Así comienza su libro “Itinerario Poético”:


Nací en Hernani (Guipuzcoa) el 18 de marzo de 1911, pero cuando aún tenía pocos días me trasladaron a San Sebastián, donde habitualmente vivían mis padres. Y en San Sebastián transcurrió toda mi infancia.

Mi padre se llamaba Luis Múgica Laceta. Aunque de origen humilde – mi abuelo Múgica era carpintero- mi padre logró crear una empresa industrial que hoy día tiene cierta importancia.

Mi madre se llamaba Ignacia Celaya Cendoya. Los Celaya-Cendoya dieron siempre en médicos, músicos y aventureros. Y así, aunque procedían de una clase más alta que los Múgica, fueron declinando.

Mi nombre completo es Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta, y con mi apellido civil – Rafael Múgica – firmé mis primeros libros. Después, cuando ya trabajaba en la empresa familiar, el Consejo de Administración me advirtió que eso de que un ingeniero-gerente escribiera versos “podría perjudicar al crédito de la empresa “. Recurrí entonces a mi segundo nombre y mi segundo apellido. Y así nació “Gabriel Celaya”.

Acaba la introducción de este libro así:

Pero hoy, si a mí me pidieran que resumiera mi vida, ofrecería este poema:

Biografía

No cojas la cuchara con la mano izquierda.

No pongas los codos en la mesa.

Dobla bien la servilleta.

Eso, para empezar.

.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.

¿Dónde está Tanganica? ¿Qué año nació Cervantes?

Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.

Eso, para seguir.

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¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?

La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.

Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.

Eso, para vivir.

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No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.

No bebas. No fumes. No tosas. No respires.

¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.

Y descansar: Morir.

Celaya fue uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida» o poesía social. Su obra y su figura estuvieron influenciados y fueron fruto de la estrecha colaboración con su esposa, Amparo Gastón.

Entre 1927 y 1935 vivió en la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Federico García Lorca, José Moreno Villa y a otros. Combatió durante la guerra civil española en el bando republicano y estuvo preso en un campo de concentración en Palencia. En 1946 fundó en San Sebastián, con su mujer Amparo Gastón, la colección de poesía «Norte» y desde entonces abandonó su profesión de ingeniería y su cargo en la empresa de su familia.

La colección de poesía «Norte» pretendía hacer de puente entre la poesía de la generación de 1927, la del exilio y la europea. Aparecen así, bajo ese sello editorial, traducciones de Rainer Maria Rilke, Arthur Rimbaud, Paul Éluard o William Blake.

En esta breve reseña solo quiero mostrar un poco al poeta que yo descubrí (gracias a un amigo) hace ya muchos años. ¿Quién es el poeta Gabriel Celaya? Lee y descubre.

Tres poemas incluidos en el libro “Itinerario Poético” Edición del autor –  editorial CATEDRA.

Quien me habita

                “Car Je est un autre”  (Rimbaud)         

                (Porque yo soy otro)

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¡Qué extraño es verme aquí sentado,

y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,

y oír como una lejana catarata que la vida se derrumba,

y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar!

.

¡Qué extraño es verme aquí sentado!

¡Qué extraño verme como una planta que respira,

y sentir en el pecho un pájaro encerrado,

y un denso empuje que se abre paso difícilmente por mis venas!

.

¡Qué extraño es verme aquí sentado,

y agarrarme una mano con la otra,

y tocarme, y sonreír y decir en voz alta

mi propio nombre tal falto de sentido!

.

¡Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño!

La sorpresa hace mudo mi espanto.

Hay un desconocido que me habita

y habla como si no fuera yo mismo.

                                               (1934)

Andar

Allí flota la música indecisa:

los árboles, el viento…

Aquí mi paso sueña,

mide el mundo claro y seco.

.

Yo respiro acompasado,

siento que vivir es sólo

un ritmo necesario:

¡Oh ser, oh ser andando!

.

Ya no canto, no desmayo;

al avanzar te conozco

vida mía pequeñita,

y soy el que soy andando.

                               (1940)

A Amparitxu

                               Zure begiak ain dira eztiak,

                               zeren beit-dira eniak zuriak,

                                               zuriak eniak   (Popular)

                (Tan dulces son tus ojos, que los míos son tuyos, y los tuyos, míos)

.

Ser poeta no es vivir

a toda sombra, intimista.

Ser poeta es encontrar

en otros la propia vida.

No encerrarse; darse a todo;

ser sin ser melancolía.

y ser también mar y viento,

memoria de las desdichas

y eso que fui y he olvidado,

aunque sin duda sabía.

Cuanto menos pienso en mí,

más se me ensancha la vida.

Soy un pájaro en el bosque

y Amparitxu si me mira.

He asesinado mi yo,

¡porque tanto me dolía!,

y al hablar como si fuera

lo que escapa a la medida,

mis ecos en el vacío

retumban sabiduría.

Con todo me identifico

y respiro por la herida,

y digo que mis poemas

son un vivir otras vidas,

y un recrecerme en lo vasco

de Amaritxu y su delicia.

Cuanto más me meto en mí,

más me duelen las esquinas.

Cuánto más abro las alas,

bien de dolor, bien de dicha,

más descubro unas distancias

que, voladas, pacifican.

Cuando leas estos versos

no pienses en quien los firma,

sino en mi Euzkadi y en mi Amparo,

y en un pasado que aún vibra,

y en cómo tiemblan las ramas,

cuando las mueve la brisa.

                                               (1964)

Nota: Datos sacados del libro “Itinerario Poético” de Gabriel Celaya (de mi biblioteca personal)

y de la Wikipedia.