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Conocí a Javier, antes que como poeta, como profesor del colegio de primaria de mi hijo pequeño (Enrique Tierno Galván – San Sebastián de los Reyes – Madrid). Más que profesor, yo diría MAESTRO, así con mayúsculas.

Según el diccionario:

Profesor:   Persona que tiene por oficio enseñar una ciencia, un arte, una técnica, etc.

Maestro:

 1.Que destaca por su perfección y relevancia dentro de su género porque está hecho con maestría.

2.Persona que enseña o forma, especialmente aquella de la que se reciben enseñanzas muy valiosas.

Pues ya os digo yo que Javier es maestro. Para mi hijo y muchos de los alumnos que han pasado por sus manos, por  sus enseñanzas y buen hacer, es uno de los mejores maestros que tuvieron en primaria. Doy fe de que muchos padres y madres pensamos lo mismo.

Después descubrí su faceta como escritor de poesía.

Con su primer libro (Nunca, nunca te rindas) me enganchó, y con el segundo (Sin coraza) confirmé lo grande que es como poeta.

Tuve la gran suerte de que me invitara al colegio a dar unas pequeñas charlas sobre poesía, a los alumnos de diferentes cursos. Los niños son muy curiosos y tienen muchas ganas de saber y de aprender,  eso llevó a que las preguntas en muchas ocasiones fueran muy enriquecedoras, tanto para ellos como para mí. Fue toda una experiencia.

Espero que conozcáis un poco más a este genial poeta y gran persona a través de este cuestionario. 

1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

Buenos días. Agradezco esta oportunidad que me dais de hablar y contaros algunas cosas.

Escribo, y leo con avidez, desde los 11 años. Recuerdo tener que preparar exámenes en esos años y cómo aprovechaba entre medias para terminar un cuento o escribir un poema. Seguí escribiendo durante todo este tiempo, hasta que en el 2013 publiqué mi primer libro, “Nunca, nunca te rindas”, y en el 2016 mi segundo poemario “Sin coraza”.

El primero de ellos cuenta la experiencia que vive una familia cuando a uno de sus hijos le diagnostican un tumor cerebral: es un recorrido poético por el cáncer pediátrico.

“Sin coraza” es un poemario de tránsito, de viaje que comienza en la belleza para pasar por la enfermedad, la muerte y el duelo, la conciencia y el amor.

2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

Mis primeras lecturas fueron novelitas del oeste que había en aquella época, me fascinaba ese lenguaje directo y rudo que tenían. Pasé, de inmediato a leer los libros que tenía mi familia: Blasco Ibáñez, Alejandro Casona… Y rápidamente comencé a comprar y leer poesía: García Lorca, Miguel Hernández… No he dejado de leerla nunca, todo tipo de poesía, pero si tengo que nombrar ahora algunos digo Juan Ramón Jiménez, Claudio Rodríguez, Walt Whitman, Octavio Paz, Borges, Eliot, Ángel González, Pessoa, Guillén… También la poesía oriental, los haikus…y muchos más que son seguras influencias sobre mí.

3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

Para mí la poesía tiene que ver con la belleza en todas sus manifestaciones, con el deslumbramiento ante la vida cotidiana, con la búsqueda de aquello que está más allá de la apariencia, en el interior nuestro, de las cosas… Por eso en mi poesía intento expresar todo lo anterior a través de palabras que sean capaces de nombrarlo directamente.

Creer en lo imposible,

ocurra lo que ocurra,

creer más allá de lo que nos suceda.

Quien niega el horizonte no puede caminar.

Creer – Nunca, nunca te rindas – Javier Hortal

4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Desde luego que evoluciona, cambia la forma de expresión, los contenidos, los intereses… El poeta cambia a lo largo del tiempo como todo ser humano, con él se transforman las palabras que emplea, la forma de mirar lo que le rodea, su experiencia.

5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

Al comienzo el poema surge de súbito, al menos su semilla, y después lo observo, lo leo, y muchas veces lo amplio o reduzco, cambio palabras o expresiones, investigo sobre el ritmo y la cadencia… A veces, cuando vuelvo a él, lo dejo como apareció al principio pues le amputé sin querer la frescura original. Para mí un poema casi nunca está terminado solo los finalizo por respeto al origen de la creación.

Volver al principio de todo, donde aún habitan enteros

los comienzos y completos los múltiples finales.

Añoranza – Sin coraza – Javier Hortal

6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Transmitir la enorme belleza de todo lo que nos rodea, el milagro y el valor de la vida… pero también llegar al lector para mostrar que todo puede ser más amplio, más grande, más libre… Y también mostrar la enfermedad, el dolor y la muerte, con todo lo que arrastran, sin perder de vista lo artístico, la experiencia íntimamente poética que hay dentro de ellas.

7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

Me gusta asistir a ellas, escuchar y observar cómo se expresan los poetas, disfrutar del lujo de que existan espacios donde la poesía se nombre y recite en voz alta. Particularmente me cuesta, por timidez, recitar delante de otros, pero cuando tengo oportunidad lo hago.

8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc…?

Me parece estupendo. Esos nuevos caminos de expresión están llevando la poesía muy lejos y a muchos lugares y personas que antes no llegaba. Los utilizo, los visito y los valoro.

9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

José Hierro, magnífico poeta, con “Alegría” o “Respuesta” creo que podría curar muchos males del alma y la mente. Imprescindible leerlo y disfrutarlo.

Alegría

Llegué por el dolor a la alegría.

Supe por el dolor que el alma existe.

Por el dolor, allá en mi reino triste,

un misterioso sol amanecía.

          Era la alegría la mañana fría

y el viento loco y cálido que embiste.

(Alma que verdes primaveras viste

maravillosamente se rompía.)

          Así la siento más. Al cielo apunto

y me responde cuando le pregunto

con dolor tras dolor para mi herida.

          Y mientras se ilumina mi cabeza

ruego por el que he sido en la tristeza

a las divinidades de la vida.

José Hierro.

10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

Leo muchos libros a la vez, pues soy un lector compulsivo. Ahora estoy con Galdós y sus “Episodios Nacionales”, “Alegría” de Manuel Vilas, Rubén Darío. Rilke, siempre Lorca … He terminado de leer recientemente “Kafka en la orilla” de Murakami, “La isla de Alice” de Sánchez Arévalo…

11.-¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino de la poesía?

Que se deje llevar por lo que siente, por lo que observa y vive, y que sea él mismo, aunque reciba distintas influencias, que busque su propio camino y expresión, eso será lo que haga valiosa su poesía. Y que lea, aquello que se escribió en el comienzo de la literatura como en la actualidad, lo más diverso y amplio posible.

12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

En auge claramente. Se publica y se lee más poesía que nunca, al menos esa es mi percepción

13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

La relación entre la educación y el arte, la poesía. Cómo transmitirla, fomentarla, hacer que llegue al alumnado, que la comprenda, la sienta, la viva y la cree. En mis años de docencia me he empeñado en ello a través de distintos talleres de creación, de la palabra, expresión de sentimientos, emociones…

Quiero acabar diciendo que la poesía no pertenece solo a los grandes poetas reconocidos y mediáticos, también todos aquellos que sienten la necesidad de expresarse por este medio, y que buscan, experimentan e investigan cómo hacerlo creo que tienen derecho a ser llamados poetas. Solo el tiempo dirá quiénes perdurarán y seguirán siendo leídos durante siglos… Pero la luz que ahora nos alumbra ha sido más que suficiente.

Creo que vuestra labor divulgativa y expresiva, Hortensia, es muy importante. Y antes de acabar quiero nombrar a dos poetas de aquí y ahora, a los que valoro y admiro: Manuel López Azorín y Armando Silles McLaney.

Muchas gracias.

Muchas gracias a ti Javier, por regalarnos un poco de ti.

Os dejo un poema de su segundo poemario “Sin coraza”, si tenéis la oportunidad comprad alguno de sus libros, no os arrepentiréis.

Un vagabundo recorriendo tu espalda

Refugios de luz y silencio.

Solo eso.

Pisar despacio la tierra,

rodar con el recuerdo

del viento.

Dejar que una imagen se acerque

lentamente

o un perfume tenue

nos envuelva

de la hierba y la madera.

Del humo la caricia

de la sombra su dulzura.

Y no hacer nada

Encontrar un vagabundo

recorriendo tu espalda

Del Libro “Sin coraza”   – éride ediciones


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