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  • 3 Poemas de Olga Economidou, poeta  chipriota

    3 Poemas de Olga Economidou, poeta chipriota

    Olga Economidou (Chipre) Nació en Limassol en 1975; es licenciada en Educación por la Universidad de Chipre (con honores) y posee una maestría en Necesidades Educativas Especiales por la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Se desempeña como docente y educadora de museos, y su labor literaria ha sido reconocida en certámenes de Chipre, Grecia e internacionales, además de participar en diversos festivales de poesía alrededor del mundo. Este año, fue distinguida en Italia como finalista del Premio de Poesía Mediterránea en la categoría «Mujer en el Mediterráneo» por su poema «El otro Mediterráneo», recibió el Premio Nosside «Aspromonte» por su obra «Hermandad» y fue finalista del Premio Internacional de Poesía «Rainer Maria Rilke» con el poema «Guernica». Ejerce de forma voluntaria como Secretaria de la Junta de la Asociación de Literatura y Crítica de Chipre y es miembro activo de destacadas instituciones culturales como la Unión de Escritores de Chipre, la Casa de las Artes y las Letras «Vasilis Michaelides» de Limassol y el PEN Grecia. Su primer poemario, titulado Thamnolivada (Praderas de arbustos), fue publicado en Atenas por la Editorial Mandragoras en 2023.

    El juego de los sabores

    En el vaso con el agua de almáciga,

    rodajas de limón verde,

    hojas de menta

    y un poco de jengibre

    para el juego de los sabores.

    Las palabras insípidas se sorprendieron

    ante tanta generosidad.

    Se precipitaron, implacables,

    hacia los matices del verde.

    Se humedecieron

    haciendo equilibrio, erguidas

    sobre cubos de hielo.

    Las vocales

    se envolvieron en el sabor de la menta.

    Las consonantes

    se vistieron con la alegría de lo inesperado.

    —¡Qué suerte he tenido!—

    se oyó decir al vaso

    entre la naftalina de los armarios.

    Y lavó su soledad de vidrio

    con menta y limón,

    poniéndose palabras limpias

    y perfumes sobre la piel.

    La vida:

    un té helado

    con un ligero sabor a poesía

    en el paladar.

    Puentes de paz

    Somos las mujeres del Mediterráneo

    nacimos de un vientre en antiguas fisuras

    estamos enraizadas en la luz infinita; contemplamos el mismo mar.

    Somos el azul insomne

    desde el Bósforo hasta el Nilo y Gibraltar.

    Criamos a nuestros hijos en cuevas

    domamos cuerpos salvajes

    amamantamos a las palabras con paciencia

    grabamos recuerdos en petroglifos.

    Somos las mujeres del Mediterráneo

    Helena y la túnica vacía

    Penélope en el telar de la espera.

    Somos princesas, damas nobles, poetisas

    navegando por puertos bulliciosos

    ánforas de aceite y vino de nuestra tierra

    collares, hebillas y brazaletes.

    Somos las mujeres del Gran Mar

    nos llaman Safo y Anissa el Hagar

    Simone de Beauvoir y María Callas

    Somos la donna vera de los poetas y la madre refugiada que sostiene al niño en su pecho.

    Tú y yo juntas

    nosotras, las mujeres desconocidas y familiares

    por la vida y por la paz

    ahora y para siempre.

    Luz sobre la ola

    El mar aquí tenía algo de Dios.

    Un aroma a salitre que llegaba hasta su cama

    y la despertaba por las tardes.

    Se sentaba sobre los guijarros húmedos

    justo antes del alba.

    Lo buscaba como un girasol de agua,

    esperándolo desde lejos;

    estaba orgullosa de que él fuera el telón del mundo,

    como un rey sol,

    grande, brillante, un círculo completo,

    como un heraldo encantador.

    Él era un sueño en la ola,

    un jinete dorado

    sobre la «S» del primer rayo de sol.

    Si al menos pudiera tocar un solo mechón de su cabello.

    Pero él

    trepaba cada vez más y más

    por los andamios del cielo,

    solo en la inmensidad.

    Traducción al inglés por Andry Christofidou- Antoniadou

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Xiang Yang, poeta taiwanés

    3 Poemas de Xiang Yang, poeta taiwanés

    Xiang Yang, seudónimo de Lin Chi-yang (Taiwán). Nació en Nantou, en 1955, es un poeta y académico. Posee un doctorado en periodismo por la Universidad Nacional Zhengzhi y es profesor en la Escuela de Posgrado de Cultura Taiwanesa de la Universidad Nacional de Educación de Taipéi. Desde mediados de los años 70, ha sido una figura clave en la poesía taiwanesa, cofundando la Sociedad de Poesía Gathering in the Sunshine en 1979 y siendo pionero en la poesía moderna en taiwanés. Asistió al International Writing Program de la Universidad de Iowa en 1985, ayudó a establecer el PEN taiwanés en 1987 (sirviendo como vicepresidente en 1990) y fue presidente de la Asociación de Literatura de Taiwán en 2016. Autor prolífico, ha publicado doce poemarios, traducciones de su obra al inglés y japonés, ensayos, crítica literaria y cuentos infantiles. Su poesía aborda la condición humana universal arraigada en un profundo sentido de lugar.

    Con sombra y sin sombra.

    El niño dentro del espejo

    no tiene sombra

    el niño fuera del espejo

    tiene sombra.

    El niño sin sombra se sienta dentro

    el niño con sombra, fuera.

    El niño sin sombra soy yo

    y el niño con sombra… ese soy yo

    mi yo sin sombra se queda dentro del espejo

    y mi yo con sombra, fuera

    el yo dentro del espejo

    es el niño que no proyecta sombra.

    Y el yo fuera del espejo

    es el niño con sombra

    Poesía Taiwanesa.

    Traducción al inglés por Andrea Lingenfelter.

    Gran calor

    Calor en el frío                                          Frío en el calor

    La ciudad clama                                        En una noche que se enfría lentamente

    Bajo una lámpara solitaria                        Anhelo como fuego

    Amor enterrado con descuido                   El dolor entra en el corazón

    Descartado por un juramento                    Se congela

    Cielo lleno de estrellas en la ventana       Cielo lleno de estrellas

    Brillando plenamente                               Evocando

    Los suspiros de aquel verano                  Tu nombre y figura

    Pasan calientes                                        Ante mis ojos

    En un viento sofocante                            Una estrella cae

    Cae una estrella                                       En un viento sofocante

    Ante mis ojos                                          Pasan calientes

    Tu nombre y tu figura                             Los suspiros de aquel verano

    Evocando                                                 Brillando plenamente

    Cielo lleno de estrellas                            Cielo lleno de estrellas en la ventana

    Se congela                                               Descartado por un juramento

    El dolor entra en el corazón                    Amor enterrado con descuido

    Anhelo como el fuego                             Bajo una lámpara solitaria

    En una noche que se enfría lentamente   La ciudad clama

    Frío en el calor                                         Calor en el frío

    Traducción al inglés por John Balcom

    Descubriendo □□

    □□ se descubrió

    en varios periódicos de 1920

    amarillentos y desintegrándose

    en los labios burlones de la historia.

    □□ ya ha sido destruido

    un pájaro carpintero no puede picotear nada

    en el □□

    vacuo vacío

    en el dobladillo ondeante de su falda

    □□ espera tranquilamente ser rellenado

    temerosas olas y corrientes esperan y vigilan de izquierda a derecha

    □□□□

    ignorante confundido

    en un marco confinado

    vacuo vacío □□□□

    □□ los marineros portugueses la llamaron Formosa

    □□ los holandeses le otorgaron el nombre de Zeelandia

    □□ Zheng Chenggong rellenó “Paz, la capital de Ming”.

    □□los Qing establecieron una prefectura subordinada a la provincia de Fujian

    □□ un pueblo abandonado estableció una república

    □□ Japón transplantó “Gran Japón”; aquí

    □□ ahora se dice que es parte inseparable de China

    entre tantos significantes

    ignorante confundido □□

    □□ lo es todo

    □□ no es nada

    como el ciprés de Formosa en la espesa niebla

    incapaz de encontrar el suelo sobre el que posarse

    todas las aves rivalizan por anidar sus plumosas alas

    TODAS las bestias pugnan por dejar sus huellas

    descubrir □□ se ha convertido en una especie de diversión

    Buscar □□ se ha convertido en un pasatiempo ocioso

    □□ fue duplicado

    en un boletín electoral

    publicado en el invierno de 1991

    parte del cual fue consignado a las llamas

    □□ se descubrió

    en el □□ rodeado de □□

    en el □□ vacío

    □□ fue llamado con el nombre de □□□□.

    hasta que finalmente ni siquiera □□ pudo encontrarse ya.

    Traducción al inglés por John Balcom

    *Michelle Yeh, N. G. D. Malmqvist & Xu Huizhi (eds.), Sailing to Formosa: A Poetic

    Companion to Taiwan.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Juan Lebrun #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Juan Lebrun #PoesíaVenezolana

    Juan Lebrun (Venezuela). Nació en Caracas en 1997. Poeta y músico. Su libro Salmista fue valorado en el Premio Rey David de Poesía Bíblica Iberoamericana en el año 2021; recibió el tercer lugar en el 7.º Concurso de Poesía Joven Rafael Cadenas en el 2022; ganó el Premio Internacional de Poesía Joven Ida Gramcko 2024 con El libro de las improvisaciones. Apareció en tres antologías de poesía venezolana: Palabras que gotean, Poetas en el galpón y Cuando pienso en libertad. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al bengalí, al italiano y al portugués.

    *

    a Sofía Mogollón

    Tanto

    para referirse a la cosa

    y tantas cosas dentro de un libro

    que no son él.

    Pero uno se despierta con la luz

    y ve cómo las ellas                desaprenden sus nombres.

    El sonajero de mi tierra (lo juro)

    me perdona.

    Me revive de la Tierra y de los aires.

    Me ríe.

    Despierto con la luz

    y las cosas no son las cosas:

    no me recuerdan al hábito ni a la repetición.

    No me recuerdan                   y yo tampoco a ellas.

    Publicado como versión extendida originalmente en la Revista LP5 en 2020

    *

    a Yéiber Román

    El que se detiene, mira la poesía a los ojos,

    la entiende abismal,

    corte de arrebol en los carros.

    Paso atrás para que sea la voz

    gramínea hondura bajo la nube en quinta.

    Un jazmín esclarece muros y tarimas,

    clarín que amontaña el pensamiento,

    sillas de colores arrejuntadas en el aire,

    flor naranja de tiempo,

    mural de espera.

    No hay sombra en el junco

    ni mandolina en los caobos.

    No hay paso premuroso

    que no se borre en el barro.

    No hay poeta que no se detenga

    ni trino que no more en la hondura.

    Publicado originalmente en el Festival de Poesía Latinoamericana Resistir en junio de 2025.

    *

    a Juampe y papá

    Junto a la ciénaga

    ríen los tumbos de la vida

    como trompo

    en las vías del hoyo.

    Se recuestan de un árbol

    y miran perdidamente

    los relojes.

    Su ausencia es cortada

    con la lanza de las rejas.

    Lloran con la maleza y el cemento.

    Los tumbos de la vida

    son el zamuro buscando su carroña,

    y los Vallejos que se elevan sobre el puente.

    Son las brozas cayendo

    en las tierras más baldías.

    Son el moho carcomiendo

    los troncos y los suelos,

    la brisa, la calima, los pulmones de piedra.

    Las cadenas sobre el cuello

    llevándonos a morir.

    Postrados en cama

    vapuleándose en la orilla

    y los costales              limándose

    son los tumbos de la vida más recientes.

    Está mi padre echado en cama.

    Mi hermano, enfermo.

    Mi madre y yo estamos sanos.

    Quisiera darles mi cuerpo.

    De El libro de las improvisaciones (2024)

    Retrato de Vasco Szinetar (2023)

  • 3 Poemas de Zorian Ramírez Espinoza  #PoesíaVenezolana 

    3 Poemas de Zorian Ramírez Espinoza #PoesíaVenezolana 

    Zorian Ramírez Espinoza (Venezuela). Nació en Caracas en 1996. Es Licenciado en Artes mención música por la Universidad Arturo Michelena. Miembro de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Publicó en 2022 su trabajo de grado Las escuelas de contrabajo en Venezuela, reconstrucción evolutiva 1970-2003 por El Sistema y la plaquette Memoria Derramada con ediciones Petalurgia. Participa en antologías nacionales e internacionales, escribe poesía, diario y crítica literaria. Cocreador del taller «El objeto y la memoria». Actualmente es uno de los compiladores del dossier de poesía joven venezolana para la revista Círculo de poesía México titulado “Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad”.

    Miércoles​​ / 9:44 PM

    Errática toda lógica que me sostiene a un lado del mundo. Llueve en este continente, un niño llora y canta a la lluvia lo que a esta le falta.

    Detengo la escritura, ​​ le pido que me dé la cara, busco enfurecerla, estorbarla.

    Doy riendas a la forma.

    Jueves/7:12 PM

    Voy a invocar cuerpo y lágrimas. Este juego me deforma ​​ para ​​ gestar una paulatina calma que permita divisar mis huellas en tu rostro. Me mantengo en vilo. La sal de un crepúsculo color invade tu pureza. Es la brasa, nunca el carbón, de este deshacernos en hechos y cosas.

    Viernes/ 4: 25 PM

    En medio del terror, he tenido una erección. Cosas como estas son difíciles de ocultar. Usar una camisa holgada, jugar con la postura de las piernas, esconder la mitad del cuerpo bajo una mesa o escritorio. Todo esto me llevó a razonar acerca del libre albedrío de un cuerpo que era una sensibilidad toda. La erección mostraba el festejo de la carne. Me encontré en un estado frágil y de vergüenza. Era observador de esta embestida de vida.

    Es la regla de continuidad. Posterior al horror, la tortura, el despojo.

    En este exilio de vida siento palpitar el músculo.

    Estos poemas pertenecen a Fragmentos de un ejercicio parecido al diario – Zorian Ramírez Espinoza

    Foto por Nathael Ramírez

  • 3 Poemas de Chen Hsiu-chen陳秀珍, poeta taiwanesa

    3 Poemas de Chen Hsiu-chen陳秀珍, poeta taiwanesa

    Chen Hsiu-chen 陳秀珍 (Taiwán). Ha publicado 15 libros, ha participado en Festivales Internacionales de Poesía celebrados en Europa, Asia, África y América, y ha sido portada de la revista internacional «La Barca» número 9 de Colombia, así como entrevistada por medios de comunicación de la India y reseñada con su trayectoria poética por medios de Puerto Rico. Sus poemas han sido traducidos a más de veinte idiomas y seleccionados en varias decenas de antologías poéticas. Ha sido galardonada con la Estrella Matutina del Festival Capulí Vallejo y su Tierra de Perú en 2018, los Premios Literarios Naji Naaman del Líbano en 2020 y el Certificado Intelectual Internacional del año 2024 del Foro Cultural Internacional para la Humanidad y la Creatividad de Siria.

    Susurro

    Las flores blancas

    vuelan como la nieve.

    El clap-clap de tacones altos

    pisados en una hilera de árboles en flor

    han esparcido

    un lujoso aroma floral.

    Suena

    como una ilusión

    o un hechizo

    ¡No me olvides! ¡No me olvides! ¡No me olvides!

    ¿Es el susurro de los pétalos

    o las

    voces reprimidas en mi profundo corazón?

    Oh, mi

    Neruda,

    bajo el

    cielo estrellado de Santiago

    mi corazón

    florece como la nieve

    sus pétalos

    irán a la deriva hacia tu corazón.

    El cielo de Neruda

    El viento

    arranca uno por uno los avisos del otoño

    que fijó en forma de hojas de arce rojo.

    Mi corazón en desesperación escucha  

    tus cien poemas de amor.

    La primavera está en la distancia.

    Escuché que alguien llamaba a

    un sonido tras otro.

    Un océano está oculto en mi corazón.

    Desde la isla de Taiwán

    vuelo al cielo de Neruda

    para alabar en tono agudo

    los sonetos de amor.

    Oh, mi Neruda,

    te amo

    como la flor de No-me-olvides ama a mayo.

    Oh, mi Neruda

    temo

    amarte tanto

    como las olas aman las rocas de la costa

    hasta abatirme.

    En tu abrazo

    En tu abrazo

    me convierto en barca

    que renuncia al viento y a la vela

    amarrada a tu suave puerto.

    En tu abrazo

    me convierto en mansa paloma blanca

    que renuncia a todo el cielo,

    para tenerte como alas.

    En tu abrazo

    pierdo el rumbo

    dependiendo de las dos antorchas de tus ojos

    para guiarme en la noche interminable.

    En tu abrazo

    reencarno todo mi cuerpo en un solo oído

    no escucho a las bestias que me rugen,

    solo escucho tu susurro.

    En tu abrazo

    desarmo automáticamente mi pistola y mis balas,

    porque me armaste con el arma más poderosa

    por la que estoy dispuesta a ser herida por ti.

    Oh Neruda

    pasaré toda mi vida

    intercambiando contigo

    un abrazo de amor eterno.

    Traducción al inglés por Lee Kuei-shien李魁賢

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Gülsüm Cengiz, poeta turca

    3 Poemas de Gülsüm Cengiz, poeta turca

    Gülsüm Cengiz (Turquía). Nacida en 1949, es una destacada poeta y editora. Tras formarse en la Escuela de Maestros de Estambul, ejerció como profesora y editora, y participó en programas de radio y televisión. También fue columnista en periódicos y conferencista en la Universidad de Osmangazi, siendo miembro del Sindicato de Escritores y del Centro PEN turcos. Comenzó su carrera poética en 1970, publicando su primer poemario en 1987. Es autora de siete libros de poesía, entre ellos «September Saying» y «Blue is the Color of the Mediterranean». Sus obras han sido traducidas y publicadas en numerosos idiomas, incluyendo ediciones bilingües y trilingües. Ha recibido prestigiosos galardones como el Premio de Poesía İYG y el Premio Troya en 1995, el Premio de Poesía Poetes Mahsati Gencavi en Azerbaiyán, y el Premio Internacional de Poesía Nurengiz Gün en 2020. Sus poemas figuran en diversas antologías internacionales.

    Era de la soledad

    Mientras los rascacielos rodean la vida por todas partes,

    las ciudades pierden constantemente su identidad.

    En apartamentos de superlujo, hipermercados,

    humanos, en la soledad de un niño perdido…

    De From Under Another Sky

    Traducido al inglés por Haldun Sonkaynar

    Optimismo histórico

    ¿Quién dice que

    el camino de la vida es llano?

    Tiene subidas y bajadas,

    desvíos también,

    y también encrucijadas…

    y caminos,

    inesperadamente, de la mano,

    juntos paso a paso

    que conducen a la esperanza, también…

    ¿Quién dice que el amor

    ha terminado

    en el nuevo orden mundial?

    El amor vuelve a brotar

    en los corazones puros,

    justo como la vida floreciendo

    entre las piedras.

    ¿Quién dice que

    el corazón del bardo se secó

    y ya no puede

    escribir versos?

    mientras las amapolas se mezan al viento,

    los pájaros vuelen en los cielos

    los brotes blancos

    florezcan en las ramas

    la esperanza no se agota,

    persiste el amor en la punta de una pluma…

    ¿Quién dice que

    lo que vivió y aún será,

    y la historia está terminada

    en el cosmos de la humanidad?

    El Sol vuelve a salir cada mañana,

    y el mundo es reconstruido

    por las manos de los humanos…

    De Forbidden Love Words

    Traducido al inglés por Haldun Sonkaynar

    Yo sé cómo es

    Yo vivo

    lo que viven todas las mujeres

    Yo desempolvo los días

    y cepillo la alegría.

    Coso

    a veces hago punto,

    disfruto

    creando cosas útiles

    escribo poemas…

    Soy madre

    sé de

    noches sin dormir

    junto a la cama de un niño enfermo.

    Vivo en

    lo que viven todas las mujeres.

    El salto de una tímida paloma

    mis pasos al volver del trabajo por la noche.

    Mi corazón,

    un gorrión atrapado en las garras de un gato

    temiendo la ausencia de amor.

    Soy poeta, escribo

    el dolor de la mujer

    su esperanza

    su amor.

    Soy una mujer

    lo que vivo

    es lo que escribo.

    De My Heart Feels Sorrow in May

    Traducido al inglés por Georgina Ozer

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de María Elena Blanco, poeta cubana

    3 Poemas de María Elena Blanco, poeta cubana

    María Elena Blanco (Cuba). Posgrados en literaturas francesa e hispanoamericana (Université de Paris, New York University). Profesora e investigadora académica. Traductora de las Naciones Unidas (1983-2007, actualmente freelance). Poesía: Posesión por pérdida (Chile y España, 1990); Alquímica memoria (España, 2001); Mitologuías. Homenaje a Matta (España, 2001); Danubio mediterráneo (Austria, 2005); El amor incontable (España, 2008); Sobresalto al vacío (Chile, 2015); Sprung ins Blaue/Sobresalto al vacío, (Austria, 2016); y las antologías Havanity/Habanidad (Miami, 2010); Botín (Países Bajos, 2016); Poesía escogida/Poezii Alese (Bucarest, 2016); De parte de nadie (Cuba, 2016); En attendant Ulysse/Esperando a Ulises (París, 2024). Ensayo: Asedios al texto literario (España, 1999); Devoraciones. Ensayos de período especial (Países Bajos, 2016). Traducción literaria: Charles Baudelaire, Las flores del mal (Chile, 2023); M.-T. Kerschbaumer, Neun Elegien/Nueve Elegías (Austria, 2004); entre otras.

    *

    El mito no indaga cómo

    sino quién

    el título invocable es todo

    nombre

    distinción

    distancia

    incólume

    ante los avatares

    del novelón familiar

    imperio veleidoso de sangres

    guerras

    periplos

    sumas y restas urdidas por las moiras

    en el arcaico

    cielo

    del olimpo.

    Por un curioso albur

    el patrimonio

    el patronímico es todo

    no bárbara apatridia:

    téngase techo

    y terruño

    y vástago:

    centella del hogar

    llama

    (se llama

    y llamará)

    pero el hogar

    es ella

    el drama

    el alimento

    el lugar del fuego

    Hestia

    o María

    nupcial consorte

    o madre soltera

    sin escudo y sin armas

    fundadora

    sin título.

    Omnipotencia del rojo

    Omnipuissance du rouge (1990)

    Derramadas las lágrimas de Eros

    se desata

    la omnipotencia roja

    hervor de átomos

    empeñados en obrar su fin:

    fusión de opuestos

    movimiento

    desgaste.

    Se trata

    de la constitución fatal

    el eje bipolar

    que habrá abierto el espacio

    de alteridad

    la rosa

    y su reino temporal

    el juego de sumisiones y dominaciones

    los elementos de la ley

    de la selva.

    Primero

    el trámite engorroso

    con música de fondo

    (máxima naturalidad

    poco romanticismo)

    luego vendrán

    placer

    vida en común

    tormento

    anudando

    el vínculo

    feroz

    condenado a la

    repetición.

    Museo

    La textura sensual de los campos de trigo

    peinados por el viento

    o la locura

    en que te places

    la terca inclinación de esas verdes colinas

    en las inmediaciones de Breda

    que enmarcan

    las febriles visiones del Bosco

    el destello del oro fugaz

    en la penumbra

    todo eso que viene a evocar

    tu proclamación

    de una preferencia artística equis

    se desliza

    imperceptiblemente

    y ocupa

    el rectángulo vacío de tu calle

    socava

    la rigidez excesiva de tu letra

    disimula

    la obstinada disponibilidad

    de la línea telefónica

    en resumidas cuentas

    te reemplaza

    y supera.

  • 3 Poemas de Su Yun, poeta chino

    3 Poemas de Su Yun, poeta chino

    Su Yun (China). Su verdadero nombre es Chen Ruizhe, es un poeta de 16 años. Es miembro de la Sociedad China de Poesía. Sus obras se han publicado en más de diez países, incluidas las colecciones de poesía «Spreading All Things» y «Wise Language Philosophy» en China, y la colección de poesía «With Ecstasy Of Musing In Tranquility» en la India. Ganó el Premio Guido Gozzano (2024) en Italia.

    Esquina

    Desde mi vista este- oeste de la calle

    hace tiempo que me contento con mis plegarias al cielo.

    El arco iris que veo debería extenderse a lo lejos

    la puesta de sol que veo debería brillar carmesí.

    Cuando me paro en una esquina de arriba

    pasajes del norte y del sur se despliegan

    el arco iris abarca grandes distancias

    pero ahora el mar y el cielo ondulan al unísono

    la puesta de sol arde escarlata

    sin embargo, la luz persistente danza en corrientes ocultas.

    Algunos se regocijan en laderas lejanas

    donde veo bancos de arena

    perciben vastas bahías

    donde observo aguas tranquilas

    presencian olas embravecidas.

    Desde mi percha de la esquina

    comparto cielos post lluvia con otros.

    Aquellos más alejados del polvo mundano

    contemplan escenas más vibrantes aún

    no es falta de imaginación

    sólo desconocimiento de las maravillas a la vista

    Como el loto

    Vuélvete a mí una vez más,

    rezo y te veo florecer en lo alto

    no te precipites hacia el este en tu camino

    al oeste he llegado al fin.

    Luchando contra el polvo a cada paso

    corriendo para aprender tu gracia.

    Vuélvete hacia el oeste de nuevo, hacia mí

    vengo con cuentos de ayer.

    Hablas de mi tímida sonrisa que se vuelve

    sueño con tu forma de rubor

    Al volver, mi corazón se aquieta

    has caído al sureste en la colina,

    abrazando tu primer brillo púrpura.

    Aquellos garabatos olvidados de años pasados

    hace tiempo fundidos con pasos de piedra serenos.

    Podría tu sombra adornar el alero de nuevo

    podría vislumbrar tu vaivén de rosas.

    Mi corazón guarda tal egoísmo en lo profundo

    he escrito incontables poemas para ti

    para probar que existo en el azote de este mundo

    Hojas en la ventana

    Tal vez defino tu esmeralda renovada

    a través de la lente de nuestro encuentro casual,

    Tal vez te vi bajo el puente del año pasado

    acariciando las olas con un saludo de gracia.

    Nunca has dejado de acariciar los escalones de piedra

    nunca ha escapado el viento a su reposo

    nunca he dejado de buscarte con la suave brisa.

    Sé que sólo puedo mirarte desde abajo

    Extendiendo hacia ti pensamientos elevados

    sólo puedo medir la altura con hierba tan baja.

    Anhelo aventurarme aún más profundo

    donde tallos y brotes se acumulan hasta

    hallar la fortaleza donde los pensamientos de mi corazón se derraman

    llevo tesoros sin nombre en lo profundo

    entierro mis sueños poco prácticos donde las raíces duermen.

    Algunos quizás broten como flores el próximo año.

    Cuando los recuerdos aparezcan

    cayendo en la esfera de la noche

    algunos darán fruto a tiempo

    deseo que maduren con verdad sublime.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    3 Poemas de Hamid Oqabi, poeta yemení

    Hamid Oqabi (Yemen). Poeta, escritor, cineasta y dramaturgo reconocido por su amplia y diversa actividad creativa. Ha dirigido diez cortometrajes y es autor de 17 novelas publicadas en 15 libros por diversas editoriales en Alemania, el Magreb y Egipto. Ha publicado seis colecciones de poesía,  y también colecciones de cuentos y textos teatrales. Algunas de sus obras han sido traducidas a cuatro idiomas, incluyendo inglés, alemán, francés e italiano. Su faceta como crítico incluye 11 libros sobre crítica cinematográfica y cuatro sobre crítica literaria. Además, ha presentado 11 exposiciones de artes visuales y una de fotografía en Francia.

    El conejo… un regalo de Dios

    Dios, o alguien más, envió un conejo gordo.

    Saltó por la ventana y se convirtió en mi amigo.

    No me interesaba nada del mundo de los conejos.

    Había visto la película Alicia en el País de las Maravillas,

    , pero su mundo nunca me atrajo.

    El vacío se amplificó por todas partes.

    Las imágenes de mi imaginación se secaron.

    No fluyeron lágrimas

    cuando supe que ya no había tumbas en Gaza.

    Tal vez esté triste,

    pero estoy frío, entumecido, insensible.

    Ese conejo no hizo ningún milagro.

    No me llevó a otro mundo.

    Le hice una pregunta sobre mi amada,

    pero era

    sólo un conejo ordinario.

    No hablaba.

    Y una mañana,

    se fue.

    O tal vez Dios se lo llevó.

    Un destello de luz cruza el escenario.

    Un destello de luz parpadea en el escenario.

    El reparto está allí, y también el autor.

    Una obra sin público.

    Sólo decenas de paraguas mojados o quemados sobre las butacas.

    Cientos de zapatos en fila india

    desde la entrada del teatro hasta la parada del autobús.

    Decenas de vasos vacíos en las mesas del bar.

    Los autobuses pasan, conducidos por robots ecológicos,

    que emiten vientos y vapores… y luego desaparecen.

    El telediario anuncia lluvia de un color diferente,

    con un olor extraño.

    Siete días antes de San Valentín

    la ciudad gastó una suma colosal

    en una enorme escultura de un corazón rojo.

    La pared del corazón se resquebrajó un día antes de la festividad.

    Todo se derramó:

    bolas negras,

    abejas blancas encerradas durante meses para producir energía limpia,

    un ternero cojo y mudo,

    y un viejo perro ciego.

    Salieron exhaustos.

    Ni el agente de tráfico

    ni la patrulla de aduanas repararon en ellos.

    El presentador del tiempo se disculpó

    y recomendó a todo el mundo que llevara un paraguas

    y un sombrero.

    Un destello de luz recorre el escenario.

    El ternero baila.

    Las abejas cantan.

    Y el perro se mueve para recoger los billetes.

    Mi último poema

    Jesús regresó a buscar su cabeza cortada.

    Caminó por las calles atestadas

    sin encontrar el Museo del Hombre

    Nadie lo notó.

    Los ángeles no lo ayudaron.

    Se dice que grandes y caóticas manifestaciones

    estallan en el cielo –

    cien días antes del Juicio Final.

    Dios se prepara para revestirse con la capa de la justicia,

    y ha comprado un martillo hecho de luz.

    Se dice que será un día difícil y turbulento.

    Llegó la mañana,

    el sol se levantó por el este.

    Fue un día aburrido y perezoso.

    Poco después,

    nadie recordaba lo que había sucedido.

    Jesús recuperó la cabeza.

    Decidió vivir

    en el bosque de Aokigahara.

    El Cielo decidió enviar una nueva profetisa.

    Escogió a una poetisa

    de entre los habitantes del bosque Dark Ancient.

    Quizá dentro de un año,

    regrese a Sanaa.

    No quiero nada.

    Todo lo que quiero es

    beber una copa de vino de Sanaa,

    contemplar la puesta de sol

    desde una colorida ventana,

    y escribir mi último poema.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    3 Poemas de Claude Vella, poeta francés

    Claude Vella (Francia). Nació en 1970 en Saint-Martin-d’Hères (Isère), donde creció y cursó estudios técnicos en un instituto profesional. Apasionado del arte desde siempre, fotografía principalmente la naturaleza y empieza a escribir desde la infancia. Un giro inesperado en su vida lo lleva a retomar la escritura, y hasta la fecha ha obtenido varias distinciones y premios literarios y poéticos. Publica numerosas obras en diversas antologías poéticas, revistas literarias y obras colectivas de distintas asociaciones con las que sigue colaborando. Fue miembro del jurado del premio del libro Alpin de la asociación Ex-Libris Dauphiné de 2017 a 2021. Es miembro del Consejo de Administración de la Asociación de Escritores Dauphinois desde 2020. Ha publicado varios poemarios y varias obras en coautoría.

    Fractura

    Ahora

    oigo

    los truenos,

    y siento

    el viento

    que me aprieta.

    La mueca

    toma su lugar

    a su turno,

    y me congela,

    me agoto

    de este día.

    La tristeza

    me deja

    sin defensa,

    yo abandono

    a quien me hiere

    y me ofende.

    Texto extraído del poemario «Chants de plume», Edilivre 2013.

    Primavera

    ¡Ah! ¡Veo sonreír el tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    Mientras los árboles se vuelven blancos,

    la flora recibe a la primavera.

    Alrededor de palpitantes insectos

    los pavos reales de día se alimentan,

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    los lirios y las retamas florecen.

    De un cielo de rayos deslumbrantes

    los colores se redefinen,

    la vida tiene instantes más dulces,

    los cerezos en flor maduran.

    ¡Ah! ¡Veo sonreír al tiempo!

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Una historia por seguir

    Enero trae la blanca nieve

    de un diciembre vestido de invierno,

    Febrero que el frío desencadena,

    precede a marzo con su verde manto.

    Abril, que nos trae la primavera,

    aún duda de su dulzura,

    Mayo tiene una ternura más fuerte

    y triunfa en sus esplendores.

    Junio, entonces sensible

    llega con su bello verano,

    el calor es irreversible,

    Julio tiene su inmensidad.

    luego llega agosto,

    a veces lluvioso, a veces clemente,

    y septiembre baja la guardia

    para otra premonición.

    Las hojas de octubre revolotean

    en un oscuro rojo otoñal,

    mientras noviembre

    invita a un diciembre invernal.

    Texto extraído del poemario «A fleur des saisons», Edilivre, 2011

    Traducción del francés al español por Mariela Cordero