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  • 13 preguntas y una poeta: Beatriz Gómez

    13 preguntas y una poeta: Beatriz Gómez

    Beatriz Gómez (Isla de La Palma), periodista especializada en Gestión Cultural y Escritora. Entre sus trabajos destacan las novelas cortas Por CasualidadEl Tercer Testamento y Sin respuestas. Su última publicación en prosa fue Lanzarote, isla dorada de mi niñez. Un libro de relatos cortos autobiográficos donde narra sus vivencias en la isla más occidental en la que pasó su infancia y gran parte de su adolescencia.

    Hace un tiempo ya publicamos una reseña de su obra de teatro Inocente ,hasta que se demuestre lo contrario. Hoy la vamos a entrevistar.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura ha estado presente en mí desde temprana edad. Con trece, catorce años ya escribía poemas y con diecisiete ya había escrito mi primera novela que fue publicada poco tiempo después. Mi vida siempre ha girado en torno a la cultura y el arte. Siempre tuve un acercamiento a ciertas expresiones artísticas. Por parte de mi padre, la música, la escultura…, por parte de mis tíos, la pintura… 

    No concibo la vida sin disciplinas artísticas y sin cultura. Son mi modo de expresión, la forma en la que contar la vida, de exteriorizar sentimientos. En la actualidad tengo la gran fortuna de trabajar en lo que me apasiona y en lo que me he formado. Soy periodista, de la rama cultural especializada en gestión y también tengo una productora audiovisual. Las ramas artísticas con las que más proyecto son el cine, la literatura y el teatro.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Seguramente fueron otras que no recuerde, pero los que sí me marcaron fueron los textos de Félix Francisco Casanova y los de Vargas Vila. Los dos, dentro de su “loca cordura” me hicieron bucear en mis pensamientos. Creo que cuando un texto logra eso, todo cobra sentido.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    Me siento más cómoda con la prosa y la dramática, pero la lírica es inevitable no abordarla. Tengo mis momentos y la poesía, sobre todo está presente cuando estoy muy sensible. Quizás podría definirla así: “hiperestésica”.

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No solo el lenguaje poético, creo que en todos los lenguajes. Sin duda, ha habido una evolución. Crecemos y el lenguaje crece con nosotros. A nivel vocabulario creo que es inevitable. Más lecturas, mejor proyección, más enriquecimiento lingüístico, mayor retórica. En cuanto a temáticas, me mantengo en la denuncia social, en el amor y el desamor, en los valores…

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Esta pregunta me la han hecho muchas veces, pero me encanta responderla. Hay una cosa que nunca falla y es la que funciona, a mí, por lo menos. Sé que está terminado cuando consigue emocionarme, y eso ocurre cuando se resbala una lagrimita por el ojo. Es un momento de viveza. Lo siento y lo vivo.

    En cuanto a la corrección, cada vez soy más exigente con eso. Lo reviso muchas veces, pero también lo dejo dormir un tiempo para volver a darle una vuelta.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Tanto con la poesía como cualquier otra expresión artística con la que me expreso me gustaría poder llegar a muchas personas. Dejar huella de alguna manera es lo que quiere cualquier artista, sea para bien o para mal, pero influir o marcar siempre es necesario. El arte que pasa por ti y no te dice nada no será nunca ni un estímulo, ni una necesidad, ni nada que te pueda aportar algo en la existencia. Es necesario para el desarrollo social, está diseñado para hacernos pensar y plantearnos muchas cosas. Y para los artistas, es nuestra manera de expresarnos y reivindicarnos. Si a través de él no lo conseguimos es como si hubiéramos fracasado.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Estamos en la era digital donde cada vez se suben más audiolibros a internet. Es genial sentir el papel, oler las hojas, deleitarte con los párrafos…, pero, escuchar un buen texto es música para los oídos. Esa es la realidad, por eso las considero necesarias y personalmente me gustan mucho.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Es una buena manera de conectar con el público y tener ese feedback. Volvemos a lo de antes, estamos en una era en la que internet nos sirve de gran ayuda si sabemos utilizarlo bien. Tu trabajo puede llegar a todos los rincones del planeta si nos lo proponemos y eso es maravilloso. Es una gran herramienta sin duda.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Me gustan mucho los poemas de poeta canario Pedro Flores. No podría recomendar solo uno porque todos son muy buenos, así que yo les invitaría a leer sus obras. Pero como canaria también recomendaría a todos los autores de nuestra tierra porque hay mucho talento literario y creo que merecen la oportunidad de ser descubiertos.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Últimamente leo más libros técnicos que otra cosa. Estoy en un momento de mi vida en  el que me sigo formando y poco tiempo me queda para otras cosas. Pero también estoy presentando libros casi todos los meses en un proyecto de autores canarios que estoy realizando en mi Isla y esos autores sí que me los leo para preparar la presentación. Así que hay un poco de todo, desde libros de relatos, novelas…, hace una semana presente un cuento infantil y dentro de unas semanas presentaré el poemario de una autora de aquí, así que navego entre la variedad que eso nunca aburre.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Tengo la fortuna de impartir talleres de escritura creativa en bibliotecas y centros educativos. Conecto muy bien con los jóvenes porque les cuento mi historia en primera persona y cuando ven que alguien con diecisiete años ha podido escribir y publicar se motivan muchísimo, supone un gancho para ellos. 

    Como autora que experimenté esa vivencia les diría dos cosas, la primera es que nunca se rindan, en la lucha está triunfo. No importa las puertas que se cierren al principio, eso no es motivo de desánimo, sino de mayor motivación. Y segundo, creer en sí mismos. Si crees en lo que escribes o lo que haces, no dejes que nadie te diga que no sirves para ello. 

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Entiendo que cada vez se lleve más la autopublicación. Cada vez los contratos son peores para los escritores y la propiedad intelectual hay que pagarla. Quizás se deberían tomar otras medidas en las que pudiésemos ganar todos. Sería lo ideal porque hay una cadena enorme para que un libro llegue a las librerías y es una pena que los autores sean los menos que ganen con su trabajo.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Pues quizás, me hubiera gustado que me preguntaras ¿De qué es lo que te sientes más orgullosa en la vida? Eso es algo que me repito constantemente, pero que nunca lo he expuesto públicamente. Quizás en otra ocasión, te la pueda responder.

    Gracias por esta maravillosa entrevista en Poémame. 

    Muchas gracias, Beatriz.

  • Notas y relatos desde Candelaria, de José Luis Regojo (Ed. Fuerte Letra, 2025)

    Notas y relatos desde Candelaria, de José Luis Regojo (Ed. Fuerte Letra, 2025)

    José Luis Regojo (1958, Caracas, Venezuela), vive en Candelaria (Sta Cruz de Tenerife). Es catedrático de lengua inglesa y traductor de la obra del ecopoeta estadounidense beat Gary Snyder, al castellano y catalán. Autor de diversos libros de gestión de entidades sin ánimo de lucro y artículos periodísticos en Es Diari de Menorca. Ha publicado los álbumes ilustrados Max y su sombra (Ed. Proteus, 2012) y Cuento contigo, Nala (Ed. Escribe Conmigo, 2021). También es autor del poemario Fronteras (Autografía, 2018), de los libros de relatos Recetas y relatos de un año bisiesto (Autografía, 2019), Trece meses (Ed. Platero, 2021) y la novela-diario El pino (Ondina ed., 2023).

    Ha publicado poemas y relatos en antologías y distintas revistas digitales. Es director de la Revista Abierta de poesía, Poémame (http://152.228.140.20/ y Secretario de la Asociación Cultural Canaria de Escritores (Acte).

    Tal como nos avanza el autor en la cubierta del libro, ¨Notas y relatos desde Candelaria¨, publicado por la editorial Fuerte Letra, “se comenzó a escribir durante el otoño del año 2022 y finalizó el mes de diciembre de 2024. La semilla de algunos de los textos que van a leer a continuación, vieron la luz “digital” en revistas de literatura con sede en Candelaria, como las revistas de la Asociación Tamasma Cultural y de la Asociación Cultural Canaria de Escritores (Acte), así como en mi blog personal”.

    La lectura de este libro va a sugerir al lector un puñado nada desdeñable de emociones. Porque cualquier isleño con raíces candelarieras se dará por aludido en los relatos protagonizados por el océano. A nadie dejará indiferente la Casa Las Miquelas, centro alfarero fundamental para ayudar a mantener viva la tradición alfarera guanche en la villa mariana. De la misma manera, nos tocará el alma, ese mito extendido de nuestra amabilidad y mansedumbre que se pasea por todo el libro. Como canaria, me siento identificada con ese carácter tranquilo, que no es docilidad, no se confundan, sino amor a la placidez y la calma.

    Desde la playa de La Viuda a Igueste, pasando por Cuevecitas o Barranco Hondo, Caletillas, Malpaís, Araya o la propia Villa, el lector pasea por los espacios conocidos y por los paisajes humanos más emblemáticos y queridos de Candelaria. El catalán que vino a sentir canario ha firmado su testimonio literario de estos lares. Y lo ha firmado desde su balcón, como a él le gusta decir. Con su afabilidad innata y sus horizontes de para en par, José Luis no ha tenido problema alguno en sentirse canario. Ha abrazado sin pudor nuestro léxico y nuestros modismos hasta hacerlos suyos. Se ha acostumbrado (no sin cierto esfuerzo, eso sí) a nuestro elogio de la lentitud en el día a día. Y se ha dejado meter hasta el tuétano esa canariedad que solo el que ama esta tierra conoce de verdad.

    “El libro está compuesto de sensaciones, reflexiones, divertimentos, todos ellos surgidos mientras miraba el océano a nuestro alrededor, (desde su ventana, añado yo) y que tenemos por espejo desde la costa candelariera, sin olvidar, por supuesto, los susurros permanentes de los barrancos que nos abrazan. Nada ni nadie es real, todo es fruto de la ficción”.

    Pero entre ficciones y veras, asoman en la obra la mirada crítica de quien ve al océano escupir un pañuelo palestino, o el asombro casi pueril de quien se sorprende ante la inmensidad de una tierra volcánica de sequero que dificulta el caminar, la admiración ante las leyendas de Barranco Hondo o Malpaís o la actividad cultural permanente de la Villa. Todo le fascina. Todo lo sorprende. Esperamos que a ustedes también. Felicitamos al autor por este trabajo, que sin duda aporta unas pinceladas de  literatura inigualables al panorama cotidiano de Candelaria, al paisajístico, al histórico y al humano.

  • Entrevista a Raquel Lojendio, soprano y novelista

    Entrevista a Raquel Lojendio, soprano y novelista

    La carrera de la soprano canaria Raquel Lojendio (Santa Cruz de Tenerife, 1972) está fundamentada en su versatilidad como cantante y artista, abordando un amplio repertorio de Bach, Mozart, Stravinsky, Verdi, Shostakovich o Wagner. Asimismo, ha trabajado con directores como Sir Neville Marriner, Rafael Frühbeck de Burgos, Gianluigi Gelmetti, Juanjo Mena, Jesús López Cobos, Guillermo García Calvo, Víctor Pablo Pérez, George Pehlivanian o Vassili Petrenko, y ha sido invitada por las principales orquestas españolas y del extranjero: Berliner Philharmoniker, Boston Symphony Orchestra, BBC Philharmonic Orchestra, Seattle Symphony Orchestra, Orchestra Sinfonica Nazionale della Rai de Torino, Bergen Filharmoniske Orkester o Dresdner Philharmonie.

    La carrera de Lojendio abarca el mundo del recital, el concierto sinfónico, la ópera y la zarzuela, destacando en su repertorio papeles como el de Pamina (Die Zauberflöte), Violetta (La Traviata), Donna Anna (Don Giovanni), Morgana (Alcina), Musetta (La Bohème) u obras como las Sinfonías 2ª, 4ª y 8ª de Mahler; El Sombrero de tres picos, de Falla; la 9ª Sinfonía de Beethoven; o Die Schöpfung, de Haydn, celebradas, entre otros recintos y ciclos musicales, en el Teatro Verdi de Trieste, el Teatro Real de Madrid, el Tanglewood Festival, el Manchester Bridgewater Hall, el Teatro Municipal de Cali, el George Enescu Festival o el Teatro Colón de Bogotá.

    Por otro lado, Raquel Lojendio ha grabado para importantes sellos discográficos, como Deutsche Grammophon, Naxos, Licanus, Rtve Música y Chandos. Además, es Premio de Música “María Orán” de la Fundación Caja Canarias 2000 y Medalla de Oro del Cabildo de Tenerife.

    Hoy nos vamos a centrar en su faceta más desconocida, la de escritora. Raquel Lojendio, autora de ¨Bajo la piel del gecko¨. Una novela que empieza cuando los ensayos del Don Giovanni de Mozart han dado comienzo, y sus protagonistas tendrán que resistir la tensión emocional que el montaje de una ópera suscita. A través de sus protagonistas femeninas; Donna Elvira (Sarah), Donna Anna (Adela) y Zerlina (Olympia), el lector tendrá acceso privado a los entresijos que ocurren detrás del telón del teatro. El totalitarismo del director de escena, el acoso sexual o las fragilidades y miedos de los artistas flotarán en una superficie turbia y amenazadora.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy soprano. Empecé a estudiar canto relativamente tarde, con veintitrés años. Luego ha sido todo mucho trabajo, mucho estudio y bueno, pues la verdad es que no me puedo quejar de la carrera que he hecho. Yo empecé estudiando ballet. También escribía poesía desde pequeña. Siempre tuve un mundo interior bastante sensible y todos esos poemas de mayor, pues se convirtieron en escritos que al final han dado luz a mi primera novela. Ahora tengo un libro de poesía que estoy esperando a encontrar una editorial que me la publique.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas y qué autores le influyeron?

    El libro que más me influyó fue Don Quijote de la Mancha. Aunque parezca un tópico, pero en el instituto nos mandaban leerlo dentro del programa escolar. Cuando lo leí, me quedé fascinada. Antes había leído bastante, sobre todo novelas de Julio Verne. Sin embargo, El Quijote me abrió un mundo porque esa historia dentro de la historia y esas puertas comunicantes… Eso me pareció algo increíble, la verdad. También me ha influido mucho Shakespeare, un genio de la literatura. De lo contemporáneo, destaco a Murakami, pero la verdad, es que me mantengo casi siempre fiel a los clásicos.

    3.- ¿Cómo definiría su escritura?

    Es muy difícil definirme a mí misma, pero sí puedo decir que mi primer lector me dijo que tenía una manera de escribir algo cínica, porque siempre me estoy cuestionando la vida. Por otro lado, me gusta mucho desarrollar bien la parte intelectual y emocional de los personajes. Creo que es quizás donde disfruto más, ahondando en quiénes son los personajes.

    4 -¿Le ha ayudado el hecho de ser cantante de ópera para escribir? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje a lo largo de los años?

    Ser cantante me ha ayudado igual que me podría haber ayudado ser pintora. También me gusta pintar. En este libro los dibujos de la portada y los capítulos son míos. Creo que la persona que se dedica al arte, sin menospreciar a otros trabajos, está más en contacto con las emociones, un pasillo directo hacia la literatura. Mi lenguaje ahora es más directo, menos adornado, más sincero.

    5 – ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Yo creo que un escritor nunca siente que su obra está terminada. La corrijo varias veces, luego la doy a leer a personas de confianza, no para la parte del desarrollo sino para la parte técnica. Pero hay un momento, y las que hemos estado embarazados lo sabemos, que solo quieres parir y verle la cara al niño. Con el libro es lo mismo. Sabes que no está perfecto, pero ya necesitas parirlo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su escritura?

    Realmente no sé si hay un fin. Lo que me gustaría es poder llevar a todos mis lectores a ese mundo que yo he creado. Un mundo diferente para cada uno, porque cada persona hace su propia construcción. Sí, me gustaría llevarlo al universo ese del que hablaba antes, el universo intelectual de mis personajes.

    7- ¿Cómo combina la ópera con la escritura? 

    Pues la combinación no es tan suculenta como me gustaría. Ya que a mí el mundo de la ópera y de la lírica me ocupa mucho tiempo. Tenemos que memorizar muchos textos de varios idiomas, más los ensayos y la verdad es que yo sé que cuando cante menos escribiré más. A medida que mi carrera vaya siendo menor, yo creo que la escritura será mayor.

    8 – ¿Qué paralelismos encuentra, si los hay, entre sus ensayos operísticos y la escritura de los diversos borradores de una novela hasta que la da por definitiva?

    Pues la verdad es que entre unos ensayos operísticos y los borradores de una novela no hay nada en común.

    9 – ¿Podría recomendarnos una novela de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Jóvenes suicidas de Jeffrey Eugenides y La esposa perfecta de Meg Wolitzer

    Recomendaría estas dos novelas por la originalidad de la historia, pero sobre todo por lo bien que están escritas

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Nuevas tesis sobre Stanislavski, Fundamentos para una teoría pedagógica, Raúl Serrano, Editorial Atuel.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la escritura?

    Bueno, como consejos, primero le daría unos consejos prácticos y técnicos. Escribir una novela te puede dejar minada un poco la vista y el cuerpo. Yo me acuerdo de que una vez me quejé de dolor en los hombros y me dijeron: ¡bienvenida al mundo de los escritores! Es muy importante tener una higiene postural para escribir. Luego, tener un hilo conductor claro y no tener para acabar. La escritura es un camino, no es un fin.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No la veo muy bien. Es muy difícil encontrar editorial y te ves abocada a Amazon. Además, cada vez más editoriales, te piden dinero para editar tu propio libro.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me has hecho la pregunta que me hace todo el mundo y te lo agradezco: ¿El libro es biográfico? Odio esa pregunta porque todo es biográfico en la vida. ¿Acaso el escritor no ha soñado o vivido esos renglones primero en su imaginación?

    Muchas gracias por haber encontrado un huequito en su agenda y contestarnos a estas preguntas. Sabemos que está muy atareada preparando su próximo concierto, un homenaje a Maria Callas en el Teatro Leal de Santa Cruz de Tenerife, el viernes 6 de junio a las 20,30 horas.

  • 13 preguntas y un poeta: Jorge León Gustà

    13 preguntas y un poeta: Jorge León Gustà

    Jorge León Gustà (Barcelona, 1962) es doctor en Filología Hispánica y catedrático de educación secundaria. Ha desarrollado su actividad como autor de diferentes manuales de lengua y literatura castellana (Cruïlla, Verebum) y realizado diversas publicaciones de investigación literaria. Ha editado las Poesías completas del Mosquera de Figueroa, poeta del siglo XVI (Alfar, Sevilla, 2015), la comedia Los melindres de Belisa de Lope de Vega (Prolope-Milenium, Lérida, 2007) y Cuatro entremeses inéditos del Siglo de Oro (Madrid, Verbum, 2018). Es autor, además, de diferentes obras en prosa, como el libro de viajes Un veterinario en la nieve (Godall Edicions, Barcelona, 2017), coescrito con Jaime Martínez Sallés, y la novela Gotas de lluvia (Libros Indie, 2020). Además, ha publicado el poemario Pequeños fragmentos rotos contra el cielo, El llop ferotge, Gerona, 2013. Publica asiduamente artículos de crítica literaria en la revista digital Las nueve musas.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Desde siempre, que yo recuerde, he sido un apasionado de la lectura. Tuve la suerte de nacer en una familia en la que la Literatura ocupaba un lugar central. Por parte paterna, mi abuelo había sido director de un  periódico, y había publicado algún libro de poemas, estrenado obras de teatro… Mi padre trabajaba para diferentes editoriales, además de escribir él mismo diferentes libros, una novela, investigación de historia, etc. Para mi madre, la poesía tenía un lugar preeminente: su tío era un conocido poeta catalán ganador en varias ocasiones de los juegos florales. De este modo, mi inclinación a la literatura estaba predestinada. Lo raro hubiese sido escoger otro camino. No es de extrañar, por tanto, que estudiase Filología y que dedicara mi tesis doctoral a la investigación literaria. 

    He sido catedrático de educación secundaria durante años, hasta que me he jubilado. Mientras trabajaba, combiné mis clases con la investigación literaria, especialmente centrada en la poesía y el teatro del Siglo de Oro. Poco a poco, fui publicando diferentes tipos de libros: escolares (manuales de secundaria de Lengua española y Literatura), de investigación (alrededor de la literatura del Siglo de Oro) hasta que, finalmente, la creación fue abriéndose paso, especialmente con el nuevo siglo.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas no fueron tales, pues recuerdo a mi padre leyéndonos (a mi hermano y a mí, al acostarnos) fragmentos del romancero, el ciclo dedicado al Cid. Posteriormente, mi contacto con la poesía fue en el colegio, donde descubrí a los clásicos.  Resulta difícil señalar qué autores me han influido: la poesía metafísica de Quevedo, los poemas amorosos de Salinas, Guillén, Rubén Darío… Pero yo diría que ninguno de ellos se puede rastrear en mis poemas.

    3.- ¿Cómo definiría su poesía?

    No sé si puedo definir mi poesía. Solo sé decir cómo me gustaría que fuese: íntima y que logre llegar de manera directa al lector. Mi intención al escribir un poema es comunicar aquellas sensaciones que he podido vivir en algún momento. Y también, por supuesto, aquello que se ha intuido y que el lenguaje resulta insufiuciente para expresarlo. Se ha de acudir, entonces, a la imagen, el único modo de conseguir que el lector experimente aquello que yo llegué a sentir en algún momento. El lenguaje cotidiano nos sirve para comunicar hechos,  ideas y conceptos. Pero, ¿cómo podemos hacer comprender, revivir, las sensaciones, lo sentido en experiencias concretas con el lenguaje cotidiano?

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No sé si se ha producido una gran evolución, pues publico este año mi tercer libro de poemas. Es cierto que con el tiempo me he visto más seguro de lo que yo quería decir y de los materiales que tengo a mi alcance (las palabras, las imágenes) para expresar aquello que quiero decir. Pero, quizá, en mi primer libro de poemas, Pobres fragmentos rotos contra el cielo (de 2013), destacaba cierto minimalismo, una búsqueda de lo esencial, un intento de evitar la adjetivación, sobre todo la más superflua; esto no lo encuentro en el siguiente poemario, El día y todas las cosas me esperan (2022). La distancia temporal obliga a un cambio de estilo, porque uno ya no es la misma persona, y la escritura, aunque sigue siendo experimentación en todo momento, está más segura de sí misma y de sus posibilidades expresivas. 

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Es algo intuitivo: cuando se relee un poema por enésima vez y ya no es necesario corregir o cambiar nada, cuando se encuentra en él todo lo que se quería decir con él. Entonces, te llena cierta satisfacción por haber alcanzado el objetivo previsto. 

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No sé si la poesía puede tener un objetivo, pues esta idea me resulta demasiado utilitarista y creo que el poema está en las antípodas de este planteamiento. Si puede servir para algo es para que el lector se adentre en el poema y una sensación o, mejor aún, aquello que el poeta ha intuido. A través del poema, el lector puede despertar en él una sensación que tenía olvidada, si es que no perdida en los rincones del inconsciente. El poema puede servir, como mucho, para plantear preguntas, pero no creo que aporte respuestas. 

    7- ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    La verdad, ha sido algo que no me esperaba, que he descubierto con los años. Lope de Vega decía que la poesía estaba hecha para la soledad de la alcoba, porque partía de la base de que debía ser leída en la intimidad. No creía que la poesía debiera dirigirse a un público colectivo, pues para eso estaba el teatro que él mismo escribía. Sin embargo, con el tiempo, he descubierto que las lecturas en vivo son un modo de llegar a un público cercano que probablemente de otra manera no te conocería. Al fin y al cabo, este es el origen de la poesía lírica entre los antiguos: el recitado de los poemas acompañados de la lira. En un buen recitado quizá no se puede apreciar toda la riqueza que encierra un poema (sería necesaria la intimidad de la alcoba de Lope), pero sí permite disfrutar de otros aspectos (rítmicos, sonoros, etc.) que presenta y que no siempre se aprecian en una lectura silenciosa. Recuerdo que en la universidad mi profesor (y el de tantas generaciones de filólogos), José Manuel Blecua (padre), nos insistía en que debíamos leer en voz baja haciendo trabajar las cuerdas vocales para apreciar estos aspectos fónicos del poema. 

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Es fantástico. Primero porque le da un uso muy diferente y enriquecedor del que se tiene de manera habitual. Pero, sobre todo, es el modo de llegar a muchos lectores, cosa que resulta siempre muy difícil. Si yo escribo desde Barcelona, ¿quién puede leerme en papel en Bogotá? Los canales de distribución no son tan efectivos. Esto lo soluciona internet. Lo mismo pasa con las revistas. Hacer una revista en papel resulta muy dificultoso, pero también caro. Además, está el problema de la distribución. En cambio, su publicación digital es mucho más sencilla. 

    Sin embargo, he de decir que, a pesar de sus ventajas, el papel sigue teniendo una categoría específica. Yo mismo he publicado durante muchos años artículos de crítica literaria en una revista digital, Las nueve musas. Sin embargo, llegó un momento que deseé ver una parte de esos artículos en papel. Y así lo hice: publiqué “Un soneto me manda hacer Violante” y otras historias de la Literatura en papel porque consideré que le daba más prestigio, aunque tuviese un público lector potencial más reducido. 

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    ¿Solo uno?  No es tarea fácil. Pero, ya que recientemente, por desgracia, ha fallecido, recomendaré  un poema de Andrés Sánchez Robayna: Luz de Fuerteventura, “Jables sin nadie, perros en la orilla”, incluido en Palmas sobre la losa fría. Un viaje a través de la luz y la pureza de la tierra que culmina en el amor. ¿Qué más puede pedirse?

    10 – ¿ Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Normalmente, no leo uno solo: combino novela, poesía, ensayo. Estoy leyendo una novela de esas que los pedantes llaman “de culto”, que he descubierto ahora y que me está resultando tan sorprendente como enriquecedora: La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vázquez, publicada en 1976. Leyéndola uno se da cuenta de cuánto ha cambiado la narrativa en este tiempo: frente a la experimentación que alcanzó hasta la novela de los 70 (es un monólogo interior), en la actualidad triunfa la novela de género en la que lo principal es exclusivamente la narración de la historia, sin mucho más objetivo que entretener al público lector. También leo la Al borde de José Corredor-Matheos, poeta por el que siento una especial devoción. En este libro ha logrado reducir la expresión hasta la pura esencia . En cuanto a ensayo, estoy repasando la biografía que Ian Gibson escribió sobre Machado, aprovechando que es el 150 aniversario de su nacimiento. 

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Es una pregunta difícil. Me ha pasado gran parte de mi vida dando clase, y sé que los consejos que puedas darle a un joven, sobre todo a un adolescente, caen, en su mayoría, en saco roto. Lo que le puedo aconsejar es lo más obvio, aunque parece que últimamente resulta bastante escaso: que lea, que lea mucho, preferentemente buena literatura. Antes, la literatura, además de ser un modo de colmar el placer estético, era una manera de pasar el rato. En la actualidad, el entretenimiento, el ocio, se rellena de otros modos, aunque no son formas muy inteligentes de entretenimiento. Parecen solo consumo. Y, en segundo lugar, aunque tenderá al principio a una escritura mimética de lo que ha leído, busque su propia voz: que sea sincero, no pretendidamente literario. Y que tenga paciencia: a veces uno se descorazona porque no le salen las cosas o no le hacen caso. Muchas veces es cuestión de persistir. Perseverancia y paciencia.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que, por desgracia, en los tiempos actuales, está demasiado sometida al imperativo económico. En novela resulta más que evidente: lo que interesan son los autores mediáticos, más periodistas que artistas. Esto significa que la novela se está convirtiendo en algo comercializable, y la editorial es una suerte de sistema de producción que vende libros como pudiera vender otros productos de consumo. En cuanto a la poesía el panorama es muy diferente: aunque sea un sector muy minoritario (en números de lectores), el elemento comercial también está presente. Pero aquí el factor comercial se crea de otro modo: ya no interesa descubrir a un autor, sino lograr una coedición de un  libro que asegure los ingresos por el libro.  Dirán que las condiciones de las distribuidoras obligan a a este planteamiento, pero el problema es que la editorial deja todo el trabajo de promoción al mismo autor, y se lava las manos. Por ello, salvo excepciones, el interés cultural es escaso, y solo interesa el económico. Además, las editoriales de prestigio son cotos vedados para la mayoría de autores: ellas planifican su temporada y poco o nada les interesan los manuscritos que no hayan solicitado o promovido. 

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cuáles son tus próximos proyectos? 

    Tengo en la actualidad un libro a punto de salir: una antología de poemas, la mayoría sonetos, del Siglo de Oro español que desarrollan sueños eróticos. Van desde Juan Boscán (en el siglo XVI), aunque con algún antecedente, hasta sor Juan Inés de la Cruz. Por otro lado, estoy también a la espera de publicar un nuevo libro de poemas, que en un principio, saldrá este año, aunque no sé cuándo.  Y otros proyectos que no nombro porque aún no se han concretado…

    Muchas gracias. Amigos y amigas, antes de despedirnos, vamos a escuchar la voz del poeta Jorge León Gustà.

  • 13 preguntas y una poeta: Sol Mussons

    13 preguntas y una poeta: Sol Mussons

    Hoy vamos a entrevistar a Sol Mussons, poeta nacida en Barcelona y que cuenta con dos poemarios publicados recientemente: Objetos perdidos, (Barcelona, Ediciones Letraheridas 2023) y Vertebrada, (Valencia, Cuadranta, 2024).

    Vamos a ver qué nos tiene que decir.

    1 ¿Podría contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy licenciada en Filología inglesa por la Universidad de Barcelona y me especialicé en Literatura Americana y de la Commonwealth. Fui profesora de Secundaria y dirigí un centro de arte municipal en Caldes d’ Estrac. Actualmente, escribo a tiempo completo artículos sobre poesía para las revistas Quimera y Letraheridas y estoy ultimando mi tercer poemario. 

    2 ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y cómo le influyeron?

    Los Sonetos de William Shakespeare, los de Garcilaso y los Cuatro Cuartetos de T.S. Eliot me impresionaron profundamente en mi adolescencia y fueron el motor para empezar a escribir. Aún los releo con una cierta frecuencia.

    3 ¿Cómo definiría su poesía?

    La poesía es para mí un esfuerzo de búsqueda de belleza y precisión en un bosque de palabras. Escribo desde el yo, aunque haya mucho de autoficción, para profundizar en las temáticas que aparecen en mis poemas reiteradamente: la vejez, la pérdida, el desamor, el dolor físico y la muerte. 

    4 ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sin duda. En mi caso escribía en un lenguaje muy desnudo, de versos cortos, pocas subordinadas y cargando el peso en las imágenes. Ahora escribo versos y poemas más largos y también veo cambios en el tipo de lenguaje que uso. Sin embargo, esta fluencia no ha sido en absoluto buscada sino encontrada.

    5 ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Decía Borges que la única manera de dejar de corregir es publicar. Yo escribo de un tirón a partir de la idea germinal y después lo dejo “dormir” y lo pulo en sucesivas versiones. La verdad es que cuando el libro llega de la imprenta, seguiría corrigiendo y, aunque mis libros son proyectos cerrados en cuanto a su temática, los versos siguen abiertos a cambios que no descarto publicar en otro poemario alguna vez.

    6 ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Supongo que todos deseamos una cierta proyección, pero escribo porque es una pulsión que no puedo evitar y que forma parte de quién soy. La finalidad diría que es la propia escritura, alcanzar la excelencia dentro de mis capacidades y posibilidades, encontrar mi voz. Tengo un largo camino por delante.

    7  ¿Qué lugar ocupan las lecturas en vivo para una poeta como usted?

    Me encantan. Hay mucha emoción en la respiración y las pausas de un poeta que lee sus propios versos en voz alta; al fin y al cabo, hemos encerrado la poesía en el papel desde hace relativamente pocos siglos. 

    8. ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios, cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Estoy totalmente a favor. No podemos, ni probablemente queramos, sustraernos a los avances del siglo XXI. Gracias a todos esos nuevos formatos he descubierto autores y personas a las que no habría tenido acceso de otra manera y que me han enriquecido con su poesía y sus conocimientos.

    9 ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Cualquier poema de La descripción de la mentira de Antonio Gamoneda, cualquier poema de Hombre solo de Eduardo Moga, quizás mi favorito sería “El aire, impenetrable” y “Volar” en Trànsit entre dos vols de Anna Aguilar-Amat.

    10 ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Las Transfiguraciones de Jay Wright, en edición bilingüe prologada y traducida por Eduardo Moga (Sevilla, Hojas de Hierba, 2024), Écrire, de Marguerite Duras (París, Gallimard, 1993) e Historia de la muerte en Occidente de Philippe Ariès (Barcelona, Acantilado, 2024). Me gusta leer varios libros a la vez.

    11. ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Aunque no soy joven, yo misma estoy empezando, así que aconsejaría lo que me digo a mí misma y practico: esfuerzo, perseverancia, rutina de trabajo diaria, humildad para aprender y mucha, mucha, mucha lectura.

    12 ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La cultura es un negocio y los libros se han convertido en un producto de consumo rápido. Con respecto a los autores, es siempre David contra Goliat, pero es maravilloso encontrar un editor que crea en lo que haces y se ocupe de acompañar el libro. 

    13 ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y que no le he hecho?

    Ninguna, es un cuestionario muy completo. En realidad, me alegra que no me haya preguntado por qué escribo poesía, que se escribe desde los márgenes, y no novela.

    Gracias amigos y amigas por haber llegado hasta aquí. Ahora vamos a escuchar a la poeta.

  • VII Certamen de Poesía a la Virgen de los Dolores de Las Salinas

    VII Certamen de Poesía a la Virgen de los Dolores de Las Salinas

    El VII Certamen de Poesía a la Virgen de los Dolores de Las Salinas es convocado por la  Fundación Reales Salinas de Arcos de las Salinas en honor y como muestra de devoción a  la Virgen de los Dolores de Las Salinas  

    El presente certamen se enmarca en la recuperación de la Romería a la Virgen de los  Dolores de Las Salinas efectuada por la Fundación Reales Salinas de Arcos de las Salinas  que sensible a la tradición religiosa y a la devoción a la Virgen de los Dolores recuperó la  Romería y creó el Certamen de Poesía en honor y como muestra de devoción a la Virgen  de los Dolores de Las Salinas.  

    La Romería se celebrará el sábado 13 de septiembre de 2025, en honor a la Virgen de los  Dolores, en Las Salinas en Arcos de las Salinas en Teruel.  

    La Romería fue un elemento determinante en la declaración del Conjunto Las Salinas como  Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Interés  Etnográfico por el DECRETO 188/2010, de 19 de octubre, del Gobierno de Aragón como  así viene reflejado en la declaración estableciendo lo siguiente: «La ermita del Salinar, conocida también como ermita de la Virgen de los Dolores, data del siglo XVIII, en concreto  de 1758 si atendemos a la inscripción en el dintel de la puerta. Se trata de una construcción  de mampostería y planta de cruz latina, con crucero coronado por una cúpula de cerámica,  siguiendo el estilo del sur de Teruel y Levante. La cubierta de la ermita es con bóveda de  medio cañón con lunetos. En el camarín destaca la decoración de estilo rococó y el atrio de  madera. La singularidad del emplazamiento, al lado de la explotación salinar, es lo  verdaderamente destacable e indica la estrecha y relevante vinculación de las salinas con  la población.  

    Todo el conjunto constituye un patrimonio cultural etnológico o inmaterial cuyo valor se  sustenta en la importancia que ha tenido durante siglos como explotación económica  alrededor de las salinas, así como de los oficios vinculados directa o indirectamente a  aquellas.  

    Asimismo, ha sido también muy relevante la tradición religiosa existente en la vocación de  la población a la Virgen de los Dolores, reflejada en la romería celebrada anualmente el  martes de Pascua de Resurrección desde el pueblo hasta la ermita del conjunto, hoy ya  perdida a raíz del cierre de las salinas» 

    El certamen se regirá según las siguientes Bases:  

    1. Participantes y categorías.  

    Podrá participar en el certamen cualquier persona que lo desee. La inscripción es gratuita  e implica la aceptación de las presentes bases.  

    Se establece 3 categorías de participación:  

    -Infantil hasta los 12 años  

    -Juvenil de 13 a 18 años  

    -Adultos a partir de 18 años  

    Los participantes menores de edad deberán aportar una autorización de la persona a su  cargo.  

    2. Temática y formato  

    Se tendrá que participar con una poesía que sea inédita dedicada a la Virgen de los Dolores  de los Dolores de Las Salinas escritas en castellano. La poesía podrá tener la extensión  deseada así como la estructura estrófica, rima deseada o ser un verso libre.  

    3. Presentación, plazo y comunicación.  

    Las poesías han de ser enviadas a la dirección de correo electrónico:  fundacion@salinasdearcos.com en un archivo Word que tendrá como nombre, el nombre de  la poesía, en el mismo correo electrónico ha de enviarse otro archivo Word, que tendrá  como nombre, el nombre de la poesía y la palabra “Contacto”. En este archivo han de  incluirse los siguientes datos de la persona participante: Nombre completo (nombre y  apellidos), dirección postal, teléfono, torreo electrónico y número de DNI. En el caso de que se  sea menor de edad se tendrá que enviar escaneada y firmada la autorización de sus padres  o tutores legales.  

    La fecha de presentación comienza el 10 de febrero de 2025 y finaliza el 10 de julio de 2025.  

    La concesión del premio se comunicará a las personas premiadas a través del correo  electrónico y/o teléfono en septiembre de 2025.  

    4. Premios y jurado.  

    Habrá tres primeros premios para cada una de las 3 categorías, consistente en un Trofeo  y un set de escritura exclusivo de la Fundación Reales Salinas de Arcos de las Salinas.  

    Las personas ganadoras recitarán su poesía en la Romería de la Virgen de los Dolores de  Las salinas durante el acto de despedida que tendrá lugar a las 13 h del sábado 13 de  septiembre de 2025. En el caso de no poder asistir lo tendrán que comunicar a través de la  dirección de correo electrónico fundacion@salinasdearcos.com 

    El jurado estará compuesto por los miembros de la Fundación Reales Salinas de Arcos de  las Salinas.  

    5. Difusión datos premios.  

    Las personas premiadas acceden a que se pueda publicar su poesía, nombre y foto en los  medios de comunicación y difusión que estimen oportunos los convocantes del certamen.  Los datos personales suministrados por las personas participantes se incorporarán a un  fichero de participantes del concurso titularidad de la Fundación Reales Salinas de Arcos  de las Salinas. La información obtenida será procesada únicamente para su gestión  administrativa, y queda totalmente prohibida utilizarla para finalidades diferentes de las que  recoge este documento.  

    6. Poesías presentadas.  

    Las poesías presentadas pasarán a ser propiedad de la Fundación Reales Salinas de Arcos  de las Salinas, que se reserva todos los derechos sobre las mismas y podrá utilizarlas  citando siempre el nombre del autor; ateniéndose a lo que dispone la Ley de Propiedad  Intelectual.  

    7. Aceptación bases.  

    El hecho de participar en el concurso, implica la aceptación de estas bases por las personas  participantes. Cualquier situación no contemplada en estas bases, será resuelta por los  convocantes del certamen y acatada por todos los participantes. 

  • 13 preguntas y una poeta: Ana Nayra Gorrin

    13 preguntas y una poeta: Ana Nayra Gorrin

    En nuestra sección de entrevistas, hoy tenemos el placer de hablar con Ana Nayra Gorrin, una poeta canaria, nacida el 28 de marzo de 1979 en Santa Cruz de Tenerife, que nos ha contestado a nuestro cuestionario habitual. Disfrútenlo.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Me llamo Ana Naira Gorrín Navarro —también Nayra—. Soy natural del municipio de Santiago del Teide, una tierra que llevo profundamente arraigada. Desde muy pequeña sentí fascinación por la lectura y la escritura. Comencé leyendo con avidez los libros de la colección El Barco de Vapor, y desde entonces no he dejado de leer ni un solo día. Mi afición por escribir nació casi al mismo tiempo: recuerdo cómo, siendo aún niña, llenaba cuadernos grandes de espiral con cuentos y relatos nacidos de una imaginación desbordante, que encontraba en la literatura su mejor refugio. 

    Aunque la vocación literaria ha sido siempre una constante, mi trayectoria profesional ha seguido otros caminos. Estudié Derecho en la Universidad de La Laguna, Contabilidad y Finanzas en el Centro de Estudios Financieros de Madrid, y cursé un ciclo superior en Gestión de Recursos Humanos y Prevención de Riesgos Laborales a través de la Universitat Oberta de Catalunya. Hablo varios idiomas y desde hace dieciocho años me dedico a la administración hotelera.

    Soy también superviviente de la violencia machista, una vivencia que marcó profundamente mi vida y me convirtió en madre soltera siendo muy joven. Desde entonces, colaboro activamente con la Fundación Ana Bella, que trabaja en apoyo a otras mujeres que han pasado por situaciones similares. Esa experiencia vital ha impregnado mi voz literaria, especialmente en la poesía, donde la denuncia, la memoria y la esperanza se entrelazan como pilares de mi escritura.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Fueron en el instituto, estudiando las obras de Antonio Machado, Federico García Lorca… Aunque no creo tener influencia de ellos en mis poemas. 

    3 – ¿Cómo definiría a su poesía?

    Cuarenta soles, un mar es un poemario muy personal, donde recojo vivencias, emociones y reflexiones nacidas de mis cuarenta años de vida. Escribo desde las entrañas, con un estilo libre, orgánico y directo, tocando temas como el amor, la maternidad, la violencia machista, la salud mental y, por supuesto, mi identidad canaria. Hay mucho de denuncia, de memoria y de paisaje emocional. Son versos que hablan de resiliencia, de transformación y de libertad. Es mi forma de abrazar al mundo con palabras y también de sanarme a mí misma mientras escribo.

    4 – ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin duda. Creo que el poeta evoluciona, igual que lo hace cualquier persona a lo largo de su vida. En mi caso, al venir del mundo de la narrativa, mi lenguaje poético ha ido ganando en síntesis, en simbología y en desnudez emocional. Antes me aferraba más a la forma, pero ahora busco que cada verso sea una verdad cruda, sin adornos innecesarios. He aprendido a confiar en el poder del silencio entre palabras, en lo que no se dice pero se siente. La vida, con sus luces y sombras, me ha llevado a escribir desde un lugar más honesto, más visceral. La poesía ha sido para mí un espacio de libertad total, donde he podido explorar otras formas de contar. 

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Para mí, un poema nunca está completamente terminado, pero llega un momento en el que “dejo de tocarlo”, porque siento que ya ha dicho lo que necesitaba decir. Es algo muy intuitivo: cuando al leerlo en voz alta me emociona o me remueve, aunque sea solo un poco, sé que está listo para volar. En cuanto a la corrección, suelo dejar reposar el texto unos días y luego lo releo con otros ojos, como si fuera de otra persona. A veces cambio una palabra, otras veces un verso entero, y otras simplemente acepto que la imperfección también forma parte de su verdad. La corrección no es solo técnica, es también emocional: hay que saber cuándo intervenir y cuándo dejar que el poema respire por sí solo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Con mi poesía me gustaría provocar reflexión, sacudir conciencias y, sobre todo, dar voz a quienes han sido silenciadas. Escribo desde la experiencia, pero también desde el dolor y el amor. Muchos de mis poemas nacen de heridas propias y colectivas, especialmente ligadas a la violencia machista, a la desigualdad, a la carga invisible que tantas mujeres arrastramos. Mi fin es aportar a la lucha desde la palabra, desde la emoción, desde lo íntimo que también es político. Si alguien se siente acompañada, comprendida o se atreve a alzar su propia voz después de leerme, entonces mi poesía ya ha cumplido su propósito.

    7 – ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas en vivo ocupan un lugar muy especial para mí, porque es ahí donde la poesía deja de ser solo palabra escrita y se convierte en voz, en cuerpo, en emoción compartida. Es un momento casi mágico, donde se crea un vínculo directo con quien escucha. A veces, una mirada o un suspiro del público vale más que cualquier crítica literaria. Además, siendo una poesía con carga social y feminista, creo que leerla en voz alta la potencia, la vuelve más combativa, más cercana. Me gusta que la gente no solo me lea, sino que me escuche, me sienta y, si puede ser, se lleve algo de lo que digo a su propia vida.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Me parecen una herramienta maravillosa y necesaria. Las nuevas formas de difusión han democratizado la palabra: ahora cualquier persona puede compartir lo que escribe sin necesidad de pasar por los filtros tradicionales. Eso abre posibilidades inmensas, sobre todo para quienes escribimos desde los márgenes o con una voz que no siempre encaja en lo comercial. Yo misma he llegado a lectores gracias a las redes, a blogs o a revistas digitales. Lo importante, creo, es no perder la honestidad en lo que se dice. No escribir solo para el “me gusta”, sino para comunicar algo verdadero. Y si esa verdad logra emocionar, remover o hacer pensar, entonces bienvenida sea cualquier plataforma.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Claro que sí. Un poema que me marcó profundamente es “Autopsia” de Ángeles Mora, una poetisa cordobesa que admiro muchísimo. Su poesía es de una fuerza serena, pero demoledora, y combina a la perfección la sensibilidad con la denuncia social y feminista. En ese poema, como en muchos otros suyos, se habla del cuerpo de la mujer no como objeto, sino como territorio de lucha, memoria y dignidad. Ángeles Mora logra decir tanto con tan poco, y siempre desde un lugar muy humano. Leerla es como mirarse al espejo con una mezcla de ternura, coraje y verdad.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Suelo leer dos libros a la vez, uno en francés y otro en español. Ahora mismo estoy leyendo en francés Les Enfants qui blessent de Eva Björg Ægisdóttir y en español la novela finalista al Premio Planeta 2022 Historias de mujeres casadas de Cristina Campos. 

    11 – ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le diría que se escuche mucho a sí mismo/a, que escriba desde la verdad, no desde lo que cree que “debería” escribir. Que lea mucho, por supuesto, y muy variado, pero que no tenga miedo a encontrar su propia voz, aunque al principio suene rara o insegura. La poesía no es una meta, es un camino: no hace falta tenerlo todo claro, solo atreverse a sentir y a decir. Que no se censure, que no espere la perfección, que se permita fallar y experimentar. Y, sobre todo, que se rodee de otras voces, que comparta, que escuche, que lea en voz alta… porque la poesía, aunque nace en soledad, se completa en comunidad.

    12 – ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La industria editorial está en un momento de muchos contrastes. Por un lado, hay una gran oferta y una apertura a voces nuevas, lo cual es muy positivo. Pero también es cierto que sigue siendo un entorno muy exigente, donde lo comercial suele pesar más que lo literario, y donde muchas veces cuesta abrirse camino si no encajas en ciertas fórmulas. Afortunadamente, están surgiendo editoriales independientes y espacios alternativos que apuestan por propuestas más valientes, como la poesía social o la literatura feminista. Creo que quienes escribimos tenemos que combinar la ilusión con una mirada crítica y realista, sin perder nunca la pasión por contar lo que sentimos y creemos necesario decir.

    13 – ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me habría gustado que me preguntaras por las condiciones en las que trabajamos los escritores en España, especialmente en lo que respecta a la ley del libro y a los beneficios económicos que realmente recibimos por nuestras obras. Muy poca gente sabe que, tras años de trabajo, promoción y creación, el porcentaje que recibimos por cada ejemplar vendido suele ser ridículamente bajo. La mayoría de los beneficios se los llevan otros eslabones de la cadena. Es una situación que invisibiliza y precariza nuestro trabajo, como si escribir fuera un hobby y no una profesión. Creo que es necesario abrir este debate, dignificar la figura del autor y revisar un sistema que, tal como está, no protege ni valora suficientemente a quienes creamos cultura.

    Entonces, Ana Nayra, ¿qué me contestarías si te hiciese esa pregunta que me propones?

    Las condiciones en las que trabajamos los escritores en España son, en muchos casos, desalentadoras. La  ley del libro, tal y como está planteada, no protege de forma efectiva al autor, que es, paradójicamente, el origen de toda la cadena editorial. Recibimos entre un 8% y un 10% del precio de venta de cada ejemplar —cuando no menos—, lo que significa que, por cada libro vendido, el beneficio real que percibimos es mínimo, especialmente si no somos autores/as superventas. 

    Además, el esfuerzo que hay detrás de una obra —escritura, corrección, promoción, presentaciones— rara vez se ve compensado económicamente. La mayoría de nosotros/as compaginamos la escritura con otros trabajos o vivimos de otras fuentes de ingresos. Es una realidad que conviene visibilizar, porque detrás de cada libro hay años de entrega, de tiempo robado a la vida personal, y de una vocación que se sostiene más por amor al arte que por reconocimiento económico.

    Creo que es urgente revisar este modelo y dignificar la figura del autor. No solo por justicia, sino porque la cultura no puede construirse sobre la precariedad de quienes la crean.

    Muchas gracias, Ana Nayra por tus respuestas y por compartir un rato con nosotros.

    Gracias de corazón por ofrecerme este espacio y por permitirme compartir no solo mi obra, sino también las inquietudes que nos atraviesan a quienes escribimos desde la pasión, la conciencia y el deseo profundo de seguir construyendo belleza y verdad con palabras.

    Amigos y amigas, gracias una vez más por haber llegado hasta aquí. Como premio, vean y escuchen a la poeta en directo.

    No se olviden que pueden tener todas las noticias y actualizaciones de la obra de Ana Nayra Gorrin en su página web www.ananayragorrin.com 

  • 13 preguntas y una poeta: Dolors Fernández Guerrero

    13 preguntas y una poeta: Dolors Fernández Guerrero

    DOLORS FERNÁNDEZ GUERRERO (Barcelona, 1968) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona.
    Autora de narrativa y poesía, ha colaborado con artículos de creación, ensayísticos y de crítica literaria en diversas publicaciones, entre otras: ‘The Riveraine Muse’ (India), ‘El Ciervo’, ‘Zenda’, ‘Vallejo & Co.’ (Perú), ‘Pliego Suelto’, ‘Clarín’, ‘El Punt Avui’, ‘Estación Poesía’, ‘Nagari’ (EE.UU.), entre otras.
    Es secretaria de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña), donde ha organizado diversos eventos y administra el blog literario Despeñaverbos (http://xn--despeaverbos-ehb.es/), con más de 1.700.000 visitas.
    Como gestora cultural, de 2018 a 2024 ha sido presidenta del colectivo literario El Laberinto de Ariadna, con sede en el Ateneo Barcelonés.

    Es una autora que se mueve en diversos géneros: novela, ‘El club del tigre blanco’, Gaspar & Rimbau. Valencia, 2020.; novela corta, ‘Halogramas’, KDP. Amazon 2021 y ‘Huye, Alisa’, KDP. Amazon, 2021; poemario ,’Mi corazón mordido por tus labios’, La Marca Negra Ediciones. Murcia, 2017 y diversas antologías. A todo ello hay que añadir el accésit del Premio Vitruvio de Poesía 2024 con la publicación del poemario ‘La memoria de la piel’ y el hecho de ser finalista del 73 Premio Planeta de Novela 2024 con la obra inédita ‘Lluvia de cristal’.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Bueno, resumir una vida en pocas líneas es complicado, pero lo intentaré. Estudié Filología Hispánica porque desde niña sabía que lo mío eran las letras y porque enseguida descubrí mi vocación literaria. Crecí leyendo tebeos y las aventuras extraordinarias de Julio Verne, y muy pronto me pasé a los grandes autores de la literatura universal. La poesía llegó más tarde, de la mano de Bécquer y Espronceda, y a partir de ahí la carrera ha sido imparable. 

    No obstante, tardé mucho en decidirme a escribir por razones ajenas a la literatura. Desde que publiqué mi primer poemario, Mi corazón mordido por tus labios, han transcurrido ocho años y a partir de ahí todo ha ido muy deprisa. En 2024 obutve el accésit del Premio Vitruvio de Poesía y por esa razón en febrero de este año ha salido publicada en la misma editorial Vitruvio La memoria de la piel. Me siento muy satisfecha, sorprendida por este reconocimiento y a la vez agradecida. Al jurado del premio, a mi editor Pablo Méndez, a Vitruvio y a todos los lectores que leen La memoria de la piel y me comentan cuál es su poema favorito. Es una experiencia increíble que le da una dimensión diferente a mi poesía.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Como decía antes, entré en la poesía con el famosísimo libro de Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas y leyendas, con El estudiante de Salamanca y la Canción del pirata de José de Espronceda, ambos autores integrados en el temario escolar de entonces. Antonio Machado fue una figura insoslayable y también recuerdo la impresión que me causó Blas de Otero y su famoso soneto que empieza: “Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,”, que me impresionó sobremanera, sobre todo aquel fragmento, el hemistiquio que dice: “horror a manos llenas” referido a la vida del “hombre” así, en masculino. Federico García Lorca me dejó mucha huella, con su Romancero gitano, a pesar de que tardé en comprenderlo, y Miguel Hernández me pareció pura fuerza totémica.

    Pero tampoco quiero dejar de hacer mención de la lírica tradicional, aquellos romances apegados a la oralidad y a la sencillez expresivas. Realmente, me he movido con unos cuantos referentes, no muchos, pero poderosos. Más adelante apareció Vicente Huidobro y su Altazor, un poemario portentoso, y otros nombres: Pablo Neruda, Octavio Paz, Cesare Pavese, Francisca Aguirre y su canto desolado que es Ítaca

    Siendo franca, siempre he sido muy selectiva.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    La imparcialidad del propio autor es casi imposible, pero si de lo que se trata es de saber cuál es la percepción que tengo de mi escritura, yo diría que me muevo entre lo sensorial y lo rítmico; entre el misterio de la existencia, con esa herida permanentemente abierta que supone vivir, en esa dialéctica. Como diría Miguel Hernández: 

    Llegó con tres heridas:
    la del amor,
    la de la muerte,
    la de la vida. 

    4 -¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Por supuesto que sí, vivir es evolucionar y el poeta que no lo haga es que se ha enclaustrado en su torre de marfil y se niega a tomar contacto con la realidad, con el devenir de su propia existencia. Yo me nutro de la tradición literaria en la que me he forjado, por supuesto, pero también de los avatares y contingencias de la vida, de un propósito estético que se sobrepone a la escritura, a menudo de modo inconsciente, a través del cual se va moldeando la obra poética.

    En mi caso, dado que no tengo un histórico al que recurrir porque solo he escrito dos poemarios, yo diría que no se aprecian grandes cambios. Si acaso, en mi último poemario me he vuelto más directa en la expresión, más pasional. Mi poesía se presenta con menos subterfugios y veladuras, a verso descubierto. Me he ido desvistiendo de un cierto pudor, me he atrevido a tener una voz propia, con el riesgo que eso representa. No ha sido premeditado, por supuesto.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando lo leo en voz alta y las palabras “encajan”, la sonoridad del verso me lleva al lugar del poema, cuando la coherencia interna del poema no tiene fisuras a mi juicio. Entonces me parece completo, se produce la alquimia: fondo y forma se ensamblan en un todo compacto. Es en ese momento cuando lo doy por terminado.

    Si lo anterior no sucede, hay dos opciones: o encuentro el “fallo” y rectifico lo escrito, la palabra, el verso o los versos; o lo desecho y vuelvo a empezar. O lo abandono porque ese no era el camino, que también sucede, aunque no es lo habitual en mí. En definitiva, es un proceso muy intuitivo.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Para mí la poesía es un fin en sí mismo. No practico “poesía para…”. Es decir, no le atribuyo una función ética, social, doctrinal, terapéutica ni nada de eso. No creo en ese tipo de poesía, aunque todos esos temas puedan estar implícitos porque, como decía antes, vivo en una realidad social y política determinada que inevitablemente me condiciona. Sin embargo, en mi exposición hay una contradicción implícita, porque la aspiración de cualquier poeta o escritor, más allá de la expresión del propio yo y de la mera función estética, es “conectar” con sus lectores, aunque solo sea uno, expandir lo que el yo poético ha deglutido y luego creado. Poíēsis en griego clásico es “creación” y en toda creación el “otro” refrenda la obra. 

    De modo que la literatura es la lucha del “yo” por expandirse entre sus semejantes a través de una creación propia. El tema es complejo a mi modo de ver… 

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que los recitales conectan la obra poética con el público, son un termómetro que a cada autor le indican la “temperatura” de su propia poesía. Aportan una dimensión viva, real del hecho poético.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Simplemente me parece natural y lógico que se empleen los nuevos canales de comunicación para transmitir poesía o cualquier otro género literario. Bien usados son una herramienta increíble, permiten un alcance muy superior a los de los medios tradicionales.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Recientemente he descubierto la poesía de Jorge Pérez Cebrián, un poeta joven valenciano que me parece realmente bueno, prometedor. De cuánta noche cabe en un espejo, Premio de poesía Arcipreste de Hita 2021, ha sido para mí un hallazgo. Por ejemplo, este par de versos del poema titulado “El resto”: 

    Su hombro es demasiado firme para el consuelo
    demasiado afilado para el daño.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Entre dos nadas de Francisco Brines, poeta exquisito. Se trata de una antología consultada, realizada por otro gran poeta, Alejandro Duque Amusco, publicado en la editorial Renacimiento. Su palabra poética rezuma sabiduría.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho, incansablemente, a los grandes poetas, a los consagrados y también a sus coetáneos. Mientras tanto, que escriba y vaya depurando su expresión, su estilo, hasta que encuentre su propia voz. Que sea exigente y nada autocomplaciente. Hay que tener respeto por el lector, que esa exigencia sea un motor de crecimiento. Y, sobre todo, que no desfallezca. El camino puede ser arduo, pero si es lo que desea, si siente que algo inexplicable lo empuja a seguir el camino de la poesía, entonces no puede rendirse.  

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Tal y como su nombre indica, es una industria. Sin más. El factor diferencial, el valor literario y artístico se ha devaluado absolutamente. Nadie habla ya de calidad en el mundo editorial, solo de ventas, proyección, marca personal, etc. Un modo de evadir y ocultar lo que de verdad debería importar. Como siempre, no todo está perdido. Es cierto que hay pequeñas editoriales que intentan suplir esas carencias, que son muchas, pero la guerra es de David contra Goliat. Su propósito es loable, pero es que no pueden ni remotamente competir con la “industria” editorial copada por los grandes grupos. No obstante, la poesía es resiliente por naturaleza. 

    Yo diría que, de un modo impreciso, la poesía acabará encontrando acomodo en nuestro ecosistema de mercados y algoritmos de búsquedas por internet. Pero también creo que para hacerlo, para recuperar el prestigio perdido, la presencia, debe reconectar con el público, hablarle de tú a tú, ofrecerle una experiencia lectora y de escucha que valga la pena, que le aporte emociones irreemplazables. 

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no le he hecho?

    ¿Es necesario publicar libros para ser poeta? Creo que ese planteamiento abre un debate muy interesante hoy en día.

    Antes de finalizar la entrevista, vamos a escuchar a la poeta recitar algunos de sus poemas.

    Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Testigos de cargo, de Bruno Mesa

    Bruno Mesa (Santa Cruz de Tenerife, 1975) es un escritor y poeta español que ha publicado una notable variedad de obras literarias. Entre sus libros de poesía destacan El laboratorio (galardonado con el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación en 1999), NadieEl libro de Fabio MontesTestigos de cargo y Las raíces del vuelo. En el ámbito de la narrativa breve, ha publicado Ulat y otras ficciones (2007), que incluye un relato ganador del Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar en 2004, y Literatura fantasma (2022). Además, es autor de la novela El hombre encuadernado, el libro de ensayos Argumentos en busca de autor, el cuaderno de viaje No guardes nada en tus bolsillos y el libro de aforismos Planes de fuga (2021).

    Como traductor, Mesa ha vertido al español poemas de destacados autores italianos como Giorgio Vigolo, Camillo Sbarbaro, Paolo Febbraro y Eugenio Montale. Su labor como crítico literario se ha desarrollado en diversas revistas y suplementos culturales españoles, siendo colaborador habitual de la revista Clarín. En 2011, obtuvo la beca de creación y crítica literaria de la Academia de España en Roma.

    Su obra poética aborda temas políticos, existenciales y sociales. Testigos de cargo se estructura en tres partes: una primera de tono pesimista, una segunda que explora el espejismo del paraíso y una tercera que plantea una leve esperanza.

    En el poema inicial, Tre schegge romane, se percibe un profundo desaliento, cuestionando si la humanidad puede superar sus propias ruinas. Los versos reflejan una visión desesperanzada, donde el ser humano parece avanzar solo para presenciar su propia decadencia:

    Y si caminamos aún erguidos

    es por ver cómo caen esas columnas, por untar

    la sangre que sabe a mermelada,

    cerezas tan antiguas

    que la tierra la recibe con el honor de la putrefacción. 

    El peso simbólico de la desesperanza impregna la obra, situando los poemas en el terreno del dolor y la reflexión sobre la existencia. La pregunta sobre qué somos y qué podremos ser se entrelaza con emociones y pensamientos en torno a la vida y la muerte. No hay lugar para la dicha o la victoria, sino para un sufrimiento que expone un sistema de vida arraigado en la podredumbre. La existencia en estas circunstancias se reduce a la insignificancia, y la muerte no ofrece salvación religiosa, sino la desintegración de todo lo que fuimos:

    Mañana seguiremos discutiendo con bocas ajenas. 

    Harán ceniceros con nuestros huesos. 

    Una rata disecada, nuestro cerebro y la etiqueta de un vino 

    ocuparán vitrinas cercanas en el museo de arqueología.

    La mirada crítica y desgarrada en Testigos de cargo revela una sociedad dividida entre privilegiados y desposeídos. En poemas como Tres calles al sur, se contrasta la cercanía de la fiesta con un territorio infranqueable, simbolizando la brecha entre quienes viven y quienes apenas sobreviven. La soledad en medio de la multitud y la alienación en una ciudad desconocida reflejan una sociedad marcada por la urgencia y la hostilidad. Frente a esta realidad, el poeta propone una resistencia íntima, un rechazo a la gran marcha colectiva:

    No hay antígenos para esa enfermedad, amigo, 

    sólo nos queda una íntima resistencia: 

    quedarnos rezagados en la gran marcha, 

    detener el asedio, 

    firmar un armisticio, 

    aprender a vivir como los perros de Antístenes, 

    y si no se cruza una bala en tu camino 

    defender cada palabra 

    como un testigo de cargo.

    La imagen de la isla y el aislamiento, junto con el concepto de la nada, se entrelazan en la obra, reflejando un olvido en el que la juventud no ha podido florecer y se ve obligada a rebelarse o perecer:

    Lo quemarán todo. 

    Como papeles que el viento arrastra por las autopistas 

    nadie podrá detenerlos. 

    Corren equivocados, 

    seguros de cada error. 

    Nada les importa 

    más allá de esta noche. 

    Lo quemarán todo. 

    Nadie puede atraparlos 

    porque nunca fueron nada.

    A pesar de la intensidad pesimista que domina gran parte del libro, el final ofrece un atisbo de esperanza, inspirado en las palabras de Derek Walcott: «el destino de la poesía es enamorarse del mundo a pesar de la historia». Los versos finales invitan a sonreír y abrazar la vida en su fragilidad y cotidianidad:

    Sonríe, amigo, no te cures

    eres un parpadeo

    de alas de buitre,

    una grieta en el desierto, un veneno,

    tal vez un código binario,

    un motor desecado en un barranco,

    y todos los milenios se detienen

    para inventar tus ojos

    Sin embargo, esta petición de sonrisa no oculta el espejismo del paraíso. Las ínsulas prometidas no son tan idílicas como parecen. La obra de Bruno Mesa es un viaje poético que combina crítica social, reflexión existencial y una búsqueda constante de significado en un mundo marcado por la desesperanza y la resistencia.

    Para conocer más sobre Mesa y su obra, puedes ver y escuchar esta entrevista:

    El libro lo puedes comprar en la editorial Pre-textos, que lo publicó.

  • 13 preguntas y una poeta: Luisa Chico

    13 preguntas y una poeta: Luisa Chico

    Luisa Chico, nacida en Santa Cruz de Tenerife en 1954. Es escritora, antóloga, gestora cultural, etnógrafa, folclorista, y profesora de bailes tradicionales canarios durante más de veinte años. Fundadora de la Asociación Cultural Canaria de Escritores y Escritoras (Acte Canarias) en 2018, dimitió en 2020 por motivos de salud, y retomó el cargo de presidenta en febrero de 2024. Dirige la revista «Canarias literaria» y coordina el Club de creación literaria «Alisios de Verso y Prosa».

    Asimismo, fundó la asociación de bailadores canarios “El sendero de Orijama”, y fue cofundadora de los colectivos de folclore canario “Atenguajos” y “Farutes del Atlántico” en la última década del siglo XX. Fundadora de Acte Canarias. Fundadora y directora de la revista digital   Tamasma Cultural. Y coordinadora de los Clubes de creación literaria “Alisios de Verso y Prosa” y “Tertulia Tamasma”.

    Autora de los libros: Sueños de pescador (novela). Historia de una vidabiografía de don Sebastián Melo Castellanos. Agacheros60 años de folclore, (folclore canario). Nuestros bailes, paso a paso (folclore canario), escrito conjuntamente con Diego Felipe. Burbuja vital (poesía). Crisol de letras (relatos). Delirios de madrugada (poesía), escrito conjuntamente con Eduardo García. El cumpleaños de la princesa (cuento infantil). Brandán (novela) y EXs, 50 escalones hacia el olvido (poesía).

    También ha participado en diversas antologías de poemas y relatos dentro y fuera de las islas.

    Galardonada con el Marcador de plata del Ayuntamiento de Güímar en 2020.

    Hoy ha accedido a contestar nuestro cuestionario habitual.

    1 – ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No será fácil hacerlo, pero voy a intentarlo. Llevo escribiendo toda mi vida y le aseguro que es bastante larga. He escrito siempre, pero comencé a publicar en los años 80 del siglo pasado. En la actualidad tengo 9 libros publicados y he participado en otras tantas antologías dentro y fuera de Canarias.

    2 – ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas, allá por los años 60, no fueron precisamente poéticas ni influyentes, leía todo lo que caía en mis manos y no eran libro de gran importancia literaria, aunque si social, más bien fueron comics o novelas de amor o del oeste que le “robaba” a mi padre.

    3.- ¿Cómo definiría a su poesía?

    La suelo definir como la poesía del desahogo, dado que lo que plasmo en ella es siempre un sentimiento que da vueltas en mi cabeza y necesito sacar afuera, en estos casos lo que mi pluma emprende es un poema o la letra de alguna canción. No olvidemos que yo soy, básicamente, escritora de narrativa.

    4 -¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Naturalmente que evoluciona con la práctica y los años, lo contrario diría poco de nosotros mismos y de nuestro interés por ofrecer lo mejor en cada trabajo.

    Mis poemas comenzaron siendo rimados hasta que descubrí el verso libre, y ahora me desenvuelvo mejor con este formato.

    5 – ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    ¡Uf! Esta pregunta sí que es complicada. No tengo un método concreto para saberlo, me lo dicta la intuición o quizá el sentir que no queda en mi interior nada más que decir en torno a la esencia que he querido transmitir en él.

    Los corrijo mil veces antes de incorporarlos a un libro o antología. Pero nunca buscando la excelencia de la palabra sino intentando que el posible lector entienda el mensaje contenido en él con palabras sencillas y cercanas.

    6 – ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que mis sensaciones, sentimiento o vivencias tengan su lugar en mi obra literaria, solo eso… que no es poco.

    7 – ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Una importancia vital. Cuando escribimos no sabemos si alguien nos va a leer, el que la gente te compre los libros no te asegura esa circunstancia, quizá lo compre solo por compromiso contigo, pero las lecturas en vivo te permite mirar a los ojos al lector y saber hasta dónde le ha impactado tu poema. No existe nada más gratificante que alzar los ojos de las páginas que compartes con el público y ver lágrimas rodando en las mejillas de alguien.

    8 – ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Algo fundamental para que nuestras creaciones sigan llegando al mundo, por desgracia las publicaciones en papel tienen los años contados, con el añadido de que a través de Internet nuestras palabras vuelan a cualquier punto del planeta y eso te abre un enorme abanico de posibles lectores.

    9 – ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor o autora que le haya gustado mucho?

    Imposible. Son tantos que sería incapaz de elegir uno. Lo que sí puedo decirte es que me han dejado indiferente poemas relevantes en la historia de la poética y, por el contrario, me han hecho llorar poemas de autores prácticamente desconocidos.

    10 – ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    De poesía, el último de la poeta tinerfeña Balbina Rivero. De narrativa Nada de esto es verdad, de Lisa Jewell. Soy incapaz de leer de un tirón un poemario, prefiero degustarlo verso a verso y por eso voy alternando las lecturas.

    11.-¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que si ha descubierto el sendero del sentimiento por el que transita la poesía no lo abandone nunca. Le esperan horas intensas, dolorosas o felices, arropado por los versos que salgan de su pluma.

    12.-¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En declive. A pesar del gran volumen de libros que se publica actualmente en España (más de 87.000 al año), de la mayoría de esos títulos solo se venden alrededor de 100 ejemplares, por lo que poco a poco va dejando de ser un negocio rentable y eso acabará pasando factura a las editoriales, librerías y demás.

    13.-¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Solo una, el porqué sigo escribiendo a día de hoy. Me responderé a mí misma que lo hago porque escribir es para mí una necesidad vital, y no tengo intención de morir en breve plazo.

    Si quieren escucharla en directo. Aquí tienen una entrevista que le realizaron en Radio Realejos.