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  • 13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: «Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.»

    13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: «Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.»

    Paloma Fadón

    Queridos lectores de Poémame, hoy volvemos a estar de enhorabuena. Si hace unas semanas pudimos entrevistar a la poeta-calígrafa Tere Vila Matas, hoy nos encontramos con la otra poeta-calígrafa española, Paloma Fadón Salazar.

    Dentro de la cultura china la pintura, la poesía y la caligrafía son consideradas disciplinas artísticas en sí mismas. Esta particular vinculación responde a la idea de concebir a las tres artes reunidas en una sola pieza. Así, a la integración inicial entre pintura y caligrafía se sumaría, durante la dinastía Song (960–1279), la idea de incorporar la poesía como un valor añadido a la obra. Y es a partir de esta dinastía cuando los entendidos concebirán la pintura como un arte integrado por la pintura, la poesía y la caligrafía. Este nuevo enfoque artístico se profundizará luego con los llamados pintores letrados de la dinastía Yuan (1271–1368).

    Paloma Fadón, doctora en arte chino, se ha formado en las facultades de Bellas Artes  de Bilbao y Madrid en España y Hangzhou en la R. P. China.

    Ha escrito seis libros, siempre con la intención de transmitir sus  conocimientos del arte y su propia experiencia con una intención didáctica y de reflexión dialogada consigo misma. Ha expuesto su obra buscando siempre la complicidad del espectador, pues sin la mirada del espectador no hay obra de arte. En la actualidad vive en Granada.

    Antes de pasar a la entrevista, vamos a conocer un poco más la obra poética de Paloma Fadón disfrutando de la exposición Pintando palabras que podemos ver en la web Chinacult.es

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?

    MI vida está centrada y dirigida por el arte. Con 16 años entré en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y acabé en Madrid. Aterricé con 21 años en Nueva York donde visité una exposición de Arte Chino en el Metropolitan Museum of Art y me impactó más que cualquiera vista hasta el momento, corría el año 1981 y ese era un arte del que en España ni siquiera se oía hablar. No entendía nada, desconocía la técnica y el pensamiento me era totalmente ajeno pero a la vez me atraía hasta el punto de tener que volverla a ver y empezar a comprar libros y buscar con quien aclarar conceptos. Por eso a mi vuelta a Madrid y ya cursando las asignaturas de doctorado solicité las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiar en China y me fui en el año 1986. Nada más llegar y sin palabras que poder decir en el Instituto de Lenguas de Beijing encontré un maestro que daba clases de caligrafía y entré en su clase, con gestos me sentó ante un papel y puso un pincel chino entre mis dedos de una forma tan extraña que mi mano no dejaba de dolerme tras las horas que allí pasaba repitiendo y repitiendo caracteres sin decir nada y quizás ahí estuvo la clave, al no poder decir ni escuchar, potencié la capacidad de observación hasta tal punto que las palabras me estorbaban, sólo quería mirar, aprender a ver.

    Agua que al agua vuelve, de luz orlada,
    la ola se abre en espuma.
    Movimiento perpetuo, arco perfecto,
    que se alza, retumba y se recoge,
    ola del mar que el mismo mar sostiene,
    amor que de sí mismo se alimenta. (J. Saramago)

    ¿Cuáles fueron sus primeras influencias?

    Sin duda París y aquellos veranos en los que me sumergía en sus calles recorriendo lo que leía en los libros de arte, aquel deambular por museos, salas plagadas de obras y calles donde imaginaba a los artistas de principio del siglo XX con su pensamiento a cuestas y su hacer rompedor en los estudios. Allí aprendí ese deambular y observar que tanto me enseñó en China durante los tres años que invertí en escribir la tesis que luego leería en la Universidad de Granada.

    ¿Cómo definiría a su pintura?

    Mi pintura está basada en el Arte del Trazo. Hay un Tratado de Pintura Chino que es sin duda el más significativo: el SHITAO o Discurso acerca de la Pintura por el Monje Calabaza Amarga. Está escrito a principios del siglo XVIII y nos introduce de lleno en el Trazo como base y sustento del Arte, en él está la ética, la estética, el pensamiento y la técnica tanto de la composición como de los materiales que son y están en la expresión artística. Tanto este tratado como el libro de los Cambios o I Ching definen mi obra. Una obra que se aleja del concepto de perspectiva única que hemos heredado del Renacimiento y que aún tenemos muy presente en nuestra forma de ver y componer, si bien es cierto que lo damos por concluido y que desde el Impresionismo las diferentes corrientes artísticas que han tenido lugar en Europa fundamentalmente trabajan la salida de ese punto de vista que aglutina una obra artística hasta llegar al performance que se desarrolla en el tiempo e incluso desaparece con él. A pesar de ello, seguimos teniendo muy presente una forma de ver que pide ser superada y para mí fue precisamente la comprensión del Arte Chino la que me sacó a una composición que hay que recorrer y nunca ver de un solo golpe de vista. El Trazo exige encontrar su inicio y seguirlo a lo largo de la obra como un camino, el camino de la vida, el tao, cuya perspectiva va cambiando según se adentra uno en el camino. No hay un único punto de vista, hay un desarrollo y en él tenemos que entrar para visualizar la obra.

    ¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?

    Calígrafa es un término que rechazo. El término caligrafía fue utilizado como traducción del término chino que nada tiene que ver. Viene esta traducción, sin duda errónea, de cuando se hablaba igualmente de la chinoiserie para referirse a lo chino pero sin una comprensión real, hoy hemos investigado y comprendido mejor lo que es chino aunque tengamos que seguir recorriendo el camino. En China, el Trazo es la base y fundamento del Arte y para adentrarse en él, para llegar a su esencia pintan los caracteres de su escritura con el trazo, y lo hacen porque en ellos pueden abstraerlo hasta llegar a su máxima pureza, pureza del Trazo. El carácter es un ejercicio del pensamiento que si bien puede en su origen tener una mayor carga visual, es sobre todo una escritura que evoluciona desde la razón y para ella. Los caracteres son para escribir pero se da un desarrollo artístico de los mismos basado en el movimiento, el movimiento de la vida cuya energía llevamos cada ser humano en nuestras entrañas, comprender ese movimiento es estar en sintonía con la vida misma en la naturaleza y cuanta mayor sintonía mayor capacidad para vivirla en plenitud. Lo más importante que debemos entender de un carácter es el orden de su trazado, se traza siguiendo un orden que es único y que genera un movimiento que lo hacemos nuestro hasta llevarlo incluso a la abstracción, es decir que llega a no poderse leer, a ser puro movimiento y esto es lo más difícil porque parte de algo. Es imprescindible entender que se parte de algo, en este caso de un carácter concreto o de varios, para hacerse libre de todo apoyo, liberarlo, aprender a soltar. La evolución en la Pintura de Palabras está en consonancia con la evolución en la vida, llegar a Pintar una Poesía es lo más arduo. Hay que sentir la poesía, su presencia y su hacer bien dentro. Es una gran experiencia que te coge por sorpresa.

    ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Mi agua lustral, mi claro río,
    mi barca de sueños y verdades,
    mi piedra de cielo y roca madre,
    mi regazo azul al caer la tarde. (J. Saramago)

    Se corrige cogiendo otro papel y dejando que el movimiento se libere de ataduras, no se puede corregir en la obra como tampoco en la vida podemos volver al momento del error, tan sólo podemos elegir otro momento para enmendar algo que no nos gusta, corregir un trazo que no nos convence exige coger otro papel y otro momento en el que dejar fluir el trazo.

    La doy por terminada cuando siento que el flujo del trazo es limpio de principio a fin, tan limpio como ese momento me lo permite, sin detenciones generadas por el miedo, el control, querer sujetarlo a lo conocido, lo resultón o lo fácil…

    Una obra terminada responde al momento en el que se realiza, en él sin duda elegimos una de tantas posibilidades que conocemos porque las hemos trabajado previamente en los ejercicios de horas practicando con una poesía o una simple palabra.

    Esto es aceptar el yin y el yang, los opuestos como complementarios, sin elegir uno en detrimento del otro, aceptando la alternancia del silencio y la voz, del trazo rotundo y el sereno, del torbellino y la pausa, no enfocamos en uno, permitimos el desarrollo, el camino. Podemos pintar la misma poesía toda una vida sin repetirnos, ya que entramos en el cambio constante de parámetros en la vida vivida de forma abierta, sin dejarnos atrapar en una posibilidad anquilosando el movimiento.

    Porque no hay dos sin tres, es yin-yang-tao, el camino que nos lleva constantemente de lo yin a lo yang y viceversa. Se trata de dar con el camino en el que ir dando paso a lo uno y lo otro porque cada cosa tiene su momento en la vida y también en la obra. Si dejamos que el trazo camine soltando en cada espacio lo suyo daremos con la obra terminada, a sabiendas que ese simple acto ya ha puesto en la vida nuevas coordenadas con las que llegar a otra composición, sólo queda retomar el aliento y seguir con la que ya está llamando para ser pintada, sin aferrarnos a la definitiva, sólo es un paso que hay que dar previo al siguiente, pero que sin él no hay el siguiente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?

    Que el trazo conecte con lo más entrañable, lo más entrañado en mí, porque verlo me permite crecer como ser humano, caminar la vida con mayor plenitud. Sentir que la poesía tiene vida propia en ese momento concreto en que la sueltas desde dentro es crear, crear vida en el arte.

    ¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?

    Curiosidad, distracción. La pintura al aire libre se basa en la observación que practico andando ya sea en la ciudad o en el campo, observar aprendiendo a ver. La rapidez ha de basarse en la capacidad para coger el pincel sin dominarlo o dirigirlo, dejarlo libre sin controlarlo confiados en lo que llevamos dentro, y así dejarlo salir para verlo y aprender, siempre aprender de la vida. Porque nada está definido a priori, la vida tiene demasiados factores que desconocemos y que sin embargo son concluyentes formando parte de decisiones cruciales, se resumen en esa expresión “de haber sabido hubiera hecho otra cosa” pero lo cierto es que no sabemos y ahí entra a formar parte la intuición, la capacidad de ver más allá de lo que tenemos delante. Confiar en la técnica, en el pensamiento, en la sensibilidad que nos acerca a una poesía es primordial para poder acallarlo todo en el momento de coger el pincel y dejar que surja lo que ni tan siquiera sabemos es parte ya de nosotros, por eso el primer sorprendido ante una obra es el propio artista. Si no hay sorpresa hay control y en vez de abrir el camino lo cerramos. La pintura al aire libre es un buen ejercicio para dejar que lo que es sea, sin interferencias.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues es muy positivo para hacerla cercana y despertar la curiosidad que es el primer paso para aprender.

    ¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho?

    Me costaría elegir, pero el monje calígrafo, pintor de poesía diría yo, más célebre de la historia, Huaisu (725-785) es mi debilidad, un gran representante de la escuela Chan, más conocida en Europa por el término japonés Zen.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Sufismo y Taoísmo” Ibn ´Arabi vol. I y Laozi y Zhuangzi vol. II de Toshihiko Izutsu

    Me interesa mucho la Pintura de la Poesía Árabe.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?

    Que lo haga sin miedo, con mucha curiosidad, dispuesto a poner en duda lo aprendido para renovarlo con otros puntos de vista que si en principio puedan parecer contradictorios o incluso excluyentes, son. Sólo valorándolos encontrará la complementariedad y enriquecerá su comprensión.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?

    La encuentro miedosa, aferrándose a lo conocido, asegurándose con el marketing institucional, insegura en su caminar hacia delante por la incomprensión reinante en un mundo del arte en el que parece que todo vale y no es así, hay miedo al ridículo, a parecer un ignorante… hay demasiada industria y poca pintura.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Son los caracteres chinos indispensables para Pintar Palabras o Poesía?

    Pues no, sin duda toda escritura puede ser liberada de su cometido. La artesanía tiene un cometido al que dar respuesta sin embargo el Arte se caracteriza por su inutilidad, es en sí mismo y no para algo concreto. El Arte del Trazo parte de algo, de los caracteres escritos por ejemplo y se puede desarrollar una artesanía bella y espectacular como lo muestran excelentes caligrafías que tienen un cometido claro e ineludible: poder ser leídas. Si bien es cierto que partiendo de esos mismos caracteres podemos ir más allá, porque el Arte siempre tiene que ir más allá, dejar atrás la posible lectura para poseídos del contenido hacerlas bailar en estiramientos o piruetas hasta imprimir una visibilidad nueva a la poesía o palabra en cuestión. Ejemplo maravilloso de este hacer arte lo encontramos en el periodo Heian (794-1185) de Japón que siendo un país ágrafo encontró en los caracteres chinos un inicio a su escritura que transformó hasta llegar a sus silabarios o Kanas en los cuales depositaron un Arte no sólo de su expresión poética sino de la vida misma digna de estudiar con cautela y admiración. En mi caso pinto en castellano la poesía de Saramago por ejemplo, objeto de mi última exposición o las palabras y sentencias de María Zambrano de su libro Claros del Bosque en la actualidad. Está siendo una aventura increíble dejar que se exprese la grafía que utilizo para escribir. Sentí que así debía ser cuando observé que los caracteres chinos por muy aprendidos y bien memorizados que llegara a tenerlos no llegaban a lo más profundo de mí, el Trazo no se soltaba del todo, no llegaba a su total independencia conmigo, dependía aunque fuera mínimamente de mi consciencia, cosa que no ocurre cuando recurro a la escritura propia que puedo dejarla libre cuando ensimismada cojo el pincel y lo dejo actuar, ser en plenitud, o al menos de la que soy capaz.

    Muchas gracias por la entrevista, realmente ha sido un lujo poder haberla entrevistado. Ahora, un último favor, ¿nos enseñaría su estudio?

    Sí, por supuesto. Adelante.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Raquel Lanseros: «Quiero transmitir la verdad que anida dentro de un ser humano»

    13 preguntas y una poeta, Raquel Lanseros: «Quiero transmitir la verdad que anida dentro de un ser humano»

    Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, España, 1973). Poeta y traductora, es una de las voces más premiadas y reconocidas de la actual poesía en español. Cerca de 200 críticos de más de 100 universidades (Harvard, Oxford, Columbia o Princeton, entre ellas) la han elegido la poeta más relevante en lengua española nacida después de 1970. Autora de los libros Leyendas del promontorioDiario de un destelloLos ojos de la nieblaCroniria Las pequeñas espinas son pequeñas, este último uno de los más vendidos en España en 2014. Croniria está publicado en inglés en Estados Unidos, mientras que Diario de un destello en francés se ha publicado en Francia bajo el título de Journal d’un scintillement. Su obra ha sido reunida en las antologías personales La acacia rojaUn sueño dentro de un sueñoA las órdenes del viento.

    Entre los importantes galardones que ha recibido destacan el Premio Unicaja de Poesía, el Premio Antonio Machado en Baeza, el Premio del Tren o el Premio Jaén de Poesía, así como un accésit del Premio Adonáis.

    De su trabajo como traductora destaca su versión rimada de los poemas de amor de Edgar Allan Poe, publicada en España y El Salvador con el título Poemas de amor; su traducción de una selección de poemas de Lewis Carroll, publicada bajo el título de Poemas; y su traducción de Los ojos de Elsa, el libro más reconocido de Louis Aragon y publicado por primera vez en español. Asimismo, ha publicado obra crítica, como Poesía soy yo, una antología de poetas del siglo XX en español, editada y prologada junto a Ana Merino.

    Doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura, Máster en Comunicación Social y Licenciada en Filología inglesa, su obra ha sido parcialmente traducida a numerosos idiomas, e incluida en innumerables antologías y publicaciones literarias de todo el mundo, entre las cuales Poesía ante la incertidumbre ha superado la docena de ediciones en diferentes países. Participa en talleres de creación poética, cursos, festivales y encuentros literarios por todo el mundo, a la vez que colabora con prestigiosas revistas literarias y culturales internacionales.

    Forma parte permanente del proyecto literario-teatral Hijos de Mary Shelley, que reúne a poetas, novelistas, dramaturgos y músicos. Es la traductora oficial al español para el proyecto europeo Pop Science, auspiciado por la Universidad de Ginebra, el CERN y la Academia Mundial de la Poesía, del que fue seleccionada representante española.Antes de pasar a la entrevista, vamos a ver y a escuchar a Raquel Lanseros recitar ‘Hacia la luz‘.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi actividad literaria comprende, además de la escritura de poesía, actividades como la traducción o la investigación académica. Me dedico también a la docencia universitaria, dentro del marco de la literatura y la enseñanza de lenguas.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Leí a temprana edad, como muchos lectores de mi generación, a poetas como Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Neruda, Miguel Hernández o Federico García Lorca. Todos ellos significaron para mí una referencia a la hora de comprender y sentir la poesía con su multiplicidad de universos sonoros y significativos.

    Tengo los mismos años que vivió García Lorca

    dos más que Maiakovski

    cuatro encima de Bécquer trece menos que Rilke.

    Un año más que Whitman cantándose a sí mismo.

    – Al calor de un ángel

    ¿Cómo definiría su poesía?

    No creo que yo sea la persona más adecuada para definir mi poesía, ya que nadie es buen juez y parte. Simplemente intento escribir poesía en libertad y en consonancia con mi verdad interior, indagando siempre.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Todo poeta evoluciona con los años por el propio aprendizaje que supone el paso del tiempo, como lo hace cualquier ser humano. Que ello entrañe una búsqueda estilística o no, ya depende de cada uno. En mi caso, la indagación es global, hasta el momento.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Paul Valéry dijo que un poema nunca se termina, sólo se abandona. Y tiene razón, llega un momento en el que el poeta siente que ya no puede hacer nada más por el poema, lo cual no significa siempre que esté perfectamente terminado. Yo corrijo muchísimo en algunos casos y muy poco en otros.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Transmitir la verdad que anida dentro de un ser humano, con su grito y su silencio, su alegría y su desgarro, su desesperación y su serenidad, su memoria y su olvido. Con apoyo de todos los recursos que el lenguaje brinda.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las considero muy edificantes y formativas, tanto las ajenas como las propias.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Creo que cualquier soporte para la difusión de la palabra es válido y supone una plataforma a explorar. El medio nunca es el fin.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Hay cientos de poemas que me han fascinado a lo largo de mi vida. Por ejemplo, Stopping by Woods on a Snowy Evening, de Robert Frost.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    El espíritu de la Tierra, una antología poética de Miguel Torga.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que leyese poesía sin parar, de todo tiempo, procedencia y estilo. Y que fuese todo lo fiel a sí mismo/a que pudiese.

    Yo soy mi propio riesgo. Doy por cierta

    la sed de infinitud que me espolea.

    Ante el placer de respirar me postro.

    – Himno a la claridad

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Con sus luces y sus sombras, como cualquier industria. Pero hay bastantes editoriales, grandes y pequeñas, que hacen un trabajo espléndido por visibilizar y poetenciar la Literatura.

    Hay pocos camaradas

    y mucha escarcha rota.

    – Yago Bazal se deja ver dos horas

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Creo que la entrevista ha sido bastante completa, no echo de menos ninguna pregunta en particular.

    Solo nos queda recordar que Raquel ya fue la poeta que nos hizo reflexionar en el Poemareflexiona de hace unas semanas y que podéis volver a leer aquí. Pero, antes de finalizar la entrevista vamos a escuchar uno de los  poemas de Raquel Lanseros recitado por ella misma: ‘Invocación’. Aunque fue escrito hace unos años, mantiene su vigencia pues es una oración o ruego al tiempo y a nosotros mismos.

    Que no crezca jamás en mis entrañas

    esa calma aparente llamada escepticismo.

    Huya yo del resabio,

    del cinismo,

    de la imparcialidad de hombros encogidos.

    Crea yo siempre en la vida

    crea yo siempre

    en las mil infinitas posibilidades.

    Engáñenme los cantos de sirenas,

    tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.

    Que nunca se parezca mi epidermis

    a la piel de un paquidermo inconmovible,

    helado.

    Llore yo todavía

    por sueños imposibles

    por amores prohibidos

    por fantasías de niña hechas añicos.

    Huya yo del realismo encorsetado.

    Consérvense en mis labios las canciones,

    muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.

    Por si vinieran tiempos de silencio.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Albert Planelles: «Un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo»

    13 preguntas y un poeta, Albert Planelles: «Un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo»

    Albert Planelles i Vellvé (Barcelona, 1955) es coautor de diversas antologías didácticas de poesía y narrativa y algunos libros de texto de Bachillerato. Un par de desengaños editoriales y sus propias dudas han impedido que se lanzara al mundo editorial hasta el año 2012 con su primer poemario: Converses amagades (Parnàs, 2012).

    A partir de 2012 ha publicado dos poemarios y un dietario, todos ellos en catalán: El camí que desa les hores, Témenos editorial, 2013; Els ulls de l’ombra, Témenos editorial, 2015; El dietario: Quadern de nit, Témenos editorial, 2017.

    También es interesante darse una vuelta por su blog Poetries. En él encontraréis más poemas, aforismos, apuntes de viajes y curiosidades, así como algunas opiniones sobre sus últimas lecturas.

    A continuación vamos a conocer al Planelles poeta con más detenimiento.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi biografía no tiene ningún interés. Es anodina. Fui un noi de pis en el barrio del Guinardó de Barcelona. Una ciudad gris, de espaldas al mar, muy diferente de la actual. Me licencié en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona, hice la mili y me presenté a oposiciones de Agregaduría de Instituto de Lengua y Literatura catalanas. Posteriormente conseguí la cátedra. No empecé a publicar hasta los cincuenta y tantos años, pese a escribir desde los 18.

    Cuando murió el dictador tenía 20 años y ahora, jubilado, contemplo entristecido que algunas cosas del país han cambiado poco. Como, por ejemplo, los resortes últimos del estado, el Deep State, sin duda neofranquista.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Recuerdo el entusiasmo que me produjo Marinero en tierra, de Alberti, o las soledades machadianas. También la obra de Ausiàs March y Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Y Josep Palau i Fabre o J.V. Foix.

    No creo tener influencias directas. Más bien he recibido impactos muy diversos, filtrados y digeridos a base de años y otras lecturas. Tal vez debo algo más concreto de Espriu, Vinyoli, Estellés, Valente, Pizarnik, Vitale, Ungaretti, Valéry… Y no sólo de poesía.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Que juzguen otros. Hacerlo yo me parece un ejercicio pedante. No sé si mis versos tienen poesía. Intento que digan algo al lector, emotivo o ideológico. En cualquier caso parto de un cierto realismo y navego por el simbolismo más o menos abstracto.

    Té uns ulls que hi caus dins,
    rodoles abís enllà,
    t’engoleix una espiral que s’empetiteix,
    et xucla el negre absolut,
    viatges a l’oblit sol, desolat,
    un pou cec, el buit ple.
    Et fons en el parany
    d’uns ulls meravellosos,
    esquer golut de la bellesa.
    Més enllà, no hi ha res.
    La il·lusió es fa miques
    i esdevé pols.
    El pòsit de l’alè cansat.
    Regna un mar fosc ignot.

    Res de El camí que desa les hores.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Naturalmente! Si no evoluciona, probablemente no llega a la categoría de poeta. Como en toda actividad artística.

    Supongo que he ido perdiendo ingenuidad y literalidad. Soy más elíptico y esencialista.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Como se ha dicho muchas veces, un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo.

    No tengo una única manera de corregir. A veces cambio palabras, juego con sinónimos. A veces elimino versos enteros de un plumazo. Y a veces un poema puede corregirse muchas veces en momentos diferentes. Otros casi no se tocan, surgen en momentos afortunados.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que conmoviese a algún lector. Que le hiciera pensar. Que encontrara placer leyéndome.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Hago muy pocas. No soy conocido más allá de un círculo reducido de poetas y lletraferits. Asisto a bastantes recitales.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que bienvenidas sean. En cuanto a la calidad de las mismas, que cada cual discierna su interés.


    Programa de radio en catalán del 2 de abril de 2014 en Ràdio SantVi, emisora municipal de Sant Vicenç de Montalt (Maresme) – Barcelona

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Mira y muerde, muerde y mira…, de Ida Vitale (Reducción del infinito). Un ejemplo de artesanía técnica poética y lirismo. Eso a bote pronto. Podría hacer una larga lista.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Libros: Ensayo sobre la ceguera (en edición catalana), de Saramago; Llum a l’arsenal, del poeta Lluís Calvo y Esdeveniment, del también poeta y amigo Ricard Mirabete.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ya los dio, y muy bien, Rainer Maria Rilke. No sé si tengo autoridad para dar muchos consejos. En cualquier caso, que no se crea Shakespeare, sea valiente y humilde y trabaje mucho. La poesía no cae del cielo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La catalana, que es la que conozco mejor, experimenta una ebullición de editoriales independientes que intentan prosperar fuera del circuito comercial que todo lo engulle. En general, y junto a la circulación por internet y medios digitales varios, tenemos papel impreso para rato. Se publica mucho en España. Diría que en Europa. Creo que es un buen momento. Tampoco soy experto en entresijos editoriales.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Que por que escribo. Respondo. Para explicarme la vida y pensarla una vez vivida. Y por necesidad de hablar de ella. Tal vez es deformación profesional. Fui profesor de literatura durante 35 años.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito.  Gracias.

    Muy bien, aquí está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Las Hermanas del Desorden: «Nuestro espectáculo es un viaje a la complejidad del ser humano»

    Las Hermanas del Desorden: «Nuestro espectáculo es un viaje a la complejidad del ser humano»

    Las Hermanas del Desorden es un grupo de poesía musicalizada. Originarias de Barcelona, en sus recitales (o conciertos) tienen como objetivo experimentar con el verso y desordenar los poemas que ellas mismas escriben con música original, teatro, danza y otros elementos escénicos.

    En esta entrevista charlamos con tres de sus integrantes y fundadoras -Mad Pirvan, Belén Berlín y Ale Oseguera- quienes nos explican de primera mano cómo entienden la poesía y nos descubren sus proyectos futuros. ¡Disfrutadla!


    ¿Cómo os conocisteis y cómo nació el grupo? ¿Porqué el «desorden»?

    ALE: Yo a Belén la conocí durante un taller de perfopoesía que dieron Gonzalo Escarpa y Tatiana Sánchez Garland en Barcelona. Hicimos clic de inmediato. Y a Mad la conocí en el espectáculo Prostíbulo Poético, del cual yo formé parte.

    BELÉN: De hecho, las tres coincidimos durante una época larga en el Prostíbulo Poético.

    ALE: El grupo nació algunos meses después de conocernos, durante el frío, terrible e infame diciembre de 2013, el llamado “Diciembre del Horror”.

    BELÉN: En ese momento había mucha intensidad y mucho drama en nuestras vidas y en las de nuestros amigos. Teníamos la sensación de estar apagando fuegos constantemente. Una noche de fiesta empezamos a darle vueltas a la idea de hacer algo juntas y así nació «La Musa Suicida», nuestro primer proyecto de poesía escénica.

    MAD: El nombre y la temática de nuestro primer espectáculo vinieron inmediatamente y de forma natural, elocuente para todo lo que nos preocupaba en aquel entonces: la fuerza que inspira y que también quiere convertirse en fuerza creadora, pero está sujeta a la (auto) destrucción. El nombre de Las Hermanas del Desorden vino más tarde, inspirado en una historia de un libro de Isabel Allende, pero ya estaba integrado en nosotras como grupo: unidad en el caos absoluto.

    ALE: No hemos parado desde entonces. ¡Y ya son más de cuatro años! Esto nos ha llevado a colaborar con distintos artistas, músicos y poetas. Laura y Víctor, que ahora son parte fija del Desorden, se unieron con el tiempo, cuando ya tomamos forma como grupo de poesía y música y no sólo como compañía de teatro. Víctor hizo su primer bolo con nosotras en primavera de 2015 y Laura se unió en otoño de 2016.

    ¿Cuántas ciudades habéis recorrido juntas y cómo han sido vuestras experiencias?

    ALE: Empezamos recorriendo los rincones de Barcelona. En el resto de Catalunya hemos actuado en Tornabous y en Mataró, así que nos queda mucha terra por recorrer todavía. También hemos estado en Valencia y recientemente en Londres y Andorra.

    BELÉN: Para mí Valencia fue una experiencia muy especial porque he vivido allí hace años, y fue como cerrar un ciclo con la persona que era en aquella época. Hicimos dos bolos y fueron espectaculares, además muy emotivos al ser los últimos antes de que Mad se mudara a Londres.

    MAD: En Londres actuamos en una iglesia, en el marco del cabaret multidisciplinar ´The Bloody Poets´. La verdad es que esto ha sido una experiencia bastante surreal, actuando junto a artistas de diversas partes del mundo en un edificio histórico y poder mantener nuestro sello distinto en otra cultura y en otro idioma.

    Para este año y el próximo sí que tenemos pensado explorar más ciudades y poder presentar nuestro espectáculo en diferentes partes de España.

    ¿Cuál es el objetivo de este espectáculo poético? ¿A qué público va dirigido?

    MAD: Nuestro espectáculo está construido como un viaje en las profundidades y la complejidad del ser humano. Tanto la universalidad de las temáticas que exploramos, como el hecho de que está construido a través de tres voces muy distintas. Esto, sin añadir la parte melódica y musical que le da otra capa de significado. Creo que esto ayuda a poder dirigirnos a un público bastante amplio. Nos sorprende como una experiencia que consideramos muy personal, descrita en nuestros textos, pueda llegar a resonar tanto en otra persona. El amor, el dolor, la muerte, las angustias cotidianas, todos pasamos por esto, son parte de este desorden de vida.

    ALE: El objetivo de nuestros espectáculos es, yo creo que, sobre todo, hacer sentir a la gente, lograr que puedan conectarse con lo más básico de sus historias, que son las emociones y los sentimientos. Nuestros poemas y nuestra música son honestas, van de las cosas que nos emocionan, nos hieren, nos cabrean y nos enamoran. Eso queremos contagiar.

    BELÉN: El objetivo para mí es darle una nueva dimensión a nuestros textos y explorar, experimentar, con la música y con la escena. No pienso en un público concreto. ¡A mí me encantaría que llegáramos a cuanta más gente, mejor!

    ¿Cuál es vuestra fuente de inspiración o en qué os basáis para llevar a cabo vuestra creación?

    BELÉN: Aquí hay varias fases, ya que los poemas los escribimos cada una individualmente y hay una parte primera, de concepción de los textos, que es absolutamente individual y personal. Cuando alguna tiene una idea para un número, buscamos cómo repartir las voces y luego la parte musical es muy divertida. Durante mucho tiempo hemos combinado covers que dialogaban con nuestros textos pero cada vez estamos creando más música propia, gracias a Laura Tomàs.

    ALE: Pues yo me inspiro en la vida misma. Yo no tengo tanta vida para vivirlo todo, así que me inspira mi vida y también la de los demás. En lo personal, me provoca la escritura aquello que me retuerce el estómago. Lo que me causa cabreo, ira, repulsión, asco. Eso me lleva a escribir porque no entiendo cómo puedo tener emociones o pensamientos tan desagradables. Así que escribo para intentar entender esas emociones. Aunque no lo logro. Escribir sólo trae más preguntas.

    MAD: Yo cuando escribo, suele ser un acto bastante espasmódico. Viene de algo que me preocupa especialmente en aquel momento y funciona casi como un acto terapéutico sin buscar que lo sea. Una vez que está puesto en escrito, ya no me controla, es algo que yo puedo controlar/editar o estoy más cerca de poder controlarlo.

    BELÉN: Así que nuestras propias experiencias individuales alimentan nuestros textos. Luego, a nivel de grupo nos gusta mucho Angelica Liddell, Amanda Palmer, Patti Smith, Tori Amos, Björk, David Bowie, el cabaret… Esto nos inpira. Nos encanta jugar con elementos teatrales, cada show tiene un vestuario con una paleta de colores determinada y también introducimos movimiento para ciertos números.

    ¿Poesía oral y escénica o fusionada con música? ¿Cómo definiríais vuestro estilo?

    MAD: Poesía multi-indisciplinada.

    BELÉN: Polipoesía & Rock’n’roll. No necesariamente porque hagamos ese estilo de música sino por la actitud.

    ALE: ¡De todo un poco! Creo que algo de lo que más nos ha costado no ha sido montar espectáculos o ponernos de acuerdo con un poema o un vestuario, ¡sino lograr definirnos!

    En países de habla inglesa el término spokenword es más común, pero en castellano el término “poesía oral” no está tan difundido. ¡Y eso que el origen de la poesía es la oralidad! Al final, lo hemos definido como poesía escénica musicalizada, porque no sólo trabajamos la oralidad de la palabra y no sólo es la música, sino que trabajamos toda la puesta en escena. Encima, tampoco es que fusionemos verso y música, como si la música fuera por su lado y la poesía por el otro y se encontraran a mitad del camino. En nuestro caso, sobre todo con la música que Laura ha compuesto, la música responde a la poesía, van de la mano, son hermanas.

    ¿Cómo suele ser la reacción del público? ¿Tenéis alguna anécdota espacial?

    BELÉN: La gente suele entrar en nuestro viaje, aunque a mí personalmente me gustaría que fuéramos involucrando un poco más al público y explorar formatos más inmersivos.

    ALE: Nuestros espectáculos son un viaje emocional, así que el público pasa por varios estadíos. Y los pensamos muy bien para que ese tránsito suceda, que puedas en una hora llorar, reírte a carcajadas, incomodarte o decir: “¡claro, a mí me ha pasado!”.

    MAD: Nos encanta poder involucrar el público en nuestras actuaciones, a veces los invitamos a que canten con nosotras clásicos básicos que versionamos, por ejemplo ´Rata de dos patas´ (Paquita la del Barrio) y ´Like a virgin´ (Madonna).

    BELÉN: Creo que como anécdota me quedo con la vez en la que actuamos en Valencia a escasos metros de donde había vivido doce años antes, cuando soñaba despierta con dedicarme al arte pero no tenía muy claro cómo hacerlo. Fue una manera de hacer las paces conmigo misma.

    Tenéis diferentes espectáculos y proyectos. Comentad en qué consisten vuestros diferentes espectáculos. ¿Están vinculados entre ellos o son independientes?

    MAD: Intentamos que cada una de nuestras actuaciones sea diferente, el desorden es un work in constant progress incorporando nuevos números o readaptando poemas desde otra perspectiva.

    ALE: El espectáculo que presentamos actualmente consiste en un repertorio de poemas musicalizados en los que hemos venido trabajando desde el principio de los días. Hay números que conservamos desde el día cero, y otros, por supuesto han aparecido en el camino o han ido mutando con los años. Digamos que ahora hemos seleccionado, pulido y mejorado nuestros números y los organizamos en un setlist emocionalmente coherente y los presentamos.

    MAD: Desde muy temprano en nuestra formación, nos dimos cuenta que tenemos que desarrollar un formato muy flexible, para poder adaptarnos a espacios y condiciones muy diferentes. En base a eso, actuamos en formato de tres (sólo recital) o con música (acústico o eléctrico).

    A nivel musical hemos tenido colaboraciones muy variadas con diversos músicos establecidos en Barcelona, hasta que nos quedamos en un formato estable con Laura Tomás al bajo y guitarra y Víctor ´El Becario´, en percusiones.

    ALE: Es verdad que nos adaptamos mucho al espacio o al evento que nos recibe. Por decirte, hay sitios donde nos invitan sólo a recitar porque se trata, por ejemplo, de una librería, así que allí vamos en plan súper acústico o a veces sin instrumentos. Un ejemplo sería el campeonato de Poetry Slam por equipos, en el que participamos dos veces y que ganamos la segunda vez. Allí sólo cuenta voz, cuerpo y escena, nada de música. Luego hay otros espectáculos en los que vamos totalmente enchufadas: bajo eléctrico, pedalera, percusiones, ukelele, etc… Todo depende de las condiciones del terreno.

    MAD: Nos adaptamos también a veces a la temática de un evento en particular, como el caso de la ´Jam Noir´ organizada por Marcos Xalabarder o producimos espectáculos que implican colaboraciones con otros artistas, tanto poetas, como músicos. Todo está vinculado con todo en una forma, aunque la presentación en sí puede ser muy diferente.

    ¿Cuáles son vuestros proyectos futuros?

    MAD: Libro. Disco. Gira.

    ALE: Ha sido difiñcil pero quizá lo logremos en breve. Me gustaría que quedara constancia material (no sólo fotos o vídeos) de nuestro trabajo. Y obviamente, ¡emprender la gira y dominar al mundo con nuestra poesía!

    MAD: Estamos trabajando cara al año que viene para poder publicar nuestro primer libro y disco como colectivo. El disco se acercará más a nuestras actuaciones que el libro, por lo que se complementarán muy bien. Y queremos actuar, en España, en Inglaterra, en donde nos inviten y donde nos invitemos.

     ¿La poesía es una forma de vida o una vida que da forma al resto?

    BELÉN: Creo que la poesía es una herramienta para expresar y condensar experiencias individuales que son también universales. No creo en la poesía como fin, como objetivo, creo que eso es algo que se puede volver en contra de uno mismo. El arte debería de estar al servicio del artista. Si no, el personaje te puede acabar comiendo. Aunque puede haber épocas que estos límites se desdibujan, pero mejor pasarlas como una gripe del ego y luego seguir trabajando.

    MAD: Para mí es más bien una vida que da forma o deforma la poesía. La literatura, la música y las artes escénicas son herramientas para deconstruir y reconstruir la realidad.

    ALE: Yo creo que hay personas que realizan o producen obras de arte y hay personas que son obras de arte en sí mismas. En mi caso, creo que soy de las primeras. O al menos, eso intento. Así que para mí, la poesía es una herramienta, un camino. No sé si llevo vida de poeta. Incluso, el término a veces me parece que se me queda grande. Otras veces me parece que se me queda corto. Para mí lo que es una forma de vida es la palabra, la literatura, y a eso aspiro, a que mi vida esté llena de literatura

    ¿Estáis satisfecha del resultado de vuestra hermandad?

    BELÉN: Muchísimo. Me encantaría tener una máquina del tiempo e ir a mi yo de hace diez años y decirle que va a estar haciendo todo esto. Me encantaría seguir dándole continuidad a todo lo que hemos hecho en los últimos años y seguir creciendo y llegando a más gente.

    MAD: Cuando pusimos las bases de este colectivo, no teníamos realmente ninguna expectativa más que poder poner en hoja y escena lo que nos condicionaba en aquel entonces nuestras vidas. La unión que se ha formado en estos años, el compartir con tantos amigos artistas y también este proceso incesante de evolución, de cambio, todo eso ha sido muy bonito. El camino no se acaba.

    ALE: Pues yo diría que sí estoy satisfecha y a la vez que no.

    Sí porque en los más de cuatro años que llevamos, hemos conseguido muchas cosas, muchos momentos de total creatividad y conexión artística. Soy consciente de que he sido muy afortunada. No con todas las personas con las que te topas en el camino puedes hacer equipo y trabajar tan bien y tan desinteresadamente. Los egos son muy cabrones y, en el mundo del arte, más. La literatura, encima, es un mundo solitario. Así que primero, contenta de haber tenido la suerte de encontrarme con Mad y con Belén. Y segundo, orgullosa de que hayamos sido lo suficientemente inteligentes y perspicaces para aprovechar esta gran movida del destino, convencer a Laura y Víctor de que esto valía la pena y así, hacer lo que nos gusta: desordenar el mundo con la palabra.

    Y por otra parte, no, no estoy del todo satisfecha. Somos muy cabezonas y miramos muy alto y muy lejos. Queremos más y buscamos más. Así que no. Estoy insatisfecha porque todavía quedan metas por cumplir, escenarios por conquistar, libros por publicar. Poc a poc, pero con constancia y trabajo duro

    ¿Qué es lo mejor y lo peor que os ha traído la poesía y el trabajo en común?

    MAD: Lo mejor sin duda es la hermandad, como apoyo humano y artístico. Poder trabajar con personas que me inspiran mucho, que respeto. La unión en diferencia.

    Lo peor fue lo que nos ha traído a la poesía y a trabajar en común, esas circunstancias que nos han hecho tan profundamente infelices y que pudimos exorcizar a través de ´La musa suicida´. Lo peor es lo que pasa en el mundo real, lo que nos hace sentir carentes de poder, la sociedad, lo que no podemos cambiar o mejorar.

    BELÉN: Lo mejor: todo el crecimiento personal. La sensación de que todo es posible, de que las cosas se pueden llevar a cabo si encontramos a las personas que vibran en nuestra frecuencia.

    Lo peor: como en todas las artes y en muchos trabajos, la precariedad.

    ALE: Lo mejor: la alegría de saberte acompañada en un mundo de soledad absoluta. Saber que hay con quienes puedes ser y estar en tu totalidad y que no sólo no molestas ni te juzgan, sino que alguien cree lo suficientemente en ti para convertirte en arte.

    Lo peor diría que ha sido hacernos conscientes, por vivir en carne propia, los obstáculos que hay que superar para poder expresarte en libertad.

    Para concluir la entrevista, ¿la pizza con o sin piña?

    ALE: ¡Con piña y picante! Toda la vida.

    BELÉN: Con piña, con de tó.

    MAD: Con piña, pero se la quito y la como por separado como postre.


    Podéis seguir a las Hermanas del Desorden a través de sus perfiles en Facebook y Twitter, e incluso ver algunas de sus actuaciones en Youtube.

  • 13 preguntas y una poeta, Victoria Ash: «La poesía es instinto de supervivencia»

    13 preguntas y una poeta, Victoria Ash: «La poesía es instinto de supervivencia»

    Victoria Ash, granadina de 1985. Cuando entras en su blog, Detrás de la piel,  lo primero que encuentras es su propia definición: «Me encanta bailar, escribir y soñar despierta. Soy adicta a las sonrisas y a las personas que guardan lo más bonito de sí mismas «detrás de la piel». Muy fan de quienes van con el corazón por delante. Sin miedo. Si yo estoy aquí, puede que TU también

    Los que la conocen, dicen de ella que «lleva a su Granada en el corazón y en los labios. Siempre mira a los ojos como queriendo verte por dentro. Baila hasta con el alma incluso cuando llueve. Sería capaz de cualquier cosa por hacerte reír. Su canción favorita es la voz de su madre. A veces, le salen sueños por la boca porque no sabe contener la ilusión. Sonríe como si nunca la hubiesen herido y abraza dejando parte de sí. Y por eso escribe. Porque enseñarte lo que tiene detrás de la piel le acerca a ti

    Ha publicado los poemarios La culpa es de las musas y Besos de nadie, además  del libro de relatos Detrás de la piel.

    Para Victoria Ash, la poesía es instinto de supervivencia. Crea un vínculo especial con sus lectores a través de sentimientos comunes que encuentran en sus poemas.

    Mis miedos al aire

    Pero es que yo,

    la ropa interior no me la quito

    si no es para hacer el amor,

    que eso sí es poesía.

    He de reconocer que después de haber leído su poemario, veo en él a dos poetas, la poeta que escribe para adolescentes con el corazón roto, para adolescentes en busca de un amor romántico.  Por otro lado, me ha sorprendido encontrar a una poeta social. En el poema ‘Sigue dormida’, Ash es  una poeta que exige cambios y que se pone del lado de los jóvenes sin futuro, de los inmigrantes y del rechazo a la ley mordaza. El poema ‘La quiero a ella‘ es un poema que me ha transportado a Galeano, Gabriela Mistral, Cernuda e incluso al poeta beat norteamericano Gary Snyder.

    Hoy, de todas maneras, vamos a conocer un poco mejor a Victoria Ash la poeta y nos olvidaremos de la mujer, si es que se pueden separar.

    Los poemas que ilustran la entrevista son de su poemario Besos de Nadie, publicado por Espasa en 2016.

    Llorar es otra forma de sonreír’

    Imagino

    que echarte de menos,

    debe ser el privilegio

    que tengo

    frente a los que

    no te han conocido.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Hasta la fecha tengo tres libros publicados: dos de ellos de poesía, Besos de nadie (Espasa, 2016) y La culpa es de las musas (Lapsus Calami, 2015);  y uno de relatos, Detrás de la piel (Ediciones Torremozas, 2015). Asimismo, realizo recitales poéticos con toques de humor.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Si no fueron las primeras, sí las que me llegaron dentro, porque recuerdo especialmente a Neruda y a Benedetti.

    Sin ti

    Que no es lo mismo respirar

    que coger aire

    o no haberte conocido

    que aprender a vivir sin ti.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Auténtica, pasional e íntima.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Creo y espero que sí, que esta evoluciona con uno. En mi caso, noto una evolución en el ritmo y musicalidad del poema.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Para mí está terminado cuando siento que eso era lo que tenía que decir. Para corregirlo lo dejo reposar para tomar perspectiva.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Mejorar, en la medida que pueda, mi pequeño mundo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un lugar muy importante. Amo el directo porque no creo que haya mejor forma de transmitir un mensaje que mirando a los ojos. Además, tener la oportunidad de hablar con el lector, de sentir sus impresiones en primera persona me parece un privilegio.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Suponen una gran oportunidad, tanto para el autor como para el lector, de hacerse oír. Creo que, bien usadas, nos acercan.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Abril, por ejemplo de Ernesto Pérez Vallejo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy con dos: Mujeres que compran flores de Vanessa Montfort y Dios hizo el mundo en siete días… y se nota de Luis Piedrahita.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Sé auténtico. Es la única forma de sentir, de emocionar y de ser feliz. Lo demás es traicionar(se).

    Me atrevo a vivir

    Prometo seguir mi instinto y

    creer en lo que siento.

    Y aunque a veces duela,

    prometo atreverme a vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Abierta a la poesía pero demasiado pendiente del número de seguidores en las redes sociales del autor. Este número no siempre se corresponde con calidad y talento.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Aquella que me hubiese sorprendido y no imaginase. Así que, ¡tampoco yo sé cuál es!

    Una vez acabada la entrevista,  queridos y queridas lectores, vamos a escuchar a Victoria Ash.

    Amigos, amigas, creo que deberíais darle una oportunidad a Victoria Ash, una mujer, una poeta que a medida que vaya evolucionando solo nos puede traer poesía de la buena.

    Esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    David Trashumante, heterónimo de David Moreno Hernández (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer, agitador cultural y copy de la agencia Nociones Unidas. Actualmente vive en Valencia.

    David Trashumante

    Ha publicado Parole, parole y otras palabras (Ed.Trashumantes, 2006), El Amor de los Peces (Unaria Ediciones, 2014), Tacto de Texto (Ediciones del 4 de Agosto, 2014), A Viva Muerte (Baile del Sol, 2015), Tópo (Amargord. Col. Transatlántica/Port Bou, 2016), No fear // No fiera (Pliegos de la Visión, Ediciones Babilonia, 2017) y Tócame (Col. Línea Inclinada, Crecida 2017).

    Lleva más de diez años recitando en todo tipo de superficies. Ha tenido diversas experiencias escénicas reseñables: “No Recital”, ”Adverso”, “War in progress” y ”Tuttipoeti” (esta   última compartida con el grupo efímero -compuesto para un único recital- Piña, Coñote y Guinda) y los espectáculos de polipoesía y performance “I’m a fucking poet”, “Mixer poetry” y “I’m a fucking poet 2.0.” con el grupo POETIKS: junto a los poetas Eddie (J. Bermúdez) y Pedro Verdejo. Junto al músico Álex de Sousa realizó el recital escénico “A viva muerte”, y fue el rapsoda del concierto de divulgación poética “La voz del viento” del coro Divisi. En solitario, está girando el recital de spoken word “Trashumanando”.

    Ha participado como poeta en numerosos festivales y encuentros poéticos nacionales.
    Facilita el Laboratorio de creación Poética Bibliocafé (Valencia); coordina junto a Pedro Verdejo el SLAM VLC y junto a Begonya Pozo el seminario: ¿Nuevas Prácticas Poéticas? de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia. También fue el coordinador del área de poesía de Festival Internacional de Arte Intramurs y es el codirector del Festival de Poesía Oral y Escénica de Valencia, Vociferio.

    Con él hemos querido hablar un rato, pero antes vamos a escucharle en Spoken Orality en Barcelona 2014, para ponernos en situación y después leemos su entrevista.


    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi vida va cosida a la poesía en todas sus variantes. Desde intentar vivir en poesía, una vida plena de abundancia emocional y solidaridad con todo lo humano, hasta trabajar por y para la poesía: leyendo, escribiendo, recitando, generando eventos poéticos, enseñando, militando… Para todo lo demás, ver mi currículum.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues empecé con clásicos como Walt Withman, Neruda, Lorca, Machado, Salinas… luego descubrí a los poetas de los 50, Gil de Biedma, Goytisolo, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes… pasé por los novísimos Pere Gimferrer, Leopoldo Panero… flipé con Brossa o Paco Pino y me desmelené con Bukovsky o Roger Wolfe. Mis primeras lecturas me llevaron al coloquialismo y la línea clara y leí a los poetas de la experiencia y también me cansé de los poetas de la experiencia. Gracias a manifiestos como el del grupo “Delta Nueve” (Benito del Pliego, Andrés Fisher, Rodolfo Franco…) descubrí otras poéticas más experimentales. También poetas de la diferencia como Ada Salas, Chantald Maiar, Ana Rosetti o Clara Janés y posteriormente gracias a los encuentros de Edita (Uberto Stabile) y Voces del Extremo (Antonio Orihuela) descubrí todo un mundo ninguneado por el canon poético de los 90, donde la performance, los fanzines y las ediciones independientes y la corriente poética de la Poesía de la Conciencia Crítica (Alberto García-Teresa) se acercaba más a mi forma de entender el hecho poético.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Trashumante.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 
    Creo que evolucionar es una obligación. Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort… En mi caso, desde mi primer libro «Parole, parole y otras palabras» que publiqué en 2006 y tras un parón de casi 8 años, son muchas las lecturas y los recursos aprendidos y por tanto, aunque a veces me sorprendo usando alguna metáfora de entonces, ha cambiado mucho.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?Normalmente, lo dejo enfriar un tiempo (a veces meses) y suelo retomarlo de vez en cuando y voy corrigiendo. Creo que es necesario esa distancia emocional para que tu lector crítico pueda mejorar lo escrito. Luego para armar el libro la cosa se intensifica y puedo estar totalmente obsesionado durante semanas hasta que lo doy por terminado. Incluso, cuando ya tengo el si del editor y la fecha de publicación, suelo seguir cambiando cosas y corregirlo hasta que entramos en maqueta (aquí ya no hago cambios, porque respeto mucho el esfuerzo del maquetador y no quiero darle más trabajo). Ahí pienso que el poema está terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Afectar a los demás desde mi propia afectación, concienciar desde el compromiso de mi cuerpo con mis textos, contactar con los otros, sentir, dar voz, posicionarme políticamente, denunciar, evidenciar, explicar, resensibilizar hasta que podamos disfrutar del silencio, el amor y la paz.

    • Tócame (actuación en Es Baluard, Palma de Mallorca, 2015)

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas públicas son un componente diferenciador del arte poético respecto a otras disciplinas escriturales. Al fin y al cabo, la poesía nació de la oralidad, la musicalidad de la rima ayudaba a memorizar los textos y, ante un mundo iletrado, comunicar su contenido. La poesía, más allá del placer de la lectura privada, es energía, ya lo sabía Kerouac que aplicaba técnicas de declamación poética a la lectura de su novela “On de road”, y también aire. Por algo decimos “voz poética”. Así que para mi es esencial, lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice, eso configura al poeta. Siento pena de que muchos compañeros y compañeras poetas den por finalizado el trabajo poético en lo escritural y descuiden tanto sus lecturas públicas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Vivimos en la sociedad de la información y eso tiene pros y contras. Pros, porque todo el mundo tiene mayor facilidad para dar a conocer su trabajo.Porque se desmercantiliza el asunto y se entra en contacto directo, sin intermediarios, entre poetas y lectorxs. Contra, porque hoy día, tras décadas de aculturación, somos un público acrítico que enseguida se lanza a replicar y emitir sus propios contenidos haciendo que la red sea una jungla de mediocridad a veces insondable. Es decir, nunca se ha producido más literatura que ahora ni nunca se ha leído más que ahora, pero nunca se ha producido más literatura banal que ahora y nunca se ha leído con menos profundidad y tiempo que ahora. El esfuerzo no está de moda y la humildad tampoco. Cuando haces click ya no hay stop.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Recomiendo encarecidamente este trabajo ciberpoético de Francisco José García Prados.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    «La lengua radical: Antología de la poesía norteamericana» de Esteban Pujals

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que escriba por amor a la poesía, no por fama ni reconocimiento, y con la ambición de ser leído por todo el mundo pero manteniendo a raya al ego.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    50.000 títulos al año. Mucho árbol muerto y pocas hojas con savia.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Eres feliz?

    Por si a alguien no le ha quedado claro, David Trashumante es un poeta por los cuatro costados, o tal como dice él, ‘a fucking poet’.

    Acabamos escuchando a Trashumante recitar un poema inédito que es el prólogo de “APENAS”, poemario que aparecerá a lo largo de 2018 publicado por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Ferran Garrido: «Nunca tuve vocación de publicar, tuve vocación de escribir, para mí, en un acto íntimo»

    Ferran Garrido: «Nunca tuve vocación de publicar, tuve vocación de escribir, para mí, en un acto íntimo»

    «Reflejos» Ferran Garrido (oléLibros, 2017).

    Ferran Garrido ha consagrado su vida al periodismo desde hace más de 30 años. Como periodista de prensa escrita ha colaborado en periódicos como Las Provincias, Diario de Valencia o Superdeporte y su carrera radiofónica ha pasado por Radio Juventud, Radiocadena Española y Radio Nacional de España. Desde principios de los años 90, como redactor de Televisión Española, ha desempeñado diversas tareas en TVE, donde ha sido Jefe de Informativos de RTVE en la Comunitat Valenciana, Coordinador de Programas, Editor de Informativos y Coordinador de Deportes.

    Su tarea profesional ha sido distinguida en numerosas ocasiones. Premio Nacional de Periodismo para jóvenes profesionales (INJUVE 1990), Premio de Periodismo del Ateneo Mercantil de Valencia 2015, la Distinción Especial del Colegio de Psicólogos 1993, Premio de Periodismo del Instituto Valenciano del Corazón 1992…

    Conocido como “el poeta de la imagen” comenzó a escribir poesía muy joven, en la década de los 70, y siempre bajo la influencia y el contenido social de su trabajo. Su obra se populariza en redes sociales, donde combina siempre los versos con la fotografía, con la obra del fotógrafo Pedro Ignacio Fernández.

    Reflejos” es el segundo libro de poemas de Ferran Garrido, en esta ocasión editado por la editorial valenciana oléLibros. Llega tras la publicación de “La ausencia habitada” (Editorial Carena, 2014), y su contenido nos acerca de nuevo al poeta, a la persona, a sus estados de ánimo y a su experiencia vital, sin renunciar al contenido social de gran parte de su obra.


    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Es imposible renunciar a nuestro pasado literario y cultural. Nuestra literatura es tan rica que no podemos renunciar a la influencia de muchísimos autores. Aquí, por poner una primera raíz, evidentemente los poetas de la generación del 98. Reivindico su obra como el inicio de la literatura española moderna. La obra de Antonio Machado es absoluta. Pero mis grandes referentes nacen en la generación del 27. Para mí, la obra y la lectura de los poemas de Luis Cernuda ha sido fundamental. La influencia de Vicente Aleixandre es irrenunciable. Mi relación con la obra de Lorca llegó como un acto de justicia para leer y poner en valor sus versos y, en lo más personal, la obra y la figura de Federico me llegaron a través del poeta Luis Rosales, su gran amigo, a quien tuve el honor de conocer. Cada vez que leo los versos de Miguel Hernández me enamoro de la vida y de su fuerza. Después llegaron los poetas de postguerra que son capitales para la literatura española. Y, en cuanto puedo, en poetas de una generación posterior a esa, reivindico a Jaime Gil de Biedma, el hombre, el poeta que supo hacer de la sencillez del lenguaje una obra de arte. Seguramente el poeta español más importante de la segunda mitad del siglo XX. Y, en lo más íntimo de mi cabeza, como valenciano orgulloso de nuestra cultura, siempre tengo presente la obra y la personalidad de Vicent Andrés Estellés.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como decía Celaya, «la poesía es un arma cargada de futuro». Yo, a veces pienso, que también es un arma cargada de pasado… y de memoria. Creo que la poesía ha de despertar sentimientos y de remover conciencias. Concibo la poesía como un acto de comunicación íntima entre el autor y el lector. Para mi es una necesidad. Escribo por necesidad vital. Seguramente, tal vez, para mí es un antídoto a la realidad que vivo cada día como periodista, desde hace 35 años. Empecé a escribir muy joven, a finales de los años 70. Pero nunca tuve vocación de publicar. Tuve vocación de escribir. Para mí. En un acto íntimo. Lo de publicar mi obra vino, con mucha humildad, mucho después.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Reflejos es un paso más en mi evolución como autor. A ver, mis poemarios, lejos de ser recopilaciones temáticas, son como un diario. Escribo a medida que vivo. Los hecho, el entorno, un suceso, una cuestión persona, vital, hace surgir un poema, y así es como va naciendo mi obra. Es cierto, como dice Carmen Amoraga en el prólogo, que desnudo mi interior en un «acto de valentía». No se, a lo mejor es mas un acto de necesidad que de valentía. «La ausencia habitada» fue una primera publicación, una obra con mucho significado para mí… pero «Reflejos» creo que recoge poemas de un perfil más maduro. En algunos casos, más duro, más crudo. Con un significado más explícito. Se lo que quiero comunicar y lo hago. Aunque, a menudo, son los versos los que me llevan de la mano a la construcción de un poema. Como si tuvieran vida propia dentro de mi cabeza. Por eso escribo en cualquier sitio, a cualquier hora, donde surja la inspiración y esté donde esté. Tengo muchos versos escritos en la servilleta de una cafetería… Mis bolsillos van llenos de papeles con dos versos sueltos, o con uno, y después ellos mismos, en la calma del despacho, me llevan hasta escribir un poema completo. La madurez del lenguaje evoluciona con la madurez de la vida. Pero, siguiendo la impronta de Gil de Biedma, creo que la sencillez de las palabras cotidiananas es la tónica que marca mi obra.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    ¿Sinceramente? Pues no lo se. Un poema, un texto, es un ser vivo. En realidad nunca me parece que esté bien acabado. Podría estar corrigiendo eternamente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Creo que la poesía ha de remover conciencias y despertar sentimientos.

    ¿Cómo ha influido su faceta como poeta en su labor periodística, y viceversa?

    Sin duda ha influido el ejercicio del periodismo en mi obra poética. Algún crítico ha escrito que mis poemas son como la crónica de un instante, de un momento determinado. Y puede que tenga mucho de eso. Esa es la razón de unir poesía y fotografía. Tal vez por la necesidad periodística de apoyar el mensaje con una imagen. Los periodistas tenemos el privilegio de vivir muchas cosas en primera persona. Y toda experiencia vital se refleja, sin lugar a ninguna duda, en mis versos.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios y revistas virtuales, blogs, etc.?

    Yo también nací al público como poeta en redes, en Internet. Los tiempos cambian y también el canal de comunicación. Pero nunca renunciaré a la edición en papel. Soy un bibliófilo. Casi un fetichista de los libros. Pero no se puede negar que las publicaciones en Internet, hoy en día, son fundamentales y tienen un valor incalculable. Han democratizado aún más el mensaje y la obra literaria. Sin ellas, el trabajo de grandes autores seguiría perdido en el anonimato ante la dificultad de publicar. Y han conseguido algo esencial. Han puesto en contacto directo a unos autores con otros. Y de ese intercambio de ideas y conversaciones hoy, yo por ejemplo, comparte amistad y conversaciones con autores de muchos países, con la cercanía de la inmediatez de la comunicación por Internet. Sin duda, es muy enriquecedor.

    En la actualidad leo mucha poesía contemporánea. Decía Lorca que «la poesía no requiere seguidores, necesita amantes», y yo estoy enamorado de poetas actuales como Elvira Sastre, Irene X, Loreto Sesma, Sara Búho, Nerea Delgado o Erika Münchausen. Son mujeres que plasman toda la sensibilidad y la calidad de la poesía española de nuestros días. Son jóvenes y han sabido hacer de las redes sociales una plataforma para la difusión de su obra. Por fin, la poesía española se escribe en femenino. Y me encanta que sea así.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    No volveré a ser joven

    Que la vida iba en serio
    uno lo empieza a comprender más tarde
    -como todos los jóvenes, yo vine
    a llevarme la vida por delante.

    Dejar huella quería
    y marcharme entre aplausos
    -envejecer, morir, eran tan sólo
    las dimensiones del teatro.

    Pero ha pasado el tiempo
    y la verdad desagradable asoma:
    envejecer, morir,
    es el único argumento de la obra.

    Jaime Gil de Biedma.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    En realidad estoy leyendo dos. Casi nunca leo un solo libro a la vez. Ahora, mientras leo un poema al día de Luis Cernuda, justo antes de ir a dormir, estoy leyendo dos libros. La ultina novela de Carmen Amoraga, «Basta con vivir», una obra excepcional, y el último libro de María García-Lliberós, «La función perdida» que es de esos que me van a dejar huella sin lugar a ninguna duda.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en la poesía?

    Que lea mucho. Mucho. Que escriba. Que no tenga miedo a enfrentarse a un folio en blanco. Y que viva. La experiencia vital es fundamental para escribir. Y que use internet para difundir su obra y para darse a conocer.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Sé que es un mundo complicado y que atraviesa por problemas económicos. Yo, la verdad he tenido mucha suerte en mi relación con las editoriales. Me han tratado muy bien. Primero Ediciones Carena, de Barcelona, y ahora oléLibros, dirigida por Toni Alcolea, una editorial que ama lo que hace.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y que no le he hecho?

    No me has preguntado por el contenido social de mi poesía… y lo tiene. Y mucho. Y muy intenso.


    Nota: Ferran Garrido presenta su libro «Reflejos«, el miércoles 7 de febrero a las 19h, en el Ateneo de Valencia . 

  • 13 preguntas y una poeta, Tere Vila Matas: «La simplicidad tan compleja de la caligrafía y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionaron»

    13 preguntas y una poeta, Tere Vila Matas: «La simplicidad tan compleja de la caligrafía y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionaron»

    En la tradición china, poesía y caligrafía han estado siempre estrechamente relacionadas. De ahí la decisión de entrevistar hoy a Tere Vila Matas (Barcelona, 1949), artífice de una propuesta poético-pictórica revolucionaria. Vila Matas es una pintora-poeta innovadora e infravalorada que ha sabido articular un lenguaje propio que mezcla su naturaleza occidental con conceptos estéticos orientales y una técnica china milenaria.

    Algunas personas pueden preguntarse qué tiene que ver una pintora en este entorno poético. Pues bien, en un breve artículo publicado por la Revista de literatura ALGA, Ruth Castilla Mora explica muy bien la relación entre la poesía y el arte caligráfico del que destacamos unos párrafos:

    Durante muchos siglos el arte poético en esta cultura fue consustancial al oficio de letrado. Los letrados practicaban la caligrafía así como escribían poemas, pintaban o tocaban la cítara de 7 cuerdas. Poesía, caligrafía, pintura y música formaban parte de un arte completo mediante el cual se expresaban distintas dimensiones de su sensibilidad.

    En la caligrafía tradicional hay muchas maneras de escribir un mismo carácter. Con la unificación del imperio en el s. III a.C. se retomaron los sistemas más antiguos de escritura (estilo del sello y estilo de los escribas) y se fijó su forma definitiva tal y como se mantendrá hasta la época moderna. En ese momento se desarrollaron tres grandes estilos de escritura: la regular, la cursiva y la escritura de estilo hierba (altamente estilizada y de difícil comprensión, que se sirve de designios puramente estéticos). Con este último estilo se creó un tipo de arte sumamente codificado con el que se acercó la experiencia de la caligrafía a la de una pintura sin objeto.
    La poesía china sufrió una gran transformación a principios del s. XX que culminó con el Movimiento de la Nueva Cultura (conocido también como Movimiento del 4 de Mayo de 1919), que se caracterizó por el uso de la «lengua hablada o báihuà» y que incluía en su bagaje la influencia de una literatura occidental que empezaba a ser ampliamente traducida. A pesar de las vicisitudes que sufrió la poesía por las injerencias políticas que se produjeron en la época de Mao Zedong, hoy en día este movimiento sigue siendo el punto de referencia para buscar las raíces de la modernidad de la literatura china.

    La caligrafía tampoco fue ajena a los acontecimientos socio-políticos del s. XX, y a pesar de haber mantenido su carácter propio ha recibido una profunda influencia tanto de la caligrafía japonesa contemporánea como de la pintura moderna occidental. La capacidad expresiva del trazo, las cualidades de la tinta, el valor de los espacios vacíos, son algunas de las particularidades estéticas que se han ido explorando a través de los siglos mediante las posibilidades creativas del pincel. La práctica de la caligrafía es un acto en el que entran en juego el cuerpo y el espíritu del calígrafo y que permite la concentración y la unidad de toda su energía. Más allá de las ideas que exprese, su gesto queda impregnado de su personalidad y su carácter. Es por ello que se considera que la caligrafía es más que escribir. Se trata de la vida y de vivir.

    La técnica de Vila Matas

    La técnica oriental de la que se sirve Tere Vila Matas se basa en el uso del mal llamado papel de arroz (término utilizado para referirse al papel hecho con partes de la planta del arroz, como la paja de arroz o la harina de arroz. Sin embargo, el término se aplica al papel hecho con otras plantas, o que contiene otras plantas, como cáñamo, bambú y morera) y la tinta china. Este tipo de papel es sumamente absorbente así que la tinta penetra en su interior y no queda suspendida sobre él, como ocurre con otras técnicas. Para que la tinta no se corra en una mancha incontrolable es preciso acariciar suavemente el papel y dejar que el pincel fluya siguiendo los dictados de la fuerza interna, nunca física. La técnica no permite ni titubeos ni correcciones. El pincel es un puñado de pelos en la punta de un mango de bambú, tan sensible que para manejarlo se necesitan años de aprendizaje.

    A Tere Vila Matas la avalan más de cuarenta años dedicada al trabajo e investigación de la filosofía, caligrafía y pintura orientales, fusionándolas y enriqueciéndolas con la cultura occidental. Su fascinación se remonta a los años 70, cuando, tras un proceso de búsqueda en solitario, conoció en París al maestro coreano Ung No Lee, quien le ayudó a entender que la técnica china para enfrentarse al espacio en blanco implicaba el aprendizaje de una filosofía de vida. Trabajó durante diez años con Ung No Lee y “ahora –escribió de ella el periodista Eugenio Madueno- debe de ser una de las pocas pintoras europeas capaz de confundir con sus obras a los mismos chinos”.

    En su brillante trayectoria artística cuenta con importantes premios internacionales, como el de la Innovación Artística de Nueva York y el Grand Prix de la Vigne de Francia. Sus obras cuelgan en el Museo Oriental de Valladolid, el Musée Olympique International de Lausana, el Museo Contemporáneo de Ceret o la Universidad de Bellas Artes de Seúl.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?

    Resumir mi vida, que ya es extensa, ocuparía mucho, pero sí puedo decir que siempre ha estado ligada al arte y muy especialmente, desde mis 17 años, a la pintura y caligrafía china que es ‘el Arte de la Escritura’ y poco a poco ha ido fusionándose con mis conocimientos de pintura occidental y me ha permitido investigar y crear un mundo pictórico y caligráfico nuevo. Todo esto ha sido y es mucho trabajo y muchos años de búsqueda imparable.

    ¿Cuáles fueron sus primeras influencias?

    Mi primera influencia fue el Maestro Sainz de la Maza, de quien aprendí pintura al óleo y dibujo, pero siempre buscando nuevas salidas para el arte. En su estudio fue donde, a través de una compañera filipina, descubrí que había una pintura que cumplía los requisitos que deseaba: la pintura china. Esta pintura no admitía corrección, sintetizaba las líneas y ‘el vacío fuera o dentro de los trazos’ era tanto o más importante que el lleno. Esa simplicidad tan compleja y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionó.

    Trabajé con ella todo el tiempo que vivió aquí, y mi compañera decidió, antes de volverse a su país, dejarme todo su material y a su vez me puso en contacto con su maestro. A través de ella y en la distancia, todo era tan difícil que al final solo fue un corto tiempo. A partir de entonces, empezó mi búsqueda y entrada en el mundo caligráfico y pictórico que ha sido y es mi vida. Decidí adentrarme en el mundo de la estética oriental y con el tiempo he ido asimilando en profundidad los planteamientos filosóficos, las técnicas del dominio del pincel y la expresividad del trazo.

    Sí, mi primer contacto con el mundo oriental fue a través de la pintura tradicional china. Lo que me marcó definitivamente fue, tras un proceso de búsqueda en solitario, conocer en Paris al gran maestro coreano Ung No Lee. Él me desveló todos los secretos del proceso por el cual él había transformado la pintura convencional china en una apasionante estética futurista.  A lo largo de diez años y en un ir y venir a Paris, a la Provenza y trabajando con él cuando podía, hice mi aprendizaje de reflexión, investigación y trabajo uniendo Oriente y Occidente, abstracción y figuración, tradición e innovación estética, siempre en movimiento.

    ¿Cómo definiría a su pintura?

    Siempre he llamado a mi pintura, ‘Fusionismo‘, puesto que es ‘mestiza‘. Utiliza toda la filosofía oriental y la filtra a través de mi mundo occidental, fusionando dos culturas.

    Sin embargo, mi técnica es totalmente oriental y se basa en la caligrafía china. Utilizo pinceles chinos, papel chino, tinta china que hago yo misma con un tintero chino y colores y pigmentos minerales. Todo ello hace que se abra un abanico de posibilidades inacabables de investigación y creación dentro de este mundo tan rico. Yo considero que es una pintura intimista, que requiere mucha concentración antes de realizarla y olvidarse de todo lo demás. Y es por eso que se la considera una forma de meditación más.

    Cuando pintas o haces caligrafía, tus pensamientos no pueden estar en otra parte, es imposible. Por eso es meditación. Cuando mueves el pincel y bailas con él sobre el papel, todo lo que vas a poner y dejar ir ya está decidido con anterioridad; después la tinta se encarga de entrar dentro del papel según tu la dirijas.

    ¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?

    ¡Naturalmente! Si una pintora no evoluciona pictóricamente, está muerta. Una pintora puede seguir viviendo pero si no lo refleja en su pintura, su pintura está estancada y como consecuencia acabada. La esencia de una pintora no cambia, pero si ‘está viva’, su pintura debe reflejar el paso del tiempo y no repetirse. Debe ir evolucionando con la vida, porque todo va unido.

    A la segunda pregunta, confieso que ‘progresivamente’ se va adquiriendo un mayor dominio de la técnica que permite una liberación desde lo más hondo y a través de los trazos, una liberación desde lo más profundo que habita en tu interior.

    Al comienzo es muy duro, requiere mucho trabajo: repetir, repetir y repetir. Conocer cada uno de los trazos y practicar sus movimientos para después liberarlo todo y plasmarlo en el papel. Así, poco a poco vas entrando en el placer de liberar esos trazos con el correspondiente movimiento sacándolos de sus formas establecidas, pero guardando siempre el movimiento aprendido para el manejo del pincel. De esta manera se va entrando paulatinamente en una pintura y caligrafía más libre.

    ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Siempre que pinto algo, sé perfectamente cuando llego al final. Es algo que se aprende pintando, viene con el trabajo. Pero es cierto que lo último que se hace es ‘unir toda la obra‘, lo que yo llamo en francés ‘la liaison’, enlazarlo todo, ‘ligarlo’. Eso es realmente difícil, requiere años de trabajo y experiencia.

    También le diré que cuando me pongo delante del papel en blanco y cojo el pincel, ya está todo decidido hasta el final. El proceso de trabajo es lo primero y la ejecución es lo último. Todo está decidido, sí, pero la tinta es algo vivo que el papel recoge, puesto que pinto dentro del papel y no en la superficie como se hace en occidente, donde se raya el papel por decirlo de alguna manera. Aquí, el papel es seco y yo pinto en un papel que absorbe la tinta y si es excesiva se desfigura. Por lo tanto, por mucho que alguien quisiera repetir una caligrafía exacta es imposible. Además, ‘no admite corrección’ y esto es algo que yo valoro muchísimo, y es precisamente una de las cosas más impresionantes que tiene esta pintura. A través del pincel que recoge tu pulsación y tu movimiento se hace imposible pintar y tapar, y es por eso que yo la llamo ‘la pintura de la verdad’.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?

    Yo no tengo fines ni metas. Sigo una dirección que supone a veces tomar un camino u otro, pero siempre siguiendo una dirección. Las metas para mi no existen, se hace camino y tu eliges en qué dirección quieres ir y dónde te quedas o sigues.

    ¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?

    Muy respetables e interesantes. Existen muchos ejercicios al aire libre que ayudan a entender más profundamente lo que es dibujar o pintar antes de entrar en el detalle.

    La pintura al aire libre siempre es buena pero hay que hacerlo poco a poco puesto que de no ser así, no puedes abarcar tanta cosa como te ofrece la naturaleza. Es cierto que antes de atreverte a pintar una montaña hay que saber muchas más cosas, ‘para pintar un árbol, antes has de saber pintar una hoja de él‘ y así poco a poco o ‘petit à petit‘ como decía mi Maestro.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Ung no Lee

    Cuando empecé a hacer caligrafía y pintura, aquí no había nadie que lo hiciera. Yo era como ‘una extraterrestre’ en soledad y poco a poco fui trabajando y pintando hasta que por fin encontré al gran maestro coreano Ung no Lee en París y a partir de lo que yo le enseñé que había hecho, él revolucionó toda mi pintura y caligrafía y me enseñó realmente lo que era la caligrafía y la pintura oriental con mayúsculas y con un añadido en la forma de hacer los trazos y pintar que él había creado y que te permite pintar a lo grande después de un largo y duro aprendizaje y con un gran refinamiento.

    Trabajé con él unos diez años, con idas y venidas a Paris y hasta pude hacerlo en su ‘atelier’ como un gran privilegio. Eso lo explico porque si me pregunta qué opino de la difusión de la caligrafía hoy en día, creo que es bueno que se conozca y se difunda y me alegra pero …. por el respeto que le tengo, a veces creo que se la toma un poco frívolamente, como una ‘chinoisserie decorativa’.

    ¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho? 

    Me es muy difícil elegir uno, puesto que hay tantos y todos buenísimos: Wang Wei, Lu Yu, Li Bo, Chi Tao, Han Shan, casi todos los poetas budistas de la dinastía Tang, etc. pero si tuviera que elegir uno, sería Wang Xi Zhi, autor del prólogo del libro ‘El pabellón de las orquídeas‘ escrito con prosa poética y considerado hasta el día de hoy como una gran obra maestra.

    También elegiría muchos poemas anónimos que para mi a veces me resultan increíblemente buenos. Por ejemplo, uno del siglo I que se titula: ‘La canción del Jang’.

    Jang

    Trabajo cuando el sol se eleva,

    cuando él se acuesta, me acuesto.

    Para beber cavo mi pozo,

    para comer trabajo mi campo.

    ¿Qué importa el poderío del Emperador?

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios a la vez: arte, ensayos, poemas, … pero el que ahora tengo entre mis manos es ‘Resucitar‘ de Christian Bobin, aunque siempre tengo algún libro relacionado con el arte en toda su extensión.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?

    Mucho trabajo y poco a poco, ‘beaucoup travail et petit à petit’ (como decía mi Maestro). También le diría ‘despacio como una tortuga pero con la fuerza de un toro’. Y es que esta pintura, basada en la caligrafía no es ni sirve para pintar ni conseguir trofeos, es algo mucho más importante, ‘te ayuda a vivir’ y la satisfacción de volcar tu persona con el pincel y la tinta. Todo un mundo interior ‘dentro‘ del papel.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?

    Es evidente que muy mal. A veces parece que solo existe el comercio de la pintura y las firmas. Pero también creo que son ciclos y que la pintura y la poesía siempre existirán y nos acompañarán en esta vida de una u otra forma. Nunca desaparecerán.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna. El silencio es lo mejor, ahí caben todas las preguntas.

    ¿Nos podría enseñar su estudio o parte de él?

    Claro que sí, adelante.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Lluís Calvo i Guardiola: «La poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido»

    13 preguntas y un poeta, Lluís Calvo i Guardiola: «La poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido»

    Lluís Calvo i Guardiola (Zaragoza, 27 de mayo de 1963) es un poeta, escritor y ensayista catalán que vive en Sant Cugat del Vallès. Trabaja como técnico cultural y colabora habitualmente en medios de comunicación y en revistas culturales (como el Diari de Barcelona, Avui, El País, Descobrir Catalunya, Caracters y Rels). Se define como ecléctico, y entiende la poesía como una manera de entenderse a sí mismo, de experimentarse y de reinventarse constantemente. Su obra ha sido traducida al español, italiano, francés, portugués y al polaco. Ha escrito novela, ensayo y 16 libros de poesía. Ha ganado diversos premios literarios.

    En 2003 inició, junto a Pedro Valdeolmillos, la página web Epímone, dedicada a la ciberpoesía, que se ha convertido en un referente internacional en lo que respecta a la exploración de nuevos lenguajes y escrituras.

    La poesía de Calvo es, a veces, dura, áspera. Reflexiona sobre el papel del lenguaje; la naturaleza también es otro de los temas centrales en su poética.

    El crítico Joan Triadú calificó a Calvo como un “faro del siglo XXI y representante de la vanguardia que continuamente vuelve a comenzar y se vuelve a hacer en cada obra”. También el crítico y estudioso Jordi Marrugat ha hablado de la obra calviana como una poesía que va desde la llamada poesía de la experiencia hasta el collage brossiano, el juego visual y la experimentación, siendo el principio de diversidad artística el fundamento de su poética.

    Un poeta muy interesante y no suficientemente conocido fuera de Catalunya. Poémame, en su afán por dar a conocer la poesía sin fronteras os recomienda su lectura. Para saber más de Lluís Calvo i Guardiola.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Publico desde el 1987, por lo tanto son treinta años de trayectoria literaria. Este otoño ha aparecido Llum a l’arsenal, una antología que recoge cien poemas de toda mi producción literaria. David Jiménez i Cot se ha encargado de la selección y Jordi Marrugat ha escrito el prólogo. También he escrito ensayos y novelas. Mi vida se alimenta de la literatura y al revés, son núcleos que se anudan, crean ecos y se confunden. Todo esto crea un rastro en forma de texto, de discurso.

    Com un roc o una efígie:

    així em veus, així em jutges

    ran dels cirerers.

     Però més aviat

    sóc el riu que flueix, …

    -‘Ran dels cirerers’ , del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    De niño no me gustaba la poesía, la encontraba afectada y cursi. Mis primeras lecturas poéticas se centraron en la generación de los 70, con autores como Maria Mercè Marçal, Miquel de Palol, Miquel Desclot, Jaume Creus… También Brossa y Foix. Y autores castellanos: Machado, Guillén, Hernández, Alonso, Aleixandre, Salinas… Salinas fue una influencia muy grande en mis inicios.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    El día que pueda definirla dejará de ser poesía. Porque la poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido, al idiolecto, a lo escondido y sorprendente de uno mismo. Por lo tanto, la definición siempre está en el interrogante.

    Cap altra funció,

    cap altre èxtasi,

    cap estètica retuda als lladregots del cor.

    Ni cap elevació que no ens taqui

    la pell amb el polsim del viure.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Digamos que he viajado desde un cierto realismo y simbolismo hacia formas experimentales y crípticas. Pero como ha subrayado el crítico Jordi Marrugat estas tendencias están continuamente revisitando mis poemas, no son formas que se abandonan y a las que no se vuelve jamás. Me gusta el tránsito entre las referencias muy directas y el territorio en que el lenguaje es la única realidad. De hecho cualquier forma de realismo ya implica una mirada en cierto modo autoreferencial, ya que somos nosotros mismos quienes construimos la realidad. No existe substancia sin observación.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El primer esbozo del poema siempre es rápido, muy instintivo. Dejo que el poema me lleve donde él quiere. Después hay un trabajo muy intenso de corrección. Escribo en libretas y corrijo en ordenador o en papeles impresos.

    Vàrem penjar poemes

    enmig dels murs

    i hi meditàrem.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    El fin siempre es dialéctico. Se anda andando.

    El poema exerceix la funció del batall

    que desperta els veïns a l’alta nit.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En Cataluña ha habido un auge de los recitales, tenemos rapsodas impresionantes, slamers buenísimos. Yo hago lo que puedo, desde un estilo propio de decir los poemas, en que no importa tanto la técnica, que no poseo, sino la intensidad y la individualidad de la voz. En este sentido soy punk: tres acordes y basta, no aspiro a florituras técnicas que no domino. Me gusta recitar en público, pero sigo pensando que la lectura íntima es el acto primordial de la comprensión y del goce poético.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Me parece un aspecto fundamental. A mí me han facilitado mucho las cosas, no solo desde el punto de vista de la difusión, sino también del contacto con otros poetas y del conocimiento de otras voces. La poesía se mueve en lo subterráneo –si exceptuamos los poetas de supermercado-, por lo tanto defiendo una literatura hacker, infiltrada en el sistema con el fin de subvertirlo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Cualquiera de Poteaux d’angle de Henri Michaux. Pero la lista sería muy larga: Foix, Vinyoli, Ashbery, Ferrater, Quasimodo, Montale, Eliot, Hac Mor, Rilke, Tomaz Salamun, Charles Simic, Manoel de Barros, Bishop, Stevens, Novalis… En castellano, con motivo de un viaje reciente a Perú y Bolivia, he leído autores muy interesantes, como el chileno Héctor Hernández Montecinos, el peruano Odi Gonzales o el chileno-boliviano Fernando van de Wyngard.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    He acabado Informatique celeste del filósofo francés Mark Alizart y he comenzado Jardí vora el mar de Mercè Rodoreda, en la edición original de 1967.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    El mismo que daba Foix: leer mucho. Y ser valiente, hacer lo que te dé la gana. Porque solo la singularidad, el nominalismo del discurso único, dará paso a la creación de la propia voz.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo editoriales independientes, que actúan con valentía y criterio literario. Y veo también grandes empresas que destruyen la cultura, con su búsqueda del éxito fácil, de los libros de consumo, conectados con la moda y la actualidad, libros de los que nadie se acuerda al cabo de unos meses y que responden al más rastrero oportunismo. Hay lectores que buscan la ratificación de lo conocido. No me dirijo a ellos.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Justamente ésta. Pero la acaba de formular. Y en cualquier caso muchas gracias por la entrevista.

    Acabamos la entrevista con dos lecturas de dos poemas de Lluís Calvo i Guardiola leídas en momentos diferentes en la sala Horiginal de Barcelona. La primera, ‘L’hort de la reina i l’hort del cant, por el cineasta Albert Serra y la segunda por el propio poeta, Rondalla de su libro Llegat rebel.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

    BIBLIOGRAFÍA POÉTICA

    Veïnatge d’hores (1987)
    A contrallum (1989)
    Vida terrenal (1991)
    Jardí d’una ciutat deserta (1992)
    La llunyania (1993)
    El món que respirava pels ulls (1996)
    L’estret de Bering (1997)
    Opus spicatum (2000)
    Omissió: l’u de la u. (2001)
    El buit i la medusa (2002)
    La tirania del discurs: protoversos i electropoemes (2003)
    Andrómeda espiral: els bumerangs de Villa Chigi (2005)
    Al ras (2007)
    Última oda a Barcelona (2008)
    Cent mil déus en una cau fosc (2008)
    Col·lisions (2009)
    Estiula (2011)

    PREMIOS POÉTICOS

    Amadeu Oller de poesia, 1987
    Miquel Martí i Pol de poesia, 1988
    Miquel de Palol de poesia, 1990
    Salvador Espriu de poesia de Calafell, 1991
    Mercè Bayona de poesia, 1992
    Josep M. López Picó de poesia, 1995
    Joan Alcover de poesia, 1996:
    Maria Mercè Marçal, 2000
    Flor Natural als Jocs Florals de Barcelona, 2002
    Rosa Leveroni de poesia, 2007
    Vicent Andrés Estellés de poesia, 2009
    Premi Crítica Serra d’Or de poesia, 2012

  • 13 preguntas y una poeta, Ángela Pradelli: «La poesía está, y los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura»

    13 preguntas y una poeta, Ángela Pradelli: «La poesía está, y los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura»

    La poeta argentina Ángela Pradelli.

    Ángela Pradelli (Buenos Aires, Argentina, 1957) es escritora y poeta. Profesora de secundaria y coordinadora del Plan Nacional de Lectura en la Región de la Provincia de Buenos Aires, actualmente es también coordinadora de la Cátedra Latinoamericana y del Caribe de Lectura y Escritura.

    Ha dado conferencias y talleres para escritores en la Argentina y en varias ciudades de otros países: Cuba, Venezuela, Suiza, Alemania, Italia, los Estados Unidos de Norteamérica, China. Ha colaborado en diferentes medios periodísticos argentinos y para el periódico La Liberté, de Fribourg (Suiza) y la Jornada semanal, de México y también ha sido seleccionada como escritora residente en diversas partes del mundo: EUA, Suiza, Italia, China. De hecho Poémame ya ha publicado dos artículos suyos en los que Ángela Pradelli ha compartido sus impresiones poéticas durante su estancia en China:

    De su obra poética queremos destacar el poemario Un día entero (Ediciones del dock, 2008). Ha sido galardonada tanto en Argentina como en el extranjero y ha llegado a ser finalista del Premio Casa de las Américas en poesía en 1994 y obtenido el premio Concurso Nacional de Poesía Miguel Ángel Bustos, Roberto Santoro, Francisco Urondo (1996). Algunos de sus libros se han traducido al alemán y al inglés, y en parte, al italiano y al francés. Entre las diversas obras que ha escrito queremos destacar el libro de cuentos Las cosas ocultas, Amigas mías, Turdera y El lugar del padre. Fue galardonada con los premios Emecé de Novela en 2002 y Clarín de Novela en 2004.

    En febrero de 2018, la editorial Emecé publicará su próxima novela La respiración violenta del mundo, cuya historia se desarrolla en escenarios de la zona sur de Argentina (Adrogué, Burzaco, Longchamps, Lomas de Zamora).

    Pradelli es una escritora que siente la escritura como una necesidad y puede tardar horas en encontrar un par de palabras, pasar la tarde para cambiar un párrafo para que suene mejor, o acomodar las frases una y mil veces hasta alcanzar a oír la música que desprenden.

    Como pueden comprobar nuestros lectores, estamos ante una grande de las letras argentinas. Además, también coordina junto con Alejandra Correa un proyecto social y colectivo muy interesante que recoge testimonios de mujeres víctimas de violencia: ¿Por qué llora esa mujer?

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé escribiendo poesía y tardé un tiempo en escribir narrativa. Escribo también crónicas. Pero tengo que decir que, en cualquier género que leo o escribo, necesito encontrar poesía, no puedo leer un texto en el que no encuentre poesía.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Cuando era adolescente, descubrí a Neruda, fue una recomendación de un librero que tenía su local en una galería a la que concurría poca gente, tal vez porque estaba un poco escondida. La librería estaba en el fondo del pasillo, desde la puerta de entrada, se podía ver al librero, sentado en una silla en la puerta del local, leyendo. Tengo esa imagen muy grabada. Mientras esperaba que llegaran sus clientes, el librero leía. Yo no tenía plata para comprar pero mientras iba haciendo mis ahorros, me gustaba pararme frente a la vidriera a leer títulos y autores. Hasta que un día vi al librero leer con más concentración que otras veces y quise leer esa mismo libro. Eran los Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Unas semanas después volví con mi ahorros a comprar el libro. A los 18 años leí por primera vez a Chejov, y descubrí mucha poesía en sus cuentos. Hace algunos años, el escritor Raymond Carver publicó un libro de poemas, eran los subrayados que fue haciendo en los cuentos del escritor ruso y que, extraídos del relato, funcionan como poemas.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que podría decir que es la poesía que habita en las pequeñas cocinas de las casas, en los jardines sencillos, en el instante que se disgrega un mundo pero queda también para siempre.

    A veces, cuando se cierra el sol de los días, el sonido del agua llega
    desde una respiración de la infancia

    y nos salva;
    ¿es ahí donde quedaron las palabras?, ¿encerradas en la luz de los frutales?

    voy hacia ese sol que vive detrás del limonero.

    «El sol detrás del limonero» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Cree que una poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    La idea de evolución no me parece muy cercana a los cambios en la escritura. Creo que la poesía está, y que los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura. En esa línea, creo que leer y escribir desarrollan la sensibilidad a través de la cual podemos escribir la poesía del mundo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Corrijo mucho, muchísimo, tratando siempre de que cuidar en ese proceso el corazón del texto, el lugar en el que se aloja el poema. A veces tardo en darme cuenta de que el poema está terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    La emoción.

    Mundos rotos rupturas roturas rompimientos

    las caídas
    los agujeros
    el fracaso
    la desintegración el derrumbe
    el hundimiento la destrucción ciertas ruinas una demolición

    no es nostalgia
    es dolor…

    «El dolor» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta mucho leer en voz alta, para otros. Di clases de literatura en la escuela secundaria durante muchos años. Siempre leíamos en voz alta, nos íbamos turnando. Mis alumnos y yo. La voz, su música, puede darle un cuerpo al texto, una atmósfera.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Las celebro, me parecen espacios muy valiosos para difundir a los poetas, para que los que no están publicados aun puedan dar a conocer su poesía

    Algunos días llegan esos instantes
    en los que un fuego conocido me trae fragmentos de una poesía que me rodea desde la infancia. Son como soplos que me devuelven al pasado
    y a una felicidad sin condiciones, libre de todo.

    En esos recortes encuentro el sentido, en las limaduras,
    en la pizca de una voz,
    allí están las primeras palabras,

    en la fruta acidulada,
    en el vestigio de los olores;

    (mientras un fulgor leve se agita en mis manos) la lengua viene a mí para salvarme.

     «La lengua viene hasta mí para salvarme» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    «La buena vida», de Mark Strand

    Estás parado junto a la ventana.
    Afuera hay una nube de vidrio que parece un corazón.
    Los suspiros del viento son como cuevas entre tus palabras.
    Sos el fantasma en ese árbol de afuera.

    La calle está en silencio.
    El tiempo, de la misma manera en que el mañana y que tu vida,
    parcialmente está acá, parcialmente en el aire.
    No podés hacer nada.

    La buena vida llega sin aviso:
    erosiona los climas de la desesperación
    y se presenta, a pie, de incógnito, sin ofrecerte nada,
    y vos estás ahí.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich. Es una cronista maravillosa, que casi nunca se despega de la poesía.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer, leer mucho, y tener un buen oído, sobre todo para distinguir la cadencia en la lengua.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no tengo herramientas para opinar sobre la industria

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Muchas veces los lectores preguntan: ¿y usted, por qué escribe, cómo empezó, cuándo. La infancia, ese territorio tan poderoso, tiene respuestas a muchas preguntas que nos costaría responder de otro modo.

    Es que nosotros pasábamos los veranos en Río Negro, en la casa de mis abuelos, y los domingos íbamos al río con mi abuela. Mi abuelo nunca quería ir y solo algunos días, pero recién cuando la tarde estaba por terminar y el sol ya casi se había puesto detrás de las sierras, él bajaba a buscarnos. Ni bien llegaba, se sentaba sobre el tronco de algún árbol pero no aguantaba mucho ahí quieto y enseguida quería que volviéramos todos juntos a la casa. En cambio mi abuela siempre quería quedarse en el río un poco más. Le gustaba estar ahí y escuchar el rumor que el viento formaba en el agua o entre las ramas más altas de los álamos. Apenas llegábamos, mi abuela se descalzaba, anudaba el ruedo del vestido por encima de las rodillas y se metía en el río. Tenía la piel muy blanca y a mí me gustaba acariciarle la humedad de los brazos desnudos. Cada tanto, formando un cuenco con las manos, juntaba agua y se mojaba la cabeza. Las gotas de agua dulce se deslizaban por la piel blanca y lisa de la cara y se perdían en el cuello. Se quedaba casi toda la tarde metida en el río, con el agua por encima de la rodilla y no le importaba volverse a casa con el vestido tan mojado que se le pegaba a las piernas. Casi siempre por las noches, cuando ya todos dormían, yo cruzaba el pasillo ancho que llevaba a los cuartos y entraba a la habitación de mi abuela. El pasillo estaba oscuro pero yo caminaba segura, guiada por la luz que se filtraba por debajo de la puerta de su cuarto. Mi abuela dormía tan poco que a veces, cuando amanecía, ella estaba todavía despierta, pero nunca la oí quejarse por eso. En verano dejaba la ventana abierta toda la noche y a veces, cuando entraba a su cuarto, la encontraba con los brazos apoyados sobre el marco oscuro de madera barnizada.

    Usaba una enagua de breteles finitos que, en las noches calurosas, a causa de la transpiración, se le adhería a los pechos y al vientre.

    –¿Qué pasa? –me preguntaba cuando yo abría la puerta.

    Otras veces la encontraba sentada sobre la cama. Era una cama tan alta que las piernas le quedaban colgando y ella hacía un balanceo casi imperceptible con los pies. Mi abuelo dormía de espaldas, abrazado a la almohada, mientras ella revolvía una caja de zapatos llena de papeles, escritos casi todos en italiano. Cartas que ella desdoblaba y me leía en ese susurro espeso en el que hablábamos para no despertar a mi abuelo. Tarjetas. Fotos que tenían una dedicatoria al dorso. Estampitas de comunión de sus parientes en Italia. Ella me leía y hacía crecer un murmullo en ese calor pesado del cuarto. Después volvía a guardar todo en la caja y la escondía abajo del ropero.

    –El abuelo no sabe, eh –me decía.

    Y aunque nunca terminé de conocer del todo esos secretos, yo los guardé para siempre. Y a veces cuando escribo me parece que es eso lo que vuelve. El susurro de un idioma que entiendo a medias dentro de un cuarto caluroso; apenas un puñado de palabras para contar lo que está oculto. Voces de gente que no conozco, y que hablan ahí, encerrados en una caja de zapatos escondida debajo del ropero. Y una luz que algunas noches se filtra por debajo de la puerta y alcanza para alumbrar la oscuridad mientras camino.

    Gracias por habernos concedido esta entrevista y por la lectura de sus poemas.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.