

    ABRIL
     
    Has salido afuera, al jardín,
    para llenarte de vida.
    El reclamo de los lirios,
    rosas azules y petunias.
    La suavidad de los geranios.
    El jazmín que se derrama
    a golpes de martillo.
     
    Todo se alimenta con el sol
    de abril de las primeras horas
    cuando aún el fuego se esconde
    en otras pieles…
     
    Entonces es una bendición
    invadirte del aire para
    ascender como el árbol
    hasta la cima blanca.
     
    Entonces una caricia de amor
    te alienta a seguir tus pasos
    en este tren que no cesa.

    – “No Dejes de Ser Lluvia”, ed. Parnass, 2011

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios, revistas virtuales, blogs etc?

    Al principio fui un poco reticente con Internet; pero poco a poco fui descubriendo que la red es una ventana abierta al mundo, para que la gente te conozca. Así que cada vez veo más necesaria la difusión de nuestras obras a través de las redes sociales. Tengo un blog y también estoy en Facebook e Instagram.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    Recientemente he descubierto a la poeta Isabel Garrido. Me encanta su poesía. Está en la línea intimista, reflexiva y comprometida hacia la vida. Es maravillosa.

    Por ejemplo el poema de su último libro “El silencio del viento” editado por Leibros.

    El lugar favorito

    Escucho el silencio
    desde la ventana de mis ojos
    y te abro la puerta,
    te invito a pasar
    y a contemplar el murmullo
    que deja el aire,
    sobre una hoja verde
    esperando que anochezca.
    Y así cuando el día
    ya congeló su mirada,
    el tiempo es esa gota inmensa
    donde tu mar nace en mí
    para seguir navegando.
    Me gusta ese momento mágico
    de palabras al viento,
    con los ojos perdidos
    en nuestro lugar favorito,
    tu mano sobre la mía
    y un beso sin despedida.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Alterno a ratos poesía con novela o ensayo. Actualmente estoy leyendo la novela “La vida vale la pena, ya verás” de la escritora francesa Agnès Martin-Lugand y el último poemario de Felipe Sérvulo “Pronto el viento de bolina o crónica de un amor a destiempo”.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/ra que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucha poesía. Leyendo es cómo mejor se aprende. Después que escriba y no se rinda por el tema editorial que no favorece demasiado a los escritores y especialmente a los poetas. Es recomendable organizar recitales y participar en ellos para darse a conocer. También le diría que buscara asociaciones de poetas o grupos dónde pueda interactuar. Otra forma de iniciarse en el camino es participando en concursos de poesía.

    HOY ha venido a verte
    mucha gente: amigos y vecinos.
    Te regalan abrazos y besos
    de risa, que disuelven las penas.
     
    Te hablan con gestos dulces
    y aparcas por momentos
    la amargura de tu cuerpo
    pegada en las entrañas
     
    Cinco mil rayos de vida
    estallan en tu cabeza,
    tarde de mayo violeta.
     
    Te llevas esas “nubesdecolores”
    a tu almohada de viento…
     
    Mañana será otro día
    y las amapolas seguirán
    creciendo cerca del hospital
    para recordarte que saldrás pronto.

    “El latido de la vida ed. Parnass, 2016”

    ¿Cómo ve actualmente la industria editorial?

    Para que te editen es muy complicado. Solo favorecen a escritores o poetas consagrados; pero tenemos suerte de contar con la autoedición o la coedición. En mi caso he utilizado siempre este sistema. Hay muchas editoriales que cuentan con ello. También conozco a bastantes autores que publican con Amazon y parece que les va bastante bien.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se le ha hecho?

    Pues por ejemplo, ¿en qué proyecto estoy trabajando actualmente? He empezado a escribir mi tercera novela a principios de este año. Paralelamente voy escribiendo poemas con el fin de editar un cuarto poemario. No tengo perspectivas de publicar próximamente. Me lo tomaré con calma.

    LA esperanza es mantequilla con mermelada
    en un bocadillo recién hecho.
     
    La esperanza se mide en segundos
    sin relojes en la mano,
    con el corazón palpitando a cien por hora.
     
    La esperanza es mirar por la ventana
    y ver la nieve recién cuajada
    en las montañas solitarias.
    Sonreír a los niños que juegan
    en la lentitud de la tarde.
     
    Mañana saldrás de este hospital
    y jamás recordarás los minutos
    que perdiste dentro de estos muros.
     
    Te lanzarás en paracaídas
    en un inmenso valle coronado
    de girasoles plateados.

    “El latido de la vida ed. Parnass, 2016”

    Muchas gracias Micaela por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.