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  • Poesía y suicidio.

    Poesía y suicidio.

    A lo largo de la historia se ha relacionado mucho la poesía del romanticismo (siglo XIX) con los poetas suicidas y no es solo este periodo  el que tiene este dudoso honor. Han sido muchos los poetas y escritores que han terminado suicidándose, algunos a muy temprana edad. En esta misma revista ya escribí algún artículo de algunas poetas suicidas, como  Verónica Forrest o Karoline Günderode

    Tendemos a ver a los poetas suicidas como seres muy delicados y de profundos sentimientos, pero en muchas ocasiones nos encontramos con personas atormentadas o con problemas grabes de salud.

    “Es preciso que el poeta sea un maestro de la vida” dice Maiakovski, y quizá sea cierto, pero por otro lado dice Werther en una de sus cartas “Soñamos cuando hablamos de la muerte”. Muerte, sueño, vida y poesía están y estarán siempre muy ligadas. Vivir para soñar, soñar para sentir y escribir, y morir dejando un pequeño legado de poemas.

    Aquí os dejo una pequeña selección de algunos de estos poetas:

    Thomas Lovell Beddoes (Clifton – Nueva  Jersey  – 30 de junio de 1803 / Basilea- Suiza – 26 de enero de 1849)

    Hijo de un eminente científico inglés, publicó su primer drama a los diecinueve años. Cursa estudios de medicina es Oxford y más tarde en la ciudad alemana de Göttingen. Su radicalismo político y su forma de vida excesiva, le lleva a tener una vida itinerante por diversos países de Europa. A la edad de cuarenta y cinco años, seis meses después de haber perdido una pierna, a consecuencia de un intento de suicidio, toma un veneno en la ciudad de Basilea.

    Al final de su vida, escribió de sí mismo: “Tendría que haber sido, entre otras cosas, un buen poeta”.

    Un Poema:

    Endecha de Wolfram

    Si aliviar tu corazón deseas

    del amor y sus resentimientos,

    entonces duerme, querida, duerme;

    y ni un solo pesar

    de tus párpados  prenderá lágrimas.

    Alma triste, yaz quieta

    en las honduras hasta que el mar arrastre

    los bordes del sol mañana,

    al este del cielo.

    Mas si curar quieres tu corazón  

    del amor y sus resentimientos,

    entonces muere, querida, muere;

    es más intenso, más dulce

    que reclinarse a soñar en rosaledas

    con vendados ojos;

    y así, en soledad, bajo el fulgor

    del Amor y sus estrellas, con ella te reunirás

    al este del cielo.

    Ángel Ganivet  (Granada 13 de diciembre de 1865 / Riga 29 de noviembre de 1898)

    Denominado como el “excéntrico de la generación del 98”, no es la poesía lo más desatacado de su trabajo literario pero sí una parte muy personal de ella.

    Ganivet, sin padre desde los diez años, se licencia en Filosofía y  Letras en la Facultad de Granada.  En 1889 se doctora en Madrid y obtiene una plaza en el cuerpo de Archivos y Bibliotecas. Un año más tarde se gradúa en Derecho. Su fracaso en las oposiciones a la Cátedra de Lengua Griega de la Universidad de Granada es el comienzo de su alejamiento de España y de la sociedad, a través de diversos consulados.

    Primer destino en 1892. Amberes, donde conoce a Amelia Roldán con quien tendrá dos hijos. Nunca se casaron.

    En 1895 es destinado a Helsingfrs, en Finlandia. Ganivet, que ha ido aprendiendo griego, latín, árabe, francés, inglés, italiano y alemán, comienza sus clases de sueco con Mascha Bergman.

    En 1898, es designado a Riga. Ganivet es ya un escritor del que empieza a hablarse. Su “Ideárium español” ha dado lugar a una controversia con Unamuno, que da lugar a un nuevo libro “El porvenir de España”.

    En Riga comienza un “retiro filosófico”, estudia ruso, apenas come, fuma veinticinco puros diarios y empieza a padecer insomnio y manías persecutorias. Visita a un médico que le diagnostica parálisis general progresiva.

    Días antes de cumplir treinta y tres años, toma un barco para dirigirse a Riga, a cuyo puerto llegan Amalia y su hijo Tristán. Ganivet se arroja a la corriente pero es rescatado, y en un descuido, se lanza de nuevo al agua y muere.

    Dice de él Antonio Espina: Se puede ser suicida y valiente, suicida y cobarde, suicida y loco, suicida y cuerdo.

    Un poema:

    Los grajos

    -Bajo este cielo pródigo en colores,

    en esta vega diáfana, encendida,

    dejemos, noble amigo, nuestra vida

    pasar, gozando los tardíos amores.

    Huyamos los estériles honores

    y sea nuestra gloria, no fingida,

    la rústica beldad, en la escondida

    quietud de un pobre huerto entre las flores.-

    Así dije, y mi amigo, señalando

    una nube de grajos en el cielo,

    me contestó con sentenciosa calma:

    -Tarde nos llega el amoroso anhelo;

    esa nube algo muerto está rondando,

    y quizá esté lo muerto en nuestra alma.

    Beppe Salvia   (Potenza, 10 octubre 1954 – Roma, 6 abril 1985)

    Giuseppe Salvía, pintor, poeta y persona muy silenciosa, a la que sus amigos comparaban con un gato. Escribe de él Marco Lodoli : “fingía tocar la trompeta, agitando los dedos en el vacío y soplando largas notas, como en ese vídeo de Miles Davis que le gustaba tanto”.

    Publicó sus primeros poemas en la revista Nuovi Argomenti a finales de los años 1970. El primer libro, El patrimonio de Elisa Sansovino, se publicó póstumamente en 1985, como Quaderno di Prato paga.

    «Beppe Salvia murió en Roma, a la edad de treinta años, arrojándose desde la ventana de su casa el sábado 6 de abril, en via del Fontanile Arenato. Siempre tuve la impresión de que vivía en esa calle porque le gustaba el nombre. Un nombre líricamente simbólico.» (Artículo de Marco Lodoli en abril de 1985).

    Un poema:

    La noche ha vuelto las paredes blancas

    de mi estancia y las palabras blancas,

    los pétalos de rosa desflorecidos

    en las páginas abiertas de

     los Ritos de Castidad, ya no sé mentir,

    vivir entre mis cosas muertas,

    en seguirme me abandono, canto

    mas  nunca los verdaderos recuerdo el enloquecer

    del mundo y sus rimas apretadas, yo

    estoy casi ciego y entorno a mí la noche,

    vivo ya muerto y me afano en cosas ciegas

    que una ciega vacilante ilumina,

    la luz en el tragaluz azul,

    el lecho blanco.

    .

    .

    Datos sacados del libro Antología de poetas suicidas (1771 – 1985) de José Luis Gallero (Editorial Fugaz) .

  • Luisa Carvajal y Mendoza , poeta mística.

    Luisa Carvajal y Mendoza , poeta mística.

    Luisa Carvajal y Mendoza -Jaraicejo – Cáceres, 2 de enero de 1566​ o 1568 (según diferentes fuentes, no se sabe exactamente el año de su nacimiento) ​− Londres, 2 de enero de 1614, fue una poeta mística española.

    De familia noble, su padre fue Francisco de Carvajal y su madre María de Mendoza, hermana de Francisco Hurtado de Mendoza, primer marqués de Almazán. Fue la única niña (tenía cinco hermanos varones). Con seis años de edad perdió primero su madre y casi inmediatamente después, su padre. La separaron de sus hermano y la enviaron a vivir a Madrid con su tía abuela materna, María Chacón, quien había sido aya de las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela.

    En 1576, muere su tía y es enviada a vivir a Soria con su tío materno, Francisco Hurtado de Mendoza, marqués de Almazán, junto su esposa y  primas. Allí recibió una educación doméstica e intelectual esmerada: lecciones de latín, lectura de los clásicos, conocimientos cristianos y la práctica de la caridad, una de las ocupaciones más importantes de las mujeres nobles.

    Su tío, marqués de Almazán, fue nombrado en 1579 virrey de Navarra y se marchó a vivir a Pamplona. Al cumplir Luisa Carvajal los trece años, su tío la mandó llamar y ella se mudó a Pamplona  con su tío. Ella sola, sin su tía y primas. En un manuscrito acerca de su vida espiritual, que más adelante dirigió a su confesor,  Luisa Carvajal no llega a explicar  qué sucedió con su tío, pero deja entrever que éste la sometió a sádicas «penitencias».

    En 1592 fallecieron sus tíos (el marqués y su esposa). Carvajal reclamó su herencia paterna y la donó a los jesuitas, con quienes había estrechado lazos.

    En 1598 escribió: «Procuraré, cuanto me sea posible, buscar todas las ocasiones de martirio que no sean repugnantes a la ley de Dios». En esta época empezó a escribir acerca de sus experiencias místicas y desarrolló la mayor parte de su producción poética. Contrajo una enfermedad contra la cual tuvo que luchar el resto de su vida y por la que decidió abandonar sus experimentos de pobreza.

    En 1601, se mudó a Valladolid, donde se había instalado la corte real. En 1602 realizó allí los ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola. En 1604 hizo escribir su testamento, dispuesta al martirio.

    En mayo de 1605 y a la edad de treinta y nueve años, Luisa de Carvajal y Mendoza, a quien Serrano y Sanz llamara «la más ilustre poetisa religiosa de cuantas florecieron en España durante el siglo diecisiete,» parte hacia Inglaterra con el firme propósito de luchar contra la opresión de los católicos y de convertir a los herejes ingleses. Llegó en el peor momento: justo antes de la llamada Conspiración de la Pólvora (Gunpowder Plot), en que un grupo de católicos intentó volar por los aires el Parlamento inglés para derrocar el Gobierno del rey Jacobo I. En esta época Carvajal se dedicó a la peligrosa tarea de proteger a estos acusados. Desde Inglaterra escribiría un abundante epistolario.

    En Londres, el superior de los jesuitas, Enrique Garnet, intentó disuadirla de sus deseos de martirio y el embajador español Alonso de Velasco la tuvo bajo su protección. Para llevar a cabo su clandestina labor misionera («al servicio de Dios y de la Sagrada Virgen») aprendió el idioma inglés. Visitaba a sacerdotes y laicos católicos presos en las cárceles inglesas, realizaba misiones evangelizadoras y fundó la Compañía de la Soberana Virgen María, Nuestra Señora, para mujeres.

    En 1608 fue encarcelada por primera vez. Pudo salir indemne gracias al apoyo diplomático de la embajada española en Londres.

    El 9 de diciembre de 1610, «la dama española Donna Luisa de Carvajal» preparó un banquete en la prisión de Newgate para veinte condenados católicos, entre los que se encontraba el monje benedictino católico John Roberts (c. 1576-1610). En el agasajo ella presidió la mesa y John Roberts fue el invitado de honor. Al día siguiente él fue colgado y descuartizado en Tyburn. Carvajal pudo recuperar un dedo, que se conserva en la abadía de Downside.

    En 1613, el arzobispo de Canterbury George Abbot la encarceló por segunda vez junto a tres de sus compañeras, ya que algunos creían que estaba conspirando contra el rey Jacobo I. Esto provocó un verdadero conflicto diplomático. Una vez más, el embajador español ―esta vez Diego Sarmiento de Acuña, I conde de Gondomar― logró liberarla. A raíz de este nuevo encarcelamiento, la corte madrileña del rey Felipe III dictó una orden en la que exigía que Carvajal volviera inmediatamente a la península ibérica.

    En pleno invierno, Luisa Carvajal salió enferma de la cárcel. Antes de poder cumplir con la orden de su rey, falleció en casa de Gondomar el 2 de enero de 1614, el mismo día en que cumplía los 48 de edad. Sus restos volverían a España en agosto de 1615, siendo enterrada en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid.

    Su obra:

    De sus poemas no existen ejemplares originales. Algunos de ellos se conocen por la publicación que terceras personas hicieron de ellos. En el Real Monasterio de la Encarnación se conservan 178 cartas, así como todos sus manuscritos, incluido su testamento.

    La temática de toda su obra es religiosa. En poesía, ensayó todas las formas que se usaban en el barroco, o sea, las tradicionales letrillas, décimas, romances, liras, redondillas, villancicos, octavas reales y sonetos.

    • Cartas.
    • Poesías espirituales (o Poesías espirituales de la venerable doña Luisa de Carvajal y Mendoza).
    • Muestras de su ingenio y de su espíritu (publicado en 1885).

    Un soneto

    ¿Cómo, di, bella Amari, tu cuidado

    estimas en tan poco, que, olvidada,

    de quien con tanto amor eres amada,

    te empleas en el rústico ganado?

    ¿Hate la vana ocupación comprado?

    ¿Qué nigromántica arte embelesada

    te trae, y de tu bien tan trascordada?

    ¡Ay, alevosa fe! ¡Ay, pecho helado!

    Vuelve, Amari, repara que perdiendo

    vas de amor el camino, digo, atajo.

    Y ese que llevas, ancho y deleitoso,

    suele mañosamente ir encubriendo

    entre las florecillas, y debajo

    de verde hierba, el paso peligroso.

    Nota

     Fuera de los apuntes de Serrano y Sanz, existen muy pocos estudios de la vida de Luisa de Carvajal. El más completo es el del jesuita Camilo María Abad, quien también tuvo a su cargo el tomo 179 de la Biblioteca de Autores Españoles. Véase, además, el artículo de Milagros Ortega Costa y el mío sobre la poesía religiosa.

    *Información sacada de la Wikipedia y del Instituto Cervantes.

    Imagen de cabecera: De Juan de Courbes-Biblioteca Nacional de España – http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000031728&page=1, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=125905437

  • 21 de marzo – Día Internacional de la Poesía.

    21 de marzo – Día Internacional de la Poesía.

    Desde Poémame hemos querido hacer nuestro homenaje al Día de la Poesía. Pedimos a nuestros «poemantes» que aportaran un pequeño fragmento de cuatro versos donde dejaran plasmados sus pensamientos y sentimientos sobre la poesía. Hemos sido 27 los que hemos aportado nuestros pedacitos de poesía para componer este bonito homenaje a esto que tanto nos gusta: LA POESÍA.

    Os dejo aquí el resultado final.

    «Poemantes»

    He pintado palabras
    sobre pieles dormidas.
    Despertaron con los latidos
    de cada verso.

    Y lloran otros versos,
    que respiran desde el alma
    en una soledad que lastima,
    el sueño de una lágrima.

    Y un pájaro incoloro, de agua,
    se posa en mi mirada y se disuelve…
    en un mar de líquidas palabras,
    de primavera y poesía.

    El poeta, en su inexperiencia,
    sueña amores con precoz demencia,
    mil ventiscas en su mente siembran
    una historia sin fin.

    Y una a una
    se dibujan las letras
    con cada latido ausente
    del corazón.

    ¿Qué tendrá la poesía
    que ante un hermoso poema
    una ola en mis ojos brota
    y mi coraza se agrieta?

    Del alma trémula
    salen palabras con alas,
    en vuelo caprichoso,
    hacia tierras ignoradas.

    He soñado con amaneceres
    que regasen con su luz
    las horas de mis días tristes
    por las añoranzas del pasado.

    Beso de agua
    que acaricia
    en cada verso
    el cielo de los ojos.

    Conociendo nuevos mundos
    estrechando las distancias
    la poesía nos une
    en sentimiento y palabras

    Tregua por hoy… y mañana
    (quizás una semana)
    al inquisidor que desvela
    por la infamia de un verso.

    Se desmayan las palabras
    sobre la cama blanca
    su obscura sangre derramada
    en versos de hielo y llamarada.

    Lienzo eterno
    la oscuridad del firmamento,
    aluzado por infinitud de versos.
    Cada galaxia un poeta, cada astro un poema.

    El hondo conocimiento,
    esa leve maquinaria
    de los poetas que crean
    la palabra apasionada.

    No fatuo algoritmo,
    más bien es melodía
    surgiendo como un río
    de incógnitos inicios.

    Te viene a buscar mi pluma
    para acariciar tu cara,
    para convertirte en ala
    que vuele con mi locura.

    Sangran dolor, amor, pasión,
    sobre papel de bronce y plata,
    en un poema que desata
    cúmulos recios de emoción.

    !Somos tantos versos, Sancho!
    y dudas ¿Qué es poesía?
    ¡Vamos, libera a ese “Quijote”!
    que todos llevamos dentro.

    Entre los árboles que crecen en tus ojos
    hasta la raíz de cada partícula
    del color celestial de tus pupilas,
    hay un hermoso poema de distancia.

    Bajé al río sola, sin más compañero que el vestido que me cubría.
    Me descalcé, porque quería fundirme con el paisaje.
    Hundí mis pies en el agua que brincaba…
    Y supe que así lograría alumbrar mi mejor poema.

    Creerse poeta para alimentar al olvido…
    Dar a los muertos el pan de cada noche…
    ¡Así sea el canto del ave desde la cigarra!
    Oh, perla de la rosa sedienta de alma…

    A lo largo de la historia
    el árbol de la poesía
    da frutos, son ambrosía
    ¡de la humanidad la gloria!

    ¡Bendita poesía, y
    a sus poetas!
    Qué con sus letras,
    nos regalan belleza…

    Abracé la poesía
    buscando una forma de hacer fluir
    estos gritos internos.
    Y terminó por salvarme…

    Y fui la tercera en discordia
    la manzana prohibida
    de mil versos ataviada
    nacida en el día de la poesía.

    .

    Gracias a (en riguroso orden de participación) : @horten67 @Marna  @mariaprieto  @josemanuelperez @Tali @apina @vateignoto @Pippo @Paco10 @AuroraPatVe @ludico1964 @acuarionegro0855 @AljndroPoetry @Pradoalto @Rraffa @Melchor @aldanalisis @Minada @hugoandres54 @ARTEMISA.POEMAS @ArturoFreire @Saltamontes @Isa_sonrisas31 @delaotapia @Selene.Arte
  • Concha Méndez  – «Siendo una niña soñaba con ser capitana de barco»

    Concha Méndez  – «Siendo una niña soñaba con ser capitana de barco»

    Concepción Méndez Cuesta (Madrid, 27 de julio de 1898-Ciudad de México, 7 de diciembre de 1986) fue una escritora, poeta, autora de teatro y guionista española. Contemporánea de  la generación del 27. Principalmente conocida por su obra poética. Pertenecía al grupo de las Sinsombrero.

    La mayor de once hermanos.​ De familia rica, estudió en un colegio francés. Aficionada a los deportes, destacó en la gimnasia y la natación. Los veranos los solía pasar en familia en San Sebastián, donde en 1919 conoció a Luis Buñuel, quien fue su primer novio.​ Esta relación duró siete años, durante los cuales Concha, que era amiga de Maruja Mallo, se relacionó con Luis Cernuda, Rafael Alberti y Federico García Lorca.​

    En 1926, publicó Inquietudes (1926). A principios de 1929, inició un periodo viajero,  que la llevó desde Londres, a Montevideo y  Buenos Aires. Allí contactó con Guillermo de Torre, escritor y crítico que dirigía la sección de letras del diario La Nación, donde comenzó a publicar un poema por semana.

    Regresa a España en 1931 donde frecuenta tertulias y allí conoce a  Federico García Lorca, quien  le presentó al impresor malagueño Manuel Altolaguirre, con quien se casó al año siguiente​ (testigos  de su boda Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén y Luis Cernuda). Juntos crearon la imprenta “La Verónica” en una habitación del hotel Aragón, y empezaron a editar la revista Héroe, en la que aparecieron obras de Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Pedro Salinas, Luis Cernuda y Jorge Guillén.

    Por esa época se despertó su interés por el cine y el teatro, que la llevo a escribir algunas obras (algunas dirigidas a niños). También publicó por esta época algunos libros de poesía.

    Vivieron en Londres un par de años (1933-1935), donde perdió el primer hijo que estaba esperando (experiencia que reflejó en su libro “Niño y sombra” publicado en 1936) y el feliz nacimiento en 1935 de su hija Paloma.

    Regresan a España en 1935, pero al estallar la guerra civil comienzan un exilio que les llevara por diferentes países (Inglaterra, Bélgica, Francia y más tarde a Cuba). En La Habana se quedaran hasta 1944, allí crearon otra imprenta llamada también La Verónica. Ese mismo año se trasladan a México, donde Altolaguirre la abandonó por la cubana María Luisa Gómez Mena (en 1959 morirían Altolaguirre Y María Luisa en San Sebastián en accidente de tráfico).

    Concha siguió publicando poemas en “Hora de España” (revista cultural editada en Valencia). Siguió publicando poemarios hasta 1944. De 1944 a 1979, dejó de publicar, aunque en 1976 se publicó una Antología poética. En 1979 apareció su último libro Vida o río. Nunca regresó a España, aunque realizó tres viajes puntuales a Madrid a partir de 1966; continuó residiendo en México hasta su fallecimiento en 1986.

    En 1991 se publicaron sus Memorias habladas, memorias armadas, obra compilada a partir de unas cintas que había ido grabando su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre.

    Su obra poética:

    Inquietudes (Imprenta de Juan Pueyo, Madrid, 1926), Surtidor (1928), Canciones de mar y tierra (Talleres Gráficos Argentinos, Buenos Aires, 1930), Vida a vida (La Tentativa Poética, Madrid, 1932), Niño y sombras (Ediciones Héroe, Madrid, 1936), Lluvias enlazadas (La Habana, El Ciervo Herido, 1939),Poemas. Sombras y sueños (México, Rueca, 1944), Villancicos de Navidad (México, Rueca, 1944; 2.ª ed. aumentada, Málaga, Librería El Guadalhorce, 1967), Vida o río (Caballo Griego para la Poesía, 1979.

    Obras de teatro:

    La caña y el tabaco (Inédita hasta 2012, año en que ha sido publicada por la Asociación de Directores de Escena de España, dentro de la colección literatura dramática iberoamericana).

    El ángel cartero (Acto único infantil, representada en 1929 en el Lyceum Club de Madrid), El personaje presentido (1931), El pez engañado (comedia infantil en un acto, escrita en 1933, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), Ha corrido una estrella (comedia infantil escrita en 1934, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), El carbón y la rosa (1935), Las barandillas del cielo. Comedia para guiñol​ (escrita en 1938, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), Prólogo de El solitario (El nacimiento) (1938), El solitario (Amor) (1941), El solitario (Soledad) (1945).

    A continuación os dejo tres poemas suyos.

    Me gusta andar de noche…

    Me gusta andar de noche las ciudades desiertas,

    cuando los propios pasos se oyen en el silencio.

    Sentirse andar, a solas, por entre lo dormido,

    es sentir que se pasa por entre un mundo inmenso.

    .

    Todo cobra relieve: una ventana abierta,

    una luz, una pausa, un suspiro, una sombra…

    Las calles son más largas, el tiempo también crece.

    .

    ¡Yo alcancé a vivir siglos andando algunas horas!

    Ni me entiendo ni me entienden…

    Ni me entiendo ni me entienden;

    ni me sirve alma ni sangre;

    lo que veo con mis ojos

    no lo quiero para nadie.

    .

    Todo es extraño a mí misma,

    hasta la luz, hasta el aire,

    porque ni acierto a mirarla;

    ni sé cómo respirarle.

    .

    Y si miro hacia la sombra

    donde la luz se deshace,

    temo también deshacerme

    y entre la sombra quedarme

    confundida para siempre

    en ese misterio grande.

    Balada

    Agua pura corría

    por el piano.

    Dulcemente salía

    del cauce de sus manos.

    .

    La nostalgia dormía.

    Y dormía el Ocaso.

    La Música bebía

    el agua de su vaso.

    *Concha Méndez ha sido mencionada con anterioridad en la Revista en los siguientes artículos:

    http://152.228.140.20/2022/12/20/antes-del-amanecer-de-miquel-osset-hernandez/
    http://152.228.140.20/2022/11/15/ellas-cuentan-la-guerra-las-poetas-espanolas-y-la-guerra-civil-i/
    http://152.228.140.20/2021/01/11/una-mujer-de-vanguardia-josefina-de-la-torre-5-poemas/

  • 3 poemas de Manuel Altolaguirre

    3 poemas de Manuel Altolaguirre

    Málaga 1905 – Burgos 1959. Poeta y editor perteneciente a la generación del 27.

    Nace en el seno de una familia acomodada, hijo del juez, periodista y escritor Manuel Altolaguirre Álvarez.

    Cursó la carrera de derecho, pero ejerció muy brevemente. Fundó, junto a Emilio Prados, la revista malagueña “Litoral”.

    Residió en ciudades diversas, entre ellas París y Londres, donde se trasladó en 1934 para seguir estudios de imprenta. En Madrid conoció a la que sería su esposa, la poetisa Concha Méndez (pertenecía al grupo de “las sin sombrero”),​ junto con la que editó y publicó, en la colección Héroe y en la revista homónima, libros y textos fundamentales de poesía, como “Razón de amor”, de Salinas o “La realidad y el deseo”, de Cernuda, entre otros. Fruto de su matrimonio en junio de 1932​ con Concha Méndez tuvo una hija, Paloma,​ que posteriormente mantuvo una profunda amistad con Luis Cernuda.

    En 1933 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su libro “La lenta libertad”. La guerra civil le llevó a expatriarse. Se fue a América y vivió principalmente en Cuba y posteriormente en México, donde fue productor de cine, llegando a colaborar con Luis Buñuel en el guion de “Subida al cielo” (1951).

    En torno a 1944 inició una relación con María Luisa Gómez Mena (una adinerada mujer y mecenas artística, a quien conoció en La Habana), con la que terminaría casándose. A pesar de su separación de Concha Méndez, siempre mantuvieron una buena relación.

    Hacia 1945 fundó con la ayuda económica de Gómez Mena la editorial Isla.

     Como guionista y director firmó la película El Cantar de los Cantares. En 1959 regresó de nuevo a España para presentarla fuera de concurso en el Festival de Cine de San Sebastián. Cuando volvía a Madrid del estreno en San Sebastián, el coche que conducía se estrelló en Cubo de Bureba, en la provincia de Burgos. Le acompañaba su esposa María Luisa, que murió en el acto, él fallecería tres días después, el 26 de julio de 1959.

    Es autor de una biografía de Garcilaso de la Vega, de una Antología de la poesía romántica española y de algunas piezas teatrales, como por ejemplo: “Entre dos públicos”.

    Es posiblemente el poeta más espiritual e intimista de la Generación del 27.

    Dejó múltiples obras poéticas, obras de teatro  y guiones de cine.

    A continuación os dejo tres poemas suyos:

    Playa  (de Las islas invitadas y otros poemas)

    Las barcas de dos en dos,

    como sandalias del viento

    puestas a secar al sol.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Sobre la arena tendido

    como despojo del mar

    se encuentra un niño dormido.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Y más allá, pescadores

    tirando de las maromas

    amarillas y salobres.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Crepúsculo  (de Vida poética)

    .

    ¡Ven, que quiero desnudarme!

    Ya se fue la luz, y tengo

    cansancio de estos vestidos.

    .

    ¡Quítame el traje! Que crean

    que he muerto, porque, desnudo

    mientras me velan el sueño,

    descanso toda la noche;

    porque mañana temprano,

    desnudo de mi desnudo,

    iré a bañarme en un río,

    mientras mi traje con traje

    lo guardarán para siempre.

    .

    Ven, muerte, que soy un niño,

    y quiero que me desnuden,

    que se fue la luz y tengo

    cansancio de estos vestidos.

    Noche  (de lo invisible)

    .

    El alma es igual que el aire.

    Con la luz se hace invisible,

    Perdiendo su honda negrura.

    Sólo en las profundas noches

    Son visibles alma y aire.

    Sólo en las noches profundas.

     .

    Que se ennegrezca tu alma

    Pues quieren verla mis ojos.

    Oscurece tu alma pura.

     .

    Déjame que sea tu noche,

    Que enturbie tu transparencia.

    ¡Déjame ver tu hermosura!

    *La imagen de portada: Manuel Altolaguirre y su mujer (también poeta) Concha Méndez

  • Jessica Brahin : /Entre sístole y diástole/

    Jessica Brahin : /Entre sístole y diástole/

    Jessica Brahin ( @jbrahin) es una poeta argentina (Córdoba), que llegó a Poémame, hace pocos meses.

    Su mensaje de presentación, ya deja claro lo fluido, hermoso y único que es su forma de sentir y expresar.

    .

    /Entre sístole y diástole/, escribo como si me fueran a amputar las agallas.

    .

    Desprovista de tópicos, su poesía tiene más de visceral que de simple fluir de palabras. Engrandece al verbo y al ojo que lee le regala un mundo rico en matices.

    Es que en todo ego engordado

    hay un “yo” desnutrido;

    y en el almacén de la sospecha,

    las reservas ya fueron hechas.

                    (fragmento de su poema : “ Terapia carnal”)

    .

    Títulos y textos contundentes que te hacen leer,  y releer, para ver más allá de las primeras imágenes que el lector de poesía ve al sumergirse por primera vez en un poema. Palabras con imágenes incrustadas que permiten ver un mundo (otros mundos).

    .

    Hijaputez

    Vinimos a ser felices

    y lo olvidamos en el camino.

    Eso de jugar con la erótica

    de las sombras

    para maridar benevolencia

    con hijaputez,

    derrocha nata.

    ¡Ay! La yesca indómita…

    Gracias

    /por arderme la vida/

    y no.

    Éramos felices y no lo sabíamos.

    Bebiendo agua para enjuagar la boca

    y vino para besar el alma

    con palabras tachadas de sonidos.

    En tanto exista una oveja esquilada

    que tiemble de frío,

    y un hombre que antes de derrumbarse -ya-

    viva entre escombros,

    la única muerte que envejecerá

    /sin cavar su propia tumba/

    será un puñado de migas.

    Desgrana sentimientos y regala sentido en cada verso. Es locuaz y aguda, algunas veces con aguijón incluido. Se regala, te atrapa y ya no puedes dejar de leer siempre que nos enseña un nuevo poema.

    Perfidia

    Hoy des-conocí-

    a la persona más increíble

    que jamás conoceré.

    Es un atleta

    de la perfidia y

    cotiza en bolsa.

    Financia su

    mugre vitalicia,

    se drena en el

    índice del valor barato

    y se acredita en un hiato.

    Si devalúan

    sus acciones,

    invierte en

    abrazos prosaicos.

    Mutante vertebrado

    de la poética

    de lo extraño.

    Sus falanges están

    en todas partes.

    La temperatura

    de la indiferencia

    también.

    Puede que lo descubras

    en el ritual del brote,

    cuando la deconstrucción

    se encuentre en los detalles.

    Mientras lustra

    su perfidia,

    corro

    con lobos y

    no formo parte

    del circo.

    Te recomiendo que pases, por su rincón, no te dejará indiferente.

  • 4 poemas de Gabriel Celaya : “Itinerario Poético”

    4 poemas de Gabriel Celaya : “Itinerario Poético”

    Así comienza su libro “Itinerario Poético”:

    Nací en Hernani (Guipuzcoa) el 18 de marzo de 1911, pero cuando aún tenía pocos días me trasladaron a San Sebastián, donde habitualmente vivían mis padres. Y en San Sebastián transcurrió toda mi infancia.

    Mi padre se llamaba Luis Múgica Laceta. Aunque de origen humilde – mi abuelo Múgica era carpintero- mi padre logró crear una empresa industrial que hoy día tiene cierta importancia.

    Mi madre se llamaba Ignacia Celaya Cendoya. Los Celaya-Cendoya dieron siempre en médicos, músicos y aventureros. Y así, aunque procedían de una clase más alta que los Múgica, fueron declinando.

    Mi nombre completo es Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta, y con mi apellido civil – Rafael Múgica – firmé mis primeros libros. Después, cuando ya trabajaba en la empresa familiar, el Consejo de Administración me advirtió que eso de que un ingeniero-gerente escribiera versos “podría perjudicar al crédito de la empresa “. Recurrí entonces a mi segundo nombre y mi segundo apellido. Y así nació “Gabriel Celaya”.

    Acaba la introducción de este libro así:

    Pero hoy, si a mí me pidieran que resumiera mi vida, ofrecería este poema:

    Biografía

    No cojas la cuchara con la mano izquierda.

    No pongas los codos en la mesa.

    Dobla bien la servilleta.

    Eso, para empezar.

    .

    Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.

    ¿Dónde está Tanganica? ¿Qué año nació Cervantes?

    Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.

    Eso, para seguir.

    .

    ¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?

    La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.

    Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.

    Eso, para vivir.

    .

    No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.

    No bebas. No fumes. No tosas. No respires.

    ¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.

    Y descansar: Morir.

    Celaya fue uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida» o poesía social. Su obra y su figura estuvieron influenciados y fueron fruto de la estrecha colaboración con su esposa, Amparo Gastón.

    Entre 1927 y 1935 vivió en la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Federico García Lorca, José Moreno Villa y a otros. Combatió durante la guerra civil española en el bando republicano y estuvo preso en un campo de concentración en Palencia. En 1946 fundó en San Sebastián, con su mujer Amparo Gastón, la colección de poesía «Norte» y desde entonces abandonó su profesión de ingeniería y su cargo en la empresa de su familia.

    La colección de poesía «Norte» pretendía hacer de puente entre la poesía de la generación de 1927, la del exilio y la europea. Aparecen así, bajo ese sello editorial, traducciones de Rainer Maria Rilke, Arthur Rimbaud, Paul Éluard o William Blake.

    En esta breve reseña solo quiero mostrar un poco al poeta que yo descubrí (gracias a un amigo) hace ya muchos años. ¿Quién es el poeta Gabriel Celaya? Lee y descubre.

    Tres poemas incluidos en el libro “Itinerario Poético” Edición del autor –  editorial CATEDRA.

    Quien me habita

                    “Car Je est un autre”  (Rimbaud)         

                    (Porque yo soy otro)

    .

    ¡Qué extraño es verme aquí sentado,

    y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,

    y oír como una lejana catarata que la vida se derrumba,

    y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar!

    .

    ¡Qué extraño es verme aquí sentado!

    ¡Qué extraño verme como una planta que respira,

    y sentir en el pecho un pájaro encerrado,

    y un denso empuje que se abre paso difícilmente por mis venas!

    .

    ¡Qué extraño es verme aquí sentado,

    y agarrarme una mano con la otra,

    y tocarme, y sonreír y decir en voz alta

    mi propio nombre tal falto de sentido!

    .

    ¡Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño!

    La sorpresa hace mudo mi espanto.

    Hay un desconocido que me habita

    y habla como si no fuera yo mismo.

                                                   (1934)

    Andar

    Allí flota la música indecisa:

    los árboles, el viento…

    Aquí mi paso sueña,

    mide el mundo claro y seco.

    .

    Yo respiro acompasado,

    siento que vivir es sólo

    un ritmo necesario:

    ¡Oh ser, oh ser andando!

    .

    Ya no canto, no desmayo;

    al avanzar te conozco

    vida mía pequeñita,

    y soy el que soy andando.

                                   (1940)

    A Amparitxu

                                   Zure begiak ain dira eztiak,

                                   zeren beit-dira eniak zuriak,

                                                   zuriak eniak   (Popular)

                    (Tan dulces son tus ojos, que los míos son tuyos, y los tuyos, míos)

    .

    Ser poeta no es vivir

    a toda sombra, intimista.

    Ser poeta es encontrar

    en otros la propia vida.

    No encerrarse; darse a todo;

    ser sin ser melancolía.

    y ser también mar y viento,

    memoria de las desdichas

    y eso que fui y he olvidado,

    aunque sin duda sabía.

    Cuanto menos pienso en mí,

    más se me ensancha la vida.

    Soy un pájaro en el bosque

    y Amparitxu si me mira.

    He asesinado mi yo,

    ¡porque tanto me dolía!,

    y al hablar como si fuera

    lo que escapa a la medida,

    mis ecos en el vacío

    retumban sabiduría.

    Con todo me identifico

    y respiro por la herida,

    y digo que mis poemas

    son un vivir otras vidas,

    y un recrecerme en lo vasco

    de Amaritxu y su delicia.

    Cuanto más me meto en mí,

    más me duelen las esquinas.

    Cuánto más abro las alas,

    bien de dolor, bien de dicha,

    más descubro unas distancias

    que, voladas, pacifican.

    Cuando leas estos versos

    no pienses en quien los firma,

    sino en mi Euzkadi y en mi Amparo,

    y en un pasado que aún vibra,

    y en cómo tiemblan las ramas,

    cuando las mueve la brisa.

                                                   (1964)

    Nota: Datos sacados del libro “Itinerario Poético” de Gabriel Celaya (de mi biblioteca personal)

    y de la Wikipedia.

  • Victoria: “He descubierto en la poesía una forma de redescubrirme y palpar lo intangible”

    Victoria: “He descubierto en la poesía una forma de redescubrirme y palpar lo intangible”

    Una de las cosas más maravillosas que me ha pasado en Poémame, es descubrir infinidad de poetas, que pareciendo que estamos escondidos detrás de las pantallas de nuestro pequeño mundo personal, nos asomamos constantemente para ver y mostrar que somos, que existimos, que estamos y que escribimos. A continuación una de esas personas que descubrí en este universo nuestro “poemaniano”.

    Hoy quiero acercaros un poco a Victoria, (@AlexaMar223 ), si es que aún no os habéis acercado a la delicia de su poesía.

    El título de la reseña es su carta de presentación de su perfil en Twitter y creo que es perfecta.

    Aterrizó en nuestro Bar de letras el 14 de Julio de 2018, pero parece que llevará con nosotros desde siempre.  

    Compañera  generosa en sus comentarios y amable en el trato, Victoria no deja pasar la oportunidad de dejar un saludo cálido y regarle a la vista y a la lectura palabras dulces sobre tu poema.

    Entrar en su poesía es adéntrate en un amplio mundo de metáforas, lirismo y adornados versos, cargados de sentimientos profundos y hermosos. Versos engalanados y palabras que además de contar adornan el universo del poeta.

    Vine devanando estrellas fusiformes,

    Que se contornean

    En la rueca de sus gestos.

    No deja indiferente al lector esa forma tan personal de jugar con las palabras, de contar con un verso adornado un sentimiento muy sencillo.

    Titilo

    Y crujen las horas muertas,

    Tras un desfile de lunas

    Que cosquillean el río.


    En muchas ocasiones nos dibuja imágenes casi oníricas, con un poso de verdad y profundo sentimiento.

    Allí,

    Donde la luna desnuda sus muecas

    Y lo primigenio cobra el aliento.


    En otras ocasiones el dolor se viste de gala y despliega un manto de versos sentidos, sensibles y amargamente bellos.  El dolor y la pena se sientas con cada frase y cada palabra.

    Amargo en mis ríos

    Cuanta hendidura

    de ancho suspiro.

    Corre por mis venas la tierra

    Y aquel vino que nunca probé.

    Se quebró la copa

    Se quebró mi amanecer

    Se rompieron las alas…

    -Y aún tengo sed?-

    Pero como ya he dicho en otras ocasiones, la mejor forma de conocer y entender al poeta es leyendo su obra. No dejéis de pasar por su rinconcito en poémame, estoy segura que no dejará indiferente a nadie.

    Os dejo unos poemas suyos para vuestro deleite, y el mío claro.

    Marca

    Vocifera la noche

    que amansa mis estrellas

    Es el pasaje

    viento que recala en leyenda.

    Se estiliza la eternidad

    tras pupilas

    de vida

    Absorbe el sonido

    Del grito entre cenizas.

    -Y suave muerdes mis heridas-….

    Y se desnudan fieras

    escondidas.

    Cuándo y como

    ya no importa

    tatuado en mi piel

    Y en mi sangre

    Despiertas y ardes de a gotas….

    Tocas mi orilla

    A tientas

    entre acordes magistrales

    que esfuminan la niebla…..


    Fue allí

    Fue en la comisura

    de su musa inquieta.

    O tal vez en la orilla

    de sus ojos tristes,

    En el agujero

    de su ternura

    Que comencé a nadar

    entre entelequias.

    algo sombrías,

    desnudas

    ~mas nunca huecas.~

    Su piel y la mía

    crepitan

    tras los párpados de la luna.

    Mientras el sol la muerde

    atrevido

    ~aún con lluvia.~

    Crece la marea

    Y nuestros poros se asustan

    de tanto gemido

    que atraviesa, nos cruza.

    dejando un sendero de pétalos

    entre su trémulo horizonte vivo

    su viento

    y mi cintura.


    Exilio

    Que pueden astillar las palabras,

    Con una copa de noche escarlata

    bebida sin sueño.

    Que pueden volar los ojos

    Y arder el silencio que falta.

    Que puedo trinar como ave,

    Si mis pies

    tocan piélago vivo.

    Que puedo exiliarme del abismo de ruidos….



    Perfume a cielo abierto

    A bocanada abierta, alas de seda.

    Inspirando universo.

    Exhalando estrellas.

    Eternidad juega entre las pupilas del espacio.

    Y mientras, mi esencia de mujer contempla,

    Silente,

    Sintiéndose eterna.