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  • 13 preguntas y una poeta, Aurora Reyes: «Busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan»

    13 preguntas y una poeta, Aurora Reyes: «Busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan»

    Aurora Reyes, chilena, estudió Educación Parvularia en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Su primera publicación fue un conjunto de poemas titulado “Ante la magia”(1991).

    Queremos empezar la entrevista y ya tenemos un primer problema. ¿Cómo nos dirigimos a usted? ¿Aurora Reyes, Patricia Veloz o Pat Ve?

    Patricia Del Carmen Veloz Pozo es mi nombre de pila, el que me dieron mi Papá y Mamá. Aurora Reyes es mi seudónimo que está debidamente inscrito en el Derecho de Propiedad Intelectual de Chile, al igual que mis libros.

    Leyendo su poemario Aurora publicado por Edición de Alta Marea, El Tabo, Chile 1995 ya nos aclara un poco más el seudónimo:

    Aurora

    Escribir es mi vida.
    Cada vez que lo hago,
    siento la fuerza germinal
    de la palabra.
    Es como si al deslizar el lápiz
    sobre la hoja,
    todo fluyera
    natural y sin prisa.
    Me siento viva,
    siento que nazco de nuevo,
    como nace cada día
    cuando florece la aurora.
    Es por eso que tomo este nombre,
    porque mi vida es nueva día a día,
    porque siento que mi sangre
    es un río de tinta
    que quiere pintar y pintar y pintar…
    Y en este nombre
    Atesoro mis vivencias, mis cariños,
    todo lo que soy.
    En él está mi madre:
    transparente como el alba;
    mi padre:
    inmenso, que todo lo abarca,
    como el amanecer;
    mi hermano:
    vital, como la luz del nuevo día.
    Están esos ojos claros,
    que brillan como el sol naciente.
    Y está Dios,
    con su piedad infinita.
    En el amanecer de Dios descanso,
    Aurora es mi nombre.

    Ahora vamos a escucharla directamente y después la conoceremos con más profundidad leyendo las respuestas a nuestras trece preguntas.

    Nos lee ‘El sitio de la muerte’ de su poemario Aurora.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Lo primero decir que soy chilena y tengo dos hijos hermosos. Vengo de una familia bastante «artística».  Mi abuelo parterno emigró hacia mi país desde España y era pintor, cantante de ópera y poeta.  Curiosamente sus hijos no tuvieron inquietudes artísticas siendo sus nietos quienes desarrollamos este aspecto, así que siempre decimos que el arte saltó una generación. Por parte materna la influencia es más cercana ya que mi madre es una creadora innata dedicada a la pintura.

    Soy una mujer que vive creando, siempre estoy desarrollando alguna artesanía, soy cultora del baile tradicional de mi país, La Cueca, del cual también doy clases y siempre tengo en mi mente algo que puede llegar a convertirse en poesía.

    Empecé a hacer poesía de pequeña, mi madre escribía los versos que le dictaba cuando yo no sabía aún escribir bien. Más tarde publiqué en los anuarios y concursos escolares. Ya en la universidad me aventuré con mi primer libro en una edición artesanal.  Después llegó un libro publicado por editorial Alta Marea, una pequeña editorial que se ubicaba en la costa de la zona centro de mi país, en lo que se conoce como El Litoral de Los Poetas. Luego de eso tengo algunos libros más inscritos. He participado en antologías poéticas en Argentina y en internet he publicado en dos libros online de Autores Colectivos.

    Escribo poesía bajo mi seudónimo  Aurora Reyes, en mi libro está explicado el por qué del nombre.  El apellido fue un homenaje a mi autor favorito Pablo Neruda, cuyo nombre de nacimiento fue Neftalí Reyes.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron unos cuadernos que mi madre escribía, en los que recopilaba poesías y canciones de autores que le gustaban. En ellos encontré mucho de Bécquer. También muchos autores anónimos del cancionero popular chileno. Poesía y canciones que eran transmitidas oralmente de generación en generación.

    Los poetas Julio Barrenechea y Mario Benedetti acompañaron mi periodo escolar.  Jaime Gómez Rogers, Jonás, también apareció para mi a temprana edad y tuve el honor de conocerlo y mantener una amistad epistolar. Ya en ese entonces encontré a mi autor favorito,  Pablo Neruda, quien me acompaña donde quiera que voy.  Ya no tanto como «primeras lecturas» pero si influyentes en mí están autores como Walt Whitman, Fernando Pessoa, José Pedroni, Nicanor Parra, Eduardo Parra…

    De niña

    En aquellos bancos,
    Sublimada,
    está la idea antigua del futuro.
    Desde ellos
    todo era más fácil,
    menos confuso.
    Todo lo veíamos
    desde la perspectiva
    de la niñez.
    Aquella época
    no era de abstractos
    ni de complicaciones.
    En alguna ocasión
    pudimos huir de la lectura,
    la traducción
    o la matemática del cuaderno,
    pero nunca se puede huir
    de la matemática de la vida.

    ¿Cómo definiría a su poesía? 

    La poesía es mi lenguaje,  pienso en poesía. Es una poesía muy instintiva y visceral.  Nace desde lo más profundo de mí como mi idioma nativo y simplemente no la puedo controlar. Es explosiva y calma a la vez,  aparece en todo en mi vida.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Definitivamente evoluciona con la poeta.  En mi caso partió como una necesidad.  Era excesivamente tímida,  tanto que enfermaba si tenía que presentar algo frente a mi clase desde muy pequeña. Simplemente se iba mi voz.  Entonces escribir fue la forma en que pude tener voz.  Creo que de algún modo la poesía me eligió a mí y no yo a ella.  Con el paso de los años y experiencias evidentemente evolucionó junto conmigo y el crecimiento.  Los temas, el sentir, el vocabulario, todo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige? 

    Normalmente escribo algo y lo leo una y otra vez, muchas veces.  Una vez que el sentimiento está escrito paso a la parte más técnica: métrica, gramática, ortografía.  Luego de eso leo otra y otra vez.  Cuando siento que ya no hay nada más que cambiar, que es lo que quiero decir, entonces está listo.  Es algo que siento y que es difícil describir…un «click» para los más modernos… Algunos poemas pasan por este proceso en forma rápida y otros luego de años aún están en mi carpeta de “Proyectos” pues no han llegado a ese punto.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Quiero expresar mi interioridad y ojalá que otros se identifiquen con lo que escribo.  Lograr lo que los autores que yo leí o leo logran en mí,  aunar su voz a la mía,  compartir un poco de su alma,  imagino que puede traducirse como trascender al cuerpo, al tiempo…

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Con sinceridad no he asistido a ellas.  Me encantaría encontrar un lugar donde pudiera compartir con otros escritores y leernos.  Pienso que debe ayudar a la expresión el hecho de recitar también lo que escribes.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que han sido un buen medio para la expresión de todo aquel que sienta esa necesidad.  No me molesta para nada que todos puedan entregar su aporte.  Está en cada cual encontrar su propio sitio y donde se sienta más cómodo y en los realizadores o desarrolladores de estos sitios llevar a cabo los mecanismos para entregar lo que desean.
    En mi caso,  años atrás publicaba en muchos sitios y con la madurez fui filtrando hasta encontrar los sitios que consideré adecuados para mí.  Pero en general creo que mientras más difusión exista de la actividad poética, mejor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Un poema que recomendaría es «Invicto» de William Ernest Henley, que siempre me da fuerza y me da a pensar que ojalá uno llegará al momento final con la satisfacción de haber sido el capitán de su alma, lo llevo escrito en mi teléfono y lo leo habitualmente.

    Invicto

    Más allá de la noche que me envuelve,
    negra como el abismo insondable,
    agradezco a los dioses que pudieran existir
    por mi alma inquebrantable.

    En las azarosas garras de la circunstancia
    no me he lamentado ni he llorado.
    Bajo los golpes del destino
    mi cabeza esta ensangrentada, pero erguida.

    Más allá de este lugar de ira y lágrimas
    yace el Horror de la sombra,
    y sin embargo la amenaza de los años
    me encuentra y me encontrará sin miedo.

    No importa cuán estrecha sea la puerta,
    cuan cargada de castigos la sentencia,
    soy el amo de mi destino:
    soy el capitán de mi alma.
    No importa cuán estrecha sea la puerta,
    cuan cargada de castigos la sentencia,
    soy el amo de mi destino:
    soy el capitán de mi alma.

    William Ernest Henley

    En una recomendación más emocional también les diría que lean al gran José Pedroni con su «Maternidad»  y «La cuna de tu hijo«, dos poemas que son un lujo de sentimiento y emoción.

    En cuanto a los comensales del Bar Poémame, entre otros, me encanta la poesía de Rafael Sánchez que me transporta generalmente de manera alegre, tiene ritmo y melodía preciosa y de Mawtinik, que teniendo también melodía en sus escritos es melancólico.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    En este momento en mi mesa de noche tengo Historias de Cronopios y de Famas de Cortazar, que leo antes de dormir.  En mi escritorio por otra parte estoy leyendo  Así habló Zaratustra de Nietzsche y siempre estoy leyendo algo de poesía,  en estos momentos disfruto de la poesía de Jonás y su poemario «Entonces vino el mar»

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Uf,  no soy dada a consejos por pudor más que nada, pues quien soy yo para darlos.  Pero si es necesario dar alguno sería que así como nunca deben dejar de escribir que es muy importante, nunca dejen de aprender, cultivarse,  que busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan.  Estilos, tipos, gramática,  ortografía.  Que si les gusta un determinado tipo de escritura investiguen, que no se queden solo en que escriben. Algo que podemos hacer es siempre aprender, más hoy que está todo más a la mano, que tenemos la oportunidad de conocer lo que está más allá de nuestras fronteras en una forma mucho más inmediata, gracias a la tecnología. Conocer diferentes culturas, diferentes formas de ver la poesía, o cualquier arte. He conocido algunos muy buenos autores que solo «escriben» y no van más allá para crecer en los aspectos relacionados a escribir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En la realidad chilena, diría que es bastante difícil publicar aquí.  Creo que faltan editoriales que se interesen en autores noveles, falta difusión también.  Algo de lo que siempre se habla es que en mi país los libros son caros,  mucho más que en otros lados,  ya que pagan impuestos,  cosa que en otros lados no pasa, entonces la gente no tiende a elegir un libro para comprar.  Pienso que eso evita que la industria se interese en autores que no les reportaran buenas ganancias de inmediato por ser desconocidos.

    Por otro lado con las nuevas tecnologías la industria editorial sufre una merma. Hoy hay muchos medios para publicar más allá del clásico libro en papel y si la industria no se moderniza en ese aspecto decrecerá en forma constante.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Pienso que la entrevista es muy completa y da una idea a quienes leen de la actividad poética del entrevistado. Te agradezco me incluyeras y ha sido un agrado contestarla. Ojalá muchos otros autores del bar aparezcan por aquí y tengan la oportunidad de contar un poco de ellos y así conocernos mucho más. ¡Un abrazo a todos!

    Gracias por la entrevista, pero antes de marcharnos vamos a leer un último poema cantándole a  lo cotidiano de su último libro:

    Arte – Sano

    Primero nace en las manos del que amasa
    todo su esfuerzo en el buen rito del calor
    vierte agua tibia en la levadura fresca
    elevando el grano de futuro sabor
    Horas pasan para que el manjar deleite
    se aferre a las bocas regalando placer
    es trabajo, dedicación y constancia
    que son las promesas de disfrute en tu ser

    Amasa ese hombre con lágrimas y dichas
    amasa, embolla, se dispone a esperar
    leudando sin prisa todo su cansancio,
    sus tristezas y alegrías leuda a la par
    Después de la espera bajo su mirada
    sobando la masa comienza a florecer
    esa redondez elástica muy suave
    que a los moldes va para ponerse a cocer
    El que cocina ha preparado ya el horno
    graduación ideal se dispone a poner
    en sus entrañas de ladrillo candente
    toda masa blanca que será su poder
    Después de ese tan esforzado trabajo
    el cocimiento rápido es un descanso
    el horno entrega sus masas como gajos
    de frutas nuevas a comer al ocaso
    Una brisa dulce y fría, por último
    le da consistencia que en su sabor pesa
    y tienes por fin esa mágica pizza
    que llega a alegrar tu casa, tu mesa

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. A continuación tenéis unos enlaces por si os interesa seguir el trabajo de Aurora Reyes:

    Blog de Poesía: https://aurorareyespoesia.blogspot.com

    En Twitter: @corazondepoesia

    En Facebook: @corazonpoesia

  • Miguel Floriano: «Mi poesía es una ontología de la voluptuosidad y el deseo»

    Miguel Floriano: «Mi poesía es una ontología de la voluptuosidad y el deseo»

    Miguel Floriano (Oviedo, 1992) es poeta y ha escrito, entre otros, los celebrados libros Quizá el fervor (La Isla de Siltolá, 2015), Claudicaciones (Renacimiento, 2016) o el reciente La materia y la envidia, con el que ha sido reconocido este mismo año con el XII Premio Antonio Gala de Poesía.

    Su poesía ha aparecido en revistas literarias como Oculta Lit, Anáfora o Estación Poesía, y sus versos han sido recogidos en varias antologías y recopilaciones. Escribe de forma regular en su blog, Lujuria crítica, y ejerce esporádicamente la crítica literaria en diversas plataformas y publicaciones. Charlamos con él sobre su poesía, el estado actual de la literatura y los temas que le inspiran y mueven a la hora de escribir.

    Como poeta, ¿qué temas te interesan especialmente, sobre qué te surge escribir?

    El propio lenguaje y sus representaciones. Trato de escribir de tal modo que la materia lingüística (la palabra) busque la razón de sí misma, lo que creo conduce a su crítica sincrónica: detección de los límites connotativos. Por otro lado, me interesa también el poder del lenguaje de ofrecer una ilusión de (con)tacto gracias al ritmo y orden combinatorio (la carnalidad de la que hablaba Valente). Me parece que toda mi poesía constituye una suerte de «ontología de la voluptuosidad y el deseo».

    ¿Cómo definirías tu poesía en una única frase? ¿Y cuánto de autobiográfico hay en ella?

    Me valgo de la anterior respuesta: una suerte de «ontología del deseo». Mis poemas dan cuenta de una relación pasional con el lenguaje. No se me ocurre otra síntesis. O sí: la elaboración a largo plazo de un sistema metafísico.

    ¿Crees que el arte y la cultura deben ser comprometidos socialmente o crees que el arte tiene sentido por el mismo arte?

    Un artista ya está comprometido en cuanto se granjea un número estimable de receptores de su obra, dado que provoca en ellos una reacción intelectual o incluso física. Otra cosa es que esa reacción traiga consigo un cuestionamiento del imaginario moral y por tanto de la costumbre. Lo real no puede ser modificado por el arte, sino precariamente sustituido o representado. Leía hace unos días unas lúcidas palabras del poeta Unai Velasco, un compañero, en las que sugería que acaso el arte fuese inmovilista puesto que transforma la posibilidad de acción en posibilidad únicamente de imaginación. Es este un tema muy jugoso y estimulante sobre el que merecería la pena discurrir. ¡Viva el conocimiento teórico!

    ¿Crees que existe desigualdad de género en el mundo de la poesía? ¿Te parece que hay una falta de mujeres en el canon literario actual?

    Le digo que los mejores poetas de mi generación son las poetas: María Alcantarilla, Verónica Aranda, Berta García Faet, Estefanía Cabello… Es un hecho, no sé si significativo o no. A mí me provoca mucho entusiasmo.

    Sí que es cierto que el funcionamiento de la concesión de premios deja mucho que desear. Volvemos a las palabras poder y figura.

    Ben Lerner, en su conocido ensayo El odio hacia la poesía, habla de la existencia de un rechazo irracional por parte de críticos, lectores y los propios poetas hacia la poesía. En sus palabras: «Hay mucho más consenso en el odio a la poesía que en la propia definición de lo que realmente es la poesía». ¿Crees que es así? ¿Qué podemos hacer para que la poesía sea un género menos denostado?

    Yo no hablaría de odio irracional. Hay más acceso racional a ese odio del que cabría pensar. La poesía, su cualidad profunda, siempre ha supuesto un misterio tanto para quien la lee como para quien la escribe. Es habitual la tendencia a desvirtuar o rechazar lo que no se entiende aun tras hercúleos esfuerzos. De todos modos, comprenderla supondría liquidar, disolver su encanto. Esto me hace recordar el «nunca dejamos de comprender» heideggeriano. ¿Nos soportamos tan mal por ello? La poesía nos deja desnudos y vulnerables. Hay quien no tolera tales estados de plena entrega.

    ¿Cómo ves el panorama poético actual? ¿Qué opinas de la mal llamada ‘nueva poesía’?

    Confieso que este tema me aburre bastante. Estoy muy cómodo entre mis compañeros. Lo de la nueva poesía es una fiebre que remitirá sin necesidad de ¿pastillas? Me duele la cabeza.

    Hoy en día parece imprescindible para un poeta participar en eventos literarios y girar por toda la geografía española para darse a conocer, ¿crees que es necesario que el poeta salga a recitar sus versos en público? ¿Qué opinas de las jams de poesía y del mundo de los recitales?

    Recuerdo la reticencia de Luis Cernuda a leer en público, y me divierte. También a José Luis García Martín diciéndome, después de un sorbo de café, que solo los malos poetas leen bien sus propios poemas. No me parece imprescindible, pero sí una manera de hacer vida literaria y acercarse a los lectores. A mí personalmente me seduce más la vie á retraite, aunque en ocasiones una buena lectura sí que te refresca el ánimo. ¿Jams? Prefiero las de rock and roll.

    ¿Qué opinas de los premios literarios y de la crítica? ¿Cómo llevas que otras personas valoren u opinen sobre lo que escribes?

    La crítica hoy, salvo excepciones (Carlos Alcorta, Álvaro Valverde, Bagué Quílez…) está en el séptimo sueño. Abundan los desquites y la superficialidad, que supongo será resultado, cómo no, de un mal empleo del poder. Siempre tengo en estima cualquier valoración sobre mi obra.

    ¿Qué nos puedes contar sobre La materia y la envidia, libro con el que has ganado el XII Premio de Poesía Antonio Gala? ¿Qué ha significado para ti este reconocimiento?

    La materia y la envidia es un libro complejo. Está escrito entre octubre de 2017 y abril de este año, y descansa sobre una serie de experiencias sentimentales bastante intrincadas y súper psicoanalíticas. La idea a la que he pretendido dar forma es a la de resentimiento en el sentido nietzscheano: la negación en el Otro de las cualidades en uno ausentes. Cómo se presenta y reacciona el hombre ante la materia. Un ensayo de demostración de la primacía de los impulsos sensibles sobre los impulsos formales, por decirlo con Schiller. El libro trata de metaforizar el éxito total de la creencia y la exclusividad emocional, al margen de lo supuestamente real. Metaforiza lo ajeno-constante (el mundo). El lector, así, se enfrenta a lo que presumiblemente no posee, y somete a consideración sus impresiones. Estoy muy contento con él.

    El premio ha significado una verdadera alegría.

    En tu último libro publicado, Claudicaciones, se percibe un tono nostálgico, a veces atormentado, casi desesperanzado («Se acabó. No hay más trayecto. / Es la hora viva de la muerte»). ¿Crees que la poesía es, per se, un género que tiende a la tristeza y la melancolía?

    Claudicaciones es un libro que intenta certificar el fracaso de la intensidad. Es una colección de renuncias. La literatura no basta, y la vida tampoco, porque (oh paradoja) te quita tiempo para vivir. Incide manifiestamente en el selfpity. Más que nostalgia es melancholia. La conciencia da comienzo en el recuerdo de lo perdido o, mejor dicho, en lo que no fue posible perder. Respecto a la última pregunta, no lo creo. Se escribe desde el entusiasmo por las posibilidades del lenguaje, que la poesía celebra, y no desde la inmediatez del ánimo. Para mí es casi una cuestión deontológica.


    Cuestionario breve

    • Un/a poeta contemporáneo/a por el que sientas predilección.

    Verónica Aranda.

    • Un/a poeta clásico/a.

    Leopardi.

    • Un verso o cita que no se te vaya de la cabeza.

    «No es el mío, este tiempo».

    • Un libro de poesía que no te canses de recomendar.

    The tower, de Yeats.

    • El libro que te hubiera gustado escribir.

    Todos los fuegos el fuego, de Cortázar.

    • El libro de poesía al que siempre vuelves.

    Una antología de poetas metafísicos ingleses.

    • Una editorial de poesía que te apasione.

    Renacimiento.

    • Una revista literaria imprescindible.

    Oculta lit.

    • Alguien que haya influido decisivamente en tu forma de escribir.

    Gil de Biedma, sobre todo rítmicamente.

    • Un poema tuyo.

    Haber escrito tanto

    Para V.

    La última visión antes del sueño,
    como un rumor que osa en los ojos, dócil
    relámpago, apenas una imagen
    repentina y secreta, eso es el tiempo.

    Pero hoy sé que eres tú, porque estás próxima y soy libre.
    Sé que eres tú, porque ríes y soy libre:
    y con la libertad es como ven los ojos.
    Sé que eres tú: solo te importa
    recorrer cada calle
    rindiendo el aire de la noche,
    cuerpo y pensamiento bajo un ritmo elemental,
    hacia una danza imposible y hacia objetos sin límite,
    haciendo polvo, solo con tu genio y tu palabra,
    la decepción, el miedo, la envidia,
    el engaño, la vanidad, el fraude,
    proclamando la verdad a los cobardes
    que aún no lo saben: quien ha amado
    hasta las negras horas humilladas
    ya ha paseado con la muerte, y es valiente:
    espera iluminando.

    Como escribió el poeta,
    ojalá cualquier verso desleal
    me hubiese conducido al abandono.
    Ni el sueño ni el silencio hoy me perdonan
    haber escrito tanto.

    Me equivoqué: todo fue, todo es
    noción, calma de ti. Me equivoqué.
    Si desde entonces –desde cuándo–
    eres tú el tiempo, repentina
    y secreta aún, música diáfana
    sobre las cosas reinante,
    yo ya no sé sobrevivir en él.
    Aunque tiene sentido: nunca las aves
    decimos adiós.

  • 13 preguntas y un poeta, Alfonso J. Paredes: «Le diría a un joven escritor que cante mucho»

    13 preguntas y un poeta, Alfonso J. Paredes: «Le diría a un joven escritor que cante mucho»

    Alfonso J. Paredes es un escritor autodidacta, un lector empedernido y amante de la literatura y la poesía, además de un asiduo participante en Poémame.

    Acaba de publicar su segundo poemario con la Editorial Punto Didot, “Y en el fondo te digo”, del cual ha publicado algunos poemas en Poémame. Nos pusimos en contacto con él para hacerle una entrevista y a continuación podréis leer el contenido de la misma. Esperamos que la disfrutéis y si queréis saber algo más de Alfonso, os invitamos a visitar a su página web.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Podría contarles mi vida literaria desde que era pequeño, como cualquiera que se dedique a escribir, pues es en sí misma una vocación y con vocación se nace, en mi opinión. Pero también se va adquiriendo la vocación. En cuanto a mi actividad literaria, como en un principio les decía, empieza a muy temprana edad ganando algunos concursos escolares literarios. Aún recuerdo la frase que me dijo mi profesor de lengua a colación de un poema a la muerte que escribí y que he perdido como otros muchos que hice en mi infancia y juventud, “Alfonso, con tu poema me has hecho llorar”. Aquella frase me marcó y supe que tarde o temprano me dedicaría, al menos como hobby o como amateur, a la literatura. Asistí durante algún tiempo a tertulias literarias con un amigo mío que hoy se dedica profesionalmente a la literatura y al fomento de la lectura, Daniel Casado. Allí conocía escritores de importancia como Javier Moro o Pilar Fernandez e incluso llegué a conocer a Almudena Grandes.  Aún no me había decidido a escribir para publicar. Fue luego más tarde, cuando en un momento de mi vida, me pregunté ¿por qué no? Y decidí recopilar algunos poemas y escribir otros, que subí a las redes sociales donde tuvieron gran aceptación. Fue entonces cuando publiqué mi primer poemario “Trilogía Agua, Aire, Vida y Otros Relatos”, a través de Amazon.

    A partir de aquí se sucedieron una serie de acontecimientos favorables para mí en cuanto a literatura. Empiezo a colaborar con revistas como “Club Siglo XXI Arte y Poesía”, “Revista Almiar de Margen Cero” y otras que ahora no recuerdo.  Empiezo a recibir premios como el premio a la mejor poesía de 2016 en la Comunidad Internacional Hispana “Rincón de los Escritores”, finalista en el “1er Certamen Internacional de Poesía Valilux”, seleccionado durante dos años consecutivos por la editorial Diversidad Literaria en dos antologías “Luz de Luna II” y “Versos del corazón III”. He colaborado con un programa de radio dedicado a la poesía, con mi programa “El Misterio del Poeta”, así como, esporádicamente, en otras emisoras de radio como Top Radio Online. He de decir que ya tenía experiencia como locutor de radio convencional (no digital), en Radio Fórum de Mérida, Capital de Extremadura España.También escribo o mejor dicho estoy escribiendo novela histórica, de ficción y una basada en un hecho real como fue el naufragio del pesquero “Enero”. En la Plataforma Wattpad estoy subiendo algunos capítulos de mi novela inédita “El Tributo”. Actualmente, colaboro en el programa de fomento a la lectura que promueve la Diputación Provincial de Badajoz, así como la Junta de Extremadura. Formo parte de la Asociación Extremeña de Escritores y soy Coordinador del club de lectura de mi localidad de residencia “Club de Lectura Don Álvaro”, Don Álvaro es una localidad pequeña de unos 700 habitantes, muy cerca de la capital Extremeña, a 8 Km.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas, estrictamente poéticas, fueron al poeta del pueblo Miguel Hernández, fue quizá quien más influyó en mi estilo y en la decisión de escribir poesía. También Federico García Lorca, su famoso “Poema de la saeta (cante jondo)” “Por la calleja vienen extraños unicornios”. “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez marco mi infancia. Y bueno también he leído y cantado algunos madrigales de la edad media: Alfonso X El Sabio, Juan Vázquez, Juan Del Encina. Y como no “Los Cantares del Mio Cid”. Todo esto en cuanto a poesía, luego en prosa me he leído todo lo de Julio Verne, Mario Vargas Llosa y he de confesar que empecé a leer el Quijote a los 14 años y todavía, con 52 que tengo, voy por la página 30. Pero sí he leído versiones más resumidas del Quijote, por eso de que te obligaban. Voluntariamente de Cervantes he leído otras obras menos importantes peno no por ello peores, que ahora no voy a enunciar porque son muchas, pero puedo decir por ejemplo “Rinconete y Cortadillo”, “La Galatea”, “La Gitanilla”, “El Celoso Extremeño”, y otras muchas.

    Mis primeras lecturas

    Mis dos primeras lecturas “La Tía Tula” y “Cumbres Borrascosas”,
    qué diferencia tan grande entre el Unamuno de la pasión y muerte
    y los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire de Émily Brontë,
    entre la trágica maternidad y la venganza y odio de pasiones ansiosas.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Eso me preguntó una vez una sevillana amiga mía, Lucía Rodríguez, a la que dediqué un poema en mi primer poemario. Mi poesía es hacer música con las palabras, cuanto más sencilla y entendible mejor. No busco palabras rimbombantes ni metáforas imposibles, ni sinónimos estrambóticos, que llegado el caso si es necesario los uso, pero procuro no hacerlo. La poesía para mí debe modernizarse y poder llegar a la juventud, que le guste y que la entienda. También debe tener un orden y seguir unas normas básicas, y me refiero a normas básicas a que por lo menos haya dos versos que rimen entre treinta o cuarenta, por poner un ejemplo. La poesía también es musicalidad, pienso que quien no tenga oído musical, le cuesta mucho más hacer un poema que quien lo tenga; todo esto lo digo por lo del ritmo en un verso o estrofa, Diría más, si la rima es difícil de encontrar en el poema, el ritmo supliría esa carencia de rimas, por su lectura melódica. Lo que sí tengo claro, como dije antes, es que la poesía debe llegar a todos de manera natural y sencilla. Todo esto debe estar cimentado en una base, lo que llamamos poesía clásica: sonetos, romances, cuartetos, espinelas etc., que son la base de la poesía moderna y que sin ella no se entendería la poesía como tal.

    Muerte al alba

    Entre hojas camino despacio
    escuchando el rumor de mis pisadas,
    absorto contando el eco que produce
    al crujir, la dichosa hojarasca.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    La evolución en la escritura depende de cada poeta, unos evolucionan otros no. Si se refiere al poeta en general pienso que sí pues, según pasa el tiempo, podemos encontrar nuevas formas estróficas, nuevos estilos e incluso nuevas corrientes.

    Mi lenguaje poético ha evolucionado con los tiempos, siempre me he fijado y he aprendido mucho de los demás. En Poemame, lo digo muy a menudo, cuando comentan algún poema mío, “Yo solo aprendo de vosotros que lo hacéis de maravilla”, es lo que suelo responder a los comentarios. Yo no puedo decir cómo ha cambiado, pues mi punto de referencia es atemporal, eso solo lo puede decir quien me lee, le pongo un ejemplo: un padre no se da cuenta del crecimiento de su hijo/a a cada milímetro que crece, pero un amigo del padre sí nota la diferencia desde la última vez que lo vio, si hace algún tiempo que no lo ve.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema para mí es una historia contada en versos, pueden ser 14, como puede ser un romance interminable. Lo que quiero decir es que el poema tiene una estructura como en una novela, planteamiento del tema, desarrollo, unión y desenlace. Ese esquema es el que tengo claro y es el que me indica cuando un poema está terminado. Emocionalmente me siento cansado y a la vez satisfecho.

    Corregirlo lo hago primero sobre la marcha, luego lo leo por si hay alguna falta de ortografía (todos somos humanos) o de gramática, luego me fijo en la redundancia de palabras para sustituirlas, llegado el caso, por otras de igual significado. Lo leo como si fuera una canción y si tiene ritmo quedo conforme, si no, lo corrijo hasta que tenga ritmo. Por supuesto intento que haya rima, pues sin rima no concibo un poema, aunque como dije antes si hay ritmo puede suplir o enmendar la carencia de rima, pero no en su totalidad. Y por último, como no me fio de mí mismo, hago lo que la mayoría, pasarlo por el procesador de textos y revisarlo ortográfica y gramaticalmente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No soy vanidoso, no pretendo el Princesa de Asturias, ni el Nobel de Literatura ni tan siquiera el Nadal. Solo divertirme y transmitir mis emociones y mi amor a la lectura a los demás. Enseñar a la juventud que leer es beneficioso para que nadie les engañe y, sobre todo, disfrutar. Si además obtengo algún reconocimiento, lo tomo como sobrevenido y lo comparto con quienes me apoyan y me siguen

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Es muy importante que te vean y oigan leer. En mi casa leo delante de mis hijas y mi mujer, en la calle leo. Leo cada vez que tengo ocasión y no me escondo para ello. En cuanto a leer públicamente para un evento, le doy la misma importancia, pues es una forma de fomentar la lectura y hacer ver que la edad no es inconveniente para leer. Me gustaría poner de moda leer, cualquier cosa, novela, poesía, historia, trabajos científicos, lo que sea con tal de leer.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Depende: si es para promocionar un libro, poema o relato, como promoción, es una vía con muchas posibilidades ya que te sitúa en cualquier parte del mundo en cuestión de nanosegundos.

    Si lo que se pretende es formar debates, foros de discusión etc., en los que la gente interviene dando su opinión. Esto puede ser beneficioso o peligroso, me explico: peligroso porque en una tertulia literaria a través de la red, no ves la cara del interlocutor, con lo que puede que lo que exprese sea mal entendido o sacado de contexto. Esto mismo puede llevarte a la desilusión, si no tienes una personalidad fuerte y sabes diferenciar la realidad virtual de la convencional. Beneficioso por la rapidez con que llega tu opinión, por la cantidad de tertulianos que te están leyendo y por la diversidad de culturas y países a las que puedes llegar.

    No todo lo que se dice en la red, por desgracia, es verdad y no todo lo que se expresa por Internet es correctamente interpretado.  Lo puedes comprobar cuando escribes un poema en Internet, tú lo lees e interpretas de una forma y los internautas, en la mayoría de las ocasiones, no coincide con lo que has expresado ni en la forma de leerlo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Si es de un autor famoso, “La Elegía” de Miguel Hernández. Si es de un autor de Poémame, por ejemplo, me gustan mucho los poemas de Miguel Adame o Alejandro Poetry, no sabría ahora decirte uno en concreto, pero cualquiera de ellos suele ser para mí muy buenos. Pero para que no digan que los he elegido al azar y que no los he leído te digo uno de cada uno: “Te Extraño” de Miguel Adame y el soneto con eco de Alejandro Serpentina de Sol”

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Como ahora estoy inmerso en escribir mi novela histórica “El Diario de la Judía”, leo para recopilar datos e informarme sobre la época y circunstancias en las que sitúo mi novela, es por ello que ahora mismo estoy leyendo “El Manuscrito Nazi” de Juan Martorell, que trata de una arqueóloga que se ve envuelta en una aventura que le lleva a adentrarse en los secretos y las creencias esotéricas de los grandes jefes del nazismo.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    En primer lugar, que antes de escribir debe haber leído mucho e incluso mientras escribe. Que no sea vanidoso y que pregunte a alguien con experiencia. Otra de las cosas que le diría es que aprenda las diferentes formas estróficas que existen. También le diría que cante mucho. Si se decide a publicar, que de a leer el manuscrito a cuatro o cinco personas de su confianza para que le den su opinión y, en base a esa opinión, rectifique o no el manuscrito. Es importante que lea y relea el manuscrito e incluso que lo cambie totalmente o elimine ciertas cosas que quedarían mal antes de publicar. Sobre todo, que se deje asesorar. Que no se rinda y que confíe en los profesionales para corregir cualquier falta gramatical u ortográfica. De todo esto depende en gran medida el éxito de una publicación. Por supuesto que el márqueting hace mucho. Por último que no se desilusione si al principio no logra vender o no logra lo esperado, que no se rinda, ya será en otra ocasión

    Algunos versos quiebran albores

    Algunos versos quiebran sabores
    de esos agridulces de la repentina luz de la mañana,
    conjugada con el almizcle de la larga noche
    que de dulces besos y caricias dejaron olores.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La industria editorial clásica la veo mal parada. Con las nuevas tecnologías y con las nuevas formas de publicar, la auto publicación, por ejemplo, la industria editorial ha cambiado mucho y la editorial clásica se debe poner las pilas si quiere seguir compitiendo. Dentro de poco, van a ser las editoriales que se han modernizado y que han adoptado otra política de publicación, las que se van a llevar el gato al agua. La prueba la tienes con Amazon, La Casa del Libro, Bubok, Letrame, Wattpad, etc.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    La siguiente: ¿Cual es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se le ha hecho?

    Antes de acabar, y ya que Alfonso nos ha hablado de otro poeta al que admira, Miguel Adame. Aquí os incluimos el soneto que le escribió: Soneto Alejandrino a @MiguelAdame 

    No podemos acabar sin escuchar a Alfonso recitar alguno de sus poemas. Más que escoger uno, os dejo que vosotros y vosotras decidáis el que más os guste haciendo click aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Miguel Adame: «La poesía es mi manera de expresar lo que quiero cambiar, comprender, conocer y amar»

    Miguel Adame: «La poesía es mi manera de expresar lo que quiero cambiar, comprender, conocer y amar»

    Detrás de la figura recia de Miguel Adame (Ciudad de México, 1971) se esconde una personalidad sensible, afable y cercana, que bien podría ser el protagonista del célebre poema «Amor de tarde» de Benedetti. Miguel es un poeta de la vieja escuela, y sus poemas son el reflejo de una profunda geografía literaria y humana; una poesía del alma que os invitamos a descubrir en esta entrevista.


    Empecemos la entrevista, Miguel, por una pregunta clásica, y que probablemente tenga tantas respuestas como poetas, ¿por qué escribes poesía?

    En mi opinión la poesía se trae en la sangre, es un don natural, como aquel que compone música o tiene el tono de voz adecuado para entonar bellas melodías.

    La poesía se puede aprender a escribir, cierto, pero en mi opinión muy personal, la poesía que nace desde la profundidad de los sentimientos y del aprendizaje diario de la vida es la poesía que para mí hace la diferencia, la buena poesía, la que perdura al paso de los años, la que se razona y se medita en cada palabra.

    El amor a la poesía nació en mí cuando, desde muy chico, escuchaba a mi abuelo declamar sones veracruzanos y todo mundo lo escuchaba con atención y le aplaudía, después en mi adolescencia observé a mi hermano mayor escribir cuando él ya iba a la universidad, lo leía y empecé a querer ser como él, a escribir y copiar sus poemas y regalarlos con mucho orgullo. Mi hermano ya escribe poco, pero por lo que le he leído, es un gran poeta que escribe solo para él.

    Escribo desde muy pequeño. Mi padre se llevaba mis poemas escritos con máquina de escribir a su trabajo para darles la presentación de un pequeño libro engargolado. Nunca  olvidaré a mi padre. Siempre sentía orgullo por sus hijos. Me hubiera gustado mucho que hubiera podido leer mis poemas recientes, él ya descansa con el sueño de los justos.

    Considero que mi adelantamiento se ha dado desde unos cuatro años atrás, y desde que escribo en Poémame. Soy un poeta en formación, en mi opinión humilde, en constante crecimiento, que lee mucha poesía por el placer de intentar crecer. Escribo poesía porque es mi manera de expresar lo que quiero cambiar en mi entorno, lo que quiero comprender en el mundo, lo que quiero conocer de los demás, lo que quiero amar en mi propia vida, lo que creo que los demás necesitan leer. Un poema lo es todo.

    En las redes, con frecuencia, ocultamos en mayor o menor medida nuestra identidad. ¿Podrías contarnos algo sobre tí, fuera de tu actividad literaria?

    Tal vez soy la excepción, me agrada la idea de ser conocido por mi nombre, me hace mucha ilusión poder ser algún día conocido por mi poesía. Sobre todo en mi país que es muy difícil destacar y ser publicado.

    Soy padre de familia de una hermosa mujer de 18 años, felizmente casado después de 26 años, soy administrador de profesión y desempeño mi actividad en una firma financiera desde hace 27 años.

    Fui por más de diez años activista por los derechos de los niños en Hispanoamérica y presidí una organización civil y un movimiento cívico ciudadano en ese sentido. Aunque todavía mantengo los blogs en los cuales realicé mi actividad y se siguen leyendo por miles, es por ahora una causa de la cual he cerrado un ciclo.

    Me gustaría experimentar en otros géneros literarios en un futuro, por ahora quiero seguir consolidando mi aprendizaje y que mi poesía llegue a todos los rincones posibles por la maravilla del Internet.

    Cuando leemos tu poesía y encontramos un estilo muy marcado, muy propio. ¿Cuáles son las lecturas y los autores que más te han influido?

    Muchos en mi opinión, empecemos con Octavio Paz,Jaime Sabines, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta,Alí Chumacero, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Pablo Neruda, Walt Whitman,Charles Pierre Baudelaire, Arthur Rimbaud, Wisława Szymborska, Duo Duo, Gustavo Adolfo Bécquer, Federico García Lorca, Guillaume Apollinaire, Fernando Pessoa y ahí le paro, me falta muchos más por leer. En cuanto a lecturas, te diré algunas, «Guerra y paz» de Tolstoi, Los miserables de Víctor Hugo, «Crimen y castigo» de Dostoyeski y «Ensayo sobre la ceguera» de Saramago.

    «No más gritos sin voz» es el título de tu obra poética: una poesía profunda, escrita con frecuencia en primera persona o que interpela directamente al lector. ¿A quién intentas llegar con tu poesía? ¿A qué gritos buscas dar voz?

    Sobre ese poemario en específico, se ubica en una etapa de mi vida en la cual estaba muy comprometido en el activismo cívico en favor al derecho de los niños, por consiguiente la temática en ese momento era sobre esos derechos y esas circunstancias en las cuales los niños y los adultos en su esfuerzo de empoderarse y construir su propia resiliencia necesitaban ser escuchados.

    Nunca más gritos sin voz fue un lema que buscó darle voz a los que no la tenían, hoy intentó llegar con mi poesía a todo tipo de personas en el mundo, me gusta escribir poesía con mensaje, poesía reflexiva, poesía con esperanza, siempre con un toque de nostalgia y melancolía, esa es la poesía que quiero escribir, profunda y llena de colores.

    Mi mayor sueño es lograr comunicar lo que siento y pienso y para eso uso la nube y las redes para lograrlo.

    Has mencionado antes a algunos de tus autores de referencia: poetas mexicanos, españoles, y también autores clásicos y universales, como rusos o franceses del siglo XIX. ¿Te consideras un poeta mexicano, un poeta de la tierra?

    Buena pregunta, creo que inconscientemente ya tengo un estilo natural muy marcado, un estilo muy americano con mucha prosa, tal vez muy influenciado por los poetas mexicanos, grandes poetas ha dado Latinoamérica, si me pareciera un poco a ellos sería muy feliz por ello.

    Pero también me gusta mucha la influencia de otros poetas del mundo. Creo que en este siglo, todos los que escribimos somos escritores universales, unidos por el Internet de forma instantánea, algo que gozamos a diferencia de otros tiempos, de modo que aprendemos de todos, de otros poetas contemporáneos también, muchos de ellos los he encontrado en Poémame.

    ¿Cómo y en qué momento escribes poesía? ¿Cuándo sientes que un poema está terminado y cómo lo corriges?

    En los últimos años escribo poesía desde mi dispositivo electrónico móvil, casi siempre al otro día lo reviso en el ordenador, siempre se escapan cosas y realizo cambios. Por lo regular escribo en la tranquilidad de la noche, después de todo el bullicio de la propia vida cotidiana, tengo mi rincón preferido, mi sillón predilecto, mi momento de paz, aunque también suelo escribir en ratos libres, en cualquier lugar y en cualquier momento se puede.

    Mi estilo de escribir es instantáneo, no sé si sea bueno o malo, pero suelo escribir en un solo momento y terminar el poema en el mismo espacio en el cual lo empiezo, inclusive los poemas de estilo clásico, no he intentado escribir en pausas o varios poemas a la vez, algún día lo intentaré, por qué no. Cuando leo un poema mío nuevamente, lo quiero cambiar, agregar cosas nuevas, modificarlo, nunca estamos muy convencido que el poema está ya listo, me tranquiliza saber que no soy el único con ese problema o coyuntura, muchos poetas del pasado también lo hicieron y muchos poetas actuales lo hacen. El eterno ciclo de un poema vivo y en movimiento.

    ¿Cuál es el fin que qué te gustaría lograr con tu obra poética?

    Para mí una poesía, es la magnífica oportunidad de trascender en nuestra continua cotidianidad de la propia vida, es un momento único para sentir y hacer sentir a otros lo que pensamos y sentimos, vivo con la esperanza de que la poesía pueda influir para bien en otros así como ha influido para bien en mí, que puedan encontrar en la poesía la empatía que a veces tanto necesitamos en la vida.

    Soy un soñador, un idealista, deseo que cuando alguien me lea, sienta algo bueno o malo con mis letras, sienta el amor por la vida, el dolor que a veces existe, nostalgia, la esperanza con las cosas que cambian, que se identifique con mis poemas y diga; esa poesía me llegó al interior, la sentí, me identifiqué, me dolió, me transmitió algo que necesitaba sentir.

    Ese es mi mayor deseo y sueño, amo el lirismo, es algo nato en mí, quiero que ese lirismo inspire a otros a valorar la vida y a seguir. De eso se trata la vida, de vivir con un propósito.

    ¿Qué opinas de la poesía en la red? Plataformas de publicación como Poémame, pero también otros foros literarios y revistas virtuales, redes sociales, blogs… ¿han cambiado la manera en que creamos y leemos poesía?.

    Sin duda es un tema interesante, tal vez polémico. Para muchos la red no es el mejor lugar para leer poesía, afirman que la poesía que se comparte en la red es una poesía vana y sin calidad, yo no puedo concordar con ellos pues publico todo lo que escribo en las redes, no estoy atado a poder dar a conocer mi obra hasta la publicación de un libro en papel o un libro electrónico, desde luego que no lo sustituye, es lo ideal por eso respeto y admiro mucho al que toma la decisión de hacerlo solo de esa manera, pero opino que a estas alturas de nuestro desarrollo de la humanidad, debemos utilizar todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance para dar a conocer nuestra poesía, la poesía de otros y desde luego encontrar a otros poetas que en otras circunstancias jamás hubiéramos podido leer, simplemente por la condición del tiempo y espacio.

    La poesía en muchos países es un género literario que ya no está tan vigente en las librerías, basta con acudir a ellas y ver el pequeño espacio en el cual se les reserva para exhibir títulos a diferencia de los demás géneros, de modo que los poetas debemos buscar otros espacios para encontrar lectores y nuevos poetas para leer.

    Soy feliz con mi blog: me siento orgulloso de las mil lecturas al mes, y las casi setenta mil desde que empecé a publicar en él… ¡si así vendiera libros, sería otra historia!

    Ojalá más y más personas se animaran a leer poesía y a escribir, sin duda cambiaría la manera de ver a el mundo. Como en muchos otros géneros literarios, la era digital será la oportunidad de continuar con el género literario más antiguo, la poesía.

    Has formado parte de Poémame desde prácticamente sus inicios y eres un referente dentro de su comunidad de poetas. ¿Qué ha supuesto para ti Poémame? ¿Qué evolución crees que ha tenido, y cuáles son sus principales carencias, y virtudes?

    Muchas gracias por considerarme como un referente, es un orgullo y un honor si así lo es, tengo escritas en Poémame más de 500 poesías de las casi 700 poesías que he escrito, para mi es una satisfacción escribir en Poémame, he encontrado verdaderas joyas literarias, a verdaderos poetas y sobre todo, verdaderos nuevos amigos virtuales. Miguel Adame era uno cuando entró a Poémame y es otro después de ello, todo un crecimiento didáctico en mi experiencia personal.

    No me atrevería a calificar desaciertos, ¿quien soy soy para calificarlos? Solo puedo resaltar lo positivo y enriquecedor que para mí ha sido esta experiencia que recomiendo cada vez que tenga la oportunidad de hacerlo, me considero como en casa, parte de Poémame, divulgo mis poemas compartiendo la publicación en esa plataforma.

    ¿Qué te gustaría que fuera Poémame en el futuro?

    Sueño con un Poémame en donde con el paso del tiempo escriban más poetas consolidados y los que ya están se consoliden, que desde sus filas nazcan los nuevos poetas que serán leídos dentro de cien años, desearía que de una u otra manera Poémame pudiera conseguir ser el punto de lanza para ser una plataforma para el financiamiento creativo de tantos poetas excepcionales que no encuentran la oportunidad de publicar de manera independiente o con editoriales convencionales, que Poémame pudiera publicar en papel y de manera electrónica a esos poetas.

    ¿Podrías recomendarnos un poema de otro autor/a que te haya gustado especialmente?

    Me la pones muy difícil, te diré tres poemas que me gustan mucho: “Árbol adentro” de Octavio Paz, «Hojas de hierba» de Walt Whitman, «Despedida de un paisaje» de Wisława Szymborska, y “Taratumba” de Jaime Sabines.

    ¿Qué libro estás leyendo actualmente?

    Leo a la par de escribir, unos dos o tres poemarios a la vez, según la posibilidad de mi tiempo libre. Tengo varios poemarios más de una docena que no he terminado de leer, leo un poco de todos para poder enriquecerme con su lectura.

    Ahora estoy leyendo a Juan Gelman, un poeta argentino, y estoy empezando a leer al poeta coreano Ko Un, que recientemente visitó mi país.

    ¿Qué consejos le darías a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se deje llevar por el instinto implícito de sus sentimientos y pensamientos es lo más importante. Que no intente agradar a los demás, que escriba para ella o él. Que lea mucho, muchísimo, no hay de otra, solo así que alcanza el verdadero crecimiento. Que tome talleres virtuales a medida de sus posibilidades, que interactúe con otros poetas formados o en formación.

    Que no tenga miedo de escribir y expresar lo que siente. Todo es poesía, todo lo que absolutamente nos pasa, todo lo que absolutamente nos rodea. La poesía es viva, está en cada uno de nosotros, la poesía es vida y amor y, a veces, dolor y nostalgia.

    Para concluir, ¿cuál es la pregunta que te gustaría que te hubiera hecho y que no te he hecho?

    Me hubiera gustado que me preguntaras «¿qué es para mí la poesía?». Te hubiera contestado aquello de «poesía eres tú».


    Si quieres seguir descubriendo la poesía de Miguel Adame, te invitamos a visitar su blog y su perfil en Poémame.

  • Arturo Carballo: «La poesía me ayuda a comunicarme con el mundo»

    Arturo Carballo: «La poesía me ayuda a comunicarme con el mundo»

    Arturo Carballo (Gijón, 1982) disimula su timidez y la curiosidad que le provoca nuestra reunión, bajo una sonrisa amplia, acompañada del brillo de una mirada limpia y traviesa, que seduce sin pretenderlo. Acaba de publicar su primer poemario: Turo (con Ediciones Mouse). Si os apetece, podéis ver alguno de los poemas -que aparecen también publicados en la plataforma de Poémame– y descubrir su poesía en esta entrevista a tres realizada por Verónica Teja y Soraya Benítez.


    Arturo, ¿qué es para ti la poesía?

    Para mí la poesía es una manera de evadirme del mundo, es el lugar donde descargo todas mis frustraciones. La utilizo como salida, como escape, como ayuda cuando solo pienso en liberarme de todo lo que me ahoga y quiero vaciar la mente, enfrentándome a la soledad conmigo. La poesía es algo así como un psicólogo que me ayuda a conocerme, afrontando los miedos que tapan lo que realmente soy.

    Escribes: «A veces, intento expresarme y no puedo. Me encuentro perdido, sin ritmo ni rima, no tengo adjetivos ni verbos que digan, lo que intento decir.» ¿Se podría decir que, en tu caso, escribir es una necesidad?

    No lo veo como una necesidad porque solo escribo cuando me apetece, sí lo veo como un desahogo, el desagüe por el que se van los temores. Me ayuda a comunicarme con el mundo. Antes no lo veía así, porque solo escribía para mí y era muy receloso con ello, no dejaba que nadie lo leyera. Solo quería entenderme y analizarme.

    Háblanos de tus referentes en poesía. ¿Qué poetas han influido en ti?

    Supongo que no podría quedarme solo con unos cuantos. Voy descubriendo nuevos poetas que se van incorporando a mis lecturas y me ayudan a perfilar mi estilo; aunque, si hablamos de referentes, el poeta con el que me inicié en la poesía fue, sin duda, Lorca. Luego, llegó Bécquer y Antonio Machado. Actualmente, leo cualquier poemario que pasa por mis manos y, también, me gusta la lectura de poetas en plataformas web, como  Poémame. Hay muchas poesía detrás de los versos de @RebkTD, @DeeDee, @horten67, Unai Amundarain, Álvaro Trece o Anna Hibernum, entre otros.

    Hemos visto que en tu estilo predomina el uso del verso libre. ¿No te gusta el verso clásico o la prosa poética?

    El verso libre se acomoda más a mi manera de decir las cosas. Me estoy formando en métrica y rima, porque me gustaría probar también con el verso clásico. Sin embargo, la prosa poética se me atraganta, debo trabajarla más.

    Dijo Blas de Otero que podemos preguntarnos si hay que escribir como se habla, pero de lo que no hay duda es de que no se puede escribir como no se habla… Ya que estamos profundizando en tu estilo: ¿Cómo escribes? ¿Empleas recursos literarios, te gusta usar un lenguaje rebuscado o prefieres volcar tus emociones con un lenguaje llano?

    Generalmente, siempre escribo como si me estorbaran en la garganta las palabras y acabara vomitándolas sobre el papel. Me pasa igual cuando escribo canciones, no me paro a pensar si estoy usando un recurso literario o otro, aunque estoy intentando aprender distintos recursos para enriquecer mis versos. En cuanto al lenguaje, me gusta que no sea rebuscado, quiero que llegue a todo el mundo. Poemas sencillos, mensaje directo.

    Has hablado de escribir canciones y siempre te acompaña una guitarra a todos los eventos, porque sueles animarte a cantar alguno de tus poemas. ¿Te ha ayudado la música a la hora de escribir?

    La música es mi otro psicólogo. Me ayuda a desconectar de lo que me rodea y a conocerme mejor. Os diría que el 80% de mis poemas han empezado siendo una canción improvisada o un estribillo cantado. Me gusta hacer canciones de mis poemas o poemas de mis canciones, según se mire. Me ayuda a poder expresarlos mejor.

    Hemos visto que en Turo hay algunos poemas en lengua asturiana. ¿Por qué decidiste incluirlos en el poemario?

    Escribo en asturiano, porque es mi otro idioma, porque creo que llingua asturiana, apartada de historias políticas, debería de ser un idioma oficial y fomentarse su conocimiento, ya que es parte de la cultura de la historia del pueblo asturiano y sería una lástima que se perdiera.

    ¿Y ahora qué? Estás ahora mismo promocionando tu poemario, pero, ¿tienes en mente otros proyectos?

    Ahora me toca disfrutar de Turo, fue todo muy rápido y todavía no he podido sentarme con mi libro, leerlo tranquilamente y anotar todo aquello que se me ocurra. Como ya he dicho, quiero seguir formándome, componiendo canciones y escribiendo. Tengo algunos proyectos en mente, para empezar, formo parte del proyecto VerSorAr, que acaba de nacer y requiere de trabajo y esfuerzo para que salga adelante. Estoy seguro de que voy a aprender mucho gracias a él, mezclando música, poesía y pintura, compartiéndolo a través de las RRSS y, próximamente, también a través de su propia página web.

    LA BATALLA FINAL (POEMA EN ASTURIANO)

    Nun esiste un llugar
    nel que pueda cantar
    un aliendu de vida, un suañu.
    Llibertá.
    Vivu nel cielu,
    vivu nel mar,
    percuerro los montes del to llar
    y güeyu cómo la tierra a llorar.
    El tiempu pasa,
    la lluna alluma momentos
    que nunca van volver.
    Tou nun segundu queda’n paz
    porque’l mundu entama la
    batalla final.

  • 13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.

    Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:

    Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.

    No siempre hay luz

    Inseguridad fugaz, que llegas a veces,

    desordenas mi mundo de palabras

    y me haces nadar sin otros peces.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.

     ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.

    Mariposa efímera

    Reivindico mi derecho

    a ser yo, para mí, por mí

    y dejar que el mundo siga viviendo

    como mariposa efímera.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.

    Una novela que acabo de terminar  es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.

    (Silencio)

    Susurro

    incesante que

    lame despacio y

    eternamente la

    nuca fría,

    curvada del

    instante en que yo

    olvidé vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.

    Siembra poeta

    el terreno vacío

    con versos frescos.

    Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
  • 13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    Hoy entrevistamos a Santiago Arroyo Dorado que acaba de publicar el poemario El Donante de Sentidos en ediciones Mouse. Poeta malagueño que trabaja de vigilante de seguridad en hospitales de Málaga y padre de dos hijos. Él mismo se define así:

    Solo necesito una ajada mochila, un lápiz roído por la constancia y un cuaderno con los renglones torcidos, porque hay demasiado mundo y poco cielo.

    Antes de entrar de lleno en la entrevista, le tengo que comentar que me ha sorprendido mucho que todos sus poemas acaben con ‘Amén’, ¿por qué?

    Es muy sencillo, mis poemas nacen de mis vísceras, como si fueran oraciones, una vez terminé uno de esa forma con un amén al final, lo he guardado como seña de identidad.

    Perfecto, pues hablando de señas de identidad, vamos a comenzar la entrevista. ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Pues verás, tengo 56 años, hijo de emigrantes andaluces, en la actualidad vivo en Málaga desde el año 1974. Aunque nacido en Vitoria, Álava, el 30 de noviembre de 1961, soy malagueño, porque los malagueños nacemos donde queremos. Hijo de emigrantes de una pedanía de la provincia de Córdoba, Albendín, llevo residiendo en Málaga desde 1974 tras vivir en diferentes ciudades en mi infancia: Vitoria, Reims (Francia) y Pamplona.

    Mi actividad literaria empezó muy tarde, en el año 2003. A raíz de la muerte inesperada de una amiga en accidente de moto escribí mi primer poema, muy básico. Después de aquel suceso, no podía dejar de escribir, de hecho llegué a pensar que todo era como resultado de algún tumor cerebral que me oprimía alguna parte del cerebro… ja ja ja es broma. Pero es cierto que estaba enormemente sorprendido, ya no decir mi entorno más próximo. Mi mujer me conoce desde 1986 y sabía que no había escrito nunca, hasta el punto que al principio pensó que hacía copio-pego de diferentes cosas navegando por Internet. Hasta que, en el aniversario de boda del 2004, estábamos cenando en un Mesón, llovía, frente a mi había una ventana de medio punto y empecé a mascullar letras. Al llegar a casa escribí todas aquellas sensaciones que me produjeron los elementos y ahí se convenció. He seguido escribiendo, muy espaciadamente, hasta que en noviembre del año pasado encontré Poémame y desde entonces es una eclosión de letras y evolución en mi forma de escribir que me han llevado a publicar mi primer libro “El Donante de Sentidos”

    Poeta vagabundo de versos,
    títere de silencios,
    en su soledad de musa
    anheló sanar su inspiración
    renegada de palabras y letras.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron Federico García Lorca, Miguel Hernández y sobre todo Gustavo Adolfo Bécquer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Bufff quizás eso lo debería definir los lectores, pero si hay una palabra es intimista, una gran amiga me dijo una ocasión que escribo como si yo fuera la única persona que fuera a leerlo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí claro que evoluciona y debe hacerlo si no quiere desaparecer como poeta. He evolucionado en mis figuras poéticas, básicamente, en transgredir ésas figuras con escritura un tanto abstracta en ocasiones.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Depende, en ocasiones liberado, otras agotado…. no sé depende de cómo o por qué haya escrito. No soy de corregir mucho, cuido que no se repitan palabras, expresiones, repaso las comas hecho que para mí son muy importantes porque creo que le dan fuerza a los poemas.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
    Un único fin, transmitir, no dejar indiferente, erizar los sentidos.

    Vida que transita por una vía
    con estación en el olvido,
    vida escrita, sangrada,
    con renglones arrugados.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No siempre el poeta es buen trovador de sus propias letras, pero sí es cierto que un buen poema bien expresado en voz alta es una pequeña obra de arte.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues que son una maravilla, poder hacer llegar a lugares y personas, que de otra forma sería impensable no solo hacerles llegar mis poemas, sino incluso conocerlos, hablar con personas de cualquier parte del mundo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Como no podría ser de otra forma, de Poémame, tengo un elenco de poetas a los que soy afín, pero mi debilidad, mi espejo es Ze Pequeño, conocida en las redes como @pequenho_ze y el primer poema de mi admirada amiga que hizo que deseara quedarme a vivir entre sus versos es “En crujidos

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Releyendo “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se olvide de encorsetar sus poemas, que los sangre, que crezcan manteniendo sus sentidos receptivos a toda forma de escritura.

    El amor perdurable
    es el no paladeado,
    sobrevive anudado al deseo,
    a la ausencia de recuerdos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Un desastre y la poesía totalmente abandonada por parte de la industria.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por qué escribo….

    Buscar el silencio
    en el ruido de tu ausencia,
    cerrar los ojos
    para mirarte en cada verso.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el motivo para nuestro canal de Youtube.

    Voy a recitar Bandera blanca, un poema escrito a tres manos en Poémame con @pequenho_ze y @hotel_k:

    Bandera blanca

    Las riendas aprietan
    el polvo de los zapatos,
    el corazón emparedado
    en la última despedida,
    ha amordazado todos los ünguentos
    que tenía preparado,
    para la posible caída sin red
    desde este extraño trapecio.

    La importancia del camino
    ha cedido a las paredes,
    y todo son muros pesados que se ciernen
    a ambos lados
    de mi complementariedad.

    De latidos absortos,
    paralizados en laberintos,
    ladrillos de silencios con los que
    se alimentaron nuestros diques,
    sima de nuestro perdón bastardo,
    hoquedad de cielos y promesas.

    ¿Y ahora qué?,
    no se pueden levantar imperios
    cuando la fractura se ha extrapolado
    en un no volver.

    Me cosí ambas manos a la espalda
    para no desgarrar las distancias
    -cada vez más largas-
    con besos de aire,
    con una ineludible culpabilidad
    que se esconde tras una dignidad
    demasiado canalla para ser certera.

    Levantando estaciones
    donde esperarnos,
    sin renunciar al billete de vuelta
    a la casilla de salida.

    Será mejor hacer ovillos de silencio
    y tomar carreteras secundarias
    con los ojos vendados.

    Muerdo las penas para conservar
    el sabor de la última palabra,
    y me quedo a observar cómo arden
    las últimas fuerzas.

    Quemando mis naves
    como acto desesperado
    de habitar en tu isla,
    clavar mi bandera blanca,
    derribar despedidas,
    recolectando esperanza
    para plantarla en tu orilla.

    Amén

    Muchas gracias, Santiago. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena de hace algunos años en Barcelona, se considera aprendiz de poeta y confiesa no poder vivir sin literatura, aunque no se dedique profesionalmente a ello. Autora del poemario escrito en catalán ‘Poetitzant-te’ (Ed. Neopàtria).

    Este libro es una pequeña gran historia de amor. Una alma cautivada por unos ojos que un día pasaron frente a una puerta. En ese momento y a través de palabras y sonrisas todo se fue ligando hasta que los ojos se encontraron… y se desencontraron. Como la vida misma.

    La autora ha colaborado en dos antologías de poemas promovidas por la Associació de Relataires en Català y también en la exposición de poemas ilustrados para la Marató de TV3, la radiotelevisión catalana.

    Aquí podemos ver unas páginas de su poemario antes de entrar de lleno en la entrevista.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No he estudiado nada relacionado con la literatura. No soy ninguna experta en eso. Mi actividad literaria es muy casera y simple. Me dedico básicamente a escribir por el puro placer de hacerlo desde muy joven. Alguna vez he participado en algún recital, y me muevo mucho por las redes y mi blog, donde comparto poemas, ya en castellano como en catalán.

    Hace cuatro años publiqué mi primer poemario Poetitzant-te (Neopàtria, 2014) y el segundo, esta vez en castellano, está en proceso ahora mismo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Me introduje en el mundo de la Poesía de la mano de Gustavo Adolfo Bécquer y Miquel Martí i Pol. A esos dos poetas les debo mi primer amor por los versos. Con ellos aprendí que hay una manera de sacar lo que me sobra y llenarme de lo que falta. Posteriormente, llegaron otras lecturas como Pedro Salinas, Ricard Creus, Jaime Sabines, Gil de Biedma, Ángel González o Adam Zagajewski, por nombrar a unos pocos.

    Creo que mis influencias más notables, salvando las distancias por supuesto, serían precisamente Bécquer y Martí i Pol (puesto que me calaron muy hondo) y creo que le debo mucho también a Sabines y Alejandra Pizarnik, una de mis autoras de cabecera.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Soy incapaz de definir mi propia poesía. Para mí es como un pequeño espejo en el que me veo por dentro a lo largo de los días vividos. Creo que siento en voz escrita. Y de ahí me sale la poesía.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Lo creo. De hecho, creo que todo, poco a poco, evoluciona y cambia. Leer a diferentes autores me ha ayudado mucho a ir aprendiendo y definiendo poco a poco un asomo de estilo poético; creo que leer ayuda mucho y enseña.

    M’adono de l’errada:
    he tornat a parar taula per dos.

    Por supuesto, el ir escribiendo constantemente hace que una cada vez se sienta más ligada a sus letras, y por ende, más exigente con las mismas. Creo que así como la vida avanza y cambia, la poesía (para mí estrechamente relacionada con las emociones y los sentimientos) cambia a su vez.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando escribo algo y siento cierta sensación de liberación, entonces me digo que el poema ya ha dicho todo lo que tenía que decir, o ya he sacado lo que tenía que sacar. La verdad es que no suelo corregir mucho mis escritos. A lo sumo cambiar alguna palabra por otra por temas de cadencia o sonoridad, pero no suelo modificar.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Si sirve para que las personas ahonden en sí mismas, se sientan identificadas, vean en palabras emociones que sienten y no sabían cómo explicar, ya es mucho para mí. No persigo grandes fines poéticos, básicamente, con conseguir que las almas se emocionen y sientan algo con lo que escribo me siento contenta.

    Se m’enganxa a la pell
    l’aire amarg d’aquest diumenge
    i no aconsegueixo asserenar
    aquesta eterna deferència.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Si te soy sincera, he participado en un par de recitales, como decía al principio, pero he de admitir que me aterran. No me veo leyendo mis poemas ante la gente. Quizás con el tiempo me anime un poco más, pero así de entrada la verdad es que no me motivan mucho las lecturas en vivo, disfruto mucho más asistiendo a lecturas poéticas que no haciéndolas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que las redes e internet en general han ayudado mucho a difundir la poesía. A su vez, creo también que son un arma de doble filo. Es muy difícil definir qué es poesía y qué no, pero en Internet cualquier cosa se puede catalogar como ‘poesía’, quizás por desconocimiento del género.

    De todas formas, como he dicho, mi valoración es positiva en general. Ayuda a la difusión, a darse a conocer, a conocer autores nuevos e incluso a saber también si lo que una escribe vale la pena.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Ufff… qué difícil escoger uno… Me decanto por “Con ganas de llorar”, de Jaime Sabines, básicamente porque me siento muy identificada; especialmente con los últimos versos del poema, y lo hice un poco mío….

    Con ganas de llorar, casi llorando,
    traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
    el paño de mi sangre en que reposa
    mi corazón esperanzado.

    Débil aquí, convaleciente, extraño,
    sordo a mi voz, marcado
    con un signo de espanto,
    llego a mi juventud como las hojas
    que el viento hace girar alrededor del árbol.

    Pocas palabras aprendí
    para decir el raro
    suceso de mi estrago:
    sombra y herida,
    lujuria, sed y llanto.

    Llego a mi juventud y me derramo
    de ella como un licor airado,
    como la sangre de un hermoso caballo
    como el agua en los muslos
    de una mujer de muslos apretados.

    Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
    lo que digo y lo que callo.
    Estoy en mi ternura
    lo mismo que en el sueño están los párpados,
    y si camino voy como los ciegos
    aprendiéndole todo por sus pasos.

    Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
    No necesito más que un alto
    sueño, y un incesante fracaso.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo los Diarios, de Alejandra Pizarnik, que creo que es un libro que siempre iré leyendo, junto con su poesía completa. Paralelamente estoy releyendo Narcissus and Golmund, de Hermann Hesse. Me gusta repetir los libros que me han dejado huella de algún modo, y hacía tiempo que este no lo cogía de nuevo. Normalmente suelo tener entre manos algún libro de poesía y alguna novela.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que leyera. Creo que leer poesía, desde los más clásicos hasta poesía contemporánea, es básico y muy bueno.

    Necessito tastar-te i descobrir
    que aquest miratge que amagues rere els llavis
    té un gust salat.

    Regust de mi que et vull regalar.

    Si obres els llavis
    i estens la mà,
    m’acabaràs trobant…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad, con cierta desconfianza y con algo de miedo. La veo muy lejos y como algo que no domino. De todas formas, el tema editorial es algo que no me preocupa en exceso. Mi meta cuando escribo no es publicar. Si sale la opción y me gusta, lo haré (como fue el caso hace cuatro años, o lo es ahora con este segundo poemario), pero no es algo que me preocupe en exceso, por lo que he de admitir que no conozco tanto el sector como para poder opinar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Todavía estoy sorprendida que me hayáis tenido en cuenta para responder estas preguntas…. ¡cómo para pensar en que quizás falta alguna! Por decir algo, quizás una pregunta podría ser si creo que con la poesía se puede cambiar el mundo. Y creo que no exactamente, pero sí se pueden agitar conciencias y corazones, y eso sí puede llegar a cambiar el mundo. Ya lo decía Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se grabase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el por qué para nuestro canal de Youtube. Gracias

    Como he comentado, las lecturas en vivo no son mi fuerte… por eso, con vuestro permiso, por ahora no veo grabándome recitando un poema. Mira, incluso dejo la puerta abierta, por si algún rapsoda se anima a recitar alguno. Para mí sería un placer.

    I al final…

    Fidels desitjos
    busquen perviure
    en una memòria aterrida.

    Que gran la nit, que fosca,
    que callada.

    Shhhhhhhhhh…
    en el mar de les imatges,
    per sempre més,
    un somni descansa.

    De todas maneras, hemos conseguido una grabación de un poema de Ze Pequeño hecha por Joan Femenia y que podemos oír aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    Ferran Fernández (Barcelona, 1956) se gana la vida como profesor de Periodismo en la Universidad de Málaga y como corrector y diseñador gráfico para varias editoriales. Desde 2009 lo hace con la suya, Luces de Gálibo.

    Ha publicado diversos libros de poesía: Lógica sentimental (Barcelona, 1997), Sufrir en público (Barcelona, 2007), Xeografía nocturna (Ribeira, A Coruña, 2007), Peligro de vida, 99 haikus (Málaga, 2008) y Guía del odio (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011 / Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2017). Asimismo, ha ejercido de editor literario en Puta poesía (Girona, 2010), aparecido en Luces de Gálibo, Bolero mix (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2013) y Manual del taxidermista (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2015). Paralelamente a la poesía textual, cultiva la poesía visual y la ciberpoesía, de las que ha realizado un buen número de exposiciones y proyecciones.

    Antes de pasar a la entrevista vamos a ver algunos de sus poemas visuales.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Barcelona, hace 61 años, de padres inmigrantes murcianos, que regresaron al sur cuando yo aún no había cumplido cuatro años. Al cabo de una década, la familia volvió a Barcelona. Desde hace casi 20 años, vivo en Málaga. En los últimos 25 años he trabajado como profesor universitario  (Periodismo) y llevo casi el mismo tiempo inmerso en distintos ámbitos del mundo del libro: diseño, corrección, edición… En 2009, fundé mi propia editorial, Luces de Gálibo. Empecé a escribir poemas a los 14 años y desde entonces, con algunos paréntesis, no he dejado de escribir. Publiqué mi primer libro bastante tarde (Lógica sentimental, 1997, El Bardo). Desde entonces, han visto la luz seis más. No quiero olvidarme de un factor importante en mi vida, el compromiso político y social. Aunque en los últimos tiempos mi militancia es bastante más tranquila, durante mucho tiempo fui lo que Lenin llamaba un «revolucionario profesional».

    contra el amor
    lucho desalmado

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El primer libro de poesía que compré fue Los versos del capitán, de Pablo Neruda, de la mítica colección Losada, editada en Argentina. De esa misma colección compré otros libros de Neruda y de los autores del 27, también los novísimos que publicada El Bardo y los libros de Visor, editados entonces por Alberto Corazón… Quien más me gustaba entonces era Gil de Biedma. Mucho más tarde, cuando leí al argentino Roberto Juarroz, me quedé enganchado. Lo releo constantemente. Con el austriaco Erich Fried me pasa algo parecido. César Vallejo completa el podio.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía es bastante conceptual, irónica, concisa, epigramática muchas veces.

    en la pared blanca
    pinto consignas contra el amor
    pero solo tengo pintura blanca

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cree que el poeta evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Es  evidente que todo creador o creadora evoluciona, aunque no siempre a mejor… Yo, en lo formal, he ido acentuando las características que señalaba antes, y los asuntos de los poemas los abordo de una manera menos egocéntrica (aunque el yo parezca el protagonista) y más filosófica.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Los poemas, salvo muy raras excepciones, quedan listos en un solo acto. Y es un acto de liberación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No me planteo ningún fin. Escribo por necesidad.

    estas manos
    que han de ser ceniza
    ahora solo están
    para encender tu piel

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta leer en público y suelo hacerlo con cierta asiduidad. No suelo negarme cuando me invitan. Asisto también a muchas lecturas poéticas y disfruto mucho cuando descubro a algún/a poeta bueno/a. Ocurre de vez en cuando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece estupendo que se multipliquen las formas de difusión de la poesía, aunque yo tengo un compromiso personal con el papel.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Aparte de los poetas ya citados, os recomiendo fervientemente que leáis a Isabel Bono y a José María Cumbreño, que tienen la ventaja de que están muy vivos y creativos…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Aparte de las relecturas constantes de las que hablaba antes, estoy con el Cuaderno de la cárcel de Ho Chi Minh (el líder revolucionario vietnamita), un libro que quiero publicar en Luces de Gálibo, y una antología del ruso Aleksandr Blok que compré recientemente en una librería de viejo de Barcelona, y de quien no había leído más que algún que otro poema en antologías de la poesía rusa…

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Quien quiera escribir poesía debe sentir la necesidad vital de hacerlo. Esa es la primera condición. Y leer mucho, no solo poesía. Y ser muy exigente y sincero/a consigo mismo/a.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Yo no llamaría industria editorial a la edición de poesía. Hay muchas pequeñas editoriales que hacen pequeñas tiradas… Salvo raras excepciones, la vida de estas editoriales es efímera. Pero mi visión es muy parcial y limitada. Yo edito con desánimo de lucro.

     ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me ha preguntado qué espero de la poesía. La respuesta sería…

    Gracias por la entrevista, pero antes de acabar vamos a leer un último poema del libro que hemos estado leyendo mientras le entrevistábamos y a escuchar de su propia voz un poema que nos ha recitado.

    como un exorcismo
    para sacarte de mí
    escribí un poema

    cada noche lo leo
    y lo releo
    antes de dormirme

    algo es algo

    he conseguido reducirte
    a un puñado de versos

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    Amigos, amigas, esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: «No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido»

    13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: «No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido»

    Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona, Rafa Aranda Valles ha desarrollado diversas profesiones en el ámbito empresarial combinándolas con su auténtica vocación: la literatura. Dicha vocación queda reflejada tanto en sus poemas como en sus relatos cortos y cuentos para niños.

    Como es habitual en nuestras entrevistas, antes de pasar a las preguntas vamos a ver y oír a Rafa Aranda.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Escribo desde siempre. Me di a conocer como poeta hace unos veinte años y como novelista hace tres. Tengo publicadas dos novelas “Descanse en paz” (Barcelona. Ed. Círculo Rojo, 2015), “¿Quién cuidará de ti? (Barcelona. Ed. Cronos, 2016) y el poemario “Poemas de amor malditos” (Barcelona. Editorial Hijos del Hule, 2017).

    Imparto un curso de poesía en Aula de Escritores, donde llegan poetas cargados de inseguridad. Mi trabajo es quitarles ese miedo para que su poesía se abra al mundo.

    Esos días grises

    En esos días grises

    en que parece que el mundo acaba.

    En esos momentos tristes

    en que solo llorar nos calma.

    Cuando el corazón te dice

    que escucha la queja de tu alma.

    Piensa en el último beso que diste

    y recuerda que alguien te ama.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En general, más que autores, me gustan determinados poemas. Aquellos que al leerlos me despiertan alguna sensación. Aunque siempre tuve debilidad por Gloria Fuertes. De ella aprendí que no hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un amigo me dijo que yo era un poeta de palabras sencillas. Me gusta emocionar con un poema. Me preocupa el sentimiento que se transmite y que se me entienda. Huyo de metáforas y símbolos. Los recursos que empleo son los que la mayoría de poetas utiliza sin conocer que existen como tal.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Por supuesto. Vivimos en continua evolución tanto en la forma de escribir, como los temas que nos preocupan. La vida es evolución y la poesía, ser poeta, es una forma de vida.

    Huida

    Porque miras sin mirarme.

    Porque no sonríes como antes.

    Porque no me coges de la mano,

    ni me abrazas como amante.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando ya no se me ocurre una forma mejor de decir lo que quiero transmitir con el poema. Suelo corregir poco. Me gusta la espontaneidad de las primeras palabras que surgen. Aquellas que no están muy pensadas. Que son puro sentimiento.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que el lector sienta lo mismo que yo al escribir mis versos. Y si es posible, remover un poco las conciencias.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Tengo muy poca experiencia, pero las ocasiones en las que he participado han sido positivas. No soy un buen rapsoda, pero seguiremos practicando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Me parece perfecto. Todo lo que implique popularizarla y dejar de entender la poesía como algo propio de unos elegidos irá en beneficio de todos. Es lo mismo que ocurrió el siglo pasado con la música. Son evidentes las diferencias entre Mozart y Justin Bieber. Pero nadie duda que ambos sean música.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Mujer fenomenal de Maya Angelou.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    “Siete maneras de decir manzana”. Un ensayo sobre poesía de Benjamín Prado.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se quitara de encima el miedo. Ese especial complejo que tenemos muchos al iniciarnos de que la poesía que hacemos no es buena. Que no se justifiquen. He tenido en mis manos poemas de poetas supuestamente novatos que me han erizado la piel.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Como casi todo en esta vida:  un negocio. Y es normal. Por suerte internet y la autoedición permiten dar visibilidad a miles de autores que hubieran quedado en el olvido.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué no escribes en catalán?

    Vida

    Tu mirada,

    mi pasión.

    Tu cuerpo,

    mis cadenas.

    Tus caricias,

    bendición.

    Tu dolor,

    mi pena.

    Tu palabra,

    mi oración.

    Tus deseos,

    mi condena.

    Tu aroma,

    mi adicción.

    Tu vida,

    mi vida entera.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.