Olga Economidou (Chipre) Nació en Limassol en 1975; es licenciada en Educación por la Universidad de Chipre (con honores) y posee una maestría en Necesidades Educativas Especiales por la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Se desempeña como docente y educadora de museos, y su labor literaria ha sido reconocida en certámenes de Chipre, Grecia e internacionales, además de participar en diversos festivales de poesía alrededor del mundo. Este año, fue distinguida en Italia como finalista del Premio de Poesía Mediterránea en la categoría «Mujer en el Mediterráneo» por su poema «El otro Mediterráneo», recibió el Premio Nosside «Aspromonte» por su obra «Hermandad» y fue finalista del Premio Internacional de Poesía «Rainer Maria Rilke» con el poema «Guernica». Ejerce de forma voluntaria como Secretaria de la Junta de la Asociación de Literatura y Crítica de Chipre y es miembro activo de destacadas instituciones culturales como la Unión de Escritores de Chipre, la Casa de las Artes y las Letras «Vasilis Michaelides» de Limassol y el PEN Grecia. Su primer poemario, titulado Thamnolivada (Praderas de arbustos), fue publicado en Atenas por la Editorial Mandragoras en 2023.
El juego de los sabores
En el vaso con el agua de almáciga,
rodajas de limón verde,
hojas de menta
y un poco de jengibre
para el juego de los sabores.
Las palabras insípidas se sorprendieron
ante tanta generosidad.
Se precipitaron, implacables,
hacia los matices del verde.
Se humedecieron
haciendo equilibrio, erguidas
sobre cubos de hielo.
Las vocales
se envolvieron en el sabor de la menta.
Las consonantes
se vistieron con la alegría de lo inesperado.
—¡Qué suerte he tenido!—
se oyó decir al vaso
entre la naftalina de los armarios.
Y lavó su soledad de vidrio
con menta y limón,
poniéndose palabras limpias
y perfumes sobre la piel.
La vida:
un té helado
con un ligero sabor a poesía
en el paladar.
Puentes de paz
Somos las mujeres del Mediterráneo
nacimos de un vientre en antiguas fisuras
estamos enraizadas en la luz infinita; contemplamos el mismo mar.
Somos el azul insomne
desde el Bósforo hasta el Nilo y Gibraltar.
Criamos a nuestros hijos en cuevas
domamos cuerpos salvajes
amamantamos a las palabras con paciencia
grabamos recuerdos en petroglifos.
Somos las mujeres del Mediterráneo
Helena y la túnica vacía
Penélope en el telar de la espera.
Somos princesas, damas nobles, poetisas
navegando por puertos bulliciosos
ánforas de aceite y vino de nuestra tierra
collares, hebillas y brazaletes.
Somos las mujeres del Gran Mar
nos llaman Safo y Anissa el Hagar
Simone de Beauvoir y María Callas
Somos la donna vera de los poetas y la madre refugiada que sostiene al niño en su pecho.
Tú y yo juntas
nosotras, las mujeres desconocidas y familiares
por la vida y por la paz
ahora y para siempre.
Luz sobre la ola
El mar aquí tenía algo de Dios.
Un aroma a salitre que llegaba hasta su cama
y la despertaba por las tardes.
Se sentaba sobre los guijarros húmedos
justo antes del alba.
Lo buscaba como un girasol de agua,
esperándolo desde lejos;
estaba orgullosa de que él fuera el telón del mundo,
como un rey sol,
grande, brillante, un círculo completo,
como un heraldo encantador.
Él era un sueño en la ola,
un jinete dorado
sobre la «S» del primer rayo de sol.
Si al menos pudiera tocar un solo mechón de su cabello.
Pero él
trepaba cada vez más y más
por los andamios del cielo,
solo en la inmensidad.
Traducción al inglés por Andry Christofidou- Antoniadou
Traducción al español por Mariela Cordero


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