Etiqueta: entrevista

  • 13 preguntas y una poeta: Adriana Hoyos

    13 preguntas y una poeta: Adriana Hoyos

    © de la foto de portada Quintina Valero

    Conocí a Adriana Hoyos en un recital de poesía y pensé que tenía la obligación de compartir su poesía con los lectores y las lectoras de la Revista de Poémame. Adriana es una colombiana poeta, cineasta y gestora cultural que reside en Madrid. Antes de pasar a la entrevista y a leer algunos de sus poemas, os recomendamos una visita por su blog.

    ESCUCHA

    Mi gesto no alcanza
    Mi voz no se acerca
    Si el amor está lejos
    Sólo existe irredimible
    El instante insalvable

    Del otro lado, Huerga & Fierro Ed.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Echo de menos esa época de mi adolescencia en que el tiempo transcurría lentamente, los años parecían ser eternos y en los veranos podía leer y dejarme llevar sin prisas por las historias, los personajes, las imágenes. Mi obsesión es el tiempo. Me faltan horas.

    Dirijo La Huella del Gato, productora de publicidad junto a David Egea. Hago rodajes. Conformo equipos, diseño ideas, historias, presupuestos. Escribo, leo, veo cine, publicidad y me comunico con otros escritores. Llevo una agenda donde se mezclan presupuestos, poemas, citas, listas de la compra, libros pendientes, actividades con mi hijo Mateo.

    Me encanta viajar en tren y en avión y cada vez que se presenta la oportunidad lo hago.

    Me gustan las estaciones, los aeropuertos, espacios anodinos, de tránsito. En los últimos años he estado en ciudades que me inspiran: Venecia, Macedonia, El Cairo, Copenhague, Belgrado, Estambul, Berlín, París. Casi siempre para acudir a un festival lo que me lleva a habitar la ciudad desde otra perspectiva, conozco su música, sus escritores, sus calles, hoteles, iglesias.


    2 – 
    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Los libros que considero como una clara geografía sentimental de mi adolescencia son: Extraña fruta y Muerte en Beverly Hills de Pere Gimferrer, Ensayo de una teoría de la visión de Guillermo Carnero, Residencia en la tierra de Neruda, Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, La tierra baldía de T.S. Eliot y Las flores del mal de Baudelaire.


    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como un paisaje que dibuja fragmentos de pensamientos y emociones que me turban y me dejan suspendida en un tiempo sin tiempo, donde se funden deseo, realidad, metafísica. Una forma de comunicarme con los otros, de conversar con los escritores que me anteceden y por supuesto con los contemporáneos. Un deseo de experimentar con las palabras, con el sonido, con la música y la imagen. Una manera de cuestionarme, de indagar, de asombrarme y atisbar el pensamiento y la belleza que nos rodea o de ir más allá de lo que se presenta a simple vista.

    ES TIEMPO DEPAZ en mi mente
    Aunque mi cuerpo invoque
    El deseo ardiente del verano

    Del otro lado, Huerga & Fierro Ed.


    4 -¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    A veces me siento cangrejo, voy atrás y adelante, pero siempre estoy en movimiento.

    Soy persistente. La escritura es ejercitar un músculo, ahora quizás soy más flexible, las palabras se vuelven blandas y son más dúctiles, pero no menos complejas. Disfruto de la palabra, la busco. A veces huye, se esconde o se revela. La poesía va de palabras.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Lo repaso una y otra vez y siento que no debo cambiar, ni borrar más. A veces con la intención de mejorar puedes empeorar el poema. Solo dejo de corregir cuando publico. Aunque hay poemas publicados que retocaría.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No veo el fin, solo el camino. Avanzo con las palabras y la vida y ellas van más allá.

    FOTOGRAFÍA DE CONJUNTO
    Estamos todos
    Por una vez
    Estamos todos
    Sin embargo
    Una sola mueca
    Revela la ausencia

    LA MIRADA DESOBEDIENTE, Devenir Ed.


    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    He sido más de lecturas íntimas, donde tres son multitud. Sin embargo, ahora me gusta la idea de los festivales y si son fuera de España, me emociono. Los festivales y los recitales me sugieren ideas para escribir y leer en público. A veces me sale una vena más rotunda, más histriónica, menos intimista o filosófica y todo gracias a ese salto a la plaza pública.


    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Internet y los foros me han ayudado a conocer mejor el mapa literario iberoamericano actual. Investigar lo que se escribe en China, en Latinoamérica, en otros países, eso me gusta. Aunque también me causa cierto vértigo, me aturde tanto zoom y curso y lectura poética online y me dan ganas de volver a la época de las máquinas de escribir.

    A veces entro en una de esas salas virtuales y descubro que estoy sola, que me he equivocado de sala o de hora. Me entra un poco de inquietud, ¿me están mirando? -pienso- ¿quién es ese al otro lado? al otro extremo de mí. ¿Cuál es esta tierra virtual, saturada, ficticia?

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Yo, que fundé todos mis deseos bajo especies de eternidad” de Pere Gimferrer.

    “Migraciones” Gloria Gervitz.

    “Réquiem” de Anna Ajmátova.

    “Pandémica Celeste” de Jaime Gil de Biedma.


    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Varios y siempre a la vez. Mezclo las lecturas Poesía completa de Eugenio Montale y Sapiens de Yuval Noha Harari. Ahora leo también Autobiografía en rojo de Anne Carson. Tiempo sin claves de Ida Vitale, y La obra completa de Olga Orozco. Siempre leo varios poetas a la vez o los vuelvo a consultar y lo mezclo con otros libros o estudios. Mis lecturas muchas veces no tienen que ver con la poesía, me gusta la simbología, la filosofía, la ciencia y los ensayos sobre el tiempo y el espacio, me interesan mucho.


    11.-¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea, que se obsesione con la lectura, ahí surge la inspiración y el sueño de escribir. Sentir pasión por lo que haces, tener disciplina e investigar e indagar través de las lecturas. Luego escribir, escribir y escribir. Tirar, borrar, tachar, desechar y volver a escribir. Buscar tu paisaje, tu espacio y tu tiempo para la escritura.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Me gustan las editoriales pequeñas que apuestan por una línea clara, que aman la buena literatura, cuidan a los autores y el libro como objeto de arte. Por otro lado, siento que no hay crítica literaria. Hay premios que se han dado no por la calidad, sino por la cantidad de seguidores que tenía su autor en las redes sociales. Todo eso confunde a los lectores y nos enajena aún más. Hay que estar alerta para no dejarnos embaucar por esa patrañas que quieren colarnos como literatura.

    MORDER EL POLVO


    Suben eléctricas las hormigas
    Por la espesura de mis nervios


    Quisiera morder el polvo
    Rascar la cal de las paredes
    Aferrarme con las uñas a la tierra
    Restregar mi espalda contra el árbol


    Arrancar las raíces y llenarme de barro
    En un grito desolador fundirme

    LA MIRADA DESOBEDIENTE, Devenir Ed.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cómo serás los poemas escritos por robots? ¿jugaran ellos a hacer cadáveres exquisitos?  ¿harán escritura automática?

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito para nuestro canal de Youtube. 

    Gracias Adriana y gracias a vosotros y vosotras por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, José Antonio Fernández, “Pradoalto”: “La misión poética se reduce a dar otra visión del mundo, otro conocimiento, una ontología que nos dé respuestas, o nos aleje de ellas, pero que aliente esa búsqueda…”

    13 preguntas y un poeta, José Antonio Fernández, “Pradoalto”: “La misión poética se reduce a dar otra visión del mundo, otro conocimiento, una ontología que nos dé respuestas, o nos aleje de ellas, pero que aliente esa búsqueda…”

    En esta ocasión, entrevisto a un compañero de nuestra Comunidad de Poetas Poémame, José Antonio Rodríguez Fernández, “Pradoalto”, como gusta llamarse.

    A punto de cumplir un año con nosotros, lleva ya compartidos más de doscientos poemas en su perfil de autor. También se le dedicó, anteriormente, otro artículo en nuestra revista con motivo de ser nominado como “Poeta del mes”.

    Así se define él mismo:  “…diré que soy granadino ya casi sesentón y que, desde muy joven, fui seducido por las artes literarias, a las que me he rendido como un fiel servidor y he tenido la osadía de entregar alguna obra poética, creo yo , por lo menos, legible. Soy, por consiguiente, aprendiz eterno de poeta que, al recalar en la Universidad de Mayores de la Universidad de Granada y en su Aula de Poesía que dirige nuestro poeta y maestro Luis de la Rosa, he emprendido esta aventura poética con mayor brío y dedicación. Todo lo demás es algo accesorio.”

    En febrero, con un poema dedicado a Antonio Machado, resultó ganador del I Premio Nacional de Poesía ALUMA, dirigido al alumnado de los Programas Universitarios de las Aulas de Mayores.

    1- ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi vida literaria ha sido, de alguna manera, una labor solitaria y subterránea, siempre al compás que marcaba la vida laboral y familiar. Soy un abuelo y padre de familia con residencia en Granada, aunque pasé mis primeros años en Navarra, adonde me siento muy unido.

    Publiqué de muy joven en algunas revistas de escasa tirada y duración, aunque alejado de las corrientes y los modelos literarios que imperaban en ese momento y me convertí en un poeta que escribe a solas, tomándose el pulso, descifrando la vida, la sociedad…pero, sobre todo, la profunda vida interior.

    Desde hace tres años, al incorporarme al Aula de Mayores de la Universidad de Granada, participo en una tertulia poética donde he comenzado a leer y publicar en su revista. Ya en febrero de este año fui premiado en la I edición de Poesía Nacional de Aluma, que ya ha recogido la revista, y que me ha servido para reiniciar mi trabajo poético.

    2 -¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas se circunscriben principalmente a los poetas de la Generación del 27 y a la Generación del 50; pero son dos los poetas me han marcado principalmente, el primero Juan Ramón Jiménez y más tarde José Hierro, su poesía narrativa y su contraste con las alucinaciones han sido muy importantes en la evolución de mi poesía. Y, por supuesto, la obra de D. Antonio Machado por su referente moral y por la calidad excelsa de su poesía.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía tiene dos vertientes, la del conocimiento como una fórmula para entender la vida, una poesía íntima y frágil, donde las respuestas a los interrogantes y los misterios del ir viviendo, contrastan con otra inquisitiva, socarrona, que pretende despertar las conciencias aletargadas y denunciar las formas más indecorosas de esta sociedad. La única premisa que me condiciona a la hora de escribir es el rigor en las formas y la calidad literaria: decir, pero de forma cuidada y artística.

    4 – ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    El poeta evoluciona a la par que su existencia, el aprendizaje continuo, las vivencias, lecturas…conforman el poema que el escritor va configurando a lo largo de su devenir.

    En mi caso, mis primeros poemas estaban influidos por Alberti o Lorca, con un lenguaje más expansivo, con temática variada y sin tener un estilo definido que luego fue perfilándose con años de paciente trabajo solitario. Hoy en día mi estilo pretende ser escueto, que no ramplón, donde la belleza recorra los versos, y que las imágenes poéticas y el desarrollo del poema conlleve la mayor información con el menor número de palabras, siempre con el mayor rigor y el más cuidado estilismo.

    5 -¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Ese es mi talón de Aquiles y la principal causa de mi alejamiento a la hora de publicar, debido a mi exigencia a la hora de considerar un poema terminado. Generalmente, después de un primer borrador, dejo reposar unos días el poema, al que vuelvo, posteriormente, para una lectura reposada y en ese momento, decido si está terminado o regresa a la “sala de espera”. Por ejemplo, el poema “A unos lirios (apunte)” publicado en la Comunidad el 25 de febrero, tuvo su primera redacción en 1990. Mi forma de corregir es de esta manera, muy exhaustiva y metódica.

    6 -¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    La misión poética se reduce a dar otra visión del mundo, otro conocimiento, una ontología que nos dé respuestas, o nos aleje de ellas, pero que aliente a esa búsqueda. Otro fin, reivindicar en la poesía contemporánea las formas clásicas (soneto, silva, lira, romance…) si acaso, para darles otra vuelta de tuerca y que los poetas más jóvenes recuperen esa materia prima que siempre ha estado ahí.

    7-¿Qué lugar ocupan, para un poeta como usted, las lecturas en vivo? ¿Y los premios literarios?

    Las lecturas en vivo son un estímulo para el lector, acercan el mundo poético, tan lejano a veces al pueblo al que deberían ir destinados. Así mismo, dan a conocer a los poetas, a su obra y trayectoria poética.

    Los premios son un acicate para los creadores porque dan un sentido al poeta que escribe en soledad, y que desconoce el calado que su obra tiene entre los lectores y la sociedad. Es un reconocimiento tácito para seguir escribiendo.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs…?

    Son, o deberían ser, una forma de recuperar la poesía, de volver a hacerla plebeya, y no prisionera de la cátedra y la crítica literaria. El problema radica en la calidad de algunas de estas plataformas, que pueden perjudicar esta recuperación.

    He participado, anteriormente, en otras plataformas y el rigor y la calidad han brillado por su ausencia. Aquí, en Poémame, me siento reconfortado, puesto que se me exigió una mínima calidad para entrar a formar parte de este magnífico proyecto.

    9 -¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Recomiendo el poema de José Hierro, “Historia para muchachos”. Un poema que, desde un aparente prosaísmo, ahonda en las circunstancias biográficas y espirituales de un poeta en un tiempo determinado. Bello y gran poema.

    10-¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Ahora mismo estoy leyendo, con dedicación, “Cuaderno de Nueva York” de José Hierro, además de los diarios de D. Manuel Azaña, ya en otro apartado.

    11.- ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    El mejor consejo es la lectura atenta y cuidadosa del poema; aprender las nociones básicas de versificación clásica (rima, métrica, estrofas…) y, sobre todo, mucho trabajo. Escribir sin descanso, sin un fin determinado. Es la mejor receta que se puede dar.

    12.- ¿Ha publicado algún libro? ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    De momento no tengo ningún libro publicado, salvo la experiencia en revistas y comunidades como esta, aunque ya estoy con un poemario terminado y en proceso de revisión.

    La industria editorial, la tradicional, no apuesta con la suficiente energía en dar a conocer otras corrientes distintas a las oficiales. Y, tímidamente, otro tipo de editoriales o la autopublicación parecen paliar, de alguna manera, esa otra poesía no adscrita. El futuro está lleno de alternativas.

    13.- ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    El cuestionario es muy exigente y exhaustivo, poco podría añadir yo, solo dar las gracias por permitirme mostrar la cara del poeta de a pie. Un cordial saludo.

    Y para terminar la entrevista, este hermoso soneto autobiográfico recitado por el autor: Biografía”.

    Gracias por tu buena disposición y amabilidad para hacer la entrevista, José Antonio. Mucha suerte, compañero. Que sigas cultivando esta maravillosa pasión poética y que pronto se haga realidad ese proyecto de poemario, que estás preparando con tanto mimo y dedicación.

    Y a los lectores, amantes de la Poesía, muchas gracias por leer, espero que hayáis disfrutado de la entrevista.

  • Kevin Castro: Como artista, tu única obligación es con el arte.

    Kevin Castro nació en Lima, en el año 1993. Con sólo 20 años ya publicó su primer poemario, Los tiempos Jurásicos (C.A.C.A. Editores, Perú, 2013), y unos años después salió a la luz su segundo libro, Norcorea (Poesía Sub25, 2017. En España publicado en 2018 por la editorial Liliputienses). A su vez, es editor de la revista Mutantres y de la Editorial C.A.C.A.

    ¿A qué edad comenzaste a escribir?

    A los trece o catorce.

    ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

    De muy pequeño mis padres me compraron un libro de esos típicos libros para niños, con imágenes para «descubrir» el mundo. Recuerdo que había una imagen de una playa con cangrejos y un buzo. También había una imagen de una fábrica de donas. Mi reino por un ejemplar de ese libro.

    ¿En qué te inspiras para escribir un poema?

    Lo último que escribí fue un poema de amor. Antes de eso, escribí un poemario llamado «Freestyle», que espero publicar en los siguientes meses. Fue muy distinto escribir ambas cosas. Freestyle fue como un descubrimiento de mí mismo a partir de experiencias psicológicas que espero no tener que repetir nunca más en mi vida. En cuanto al poema de amor era un era un poema/carta de amor para una chica, pero también era un poema/carta de a mor o como de despedida de aquello de escribir poemas que es algo que se supone no volveré a hacer en mucho tiempo.

    ¿Cómo crees que será la poesía dentro de dos décadas?

    Espero de corazón que sea brillante. Pero es básicamente eso, algo que «espero», no sé si si dé finalmente. Nadie puede saberlo.

    El poeta Kevin Castro

    ¿Qué puedes decir del estado actual de la poesía peruana?

    Es interesante lo que ha venido sucediendo en la última década, creo que hay un buen panorama con respecto a lo que vendrá. Espero que así sea.

    ¿Cuál es tu opinión sobre la disrupción de las tecnologías 2.0 en la creación de nuevas propuestas poéticas.

    Todo puede sumar o restar, depende del talento y la sensibilidad del artista siempre.

    ¿En qué otros géneros te sientes cómodo a la hora de escribir?

    Hace poco terminé de escribir una obra de teatro y retomé la escritura de una novela que tenía abandonada y que espero terminar de escribir a fin de año. Me encanta escribir narrativa, también he estado aprendiendo sobre escribir guión de cine y TV, me interesa mucho lo que se puede hacer a nivel audiovisual.

    ¿Qué es para ti la poesía?

    Es como debería llamarse toda la literatura. La buena, claro.

    ¿Crees que la poesía como arte tiene responsabilidad en los tiempos actuales?

    No. La poesía no tiene responsabilidad sobre nada, el artista como artista tampoco. Como ciudadano sí: hay que cumplir la ley y pagar tus impuestos antes del treinta de abril. Como novio, como cocinero o profesor de literatura, tienes responsabilidades. Pero como artista, tu única responsabilidad, tu única obligación es con el arte y nada más.

    Nota: el 8 de mayo nos hicimos eco de la publicación en España del poemario Norcorea por la editorial Liliputienses.